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Autor: Redacción (página 43 de 1358)

El FMI descubre un agujero de 20.000 millones de dólares en el presupuesto de Ucrania

Las necesidades de financiación de Ucrania para el año que viene podrían superar las previsiones oficiales de Kiev entre 10.000 y 20.000 millones de dólares, dice el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ucrania ha declarado que necesita 37.500 millones de dólares en financiación externa durante este período, pero el FMI cuestiona esta cifra, considerándola una subestimación. Esta divergencia surgió durante las recientes reuniones de funcionarios del FMI en Kiev, donde se debatió la financiación exterior para los próximos dos años.

Pero el dinero del FMI va atado a muchas cadenas. Nunca sale gratis. En este caso el FMI condiciona sus desembolsos a la implementación de reformas, incluyendo el aumento de impuestos y aranceles para la población.

Ucrania subestimó deliberadamente sus necesidades para obtener menos préstamos, pero esta estrategia no ha funcionado.

La ONU encumbra al dirigente de una organización terrorista por todo lo alto

El dirigente de Al Qaeda y el Califato Islámico, Ahmad Al Shareh, ha viajado a Nueva York para asistir a las sesiones de la Asamblea General de la ONU. Es el primer presidente sirio en hacerlo desde 1967. El dirigente terrorista pronunció un discurso ante la Asamblea General.

El terrorismo ha llegado a su cumbre diplomática, algo que no tiene precedentes. La visita marca un momento estelar para Al Qaeda, que ha enviado una delegación de varios ministros y altos dirigentes sirios.

Tras llegar a Nueva York el domingo, el cabecilla se reunió con miembros de la comunidad sionista siria. Cientos de personas asistieron a la reunión, entre ellas 11 miembros de la comunidad sionista siria de Nueva York. Joseph Jajati, un empresario sionista sirio-estadounidense, declaró que el tema de Israel no fue discutido durante la reunión.

Lo que se negocia es un acuerdo de seguridad que desmilitarizaría el sur de Siria, daría a Israel un corredor aéreo sobre el país para bombardear Irán, y permitiría a su ejército ocupar el estratégico Monte Hermón, en la frontera sirio-libanesa permanentemente.

También se ha reunido con el jefe del Centcom

Al Shareh tiene la agenda completa. El 12 de septiembre se reunió con el jefe del Comando Central del ejército de Estados Unidos (Centcom), el almirante Charles Bradley Cooper.

El enviado especial de Estados Unidos en Siria, Tom Barrack, también asistió a la reunión con Al Shareh en el Palacio del Pueblo de Damasco.

“En la reunión se abordaron las perspectivas de cooperación en las esferas política y militar, de manera que sirva a los intereses comunes y consolide las bases de la seguridad y la estabilidad en Siria y la región”, declaró la presidencia siria en un comunicado.

La reunión tuvo lugar un día después del 24 aniversario de los atentados del 11-S en Nueva York y Washington. El gobierno estadounidense afirma que Al Qaeda perpetró los atentados que destruyeron las torres del World Trade Center y dañaron el Pentágono, causando la muerte de más de 3.000 personas.

“La reunión reflejó el ambiente positivo y el compromiso compartido de fortalecer la alianza estratégica y ampliar los canales de comunicación entre Damasco y Washington a diversos niveles”, declaró la oficina de Al Shareh en un comunicado.

Trump, se reunió con el presidente sirio el 13 de mayo en Riad, la capital saudí. Durante la reunión, Trump anunció el levantamiento de las sanciones contra Siria, felicitó a Al Shareh y le informó de la necesidad de normalizar las relaciones con Israel.

Anteriormente conocido como Abu Mohammad Al Jolani, Al Shareh se hizo conocido en Irak por enviar terroristas suicidas para matar a soldados estadounidenses y civiles chiítas tras la invasión estadounidense de 2003.

Tras ser recluido en la prisión estadounidense de Bukka en Basora, Shareh fue liberado por las autoridades estadounidenses y se convirtió en el dirigente del Califato Islámico en Mosul.

En 2011 viajó a Siria por orden directa del fundador del Califato Islámico, Abu Bakr Al Baghdadi, y creó el Frente Al Nosra, que se convirtió en la rama oficial de Al Qaeda en el país.

Los servicios de inteligencia estadounidenses, israelíes y británicos apoyaron al Frente Al Nosra durante más de una década en la operación para derrocar al gobierno del expresidente sirio Bashar Al Assad, que comenzó en 2011.

