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Autor: Redacción (página 43 de 1361)

La propuesta polaca de crear una zona de exclusión aérea divide a la OTAN

Polonia ha presentado a la OTAN formalmente una propuesta para establecer una zona de exclusión aérea en el oeste de Ucrania, utilizando los sistemas de defensa antiaérea desplegados en territorio polaco. Algunos miembros de la OTAN consideran la propuesta como un paso peligrosamente cercano a la guerra abierta con Rusia, revelando las profundas tensiones dentro de la Alianza ante la guerra.

El plan consiste en crear un corredor aéreo seguro a lo largo de la frontera polaco-ucraniana. Este escudo defensivo, operado desde suelo de la OTAN, tendría como objetivo declarado interceptar los misiles rusos, drones y aviones no tripulados que se acerquen o sobrevuelen la región fronteriza occidental de Ucrania.

Los promotores de la propuesta, encabezados por Varsovia, la consideran necesaria para proteger los corredores por los que envían el armamento al ejército ucraniano. Para otros miembros de la OTAN es el plan más peligroso desde el inicio de la guerra en febrero de 2022.

Los países clave, como Estados Unidos, Alemania y Francia han reaccionado con extrema cautela, advirtiendo que activar sistemas de la OTAN para derribar aeronaves rusas, incluso sobre Ucrania, es un acto de beligerancia, cruzando una línea roja que la Alianza se ha esforzado por no traspasar.

Los detalles de la propuesta polaca

La propuesta no plantea una zona de exclusión aérea clásica sobre toda Ucrania, una idea descartada repetidamente por el alto riesgo de choque. En su lugar, sugiere un concepto más limitado, aunque técnicamente igualmente complejo. Se basaría en una combinación de sistemas de defensa aérea de corto, medio y largo alcance desplegados en el flanco oriental de la OTAN, capaces de alcanzar objetivos a decenas o incluso cientos de kilómetros en el espacio aéreo ucraniano.

El gobierno del Primer Ministro polaco, Donald Tusk, ha argumentado en reuniones privadas que la OTAN no puede permanecer impasible mientras Rusia intensifica sus ataques con misiles contra la infraestructura crítica y civil en el oeste de Ucrania, a menudo muy cerca de la frontera. La ciudad de Lvov, un crucial centro logístico y refugio de desplazados internos, ha sido golpeada repetidamente. Varsovia sostiene que la Alianza tiene no solo la capacidad, sino también la obligación moral y de seguridad de proteger esta zona.

“La destrucción y la muerte no respetan fronteras en un sentido práctico. Un misil que destruye un almacén de grano en Lvov hoy, puede ser un misil que caiga sobre un centro comercial en Lublin mañana”, declaró un dirigente polaco.

Las grietas de la OTAN

La iniciativa ha destapado una profunda división estratégica dentro de la Alianza, que refleja la frustración creciente por el fracaso en la guerra. Por un lado, un grupo de países, encabezados por los bálticos y en menor medida Reino Unido, apoya la postura polaca. Consideran que la estrategia actual de la OTAN, basada en suministrar armas pero sin emplear su propias fuerzas militares, es insuficiente para simeter a Rusia. Ven la propuesta como una forma asimétrica de inclinar la balanza a favor de Ucrania sin desplegar tropas en el terreno.

Por el otro lado, las potencias centrales de la OTAN, con Washington a la cabeza, se muestran profundamente escépticas. Temen que el primer misil de la OTAN que derribe un caza o un misil ruso de largo alcance pueda desencadenar una espiral de represalias impredecibles. Rusia podría atacar las baterías antiaéreas en Polonia, lo que activaría el artículo 5 del Tratado de la OTAN, sumiendo a toda la Alianza en el caos.

Moscú ha advertido en numerosas ocasiones que cualquier intervención directa de la OTAN convertiría a sus miembros en beligerantes. El gobierno estadounidense cree que esta propuesta encaja exactamente en esa definición para el Kremlin.

Algunos miembros argumentan que establecer una zona de exclusión aérea, aunque sea limitada, sentaría un precedente peligroso. Podría alentar a Ucrania a pedir extensiones de la zona o a otros miembros a proponer intervenciones más directas, fragmentando el consenso dentro de la Alianza.

“Debemos ser muy conscientes de que cada paso que damos más cerca del abismo, aumenta el riesgo de que alguien dé un paso en falso y todos caigamos, dijo un diplomático europeo.

La posición de Ucrania y Rusia

Para Zelensky, la propuesta polaca es un rayo de esperanza. Kiev ha pedido insistentemente a la OTAN que establezca una zona de exclusión aérea desde los primeros días de la guerra, una petición que siempre fue rechazada.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha advertido que cualquier intento de implementar tal medida tendría consecuencias devastadoras.

