La web más censurada en internet

Día: 20 de abril de 2025 (página 1 de 1)

Los ‘cero problemas’ de Turquía se han convertido en una maraña de ellos

Turquía es un Estado de reciente creación, que procede de una retirada del viejo Imperio Otomano de occidente. Aunque es un país a caballo entre un costado y otro, nunca ha mirado hacia Rusia o hacía Irán; sus referencias siempre han estado en occidente.

En su estrategia, los turcos dicen que no hay una sola Europa y juegan con las contradicciones internas entre los protagonistas principales de occidente. No siempre ponen los huevos en la misma cesta. Depende de quién soporte el peso en el oeste de Europa. Una veces ha sido Reino Unido y otras Alemania, aunque desde 1945 el apoyo lo ha tenido en Estados Unidos.

A medida que crecen las contradicciones internas en occidente, Turquía puede jugar un papel propio, asociándose a Rusia, a pesar de las represalias y las sanciones económicas. Esa asociación no le ha impedido criticar las anexiones territoriales de Rusia, vender armas a Ucrania, cerrar el Bósforo al paso de los buques de guerra rusos y tratar de ejercer un papel mediador.

Lo mismo cabe decir de la política de Erdogan en Siria, donde ha alcanzado una posición privilegiada tras el triunfo de los yihadistas el año pasado.

Idéntica política se repite con Palestina, donde Erdogan profiere mucho ruido y pocas nueces, o en África, un terreno abonado para las empresas turcas, que sigue los pasos de las chinas.

El mapa actual de Oriente Medio dibuja el desmembramiento del Imperio Otomano hace cien años a manos de los imperialistas. Por lo tanto, expresa la propia naturaleza del imperialismo, así como su evolución, donde progresivamente Turquía va adquiriendo un papel cada vez más protagonista frente a occidente. Ya no es sólo una plataforma pasiva de la OTAN para cercar a la URSS.

Como es natural, un cambio en la correlación de fuerzas da lugar a nuevas formulaciones ideológicas, que justifican la remozada presencia turca en los escenarios internacionales. El autor de dicha formulación ideológica, conocida como “Profundidad Estratégica” es Ahmet Davutoglu, académico, ministro de Asuntos Exteriores (2009-2014) y luego primer ministro (2014-2016).

En occidente califican los planes estratégicos de Davutoglu de varias maneras distintas: “neotomanismo” (1), “panturquismo”, “panturanismo”… A veces se interpretan como un intento de restaurar el Imperio Otomano, lo que él ha rechazado siempre. El objetivo es recolocar a Turquía como una potencia regional influyente, aprovechando su legado histórico, geográfico y cultural.

Si históricamente el Imperio Otomano siguió la Ruta de la Seda, marchando de oriente a occidente, Turquía vuelve ahora sobre sus pasos, aprovechando la cercanía cultural con los países del Mar Caspio y Asia central: Azerbaián, Turkmenistán, Uzbekistán… Tiene muchas aristas. Es un país de Oriente Medio, los Balcanes, el Cáucaso, el Mediterráneo y el Mar Negro. Puede ejercer simultáneamente influencia en todas esas regiones y reivindicar así un papel estratégico general.

Por ejemplo, Turquía se ha negado a aceptar las presiones imperialistas contra Irán y Erdogan ha propuesto compromiso. Ha pedido la desnuclearización de Oriente Medio, porque es injusto exigir que Irán congele su programa nuclear, mientras que nadie apunta a Israel.

No es un país periférico en el escenario internacional y debe convertirse en un “poder céntrico”. Eso le otorga una “profundidad estratégica” única debido a la herencia del Imperio Otomano y su ubicación en la intersección de Europa, Asia y Oriente Medio. En su libro del mismo título, publicado en 2001, sostiene que esa posición es una ventaja para proyectar influencia en los Balcanes, el Cáucaso, Asia Central y Oriente Medio (2), regiones que históricamente estuvieron bajo la órbita otomana.

