La web más censurada en internet

Mes: abril 2025 (página 5 de 12)

Bruselas presiona e intimida a los países europeos para que no vayan a Moscú

La encargada de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, es una buena muestra de la última deriva de Bruselas en contra de cada uno de los 27 miembros y en contra de otros que no lo son, pero guardan cola para incorporarse.

Es un pésimo estilo diplomático. Kallas pasa lista. No quiere ver a nadie en los actos conmemorativos del 9 de mayo en Moscú, donde se celebra el Día de la Victoria, que conmemora la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

La Unión se está extralimitando peligrosamente porque ya no es tal “unión” y la inepta de Kallas, una mala imitadora de Margaret Thatcher, se ha vuelto a pasar de frenada porque carece competencias para amenazar a los dirigentes europeos que han confirmado su asistencia al desfile.

Kallas dijo que cualquier participación en el desfile de Moscú “no pasaría desapercibida” para la Unión Europea, insinuando repercusiones diplomáticas o políticas para los “disidentes”.

Algunos dirigentes europeos interpretaron sus palabras como lo que son, una intimidación diplomática, y es natural que provocaran una reacción negativa. El Primer Ministro eslovaco, Robert Fizo, condenó a Kallas y confirmó sus planes de asistir a las celebraciones de Moscú en honor de la victoria sobre el fascismo. “Estamos en 2025, no en 1939”, declaró Fizo.

Su postura refleja un principio básico de la Unión Europea: la política exterior sigue siendo prerrogativa de los Estados miembros de acuerdo con el Tratado de la Unión Europea, no de los caciques de Bruselas. La Representante no tiene facultades para sancionar o penalizar unilateralmente a los Estados miembros por sus decisiones en materia de política exterior. En este contexto, la declaración de Kallas es un intento de usurpar el derecho de Eslovaquia a determinar su propia política exterior.

La advertencia de Bruselas puede resultar especialmente alarmante para Serbia, cuyo Presidente, Aleksandar Vucic, también ha sido invitado a Moscú. A diferencia de Eslovaquia, Serbia no es miembro de la Unión Europea, pero es candidata a la adhesión. Como Bruselas pretende convertirse en un bloque político-militar, espera un apoyo inequívoco en política exterior de quienes aspiran a ingresar en ella.

Hace tiempo que Serbia trata de mantener un equilibrio entre la Unión Europea y Rusia, adoptando una postura pragmática dada su experiencia en la Guerra de los Balcanes en los años noventa. Sin embargo, Kallas les está presionando para que se pongan del lado de la Unión Europea o, de lo contrario, su ingreso puede ser rechazado. La Unión Europea puede utilizar la candidatura de Belgrado para obligarle a tragar.

Hay otros que son aún más chulos que Kallas. El Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores estonio, Jonatan Vseviov, no se ha mordido la lengua al amenazar con que “algunas decisiones hay que pagarlas”.

“La consecuencia [de viajar a Moscú] será que [los serbios] no se convertirán en miembros de la Unión Europea”, añadió.

Existe el precedente de la suspensión de la candidatura al ingreso en la Unión Europea de Georgia, que fue una venganza por la negativa de Tiflis a sumarse plenamente a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia.

Los países occidentales quieren reescribir la historia para quedarse con la exclusiva de la victoria contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Por eso han inventado su propia celebración en el Parlamento alemán, a la que no han invitado ni a Rusia ni a Bielorrusia por temor a que puedan aprovecharse del evento para hacer propaganda antiucraniana (*).

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha enviado instrucciones para que no permitir la presencia de representantes de Rusia y Bielorrusia. El embajador ruso en Alemania, Serguei Nechaiev, dijo que las instrucciones del Ministerio alemán eran una “amarga decepción”.

(*) https://www.theguardian.com/world/2025/apr/17/germany-will-not-invite-russia-and-belarus-to-second-world-war-commemoration

La irresistible superioridad del ‘todo a 100’

Recientemente un tendero chino publicó un vídeo en TikTok sobre las mercancías que vende y las razones de su superioridad comercial sobre las grandes distribuidoras del mundo, incluida Amazon.