La propuesta de Polonia no será implementada de inmediato. Se ha colocado sobre la mesa de discusión del Consejo del Atlántico Norte, el principal órgano de toma de decisiones de la OTAN, donde se espera un debate agrio, como viene ocurriendo últimamente.

Se barajan algunas alernativas, como reforzar los sistemas antiaéreos en Polonia de forma puramente defensiva, sin dar la orden de interceptar blancos sobre Ucrania, o compartir inteligencia en tiempo real con Ucrania para que sean sus propias defensas las que actúen, con el apoyo informativo de la OTAN.

Pero la esencia del dilema reaparece. En una guerra que desdibuja las fronteras entre lo directo y lo indirecto, la OTAN se enfrenta una vez más a la pregunta de hasta dónde está dispuesta a llegar para disimular sus grietas, sin incurrir en una catástrofe aún mayor.

La propuesta de Varsovia no pretende solo controlar el cielo sobre Ucrania; es un examen sobre la unidad de los compinches de la Alianza.

‘La OTAN no debería derribar aviones de combate rusos’

“Los miembros de la OTAN no deberían derribar aviones de combate rusos que violen el espacio aéreo de la Alianza”, declaró el antiguo jefe de uno de los dos comandos estratégicos de la OTAN.

Jean Paul Palomeros, general retirado de la Fuerza Aérea Francesa y antiguo Comandante Supremo Aliado de Transformación, recordó a Newsweek que “el mayor desafío para la OTAN es mantener la calma”.

“La OTAN debe estar preparada para actuar, pero sin reaccionar de forma exagerada”, propone Palomeros, porque “si bien la Alianza debe demostrar su fuerza, incluyendo el rápido envío de aviones de combate para responder a cualquier violación del espacio aéreo, no debe atacar aeronaves tripuladas”.

Alemania no tiene capacidad para derribar drones

“Alemania no puede derribar drones”, anuncia Bild. Carece de un sistema integral contra drones. El tabloide expone las principales razones: “La defensa aérea se abolió en 2010; la defensa contra drones aún está en desarrollo”.

Según Deutschlandfunk, “Alemania dispone de pocos medios para contrarrestar los peligros que representan las operaciones con drones”. Actualmente, solo el ejército cuenta con algunos de estos dispositivos, utilizados por la policía contra drones pequeños y sencillos.

La falta de profesionales en Alemania que manejen las técnicas antidrones: “Necesitamos inhibidores y también personal capaz de utilizarlos en todos los aeropuertos, en todas las infraestructuras críticas de Alemania y también en todas las bases militares”, señala la radio.

Derribar un dron con un caza o un misil Patriot es como dispararle a un gorrión, añade. “Un cañón antiaéreo montado en un tanque Gepard sería más eficaz, pero ha sido desmantelado”, y los demás han sido entregados a Ucrania, lamenta.

El gobierno alemán está desarrollando un plan para combatir los drones. El elemento central será otorgar al ejército el derecho a interceptar drones en caso de peligro para la vida humana o amenaza para infraestructuras críticas.

Las tropas británicas y francesas ya están en Odesa con su uniforme de campaña

La intervención directa y abierta de los países de Europa occidental en la Guerra de Ucrania es un hecho consumado. La pregunta es cómo reaccionará Rusia y si Estados Unidos se verá arrastrado al barro.

El Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) advertió sobre los planes europeos para ocupar Moldavia, que las elecciones parlamentarias el domingo no han aplazado, a pesar de la victoria de Maia Sandu y demás secuaces de Bruselas.

En proyecto original contaba con la derrota de los “proeuropeos”, la convocatoria de protestas y la falsificación de los resultados electorales, tras lo cual Sandu solicitaría ayuda para seguir con la represión y las redadas de los “prorrusos”.

Al mismo tiempo, la intervención militar de la OTAN sería una amenaza para las tropas rusas en Transnistria.

Los planes han cambiado pero sólo muy ligeramente. Las tropas occidentales, en uniforme de campaña (francesas y británicas), han salido de la Puerta de Focsani, en Rumanía, y se encuentran en Odesa, el puerto más importante del Mar Negro.

Se reproduce la misma situación que durante la guerra civil contra la URSS de hace cien años.

Las tropas occidentales corren un enorme riesgo porque se han puesto en el punto de mira y va a ocurrir lo mismo que en Siria. Primero acusaron de conspiranoicos a los que decían que la guerra enfrentaba al antiguo ejército regular con la OTAN; ahora ya nadie se preocupa por disimular (ni en Siria ni en Ucrania).

Tanta desfachatez conduce a pensar que es posible que sea otra provocación: Rusia ataca a las tropas occidentales, como ha prometido, y de esa manera Estados Unidos queda comprometido a salir en su ayuda, que es lo que tratan de lograr los europeos a toda costa.

Las tropas británicas y francesas son un cebo, porque si Rusia no las aniquila, consolida y refuerza su presencia en Ucrania, que es lo que pretende evitar con la guerra actual.

