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Autor: Redacción (página 7 de 1357)

El gran padrino del narcoterrorismo latinoamericano: Marco Rubio

Cuando era adolescente, Marco Rubio se ganaba un dinero extra trabajando para su difunto cuñado Orlando Cicilia, que importaba y vendía animales exóticos como fachada para el tráfico de cocaína y marihuana. Más tarde, cuando el capo Mario Tabraue se convirtió en protagonista de la serie documental Tiger King, se rumoreó que la cocaína se introducía en cuerpos de víboras y boas constrictoras.

“Traficaba para mantener mi hábito animal”, declaró Tabraue con humildad a los documentalistas de Netflix sobre la red de narcotráfico que importó y distribuyó drogas entre 1976 y 1987. Según la biografía de Marco Rubio, escrita por Manuel Roig-Franzia en 2012, Rubio era el encargado de construir las jaulas.

El actual secretario de Estado jura que no sabe nada de las drogas. Solo tenía 16 años, pero uno de los coacusados ​​de Cicilia tenía solo 16 años cuando Tabraue le ordenó asesinar a su exesposa para evitar que revelara a la policía lo que habían hecho con el cuerpo de otro hombre al que habían asesinado el año anterior.

Cuando en 2011 Univisión reveló la historia de sus vínculos con el negocio de Cicilia, Rubio le declaró la guerra a la cadena, primero enviando a representantes como Ana Navarro para presionar a los ejecutivos para que archivaran la noticia, y luego convenciendo a una multitud de políticos republicanos para que boicotearan el debate porque la cadena había intentado usar la información sobre su cuñado como “chantaje” para “extorsionarlo” con una entrevista.

Al año siguiente, en sus memorias Rubio presentó a Cicilia como un hombre piadoso. La casa donde Cicilia cortaba y almacenaba la cocaína en cartones vacíos de cigarrillos fue un santuario que mantenía unida a la familia durante los años difíciles. Cicilia le pagaba suficiente dinero al joven Rubio para limpiar jaulas de animales y bañar a sus siete perros samoyedos. El día en que la policía se llevó esposado a Cicilia de la casa donde había vivido, la familia quedó atónita.

El mentiroso más grande de la camarilla de Trump

Hoy Marco Rubio es el mentiroso más grande del gobierno de Trump, pero sus índices de aprobación son los más altos del Partido Republicano, a pesar de ser el artífice de la política más cínica de Trump: el plan para nombrar a los jefes de cárteles de la droga y a sus compinches al frente de los gobiernos de los países latinoamericanos, en nombre de la lucha contra las drogas.

En septiembre Rubio elogió al presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien encabeza un país cuya tasa de homicidios se ha multiplicado por ocho desde 2016, como un “socio increíblemente dispuesto” que “ha hecho más en los últimos dos años para combatir a los narcoterroristas y las amenazas a la seguridad y la estabilidad de Ecuador que cualquier gobierno anterior”. Tan solo cinco meses antes, una investigación reveló que entre 2020 y 2022 el negocio frutero familiar de Noboa había introducido 700 kilos de cocaína en Europa en cajas de plátanos. Rubio ha promovido incansablemente la causa del narcotraficante convicto (y, lamentablemente, recién indultado) Juan Orlando Hernández. En 2018 elogió públicamente a Hernández, entonces presidente de Honduras, por combatir al narcotráfico (y apoyar a Israel), tan solo siete meses antes de que su hermano fuera acusado de introducir 158 toneladas de cocaína en contenedores con el sello “TH”, en honor a Tony Hernández.

Rubio ha elogiado la lucha contra el crimen de los jóvenes autócratas salvadoreños y argentinos Nayib Bukele y Javier Milei, a pesar de la alianza del primero con la MS-13 y los diversos escándalos de tráfico de cocaína en Miami que envolvieron a su partido político el otoño pasado, así como la férrea devoción de ambos dirigentes por el método predilecto de lavado de dinero de los cárteles de la droga. Rubio ha sido uno de los mayores apoyos en Washington al recién elegido presidente chileno José Antonio Kast, hijo de un criminal de guerra nazi, quien ha dedicado toda su carrera política a ensalzar, encubrir y prometer la restauración del brutal régimen de Augusto Pinochet, quien ordenó personalmente al ejército chileno construir un laboratorio de cocaína, consolidó el narcotráfico dentro de su policía secreta y “desapareció” a conspiradores clave como el químico de su policía secreta, Eugenio Berrios. Durante al menos una década, Rubio ha elogiado, diseñado estrategias y condenado con saña las numerosas investigaciones criminales contra el expresidente colombiano Álvaro Uribe, a quien algunos describen como una especie de figura kissingeriana para el exsenador de Florida. Un análisis del Pentágono de 1991 describió a Uribe, a quien Rubio califica como una especie de guerrero paradigmático de la droga, como uno de los 100 narcoterroristas colombianos más importantes, amigo íntimo de Pablo Escobar y una figura política que colaboraba con el cártel de Medellín en las altas esferas gubernamentales.

Esto nos lleva a la actual campaña de terrorismo de Estado de Rubio contra Venezuela y los pescadores que emana de allí, bajo el pretexto de que Maduro dirige el llamado “Cartel de los Soles”, que ha inundado Estados Unidos con cocaína barata. La endeblez del argumento se ve subrayada por las diminutas embarcaciones que el SOCOM, el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, ha elegido para atacar con drones.

El apoyo de la CIA al narcotráfico

Durante décadas la mal llamada “guerra contra las drogas” ha sido una tapadera para que la CIA apoye a los narcotraficantes. Esto es especialmente cierto en Venezuela. Investigadores del Servicio de Aduanas que indagaron sobre una incautación de 450 kilos de cocaína en el país en 1990 descubrieron que la CIA dirigía una empresa conjunta con generales de alto rango para introducir cocaína con el supuesto objetivo de infiltrarse en los cárteles colombianos. La empresa se conocía como “Cártel de los Soles”, y el propio Times informó que había logrado introducir toneladas de cocaína de contrabando en Estados Unidos , hasta que Hugo Chávez encarceló al general que encabezaba el cártel y expulsó a la DEA de Venezuela. A partir de ese momento, se puso de moda financiar sabotajes industriales, golpes militares y, en última instancia, proyectos de atentados terroristas, bajo la premisa de que Venezuela era un “narcoestado”.

El laberíntico escándalo conocido como “Irán-Contra” se comenzó a desentrañar en 1986, cuando la Fuerza Aérea de Nicaragua lanzó un misil contra un avión de carga Fairchild. Mientras el fuselaje, repleto de lanzagranadas, AK-47 y municiones, dos pilotos y un operador de radio, se precipitaba a tierra, un solitario hombre de Wisconsin descendió en paracaídas intacto y admitió trabajar para un proyecto de la CIA con un tal “Max Gómez”, que resultó ser Félix Rodríguez, uno de los antiguos camaradas de Guillermo, el padre de Mario Tabraue, del Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), un colectivo anticomunista encabezado por el médico Manuel Artime, que dirigió la invasión de Bahía de Cochinos y varios ataques terroristas y operaciones de sabotaje posteriores en Cuba durante años.

El avión pertenecía a Barry Seal, un piloto de las fuerzas especiales convertido en traficante de cocaína, quien acababa de ser asesinado por sicarios del cártel. Tras ser condenado por contrabando de metacualona, ​​Seal permitió que la CIA instalara cámaras ocultas en el avión y emprendió una operación encubierta para incriminar al gobierno sandinista de Nicaragua por narcotráfico. Para ello capturó imágenes de Pablo Escobar metiendo cocaína en bolsas de lona en Managua junto a un alto funcionario de un general sandinista. Las imágenes se convirtieron en el argumento para pedir más de fondos al gobierno de Reagan para financiar un cambio de régimen en el país centroamericano. “Sé que todos los padres estadounidenses preocupados por el problema de las drogas se indignarán al saber que altos funcionarios del gobierno nicaragüense están profundamente involucrados en el narcotráfico”, declaró Reagan en un discurso televisado en 1986. “Parece que no hay delito al que los sandinistas no se inclinen”. Pero el “funcionario sandinista” resultó ser un exmiembro de la embajada estadounidense, y Seal era un veterano agente de la CIA que también participó en Bahía de Cochinos e incluso fue fotografiado en 1963 con el mismo Félix Rodríguez, quien más tarde se convertiría en su contacto en la central de espionaje. Tres funcionarios involucrados en la investigación del truculento asesinato de Kiki Camarena, agente de la DEA radicado en México, en 1985, han afirmado repetidamente que Rodríguez ordenó el asesinato después de que el agente descubriera pruebas que revelaban el alcance de la colaboración de la central de espionaje con los cárteles mexicanos.

