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Autor: Redacción (página 4 de 1357)

La ‘guerra contra el terrorismo’ ha promovido el terrorismo

Después del 11 de septiembre de 2001, mientras Estados Unidos luchaba guerras brutales y costosas en Irak y Afganistán, también intensificó los esfuerzos militares en el continente africano. El número de tropas, programas, operaciones, ejercicios, bases, misiones de operaciones especiales de bajo perfil, despliegues de comandos, ataques con drones, guerras indirectas y prácticamente cualquier otra actividad militar en África aumentó exponencialmente. Al mismo tiempo, el terrorismo se afianzó y se extendió por todo el continente, con un aumento de casi el 100.000 por cien en las muertes causadas por grupos terroristas en dos décadas.

Este fracaso ha reconfigurado la estrategia militar de Estados Unidos, que va a cambiar las intervenciones en África por otras en el hemisferio occidental.

Durante la última década los esfuerzos “antiterroristas” en el continente africano han sido inútiles, incluyendo aumentos en el número y alcance de grupos terroristas, crecientes ataques, máximo número de muertes, consecuencias desestabilizadoras de las operaciones estadounidenses, desastres humanitarios, guerras secretas fallidas, golpes de Estado por parte de reclutas estadounidenses, abusos de los derechos humanos por parte de aliados, masacres y ejecuciones de civiles por parte de fuerzas asociadas, civiles muertos en ataques con aviones no tripulados y una letanía de otros fiascos.

En toda África, el Departamento de Estado contó 23 muertes por “violencia terrorista” en 2002 y 2003, a medida que Estados Unidos comenzó a intensificar su esfuerzo “antiterrorista” en el continente (1). En 2010, dos años después de que el Africom comenzara a operar, las muertes por ataques yihadistas ya habían aumentado a 2.674, según el Centro África, una institución del Pentágono (2). La situación no hizo más que seguir deteriorándose. El año pasado, hubo 22.307 muertes a causa de la violencia yihadista en África. Esto representa un aumento de casi el 97.000 por ciento desde principios de la década de 2000, y las áreas de mayor participación de Estados Unidos —Somalia y el Sahel de África Occidental— sufrieron los peores resultados.

“África ha experimentado aproximadamente 155.000 muertes de yihadistas vinculados a grupos durante la última década, según un informe emitido en julio por el Centro África. “Somalia y el Sahel han experimentado más muertes relacionadas con militantes islamistas durante la última década (cada una de más de 49.000) que cualquier otra región”.

El Centro África asegura que el Sahel ha sido el teatro de violencia yihadista más letal en África durante 4 años consecutivos. Representa aproximadamente el 67 por ciento de todos los no combatientes asesinados por grupos yihadistas en África (3). También dice que la seguridad se ha deteriorado con las juntas militares que tomaron el poder en Mali, Burkina Faso y Níger. Lo que no menciona es que al menos 15 oficiales que se beneficiaron de la asistencia de seguridad estadounidense dirigieron una docena de golpes de Estado en África Occidental y el Sahel, incluidos Burkina Faso (en 2014, 2015 y dos veces en 2022), Malí (en 2012, 2020 y 2021) y Níger (en 2023).

“En África Occidental, el modelo ‘de guerra contra el terrorismo’ de Estados Unidos y el entrenamiento, la financiación y el equipo militar para las fuerzas extranjeras que lo acompañaban sólo intensificaron la espiral de violencia en la región”, dijo Stephanie Savell, que ha llevado a cabo una extensa investigación sobre los esfuerzos “antiterroristas” de Estados Unidos en el Sahel.

La expansión de la violencia yihadista en Mali, Burkina Faso y Níger ha provocado un aumento del número de ataques a lo largo y más allá de las fronteras de los países costeros de África Occidental, desde Mauritania hasta Nigeria. Trump también ignoró el fracaso de Estados Unidos cuando anunció ataques aéreos el día de Navidad en Nigeria por parte del Mando África contra quienes calificó como “escoria terrorista” del Califato Islámico en el noroeste de Nigeria, que han estado atacando y asesinando brutalmente, principalmente a cristianos inocentes, a niveles nunca vistos en muchos años, ¡e incluso siglos!

Africom afirmó haber atacado objetivos en el “Estado de Soboto”, en una aparente referencia al Estado de Sokoto, el 25 de diciembre. El informe del Centro África señaló que las células yihadistas “se han trasladado al estado de Sokoto en los últimos años y que el surgimiento de grupos extremistas violentos en el noroeste de Nigeria implica la temida convergencia de grupos yihadistas con redes criminales organizadas”.

Africom no respondió a las preguntas sobre cómo podía estar seguro de a quién atacó cuando no estaba claro de dónde atacó.

En el costado oriental del continente, el ejército estadounidense ha estado en guerra en Somalia durante casi un cuarto de siglo. Comenzaron las fuerzas estadounidenses realización de ataques aéreos contra militantes en Somalia en 2007 (4). Ese mismo año, el Pentágono reconoció que había defectos fundamentales con las operaciones militares estadounidenses en el Cuerno de África y Somalia se convirtió en otro punto muerto posterior al 11 de septiembre, que Africom heredó al año siguiente.

Los ataques aéreos estadounidenses en Somalia aumentaron cuando Trump llegó a la presidencia. De 2007 a 2017, bajo los gobiernos de Bush y Obama, el ejército estadounidense llevó a cabo 43 ataques aéreos declarados en Somalia. Durante el primer mandato de Trump, Africom llevó a cabo más de 200 ataques aéreos contra miembros de Al Shabab y el Califato Islámico.

En tiempos de Biden el ejército estadounidense llevó a cabo 39 ataques declarados en Somalia durante cuatro años. Estados Unidos llevó a cabo más de 125 ataques aéreos en Somalia el año pasado (5). Esto incluye un ataque en Somalia que un alto comandante estadounidense llamó “el mayor ataque aéreo de la historia del mundo”. Anteriormente, el mayor número de ataques en la historia del comando fue 63, bajo Trump en 2019.

El enorme número de ataques aéreos bajo Trump durante su primer mandato y el número récord de aquel año no se tradujeron en éxitos en la guerra africana más larga de Estados Unidos de todos los tiempos. De hecho, las métricas son más deprimentes que nunca. Un informe del Centro África de diciembre muestra que Somalia tenía el segundo mayor número de víctimas mortales vinculado a la violencia yihadista, representa el 28 por ciento del total continental. Las 6.224 muertes relacionadas con Al Shabab durante el año pasado duplican las de 2022. De hecho, una ofensiva de Al Shabab ese año mostró a los yihadistas avanzar a 32 millas de la capital, Mogadiscio.