Estados Unidos no suministra misiles de largo alcance a Ucrania porque no los tiene a la venta

Hace unos días los medios difundieron unas palabras de Trump acerca del suministro de misiles Tomahawk a Ucrania, lo que ha vuelto a desatar los fantasmas que arrastra la guerra desde sus orígenes, especialmente el del “arma mágica” capaz de lograr que el balance de fuerzas se rompa en favor de la OTAN. a su vez estos fantasmas heredan a los de la Guerra Fría, cuando el “armas mágicas” eran los bombas nucleares porque, en efecto, cada guerra, sea fría o caliente, tiene sus propios símbolos.

Las palabras de Trump se interpretaron, a su vez, como su enésimo cambio de planes, que volvía al redil del apoyo a Ucrania, como en los tiempos de Biden. No le escucharon bien, por lo que el gañán de Vance tuvo que hacer de intérprete autorizado; nosotros no suministramos armas, las vendemos, aclaró.

Es una polémica que ya vivieron en Alemania en tiempos de Scholz. No sabían si entregar misiles de largo alcance a los ucranianos, que quizá podrían lazarlos sobre la retaguardia rusa como si fueran fuegos artificiales. Scholz dijo que no y Merz dice que sí, pero da lo mismo porque no se trata de lo que digan unos u otros. Las declaraciones oficiales no añaden nada a los campos de batalla; se hacen para uso y consumo de los medios de intoxicación, los tertulianos y los charlatanes.

Las razones son claras: con un alcance de 2.500 kilómetros, casi diez veces superior al de los misiles ATACMS estadounidenses, los misiles Tomahawk podrían amenazar objetivos militares estratégicos e infraestructuras críticas en toda Rusia, lejos de las fronteras de Ucrania, incluyendo Moscú y más allá. Es una manera de presionar a Rusia para que acceda a fumar la pipa de la paz.

En el Kremlin se tienen que morir de risa con esta riada de palabrería. No es la primera vez que Zelensky solicita misiles Tomahawk a Estados Unidos, lo que refleja el grado de desesperación en el que se encuentra el gobierno ucraniano. Al comienzo de la guerra presentó una solicitud similar al gobierno de Biden.

Si entregan misiles Tomahawk a Ucrania, la situación no va a cambiar nada, como sabe cualquier chusquero. Pero no pueden hacerlo porque no los tienen. El arsenal estadounidense de Tomahawk y sus sistemas de lanzamiento es demasiado pequeño y valioso como para que el Pentágono acceda a cederlo.

Si los tuvieran y se los entregaran a Ucrania, tampoco cambiaría nada porque el ejército ucraniano no tiene la capacidad para disparar esos misiles. Un misil Tomahawk se puede lanzarse de tres maneras: desde un destructor de misiles guiados, desde submarinos de las clases Ohio, Virginia y Los Ángeles, y desde el nuevo sistema terrestre Typhoon que está desarrollando el ejército estadounidense.

Ucrania no tiene nada de eso y, prácticamente, no tiene posibilidades de adquirirlas a corto o medio plazo. La Armada ucraniana es demasiado pequeña para estos sistemas de lanzamiento y carece de embarcaciones de superficie o submarinos de ataque, así como del personal necesario para operarlos.

Dados los desafíos que enfrenta la construcción naval y submarina estadounidense, es improbable que Washington considere vender estas plataformas a Ucrania. Si bien Ucrania podría contar con el personal necesario para operar el nuevo sistema terrestre Typhoon, es igualmente improbable que el Pentágono apruebe la venta de estos nuevos equipos a Ucrania.

Estados Unidos solo cuenta con dos baterías Typhoon operativas, y una tercera se encuentra en fase de planificación. Dos de estos sistemas están previstos para su uso en Asia y otro podría desplegarse en Alemania. El Pentágono aún no ha acordado vender este avanzado sistema a un aliado o socio, en parte debido a su rareza y a la sensibilidad de su técnica.

Hoy huelga general en Grecia contra la ampliación de la jornada laboral a 13 horas

Esta mañana los trabajadores han paralizado Grecia en una convocatoria de huelga general para protestar contra el plan del gobierno de introducir la posibilidad de una jornada laboral de 13 horas.

Durante 24 horas el transporte, incluyendo trenes y transbordadores que conectan el continente con las islas, se va a interrumpir, al igual que los metros y autobuses. Los maestros, el personal hospitalario y los funcionarios también han dejado de trabajar.

Están convocadas manifestaciones en todo el país, incluida Atenas, para denunciar la reforma del gobierno de Kyriakos Mitsotakis, que pone en peligro la salud y esclaviza a los trabajadores.

El proyecto de ley, que aún no se ha presentado al Parlamento, dispone que, bajo ciertas condiciones, un trabajador pueda trabajar 13 horas al día, y para un solo empresario. En un país donde la economía aún se ha recuperado del rescate de 2012, la jornada de 13 horas ya existe, pero sólo si el trabajador está pluriempleado.