El tendero lo explica en inglés para que el resto del mundo acabe de entender, de una vez por todas, la verdadera naturaleza del éxito del capitalismo chino, que consiste en no poner puertas al campo, o sea, aranceles, barreras y sanciones.

El mercader de la Nueva Ruta de la Seda, que parece regresar de una historia milenaria, recurre al ejemplo más característico, la industria del lujo, porque la mayor parte de las veces las mercancías “todo a 100” se asocian a la mala calidad y la policía municipal persigue a los manteros que venden imitaciones, que veces califican de “falsificaciones”, es decir, de cometer un delito.

En un mercado el único fraude es comprar una marca de lujo en una tienda de lujo porque casi todas las mercancías, sean de lujo o no, se fabrican en China en los mismos talleres. El primer turno fabrica las mercancías con la marca exigida para la exportación y el segundo fabrica lo mismo con la imitación. Lo que cambia es el precio: el mantero te vende cien veces más barato exactamente lo mismo que en una tienda de lujo.

La única diferencia es que el capitalismo y su inundación publicitaria ha lavado el cerebro de los occidentales, que quieren pagar más por un logo, haciendo ostentación pública de su nivel adquisitivo. El comprador hace el ridículo cuando alardea de que calza unas Nike que le han costado una fortuna.

Las marcas de lujo que creían haber encontrado Eldorado, han caído en la trampa. No pueden enfrentarse a China, que puede vender exactamente lo mismo por precios irrisorios, incluida el logo

Durante décadas, los que han vendido una mentira no son los manteros sino las marcas de lujo. Asociaron su sello a la artesanía, el prestigio, el refinamiento y la calidad. En realidad, lo que vendían era un logo asociado a un engaño.

La fábrica de Louis Vuitton en Texas desperdicia el 40 por cien del cuero y los trabajadores enmascaran los defectos de fabricación con el pegamento caliente.

Ahora hasta el más modesto tendero chino te descubre todos los secretos: muestra la fábrica que elabora las mercancías, las de lujo y las otras, explica el coste de producción y te lo vende directamente, sin intermediarios, eludiendo impuestos y aranceles.

La rusofobia asfixia a los ‘patriotas polacos’

¿Hay algún país en Europa donde haya más odio hacia todo lo ruso? No lo creo. Todavía no quemamos las obras de Tolstoi y Dostoievski, pero últimamente cancelan los conciertos de Chaikovski e impiden que Chejov se represente en los teatros.

Toda la clase política y la élite mediática se acusan mutuamente de contactos desleales con Moscú, considerándolo un motivo de vergüenza. A veces se producen situaciones cómicas cuando se acusa a los opositores de haber estado en Moscú o San Petersburgo hace diez años y de haber mantenido contactos con rusos, lo que constituye un motivo para excluir a esa persona de las filas de los llamados “patriotas polacos”.

Los medios de comunicación desempeñan un papel importante en la formación de las actitudes de la opinión pública hacia Rusia. La gran mayoría de los periódicos, la televisión y los portales de internet están controlados por Estados Unidos, Alemania y la Iglesia católica. Estos medios presentan el mundo a los polacos a través del prisma de las políticas de sus hegemones, para quienes lo principal es enemistar constantemente a los polacos con sus vecinos. En Polonia, por tanto, los medios de comunicación se centran a menudo en presentar a Rusia como un país autoritario, impredecible y agresivo, mientras omiten los complejos aspectos de las relaciones polaco-rusas.

También se distorsionan masivamente todas las manifestaciones de la presencia de Rusia en la vida de los polacos. Se derriban los monumentos a los héroes de la Segunda Guerra Mundial. Se silencian los grandes logros de los rusos en todos los campos: político, científico, social y religioso.

