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Mes: abril 2025 (página 9 de 12)

La trampa de Kindleberger (un artículo no apto para gañanes)

Incluso los lectores exquisitos y con título universitario en vigor es posible que no sepan lo que es la trampa de Kindleberger, y que ni siquiera sepan quién fue Charles P. Kindleberger, el economista que diseñó el Plan Marshall, porque esa es otra burla de la historia: el orfebre del Plan no fue el general George C. Marshall sino Kindleberger. “El primer trabajo en economía realizado con ordenadores utilizó los del Pentágono por la noche para elaborar el Plan Marshall”, contó años después en una entrevista.

La trampa de Kindelberger es la respuesta a la pregunta del gañán: ¿quién va a sacar las castañas del fuego?, algo que los piadosos predicadores estadounidenses formularían de manera diferente: ¿a quién corresponde la misión (divina) de salvar al mundo?

En efecto, a un reverendo no se le ocurriría pensar que el mundo debe salvarse a sí mismo; necesita un Salvador (con mayúsculas). Dios ha venido al mundo para salvar a los hombres de sí mismos.

En 1948 Europa fue salvada gracias al Plan Marshall, o sea, a Estados Unidos, que es la misión que desde entonces se atribuyó al Pentágono, al Fondo Monetario Internacional, a la Usaid, a la CNN y demás instituciones benefactoras de la humanidad.

Ahora la pregunta que -por culpa de Trump- todo el mundo se plantea en Washington es: ¿por qué siempre nos toca a nosotros preocuparnos por salvar al mundo? ¿por qué no son capaces ellos de salvarse a sí mismos?

Como en los demás países, en Estados Unidos están cada vez más preocupados por la Gran Depresión de 1929, de la que pronto se van a cumplir cien años. Kindleberger escribió que el remedio para salir de la crisis fue peor que la enfermedad. La política económica creó una espiral de la que sería muy difícil salir y, en efecto, con el tiempo la historiografía ha vinculado el III Reich, el militarismo nipón e incluso la Segunda Guerra Mundial a la crisis económica de 1929.

Kindleberger estaba allí en aquel momento. Trabajó en la división internacional del Tesoro de Estados Unidos. En 1936 se incorporó al Banco de la Reserva Federal de Nueva York y luego al Banco de Pagos Internacionales en Suiza. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) y, al acabar la contienda, le nombraron director de la División de Asuntos Económicos de Alemania y Austria del Departamento de Estado.

Era un economista que ejercía de espía y viajaba por la Europa de la posguerra de la mano del general Omar N. Bradley, de donde pasó a ser el brazo derecho del general Marshall porque en aquellos tiempos los académicos tenían mucho más claro que los fusiles eran tan importantes -por lo menos- como los tipos de interés.

Según Kindleberger, el dólar y la hegemonía son hermanos siameses. Para mantener un sistema monetario internacional estable fuera del patrón oro se necesita un único poder dominante. Hoy diríamos que era un enemigo acérrimo de eso que llaman “multilateralismo”.

La hegemonía era necesaria, pero para alguien pragmático como Kindleberger ese no es el problema principal: al acabar la guerra en 1945, ¿sería Estados Unidos capaz de suplantar la hegemonía británica? La respuesta es negativa: llegaría un momento en el que Estados Unidos tendría más problemas de los que podría resolver.

¿Ha llegado ese momento? ¿Se han hartado los gringos de sacar las castañas del fuego a los demás?

Más exquisiteces: en 2017, durante el primer mandato de Trump, a un antiguo subsecretario de Defensa de los tiempos de Carter, Graham Allison, se le ocurrió formular lo que calificó como la “trampa de Tucídides”, según la cual una potencia dominante (Esparta, Estados Unidos) desafiada por una potencia emergente (Atenas, China) está obligada a entrar en guerra con ella necesariamente.

Aquel mismo año, Joseph S. Nye, profesor de la Universidad Harvard conocido por su teoría del “poder blando”, refundió ambas trampas: con el tiempo Estados Unidos tendría que preocuparse por la trampa de Kindleberger, en la que China aparecería más débil y no más fuerte de lo que realmente es.

Los gañanes explican esto mucho mejor que los universitarios: lo mismo que el poder político, la hegemonía es relativa. Aunque Estados Unidos no se debilite, China se fortalece, lo cual conduce a desequilibrar la balanza internacional de fuerzas exactamente igual.

En eso consiste la trampa: el poder dominante ya no es capaz de estabilizar los mercados mundiales y a las fuerzas emergentes les basta con “esperar y ver” que Estados Unidos no es capaz de salir del atolladero. Entonces aceleran los esfuerzos para reducir la dependencia del dólar, lo que exacerba la crisis financiera y debilita la economía mundial.

En el mundo se está produciendo un vacío: Estados Unidos no puede y China no quiere. O quizá sea mejor decirlo de otra manera: China no quiere hacer lo mismo que Estados Unidos venía haciendo hasta ahora. Por eso es una estupidez poner a ambos países (Estados Unidos y China) en la misma balanza, creer que uno quiere sustituir al otro o hablar de un “pulso” entre ambos. No hay ningún “pulso” porque China no lo quiere y si hay guerra será porque la provoca Estados Unidos.