A partir de 1964 el MRR se apoderó del hampa latinoamericana chantajeando a Manuel Artime. La CIA obtuvo fotos pornográficas de su esposa lesbiana, quien había sido amante de Fulgencio Batista y del exdictador venezolano Marcos Pérez Jiménez. Por esas mismas fechas, el MRR mató accidentalmente a tres marineros españoles en las costas de Cuba. Para contener las consecuencias, le recomendaron a Artime pasar más tiempo en Managua, donde la dictadura de Somoza podía impulsar sus proyectos con mayor libertad. Pero Artime pronto fue noticia por un escándalo diferente: una joven inmigrante cubana de Nueva Jersey, cuyo esposo había sido reclutado para uno de sus campos de entrenamiento centroamericanos, había recibido una carta anónima en la que se le informaba que Artime había contratado pistoleros para asesinar a su marido porque “no aprobaba las actividades inmorales en los campos; entre ellas, el contrabando de licor que tuvo lugar en el barco de Artime, en connivencia con un dirigente del gobierno nicaragüense”.

De Bahía Cochinos a la Operación Cóndor

Casi al mismo tiempo, los funcionarios de aduanas costarricenses descubrieron un avión abandonado lleno de whisky de contrabando y ropa de mujer por valor de decenas de miles de dólares en la selva, cerca de lo que parecía ser un campamento guerrillero no autorizado. Un soplón del FBI advirtió que los dirigentes del exilio cubano afirmaban que Artime y el MRR se ganaban la vida con las actividades contrarrevolucionarias; se dedicaban al contrabando en lugar de a la guerra anticomunista y malversaban fondos destinados a la desestablización. Los hombres de Artime regresaban desencantados de centroamérica, o con grandes sumas de dinero obtenidas mediante actividades ilegales.

En aquellos años Guillermo Tabraue era el “pagador” del MRR, y pronto se aclararía a qué bando pertenecía. En 1970 la Oficina de Narcóticos y Drogas Peligrosas llevó a cabo una redada relámpago en siete ciudades, a la que denominaron la “mayor redada de narcotraficantes importantes” de la historia. Ninguno de los 150 hombres detenidos era un “miembro conocido del crimen organizado”, dijeron, aunque no mencionaron que la mayoría, hasta un 70 por cien, pertenecía a la organización de veteranos de Bahía de Cochinos de Artime. Tan solo dos años después la fiscalía abrió una investigación sobre la joyería de Tabraue tras descubrir que había regalado unos gemelos a un juez que había reducido las condenas de dos jóvenes condenados por vagancia y que había vendido diversos artículos al jefe de la policía.

Al año siguiente, Artime reclutó a Ramón Milián Rodríguez, un genio de la contabilidad de 23 años, quien llegaría a ser el contable principal del cártel de Medellín y confidente cercano de Noriega, para que blanqueara dinero en bancos nicaragüenses y así financiar la defensa legal de cuatro exalumnos de Bahía de Cochinos que habían participado en el robo de Watergate.

En 1972 la CIA ofreció asignar un equipo de sus propios especialistas en operaciones encubiertas para ayudar al FBI a vigilar sus antiguos lacayos, garantizando al mismo tiempo que las investigaciones sobre drogas no entraran en conflicto con las preocupaciones de “seguridad nacional”. La BNDD creó una sofisticada base de datos llamada Red de Inteligencia Encubierta de la Oficina de Narcóticos (posteriormente rebautizada como DEACON cuando la Oficina fue absorbida por la DEA) y contrató a Tabraue como su primer recluta importante para fortalecer su red de inteligencia. La CIA le pagó a Tabraue 1.400 dólares mensuales durante la década de los setenta por su información sobre narcotraficantes rivales.

Los narcotraficantes aliados a la CIA recibían protección, asistencia o reclutamiento como buenos lacayos, mientras que los narcotraficantes que traicionaban a la central de espionaje eran enjuiciados o descartados. Los procesos judiciales eran una prioridad baja y el equipo de DEACON no aportó ninguna prueba admisible a los procesos de la DEA por drogas en la década de los setenta. Como lamentó el exfuncionario de la DEA Dennis Dayle en 1986, “en mis 30 años de experiencia con la DEA y agencias afines, los principales objetivos de mis investigaciones casi invariablemente resultaron ser empleados de la CIA”. Los ingresos del narcotráfico financiaban atentados terroristas, asesinatos e infiltraciones que, posiblemente, intensificaron el clima de miedo, desconfianza y desesperanza que facilitó la represión contra la izquierda.

En 1975 los veteranos de Bahía de Cochinos estuvieron involucrados en casi la mitad de los atentados terroristas ocurridos, aunque eligieron sus batallas con sabiduría. Durante la investigación del Watergate, Artime testificó que E. Howard Hunt, agente de la CIA convertido en agente de Nixon, lo había reclutado para asesinar al dirigente panameño Omar Torrijos porque el gobierno de Nixon estaba muy preocupado por la filtración del flujo de narcóticos hacia Estados Unidos a través de Panamá.

El Plan Cóndor marcó la pauta de la época: un programa continental clandestino iniciado oficialmente en 1975 por Augusto Pinochet y la junta argentina y revelado solo dos décadas después con el descubrimiento de un “archivo terrorista” paraguayo de alto secreto, para desplegar escuadrones de la muerte financiados con cocaína con el fin de hacer desaparecer a militantes de izquierda, disidentes, denunciantes y demás personas incómodas de Sudamérica. Pero el verdadero origen de la Operación Cóndor fue la operación de 1967, supervisada por el omnipresente Félix Rodríguez y otro veterano del MRR, para cazar y ejecutar al Che Guevara. Es necesario defender la política occidental donde sea necesario. Por lo tanto, es necesario actuar contra quienes podrían convertirse en una segunda Cuba y colaborar con Estados Unidos directa o indirectamente.

El Plan Cóndor en México

Casi al mismo tiempo y bajo el mismo nombre, una colaboración oficial de la DEA estadounidense, el ejército mexicano y la policía mexicana erradicó miles de hectáreas de plantas de amapola y marihuana, devastando a muchos pequeños agricultores y desatando una epidemia de asesinatos y violencia que persiste hasta nuestros días. El verdadero propósito del Plan Cóndor mexicano era erradicar a la izquierda populista, básicamente criminalizando la agricultura a pequeña escala, mientras reorganizaba y centralizaba el ejército mexicano en beneficio de un puñado de actores dominantes; en otras palabras, servir a una agenda oculta casi idéntica a la de su homónimo. Cuando Marco Rubio difama la eficacia de la interdicción y otros enfoques tradicionales de aplicación de la ley para mitigar el narcotráfico en favor de operaciones “militares”, contradice todas las evaluaciones empíricas existentes sobre la eficacia de la guerra contra las drogas; sí, pero también anhela una especie de licencia general de la Guerra Fría para emprender una guerra sucia en nombre de un objetivo mayor.

El gobierno de Trump ha prometido 40.000 millones de dólares para estabilizar el peso argentino, pero el dinero se esfumará si el partido de Milei pierde la mayoría en las elecciones. A principios de diciembre, el veterano agente de la CIA Bob Sensi fue acusado de conspiración para cometer “narcoterrorismo” junto con un exfuncionario de alto rango de la DEA por lavar 750.000 dólares y comprar lanzagranadas y drones comerciales con capacidad para transportar seis kilogramos de C-4 para un soplón del gobierno que se hizo pasar por miembro de un cártel mexicano. El dúo aconsejó al soplón que “creara la percepción de que estaban trasladando operaciones de fentanilo de México a Colombia para desviar la atención de México” y hacia el gobierno de Petro. El plan se puso en marcha pocas semanas después de las elecciones de noviembre de 2024.

Una autobiografía titulada “America at Night”, escrita por Larry Kolb, también de la CIA, describe al blanqueador de dinero como un astuto intermediario que le fue presentado personalmente por George H.W. Bush en 1985 y que informaba directamente al entonces director de la CIA, Bill Casey. Entonces Sensi estaba involucrado en los canales secretos de Irán-Contra en Oriente Medio, donde espías y colaboradores informales se reunían clandestinamente con funcionarios de Hezbollah e Irán para negociar rescates secretos por varios rehenes. Sin embargo, fue acusado de desviar fondos de un trabajo encubierto en Kuwait Airways y, según el libro, desde entonces busca venganza. Un ex oficial de inteligencia comentó que los problemas legales actuales de Sensi no durarían mucho, ya que el gobierno de Trump lo considera útil, como lo han hecho los gobiernos anteriores con la mayoría de los principales protagonistas del caso Irán-Contra que lograron salir con vida a principios de la década de los noventa.

La DEA dirige una fábrica de cocaína en Bolivia

La familia Tabraue, que en la década de los setenta pertenecía a una vasta organización de narcotráfico asociada con José Medardo Alvero Cruz, peluquero y veterano del MRR, conductor de Rolls-Royce. Cuando Cruz y un grupo de colaboradores de los Tabraue fueron detenidos en 1979, un grupo de veteranos de Bahía de Cochinos se involucró en el primer gran éxito de la Operación Cóndor en la década de los ochenta, el “golpe de la cocaína” en Bolivia. En él, el criminal de guerra nazi Klaus Barbie y el gurú de operaciones sicológicas argentino, entrenado en Israel y convertido en traficante de cocaína, Alfredo Mario Mingolla, colaboraron en las semanas posteriores a la elección de un candidato presidencial de izquierda para instaurar uno de los narcoestdos más descarados del mundo. Mientras una junta militar se apresuraba a liberar a narcotraficantes de la cárcel e incluso a abrir una fábrica de cocaína que el jefe más destacado del cártel del país afirmaba estar “controlada por la DEA”, los narcotraficantes se apresuraron a colaborar con el nuevo régimen, en un ciclo que se repitió al año siguiente con la repentina muerte de Torrijos y la llegada al gobierno de Noriega, un narcotraficante afín.

El ‘terrorista intelectual’ que destapó el Plan Cóndor

El verdadero objetivo del imperialismo para invadir Panamá en 1989

Pero Nicaragua, donde Somoza había sido un anfitrión complaciente para los mercenarios anticomunistas durante la Guerra Fría, había sido conquistada por los sandinistas en 1979, y las antiguas bases del MRR lo tomaron como algo personal. Para combatir a los sandinistas, la CIA y los florecientes narcotraficantes financiaron una confederación de milicias anticomunistas conocidas como la “Contra”, con bases en El Salvador, Costa Rica, Guatemala y Panamá. Estas incendiaron tanques de almacenamiento de petróleo, colocaron minas magnéticas en los puertos y bombardearon el aeropuerto de Managua, todo con la idea, como lo expresó un funcionario del Departamento de Estado, de convertir a Nicaragua en “la Albania de Latinoamérica”.

Mientras tanto, la represión provocó un aumento repentino de la población carcelaria del 250 por cien entre 1975 y 1990, traumatizando permanentemente a familias y colectivos. Debido a que el Congreso operaba de forma ligeramente diferente en aquel entonces, aprobó una serie de cinco leyes que intentaban impedir que el gobierno de Reagan utilizara el dinero de los contribuyentes para financiar a la Contra. La extensa red de narcotraficantes de la CIA ya lo había hecho, pero el endurecimiento de las restricciones dio lugar a una intensa campaña de recaudación de fondos extraoficial. Tabraue organizó eventos para la “lucha anticomunista” en Nicaragua en un club social de su propiedad llamado Club Olympo, y la secta de la Iglesia de la Unificación organizó giras de conferencias anticomunistas con dirigentes de la Contra, que buscaba a traficantes con problemas legales para ofrecerles servicios de cabildeo en el estado profundo a cambio de dinero y armas. Milian Rodríguez, antiguo protegido de Manuel Artime, aportó poco menos de 10 millones de dólares en nombre del cártel de Medellín, entregados directamente a Félix Rodríguez.

Tabraue, Cicilia y… Marco Rubio

Orlando Cicilia emigró a Miami al año del nacimiento de Marco Rubio, comenzó a salir con su hermana poco después y fue una figura destacada en la infancia de Rbio cuando era niño. Cuando los Rubio vivían en Las Vegas, Cicilia comenzó a trabajar para la red narco de Tabraue.

La prematura muerte de Ricardo Morales y la negligencia de la futura fiscal general, Janet Reno, desenredaron una serie de casos interrelacionados de narcotráfico contra Tabraue y unas cinco docenas de cubanos, en su mayoría de Miami. Morales era otro veterano de Bahía de Cochinos y un terrorista confeso sospechoso de estar involucrado en el asesinato de Kennedy.

Que la familia Tabraue traficaba con drogas era un secreto a voces, según memorandos policiales de la década de los setenta y también el registro de Guillermo Tabraue de 1981 de un negocio en la dirección de la joyería con el nombre de “Mota Import Corp Inc.” Pero era intocable: decenas de policías de Miami y los Cayos de Florida estuvieron al servicio de Tabraue durante la década de los ochenta. Pero Morales y otros informantes dijeron al FBI que las luchas internas habían descontrolado la empresa y dejado un reguero de cadáveres, entre ellos el de la esposa de Tabraue, de quien estaba separado, y el de un informante de la ATF llamado Larry Nash. Para 1981 la fiscalía había elaborado un escrito de acusación. Un registro en las viviendas de Tabraue localizó 5.400 kilos de marihuana y más de 150 rifles de asalto y metralletas.

Los expedientes judicial comenzaron a desmoronarse cuando los abogados defensores comenzaron a centrarse en las escuchas telefónicas. Argumentaron que Morales carecía de credibilidad, no solo por ser un delincuente profesional, sino también por estar asociado con un grupo de agentes corruptos de la CIA que habían trabajado para Gadafi y que luego también conspiraron para asesinarle.

Morales fue asesinado a tiros por un policía fuera de servicio durante una pelea en un bar en los Cayos de Florida. Fue un “homicidio justificado” por el que nadie debía ser acusado. Alguien necesitaba a Morales muerto y simplemente lo ejecutó. ¿Quién? Pudieron ser los anticastristas, los narcotraficantes, la CIA… Morales no fue la única víctima del espionaje. Apenas unos meses antes, un agente de la DEA afincado en México fue torturado y ejecutado minuciosamente en un crimen que tres investigadores del gobierno afirmaron haber sido orquestado por Félix Rodríguez, nada menos.

¿No sabe el gobierno lo que hace su mano izquierda?

El año en que Cicilia se unió a la tienda de mascotas de Tabraue, otro Tabraue, Jorge, fue acusado en Detroit junto con un policía que la red había contratado por traficar “gran parte de la [marihuana] vendida en Michigan durante los últimos cinco años” a través de una red de caravanas. La banda había descargado su marihuana en Luisiana a la vista de los funcionarios de la Guardia Costera, quienes habían sido sobornados. Luego, en 1985, un tercer Tabraue llamado Lázaro fue acusado junto con Alberto Rodríguez, editor de periódicos y pilar de la gusanera cubana, por vender cocaína a un policía encubierto cerca del aparcamiento de la joyería. En 1987 el chanchullo finalmente se vino abajo en una operación encubierta interinstitucional denominada “Operación Cobra”, en la que Guillermo Tabraue fue descrito como el “patriarca”, su hijo Mario como el “presidente de la junta” y Orlando Cicilia como el “testaferro” y el “número dos”.

En la décima semana del juicio contra Guillermo Tabraue en 1989, un hombre llamado Gary Mattocks se presentó en el juzgado y testificó que había sido su contacto durante cuatro años en el proyecto DEACON de la CIA dentro de la DEA. Mattocks había sido antes el enlace del desertor sandinista Edén Pastora, un prolífico narcotraficante de la Contra radicado en Costa Rica. Ambos habían estado presentes durante la operación encubierta de Barry Seal. Se rumoreaba que el propio George Bush había ordenado personalmente a Mattocks que interrumpiera las operaciones.

La revelación de que Tabraue era un espía fue la revelación menos sorprendente de todos los tiempos. La fiscalía acusó a la defensa de ocultar deliberadamente su “bomba” hasta el momento de máximo impacto; el juez acusó al gobierno de “que sabía lo que hacía su mano izquierda”. Resultó que Tabraue había operado bajo el seudónimo de “Abraham Díaz” durante sus años como informante de DEACON, aunque su condición de soplón había sido noticia en la primera gran redada contra el patriarca de los Tabraue en 1981, que entonces tenía 65 años. Finalmente fue liberado en marzo de 1990 tras solo unos meses en un campo de prisioneros de mínima seguridad en la Base Aérea Maxwell.

Para entonces, el fiscal de la banda de Tabraue, Dexter Lehtinen, había pasado a un pez más grande, Noriega. El gobierno de Bush había utilizado la acusación de narcotráfico y lavado de dinero como pretexto para invadir el país. Su testigo estrella fue Ramón Milián Rodríguez, contable del Cártel de Medellín, quien había sido protegido de Manuel Artime en la década de los setenta y afirmó haber pagado a Noriega entre 320 y 350 millones de dólares para proteger los envíos de dinero del narcotráfico a bancos centroamericanos.

Pero eso no fue todo. Milián Rodríguez también declaró que había enviado unos 10 millones de dólares a la Contra nicaragüense, a cargo de Félix Rodríguez, con la esperanza de congraciarse con la CIA. Posteriormente, Noriega afirmó que la CIA le había pagado decenas de millones de dólares por su participación en la guerra sucia contra las drogas. La central de espionaje solo pudo encontrar registros de que le había pagado 330.000 dólares. La campaña para invadir Panamá y culpar a un antiguo títere de la CIA por los pecados de la central, conocida como Operación Causa Justa, fue un éxito tan rotundo que los gigantes de la política exterior de Trump, como Elliott Abrams y Brett McGurk, dicen que un cambio de régimen en Venezuela se parece más a Panamá que a Irak o Libia.

El verano posterior a la invasión de Panamá, Marco Rubio consiguió una contacto con Ileana, la esposa de Lehtinen, hija de otro exiliado cubano anticomunista afiliado a la CIA, quien acababa de ser elegido el primer congresista cubanoamericano. Rubio regresó a Miami y nunca se fue. Cualquier duda sobre sus vínculos con una temible banda de narcotraficantes se vio anulada por su conspicuo talento político.

A finales de los noventa se postuló a concejal y uno de sus donantes fue el gobernador Jeb Bush. En uno de los episodios más exclusivos de Miami de la historia reciente, un barco mediano incautado por la Guardia Costera en el Océano Pacífico en 2001 resultó tener 12 toneladas de cocaína ocultas en su tanque de combustible, junto con un superficial rastro documental que condujo a los investigadores a una estafa piramidal con sede en Miami que blanqueaba las ganancias de los cárteles de la droga.

En un vano intento de dar carpetazo a sus problemas legales, su cabecilla canalizó millones de dólares a las diversas fundaciones y comités de acción política de Alan Mendelsohn, quien organizó el primer evento de recaudación de fondos para la campaña de Rubio. El escándalo abatió a David Rivera, amigo íntimo de Rubio y compañero de piso ocasional, quien fue elegido al Congreso en las elecciones de 2010 que llevaron a Liddle Marco al Senado. Como le dijo un consultor político al biógrafo de Rubio, “entonces ya era el niño mimado”.

Maureen Tkacik https://prospect.org/2025/12/23/narco-terrorist-elite-rubio-south-america-iran-contra/

El testigo estrella de la farsa judicial contra Maduro: el general Carvajal

Estados Unidos tiene un testigo estrella en la farsa judicial contra Nicolás Maduro, dice Newsweek. Se trata del general venezolano Hugo Armando Carvajal Barrios, antiguo director de la inteligencia militar de Venezuela.

También conocido como “El Pollo”, el general venezolano desertó del gobierno de Maduro en 2017 y huyó del país hacia España, donde participó en un video de apoyo al “presidente interino” Juan Guaidó. Fue detenido en 2021 en España y extraditado a Estados Unidos dos años después, donde se declaró inocente de la misma acusación que Maduro: “narcoterrorismo”.

“El Pollo” cambió su declaración el año pasado, poco antes de comenzar el juicio porque se produjo uno de esos chanchullos típicos de los tribunales estadounidenses: para reducir su condena “El Pollo” confesó, justo al mismo tiempo que Estados Unidos preparaba la expedición naval contra Venezuela.

El juez que ayer leyó la acusación contra Maduro, Alvin Kenneth Hellerstein, es el mismo que presidió el juicio contra el general Carvajal por los mismos delitos: “narcoterrorismo”. De él se puede decir que es un “experto” en este tipo de farsas judiciales de altos vuelos.

Carvajal aún no ha sido sentenciado, lo que indica que los fiscales quieren que testifique contra Maduro antes de decidir su destino. El aplazamiento de la sentencia después de un acuerdo de culpabilidad suele ser una señal de que están preparando a un testigo estelar para el montaje.

El Presidente panameño Manuel Noriega también fue declarado culpable de tráfico de drogas tras ser secuestrado por el ejército estadounidense en 1989, gracias a las declaraciones de varios testigos que dijeron lo que Estados Unidos queria oir… a cambio de una reducción de condena.

Durante mucho tiempo Estados Unidos ha acusado a los dirigentes chavistas de supervisar una red de tráfico de cocaína y en 2020 el Departamento de Justicia acusó formalmente a Maduro y a más de una docena de altos dirigentes, calificando al Estado venezolano de “organización narcoterrorista”.

Un ‘pollo’ asado a fuego lento

La acusación de la fiscalía estadounidense contra Maduro la anticipó Carvajal en abril del año pasado, cuando publicó una carta dirigida a Trump desde una cárcel estadounidense sobre la participación del gobierno venezolano en el “narcoterrorismo”. La carta se publicó en el Dallas Express para ayudar a Estados Unidos a contrarrestar las “amenazas de los dirigentes venezolanos”.

La publicación no tiene desperdicio y no le falta de nada. Dice justo lo que Estados Unidos quería oir. Afirma que el gobierno venezolano se convirtió en una organización criminal durante la era de Chávez y que sus principales dirigentes manejan el llamado “Cártel de los Soles“. La red coordina rutas de drogas diseñadas para perjudicar a Estados Unidos y ha colaborado con grupos guerrilleros colombianos, así como con los cubanos y Hezbollah.

El tráfico de drogas por nuevas rutas hacia ciudades estadounidenses, decía el general en su carta, fue una política de Estado deliberada, y no un caso aislado de corrupción o la obra de narcotraficantes corruptos.

Según Carvajal, la instrumentalización del narcotráfico fue sugerida a Chávez por los cubanos a mediados de la década de 2000 y posteriormente implementada con el apoyo de las FARC, el ELN, los cubanos y Hezbollah. El gobierno venezolano ha proporcionado armas, pasaportes e impunidad a estas “organizaciones terroristas” para operar libremente desde territorio venezolano.

El ‘Tren de Aragua’

Carvajal también afirma haber presenciado a Chávez y Maduro apoyando y “utilizando como arma” a pandillas criminales, incluyendo el llamado “Tren de Aragua”, facilitando la expansión de las bandas más allá de las fronteras de Venezuela, incluso hacia Estados Unidos.

La acusación forma parte del argumento del gobierno de Trump para deportar a millones de venezolanos que emigraron a Estados Unidos.

Si bien las fuerzas del orden han discrepado sobre las acusaciones de que Maduro envió intencionalmente delincuentes a Estados Unidos, un memorando del FBI, preparado al final del gobierno de Biden y emitido en enero, advirtió a Washington sobre una estrategia coordinada para liberar a delincuentes violentos, fomentar su migración al extranjero y emplearlos como agentes no oficiales en toda Latinoamérica y, cada vez más, en ciudades estadounidenses.

No podían faltar los rusos

“El Pollo” añade además que los servicios de inteligencia rusos y cubanos han realizado operaciones conjuntas desde territorio venezolano, incluyendo una propuesta rusa para interceptar comunicaciones estadounidenses. Las agencias de inteligencia venezolanas y cubanas han colocado espías dentro de Estados Unidos “durante décadas”, incluyendo individuos que se hacen pasar por “miembros de la oposición”.

“Estuve presente cuando la inteligencia rusa llegó a Caracas para proponer a Hugo Chávez la intervención de los cables submarinos de internet que conectan la mayor parte de Sudamérica y las islas del Caribe con Estados Unidos, con el fin de penetrar las comunicaciones del gobierno estadounidense”, escribió. En 2015 advertí a Maduro que permitir que la inteligencia rusa construyera y operara un puesto de escucha secreto en la isla La Orchila algún día provocaría el estallido de bombas estadounidenses. Me ignoró”.

El gobierno venezolano lleva al menos dos décadas enviando espías a Estados Unidos, esctribió Carvajal, algunos de ellos aún activos y, en algunos casos, disfrazados de miembros de la oposición venezolana. Cuba, añadió, realiza operaciones similares.

“La inteligencia cubana me mostró sus redes dentro de sus bases navales en la Costa Este. Revelaron haber enviado miles de espías durante décadas, algunos de ellos ahora políticos de carrera. Diplomáticos estadounidenses y agentes de la CIA recibieron pagos para ayudar a Chávez y Maduro a mantenerse en el poder. Estos estadounidenses actuaron como espías para Cuba y Venezuela, y algunos siguen activos hasta el día de hoy”, aseguraba Carvajal.

Delcy Rodríguez es el caballo de Troya de Estados Unidos en Venezuela

Delcy Rodríguez es el caballo de Troya de Estados Unidos en Venezuela. Negoció con Trump una alternativa “aceptable” al gobierno de Maduro, informó el Miami Herald en octubre del año pasado (1). Si la información es cierta, sería una traición en toda regla.

A través de intermediarios qataríes, altos dirgentes venezolanos, encabezados por los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, presentaron a Estados Unidos una propuesta para relevar a Maduro.

Qatar tiene estrechos vínculos con el gobierno venezolano y ha sido acusado por Estados Unidos de esconder fondos venezolanos. Las propuestas fueron enviadas a través de su capital, Doha, donde Delcy Rodríguez mantiene una relación significativa con miembros de la familia real qatarí y esconde parte de sus bienes.

Por su parte, en la propuesta, Maduro debía dimitir y Qatar se ofreció para acogerle en su suelo. Otro elemento fundamental de la negociación fue el descarte de Machado. El chavismo tenía recursos en sus propias filas.

En abril y septiembre del año pasado Estados Unidos presentó dos ofertas a los venezolanos a través del enviado especial Richard Grenell. Las propuestas sugerían una “transición controlada” en la que Delcy Rodríguez actuaría como figura de continuidad y el antiguo director de la inteligencia, el general Miguel Rodríguez Torres, actualmente exiliado en España, dirigiría un gobierno provisional.

Los detalles de esta reunión alimentan las sospechas de un complot interno para derrocar a Maduro e instalar a una figura subalterna del chavismo capaz de gestionar la transición sin desmantelar completamente el Estado ni provocar levantamientos.

No deja de ser curioso que, como titula el Miami Herald, Estados Unidos apueste por el chavismo, dejando al margen a lo que hasta ahora había sido su gran apuesta: la ridícula oposición desde López, Ledesma y Guaidó, hasta Machado.

Con el operativo militar, Estados Unidos ha fabricado “uno de los pocos escenarios capaces de gobernar Venezuela sin desencadenar violencia a gran escala, colapso institucional o migración masiva”, dice el Miami Herald.

El reportaje cita a Francisco Santos Calderón, antiguo vicepresidente colombiano, quien está seguro de que Delcy vendió a Maduro a Estados Unidos. Santos, quien fue vicepresidente de la vecina Colombia durante ocho años, de 2002 a 2010, y posteriormente embajador de Colombia en Estados Unidos, declaró: “No lo derrocaron, lo entregaron”.

“Estoy absolutamente seguro de que Delcy Rodríguez lo entregó. Empezamos a recomponer toda la información que tenemos y pensamos: ¡ah! Fue una operación durante la cual lo entregaron” (2).

El mensaje publicado por Delcy Rodríguez parece confirmar lo anterior: se libró del secuestro porque su tarea es la de “pacificar” la ira del pueblo venezolano. Ni el secuestro es una declaración de guerra, ni habrá ruptura de relaciones diplomáticas.

“Venezuela reafirma su compromiso con la paz y la coexistencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un ambiente de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz mundial reside, ante todo, en garantizar la paz dentro de cada nación”.

“Priorizamos el establecimiento de relaciones internacionales equilibradas y respetuosas entre Estados Unidos y Venezuela, así como entre Venezuela y otros países de la región, basadas en la igualdad soberana y la no injerencia. Estos principios guían nuestra diplomacia hacia el resto del mundo. Invitamos al gobierno de Estados Unidos a colaborar con nosotros en un programa de cooperación centrado en el desarrollo compartido, en el marco del derecho internacional, para fortalecer la convivencia comunitaria sostenible”.

“Nuestro pueblo y nuestra región merecen paz y diálogo, no guerra. Este siempre ha sido el mensaje del presidente Nicolás Maduro y es el mensaje de toda Venezuela hoy. Esta es la Venezuela en la que creo y a la que he dedicado mi vida. Sueño con una Venezuela donde todos los venezolanos de buena voluntad puedan unirse”.

Pronto veremos si es cierto que Delcy Rodríguez es el caballo de Troya: en cuanto destituya a Diosdado Cabello como ministro de Interior y en cuanto Estados Unidos levante las sanciones económicas.

(1) https://www.miamiherald.com/news/nation-world/world/americas/venezuela/article312516272.html
(2) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2026/01/04/secret-meetings-point-to-inside-job-to-take-down-maduro/

Irán rechaza uno de los mayores ciberataques jamás lanzados en su contra

A finales de la semana pasada Irán ha repelido uno de los mayores ciberataques jamás lanzados contra su infraestructura de comunicaciones. El ataque fue neutralizado mediante defensas nacionales e internacionales coordinadas.

Los ataques, lanzados desde más de 120.000 fuentes diferentes en todo el mundo, apuntaron específicamente a uno de los proveedores de servicios de telecomunicaciones del país.

El ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Sattar Hashemi, dice que Irán gestiona las amenazas cibernéticas en dos frentes, tanto desde fuera como desde dentro del país.

“Externamente, parte de los ataques se neutralizan gracias a las capacidades de los proveedores y equipos de servicios internacionales de Internet instalados fuera del país. Sin embargo, muchos de estos ataques pasan por alto este nivel y se gestionan localmente, basándose en el rendimiento de los productos fabricados localmente y las capacidades de la Telecommunications Infrastructure Company”.

La magnitud y la intensidad del último ataque podrían haber causado graves perturbaciones: “Este ataque, por su magnitud y gravedad, se encuentra entre los ciberataques más significativos de los últimos años y podría haber causado grandes dificultades al país”.

“Pero gracias a la vigilancia, una planificación adecuada y los continuos esfuerzos de los expertos en comunicaciones, la situación quedó bajo control sin que degenerara en una crisis”, dijo.

El ministro dijo que los ciberataques habían afectado temporalmente la disponibilidad de ancho de banda. La concomitancia de estos ciberataques a gran escala ha llevado a la ocupación de parte del ancho de banda del país, lo que puede provocar temporalmente una caída del rendimiento o interrupciones del servicio.

El director de la Compañía de Infraestructura de Telecomunicaciones, Behzad Akbari, confirmó que la red iraní se había enfrentado a un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) sin precedentes.

“La red de infraestructura identificó y contrarrestó el mayor ataque DDoS de los últimos años en términos de paquetes por segundo, dirigido a uno de los operadores del país”, anunció.