Es un planteamiento influido por las corrientes eurasiáticas que están muy de moda en Rusia, lo cual confirma que muchos países del mundo han dejado de mirar exclusivamente a occidente, a la Unión Europea o a la OTAN. Turquía quiere abrir un corredor entre Rusia, Irán y China… sin descartar ninguna mano tendida. El gobierno de Ankara quiere llevarse bien con todos, por lo que la doctrina de Davutoglu se llamó también “cero problemas”: estabilidad, negociación, cooperación, crecimiento económico…

También en Turquía las nuevas orientaciones se alejan del kemalismo, que priorizaba la secularización y la integración en Europa. Davutoglu pretende construir puentes porque eso beneficia y realza el papel de su país en un contexto internacional que empieza a cambiar.

No obstante, en 2011 la Primavera Árabe y la Guerra de Siria derribaron el puente. Con Davutoglu en el gobierno, Turquía intervino militarmente en Libia, en Siria. En 2020 las tropas turcas se volvieron a enredar en la guerra de Nagorno Karabaj. Sus relaciones con Irak, Irán, Egipto y Armenia se deterioraron. Con Chipre y Grecia no han solucionado sus largos contenciosos. El “neotomanismo” ha perdido su virginidad y ha sido acusado de expansionismo. La práctica ha desbordado a la doctrina porque los vecinos de Turquía están siendo arrasados por el imperialismo, lisa y llanamente.

De “cero problemas” Turquía ha pasado a quedar envuelta en una maraña de ellos. Suele ocurrir cuando un profesor universitario, como Davutoglu, con más de 30 libros escritos, tiene que pasar del dicho al hecho. El cuento de hadas se ha venido abajo.

(1) El otomanismo fue un movimiento político liberal del siglo XIX cuyo objetivo era la formación de una identidad nacional cívica, articulada sobre criterios étnicos, lingüísticos y religiosos. El término fue restablecido como “neotomanismo” para caracterizar las propuestas de política exterior de Turgut Ozal a finales de la década de los ochenta.
(2) https://eurasiamagazine.com/ahmet-davutoglu-strategic-depth

Bruselas presiona e intimida a los países europeos para que no vayan a Moscú

La encargada de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, es una buena muestra de la última deriva de Bruselas en contra de cada uno de los 27 miembros y en contra de otros que no lo son, pero guardan cola para incorporarse.

Es un pésimo estilo diplomático. Kallas pasa lista. No quiere ver a nadie en los actos conmemorativos del 9 de mayo en Moscú, donde se celebra el Día de la Victoria, que conmemora la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

La Unión se está extralimitando peligrosamente porque ya no es tal “unión” y la inepta de Kallas, una mala imitadora de Margaret Thatcher, se ha vuelto a pasar de frenada porque carece competencias para amenazar a los dirigentes europeos que han confirmado su asistencia al desfile.

Kallas dijo que cualquier participación en el desfile de Moscú “no pasaría desapercibida” para la Unión Europea, insinuando repercusiones diplomáticas o políticas para los “disidentes”.

Algunos dirigentes europeos interpretaron sus palabras como lo que son, una intimidación diplomática, y es natural que provocaran una reacción negativa. El Primer Ministro eslovaco, Robert Fizo, condenó a Kallas y confirmó sus planes de asistir a las celebraciones de Moscú en honor de la victoria sobre el fascismo. “Estamos en 2025, no en 1939”, declaró Fizo.

Su postura refleja un principio básico de la Unión Europea: la política exterior sigue siendo prerrogativa de los Estados miembros de acuerdo con el Tratado de la Unión Europea, no de los caciques de Bruselas. La Representante no tiene facultades para sancionar o penalizar unilateralmente a los Estados miembros por sus decisiones en materia de política exterior. En este contexto, la declaración de Kallas es un intento de usurpar el derecho de Eslovaquia a determinar su propia política exterior.

La advertencia de Bruselas puede resultar especialmente alarmante para Serbia, cuyo Presidente, Aleksandar Vucic, también ha sido invitado a Moscú. A diferencia de Eslovaquia, Serbia no es miembro de la Unión Europea, pero es candidata a la adhesión. Como Bruselas pretende convertirse en un bloque político-militar, espera un apoyo inequívoco en política exterior de quienes aspiran a ingresar en ella.