Es algo que ya entendió Kindleberger: Estados Unidos no podría sustituir al imperialismo británico y ahora China tampoco puede sustituir a Estados Unidos. Si tras la crisis de 1929 la política económica creó una espiral de la que no había manera de salir, la actual guerra económica provocará una espiral aún mayor… de la que tampoco van a poder salir. Ni siquiera besándole el culo a Trump.

La presencia de Rusia en el norte de África es un peligro para el flanco sur de la OTAN

La semana pasada tuvo lugar en Moscú un encuentro entre el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, y sus homólogos de los países del Sahel. Los representantes de los tres estados africanos, que recientemente se han sacudido del yugo de la tutela francesa, han expresado ambiciosos proyectos para crear, con la ayuda de Rusia, ejércitos conjuntos para luchar contra los “vestigios de la dependencia colonial” y el yihadismo (que son dos caras de la misma moneda).

Llamaron la atención las declaraciones de los ministros de Asuntos Exteriores de Malí y Burkina Faso, según las cuales Ucrania es un Estado terrorista y contribuye a la desestabilización del continente africano. Los países del Sahel, con el apoyo de Rusia, han anunciado una operación antiterrorista conjunta.

El Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington y estrechamente vinculado al Partido Demócrata y a Victoria Nuland, estima que los acuerdos concluidos en Moscú “socavan la influencia occidental en África y ponen en peligro el flanco sur de la OTAN”.

Por razones históricas, los proyectos de los países del Sahel son percibidos de manera particularmente dolorosa en Francia. Estos últimos años, los franceses han asistido a la expulsión de su ejército del norte de África, que la población local acompañó de cantos y bailes. La presencia de las tropas francesas en el Sahel terminó en enero de este año con el cierre de una base en Chad.

Solo unas semanas antes, Macron había declarado que África aún no les había agradecido la “ayuda”, lo que fue recibido con desagrado por varios dirigentes africanos, quienes destacaron el papel desestabilizador de Francia. El ministro senegalés de Asuntos Exteriores, Usman Sonko, puso a Macron en su lugar: “Permítame recordarle que Francia no tiene ni la capacidad ni la legitimidad para garantizar la soberanía de África”.

La única base francesa en África continental (a menos que se cuenten pequeños puestos de paso en la costa oeste) sigue siendo la de Yibuti, que acoge misiones militares de una docena de otros países, incluida China. El año pasado, Macron anunció con alegría que la presencia francesa en el país se mantendría. Pero París se da cuenta de que eso no le dará la influencia deseada en la región.

De ahí los nuevos proyectos de extensión de la base militar francesa en la parte de las Comores que todavía ocupa, a saber, la isla de Mayotte, donde los colonialistas franceses organizaron en 2009 un referéndum ilegal, que no fue reconocido por la ONU y que, de hecho, desmembró un Estado insular soberano.

Macron como Mazón

La actitud de París hacia la isla ocupada ha permanecido en el nivel del pensamiento colonial de siglos pasados. Así se demostró cuando Macron visitó a Mayotte, golpeada por un huracán, e increpó a los habitantes que se quejaban de la falta de ayuda por parte del gobierno de París. Lo que le dijeron a Macron es lo mismo que los valencianos le dicen a Mazón.

Ahora Francia ha expresado su intención de establecer una segunda base para su marina en la isla ocupada. La única potencia mundial que se ha opuesto a los planes militaristas de Macron es Rusia, que ha llamado al respeto de la integridad territorial de las Comores y ha calificado las intenciones de Francia como un “residuo de los instintos neocoloniales de París”.

Los intentos de Macron de presentarse como el garante de la seguridad en Europa y, especialmente, en Ucrania, recuerdan la vieja política militar francesa en África, cuyas heridas no acaban de cicatrizar.

El desembarco de tropas francesas en Odesa, en Kiev o en Lviv, no es ninguna novedad, como ha recordado Maria Zajarova, la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores. “Nosotros sí conocemos la historia”, le recordó a Macron, y no se refería sólo a la invasión napoleónica, sino también al desembarco en Odesa y Crimea de las tropas francesas en diciembre de 1919 para aplastar a la Revolución de Octubre.

Odesa ya fue entonces un protectorado francés, lo mismo que otras ciudades, como Jerson, Mykolaiv, Sebastopol y Tiraspol, que quedaron en manos de los imperialistas hasta que sus ejércitos fueron derrotados al año siguiente.

Los países africanos han recordado inequívocamente a los franceses su lugar y, con el apoyo de Rusia, pretenden deshacerse finalmente de su pasado colonial, así como de vencer al yihadismo, apoyado recientemente por el régimen ucraniano.

El ejército ruso ataca una reunión de los mandos militares ucranianos

El viernes de la semana pasada ejército ruso lanzó un ataque de precisión contra un restaurante de la ciudad ucraniana de Krivoí Rog, donde se estaba llevando a cabo una reunión de los mandos militares ucranianos con instructores occidentales, según el Ministerio de Defensa ruso.

“Las pérdidas del enemigo ascienden a 85 militares y oficiales extranjeros, así como una veintena de vehículos”, declaró el Ministerio.

En respuesta a los ataques del ejército ucraniano contra objetivos civiles, los rusos atacan regularmente los lugares donde se encuentran el personal, el material, los mercenarios y las infraestructuras de la OTAN en Ucrania.