(1) https://www.nytimes.com/2020/10/15/magazine/burkina-faso-terrorism-united-states.html
(2) https://africacenter.org/spotlight/militant-islamist-groups-in-africa-show-resiliency-over-past-decade/
(3) https://africacenter.org/spotlight/militant-islamist-violence-sahel/
(4) https://airwars.org/conflict/us-forces-in-somalia/
(5) https://www.newamerica.org/future-security/reports/americas-counterterrorism-wars/the-war-in-somalia/

Donde hay un Estado terrorista se ve la mano de Estados Unidos: el caso de Nicaragua

Durante casi cuarenta años Nicaragua estuvo sometida a los Somoza, una familia con inmensas propiedades. La fundación de la dinastía fue el asesinato en 1934 de Augusto Sandino, dirigente de la guerrilla que luchó desde 1926 contra la influencia de las empresas estadounidenses sobre el país.

Las primeras victorias de la guerrilla, compuesta principalmente por nativos, campesinos pobres y trabajadores, obligaron a Estados Unidos a enviar allí varios buques de guerra y setenta aviones en 1927. La tropa de Sandino, mal armada y bombardeada por aviones estadounidenses, se vio obligada a retirarse a un lugar de difícil acceso, Cerro el Chipote.

En 1933 se firmó un tratado de paz, a pesar de lo cual Washington exigió la cabeza de Sandino. Fue una tarea que se apresuró a cumplir el jefe de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García. Dos años después, Somoza tomó el poder, imponiendo un estado de terror. “Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, dijo el presidente Roosevelt.

El poeta Rigoberto López Pérez, que hoy es un héroe nacional, le ejecutó en 1956 durante un baile. Como en una monarquía, le sucedieron sus dos hijos, Luis Somoza y luego Anastasio Somoza. Bajo el reinado del primero, el puerto de Puerto Cabezas sirvió como base de lanzamiento para la operación en Bahía de Cochinos organizada por la CIA y destinada a acabar con la Revolución Cubana. En cuanto al segundo, se hizo especialmente famoso por haberse apoderado del dinero de la ayuda internacional enviada tras el terremoto de diciembre de 1972.

Los Somoza tuvieron que enfrentarse a un movimiento guerrillero, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, fundado en 1961 e inspirado en la lucha revolucionaria de Sandino contra la oligarquía, los terratenientes y la influencia de Estados Unidos.

Uno de los puntos de inflexión en la lucha de la guerrilla contra la banda de los Somoza fue el asesinato, ante su camarógrafo, del periodista de la cadena ABC, Bill Stewart. Le disparan en la cabeza en un control de carretera. Inicialmente el ejército nicaragüense quiso aparentar que el periodista había sido asesinado por un tirador sandinista, aunque las imágenes del asesinato finalmente salieron a la luz, indignando a la población de Estados Unidos y del mundo y obligando al presidente Jimmy Carter a retirarle su apoyo.

A pesar de las masacres cometidas por las tropas de Somoza en el campo, los bombardeos a las ciudades y el apoyo militar estadounidense, en 1979 los sandinistas pusieron fin al régimen de Somoza, que se exilió en Estados Unidos después de vaciar las arcas del Estado.

Tras la victoria de la revolución, los sandinistas expropiaron a los grandes terratenientes, nacionalizaron las minas y parte de la industria, e iniciaron una reforma agraria destinada a proporcionar tierras a los campesinos pobres. También comenzaron una campaña de alfabetización, legalizaron los partidos políticos y los periódicos. Se abolió la pena de muerte y el acceso a la atención médica se hizo gratuito.

El dirigente sandinista Daniel Ortega fue elegido en 1984 con el 67 por cien de los votos, un resultado electoral que no gustó en Washington, que hizo como en Venezuela en 2024: las elecciones sólo son legítimas cuando las ganan sus lacayos.

Entonces Estados Unidos empezó a jugar la carta de los Contras, una organización contrarrevolucionaria fundada en 1979 y formada por antiguos matones somozistas y paramilitares de la reacción que habían quedado en el paro tras la victoria de la revolución.

Los Contras recibieron el apoyo del dictador argentino Videla, responsable de la muerte de decenas de miles de opositores en su país. La financiación procedía del narcotráfico y la CIA, que son las dos caras de la misma moneda.

El periodista que se suicidó dos veces: Gary Webb

Como demostró el periodista y ganador del Premio Pulitzer Gary Webb en 1996, no se trataba sólo de que la CIA obtuviera financiación para los Contras a través del tráfico de drogas, sino también de inundar los barrios de Los Ángeles con el crack, una forma de cocaína que se presenta en forma de pequeños cristales o piedras.

Luego la CIA orquestó una campaña de desprestigio contra Webb con el manoseado recurso a su “teoría de la conspiración”. Perseguido y calumniado, en particular por los periódicos estadounidenses más vendidos, como el New York Times, el Washington Post y Los Ángeles Times, el periodista apareció “suicidado” en 2004 de dos disparos en la cabeza.

La Contra atacó cooperativas, escuelas y centros de salud recién creados, quemaron cultivos y fábricas. Su violencia rayaba con la locura: torturaban sistemáticamente a sus prisioneros antes de ejecutarlos y secuestraban periódicamente a trabajadores enviados como parte de campañas de alfabetización o salud. Las violaciones formaban parte de sus prácticas corrientes.

El terrorismo llegó a los titulares de los medios, incluso en Estados Unidos, tras el asesinato el 28 de abril de 1987 del ingeniero estadounidense Ben Linder, quien viajó a Nicaragua para ayudar al nuevo gobierno sandinista. Durante su primer año en el país centroamericano le escribió a su madre: “Es una sensación maravillosa trabajar en un país donde la principal preocupación del gobierno es su gente, toda su gente”. Fue herido por una granada durante una emboscada de la Contra y recibió un disparo en la cabeza.

Fue el propio presidente Jimmy Carter quien alimentó los fondos destinados a los Contras y luego Reagan se apresuró a multiplicarlos por diez. Mientras, el entrenamiento de los terroristas estuvo organizado por la CIA.

