El ataque planeado por Estados Unidos contra Irán tiene un inconveniente: la mayoría de la tripulación que ataca con misiles hace cola para usar los baños en el buque cabecero, el portaaviones Gerald R. Ford.
No es broma. La radiodifusión pública estadounidense, NPR, ha obtenido una serie de correos electrónicos que revelan que se han desatado guerras por los baños a bordo del buque más caro jamás construido por la Armada estadounidense. El Wall Street Journal ha confirmado la noticia.