A principios de marzo, el Ministerio de Defensa informó sobre un ataque utilizando el sistema de misiles Iskander-M en el campo de entrenamiento militar de Novomoskovski en la región de Dnipropetrovsk, donde los militares de la 157 brigada mecanizada del ejército ucraniano estaban recibiendo formación. El ataque mató a unas 150 personas, incluidos unos treinta instructores extranjeros.

El 23 de febrero el ejército ruso atacó los sitios de los campos de entrenamiento de los altos mandos ucranianos. Además, las infraestructuras de los aeródromos militares, los depósitos de combustible y los puntos de despliegue temporal de las tropas ucranianas en 142 distritos también fueron alcanzados.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha subrayado en varias ocasiones que los militares rusos no atacan viviendas particulares ni instituciones sociales.

Una guerra exige la militarización de la sociedad en la retaguardia

Entre los días 24 a 28 de marzo el Ministerio de Defensa francés organizó unas maniobras militares en las que el 21 Regimiento de Infantería de Marina practicó combates urbanos de alta intensidad en un entorno con presencia de civiles. Se trata del ejercicio “Primavera Argos 2025”, llevado a cabo en las calles de Frejus y Saint-Raphael, en la región de Var.

En el ejercicio participaron aproximadamente 600 infantes de marina, 100 vehículos, helicópteros y drones, y tuvo lugar en un entorno urbano real, incluyendo calles, barrios residenciales y locales comerciales.

El objetivo del ejercicio es el mismo que el ridículo paquetito de superviviencia para tres días de guerra, recomendado por la Comisión Europea. Se trata de acostumbrar a la población civil a la guerra, no como un acontecimiento lejano, sino delante mismo de sus narices.

Una guerra no sólo son combates y batallas, sino que, además, el gobierno debe militarizar a la sociedad en la retaguardia, acostumbrarla a la ley marcial, a las privaciones de la guerra y a los recortes en sus derechos fundamentales. El toque de queda durante la pandemia fue sólo el primer paso.

Para llevar a cabo las maniobras, el ejército francés impuso restricciones al tráfico en varias carreteras, especialmente en el centro histórico de la ciudad y alrededor de los lugares involucrados. Sin embargo, permitieron el acceso peatonal a los lugares del operativo para que la población pudiera acostumbrarse a las operaciones de guerra.

Aunque las maniobras militares suelen ser muy discretas, esta vez el ejército quiso organizar un circo, para lo cual permitieron que los medios de comunicación estuvieran presentes.

China contrarresta la subida de los aranceles de Trump devaluando el yuan

En respuesta al incremento de los aranceles de Estados Unidos, esta mañana China ha respondido devaluando el yuan, que es como un apasionante movimiento de ajedrez, para demostrar que es el gobierno de Pekín (y no los llamados “mercados”) quien controla la cotización del yuan tanto como los aranceles, como ya se sabía.

El yuan (RMB) no es una moneda de flotación libre como el dólar, el euro y otras monedas del G-7 y su valor puede oscilar en un rango del 2 por cien a ambos lados del tipo diario fijado a las 9:15 de la mañana, hora de Pekín.

Pues bien, a primera hora el Banco Popular de China fijó el llamado tipo diario del yuan en 7,2 por dólar, la cotización más reducida desde septiembre. Como consecuencia de ello, el yuan lleva horas cayendo y acercándose a mínimos históricos frente al dólar.

Es una estrategia para debilitar la divisa china. Durante años, el nivel de 7,2 ha sido considerado una línea más que roja para el Banco Central chino. La paridad se ha negociado por encima de dicho nivel en varias ocasiones desde 2022, pero nunca ha logrado estabilizarse.

Eso podría cambiar si el Banco Central establece explícitamente el punto medio diario más allá del nivel 7,2. El movimiento señala un cambio hacia una depreciación gestionada del yuan, lo que ayudará a mantener las exportaciones de China más baratas y competitivas, potencialmente compensando el impacto negativo de los aranceles de Trump sobre las mercancías chinas.

La guerra económica sigue su curso y China se sacude (al menos en parte) la presión económica que Estados Unidos trata de imponer a gran escala.

El 11 de agosto de 2015 el Banco Central chino ya devaluó el yuan en un 1,9 por cien, la depreciación más significativa en un solo día en más de dos décadas, enviando ondas de choque a través de los mercados financieros internacionales.

El gran mercadillo del capital

El pánico bursátil de ayer obligó al gobierno de Pekín a intervenir para estabilizar los mercados. Varios fondos estatales, como Central Huijin, Chengtong y Guoxin, anunciaron compras de acciones.

Al mismo tiempo, empresas cotizadas como el gigante petrolero Sinopec o la aerolínea de bajo coste Spring Airlines anunciaron compras de acción para sostener las cotizaciones. Esta mañana el Banco Central de China ha anunciado que apoyaría esas recompras con crédito adicional si fuera necesario.

Los anuncios han restablecido la confianza en los mercados de China.

El capitalismo es como un gran mercadillo donde todo se regatea. Estados Unidos ha anunciado que va a negociar con Japón una rebaja de los aranceles. Los especuladores se han entusiasmado y han empezado a recomprar los títulos de las grandes empresas exportadoras niponas.

Ayer la Bolsa de Tokio cayó casi un 8 por cien pero desde primeras horas de esta mañana el Nikkei se ha disparado un 6 por cien.

Otro proyecto de Israel para redibujar el mapa de Oriente Medio: el corredor de David

Israel planea abrir una arteria política desde los Altos del Golán ocupado hasta el Kurdistán irakí, remodelando Asia Occidental con el pretexto de favorecer las alianzas minoritarias y realizar pretensiones bíblicas.

En los últimos años, el “corredor de David” ha resurgido en el discurso estratégico y político de Tel Aviv sobre la reconfiguración de su influencia política en el Levante. Los israelíes no han hecho ningún anuncio oficial, aunque el corredor es un proyecto secreto destinado a conectar el norte de Siria, controlado por los kurdos y apoyado por los Estados Unidos, con Israel mediante una ruta terrestre continua.

El corredor es un proyecto israelí que busca abrir una vía terrestre desde la meseta del Golán sirio ocupado hasta el Éufrates, pasando por el sur de Siria. Esta ruta hipotética atravesaría las provincias de Deraa, Sueida, Al Tanf, Deir Ezzor y la zona fronteriza entre Siria e Irak de Albu Kamal, ofreciendo a Israel un canal terrestre estratégico hacia el corazón de Asia occidental.

En el plano ideológico, el proyecto está arraigado en la visión del “Gran Israel”, un concepto expansionista atribuido al fundador del sionismo, Theodor Herzl. Es una representación bíblica que se extiende desde el Nilo (en Egipto) hasta el Éufrates (en Irak).

Leila Nicola, profesora de relaciones internacionales en la Universidad Libanesa, dice que el corredor encarna una visión teológica que implica el control de Israel sobre Siria, Irak y Egipto, una tríada en el corazón de la tradición bíblica y de la dominación regional. La evolución de Siria confiere un nuevo grado de realismo político a las ambiciones históricas de Israel.

La ‘doctrina del océano’

Muchos consideran el corredor como un intento estratégico de extender la hegemonía israelí. Sin embargo, se levantan obstáculos importantes en su camino. El corredor atraviesa zonas inestables, donde actores como las Fuerzas de Movilización Popular irakíes (FMP) siguen siendo saboteadores temibles. Incluso un acto de sabotaje menor es suficiente para perturbar el proyecto, especialmente porque el entorno regional no es lo suficientemente estable para sostener una ruta tan sensible y tan extensa.

En el plano estratégico, el corredor se inscribe en la política sostenible de Israel, consistente en cultivar vínculos con las minorías regionales (kurdos, drusos) para compensar la hostilidad de los Estados árabes. Esta estrategia de “alianza periférica” de varias décadas ha sustentado el apoyo de Israel a los kurdos desde los años sesenta. El simbolismo bíblico del proyecto de extender Israel hasta el Éufrates y su cálculo estratégico se combinan para hacer del corredor tanto una promesa del mito como un activo geopolítico.

Este proyecto se enmarca en la “doctrina del océano”, una política que Israel ha llevado a cabo cortejando a potencias no árabes o periféricas como el Irán del Sha y Turquía, y forjando alianzas con minorías étnicas y sectarias en los Estados vecinos.

La doctrina busca romper el muro árabe alrededor de Israel y extender su alcance geopolítico. El corredor de David se inscribe perfectamente en este paradigma, apoyándose tanto en la mitología espiritual como en las necesidades estratégicas.

La fragmentación de Siria

El colapso del gobierno de Bashar Al Assad y el ascenso de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), movimiento vinculado a Al Qaeda y dirigido por Ahmad Al Sharaa, han acelerado la fragmentación de Siria. El gobierno de Sharaa ha firmado acuerdos con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por Estados Unidos, integrando las zonas controladas por los kurdos en el Estado sirio mientras refuerza la autonomía kurda. En Suaida, un acuerdo independiente preservó la independencia administrativa de los drusos a cambio de una integración nominal al Estado.

Pero tal autonomía, incluso para contener las tensiones a corto plazo, corre el riesgo de arraigar las divisiones y favorecer las injerencias extranjeras. El trauma de las masacres en la costa siria ha sumido a las minorías, en particular a los alauitas, en un profundo escepticismo hacia la autoridad central de Damasco, empujándolos hacia arreglos de poder locales. Israel, con su inclinación histórica hacia las alianzas con las minorías, ve allí una oportunidad para extender su influencia bajo el pretexto de la protección.

La antigua asociación de Israel con el Kurdistán irakí es un buen ejemplo de ello: una relación estratégica que Siria podría reproducir. El corredor de David no es tanto un imperativo logístico como una ambición política. Si las condiciones lo permiten, el Estado ocupante podría utilizar el corredor para cercar a Irán y redistribuir las líneas de fractura regionales.

Un corredor de influencias y no de infraestructuras

Desde el punto de vista de Tel Aviv, el sur de Siria es ahora un vacío estratégico: el ejército sirio es débil, Turquía está atrapada en sus propios dilemas kurdos e Irán está desbordado. Los poderes vacantes crean un contexto favorable para la dominación de Israel, en particular si la dinámica regional continúa favoreciendo un gobierno descentralizado y poco eficaz.

A pesar de una presencia militar reducida, Estados Unidos sigue decidido a contener a Irán. Puestos avanzados clave como la base de Al Tanf en la frontera sirio-irakí son esenciales para cortar lo que se llama el puente terrestre iraní entre Teherán y Beirut.

Si el corredor de David no constituye una política estadounidense explícita, Washington es susceptible de apoyar las iniciativas israelíes que se alineen con los objetivos estratégicos estadounidenses. Estados Unidos no ve inconveniente en que Israel lleve a cabo el proyecto si sirve a sus intereses, aunque no forme parte de su estrategia inmediata. Se concentran en debilitar la influencia de Irán y desmantelar su programa nuclear, mientras apoyan la normalización regional con Tel Aviv.

Los Acuerdos Abraham de 2020, al poner fin al aislamiento diplomático de Israel, ofrecen un margen de maniobra adicional. El corredor de David, que antes pertenecía a la ficción, resulta hoy más plausible en el contexto de la inestabilidad regional.

Los dirigentes israelíes han enviado señales inequívocas. El 23 de febrero Netanyahu rechazó cualquier presencia militar siria al sur de Damasco, insistiendo en la creación de zonas desmilitarizadas en Quneitra, Deraa y Sueida bajo el pretexto de proteger a la minoría drusa de Siria.

El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, ha abogado abiertamente por una Siria federal, un eufemismo para fragmentar al país. El Ministro de Defensa, Israel Katz, prometió que las tropas israelíes permanecerían indefinidamente en el monte Hermón y los Altos del Golán, y pidió la desintegración de Siria en entidades federales. Las filtraciones en los medios sobre mapas de corredores alimentaron las especulaciones.

Estas medidas han desencadenado la indignación en el sur de Siria, con manifestaciones estallando en Jan Arnaba, Quneitra, Nawa, Busra al-Sham y Suaida. Sin embargo, los nuevos dirigentes sirios son reacios a enfrentarse a Israel, y los Estados árabes permanecen en gran medida indiferentes, incluso cuando el proyecto se concreta. Turquía, en cambio, se opone firmemente a cualquier partición de Siria llevada a cabo por los kurdos.

Desafíos políticos y fronteras definitivas

En última instancia, el corredor de David marca el comienzo de un proyecto israelí más amplio destinado a remodelar la geografía de Siria: aislar militarmente el sur, vincular a los kurdos mediante una alianza, desplazar el equilibrio de poder y trazar un corredor de influencia a través de un territorio fracturado.

Los objetivos de Israel son múltiples. En el plano militar, el corredor ofrece una profundidad estratégica y perturba las rutas terrestres de Irán hacia Hezbollah. Permite el transporte de armas y el apoyo de inteligencia a los aliados, en particular a las fuerzas kurdas.

En el plano económico, podría permitir la construcción de un oleoducto entre Kirkuk o Erbil, regiones de mayoría kurda y ricas en petróleo, y Haifa, evitando así las rutas turcas y las amenazas marítimas de actores como los aliados del ejército yemení Ansarollah. En el plano político, refuerza los lazos entre Israel y los kurdos, socava la soberanía siria e irakí y avanza la visión de un Gran Israel, con el Éufrates como frontera simbólica.

Sin embargo, esta iniciativa no está exenta de riesgos. Amenaza con agravar la inestabilidad de la región, atraer la hostilidad de Siria, Turquía, Irán e Irak, y desencadenar nuevos frentes de resistencia. La capacidad de Israel para llevar a cabo este proyecto dependerá de la evolución de la situación regional y de su capacidad para posicionarse en este contexto.

El «corredor de David» quizás aún sea solo un proyecto en gestación, pero sus consecuencias ya se sienten en toda la región.

Mahdi Yaghi https://thecradle.co/articles/davids-corridor-israels-shadow-project-to-redraw-the-levant

Los yates rusos de lujo rusos vigilan a los submarinos nucleares británicos en sus propias aguas

El ejército británico ha descubierto sensores submarinos rusos en sus aguas territoriales. Los dispositivos estaban diseñados para rastrear los submarinos nucleares de clase Vanguard, que transportan armas nucleares y constituyen la columna vertebral de la disuasión nuclear marítima británica (*).

Además de los sensores que han acabado en las costas, la Royal Navy ha localizado otros en operaciones submarinas. El ejército británico cree que Rusia ha iniciado una campaña submarina secreta en el Atlántico dentro de una estrategia denominada de “zona gris” que combina el espionaje, el sabotaje y la desinformación.

El contraespionaje también asegura que Moscú está desarrollando una flota de vehículos submarinos capaces de operar a grandes profundidades, interferir con las infraestructuras submarinas, interceptar información y socavar la estabilidad energética y de comunicaciones de los países de la OTAN.

Entre los objetos más vulnerables se encuentran los cables submarinos que transmiten información financiera y bancaria, así como las infraestructuras energéticas: oleoductos, líneas de comunicación y cables eléctricos de los parques eólicos marinos. El ejército británico teme que, en caso de un ataque coordinado, Rusia pueda causar graves daños a los sistemas energéticos y de comunicación.

El ejército británico está particularmente preocupado por las actividades de la Dirección Principal de Investigación en Alta Mar (GUGI). Bajo su dirección han fabricado minisubmarinos capaces de posarse en el fondo e instalar dispositivos de escucha o cargas explosivas.

Algunos yates pertenecientes a oligarcas rusos podrían ser utilizados para operaciones secretas. Están equipados con “compuertas lunares” para instalar equipos bajo el agua.

El Times cita al secretario de Defensa John Healey, quien declaró que Reino Unido, junto con sus aliados de la OTAN, está reforzando la vigilancia marítima y utilizando nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, para localizar las amenazas. Además, para prevenir los intentos de espionaje en el futuro, algunos sugieren colocar minas marinas, una práctica que Reino Unido abandonó desde el final de la Guerra Fría.

(*) https://www.thetimes.com/uk/defence/article/russia-secret-war-uk-waters-submarines-dpbzphfx5

Irán pone a su ejército en estado de máxima alerta

Irán ha puesto a su ejército en estado de máxima alerta ante las amenazas de Trump. Además, ha notificado a Baréin, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Turquía que cualquier apoyo a Estados Unidos en caso de ataque estadounidense será vista como un acto de hostilidad.

Irán no cede a los llamamientos de Washington. El mes pasado Trump envió una carta al gobierno iraní pidiendo iniciar negociaciones sobre el programa nuclear, mientras amenazaba con una acción militar. La respuesta de Teherán llegó ayer: no va a haber una negociación directa.

“Negociaciones directas con una parte que amenaza constantemente con recurrir a la fuerza […] y cuyos responsables hacen declaraciones contradictorias no tendrían ningún sentido”, declaró el sábado por la noche el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi. “Pero seguimos comprometidos con la diplomacia y estamos listos para explorar la vía de negociaciones indirectas”.

El presidente iraní Massoud Pezeshkian, elegido el año pasado con la promesa de un nuevo compromiso con Occidente, también se preguntó: “Si quieren negociar, ¿para qué amenazar?” Por su parte, Ali Larijani, consejero cercano de Alí Jamenei, advirtió la semana pasada que Irán no busca dotarse del arma nuclear, pero “no tendría más remedio que hacerlo” en caso de ataque.

Desde hace décadas, las potencias occidentales sospechan que Irán quiere dotarse del arma nuclear. Teherán rechaza estas acusaciones y afirma que su programa es exclusivamente civil, destinado principalmente a la producción de energía.

Desde la revolución de 1979, las relaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos están rotas. Ambos países se comunican a través de canales indirectos, como Omán o Suiza, y más recientemente de Emiratos Árabes Unidos, por los cuales se transmitió la carta de Trump.

En 2015 Irán llegó a un acuerdo con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido) y Alemania, limitando su programa nuclear a cambio de un levantamiento de las sanciones. Pero en 2018 Trump retiró unilateralmente a Estados Unidos del acuerdo y restableció las sanciones. Por su parte Teherán rompió progresivamente sus compromisos y aceleró sus actividades nucleares.

Los iraníes han acabado convenciéndose de que la única manera de negociar con Estados Unidos es después de tener armas nucleares, no antes.

Meta/Facebook despide a dos mil censores

Meta/Facebook subcontrató las tareas se censura de contenidos con Telus, una empresa canadiense que tenía su sede en Barcelona. El 4 de abril rescindió el contrato y Telus ha despedido a unos 2.000 empleados.

Hay que arrimarse al sol que más calienta. En enero la llegada de Trump a la Casa Blanca cambió la política inquisitorial típica de Meta/Facebook. La multinacional de Zuckerberg ha anunciado que elimina su programa de “verificación de datos” en Estados Unidos y que va a dejar de buscar herejes que publiquen contenidos con infracción de las normas políticamente correctas.

Eso ha reducido la necesidad de mantener inquisidores en algunos lugares, como Barcelona, donde legiones de censores buscaban contenidos “inconvenientes” en varios idiomas: catalán, holandés, francés, hebreo, portugués y español.

El gobierno de Alberta, en Canadá, creó Telus en 1990, un holding que tenía por objeto facilitar la privatización de Alberta Government Telephones (AGT), una empresa pública que había proporcionado servicios telefónicos en Alberta desde 1906.

Primero se vendió AGT y luego Telus también fue privatizada. Fue la mayor oferta pública inicial en la historia de Canadá hasta ese momento.

Luego fue evolucionando hasta convertirse en una de las principales empresas de telecomunicaciones de Canadá, especialmente tras su fusión con BC Tel en 1999.

La subcontratación de la censura es característica en las empresas tecnológicas. Accenture, Cognizant y TaskUs también ejercen de inquisidores para plataformas como YouTube, Twitter o TikTok.

No obstante, el último grito en censura es Killbait, cuyos autores (“estudiantes y profesionales del periodismo”) han recurrido a la inteligencia artificial que, además de detectar noticias falsas, presume de catalogar incluso las sensacionalistas, todo ello, naturalmente, de forma neutral.

Ha llegado la inquisición algorítmica. A diferencia de Telus, Meta y Facebook no necesitará nunca de recortes de plantilla, ni se someterá tampoco a los cambios de humor en la Casa Blanca. Por fin tenemos una herramienta política y periodística absolutamente neutral.

La emboscada de Daraa marca el surgimiento de la resistencia siria

El miércoles por la noche, las milicias locales del sur de Siria se movilizaron para hacer frente a una incursión militar israelí en la campiña al oeste de la ciudad de Daraa. Un convoy militar israelí fue emboscado, estallaron enfrentamientos cerca de la línea de demarcación entre los dos campos y parece que se está preparando un levantamiento popular. Podría ser el comienzo del frente de resistencia en el sur de Siria.

El mismo día, se produjo una movilización repentina tras los llamamientos a la resistencia lanzados desde los altavoces de las mezquitas en las regiones de Nawa y Tasil, en el campo de Daraa, en el sur de Siria. Cientos de hombres tomaron las armas, preparándose para contrarrestar una nueva incursión ilegal israelí que amenazaba sus medios de subsistencia.

Los medios de comunicación israelíes comenzaron a informar sobre un “evento de seguridad” en Siria, que es un eufemismo para referirse a un ataque que causó víctimas entre las fuerzas israelíes de ocupación. Los israelíes comenzaron a informar sobre heridos y posibles muertos, mientras que los sitios web de los colonos llamaron a “rezar por nuestros soldados”, antes de divulgar información sobre varios muertos y heridos.

Parece que un convoy israelí fue atacado, causando varias víctimas, lo que obligó al ejército israelí a enviar una unidad de rescate acompañado de helicópteros de ataque.

Dos drones de vigilancia israelíes también habrían sido derribados y una serie de enfrentamientos estallaron entre las fuerzas israelíes y las milicias locales sirias.

Mientras las fuerzas israelíes se replegaban en la región siria ilegalmente ocupada del altiplano del Golán, bombardeos de artillería y helicópteros bombardearon los alrededores de varios pueblos sirios, causando 11 muertos y al menos 20 heridos, de los cuales 5 en estado grave. Se organizó una ceremonia fúnebre conjunta a la mañana siguiente para los sirios asesinados, a la que asistieron miles de personas.

Aunque la prensa israelí ya ha publicado información sobre las pérdidas de soldados, la censura militar restringe la cobertura de estos temas. El jueves por la mañana el ejército anunció que no había habido víctimas y evitó cualquier mención de los drones, afirmando que las fuerzas habían recibido disparos brevemente.

La reacción del ejército israelí a la emboscada tendida a su convoy explica por qué sus afirmaciones no tienen mucho sentido. En dos incidentes anteriores, los convoyes israelíes también habían sido atacados directamente por sirios que intentaban repeler sus avances, pero no habían desplegado tal fuerza ni enviado refuerzos para rescatar a sus soldados como en este caso.

Israel también tiene la costumbre de manipular constantemente sus estadísticas sobre las pérdidas.

La movilización de las fuerzas armadas locales alrededor de Daraa ha alcanzado claramente un nuevo pico, y si las cosas continúan en la misma dirección, ahora hay razones para creer que esto podría transformarse en un formidable movimiento de resistencia.

Las acciones llevadas a cabo por estos grupos armados también tienen las características de una fuerza completamente orgánica, ya que se ha informado de un incidente en el que dos grupos sirios distintos se confundieron con soldados israelíes y se dispararon entre sí, lo que demuestra que cada zona ha movilizado sus propias fuerzas sin establecer por el momento líneas de contacto con las demás.

La aparición de la resistencia era ampliamente previsible. Después de la caída del antiguo presidente sirio Bashar Al Assad el 8 de diciembre del año pasado, el país se sumió inmediatamente en una crisis inevitable.

Mientras el nuevo gobierno debía ser asumido por Abou Mohammed Al Jolani, quien empezaría a usar su verdadero nombre, Ahmed Al Sharaa, colocando a Hayat Tahrir Al Sham al mando de Damasco, las potencias extranjeras que durante mucho tiempo habían buscado cambiar el régimen en Siria implementaron de inmediato sus planes para imponer una serie de hechos sobre el terreno.

Israel acaba con la paz y con los acuerdos de paz

El régimen extranjero más agresivo fue Israel, que inmediatamente utilizó la caída de las fuerzas de defensa sirias como excusa para llevar a cabo su mayor campaña aérea jamás realizada, eliminando gran parte de los medios militares del país.

Netanyahu también se jactó del colapso del gobierno sirio, intentando reclamar el mérito, anunciando que su ejército llevaría a cabo nuevas incursiones territoriales.

Israel anunció el fin del acuerdo de paz de 1974 que había entrado en vigor entre Tel Aviv y Damasco después de la guerra del año anterior, que había comenzado cuando el antiguo presidente sirio Hafez Al Assad lanzó una ofensiva sorpresa, junto con Egipto, para recuperar sus tierras que habían sido ilegalmente ocupadas durante la guerra de junio de 1967.

Durante décadas los israelíes han buscado extender su “zona de amortiguamiento de seguridad” más profundamente en territorio sirio, implementando una serie de medidas con este fin desde 2013. De hecho, se han presentado y debatido varias propuestas entre Estados Unidos, Jordania e Israel desde 2013, fecha en la que los israelíes también comenzaron a apoyar al menos una docena de grupos armados sirios en el sur del país.

Por supuesto, el apoyo de Israel a los grupos de oposición sirios, incluido Al Nosra, hoy Hayat Tahrir Al Sham, era condicional, y el objetivo era simplemente llegar a una situación como la que conocemos hoy.

En el momento de la caída del gobierno de Assad, las fuerzas de Ahmed Al Sharaa en Siria se estimaban en un total de 35.000 hombres como máximo, que estaban mal equipados para estabilizar Siria, y mucho menos para combatir a Israel. El grupo más importante era Hayat Tahrir Al Sham (HTS), pero otros grupos también jugaron un papel en lo que al principio no se suponía que fuera más que una ofensiva para apoderarse de Alepo.

De hecho, los hombres de Al Sharaa incluso recibieron el apoyo de operadores de drones ucranianos y de las fuerzas turcas. Cuando capturaron su primer aeródromo en Alepo, los combatientes de HTS fueron grabados viendo vídeos de YouTube sobre cómo pilotar helicópteros.

Además, muchas facciones armadas que estaban oficialmente basadas en la provincia de Idlib, en el norte de Siria, estaban divididas y se entregaban regularmente a luchas intestinas, siendo uno de los principales problemas la diversidad de los grupos con opiniones políticas, étnicas y religiosas variadas, además de la presencia de un gran número de combatientes extranjeros.
La toma de control de todo el país por estos grupos solo ha exacerbado los combates fratricidas.

Todo esto explica por qué las autoridades de Damasco no han tomado ninguna medida para luchar contra la campaña llevada a cabo desde hace meses por Israel, que se traduce en ataques aéreos, masacres de civiles, limpieza étnica de los sirios e intentos de utilizar milicias, como las drusas situadas alrededor de la ciudad meridional de Suwayda, para implementar su plan de apoderarse del sur del país.

El ejército israelí quiere destruir la base aérea de Homs

Antes del estallido de los enfrentamientos en el sur de Siria este miércoles, ocurrió otro evento importante. Israel ha decidido destruir completamente la base aérea militar T-4 en Homs, además de atacar objetivos en cinco puntos a través de Siria, lo que, según el ejército israelí, habría costado la vida a unas 300 personas.

Tres ingenieros turcos también fueron asesinados durante el asalto israelí, que fue considerado como un mensaje a Ankara indicando que Tel Aviv no tolerará la presencia militar turca en territorio sirio.

Aunque Turquía no es propensa a involucrarse militarmente directamente con Israel, este tipo de ataques provocadores podrían quizás contribuir al crecimiento de un frente de resistencia sirio en el sur, lo cual sería en realidad un activo para los gobiernos de Damasco y Ankara, siempre y cuando este frente no se vuelva demasiado poderoso.

Incluso si el frente sur se expandiera, el hecho de que ni los dirigentes turcos ni los sirios estén involucrados les permitirá negar cualquier implicación y es posible que dejen que el frente se expanda en lugar de combatirlo, con el objetivo de poner a Israel en su lugar.

El espíritu combativo del sur

La difícil situación de la provincia de Daraa, en el sur de Siria, es de capital importancia para el destino mismo de la República Árabe Siria en su conjunto. Daraa es la región donde nació el primer movimiento de protesta antigubernamental, antes de transformarse en una devastadora guerra civil.

El sur de Siria ha sido durante mucho tiempo la cuna de la resistencia y los levantamientos populares. Después de todo, fue de allí de donde estalló la Gran Revuelta Siria contra la dominación colonial francesa en 1925, bajo la dirección del dirigente druso sirio Sultan Al Atrash.

En Daraa existe un sentimiento de orgullo que molesta a los invasores extranjeros. Bajo el antiguo gobierno de Bashar Al Assad, incluso se llevaron a cabo numerosas negociaciones con los grupos armados que se habían opuesto al ejército, lo que permitió a los antiguos combatientes de la oposición quedarse en la región en virtud de acuerdos.

Luego, cuando las fuerzas de Ahmed Al Sharaa intentaron entrar en Daraa, las fuerzas locales solo les permitieron entrar en la ciudad para alinearse con el gobierno, pero impidieron que los combatientes del HTS se dirigieran hacia los pueblos cercanos.

Otro punto importante a señalar es que después del colapso de lo que alguna vez fue el ejército regular sirio, muchos militares y oficiales experimentados regresaron a sus aldeas en la región de Daraa.

El Frente de la Resistencia Islámica en Siria

Mientras que casi todas las facciones de la resistencia palestina, así como Hezbollah y el grupo yemení Ansarollah, han elogiado la posición siria de proteger sus aldeas contra Israel, en Siria misma, el único verdadero apoyo del que disponen los combatientes proviene de actores locales y de un grupo que ha emergido y que se ha llamado el Frente de Resistencia Islámica en Siria.

Este grupo lleva un logo similar al de Hezbollah y a los grupos armados alineados con la Guardia Revolucionaria iraní, pero no está claro si se trata simplemente de un golpe mediático o si realmente existe un grupo así.

El único inconveniente potencial de este grupo sería que se interpretara como un proyecto iraní, lo que podría justificar la ayuda del gobierno sirio a los israelíes para destruir la resistencia en el sur.

A pesar de todo, lo que hay que destacar es que, después de que nadie se haya negado a ayudarles, los habitantes de Daraa comienzan a hacerse cargo de sus propios asuntos para resistir a Israel, utilizando las armas limitadas que poseen.

En respuesta, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, amenazó con tomar medidas directas para desmilitarizar completamente el sur de Siria y colocarlo bajo dominio israelí de facto, lo que garantizará una resistencia aumentada.

Cuanto más decida Israel masacrar a civiles en el sur de Siria, más crecerá la resistencia. Es particularmente el caso en este momento, debido al impacto del genocidio de Israel contra el pueblo de Gaza, en la sique colectiva del mundo árabe.

Según cómo continúen desarrollándose los eventos, lo cual depende en gran medida de las acciones israelíes, no es imposible que el sur de Siria termine pareciéndose mucho al sur de Líbano.

Robert Inlakesh https://www.palestinechronicle.com/ambush-in-daraa-the-rise-of-southern-syrias-resistance/

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