Hace tiempo que Serbia trata de mantener un equilibrio entre la Unión Europea y Rusia, adoptando una postura pragmática dada su experiencia en la Guerra de los Balcanes en los años noventa. Sin embargo, Kallas les está presionando para que se pongan del lado de la Unión Europea o, de lo contrario, su ingreso puede ser rechazado. La Unión Europea puede utilizar la candidatura de Belgrado para obligarle a tragar.

Hay otros que son aún más chulos que Kallas. El Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores estonio, Jonatan Vseviov, no se ha mordido la lengua al amenazar con que “algunas decisiones hay que pagarlas”.

“La consecuencia [de viajar a Moscú] será que [los serbios] no se convertirán en miembros de la Unión Europea”, añadió.

Existe el precedente de la suspensión de la candidatura al ingreso en la Unión Europea de Georgia, que fue una venganza por la negativa de Tiflis a sumarse plenamente a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia.

Los países occidentales quieren reescribir la historia para quedarse con la exclusiva de la victoria contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Por eso han inventado su propia celebración en el Parlamento alemán, a la que no han invitado ni a Rusia ni a Bielorrusia por temor a que puedan aprovecharse del evento para hacer propaganda antiucraniana (*).

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha enviado instrucciones para que no permitir la presencia de representantes de Rusia y Bielorrusia. El embajador ruso en Alemania, Serguei Nechaiev, dijo que las instrucciones del Ministerio alemán eran una “amarga decepción”.

(*) https://www.theguardian.com/world/2025/apr/17/germany-will-not-invite-russia-and-belarus-to-second-world-war-commemoration

La irresistible superioridad del ‘todo a 100’

Recientemente un tendero chino publicó un vídeo en TikTok sobre las mercancías que vende y las razones de su superioridad comercial sobre las grandes distribuidoras del mundo, incluida Amazon.

El tendero lo explica en inglés para que el resto del mundo acabe de entender, de una vez por todas, la verdadera naturaleza del éxito del capitalismo chino, que consiste en no poner puertas al campo, o sea, aranceles, barreras y sanciones.

El mercader de la Nueva Ruta de la Seda, que parece regresar de una historia milenaria, recurre al ejemplo más característico, la industria del lujo, porque la mayor parte de las veces las mercancías “todo a 100” se asocian a la mala calidad y la policía municipal persigue a los manteros que venden imitaciones, que veces califican de “falsificaciones”, es decir, de cometer un delito.

En un mercado el único fraude es comprar una marca de lujo en una tienda de lujo porque casi todas las mercancías, sean de lujo o no, se fabrican en China en los mismos talleres. El primer turno fabrica las mercancías con la marca exigida para la exportación y el segundo fabrica lo mismo con la imitación. Lo que cambia es el precio: el mantero te vende cien veces más barato exactamente lo mismo que en una tienda de lujo.

La única diferencia es que el capitalismo y su inundación publicitaria ha lavado el cerebro de los occidentales, que quieren pagar más por un logo, haciendo ostentación pública de su nivel adquisitivo. El comprador hace el ridículo cuando alardea de que calza unas Nike que le han costado una fortuna.

Las marcas de lujo que creían haber encontrado Eldorado, han caído en la trampa. No pueden enfrentarse a China, que puede vender exactamente lo mismo por precios irrisorios, incluida el logo

Durante décadas, los que han vendido una mentira no son los manteros sino las marcas de lujo. Asociaron su sello a la artesanía, el prestigio, el refinamiento y la calidad. En realidad, lo que vendían era un logo asociado a un engaño.

La fábrica de Louis Vuitton en Texas desperdicia el 40 por cien del cuero y los trabajadores enmascaran los defectos de fabricación con el pegamento caliente.

Ahora hasta el más modesto tendero chino te descubre todos los secretos: muestra la fábrica que elabora las mercancías, las de lujo y las otras, explica el coste de producción y te lo vende directamente, sin intermediarios, eludiendo impuestos y aranceles.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies