A pesar del genocidio cometido en la Franja Gaza, la Unión Europea no ha impuesto ningún tipo de sanciones a Israel. Pero en el caso de Rusia el asunto es muy diferente: en Bruselas ya no saben bien qué nuevas sanciones se les pueden ocurrir, si es que aún queda algo por intentar.
Lo último es una prohibición de entrada a Europa de los militares rusos que hayan combatido en la Guerra de Ucrania. La medida forma parte del paquete de sanciones 21, cuya aprobación se espera para después del mes que viene.