El ejército de Noruega ha comenzado a enviar miles de notificaciones digitales a propietarios de coches, barcos, maquinaria y edificios, informándoles de que sus propiedades forman parte de un listado de requisas, que podría activarse en caso de guerra, crisis o emergencia. Es consecuencia del estado de movilización permanente que padecen los europeos, que no sólo alcanza al ejército sino también a los civiles.