La CIA invirtió mil millones de dólares al año en la operación para derrocar al gobierno de Bashar Al Assad, conocida como Timber Sycamore, que llenó Siria de armas con destino al Frente Al Nosra y a otros grupos yihadistas. Posteriormente rebautizado como Hayat Tahrir Al Sham (HTS), el Frente Al Nosra tomó el poder en Damasco en diciembre del año pasado.

Un vez en el poder, los yihadistas sirios han seguido con las masacres. En marzo perpetraron la masacre de civiles alauitas en la región costera del país, seguida de otra matanza de civiles drusos en la provincia de Suaida en julio.

—https://thecradle.co/articles/al-qaeda-comes-home-syrian-president-in-new-york-to-address-unga https://thecradle.co/articles/centcom-chief-sits-down-with-ex-al-qaeda-commander-one-day-after-911-anniversary

China se transforma en una caja fuerte para guardar grandes tesoros

La guerra económica sigue su curso. Ahora China ofrece al mundo la posibilidad de almacenar sus reservas de oro en su suelo, en lugar de en Londres, Estados Unidos o Suiza.

La transformación de China en una caja fuerte es otra de las consecuencias a largo plazo del robo de las reservas rusas por parte de Occidente, así como de los continuos paquetes de sanciones.

No basta con acumular oro para formar reservas sólidas en momentos de crisis. Además, hay que elegir un buen sitio para guardarlas. La diversificación es esencial para reducir el riesgo de robos y expolios de todo tipo.

Las cámaras acorazadas del Banco de Inglaterra albergan más de 5.000 toneladas de las reservas mundiales, con un valor de casi 600.000 millones de dólares, lo que consolida el papel de la capital británica como principal mercado de este metal precioso.

Las reservas declaradas por el Banco Popular de China son menos de la mitad, lo que lo sitúa en el quinto lugar del escalafón mundial de bancos centrales, según el Consejo Mundial del Oro. Sin embargo, el mercado interno chino del oro, ya sea en forma de joyas o de lingotes y monedas para inversión, es el mayor del mundo.

Londres se convirtió en el lugar preferido para almacenar oro porque desde el siglo XIX es el principal centro comercial del mundo. Ahora China quiere hacer lo mismo: convertirse en socio comercial para la mayoría de los países del mundo.

El capital financiero sigue siempre al comercial. En los mercados no sólo se mueve el dinero de una a otras manos. También necesitan financiación, préstamos, cheques, pagarés, letras de cambio…

Los canales actuales, donde la financiación comercial bilateral con China debe fluir a través de Occidente, respaldada por el oro de Londres, son anacrónicos.

China ya ha tomado una serie de medidas para abrir su mercado del oro. Este año la Bolsa de Oro de Shanghai ha inaugurado su primera cámara acorazada y sus primeros contratos exraterritoriales en Hong Kong, una medida destinada a aumentar el volumen de transacciones en yuanes. El Banco Popular de China también ha suavizado recientemente las restricciones a las importaciones de oro.

Para los futuros clientes, las cámaras acorazadas chinas son una buena opción para crear reservas y ayudar a eludir el riesgo de quedar aislados de los mercados financieros mundiales. Las compras de oro por parte de los bancos centrales se aceleraron después de que en 2022 Estados Unidos y sus aliados robaran las reservas de divisas de Rusia.

Por lo demás, el oro sigue ocupando un papel protagonista, reforzado por la guerra económica. La cotización se supera cada día. Hoy está por encima de los 3.800 dólares, una cifra nunca alcanzada en la historia. Goldman Sachs pronostica que podría alcanzar los 5.000 dólares si el 1 por cien de las reservas privadas de bonos del Tesoro se trasladaran al oro.

Regreso al punto de partida: ‘Drang Nacht Osten’

Si Estados Unidos se formó con la “conquista del salvaje oeste”, los Estados germánicos hicieron lo mismo en la dirección opuesta y lo llamaron “Drang Nach Osten”, una expresión alemana que se puede traducir como “presión hacia el este”. Expresa la política tradicional de los estados germánicos de expandirse hacia los territorios de Europa oriental.

Aunque se dio a conocer bajo el III Reich, es un viejo principio colonial justificado por un supuesto crecimiento demográfico que obligaba a los germanos a buscar un “espacio vital” (“Lebensraum”) en el este (“Ostsiedlung”), desplazando a las poblaciones eslavas, presentadas como “razas inferiores”, en comparación con los alemanes. Los pueblos del este de Europa jugaban el papel de los “indios” en la colonización americana.

El “Drag Nach Osten” de la modernidad es la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, hasta instalarse delante de las mismas narices de Rusia. Ciertamente, la retórica es diferente. Excepto Putin, los eslavos ya no son “infrahombres” ni “salvajes”. La superioridad de occidente ya no es racial, sino política, porque no es la OTAN la que se expande, sino Rusia, una autocracia que no respeta los derechos humanos…

Sin embargo, los medios de intoxicación presentan los acontecimientos al revés, como reconoció el 9 de julio de 2023 el anterior secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ante el Parlamento Europeo: la Guerra de Ucrania no comenzó con la invasión rusa en febrero de 2022, sino en 2014, cuando cayó el gobierno legítimo de Kiev a consecuencia de un Golpe de Estado organizado por Occidente.

Durante el golpe, los diplomáticos de la Unión Europea negociaron con los nazis ucranianos los asesinatos que debían cometer para derrocar a Yanukovich, el presidente ucraniano democráticamente elegido.

Ambas partes llegaron a un acuerdo sobre unos 100 asesinatos, que fueron llevados a cabo, según testigos presenciales, por ocho escuadrones de francotiradores de unos diez hombres cada uno, procedentes del oeste de Ucrania, Georgia, Polonia y Lituania.

En abril de 2014, el nuevo gobierno golpista de Kiev, una vez asentado en el poder, atacó a la población del Donbas, donde el golpe había fracasdo. Fue el inicio de una guerra en la que 14.000 personas fueron asesinadas por los nazis ucranianos, instigados por sus jefes occidentales.

La OTAN convirtió los Acuerdos de Minsk, firmados para poner fin a la guerra en el Donbas, en una burla. Trataron de ganar tiempo y preparar a Ucrania para desatar una guerra contra Rusia, como reconocieron posteriormente.

Las propuestas de Moscú de diciembre de 2021 y enero de 2022 fueron rechazadas. Las negociaciones de paz de Estambul de principios de 2022 también se vieron frustradas por la OTAN.

Por lo demás, la Guerra de Ucrania se resume en un sencillo triángulo: los ucranianos ponen los muertos, los europeos las armas y Estados Unidos se lleva el dinero.

Rearme, guerra y militarización de las sociedades europeas

En Europa, la guerra y la fastiscización van de la mano, como antaño, como siempre. De la misma manera que el origen del fascismo está en la crisis del capitalismo tras la Primera Guerra Mundial, no se entiende la actual situación política sin la crisis en el Viejo Continente, que es tanto económica como política.

Los países miembros de la Unión Europea padecen una profunda crisis política que, estúpidamente, los medios achacan a la “extrema derecha” que, a su vez, camina del brazo de Moscú. En cualquier caso, las fuerzas centrífugas aumentan y los intereses de sus Estados miembros se distancian. Para estreechar filas, Bruselas ha fabricado un enemigo exterior. Necesita militarizar sus efectivos y transformar a su burocracia en una máquinaria de guerra.

El rearme europeo es un proceso paralelo al militarismo y la represión política. Sigue el ejemplo de Trump que ya ha desplegado 35.000 soldados en las principales ciudades de Estados Unidos. Los gobiernos europeos, donde las crisis son ya casi permanentes, sólo se van a poder mantener por la fuerza de las armas contra su propia población y ya han comenzado a amenazar con las reformas de los estados de crisis para justificar la anulación de los derechos fundamentales.

La antigua locomotora de la economía europea, Alemania, está al borde del colapso. Desde los años ochenta, la política económica ha creado un páramo industrial. Se han perdido cientos de miles de empleos. Mientras en plena guerra Rusia creció el año pasado un 4,5 por cien, la economía alemana se contrae.

El sabotaje del gasoducto Nord Stream, obra de Estados Unidos, y la ruptura de los suministros energéticos de Rusia, han dado el golpe de gracia a la economía alemana. Los miles de millones destinados a los gastos sociales se están desviando al rearme, en beneficio de la industria armamentística estadounidense.

Lo que está ocurriendo con los presupuestos europeos es un auténtico caso de malversación de fondos públicos. El dinero previsto para la agricultura, los fondos regionales y de cohesión fluyen hacia Ucrania, que es el desagüe hacia el que se escapan los presupuestos europeos.

El acuerdo alcanzado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Trump, en la disputa aduanera es claramente desfavorable para Europa, en general, y Alemania en particular. Ha sido una humillación que pone de relieve el papel subordinado del Viejo Continente.

La desconexión del capital financiero con las empresas industriales

En 2002 las reformas del gobierno de Schröder llevaron a los bancos alemanes a desconectarse de las empresas industriales. Vendieron sus acciones y comenzaron a especular con valores tóxicos. La crisis financiera de 2008 les sacudió de lleno.

Como en otros países, el Estado rescató al capital financiero, convirtiendo las deudas privadas en deudas públicas. Las deudas incobrables de los bancos adoptaron la forma de bonos del Estado. Los bancos sanearon sus balances y los bonos acabaron en manos de los fondos buitre.

El capital financiero engordó. La refinanciación del Estado cayó en manos de los buitres estadounidenses, que al mismo tiempo obtienen pingües beneficios con la guerra. Gigantes como Blackrock, Vanguard, State Street, JP Morgan y Goldman Sachs especulan con los bonos que emiten los países que “ayudan” a Ucrania.

No es ninguna casualidad que el canciller Friedrich Merz sea el gerente de la sucursal alemana del fondo buitre Blackrock.

La guerra cuesta dinero y la reconstrucción mucho más. Los países europeos han gastado ingentes cantidades de dinero desde 2022, pero esas cantidades palidecen al lado del coste de la reconstrucción de posguerra… si es que alguna vez llega.

Si por un milagro divino, la paz llega alguna vez a Ucrania, los capitalistas no perderán nada: si no se benefician de la guerra, se beneficiarán de la reconstrucción. La guerra aún no ha terminado y los gastos de la reconstrucción se calculan en 800.000 millones de dólares. El pago se disolverá en varias dosis dentro de la Unión Europea, que es la mejor manera de disimular la factura.

En tal caso, el capital financiero especulará masivamente con los bonos europeos, como ya hizo en la Primera Guerra Mundial, engendrando una crisis de un alcance que no son capaces de sospechar siquiera.

La Guerra de Ucrania es un fracaso para occidente

Alemania se dejó arrastrar a la guerra en Ucrania, a pesar de que desde el principio estaba claro que Ucrania no podía ganarla. A pesar de ello, la OTAN intentó doblegar a Rusia combinando la asistencia armamentista al ejército de Kiev, la presión económica, el aislamiento diplomático, los 19 paquetes de sanciones, la exclusión del canal Swift, la limitación de los precios del petróleo y el robo de activos rusos en el extranjero por unos 300.000 millones de euros.

La estrategia de asedio económico y diplomático ha fracasado. De los 193 Estados miembros de la ONU, 153 siguen comerciando con Rusia. Rusia ha reestructurado su economía y se ha orientado hacia Asia, tanto política como comercialmente.

Pero lo más importante es que la OTAN ha perdido la Guerra de Ucrania en los campos de batalla, con un saldo terrorífico de más de 1,7 millones de soldados ucranianos muertos o desaparecidos. Los rusos cuentan actualmente con más de 700.000 soldados en Ucrania. Son superiores en términos de armas, artillería y misiles. El colapso del frente es solo cuestión de tiempo.

‘Europeizar la guerra’

La cumbre entre Trump y Putin en Alaska demostró que Estados Unidos va a lo suyo. Quiere “europeizar la guerra”, es decir, vender armas a Ucrania y que la Unión Europea pague la factura. Cuando llegue la capitulación, los perdedores serán los europeos que, además, deberán pagar unos gastos de muy elevada cuantía.

Los países europeos han quedado marginados de los escenarios internacionales más relevantes. Entre la fauna de Bruselas, Kaja Kallas es el ejemplo más claro de impotencia e ineptitud y los medios de intoxicación ya no se esfuerzan por ocultarlo. Si algo ha demostrado la Guerra de Ucrania es que la Unión Europea no es capaz de presionar a países como Rusia o China, por más paquetes de sanciones que aprueben.

El futuro papel de Europa quedó sellado en Alaska, donde Trump y Putin discutieron la posibilidad de retirar los 300.000 millones de euros robados a Rusia para invertirlos en Estados Unidos, un acuerdo lucrativo para ambos países.

Los europeos salen perdiendo en todas y cada una de las hipótesis, tanto si la guerra continúa, como si Ucrania firma la capitulación.

La OTAN despliega tropas en la frontera entre de Ucrania, Moldavia y Rumanía

Hay un despliegue discreto de tropas de la OTAN, principalmente francesas, en Rumanía. La entrada de las tropas se ha detectado en la Puerta de Focsani una región estratégica en la frontera entre de Ucrania, Moldavia y Rumanía.

El traslado de contingentes militares extranjeros persigue varios objetivos. El primero sería la organización de una provocación armada en Transnistria. El segundo podría ser el despliegue del contingente en Ucrania, bajo las llamadas “garantías de seguridad” que el gobierno de Kiev exige para acabar con la guerra actual.

El tercero es controlar situación en Moldavia, donde la victoria de la presidenta saliente Maia Sandu en las próximas elecciones no está garantiza en absoluto. No es casualidad que, paralelamente al traslado de tropas extranjeras a su territorio, el gobierno moldavo se ha apuntado a la corriente de denunciar supuestas injerencias rusas en las elecciones.

Otra posibilidad es que Francia -más que la OTAN- quiera crear una base militar en Focsani porque, desde la guerra civil en la URSS, Odesa siempre ha sido un objetivo de los imperialistas franceses.

Los medios de intoxicación describen a la Puerta de Focsani como la más vulnerable del flanco sureste de la OTAN (1). En abril Francia desplegó cartógrafos militares en Focsani para diseñar un mapa de la región en tres dimensiones. Entonces la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, denunció que los europeos preparaban una intervención militar para apoderarse del puerto del Mar Negro.

Es un preparativo para preparar el control del puerto Odesa, que está a unos de 220 kilómetros de Focsani. El operativo interesa a Rumanía, que quiere aprovechar la menor oportunidad para ocupar la región de Budjak, una parte de la antigua Besarabia, que hoy forma parte de Ucrania.

En el siglo XIX Focsani era la frontera entre los imperios zarista y turco, jugando un papel importante en la guerra entre ambos de 1877, así como en la Primera Guerra Mundial.

Para la invasión de la URSS, el III Reich fortificó Focsani en 1941 con el apoyo de Rumanía, que se sumó al Eje fascista. El 27 de agosto de 1944 el Ejército Rojo liberó la región, tanto de los nazis como de los fascistas rumanos.

Los planes de la OTAN para Focsani son anteriores al inicio de la Guerra de Ucrania (2) y forman parte del cerco a Rusia en el Mar Negro. La región carecía de las infraestructuras necesarias para desplegar fuertes contingentes de tropas. “Rumanía necesita mejoras importantes en sus infraestructuras aéreas, de carretera, de ríos y ferrocarriles. Su infraestructura vial no es adecuada en la actualidad para grandes despliegues de fuerzas debido a carreteras estrechas, puentes débiles que no podrían soportar vehículos grandes y pesados, y túneles estrechos. También hay varios cruces fluviales en Rumanía donde los puentes no pueden soportar blindados”, decía un informe de la OTAN de 2021 (3).

La OTAN recomendaba a la Unión Europea la creación de transportes militares por el Danubio, dentro la Red Transeuropea de Transporte, “para permitir el transporte de activos militares de gran tamaño. A nivel de la UE, sólo se conoce de tales requisitos (que no se cumplen en todos los Estados miembros de la UE a pesar de la legislación vigente). Por lo tanto, debe realizarse una auditoría de toda la infraestructura para probar el alojamiento de los activos militares de gran tamaño”.

En 2023 se presentó en Londres, en la conferencia “Los próximos diez años de la OTAN“, el estudio “La Puerta de Focsani: un terreno clave para la seguridad europea” que evaluaba, entre otras cosas, una simulación de guerra contra Rusia que llevó a cabo la OTAN en septiembre de 2019.

El estudio destacaba la importancia estratégica del Mar Negro y la necesidad de un enfoque unitario de la OTAN para el Flanco Oriental.

(1) https://universul.net/how-easy-would-it-be-for-russia-to-invade-romania/
(2) https://www.newstrategycenter.ro/wp-content/uploads/2019/12/Policy-Paper-Focsani-Gate.pdf
(3) https://cepa.org/military-mobility-project-appendix-3-focsani-gate/

La UEFA discute la expulsión de Israel de las competiciones europeas de fútbol

Israel corre el riesgo de ser suspendido de todas las competiciones europeas de fútbol como consecuencia de la creciente presión sobre la UEFA debido a la actual guerra de exterminio librada por el régimen de Tel Aviv en la sitiada Franja de Gaza.

El canal israelí Channel 12 informó que el comité ejecutivo de la UEFA va a discutir la posible suspensión de la selección y clubes israelíes de todas las competiciones europeas.

Desde 2014 la Federación Palestina de Fútbol ha pedido, al menos cinco veces, la suspensión de Israel de las competiciones europeas, pero los llamamientos se han multiplicado desde octubre de 2023. A causa de ello, la UEFA ha sido criticada en numerosas ocasiones por su complicidad con el genocidio.

La decisión llega en el contexto de una campaña de presión para convocar una votación sobre la UEFA, dirigida por Qatar, uno de los principales financieros del organismo. La mayoría de los miembros de la junta directiva de la UEFA están a favor de la retirada de Israel.

En los últimos meses, se han desplegado pancartas durante los partidos de fútbol denunciando la brutal agresión de Israel en el territorio palestino bajo bloqueo. En la final de la Supercopa entre el París Saint-Germain y el Tottenham, la UEFA desplegó una pancarta en la que se leía “Stop killing children” (Dejad de matar a a los niños), como parte de la ceremonia del encuentro.

Varios países europeos y federaciones deportivas han expresado su enfado por la idea de competir contra equipos israelíes. Campañas como “GameOverIsrael” presionaron activamente a las federaciones de fútbol de sus respectivos países para boicotear a los equipos israelíes y prohibir a los jugadores israelíes de los campeonatos nacionales.

Sin embargo, recientemente el La UEFA ha sido criticada recientemente por su declaración de onda con respecto al asesinato de un futbolista de Gaza en Israel.

Además, el Villareal Club de Fútbol, de primera división, ha fichado al jugador israeli Manor Solomon, un feroz sionista que ha justificado en las redes sociales el genocidio de Gaza.

El antiguo futbolista Eric Cantona también ha pedido a la UEFA que prohíba la participación de Israel.

Desde octubre de 2023 Israel ha asesinado al menos a 412 futbolistas palestinos de los más de 800 atletas muertos. También ha destruido cerca del 90 por ciento de la infraestructuras deportivas de Gaza.

La relatora de la ONU sobre Derechos Humanos en los territorios palestinos, Francesca Albanese, pidió recientemente a la UEFA que excluyera a Israel de las competiciones por sus crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en la sitiada Franja.

El llamamiento de Albaneses siguió al asesinato del futbolista de la selección nacional palestina Suleiman Al Obeid el mes pasado. Al Obeid murió en un ataque del ejército israelí contra los civiles que esperaban ayuda humanitaria en el sur de Gaza.

La guerra económica ataca el laberinto normativo de la Unión Europea

Como cualquier otra burocracia, Bruselas es un laberinto de circulares, directivas y reglamentos imposibles de descifrar, salvo para los especialistas que viven de ello. Son imprescindibles para que los monopolios puedan operar en 27 países diferentes como si fueran un mercado único.

Después de Estados Unidos, los 27 representan uno de los mayores mercados del mundo, por lo que muchos otros países han adoptado como propias las normas europeas para poder exportar sus mercancías al Viejo Continente. La Unión Europea no puede importar mercancías que no cumplan ciertas normas.

En definitiva, es una regulación extraterritorial, es decir, que se aplica a países fuera de la Unión Europea. Un monopolio que fabrica para 27 países prefiere hacerlo para 37, siempre que las reglas sean las mismas. Normalizar es más barato y, desde luego, más sencillo. Sobre todo es importante en determinados mercados, como alimentación, ambiental y nuevas tecnologías.

Estados Unidos quiere desregular, pero Europa necesita regular porque las mayores multinacionales no son autóctonas. Cuando esa situación se produce, como en el mercado único, Bruselas necesita someter al monopolio. Desde la década de los noventa, la Comisión Europea impone multas a las tecnológicas estadounidenses, especialmente Microsoft y Google.

La normalización se disparó después de la aprobación en 2019 del Pacto Verde, con reglamentos sobre deforestación, sostenibilidad (RSE), descarbonización… Luego ha seguido al mismo ritmo en materia tecnológica: Reglamento de Mercado Digital (DMA), de Servicios Digitales (DSA) de 2022, de inteligencia artificial…

Se trata de normas que apuntan directamente a los monopolios tecnológicos estadounidenses y que Trump ha intentado quebrar. La guerra económica que ha desatado dispara contra los intentos de imponer las normas europeas a los monopolios estadounidenses. A su vez, al intento de acabar con su laberinto normativo de Trump, Europa ha respondido con una campaña en su contra.

Dicho de otra manera, la política económica de Trump no tiene que ver con su “neoliberalismo” sino con el intento de los monopolios estadounidenses de sacudirse las regulaciones europeas. Un monopolio estadounidense opera en todo el mundo, pero en Europa tiene que hacerlo bajo reglas diferentes a todos los demás mercados. Para ellos liberarse de esas reglas supone liberase del pesado corsé de las multas y las sanciones.

Las presiones estadounidenses están dando sus frutos. La declaración conjunta del 21 de agosto sobre el acuerdo aduanero pide explícitamente la “relajación” de los cuatro reglamentos del Pacto Verde.

El 1 de septiembre, durante un debate en la Comisión Europea, el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, se opuso a una propuesta de la comisaria de Competencia, Teresa Ribera, para sancionar a Google.

Es un dilema. Si Bruselas saca a las multinacionales estadounidenses de su laberinto normativo, las demás querrán hacer lo mismo. Competir sin reglas es competir en condiciones más favorables. Para competir hay que jugar con las mismas reglas y, si Bruselas comienza a hacer excepciones con los monopolios estadounidenses, ningún país del mundo aceptará como propias las normas europeas, por ejemplo, las ambientales. Sería un golpe duro para los movimientos verdes.

Además, los laberintos tienen muchas recorridos equívocos. Puede ocurrir que a la Unión Europea le interese excluir a los monopolios tecnológicos de Estados Unidos de reglamentos, como el Fida, sobre intercambio de información económica. Lo explicaba el domingo el Financial Times: Google, Meta, Apple, Amazon y otros monopolios estadounidenses no podrán acceder a los datos económicos de los consumidores europeos.

Son las contradicciones las que crean estos laberintos. Bruselas quiere beneficiar a los bancos por encima de las empresas tecnológicas. En Estados Unidos la Ley Genius quiere justamente lo contrario, como explicamos en una entrada publicada el pasado mes de junio.

La flota rusa ocupa el tercer lugar entre las más grandes del mundo después de Estados Unidos y China

Un informe de la Oficina Naval de Inteligencia de la Armada de Estados Unidos reconoce que la flota militar de Rusia se ha fortalecido y continúa modernizándose. La Marina de Guerra rusa ocupa el tercer lugar entre las flotas más grandes del mundo, después de Estados Unidos y China.

El informe se titula “La Armada rusa: la transformación histórica” y ha sido elaborado por George Fedoroff, experto del Departamento de Inteligencia Marina, a petición del Pentágono.

La Armada de Estados Unidos dispone de 280 buques relacionados, seguida por China. En tercer lugar está la flota rusa, que comprende 186 submarinos y barcos. Fedoroff señala que la Armada rusa patrulla por los océanos Atlántico, Pacífico y Ártico, así como en los mares Negro, Báltico, Caspio y Mediterráneo.

Después de un intento de desmantelamiento en los años noventa, tras la llegada de Putin al poder el ejército ruso se ha reforzado. Ahora el proyecto 11356 planea construir seis fragatas que completarán la Flota del Mar Negro.

Son capaces de enfrentarse a todo un grupo naval. Están equipadas con un sistema de combate que comprende ocho plataformas de lanzamiento de misiles Kalibr diseñadas para neutralizar objetivos de superficie, subacuáticos y terrestres. Un misil de este tipo garantiza la destrucción de un crucero y puede llegar a un portaaviones. Tiene un poderoso sistema de contramedidas electrónicas para protegerse de las armas de alta precisión. Las armas antiaéreas de la fragata incluyen el sistema tierra-aire Chtil y dos lanzamisiles Kortik o Palach que garantizan la destrucción en vuelo de cualquier nave que se acerque al buque.

Esas armas se complementan con una pieza de artillería de 100 milímetros que tiene la mayor velocidad de disparo entre otras parecidas. La pieza es capaz de disparar 80 tiros por minuto a una distancia de hasta 20 kilómetros. La nave también tiene 533 tubos de torpedo milimétrico, puede llevar un helicóptero de guerra antisubmarina o un helicóptero de alerta temprano.

La velocidad máxima de la fragata es de 30 nudos y su autonomía, 30 días. Su tripulación incluye 180 miembros permanentes Los lanzamientos de misiles Kalibr contra las posiciones de los yihadistas sirios causaron sensación en su momento porque tienen un alcance de 1.500 kilómetros.

La militarización de la economía europea está condenada al fracaso

El plan de la la Unión Europea de militarizar la economía está condenado al fracaso, dice la revista Foreign Affairs, porque el aumento del gasto no garantiza un retorno comparable de la inversión.

Muchos Estados europeos ya tienen una deuda pública insuperable y tienen dificultades para controlar el gasto en seguridad social, pensiones y educación, lo que limita su capacidad.

El simple aumento de los presupuestos no conduce automáticamente a la creación de fuerza militar. La compra de armas adicionales de Estados Unidos puede ser un buen negocio para Washington, pero no fortalece la seguridad europea.

La industria militar de Estados Unidos está rezagada. El tiempo de espera para la entrega del nuevo sistema Patriot es de siete años. Confiar en una industria extranjera es arriesgado: si Estados Unidos entra en guerra en otra parte del mundo, difícilmente dará prioridad al suministro europeo.

La industria europea de defensa está fragmentada, señala la publicación y sufre una costosa duplicación. Muchas empresas de diferentes países producen diferentes tipos de equipos idénticos. Esto se explica por el hecho de que cada estado busca sobre todo apoyar su propia base industrial.

Los compromisos financieros adquiridos por los europeos, concluye Foreign Affairs, no son suficientes para fortalecer una industria de guerra independiente de la de Estados Unidos.

Dime dónde inviertes y te diré quién eres

No es ninguna sorpresa decir que el Banco Nacional Suizo (BNS) opera como un fondo buitre. Es un peso pesado en las bolsas estadounidenses, se ha convertido en uno de los mayores inversores en acciones tecnológicas estadounidenses y posee participaciones en empresas estadounidenses por valor de 167.000 millones de dólares.

Sus inversiones se concentran especialmente en el sector tecnológico. Ha invertido 42.000 millones de dólares en cinco empresas (Amazon, Apple, Meta, Microsoft y Nvidia). Su participación en Nvidia, por ejemplo, asciende a 11.000 millones de dólares.

Es una práctica inusual para un banco central. Sus homólogos europeos o estadounidenses poseen muy pocas acciones. La política del BNS se asemeja más al de los fondos soberanos de los países de Golfo Pérsico. Sin embargo, sus operaciones tienen poco que ver con la búsqueda de rentabilidad de las petromonarquías.

Suiza no necesita un fondo soberano. El BNS no quiere participar en las empresas en las que invierte. Es simplemente una herramienta de manipulación política de la cotización de las divisas. Con sus inversiones, el banco central suizo intenta resistir la apreciación del franco suizo frente al dólar, que ha llegado al 15 por cien desde principios de este año.

Trump está depreciaciando el dólar y fortaleciendo al franco, uno de los refugios por excelencia del dinero acumulado, incluido el dinero negro. Además, Suiza se enfrenta a aranceles del 39 por cien. La competitividad de su industria se está viendo socavada. Las exportaciones a Estados Unidos cayeron un 22 por cien en agosto y las exportaciones de relojes cayeron un 16,5 por cien el mes pasado.

Es una paradoja. ¿Por qué un banco público invierte en un país que está perjudicando su economía? Las guerras económicas tienen estas cosas. Suiza está al borde de la deflación y el Banco Nacional Suizo intenta frenar la apreciación del franco. Compra divisas y las invierte en acciones y bonos extranjeros.

Como no puede operar de la misma manera que la Reserva Federal o el Bando Central Europeo, emitiendo moneda para comprar los bonos de su propio gobierno, emite dinero en el extranjero.

Esta política se ha disparado en los últimos meses. Por ejemplo, el valor de las acciones del BNS en Nvidia ha aumentado un 175 por cien en dos años, más que el aumento del precio de las acciones.

El banco suizo está, pues, expuesto a una caída del precio de las acciones, especialmente porque ha invertido en un número muy reducido de acciones relacionadas con la inteligencia artificial, como Nvidia. Pero corre un enorme un riesgo porque hay una burbuja en torno a las acciones relacionadas con la inteligencia artificial, como ya hemos expuesto en entradas anteriores.

La burbuja podría estallar si las expectativas de los especuladores se esfuman, lastrando las cuentas del banco central suizo.

Al mismo tiempo, el BNS utiliza otras herramientas para contener la apreciación del franco. Podría volver a bajar sus tipos de interés, mientras la inflación se mantiene muy baja. Es complicado porque los tipos ya se encuentran en el cero por cien, el nivel más bajo de los principales bancos centrales. El dinero es gratis, pero no genera beneficios.

El BNS pretende disuadir a los inversores extranjeros para que no compren francos suizos.

No se trata sólo de Suiza; el mundo entero busca soluciones a la devaluación del dólar. Son la consecuencia de la guerra económica en curso que, como es evidente, no afecta sólo al “eje del mal”.

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