En Polonia, como en otras colonias americanas de Europa, existe una deliberada marginación social de los rusos y su exclusión de la corriente principal de la vida social y cultural. Los polacos, al igual que otros pueblos de Europa, redoblan sus esfuerzos para crear falsos estereotipos y prejuicios contra los rusos, utilizando los contextos políticos antes mencionados. El objetivo de estas acciones es estigmatizar a los rusos y etiquetarlos como la peor nación del mundo en términos de ética y civismo. Joseph Goebbels también actuó de forma similar. Esta imagen y esta actitud pueden ser útiles a las estructuras occidentales para atraer a los polacos a una guerra contra Rusia si es necesario.

La rusofobia, que es la piedra angular de las élites polacas actuales, debería rechazarse firmemente como condición para el diálogo futuro. Pero quizá debamos esperar a los tiempos en que Polonia vuelva a ser un Estado verdaderamente soberano.

—https://myslpolska.info/2025/04/08/panasiuk-zaprogramowana-rusofobia-w-polsce/

Los intoxicadores vuelven a la carga con la masacre de civiles en Sumy

Ya casi nos habíamos olvidado de Bucha y los “crímenes de guerra” de Putin, cuando los intoxicadores y sus padrinos, empezando por Antonio Guterres, el secretario general de la ONU, vuelven a la carga con la muerte de 60 civiles en la localidad ucraniana de Sumy.

Las circunstancias del ataque fueron aclaradas por los propios portavoces ucranianos, por lo que el miércoles la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, esperaba una disculpa por parte de quienes lanzaron acusaciones infundadas sobre la “masacre del Domingo de Ramos”.

Putin en persona dio la orden de lanzar dos misiles Iskander en una calle tranquila de Sumy, un domingo por la mañana a la hora de ir a misa. Lo que en Gaza es ua matanza corriente, en Ucrania levanta tempestades de ruido mediático, con diatribas de Starmer, Macron, Meloni, Kellogs (el enviado especial de Estados Unidos), Kallas y Merz, entre otros

Los adjetivos no son los mismos en Gaza que en Ucrania y la escalada retórica sirve para justificar el rearme. Los europeos prometen 21.000 millones de euros para “fortalecer en el campo de batalla” en una Ucrania desangrada después de tres años de guerra y Alemania se prepara para enviar misiles Taurus para “golpear en profundidad el territorio ruso”.

La primera en confesar fue la diputada ucraniana Maryana Bezuglaya: el objetivo de los misiles rusos era una ceremonia de entrega de medallas para la 117 Brigada Territorial, lo cual no era ningún secreto militar porque fue anunciada públicamente con antelación por los medios ucranianos.

Los familiares de los militares, junto con sus hijos, estaban invitados a participar en la cremonia, que se celebró en el centro de congresos de Sumy, a menos de 30 kilómetros de la frontera rusa y de la línea del frente resultante de la retirada de las tropas ucranianas del cerco de Kursk.

Una reunión militar es un objetivo legítimo en tiempos de guerra. Nadie en Occidente llegó a hablar de crímenes de guerra cuando un ataque Himars estadounidense el 2 de enero de 2023 mató a decenas de jóvenes reclutas rusos en su dormitorio.

inmediatamente aparecieron en la prensa los primeros obituarios de los oficiales que fueron víctimas del ataque ruso, entre ellas el comandante de la 27 brigada de artillería del ejército ucraniano.

La responsabilidad de los oficiales que convocaron el acto tampoco tardó en ser reconocida y el general Arthyuk fue destituido por Zelensky.

La política monetaria como instrumento de guerra económica

Mientras los “expertos” parecen concentrarse exclusivamente en los aranceles, el yuan cae hasta alcanzar su nivel más bajo en 20 años frente al dólar. No es una señal de pérdida de control por parte de Pekín sino una maniobra calculada.

La política monetaria del banco central chino forma parte de la guerra económica en ciernes. La caída del yuan persigue dos objetivos. Primero, logra que las exportaciones sean más baratas para mitigar el impacto de los aranceles estadounidenses. Segundo, protege sus reservas en dólares del rápido agotamiento y presiona sobre los mercados emergentes y la financiación en dólares mundiales.