El caso Irán-Contra

El 6 de octubre de 1986 un avión de carga pilotado por cuatro agentes de la CIA, que contenía decenas de toneladas de equipo militar destinado a los Contras fue derribado en medio de la selva nicaragüense. Los tripulantes llevaban sus documentos de identidad que los vinculaban con Southern Air Transport, una conocida aerolínea de la CIA.

Así comenzó el caso Irangate (1). Estados Unidos había impuesto un embargo de armas a Irán después de la revolución de 1979 y presionaba a los países que les vendían armamento. A partir de 1986 era obvio que eran los propios Estados Unidos los que eludían su propio embargo.

Además, la Enmienda Boland, aprobada por el Senado en 1982, trató de impedir que Reagan apoyara a los terroristas nicaragüeses.

La CIA estaba con las manos atadas, así que fue el Consejo de Seguridad Nacional, quien se encargó de apoyar a la Contra a través de una filigrana, a la que Secord llamaba “La Empresa”: el dinero procedente de la venta de armas a Irán (también sujetas a un embargo) debía permitir financiar una red de contrabando de armas destinada a los terroristas nicaragüenses.

Los Contras también contaron con la generosidad de Israel, aprovechando las buenas relaciones que el gobierno de Tel Aviv mantenía con el sátrapa guatemalteco Efraín Ríos Montt, condenado a 50 años de prisión en 2013 por genocidio: cerca de 500 aldeas destruidas y 10.000 indios asesinados, en particular mediante los “vuelos de la muerte” (2), más otros 30 años adicionales por crímenes contra la humanidad.

“La Empresa” era una organización paralela y secreta dirigida por el coronel Oliver North, del Cuerpo de Marines y miembro del Consejo Nacional de Seguridad, Richard Secord, un general retirado de la Fuerza Aérea y Albert Hakim, un empresario iraní-estadounidense que hacía de testaferro.

La red se creó para burlar cualquier tipo de ley u orden de las cámaras parlamentarias y tenía como objetivos principales recaudar dinero para los terroristas nicaragüeses, de fuentes privadas y extranjeras, así como organizar el transporte de armas y equipos.

El tinglado era como un monstruo de dos cabezas. Tenía una parte secreta (pública) y lo demás parecía una empresa con múltiples cuentas abiertas en Suiza. Controlaba cinco aeronaves, incluyendo aviones de transporte C-123 y C-7, contaba con un aeródromo, almacenes en una base aérea, un arsenal de armas y equipo militar para lanzar por aire a la Contra y equipos de comunicaciones seguras obtenidos por North de la Agencia de Seguridad Nacional.

La dilatada biografía de un mercenario al servicio de la CIA

De los cuatro tripulantes del avión de la CIA que fue derribado en Nicaragua sólo se salvó Eugene Hasenfus. La Casa Blanca le hubiera preferido muerto porque los muertos no hablan.

Hasenfus había sido un marine que había realizado misiones de suministro para las aerolíneas de la CIA durante la guerra de Vietnam. Sus puertos de escala incluyeron Saigón (hoy Ciudad Ho Chi Min) y Vientiane, en Laos.

Fue juzgado y encarcelado en Nicaragua, que luego lo indultó. Salió de una para caer en otro juicio en Estados Unidos contra los 14 implicados en “La Empresa”. El costo de su defensa judicial no fue pagado por el gobierno porque intentaba aparentar que fuera un empleado público… “Roma no paga a traidores”.

Finalmente, Bush indultó a todos los implicados en aquella chapuza, que ha pasado a la historia más absurda de las operaciones encubiertas.

La CIA tambien se desentendió de su mercenario. Hasenfus demandó sin éxito a las empresas de la central de espionaje para las que trabajaba, Southern Air Transport y Corporate Air Services, diciendo que habían prometido verbalmente cubrir todos sus honorarios legales, pero perdió.

En Estados Unidos fue condenado por exhibicionismo tres veces, en 2000, 2003 y 2005.

(1) http://www.brown.edu/Research/Understanding_the_Iran_Contra_Affair/v-on11.php
(2) Los vuelos de la muerte consistían en arrojar a los detenidos desde un helicóptero o un avión al mar.

El Pentágono compra un dispositivo que ha podido causar el ‘síndrome de La Habana’

A finales de 2016 diplomáticos y funcionarios estadounidenses destinados en La Habana comenzaron a informar síntomas de traumatismo craneoencefálico. Los síntomas incluían mareos intensos, fuertes dolores de cabeza, problemas de audición, pérdida de memoria y dificultades cognitivas persistentes.

Posteriormente aparecieron incidentes similares en numerosos países donde prestan servicio funcionarios estadounidenses. Se estima que más de mil funcionarios se vieron afectados, convirtiendo el fenómeno en una preocupación para el Pentágono.

Ha sido uno de los misterios más inquietantes que han afectado al personal diplomático y militar estadounidense en los últimos años. En 2022 un equipo de inteligencia concluyó que algunos episodios podrían haber sido causados ​​por energía electromagnética pulsada de una fuente externa, sin que se pudiera identificar a los autores.

Ahora Estados Unidos ha comprado clandestinamente un equipo que emite ondas de radio pulsadas (*). El dispositivo, tan compacto que cabe en una mochila, está siendo analizado por el Pentágono.

Los servicios de seguridad nacional llevaron a cabo una operación encubierta para adquirir el equipo del que sospechan que es responsable de los trastornos neurológicos que han afectado a diplomáticos, agentes de inteligencia y personal militar durante casi una década.

La adquisición, realizada en los últimos días del gobierno de Biden, requirió una inversión considerable, con cifras que ascienden a decenas de millones de dólares. La financiación proviene directamente del presupuesto del Pentágono, lo que demuestra la importancia que se otorga a esta línea de investigación por parte de las más altas esferas de la defensa nacional.

El dispositivo en cuestión genera ondas de radio pulsadas, una característica técnica que investigadores y funcionarios gubernamentales han considerado durante años como una explicación plausible de los trastornos de salud.

Contrariamente a las suposiciones previas que sugerían que dicho equipo requeriría dimensiones considerables, es portátil, ya que puede ocultarse en una simple mochila. Esta característica aborda una de las principales preguntas que durante mucho tiempo han alimentado el escepticismo entre algunos expertos sobre la viabilidad técnica de los ataques dirigidos.