El primer ministro, en el poder desde 2019, aseguró que muchos jóvenes querían trabajar más para ganar más. “Garantizamos la libertad de elección tanto para el empleador como para el empleado. ¿Por qué sería antisocial?”, dijo en la Feria Internacional de Salónica a principios de septiembre.

La ministra de Trabajo ha destacado el carácter “excepcional” de la jornada de 13 horas que, en ningún caso, se generalizará. “Se trata de una disposición… válida hasta por 37 días al año… solo con el acuerdo del empleado y con una remuneración aumentada en un 40 por cien”, insistió en el canal de televisión Mega.

Los bajos salarios siguen siendo el talón de Aquiles de la economía griega, por el alto coste de la vida. El salario mínimo, aunque revalorizado, alcanza los 880 euros mensuales.

Una esclavitud moderna

La reforma desmantelará los límites mínimos de protección de los trabajadores. Supone la creación de una esclavitud moderna para los trabajadores, obligados a sobrevivir con horarios inhumanos y salarios de miseria, lo que, en Grecia, desde la crisis de 2009, va ligado a una desregulación despiadada.

En Grecia, el tiempo de trabajo semanal de 39,8 horas es superior a la media de los 27 países de la Unión Europea (35,8 horas). Pero la jornada de trabajo esconde grandes disparidades. En el sector turístico, en el pico de la temporada, la jornada se extiende, a veces sin el más mínimo descanso semanal.

La duración legal del tiempo de trabajo diario en Grecia es de ocho horas diarias con la posibilidad de trabajar horas extras, remuneradas.

El país ya ha establecido la posibilidad de una semana laboral de seis días, particularmente en los sectores de alta demanda, como en el turístico.

Los drones rusos vuelan por Escandinavia para justificar el bloqueo naval del Báltico

La intoxicación mediática lleva un tiempo fomentando la paranoia acerca de los drones rusos que sobrevuelan los países del Mar Báltico y Zelensky ha querido dar un paso más, diciendo que Rusia los lanzó desde petroleros, para exigir finalmente a la OTAN el cierre de los estrecho a la navegación rusa.

El presidente ucraniano aprovechó el auditorio que les suministró el Foro de Seguridad de Varsovia. “Cada vez hay más pruebas que sugieren que Rusia podría haber utilizado petroleros en el mar Báltico para lanzar drones, los mismos que han causado importantes perturbaciones en el norte de Europa. Si los petroleros utilizados por Rusia sirven como plataformas para drones, no deberían tener libertad para operar en el mar Báltico”.

En la jerga de Zelensky “cada vez hay más pruebas” se traduce por el habitual “no podemos presentar ninguna prueba”. Los medios occidentales no necesitan nada más para sus titulares alarmistas.

La propuesta de cerrar los estrechos del Báltico a la navegación rusa es un bloqueo ilegal, que no deja lugar a dudas sobre la legitimidad de Rusia para abrirse camino a cañonazos.

En Bruselas han inventado las historietas sobre los drones rusos porque justifican su política de tensar la cuerda, creyendo que nunca se va a romper. Hasta ahora no lo han logrado en la medida que les gustaría, por lo que da la impresión de que Ucrania va a dar un salto hacia adelante con acciones militares de falsa de bandera en Polonia o Rumanía, como ya han sugerido algunas fuentes.

El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, ha denunciado que Ucrania y Reino Unido podrían orquestar provocaciones en el Mar Báltico, que luego se atribuirían a Rusia para justificar el bloqueo del comercio marítimo, lo que se sumaría a la verborrea acerca de la “flota fantasma” y las “guerra híbridas”.

Esta campaña intoxicadora pretende también presionar a Trump para que autorice el derribo de aviones rusos con el argumento de que están violando el espacio aéreo de los países de la OTAN.

La prensa danesa ya habla de bloquear los estrechos del Báltico, aunque ninguno de los países ribereños podría lograrlo, ni por sí mismo, ni todos reunidos; necesitan la luz verde de Estados Unidos, que ya se ha negado a hacerlo en dos ocasiones al menos.

Duros enfrentamiento del ejército israelí con la resistencia palestina en la ciudad de Gaza

El ejército israelí ha confirmado que cinco de sus soldados resultaron gravemente heridos el lunes en la ciudad de Gaza durante violentos enfrentamientos con combatientes de la resistencia al oeste de la ciudad.

Un portavoz del ejército israelí declaró que los heridos eran dos oficiales, incluido un oficial médico, y un oficial del cuerpo blindado, mientras que los otros tres pertenecían al 82 Batallón de la Brigada Blindada.

La radio del ejército añadió que otros seis soldados resultaron levemente heridos en los enfrentamientos.

Según la radio, miembros de la resistencia palestina se infiltraron en una posición de un batallón de la Brigada Kfir y colocaron dos artefactos explosivos en un tanque, añadiendo que se había producido otro enfrentamiento.

Según el portavoz del ejército, cinco combatientes de la resistencia participaron en el ataque. Dos murieron dentro de las fortificaciones —uno por un proyectil de tanque y el otro en combate directo—, mientras que los otros tres se retiraron. El comunicado confirmó que las tropas israelíes continúan sus operaciones de búsqueda en la zona para encontrar a los demás miembros que lograron huir.

En contra de la versión oficial, los medios de comunicación israelíes informaron previamente que una unidad israelí fue víctima de una compleja emboscada en Gaza, en la que murieron al menos dos soldados y otros nueve resultaron heridos.

Acusaron al portavoz militar de “no informar el número exacto de bajas para que los israelíes ignoraran la realidad de la situación en Gaza”.

Los medios describen una emboscada que incluyó la explosión de un tanque, el ataque a una excavadora militar y la detonación de artefactos explosivos a la llegada de un equipo de rescate enviado al lugar del incidente inicial. Cinco helicópteros militares transportaron a los heridos a varios hospitales en Tel Aviv y Beersheba.

Por su parte, fuentes palestinas confirmaron que la emboscada tuvo lugar al norte del barrio de Al Nasr, donde vehículos israelíes realizaban una incursión. Según estas fuentes, las unidades israelíes desataron un intenso fuego de cobertura para retirarse de la emboscada.

Las Brigadas Al Quds, la sección militar de la Yihad Islámica, han anunciado que sus combatientes lograron ejecutar a un soldado israelí que se encontraba encaramado en el tejado de una casa cerca del campamento de refugiados de Shati, en la ciudad de Gaza.

En un comunicado aparte, las Brigadas indicaron que sus miembros se enfrentaron el sábado por la tarde con una unidad de las fuerzas especiales israelíes a bordo de vehículos Hummer en el barrio de Tal Al Hawa, también en la ciudad de Gaza, causando bajas directas.

También se atribuyeron la responsabilidad de la destrucción de un vehículo militar israelí el sábado pasado con un misil MK84, remanente de un ataque aéreo israelí, cerca del Hospital de Al Quds, en el mismo barrio. La destrucción provocó muertos y heridos entre las fuerzas israelíes, según el comunicado, que añadió que los combatientes de las Brigadas observaron el aterrizaje de aviones israelíes en la zona objetivo para evacuar a los muertos y heridos.

Aumenta el número de empresas chinas expulsadas de los mercados de Estados Unidos

Las puertas se cierran para las empresas chinas en Estados Unidos. Primero fue Huawei, luego TikTok y ahora le toca el turno a DJI, una empresa china que fabrica drones para uso civil.

Esta vez el pretexto es que DJI forma parte de la industria militar china porque el Pentágono ha proporcionado “pruebas fundadas” de que contribuye “a la base industrial de defensa china”.

China tiene que prepararse ante la avalancha de bloqueos. El Pentágono no es la única institución estadounidense que ha incluido a DJI en una lista de empresas “vinculadas” a intereses militares chinos. En 2021 el Tesoro aseguró que pertenecía a las “empresas del complejo militar-industrial chino”, colocándola en una lista negra que prohíbe a los estadounidenses invertir en ella.

Entonces el pretexto no era el mismo: acusaron a DJI y a otras empresas de estar involucradas en la vigilancia de los uigures, una comunidad musulmana de China.

Ahora dicen que DJI que el ejército ruso modifica los drones que fabrica la empresa para llevar a cabo operaciones militares en suelo ucraniano. “Que las políticas de DJI prohíban o no el uso militar [de sus drones] no importa. Eso no cambia el hecho de que la tecnología DJI tiene aplicaciones militares sustanciales, tanto teórica como prácticamente”, concluye el juez en su sentencia.

La posición de DJI en el mercado de Estados Unidos tiene los días contados, pero por si aún no estuviera claro, un proyecto de ley va a prohibir de la venta de sus drones y los de Autel Robotics, otra empresa china, a partir de diciembre.

(*) https://www.reuters.com/legal/litigation/drone-maker-dji-loses-lawsuit-against-pentagon-claim-chinese-military-ties-2025-09-26/

Los ataques de Estados Unidos en las costas de Venezuela asesinan a los pescadores

Este mes el ejército de Estados Unidos ha atacado al menos dos barcos venezolanos y nunca ha aportado pruebas que respalden su afirmación de que las embarcaciones destruidas transportaran droga. Por eso ha sido acusado de cometer un crimen.

Una mujer que se identificó como la esposa de una de las al menos 17 personas asesinadas por los ataques militares estadounidenses a embarcaciones frente a las costas de Venezuela dijo que su marido era un pescador.

El domingo el New York Times informó que la mujer dijo que su marido partió un día y nunca regresó con ella y sus cuatro hijos.