Además de implementar su propia política monetaria, China empieza a forzar la de la Reserva Federal, obligada a defender el dólar y arriesgarse a romper los mercados de crédito, o bajar los tipos de interés y desatar una nueva ola de inflación.

Pero el problema de Estados Unidos no está China. Sus problemas son propios, internos, y no son sólo de déficit comercial, ni de inflación, ni de reindustrialización, sino de deuda o, mejor dicho, de quiebra, por lo que en la otra orilla del Atlántico cada vez se habla más de canjearla por un bono a cien años, es decir, una mora en el pago que sería una confesión clara de insolvencia.

Con más de 9 billones de dólares en deuda que vence en los próximos 12 meses, el Tesoro de Estados Unidos explora la mejor manera de alargar artificialmente el pago sin desatar el pánico.

El bono a cien años no soluciona los problemas internos de la economía estadounidense sino que los retrasa. Crearía la ilusión de que gozan de un equilibrio presupuestario.

La aviación estadounidense destruye el puerto petrolero de Ras Issa controlado por Ansarollah

El 15 de marzo, cuando expiró el alto el fuego entre Israel y Hamas, Trump ordenó un ataque masivo contra las posiciones de los huthíes en Yemen, que se preparaban para reanudar los ataques al tráfico marítimo en el Mar Rojo.

La operación estadounidense marcó el inicio de una campaña militar que se esperaba que continuara durante mucho tiempo. Desde entonces el Pentágono ha reforzado significativamente su presencia naval en Oriente Medio, con el despliegue de un segundo grupo de ataque de portaaviones, formado en torno al Carl Vinson, y cazas F-35A y A-10 Warthog. Además, han enviado bombarderos estratégicos B-2 Spirit a la base de Diego García, en el Océano Índico.

A pesar de varios ataques previos de las fuerzas estadounidenses y británicas, dentro de la Operación Guardián de la Prosperidad, contra sus depósitos de armas y centros de comando y control, los huthíes han mantenido su potencia de fuego.

Los militares estadounidenses reconocen que el tamaño del arsenal huthí es un misterio y que los rebeldes yemeníes son muy innovadores.

Desde mediados de marzo, las fuerzas estadounidenses han atacado regularmente la infraestructura militar huthí, pero el jueves se produjo un punto de inflexión. El mando militar estadounidense para Oriente Medio y Asia Central (Centcom) anunció que habían destruído el puerto petrolero de Ras Issa, controlado por los rebeldes.

Según el canal de televisión Al Massirah, cercano a los huthíes, el último balance de víctimas del ataque estadounidense asciende a 58 muertos y 126 heridos.

“Los huthíes siguen recibiendo asistencia económica y militar de países y empresas que brindan apoyo material a una organización terrorista extranjera”, declaró el Centcom.

Los huthíes utilizan el combustible que llega al puerto de Ras Issa para sus operaciones militares y para financiar la resistencia. De ahí la incursión de la aviación estadounidense para socavar la fuente de dinero que alimenta a la resistencia yemení.

Además, Estados Unidos acaba de sancionar al Banco Internacional del Yemen por considerarlo esencial para los rebeldes.

La empresa china Chang Guang Satellite Technology “apoya directamente los ataques de terroristas huthíes, apoyados por Irán, contra intereses estadounidenses”, a través de imágenes satelitales, denunció Tammy Bruce, portavoz del Departamento de Estado, poniendo a los chinos en la picota.

Ucrania utiliza los satélites europeos Galileo para disparar misiles contra Rusia

La constelación de satélites europeos Galileo es conocida por el papel que desempeña en la navegación y geolocalización cotidiana: muchos teléfonos son compatibles. Pero el sistema europeo de posicionamiento por satélite no se limita al mundo civil.

También tiene un uso militar, ya que está siendo utilizada para bombardear las instalaciones rusas con municiones estadounidenses GMLRS (Sistema de lanzamiento múltiple de cohetes guiados).