El descubrimiento del equipo reavivó una polémica especialmente acalorada entre los afectados y las conclusiones oficiales de las centrales de inteligencia. Desde 2023 estas últimas han mantenido su postura de que no se pudo establecer ningún vínculo con un adversario extranjero, considerando improbable la hipótesis de una campaña orquestada contra Estados Unidos. Marc Polymeropoulos, un agente de la CIA que testificó públicamente sobre lesiones que atribuye a un atentado en Moscú en 2017, reaccionó enérgicamente a estas revelaciones, exigiendo una disculpa pública por el trato dispensado a las víctimas.

Los comités de inteligencia de la Cámara de Representantes y el Senado recibieron informes sobre este asunto a finales del año pasado, una señal de que el Pentágono está muy preocupado por este tipo de acontecimientos. En Washington algunos son escépticos respecto a la relación entre el dispositivo investigado y las docenas de casos que permanecen sin explicación médica.

No hay una definición clara de incidentes de salud anormales y muchos exámenes médicos se realizaron tardíamente tras la aparición de los síntomas. Por lo tanto, la búsqueda de respuestas continúa.

(*) https://www.cnn.com/2026/01/13/politics/havana-syndrome-device-pentagon-hsi

Cooperación entre Burkina Faso y Rusia en materia de formación

Burkina Faso y Rusia han formalizado un acuerdo para fortalecer la cooperación en educación superior, investigación científica y tecnología. Anunciado en Moscú, la colaboración busca estructurar intercambios académicos y formación especializada. Se centra en campos científicos y técnicos identificados como prioritarios por el gobierno burkinés. El objetivo principal es desarrollar las competencias locales y fomentar la autonomía en la formación de profesionales locales.

El acuerdo entre ambas partes formaliza el compromiso de intensificar los intercambios académicos y científicos. Las áreas incluyen la educación superior, la investigación aplicada y las disciplinas técnicas, con el fin de apoyar la formación de profesionales cualificados en Burkina Faso. La cooperación se basa en los principios de igualdad y respeto mutuo, sin mencionar la interferencia institucional.

Las modalidades operativas incluyen colaboraciones entre instituciones, programas de formación especializada e intercambios de profesores e investigadores. Los sectores involucrados no se han especificado públicamente, pero se han mencionado campos científicos y técnicos considerados cruciales para el desarrollo económico. Tampoco se han publicado cifras sobre el número de estudiantes, ni la financiación asociada, ni el cronograma de implementación.

Esta iniciativa forma parte de una estrategia para fortalecer la formación e investigación locales. El enfoque prioriza la formación de profesionales, con énfasis en la transferencia de competencias y el acceso a la experiencia universitaria. El gobierno burkinés insiste en la necesidad de contar con recursos humanos formados localmente para satisfacer las necesidades de la administración, la industria y los servicios públicos.

Desde la llegada al poder del capitán Ibrahim Traoré en septiembre de 2022, las relaciones entre Uagadugú y Moscú se han intensificado gradualmente. Se han establecido contactos diplomáticos regulares, acompañados de acuerdos y declaraciones en materia de seguridad, economía y cooperación técnica. Esta dinámica ha dado lugar a una diversificación de las alianzas internacionales de Burkina Faso, con Rusia desempeñando un papel cada vez más destacado en diversos sectores.

Institucionalmente, estos intercambios se han materializado a través de visitas oficiales, foros bilaterales y compromisos en ámbitos no militares, como la educación y la formación. El gobierno de Uagadugu ha expresado su deseo de reducir la dependencia internacional mediante el desarrollo de la experiencia local, en particular en ciencia, ingeniería y tecnología. La cooperación académica se presenta así como una extensión de ese planteamiento, en consonancia con las necesidades identificadas por el gobierno.

El acuerdo sobre educación superior y ciencia complementa otras iniciativas destinadas a estructurar alianzas técnicas. No modifica los marcos jurídicos existentes, sino que allana el camino para programas conjuntos que podrían implementarse a medio plazo. El gobierno ruso, por su parte, presenta esta cooperación como apoyo académico y científico, sin revelar ningún compromiso financiero específico.

La implementación efectiva dependerá de los acuerdos específicos que se concreten entre las instituciones, así como de las prioridades definidas por los ministerios de ambos países.

Reino Unido prepara un despliegue masivo de tropas en Ucrania

Reino Unido invertirá 200 millones de libras para preparar a sus tropas para una misión de “mantenimiento de la paz” en Ucrania. El objetivo principal es modernizar el equipo y la defensa contra drones (*). Sin embargo, el primer ministro Keir Starmer no ha especificado de dónde provendrá el dinero para sostener a Ucrania en guerra.

El secretario de Defensa británico, John Healey, anunció estas próximas medidas el viernes por la noche, tras una reunión con Zelensky. Keir Starmer ya se ha comprometido a desplegar tropas británicas en Ucrania si se establece un alto el fuego, siguiendo el ejemplo de Francia, que también ha prometido enviar sus propias tropas a Ucrania.

La mayor parte de los fondos se utilizará para modernizar los vehículos blindados del ejército británico. Además, asignarán dinero para desarrollar nuevas tecnologías antidrones y un nuevo sistema de comunicaciones.

“Además de la declaración del Primer Ministro de esta semana, estamos incrementando nuestra inversión en preparación para garantizar que las fuerzas armadas británicas estén listas para desplegar y liderar un contingente multinacional en Ucrania, porque una Ucrania segura significa un Reino Unido seguro”, declaró Healey.

“Mientras trabajamos hacia un posible acuerdo de paz, seguimos apoyando a Ucrania en su lucha actual reforzando las defensas aéreas del país, al tiempo que apoyamos la industria, el empleo y la innovación británicos en nuestro territorio”, añadió.

Esta declaración se produce tras revelarse que el Ministerio de Defensa británico se enfrentará a un déficit de financiación de 28.000 millones de libras esterlinas durante los próximos cuatro años, lo que amenaza con desbaratar sus ambiciosos planes de inversión en el complejo militar-industrial.

Antes de fin de año, Richard Knighton, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, informó a Starmer sobre la inminente crisis financiera. Los funcionarios de defensa temen que sean necesarios recortes en el ejército para equilibrar el presupuesto.

Healey insistió en que los 200 millones de libras esterlinas destinados a la misión en Ucrania ya se habían deducido del presupuesto principal de defensa, a pesar de la crisis financiera que afecta al Ministerio.

Si se alcanza un acuerdo de paz, se espera que personal del ejército británico integre el contingente británico que se desplegará en Ucrania. La información sobre el número estimado de tropas que Londres planea enviar aún no se ha confirmado oficialmente. Sin embargo, fuentes cercanas al Ministerio de Defensa afirman que la cifra podría alcanzar los 7.500, una cifra muy difícil de alcanzar.

Reino Unido no puede cumplir una misión de este tipo, dado que el ejército británico se ha reducido a su nivel más bajo en más de 200 años y actualmente cuenta con unos 71.000 soldados completamente entrenados.

Dannatt, exjefe del ejército, ha declarado que Reino Unido necesitaría reclutar al menos 10.000 tropas adicionales para reforzar sus filas y alcanzar un número suficiente para llevar a cabo una operación en Ucrania a la que ndie pone fecha de salida.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2026/01/09/britain-200m-spend-troops-ukraine-deployment/

El Mosad recurre a la ingeniería social para impulsar las protestas iraníes

El antiguo director de la CIA de Trump, Mike Pompeo, y los principales periódicos israelíes afirman que el Mosad está omnipresente en las protestas iraníes. Aproximadamente cada dos años, la CIA y el Mosad fomentan levantamientos en Irán con el objetivo de derrocar al régimen.

Hasta ahora estos intentos han fracasaado sistemáticamente.

Actualmente miles de jóvenes incendian coches, mezquitas, tiendas y comisarías de policía por la noche en varias ciudades iraníes. Los pistoleros disparan y matan a los policías, como en Ucrania. Las estas células se coordinan a través de internet.

El gobierno iraní suele tardar entre una y dos semanas en identificar las conexiones, rastrear las redes hasta sus fuentes y desmantelar sus organizaciones. Este proceso podría tardar un poco más en esta ocasión, ya que algunas células terroristas han sido equipadas con terminales Starlink.

El columnista oficioso de la CIA en el Washington Post, David Ignatius, escribe: “Para Washington, la cuestión más urgente es si introducir de contrabando terminales Starlink en el país para restablecer el acceso a internet tras el apagón impuesto por Teherán el viernes. El gobierno de Biden estudió esta estrategia durante las protestas de Mujeres, Vida y Libertad de 2022 y 2023, pero la abandonó por temor a que comprometiera las rutas de contrabando esenciales para la CIA y los servicios de inteligencia israelíes. Quizás esta vez, las ventajas superen las desventajas” (1).

Ignatius confirma que esas terminales ya están instaladas.

Mientras tanto, Rusia ha desarrollado equipos capaces de detectar terminales Starlink activas desde el aire. Irán ya ha recibido copias y pronto producirá suficientes para cubrir sus ciudades.

Ignatius también afirma que los disturbios son diferentes esta vez porque su objetivo es instaurar un régimen títere patrocinado por Estados Unidos e Israel: “La revuelta de este año está impulsada más por la ira por los fracasos económicos de Irán que por la represión islámica impuesta por los mullahas. La tasa de inflación anual del país alcanzó el 42 por cien en diciembre, y su moneda perdió más de la mitad de su valor el año pasado. Otra diferencia notable: muchos manifestantes apoyan a Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado en la revolución de 1979. Esto le da a la rebelión un tono más conservador, con tintes de nacionalismo persa, y quizás incluso una visión nostálgica”.

Reza Pahlavi es un personaje absolutamente irrelevante en Irán. Su campaña actual para obtener un apoyo más activo, incluso violento, para un cambio de régimen por parte del gobierno de Trump está financiada por Israel, a donde viajó a principios de 2023.

Los periódicos israelíes Haaretz y TheMarker fueron los primeros en informar sobre la vasta campaña que Israel estaba llevado a cabo en las redes sociales de Irán, financiada por una entidad privada que recibía subvenciones públicas (2).

La campaña promueve la imagen pública de Pahlavi y amplifica los llamamientoos a la restauración de la monarquía. Se basa en perfiles falsos en línea que se hacen pasar por ciudadanos iraníes. Utiliza las herramientas clásicas de la ingeniería social que ya se utilizaron en la Primavera Árabe y en el Golpe de Estado en Ucrania.

Para la operación se reclutaron hablantes nativos de persa y, además de cuentas falsas en las redes, recurrió a herramientas de inteligencia artificial para intoxicar, elaborar mensajes y generar contenidos.

La inteligencia artificial también se está utilizando para crear imágenes y vídeos de disturbios en lugares de Irán donde no se han producido.

(1) https://www.washingtonpost.com/opinions/2026/01/09/iran-regime-ayatollah-tehran-unrest/
(2) https://www.haaretz.com/israel-news/security-aviation/2025-10-03/ty-article-magazine/.premium/the-israeli-influence-operation-in-iran-pushing-to-reinstate-the-shah-monarchy/00000199-9f12-df33-a5dd-9f770d7a0000

Irán corta el acceso a internet

Irán ha cortado la conexión de la población a internet. Además del acceso a las fuentes internacionales, también está interfiriendo activamente las señales satelitales tipo Starlink en ciertas zonas.

Como en tantos otros países, el acceso a internet depende del buen comportamiento de los usuarios. Los “apagones” son más o menos descarados, como el que ocurrió en la Península Ibérica en abril del año pasado.

Hoy la conectividad ha alcanzado tal punto que pocas sociedades podrían sobrevivir sin internet. Irán es una de ellas. Las décadas de bloqueo han preparado planes alternativos. Eso le ha permitido absorber el impacto del apagón.

Irán se ha superado gracias a su “Red Nacional de Información”, una intranet nacional segura, preparada durante muchos años, que permite que los servicios administrativos y bancarios básicos sigan operando en un sistema cerrado.

Ningún país europeo podría soportar un apagón tan prolongado porque no cuentan con una red similar. En caso de un corte en los cables submarinos o un ciberataque masivo a los nodos de interconexión, la arquitectura de las redes europeas no permitirían recurrir a una intranet funcional.

Los servicios críticos dependen de componentes tecnológicos (DNS, nube, autenticación) a menudo alojados en terceros países, sobre todo Estados Unidos, o gestionados por empresas que operan desde fuera de Europa.

Un apagón de internet como el que ha llevado a cabo Irán sería catastrófico. Las sociedades quedarían paralizadas. El coste económico sería espectacular, del orden de millones de euros cada minuto.

A mediados de la década de los noventa, dominaba una retórica infantil sobre las nuevas tecnologías y la “sociedad de la información”. La red no tenía fronteras. Cualquiera podía informar e informarse, fuera del poder del Estado. Esta retórica, inmortalizada por la “Declaración de la Independencia del Ciberespacio” de John Perry Barlow en 1996, postulaba que internet sería una fuerza imparable.

La realidad ha acabado con aquellas ilusiones. Los países sancionados aprenden a sobrevivir frente a las dificultades; no se puede decir lo mismo de los sancionadores, que sucumbirían a la más mínima dificultad.

La ‘respuesta integral asimétrica’ de China al secuestro de Maduro

China condenó el secuestro y la violación de la soberanía de Venezuela enérgicamente. Sin grandes poses grandilocuentes, al estilo de Trump y Macron, ha tomado una serie de medidas entendiendo que Estados Unidos ha definido el control del petróleo venezolano como una forma de detener la presencia de China en América del Sur y detener su imparable desarrollo.

China ha tomado una serie de medidas que apuntan a la línea de flotación del imperialismo estadounidense porque la agresión a Venezuela es una declaración de guerra a la propuesta de un mundo multipolar y a los Brics.

A pocas horas de conocerse la noticia del secuestro del Presidente Maduro, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Politburó que duró exactamente 120 minutos. No hubo comunicados ni amenazas diplomáticas; hubo el silencio que procede a la tormenta porque esa reunión activó lo que los estrategas chinos llaman “respuesta integral asimétrica” con el fin de responder a una agresión a los socios del Hemisferio Occidental. Venezuela es la cabeza de playa para América Latina en el “patio trasero” de Estados Unidos.

La primera fase de la respuesta china se activó a las 9:15 de la mañana del 4 de enero cuando el Banco Popular de China anunció discretamente la suspensión temporal de todas las transacciones en dólares estadounidenses con empresas que tuvieran vínculos con el sector de defensa yanqui. Boeing, Lockheed Martin, Raytheon y General Dinamics despertaron ese jueves con la noticia de que todas sus transacciones con China habían sido congeladas sin aviso previo.

A las 11:43 del mismo día la State Grid Corporation of China que controla la red eléctrica más grande del planeta anunció la revisión técnica de todos sus contratos con proveedores estadounidenses de equipos eléctricos, lo que implica que China se desacopla de la tecnología estadounidense.

A las 2:17 de la tarde, China National Petroleum Corporation, la petrolera pública más grande del mundo, anunció la reorganización estratégica de sus rutas de suministro mundiales, lo que significa que se ha reactivado el “arma energética”, aparejando la anulación de contratos de suministro de petróleo con refinerías estadounidenses por un valor de 47.000 millones de dólares anuales. El petróleo que llegaba a la costa este de Estados Unidos fue redirigido a la India, Brasil Sudáfrica y otros socios del sur. Ello determinó que los precios del petróleo se dispararan 23 por cien en una sola sesión.

Pero lo más importante es el mensaje estratégico: China puede estrangular energéticamente a Estados Unidos sin disparar un solo tiro.

En otra jugada, la China Ocean Shipping Company, que controla aproximadamente 40 por cien de la capacidad de transporte marítimo internacional, implementó lo que llamó “Optimización de Rutas Operativas”, por lo que los cargueros chinos han empezado a evitar usar los puertos estadounidenses: Long Beach, Los Angeles, Nueva York, Miami, que dependen de la logística naval china para mantener sus cadenas de suministro, se encontraron súbitamente sin el 35 por cien de su tráfico normal de contenedores. Una catástrofe para Walmart, Amazon, Target, que dependen de barcos chinos para su importación de productos manufacturados en China para puertos estadounidenses, vieron su cadena de suministros colapsados parcialmente en cuestión de horas.

Lo más impactante de todas estas medidas fue su aplicación simultánea, lo cual creó un efecto cascada que amplificó exponencialmente el impacto económico. No fue una escalada gradual, fue un choque sistémico diseñado para anular la capacidad de respuesta de Estados Unidos.

No había terminado de asimilar el gobierno yanqui el golpe cuando China activó un nuevo paquete de medidas: la movilización de los países del sur. A las 4:22 del mismo día 4 de enero el ministro de relaciones exteriores Chino Wang Yi ofreció a Brasil, India, Sudáfrica, Irán, Turquía, Indonesia y otros 23 países términos comerciales preferenciales inmediatos para cualquier país que se comprometiera públicamente a no reconocer ningún gobierno venezolano que llegara al poder de la mano criminal de Estados Unidos.

En menos de 24 horas 19 países habían aceptado la oferta. Brasil fue el primero, seguido de India, Sudáfrica y México y eso es la materialización práctica del mundo multipolar en acción. China ha logrado una coalición antiestadounidense instantánea usando el arma de los incentivos económicos.

La guinda del pastel llegó el 5 de enero, cuando Beijin activó el arma financiera: el sistema de pagos interbancarios transfronterizos de China anunció que estaba expandiendo su capacidad operativa para absorber cualquier transacción internacional que quisiera evitar el sistema Swift controlado por Washington, lo que implica que China ha entregado al mundo una alternativa completamente funcional al sistema financiero occidental. Cualquier país, empresa o banco, que quiera comerciar sin depender de la infraestructura financiera estadounidense podrá usarlo usando el sistema chino, más barato y rápido en un 97 por cien.

La respuesta fue inmediata y masiva: en las primeras 48 horas de operación se procesaron transacciones por valor de 89.000 millones de dólares. Bancos Centrales de 34 países abrieron cuentas operativas en el sistema chino. Eso significa una desdolarización acelerada de una de las fuentes más importantes de financiación de Estados Unidos.

En el frente tecnológico, China, que controla el 60 por cien de la producción mundial de tierras raras -elementos críticos para la fabricación de semiconductores y componentes electrónicos- anunció restricciones temporales a la exportación de tierras raras hacia cualquier país que hubiese apoyado el secuestro del Presidente Maduro. Apple, Microsoft, Google, Intel… Todos los gigantes tecnológicos de Estados Unidos, que dependen de cadenas de suministro Chinas para componentes críticos, se alarman debido a que sus sistemas de producción podrían colapsar en cuestión de semanas.

Cada movimiento chino golpea el corazón económico del imperialismo estadounidense.

Kurt Grötsch https://abyayalasoberana.org/noticias/venezuela-china-responde-a-tope/

La privatización de la represión en Estados Unidos

Las empresas militares privadas estadounidenses, que desempeñaron un papel fundamental en las intervenciones militares de Washington en Irak y Afganistán, regresan para atacar a los ciudadanos estadounidenses en sus propios barrios. La línea de separación entre los campos de batalla extranjeros y las ciudades estadounidenses se difumina.

Una empresa nacida en los pantanosos campos de entrenamiento de Carolina del Norte, forjada en el violento crisol de la guerra de Irak y renombrada varias veces tras numerosos escándalos, ahora despliega su experiencia en suelo estadounidense, atacando a ciudadanos estadounidenses y residentes extranjeros en Estados Unidos. Esta es la historia de los inicios de una Guerra Civil 2.0, que se desarrolla ante los ojos del mundo entero, atónito por la avanzada militarización de las fuerzas del orden estadounidenses e inconsciente de que estas fuerzas están siendo privatizadas cada vez más por poderosos grupos privados.

Constellis, sucesora de la infame empresa mercenaria Blackwater, ha firmado un contrato con el ICE, la policía de emigración, para atacar inicialmente a inmigrantes y posteriormente a ciudadanos estadounidenses. Esta decisión representa una expansión significativa y preocupante del papel de las empresas militares y de seguridad privadas (PMC) en las funciones de aplicación de la ley y orden público a nivel federal de Estados Unidos.

Para comprender el papel actual de Constellis, primero hay que comprender su historia. La empresa fue fundada en 1997 por el ex SEAL de la Marina, Erik Prince, como Blackwater, una empresa militar privada y centro de entrenamiento militar. Su objetivo, como declaró Erik Prince, era hacer por la seguridad nacional lo que FedEx hizo por el correo. Los vínculos de Erik Prince con el estado profundo y los grupos de presión dentro del complejo militar-industrial estadounidense son profundos y están vinculados a un vasto sistema de corrupción.

Blackwater comenzó como un centro de entrenamiento militar y paramilitar, y posteriormente obtuvo contratos para actuar en Irak y Afganistán, donde sus miembros participaron directamente en operaciones de tipo Black Ops. Blackwater se hizo famosa tras la masacre de la plaza Nossour (2007): sicarios de Blackwater asesinaron a 17 civiles iraquíes, lo que desencadenó un escándalo internacional y condenas (todos los mercenarios implicados en crímenes violentos fueron indultadosen 2020).

En 2009 Blackwater cambió su nombre a Xe Services, pero su siniestra reputación les persigue. Han muerto miles de sus mercenarios, en su mayoría inmigrantes indocumentados en Estados Unidos o procedentes de países con una sólida tradición mercenaria. En 2011 la empresa adoptó otro nombre: Academi. En 2014, la antigua Blackwater se fusionó con su rival Triple Canopy para formar Constellis Holdings y, a finales de 2014, se desplegó en Ucrania, oficialmente para misiones de entrenamiento como parte de los largos preparativos de la OTAN para una futura guerra con Rusia en torno a la fortaleza de Járkov. Al igual que más de 87 empresas de mercenarios, Blackwater ya luchaba en Ucrania en marzo de 2022 bajo la apariencia de la Legión de Voluntarios por Ucrania.

Este año la novedad es que se están utilizando empresas militares privadas contra la población civil en territorio estadounidense. Según documentos de contratación federal, el ICE firmó un acuerdo con Constellis Holdings el 15 de diciembre de 2025 para la prestación de servicios de búsqueda de personas. La misión consiste oficialmente en rastrear a 1,5 millones de inmigrantes en Estados Unidos que figuran en una lista de objetivos gestionada por inteligencia artificial (Palantir) y transmitir su ubicación para su captura.

Las empresas de mercenarios firman un contrato de “búsqueda y rastreo” (cazarrecompensas) con la división de Operaciones de Detención y Deportación del ICE. Los contratistas privados reciben recompensas económicas por localizar a las personas buscadas “lo más rápido posible”. Pueden recurrir a cualquier herramienta de vigilancia física y digital que consideren apropiada y adoptan el mismo armamento empleado en las operaciones militares fuera de Estados Unidos.

Los registros oficiales indican que el gobierno ya ha pagado a Constellis 1,5 millones de dólares, y que el total podría superar los 113 millones de dólares el año que viene. Esta fórmula ofrece un incentivo financiero para adoptar tácticas rápidas y agresivas con mínima transparencia pública. Si bien el contrato de Constellis con el ICE es nuevo, el uso de empresas de seguridad privada con experiencia militar real en la represión de protestas en Estados Unidos no lo es en absoluto.

Las movilizaciones contra el oleoducto Dakota Access

Se desplegaron mercenarios armados en Nueva Orleans tras el huracán Katrina en 2005 y más de 300 civiles murieron por los disparos, aunque estas muertes se contabilizaron como víctimas mortales del huracán (oficialmente 1.392). Sin embargo, fue durante las protestas contra el oleoducto Dakota Access (DAPL) en Standing Rock en 2016-2017 cuando el papel de las empresas militares privadas subcontratadas por grandes empresas se hizo más evidente.

A pesar del carácter pacífico de los manifestantes que se oponían al proyecto del oleoducto, la empresa operadora del oleoducto contrató a la empresa de seguridad privada TigerSwan, fundada por exmiembros de las fuerzas especiales de Estados Unidos y que empleaba tácticas de contrainsurgencia de la guerra de Irak, para perseguir y contrarrestar el movimiento de los “protectores del agua”.

Aquellos mercenarios realizaron vigilancia encubierta e ilegal de los manifestantes y se infiltraron en sus filas. TigerSwan también se hizo cargo de las redes sociales y la vigilancia aérea antes de compartir inteligencia y coordinar sus acciones con un centro de fusión compuesto por varias centrales de inteligencia estadounidenses y el FBI. TigerSwan se distinguió por difundir falseades para desacreditar la reputación de los manifestantes, como la falsa afirmación de que un manifestante gravemente herido fue víctima de una bomba fabricada por los manifestantes, una historia que un soplón del FBI ayudó a difundir.

Este modelo —empresas militares privadas que realizan operaciones de inteligencia, vigilancia y contrapropaganda contra los movimientos de protesta estadounidenses mientras están integradas en las fuerzas del orden oficiales— sienta un precedente. Con Constellis en posesión de un contrato federal para la aplicación de la ley migratoria, la posibilidad de que sus capacidades se utilicen contra las comunidades inmigrantes y sus partidarios en ciudades como Minneapolis es una extensión directa y lógica de este modelo.

Las protestas actuales en Minneapolis

Tras el asesinato de la ciudadana estadounidense René Good en un operativo del ICE, quien recibió un disparo a quemarropa en Minneapolis, estallaron protestas contra la policía de emigración en varias ciudades de Estados Unidos. Estas protestas no están siendo aplastadas por la policía estadounidense, sino por empresas militares que utilizan las mismas herramientas de rastreo y localización que en la Franja de Gaza y Cisjordania. Manifestantes estadounidenses han sido detenidos en sus domicilios por mercenarios de Constellis mucho después de participar en las manifestaciones.

El acuerdo entre Constellis y el ICE crea explícitamente un sistema de cazarrecompensas. Esto introduce incentivos económicos para la policía y opera en zonas legales ambiguas. Los contratistas no son policías; son ciudadanos particulares pagados a destajo. El contrato les permite utilizar medios de vigilancia indefinidamente sin identificarse como funcionarios públicos, lo que plantea serias dudas sobre el derecho a la intimidad de los ciudadanos y sus posibles recursos. Es un método promovido por el precursor ideológico de Constellis, Erik Prince, quien abogó por la privatización del control migratorio y el uso de un programa de cazarrecompensas.

Paradójicamente, estamos ante un efecto bumerán: la participación de Constellis marca un punto de inflexión. Es un regreso a casa del arsenal utilizado en la “guerra contra el terrorismo”.

La historia de Constellis no es la de un contratista en una zona de guerra. Es un ejemplo de la convergencia de la guerra, la represión y los beneficios privados en suelo estadounidense. Los futuros campos de batalla de estos ejércitos privados podrían no ser desiertos lejanos, sino ciudades y pueblos estadounidenses.

La preocupación fundamental es la normalización. Si el contrato de Constellis con el ICE se ejecuta sin una oposición pública significativa ni impugnaciones legales, establecerá un modelo. Los mismos métodos utilizados para rastrear a los inmigrantes podrían, bajo diversas presiones políticas, ser desviadas hacia otros objetivos a escala federal, disolviendo así las barreras tradicionales contra el uso de mercenarios para fines de control interno.

Los misiles hipersónicos rusos enfrían el belicismo europeo

A finales de diciembre Rusia anunció que los misiles Oreshnik habían entrado en servicio, pero casi nadie se dio por enterado. Quizá pensaron que era sólo propaganda, hasta que el jueves de la semana pasada salieron de su error, cuando uno de ellos cayó sobre un depósito de gas enterrado en Lvov que, por lo demás, está en la frontera, cerca de Rzeszow, que es un centro logístico de la OTAN para el suministro de armas.

Es el segundo misil que dispara Rusia. El anterior lo habían probado en noviembre de 2024. La gravedad de los daños llevó a los ucranianos a comprobar si el misil contenía una ojiva nuclear. Observaron que no contenía ninguna y que el daño se debió únicamente a la fuerza del impacto.

El Oreshnik es un misil balístico hipersónico de mediano alcance que puede causar daños comparables a los de un arma nuclear de baja potencia, pero sin daños colaterales ni contaminación radiactiva (*).

Lo interesante del lanzamiento han sido las reacciones que ha provocado en los dirigentes europeos, empezando por la más obvia: la retórica europea ha pasado de menospreciar a Rusia, a temer que sus tropas sean capaces de llegar hasta Lisboa dando un paseo.

En Bruselas se han acabado las sonrisas y han pasado de un extremo al otro sin solución de continuidad. Ahora se sienten muy preocupados.

En términos militares, estos cambio de humor se llaman “disuasión”. Han medido fuerzas con el adversario y se han dado cuenta rápidamente de que no tienen nada que hacer.

Horas después del ataque, mientras franceses y británicos asimilaban la realidad de la situación elaborando planes para un cuartel general conjunto franco-británico para un despliegue militar en Ucrania, el canciller alemán, Friedrich Merz revisó su postura, hasta ahora inflexible, advirtiendo que no se pueden enviar tropas a Ucrania sin el consentimiento de Rusia.

Como se ve, Merz empieza a tener en cuenta a Rusia, lo cual es un primer paso: ahora Alemania entiende lo que significa la Guerra de Ucrania. Un misil Oreshnik puede alcanzar la sede de la OTAN en Bruselas en muy pocos minutos.

La postura de Merz fue seguida al día siguiente por la de Meloni, quien, aprovechando uno de los recientes cambios de postura de Macron, propuso que la Unión Europea designara un negociador con Moscú.

En una rueda de prensa de Año Nuevo en Roma, Meloni dijo que compartía la opinión de Macron, quien había declarado en diciembre que sería bueno reanudar el diálogo con Putin. “Macron tiene razón. Creo que ha llegado el momento de que Europa también dialogue con Rusia”, declaró la italiana.

Hasta ahora el papel de Europa en las negociaciones se había visto limitado a dialogar solo con una de las partes en la guerra, añadió ante los periodistas.

“A la fuerza ahorcan”, dice el refrán. Parece evidente que los cambios de opinión siguen a las derrotas en el campo de batalla. Eso es exactamente la disuasión.

Pero no fue la única. Estados Unidos liberó inmediatamente a los dos marineros rusos de la tripulación del petrolero Mariner, capturado en el Caribe. El Pentágono también es muy sensible a este tipo de exhibiciones armadas.

“El uso exitoso del misil Oreshnik de última generación en las inmediaciones de la frontera de la OTAN fue una señal alarmante no solo para Ucrania, sino también para sus aliados occidentales”, reconoció el New York Times.

La tecnología hipersónica ha entrado en el arsenal de un nuevo tipo de disuasión, diferente de la nuclear. El Oreshnik es a la vez un mensaje y un mensajero que, como se ha comprobado, va mucho más allá del campo de batalla. También habla en el terreno político y en la mesa de negociaciones.

Estados Unidos no ha sido capaz de fabricar un misil hipersónico; Rusia ya los elabora de manera masiva.

(*) https://aerospacedefenserd.com/payload-of-the-oreshnik-missile/

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