Estados Unidos no ha mostrado drogas o armas recuperadas en las embarcaciones atacadas. Si bien la zona donde fueron bombardeados los barcos es una notoria ruta de tráfico de drogas, también es frecuentada por emigrantes, traficantes de personas y vendedores de gasolina venezolana en la cercana Trinidad y Tobago.

Stephen Miller, subjefe de gabinete de Trump que, al parecer, una vez impulsó ataques con drones contra emigrantes desarmados, ha jugado un papel clave en los ataques a los barcos de pesca, según el Guardian.

Los ataques contra los barcos se produjeron en medio del despliegue estadounidense de numerosos buques de guerra estadounidenses y miles de marines frente a las costas de Venezuela, un país que Trump ha amenazado repetidamente con un golpe de Estado. Estados Unidos tiene una historia de más de un siglo de intromisión en los asuntos de Venezuela, uno de los principales productores de petróleo del mundo.

La semana pasada la cadena NBC aseguró que el Pentágono está estudiando posibles ataques contra narcotraficantes dentro de Venezuela, que estarían preparados para las próximas semanas.

—https://www.commondreams.org/news/us-attack-on-boats-off-venezuela

Las oscilaciones oceánicas tienen una gran influencia sobre el clima

Es frecuente escuchar en los medios de comunicación que, debido al cambio climático, la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como los ciclones tropicales, están aumentando. No es así. La climatología histórica informa sobre la evolución de estos fenómenos, que, aunque extremos, no son extraordinarios, ya que son comunes en muchas partes del mundo.

El análisis de más de 800 documentos históricos del periodo colonial español (cuadernos de bitácora de galeones que cruzaban el Atlántico) revela un aumento significativo de huracanes y ciclones tropicales a finales de los siglos XVI y XVIII. En cambio, el siglo XVII fue relativamente tranquilo, con menos ciclones y naufragios. Al comparar estos datos históricos con los resultados del análisis de anillos de crecimiento de pinos centenarios, se observa una disminución del 75 por cien en el número de ciclones tropicales durante el período frío conocido como el Mínimo de Maunder (1645-1715), cuando el número de manchas solares y la energía recibida del sol disminuyeron, lo que provocó un descenso significativo de las temperaturas.

Durante los tres siglos y medio transcurridos entre 1500 y 1850, más de 600 barcos españoles se hundieron al cruzar el Atlántico a causa de huracanes. Estos datos muestran que durante la Pequeña Edad de Hielo, un período frío y claramente preindustrial, el Atlántico experimentó con frecuencia condiciones climáticas extremas. La investigación científica moderna demuestra que las oscilaciones oceánicas tienen una gran influencia en los patrones climáticos y, en consecuencia, en los denominados fenómenos meteorológicos extremos. La imagen de portada ilustra la trayectoria seguida por el gran número de ciclones tropicales que se han producido en el Atlántico Norte (desde 1851) y el Pacífico Nororiental (desde 1949).

Para comprender estos procesos meteorológicos, es necesario considerar la inmensa extensión de agua que existe en nuestro planeta. La Tierra tiene una superficie de aproximadamente 510 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales aproximadamente el 71 por cien, o aproximadamente 361 millones de kilómetros cuadrados, está cubierta por mares y océanos. Este inmenso volumen de agua convierte a los océanos en las mayores reservas de calor del planeta y les confiere un papel fundamental, probablemente el más importante de todos, en la evolución del tiempo y el clima. Esta importancia es particularmente pronunciada en las regiones tropicales (cercanas al ecuador), donde la formación de nubes sobre los océanos tiene una gran influencia en la evolución de las corrientes y los vientos oceánicos, la temperatura de las aguas superficiales y otros parámetros. Además, esta influencia se extiende a otras regiones oceánicas alejadas del cinturón ecuatorial, hacia los polos, influyendo en la nubosidad baja, un componente que tiene una influencia muy significativa en la evolución de la temperatura atmosférica.

Las interdependencias e interacciones entre el Sol, los océanos y la atmósfera terrestre son extremadamente complejas, y aún queda mucho para comprenderlas plenamente. Para entender los mecanismos que controlan su formación, describiremos brevemente algunos fenómenos cíclicos denominados oscilaciones oceánicas. Estas oscilaciones representan variaciones periódicas en la temperatura y la dirección del movimiento del agua oceánica.

Se sabe que estos cambios cíclicos ocurren en todos los océanos del mundo y su interacción desempeña un papel fundamental en el cambio climático. Así, la Oscilación del Atlántico Norte (OAN) interactúa con la Oscilación Ártica (OA) y controla los patrones climáticos en las latitudes europeas. Es responsable de los contrastes entre la zona cálida de altas presiones de las Azores, al sur, y las zonas de bajas presiones y aire más frío, al norte (región islandesa). La intensidad de la Oscilación del Atlántico Norte (OAN) se cuantifica mediante el “índice OAN”, definido por las diferencias entre las presiones medias de dos estaciones meteorológicas de referencia, una en las Azores y otra en Islandia. Cuando la diferencia es grande, el índice OAN es positivo (OAN+). Cuando la diferencia es pequeña, el índice OAN es negativo (OAN-).

La OAN es responsable de las tendencias climáticas plurianuales, generando inviernos suaves con abundantes precipitaciones en Europa Central cuando la tendencia es OAN+, mientras que condiciona inviernos relativamente fríos y secos en las regiones mediterránea y norteafricana cuando la tendencia es OAN-. Otro parámetro meteorológico de gran importancia es la Oscilación Multidecadal Atlántica (OMA), que describe los cambios cíclicos repetidos en las corrientes atlánticas que influyen en las temperaturas del agua cerca de la superficie, afectando también a las temperaturas atmosféricas en el hemisferio norte.

Una fase de OMA+ se produce cuando las masas de agua cálida de las zonas tropicales fluyen con mayor frecuencia hacia el Atlántico Norte, acelerando así el deshielo. Las fases negativas corresponden a situaciones meteorológicas con el efecto contrario, donde las masas de agua cálida fluyen más lentamente hacia el norte. Las consecuencias típicas de una OMA- son una disminución de las temperaturas en América del Norte y Europa, mientras que la masa de hielo polar aumenta. Por el contrario, las regiones árticas experimentan una disminución del hielo durante las fases de OMA+, como ha ocurrido en las últimas décadas, aunque la fase positiva actual parece haber perdido intensidad desde principios del nuevo milenio.

La OMA tiene una influencia significativa en las tendencias de las precipitaciones. Los períodos de fuertes lluvias en el norte de Europa corresponden a fases de índice AMO- y períodos de baja actividad solar, mientras que, al mismo tiempo, la precipitación disminuye en el sur de Europa, el norte de África y la costa este de Norteamérica.

De igual manera, la AMO tiene una influencia significativa en el desarrollo de huracanes. Al analizar el número de huracanes ocurridos después de la Pequeña Edad de Hielo, entre 1856 y 2005, como muestra la imagen anexa, se observa que su frecuencia varía con los ciclos de la Oscilación Multidecadal Atlántica. El mismo gráfico también muestra que el número promedio de huracanes por década no aumentó significativamente durante el siglo XX.

Los registros indican que, desde 2005, la fuerza, la duración y la frecuencia de los huracanes en el Atlántico Norte han disminuido. No hay evidencia de que los fenómenos meteorológicos extremos se estén intensificando en este océano. La actividad de los huracanes se ha seguido durante varios siglos, y las variaciones en la duración de cada oscilación han demostrado la extrema complejidad de las influencias e interrelaciones entre las variaciones en la actividad solar y los cambios en los océanos y la atmósfera.

La evolución de las oscilaciones oceánicas coincide con ciclos de actividad solar a corto y mediano plazo, como los ciclos básicos de aproximadamente 11 años, o múltiplos de estos, como los de aproximadamente 22 años, o ciclos de entre 50 y 70 años, como muestra la Figura 2. Sin embargo, cabe recordar que la evolución temporal de estos procesos es muy compleja, ya que estos ciclos de corto plazo probablemente se superponen con ciclos que duran varios siglos, además de la influencia de ciclos de actividad solar que duran uno o dos milenios.

Otro parámetro importante para caracterizar huracanes y ciclones tropicales es la medición de la energía ciclónica acumulada (ECA). La energía liberada por los ciclones se estima en función de su duración, velocidad y otros parámetros. La Figura 3 muestra la evolución de la ECA (a nivel mundial y para el hemisferio norte) desde la década de 1970. El gráfico no muestra un aumento de la ECA en los últimos 52 años, sino una tendencia periódica de altibajos, con un patrón similar a la evolución de El Niño/Oscilación del Sur (ENOS). Por lo tanto, las oscilaciones oceánicas tienen una gran influencia en el desarrollo del clima y la formación de los ciclones tropicales.

Si nos remontamos más atrás en el tiempo, los estudios geológicos realizados en sedimentos de entre 2.500 y 10.000 años de antigüedad resultan muy interesantes. Estos estudios han permitido determinar la intensidad relativa de las tormentas midiendo la velocidad del viento necesaria para transportar diferentes fracciones de tamaño de grano de arena. La evolución de esta intensidad a lo largo del tiempo también indica la existencia de periodicidades de aproximadamente 200, 300 y 2.500 años, que coinciden con los ciclos de variación de la actividad solar. Se ha interpretado que las fluctuaciones en la intensidad de las tormentas influyen en los patrones de precipitación en el norte de Europa. Como se muestra en la Figura 4, podría existir una relación con los cambios en la posición e influencia del Anticiclón de las Azores y el vórtice polar.

Estos dos fenómenos atmosféricos, de gran importancia meteorológica y climatológica en el Atlántico Norte, están controlados por oscilaciones oceánicas, que a su vez dependen de la energía solar incidente. El panel inferior de la Figura 4 también ilustra la correlación entre el transporte de sedimentos de icebergs (sedimentos derivados del hielo) y la intensidad de las tormentas. Llama la atención que los períodos de máxima intensidad de las tormentas coincidan con el Óptimo Climático Atlántico y el Período Minóico.

Al hablar de fenómenos meteorológicos extremos, no debemos olvidar los tornados, remolinos de aire, generalmente cargados de polvo, que giran en espiral y se desplazan sobre la tierra a velocidades de hasta 500 kilómetros por hora, destruyendo todo a su paso. Se forman principalmente en regiones y estaciones con fluctuaciones de temperatura significativas, por ejemplo, cuando el aire cálido del Golfo de México se encuentra con vientos terrestres mucho más fríos de las Montañas Rocosas de Estados Unidos Estas fluctuaciones de temperatura tienden a ser mayores durante los períodos fríos que durante los cálidos, cuando el equilibrio térmico suele ser mayor. Cada año, estos ciclones dejan una estela devastadora en Estados Unidos. Cuando los tornados se desplazan sobre el mar, sus espirales se llenan de agua y se denominan “trompas marinas”.

El gráfico anexo muestra el número anual de tornados en los 48 estados contiguos continentales de Estados Unidos entre 1950 y 2022. La curva azul claro indica el número total de tornados, la curva morada solo los de alta intensidad (intensidad EF-2 o superior) y la curva roja indica el número promedio anual de manchas solares, un indicador de la actividad solar.

En Estados Unidos, la intensidad de los tornados se clasifica según su velocidad, utilizando una escala llamada Escala Fujita Mejorada (EF), que llega hasta EF-5 para tornados extremadamente potentes. Los tornados más débiles, EF-1, alcanzan velocidades de hasta 177 kilómetros por hora (110 mph), mientras que los que alcanzan velocidades más altas se clasifican como EF-2 y superiores.

El número total de tornados anuales aumentó durante el período estudiado, mientras que el número de manchas solares disminuyó ligeramente (línea roja). Sin embargo, el número de tornados de alta intensidad está disminuyendo ligeramente, lo que sugiere que la baja intensidad solar favorece la formación de tornados, especialmente los más débiles, mientras que los más violentos están disminuyendo. En cualquier caso, se observa que el número de tornados devastadores en Estados Unidos ha disminuido en los últimos 70 años.

Las interacciones entre los sistemas del Sol, el Océano y la Atmósfera son extremadamente complejas y que aún estamos lejos de comprenderlas por completo, tanto en el presente como en el pasado, ya que han estado sujetas a cambios constantes, incluso en tiempos geológicos recientes. Además, no debe olvidarse que la actividad de estos tres sistemas puede verse alterada por eventos aislados y de corta duración, como erupciones volcánicas de alta intensidad.

Desde sus inicios, la humanidad ha temido los fenómenos meteorológicos inexplicables, ahora descritos como extremos e incontrolables. Pero los datos estadísticos sobre la evolución de estos fenómenos a lo largo del tiempo indican claramente que ningún aumento crítico está asociado a una crisis climática inexistente, y que los huracanes y ciclones se producen al mismo ritmo secular que la naturaleza siempre ha impuesto.

(*) Stefan Uhlig, Enrique Ortega Gironés y José Antonio Sáenz de Santa María Benedet https://editorialaulamagna.lantia.com/libro/cambios-climaticos

Estados Unidos va a reabrir las minas de carbón

Es otro símbolo del naufragio de las políticas verdes: la Casa Blanca quiere reabrir millones de hectáreas propiedad pública a la minería del carbón. La reactivación de esta industria tiene como objetivo en particular satisfacer la necesidad de electricidad de la inteligencia artificial.

El lema de la campaña electoral de Trump para el petróleo se va a aplicar también al carbón. Es una medida que acompaña a otras para reactivar este sector minero, entre ellas una reducción de los requisitos medioambientales para el funcionamiento de las centrales eléctricas alimentadas con carbón y reducir los costos de energía.

En abril Trump aprobó varios decretos para impulsar la extracción de carbón con el fin de responder, en particular, al auge de la inteligencia artificial, que consume grandes cantidades de electricidad para mantener los servidores en funcionamiento.

El carbón produce más de un tercio de la electricidad del mundo, pero en los últimos quince años la producción de carbón ha caído bruscamente en Estados Unidos. Se ha reemplazado gradualmente por gas natural y fuente de energías llamadas “renovables”. En 2023 el carbón había caído a cerca del 16 por cien de la producción total de electricidad de Estados Unidos, frente a cerca del 50 por cien en 2000.

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