“El ataque superó los 720 millones de paquetes por segundo, de los cuales 502 millones de paquetes por segundo fueron mitigados por los propios sistemas de la empresa de infraestructura y el resto contrarrestado fuera del país”.

El ataque, llevado a cabo por 125.000 fuentes en todo el mundo, estuvo entre los 12 mayores ciberataques mundiales en términos de paquetes por segundo, señaló Akbari.

Los espías no deberían invertir los fondos reservados en bragas

A comienzos de noviembre Bernard Bajolet, director de la DGSE, el espionaje francés, compareció ante los tribunales acusado de extorsión y de detención ilegal por parte de una autoridad pública.

La víctima del delito era el empresario franco-suizo Alain Dumenil, un antiguo banquero que dirige un holding con intereses en diferentes sectores económicos como el lujo, la aeronáutica y el inmobiliario. Era uno de los hombres más ricos de Francia.

Dumenil fue detenido en 2016 por la policía de fronteras en un aeropuerto de París y llevado a una mazmorra, donde fue interrogado por dos matones del servicio secreto que dirigia Bajolet. Lo acusaron de haberse apoderado de los fondos reservados que maneja la inteligencia francesa en el extranjero. Querían que devolviera el dinero.

Francia creó los fondos reservados al estallar la Primera Guerra Mundial. El gobierno de París confió una suma considerable de dinero a sus espías para garantizar la continuidad del Estado en caso de que el país fuera ocupado por un ejército extranjero.

Los fondos se han mantenido reservados durante más de un siglo sin que nunca hubiera ninguna constancia en los presupuestos públicos. Su existencia no se conoció hasta 2006.

En lugar de esconder el dinero en una caja fuerte en Suiza, los espías encargados de gestionarlo se pusieron a especular. Compraron acciones de la empresa de lujo France Luxury Group, de la que en 1995 se convirtieron en accionistas principales, llevándola a la bancarrota, como suele ocurrir cuando los administradores no rinden cuentas.

‘Mis agentes de la DGSE son famosos por su cortesía’

La inversión se llevó a cabo a través de una empresa llamada EKF, cuyo director, François Barthes, dijo a los jueces que no sabía que el dinero procedía de la DGSE. “Debería haber invertido en propiedades y no en pequeñas bragas. El lujo está a años luz de su cultura”, comentó (*).

Pero la DGSE se empeñó. En 2002 pusieron la empresa en manos de Dumenil, que ejercía de testaferro en Suiza. El capitalista cambió su nombre por el de Alliance Designers hasta que en 2011 quebró. El botín de los espías, entre 15 y 25 millones de euros, se esfumó.

Bajolet encargó a sus matones que recuperaran el dinero, por las buenas o por las malas. Al más puro estilo mafioso, los espías amenazaron a Dumenil con romperle las piernas. Para chantajearle le mostraron fotografías de su familia, amenazando con agredirlos si en 15 días no ingresaba el dinero en una cuenta en las Bahamas. “Mis agentes de la DGSE son famosos por su cortesía”, le dijo Bajolet al juez con la cara más cínica que fue capaz de mostrar.

Pero Dumenil no se dejó intimidar y ha pasado al contraataque poniendo contra las cuerdas al padrino Bajolet. Incluso en marzo de 2023 llegó a participar en un programa de televisión acusando a los espías de todo tipo de chanchullos.

En los años cincuenta el espionaje francés creó un departamento secreto dentro de un servicio que ya es bastante secreto por su propia naturaleza. Eran una banda de matarifes fuera de control que cobraba del dinero público. Se encargaban de las tareas más sucias, como detener, torturar, amenazar y chantajear.

Para calmar un poco los ánimos, el actual jefe de la DGSE, Nicolas Lerner, ha disuelto la banda de matarifes que, entre otras hazañas, se encargó del secuestro de Dumenil en 2016.

Los mil y un chanchullos de los espías con el dinero

El fondo que gestiona la DGSE se creó con una parte de las reparaciones que Alemania pagó a Francia en virtud del Tratado de Versalles de 1919. Los ingresos generados por el servicio secreto francés por el alquiler de propiedades alemanas después de la guerra se sumaron a aquellos activos clandestinos.

No está destinado a financiar ningún tipo de operaciones, para lo cual están los presupuestos de Defensa, votados en el Parlamento. Se depositan discretamente en cuentas bancarias de todo el mundo y los testaferros se encargan de administrarlos. En Suiza pretendieron engordar los fondos con operaciones especulativas y, como cabía esperar, se acabó convirtiendo en un mecanismo de financiación paralela que les permite hacer lo que les de la gana, sin dejar rastro ni rendir cuentas a nadie.

Todo iba bien hasta que en 1995 el caso Clearstream demostró los mil y un chanchullos de los espías, que realizaron inversiones tóxicas, provocando pérdidas “inexplicables” de dinero. En lugar de engordar, el fondo adelgazaba.

El caso Clearstream destapó la existencia del fondo secreto de la peor manera posible. Se empezó a hablar de malversación. El dinero ya no era una reserva para momentos de crisis sino un pozo negro.

Pero hasta 2022 la gestión de los fondos reservados no había llegado a los tribunales. Según la investigación que han llevado a cabo los jueces, a Bajolet de tocó dar la cara porque era el hombre de usar y tirar. El encargado de manejar el dinero era un general del ejército, del que no dieron el nombre, aunque se sabe que falleció en 2024.

“Esta es la cola moviendo al perro. Dumenil es quien roba al Estado”, protestó Bajolet ante el juez. El testaferro se quedó con la pasta, igual que Corina Larsen con el dinero del Borbón. “Lo robó todo”, dice Barthes. “Se declaró en quiebra tras vaciar las empresas de sus activos. Dejó sólo conchas vacías detrás de él”. El especulador arrastra una dilatada historia judicial. En 2011 fue condenado a un año de prisión condicional por quiebra y falsificación de documentos. También tiene una condenada de un año de prisión suspendida en 2017 por fraude fiscal.

En 2014 la Presidencia de la República francesa lo despojó de su orden nacional al “mérito”.

(*) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2023/01/05/french-mi6-accused-stealing-millions-threatened-break-legs/

La CIA enseñó a los ucranianos a atacar las refinerías de petróleo rusas

La CIA enseñó a Ucrania a atacar el talón de Aquiles de Rusia, determinadas refinerías de petróleo, seleccionadas por los especialistas de la central de inteligencia porque contienen piezas difíciles de obtener y reemplazar, dice The Telegraph (1).

“Un experto de la CIA identificó un tipo de acoplador tan difícil de reemplazar o reparar que una refinería podía quedar fuera de servicio durante semanas”, añade por su parte el New York Times (2).

Era algo que se sospechaba desde hace tiempo, aunque algunos apostamos por el MI6 como el principal instigador de este tipo de ataques.

Como era de esperar, las nuevas revelaciones informan de que los ataques ucranianos contra petroleros de la “flota fantasma” rusa también contaron con el apoyo de la CIA. Kiev utilizó sus drones navales de largo alcance, cargados con explosivos, para perforar los cascos de los buques, abriendo un nuevo frente en la guerra para cortar la principal fuente de financiación de Rusia.

La CIA estaba autorizada a ayudar al ejército de Kiev en esta tarea. El problema es que los ataques empeoraron la situación de Ucrania, más que la de Rusia. Provocaron una escalada, como lo demuestra el devastador bombardeo que se está llevando a cabo en Odesa, dirigido tanto contra su infraestructura portuaria como contra su red eléctrica.

No es casualidad que Zelensky fuera el primero en capitular, pidiendo una “tregua energética” para detener los ataques contra su propia infraestructura.

Unas revelaciones que pueden ser muy interesadas

No obstante, hay que tener mucha precaución con este tipo de “revelaciones” publicadas por ciertos medios occidentales, porque el creciente acercamiento entre Estados Unidos y Rusia preocupa y cada dia intentan sabotearlo. En particular, los europeos intentan sembrar la discordia entre Estados Unidos y Rusia.

También resulta bastante extraño que una revelación tan sensacional ocurriera precisamente cuando Ucrania supuestamente intentó atacar la residencia de Putin, lo que provocó una fuerte reacción por parte de Rusia.

También podría interpretarse como un intento de vincular la asistencia encubierta de la CIA a Ucrania durante los ataques a la refinería con los ataques a la residencia de Putin. El objetivo es el mismo: exacerbar las tensiones entra ambas partes.

Inicialmente los medios de propaganda negaron el ataque, hasta que Rusia comenzó a presentar pruebas. Entonces la retórica cambió. Ahora dicen que los drones se dirigían a la misma región que la residencia de Putin, pero hacia un emplazamiento militar ubicado aproximadamente a 50 kilómetros de distancia.

Rusia parece estar tomándose la situación más en serio de lo que se creía inicialmente, ya que ha presentado a Estados Unidos el chip de datos capturado de uno de los drones derribados, que supuestamente contiene datos de vuelo y orientación que prueban que el objetivo final del dron era, efectivamente, la residencia de Putin.

En un vídeo sin precedentes se puede ver al jefe de la inteligencia rusa, el director del GRU, Igor Kostyukov, entregando el chip al agregado militar de la embajada de Estados Unidos en Moscú.

Muchos creen ahora que de esta manera Rusia quiere justificar una escalada significativa de sus operaciones militares para este año. Otros creen, por el contrario, que Estdos Unidos no quiere la paz y hace todo lo posible para socavar, sabotear y subvertir a Rusia.

¿Juega Estados Unidos con dos barajas?

Sería un doble juego, con el Pentágono y la CIA jugando papeles distintos, lo mismo que en Oriente Medio y otras regiones. La política estadounidense no es coherente. El Pentágono intenta reducir su apoyo a Ucrania, mientras la CIA está decidida a prolongar la guerra.

Descartados los ataques ATACMS, la CIA recurrió a drones de fabricación ucraniana, que proporcionaron inteligencia para atacar la economía de guerra rusa: refinerías de petróleo, plantas químicas y de explosivos, y la flota petrolera. No han sido ataques simbólicos, sino de precisión contra componentes difíciles de reemplazar.

Los primeros intentos fracasaron. Las interferencias rusas neutralizaron los drones y en junio la CIA tuvo que replantear la campaña. Menos objetivos, pero más estratégicos. El resultado ha sido el cierre de refinerías durante semanas y unas pérdidas estimadas en 75 millones de dólares diarios.

A eso le siguieron interrupciones en el suministro de gas. No se enviaron armas estadounidenses. No hay ningún rastro público, solo inteligencia, cálculos y la capacidad de negar cualquier implicación.

Esto significaría que Estados Unidos no ha abandonado a Ucrania; ha dividido la guerra en dos partes. Así es como se perpetúan las guerras modernas hoy en día: discretamente, burocráticamente y con la audacia suficiente para poder negarlo todo… o hacer lo contrario de lo que dicen las declaraciones oficiales.

Hay algunos indicios de que Rusia sabe que Estados Unidos juega con dos barajas o de que su política no es coherente, como la entrega del chip al agregado militar de la embajada en Moscú.

(1) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2025/12/31/cia-secretly-taught-ukraine-how-to-target-achilles-heel/
(2) https://www.nytimes.com/interactive/2025/12/30/world/europe/ukraine-war-us-russia.html

El secuestro de Maduro abre la vía para apoderarse del petróleo venezolano

El secuestro de Maduro, un jefe de Estado, y de su esposa, así como los ataques aéreos contra Caracas y la región circundante, han abierto la caja de Pandora. Suponen un punto de inflexión que marcará un nuevo rumbo, y no sólo en América Latina.

Inicialmente el asedio marítimo en el Caribe se justificó por el tráfico de drogas, involucrando directamente a Maduro y ocultando que el objetivo es apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular su petróleo.

Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del planeta, aproximadamente el 20 por cien de los yacimientos conocidos, que son el objeto de la voracidad de las grandes empresas estadounidenses de hidrocarburos.

En su incoherente verborrea, Trump ha afirmado, entre otras cosas, que Maduro utiliza el petróleo para financiar el narcotráfico y le da la vuelta al expolio, acusando a Venezuela de haber robado el petróleo estadounidense.

“Nos arrebataron todo el petróleo hace poco. Y lo queremos de vuelta. Nos lo arrebataron, lo arrebataron ilegalmente”, declaró Trump a mediados del pasado mes de diciembre.

Trump se refería a la explotación del petróleo venezolano por parte de numerosas refinerías estadounidenses desde los años veinte del siglo pasado hasta la nacionalización de la industria petrolera del país en 1976. Durante ese período, se construyeron numerosas refinerías estadounidenses para procesar el crudo extraído de suelo venezolano.

En 2019 Trump impuso el embargo para paralizar la economía venezolana y derrocar a Maduro. A principios del pasado año Trump canceló las licencias que permitían a las multinacionales de petróleo y gas operar en Venezuela a pesar de las sanciones.

Actualmente Chevron es la única empresa autorizada a enviar petróleo venezolano a Estados Unidos.

Las sanciones estadounidenses han debilitado al gobierno de Caracas, que obtenía el 96 por cien de sus ingresos del petróleo, tres cuartas partes de los cuales provenían de clientes estadounidenses, antes de que las sanciones entraran en vigor.

De 3,5 millones de barriles diarios en 2008, la producción petrolera de Venezuela ha caído a menos de un millón de barriles diarios, debido a las sanciones estadounidenses.

El país ahora vende su producción petrolera en el mercado negro a precios significativamente más bajos, principalmente a China. En respuesta, Washington anunció en las últimas semanas un bloqueo total contra los petroleros sancionados que viajan a Venezuela y confiscó varios barcos.

Venezuela, que atravesó una grave crisis económica entre 2014 y 2021, sigue en una situación precaria a causa de las sanciones estadounidenses. La economía venezolana cerró el ejercicio pasado con una inflación superior al 500 por cien.

Las exportaciones podrían caer un 45 por cien en los próximos cuatro meses y los ingresos en divisas serán un tercio de lo que eran.

Las empresas militares recompensan a los que invierten en la guerra

Las mayores empresas militares de Europa pagarán 5.000 millones de dólares a sus accionistas, informa el Financial Times (1). La mayor parte de la excepcional rentabilidad registrada el año pasado por ocho de las mayores empresas de armamento de Europa se debe al aumento de dividendos.

Los pagos alcanzarán su máximo en 10 años en empresas como el grupo británico BAE Systems, el francés Thales, el alemán Rheinmetall, el italiano Leonardo y el sueco Saab.

BAE Systems ha pagado más de 16.000 millones de dólares a sus accionistas desde 2016.

Los fondos inyectados en la industria europea de guerra han aumentado considerablemente desde el inicio de la Guerra de Ucrania, a medida que las empresas han incrementado la producción.

El gasto en investigación y desarrollo representa casi el 8 por cien de los beneficios el año pasado, frente al 6,4 por cien en 2021.

Un informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), publicado a principios de diciembre (2), confirmó esta tendencia: 23 empresas europeas del sector militar vieron aumentar sus ingresos por la venta de armas, con un aumento combinado de las ventas del 13 por cien, hasta los 151.000 millones de dólares.

El SIPRI atribuye el crecimiento a la demanda sostenida, impulsada en parte por la Guerra de Ucrania.

(1) https://www.ft.com/content/79c31767-ccac-4669-a299-3d2e9b797c6d
(2) https://www.sipri.org/media/press-release/2025/sipri-top-100-arms-producers-see-combined-revenues-surge-states-rush-modernize-and-expand-arsenals

Estados Unidos secuestra a Maduro y lo saca de Venezuela

Anoche Estados Unidos llevó a cabo un importante ataque aéreo contra Venezuela y su dirigente, el presidente Nicolás Maduro, quien fue secuestrado junto con su esposa, Cilia Flores, y extraído del país, ha anunciado Trump.

La operación se llevó a cabo “en conjunto con las fuerzas del orden estadounidenses”, ha añadido, en referencia a la unidad de élite estadounidense Delta. Los secuestradores no sufrieron bajas durante la operación militar en territorio venezolano, asegura el New York Times.

Estados Unidos llevó a cabo un ataque aéreo a gran escala sobre la capital, Caracas, durante la noche.

El Wall Street Journal afirma que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, se encuentra a salvo. En un comunicado televisado Rodríguez ha dicho que desconoce el paradero de Maduro y su esposa. Exige a Estados Unidos una prueba de vida de ambos.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, declaró que Maduro “será juzgado por sus crímenes” y anunció una nueva era para Venezuela. “El tirano se ha ido. Ahora, finalmente, responderá de sus crímenes ante los tribunales”, añadió, aunque no aclaró que se refería a un juicio farsa ante los tribunales estadounidenses.

En el mausoleo de Hugo Chávez en Caracas se ha producido un incendio a causa de los bombardeos. También se han escuchado explosiones en el aeropuerto y puerto de Caracas. Algunos vecinos han escuchado detonaciones en Higuerote, a unos 100 kilómetros al este de Caracas.

En muchos barrios, los residentes corrían hacia sus ventanas y terrazas. Según los residentes, se cortó el suministro eléctrico en algunas zonas de la ciudad. Se ha desatado una reacción generalizada en Caracas. La población forma colas en tiendas y farmacias tras los ataques, dice la agencia Bloomberg.

Trump ofreció una reunión informativa sobre seguridad nacional en su residencia de Mar-a-Lago en vísperas de los ataques aéreos estadounidenses contra Venezuela, según el programa publicado por la Casa Blanca.

La reunión duró aproximadamente una hora, según el programa. El evento estuvo cerrado a la prensa. “Pronto habrá más información. Hoy a las 11:00 a. m. en Mar-a-Lago se ofrecerá una conferencia de prensa”, declaró Trump.

‘Terrorismo de Estado’

Cuba calificó de “terrorismo de Estado” el bombardeo contra el pueblo de Venezuela.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha ordenado el despliegue de soldados en la frontera con Venezuela.

“Es profundamente preocupante y reprensible», denunció el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. En un segundo comunicado de prensa, la diplomacia rusa dijo estar “extremadamente alarmada” por los informes según los cuales el presidente venezolano y su esposa habían sido sacados por la fuerza del país”. Moscú exigió “una aclaración inmediata sobre esta situación“ e instó a Estados Unidos a liberar a Maduro. Rusia también apoyó la solicitud de Caracas de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

Los ataques de Estados Unidos contra Venezuela tendrán consecuencias en todo el mundo, afirmó el primer ministro de Polonia, Donald Tusk.

La agresión contra Caracas socava la seguridad regional y mundial, y contradice el orden mundial basado en la Carta de la ONU, aseguró el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.

El presidente brasileño Lula estimó que los ataques estadounidenses constituyen “un grave ataque a la soberanía de Venezuela“. También instó ala comunidad internacional, a través de la ONU, a “responder enérgicamente“ a estos ataques.

“No se puede imponer una solución política duradera desde fuera», condenó Jean Noël Barrot, ministro francés de Asuntos Exteriores, afirmando que la agresión que condujo a la captura de Maduro contraviene el principio de no uso de la fuerza que sustenta la legislación internacional. ley. Macron “sigue de cerca la situación en Venezuela y habla con sus socios regionales“, anunció el séquito del Jefe de Estado.

La misma historia en Alemania, donde el Ministerio de Asuntos Exteriores indicó que estaba siguiendo “muy de cerca“ la situación y tomaba nota de los últimos informes “con gran preocupación“. Todos los países deben “respetar el derecho internacional“, recordó el primer ministro británico, Keir Starmer. “Quiero hablar con el presidente [Trump] pero por ahora creo que debemos establecer los hechos”, dijo, precisando que Londres no participó en la operación militar en Venezuela.

La voz disonante, la italiana Georgia Meloni, consideró «legítima” la intervención de Estados Unidos.

La apuesta china por los nuevos equipamientos tecnológicos

Mientras algunos ponen el foco en la inteligencia artificial, China acaba de lanzar tres fondos de capital riesgo regionales y uno central para invertir en los nuevos equipos tecnológicos. Cada fondo captará más de 50.000 millones de yuanes (más de 7.000 millones de dólares), mientras que el fondo central (National Startup Investment Guidance Fund o Fondo de Inversión Guía para Empresas Emergentes) contará con 100.000 millones.

Los principales sectores de inversión son semiconductores, tecnologías cuánticas, bioeconomía, interfases cerebro-máquina, aeroespacial, drones y vehículos aéreos eléctricos, 6G, nuevas energías y otras áreas estratégicas.

El fondo central invertirá durante una primera fase de 10 años, para luego desinvertir durante otros 10. Su objetivo es apoyar a pequeñas empresas emergentes con necesidades de hasta 500 millones de yuanes.

Los tres fondos regionales se orientan hacia los clústeres industriales clave: Pekín-Tianjín-Hebei, el delta del Yangtsé y la Gran Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao.

En esencia, China está ensamblando la réplica de capital riesgo del Silicon Valley estadounidense. Estados Unidos contó con condiciones históricas únicas: fue el surgimiento de un auténtico mercado de capital riesgo lo que engendró ese Silicon Valley. Construir otro igual es imposible; ni siquiera China podría copiarlo. Tampoco la Unión Europea, ni Israel; nadie podría. Todo el sistema está configurado para que, mientras el dólar sea fuerte, solo Estados Unidos, con su formato de mercado, absorba como una aspiradora proyectos y tecnologías.

La manera de contrarrestarles o de impedir que se aprovechen científicamente de los demás es crear un sistema de financiación pública de capital riesgo. Es lo que está haciendo China. Así cultivó primero los programas informáticos: plataformas digitales, gigantes de la industria del videojuego, etc.

Ahora a China le queda completar el último eslabón de su circuito tecnológico.

Poco antes, China lanzó una nueva ronda de apoyo a su industria de semiconductores. Inyectó para ello entre 200.000 y 500.000 millones de yuanes (hasta 70.000 millones de dólares), más incentivos fiscales y avales públicos. No se trata solo de “imprimir”. Equivale al ámbito del programa estadounidense Chips Act. China hará todo lo posible por reducir su dependencia de empresas como Nvidia.

La semana pasada se supo que, en algún laboratorio secreto de China, unos científicos han construido un prototipo operativo de litógrafo de ultravioleta extremo (UVE), una máquina que puede fabricar los chips más avanzados para inteligencia artificial, móviles y armamento. Es el campo en el que ahora domina Nvidia, la empresa con una capitalización cercana a los 5 billones de dólares.

Jensen Huang, director de Nvidia (el mismo a quien el Financial Times nombró persona del año), puso inmediatamente el grito en el cielo, escribiendo que en un año y medio China empezará a arrebatarles también este mercado.

Aquí se podría poner punto final. Pero hay un par de detalles importantes. ¿Cómo lo han logrado los chinos? La agencia Reuters asegura que la máquina la ensambló un equipo de ingenieros de la neerlandesa ASML, la única empresa del mundo que domina esta tecnología. Los ingenieros trabajaron bajo nombres falsos y se dedicaron a la ingeniería inversa del equipo de su antigua empresa. En resumen, construyeron uno nuevo siguiendo el modelo. Compraron componentes de viejos litógrafos de ASML en el mercado secundario, incluso en las subastas de Alibaba.

En el fondo, no importa quién exactamente ni cómo. Lo que importa es que este es otro mercado donde China va a cambiar de nuevo las reglas del juego. De este modo, en los últimos 10 años, China ha frustrado los planes del gran capital occidental para acaparar fondos en sectores como la “energía verde”, los vehículos eléctricos y las baterías, los drones, el mercado de criptomonedas, la robótica industrial y doméstica, la inteligencia artificial y los modelos de lenguaje ampliados.

Solo quedaban la microelectrónica y la bioeconomía. Ahora la pregunta es: ¿qué debe hacer una potencia hegémonica cuando le arrebatan su última ventaja tecnológica y se crean las condiciones financieras para que le superen? 2026 será un año decisivo en las relaciones entre Estados Unidos y China. Tipos como Musk, Thiel y Huang lo entendieron hace tiempo.

Alex Bobrovsky https://t.me/alexbobrowski/1091

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