Después de 21 horas de negociaciones, Estados Unidos e Irán no llegaron a un acuerdo durante sus negociaciones en Islamabad. La delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance afirmó que el fracaso es una mala noticia… para Teherán.
Nada más llegar ayer apresuradamente, y después de bajar del avión, el vicepresidente J.D. Vance durmió 4 horas para ajustarse al cambio horario. Cuando finalmente apareció en el lugar de las negociaciones, el equipo iraní ya había listado todos los puntos clave de la primera ronda.
La parte estadounidense ni siquiera había confirmado previamente la agenda de negociaciones con los iraníes, y terminó siguiendo de manera improvisada el marco propuesto por Irán. Esta actitud apresurada no encaja con el gran despliegue de su equipo de 300 personas.
Los documentos de negociación que llevaron los estadounidenses eran solo unos pocos folios, llenas de cláusulas generales, mientras que en los archivos del equipo iraní había datos detallados y borradores de acuerdos. Solo las explicaciones técnicas sobre la seguridad de las instalaciones nucleares sumaban más de 120 páginas. El grado de solidez en la preparación es evidente a simple vista: cualquiera puede ver quién quiere realmente llegar a un resultado.
La delegación iraní estuvo encabezada por el presidente del parlamento, Mohammed Bagher Ghalibaf, y compuesta por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, el secretario del consejo supremo de defensa nacional, Ali Akbar Ahmadian, el gobernador del banco central, Abdolnaser Hemmati, y el ex comandante de la Guardia Revoluucionaria, Mohammad Bagher Zolghadr.
Antes de las negociaciones, ambas partes acordaron un alto el fuego de dos semanas con el fin de impulsar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra. Sin embargo, la exclusión de Israel y Estados Unidos de Líbano del acuerdo de paz ha sido un punto de discordia y ha hecho que la tregua sea aún más frágil.
Si bien no se han revelado detalles de las negociaciones, parece que el ultimátum y las presiones de Estados Unidos han arruinado la posibilidad de llegar a un acuerdo, al menos de momento. Según Vance, Irán no ha aceptado los términos propuestos por Estados Unidos, que, según afirmó, comprendían algunas de sus “líneas rojas”.
“Necesitamos ver un compromiso afirmativo de que no buscarán un arma nuclear y no buscarán las herramientas que les permitan lograr rápidamente un arma nuclear”, dijo Vance, sin entrar en más detalles.
El vicepresidente afirmó además que su equipo presentó una propuesta muy sencilla, que sirvió como su “oferta final”. En entrevistas anteriores, Vance ha afirmado que el programa nuclear de Irán es una «línea roja» para la administración Trump, especialmente para el presidente estadounidense.
Por su parte, Irán ha repetido que no está persiguiendo e armamento nuclear y una vez más afirmó que Estados Unidos está haciendo “demandas irrazonables”.
“La delegación iraní negoció continua e intensamente durante 21 horas para proteger los intereses nacionales del pueblo iraní; A pesar de varias iniciativas de la delegación iraní, las exigencias irrazonables de la parte estadounidense impidieron el avance de las negociaciones. Así terminaron las negociaciones”, dijo la emisora pública Irib.
¿Cuáles son las demandas de Irán de llegar a un acuerdo con Estados Unidos?
Antes de que comenzaran las negociaciones, Irán expuso algunas demandas clave para el fin de la guerra, que incluían una compensación económica por los daños causados por los ataques estadounidenses-israelíes, el cese de todas las hostilidades regionales contra grupos proxy y la soberanía sobre el Estrecho de Ormuz.
Para Estados Unidos, las demandas clave son la apertura del Estrecho de Ormuz y el fin del programa de enriquecimiento nuclear y de uranio de Irán.