Fabricadas por el gigante de defensa estadounidense Lockheed Martin, estas municiones son cohetes disparados desde lanzadores móviles, como el M142 HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System) y el M270 MLRS (Multiple Launch Rocket System). Ambos vehículos están clasificados como lanzacohetes múltiples.

Estos dispositivos son guiados y tienen un alcance de 70 kilómetros, aunque una variante en desarrollo debería permitir ampliar los ataques hasta los 150 kilómetros. Esta capacidad permite realizar disparos profundos, con una fiabilidad superior al 98 por cien.

El sistema de satélites europeo es una buena noticia para el ejército ucraniano porque proporciona una alternativa al GPS estadounidense, al tiempo que reduce la dependencia de ese sistema, lo cual, dada la reciente política exterior de Washington hacia Ucrania, es importante.

A causa de la guerra electrónica, actualmente el teatro de operaciones de Ucrania es uno de los lugares del planeta donde las interferencias del GPS son más frecuentes, a veces con importantes repercusiones en los países de la región y en la aviación civil. Eso plantea un problema fundamental: la mayoría de los sistemas de armas no soportan interferencias de alta intensidad a largo plazo.

La guerra en el espectro electromagnético obliga a los beligerantes a intentar escabullirse. Ucrania está trabajando en drones de combate sin GPS, para que puedan seguir volando y cumpliendo sus objetivos independientemente de las interferencias electrónicas en el campo de batalla.

La interoperabilidad entre los sistemas de armas estadounidenses y los equipos europeos es una buena noticia para el ejército ucraniano. La falta de “ayuda” de Estados Unidos le ofrece otras opciones aprovechar al máximo los equipos, cuya interoperabilidad no es óptima, sobre todo en términos de proyectiles.

La flota europea de satélites es otro ejemplo de la intervención de los 27 en la guerra contra Rusia, que se intensificará con el futuro IRIS2, la versión europea de Starlink.

Estados Unidos quiere prohibir DeepSeek

En enero DeepSeek provocó un terremoto al anunciar su modelo de inteligencia artificial R1, que había sido desarrollado utilizando infraestructuras mucho más simples y baratas que las estadounidenses.

Tras el primer momento de sorpresa, Estados Unidos está estudiando la prohibición del modelo, una fórmula que recuerda a lo que todavía se cierne sobre Huawei y TikTok.

La Casa Blanca también estudia otro tipo de restricciones que impidan a DeepSeek adquirir equipos de última generación necesarios para desarrollar nuevos modelos de lenguaje. La ofensiva ya está  en marcha porque a NVIDIA y a otros fabricantes de semiconductores ya les han notificado las nuevas restricciones a las exportaciones a China.

El pretexto que ha inventado el New York Times es el mismo de siempre: la Casa Blanca y el Departamento de Comercio acaban de descubrir que la empresa tiene vínculos con el complejo militar industrial de China. DeepSeek recopila datos sensibles de los usuarios estadounidenses y los comparte con el gobierno de Pekín.

La empresa, dicen los intoxicadores, incluye a decenas de investigadores que en el pasado formaron parte del Ejército Popular Chino o institutos de defensa e investigación chinos. Eso es suficiente para justificar, según Estados Unidos, controles más exhaustivos.

En febrero los congresistas Josh Gottheimer y Darin LaHood presentaron un proyecto de ley para prohibir DeepSeek en los dispositivos gubernamentales, similar al impuesto contra TikTok. El proyecto cuenta con el apoyo de ambos partidos.

Algunos parlamentarios, como el senador Josh Hawley, han propuesto medidas aún más radicales, como prohibir todas las tecnologías de inteligencia artificial china en Estados Unidos, lo que podría incluir penas de cárcel a los usuarios.

En fin, la prohibición de Huawei y TikTok, lo mismo que la subida de los aranceles, demuestra que Estados Unidos ya no es capaz de competir en pie de igualdad. China está ganando la partida, no sólo en el terreno tecnológico, sino también en el económico.

Rusia advierte a Alemania sobre la entrega de misiles de crucero a Ucrania

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha advertido a Alemania por la entrega de misiles de crucero Taurus a Ucrania. La portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, ha dejado claro que Moscú considerará cualquier ataque de estos misiles contra objetivos rusos como una participación directa de Alemania en las acciones militares del lado del gobierno de Kiev.

“Merz lo tiene que entender”, subrayó Zakharova, dirigiéndose al futuro canciller alemán, que planteó la posibilidad de transferir misiles alemanes de largo alcance a Ucrania y citó el Puente de Crimea, una arteria de transporte clave que conecta la península con el resto de Rusia, como un objetivo potencial.

A su vez, el coronel retirado Mijail Jodarenok comentó que Rusia debería lanzar un ataque preventivo contra la residencia del futuro canciller alemán, Friedrich Merz, si la parte ucraniana comienza a utilizar los misiles Taurus.

“Tan pronto como el primer misil Taurus despegue desde territorio ucraniano, se espera que las Fuerzas Aeroespaciales y la Armada de Rusia ataquen la residencia del canciller alemán, Friedrich Merz”, dijo Jodarenok.

El coronel también llamó a atacar instalaciones gubernamentales en Ucrania, incluida la oficina del Presidente, el edificio del Parlamento y el complejo del Ministerio de Defensa, sin mencionar la antigua residencia de la cancillería alemana, el Palacio Schaumburg en Bonn.

Guerra económica: Estados sube la apuesta contra China en los puertos

La guerra económica de Estados Unidos contra China no da muestras de remitir: Washington ha anunciado nuevos recargos para los barcos vinculados a China. Los propietarios y armadores de barcos fabricados en China tendrán que pagar tarifas más elevadas cuando atraquen en puertos estadounidenses.

La medida entrará en vigor en 180 días y las cantidades a pagar aumentarán gradualmente, anunció el jueves el Representante Comercial de la Casa Blanca (USTR).

Los propietarios y operadores chinos de buques no fabricados en China también se verán afectados, dijo el USTR en un comunicado. Las tarifas se cobrarán por cada visita a Estados Unidos (no en cada puerto estadounidense visitado) y un máximo de cinco veces por barco por año.

El USTR también planea una tarifa específica para los buques que transporten vehículos, que también entrará en vigor en 180 días, y para los que transporten gas licuado, pero cuya facturación no comenzará hasta dentro de tres años y aumentará en etapas durante 22 años.

Esta mañana el gobierno chino ha respondido diciendo que las nuevas tarifas portuarias estadounidenses, que se aplicarán a los barcos fabricados en China, serán perjudiciales para todos, añadiendo que la medida “no reactivará la industria de construcción naval estadounidense”.

“Estas medidas están aumentando los costos del transporte marítimo mundial, alterando la estabilidad de las cadenas de suministro y aumentando las presiones inflacionarias en Estados Unidos”, dijo Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, en su rueda de prensa habitual.

“La USTR tomó hoy medidas específicas para restaurar la construcción naval estadounidense y abordar las acciones, políticas y prácticas irrazonables de China para dominar los sectores marítimo, logístico y de construcción naval”, señala el comunicado.

Biden había encargado al USTR que investigara “las prácticas desleales de China en los sectores de construcción naval, transporte marítimo y logística”. La investigación fue mantenida por Trump, quien también anunció a principios de marzo la creación de una Oficina de Construcción Naval adjunta a la Casa Blanca.

La industria estadounidense de construcción naval, que fue dominante al final de la Segunda Guerra Mundial, ha declinado progresivamente y ahora representa sólo el 0,1 por cien de la construcción naval a nivel mundial, dominada ahora por Asia, con China construyendo casi la mitad de los barcos botados, por delante de Corea del sur y Japón. Los tres países asiáticos representan más del 95 por cien de los buques civiles construidos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies