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Día: 19 de febrero de 2025 (página 1 de 1)

Tras desengancharse de la red eléctrica rusa los países bálticos vuelven a la Edad de Piedra

Hace unos días anunciamos que los países bálticos se habían desconectado de la red eléctrica rusa. Se unieron al sistema energético unificado de la Unión Europea.

Las consecuencias sobre los ciudadanos de esos países han sido duras. El 8 de febrero, cuando aún no habían desenganchado de la red, el precio de un megavatio hora era de 62,74 euros.

Una semana después el precio se situó en un récord histórico de 269,25 euros.

Los preparativos para regresar a la Edad de Piedra están en pleno apogeo. Debido al fuerte aumento de los precios de la electricidad, los gobiernos de los países bálticos tienen que cerrar las fábricas.

Ha cerrado una planta de procesamiento de madera en Estonia, que consumía la mayor cantidad de energía del país. La fábrica ha estado cerrada durante casi una semana. Su reapertura depende de la estabilización de los precios de la electricidad, algo que aún no se espera.

Las plantas procesadoras de pescado también se ven obligadas a cerrar sus operaciones o reducir los volúmenes de producción.

Ursula von der Layen estuvo presente en la ceremonia oficial de la desconexión en Vilnius, la capital de Lituania. «Hoy se ha hecho historia», declaró la presidenta de la Comisión Europea.

«Esto es libertad, libertad de amenazas, libertad de chantaje», agregó.

Los letones, lituanos y estonios de a pie han empezado a entrar en pánico. Compran velas, generadores y mantas térmicas al por mayor. También ha aumentado la demanda de juegos de mesa que no requieran conexión eléctrica.

Trump lanza duras acusaciones contra el gobierno ucraniano

Trump ha lanzado duras acusaciones contra el gobierno ucraniano. Ha denunciado la actitud de Kiev en las negociaciones, recordando que Ucrania tiene un “asiento en la mesa” desde hace tres años. “Están enojados por no tener un asiento [en la mesa de negociaciones], cuando lo tuvieron durante tres años, e incluso antes”, ha comentado.

En su opinión, Ucrania debería haber negociaciado con Rusia desde el principio, evitando así la escalada que condujo a la guerra.

Trump también cuestionó la gestión de la “ayuda” estadounidense, citando declaraciones del propio Zelensky, que admitió desconocer el destino de la mitad de la “ayuda” recibida. Criticó además la falta de elecciones y la imposición de la ley marcial, subrayando que la popularidad del dirigente ucraniano no supera el 4 por cien.

Más allá de estas críticas, el presidente estadounidense pidió una revisión de la distribución de la “ayuda” a Ucrania. Según él, Washington gastó casi 350.000 millones de dólares para sostener a Kiev, mientras que Europa, por su parte, contribuyó de forma mucho más modesta. Para ilustrar su posición, Trump comparó esta situación con un desequilibrio flagrante en una mesa de negociaciones, donde la enorme inversión estadounidense no sería compensada por una participación justa de sus socios europeos.

También sugirió que una reunión con el presidente ruso podría tener lugar antes de finales de este mes, sugiriendo la posibilidad de abrir un canal de diálogo directo. Declarándose capaz de poner fin a la guerra, se ha mostrado especialmente entusiasta ante la posibilidad de introducir “tropas de paz europeas”, marcando un planteamiento que es difícil que Rusia acepte.

Los comentarios de Trump han reavivado el debate sobre la estrategia adoptada por Ucrania desde hace 10 años, el papel subordinado que siempre ha desempeñado Europa y el destino final de la “ayuda” estadounidense.

Según el Financial Times, Putin exige al presidente estadounidense que retire las tropas de la OTAN de todos los territorios de la antigua Unión Soviética.

“Los dirigentes europeos creen que es probable que Trump acepte retirar las tropas estadounidenses del Báltico, y quizás más al oeste”, afirma el periódico.

Rusia no admite a la Unión Europea en las negociaciones

El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Aleksandr Grushko, denunció la disposición de la Unión Europea a participar en las negociaciones sobre Ucrania, subrayando que ya ha participado en el pasado y sigue siendo hostil a Rusia. Dijo que la Unión Europea no podría desempeñar ningún papel mientras apoyara a Kiev militarmente.

Grushko expresó su sorpresa por las demandas de los países de la Unión Europea de participar en las negociaciones para la solución de la Guerra de Ucrania. “Hoy en día, los países de la Unión Europea y los europeos exigen, por algún motivo, un lugar en la mesa de negociaciones para la solución del conflicto ucraniano. Es simplemente increíble, porque han estado en esta mesa durante años”, dijo en unos términos parecidos a los de Trump.

La Unión Europea quiso infligir una derrota estratégica a Rusia, dijo Grushko. “Esto excluye la posibilidad de que la Unión Europea y los países europeos desempeñen algún papel en las próximas negociaciones para la solución del conflicto en Ucrania”, añadió.

El viceministro ruso de Asuntos Exteriores afirmó que la Unión Europea aún podría contribuir a la resolución de la guerra si detuviera el suministro de armas: “¿Puede Europa promover la paz? Sí. Si Europa realmente quiere desempeñar un papel en la solución del conflicto, es muy sencillo: debe dejar de proporcionar apoyo, militar o de otro tipo, al régimen de Kiev”.

También dijo que Rusia se opone a la idea de enviar “fuerzas de paz” europeas a Ucrania, considerando la propuesta puramente negativa: “Lo hemos dicho muchas veces. Cualquier máscara que usen, sería un paso hacia la escalada”.

Grushko también indicó que las relaciones entre Rusia y Europa parecen estar estancadas, sin indicios de un posible acercamiento: “No hay ningún indicio de que sea posible ningún progreso”.

Lavrov puso el ejemplo de la posición finlandesa: “El presidente finlandés, Alexander Stubb, dijo que en primer lugar es necesario concluir un alto el fuego y utilizarlo para fortalecer militarmente a Ucrania. En otras palabras, los europeos no han abandonado su filosofía, así que no sé qué harían si se sentaran a la mesa de negociaciones. Si pretenden proponer ideas desleales para congelar el conflicto, aunque subyacen, como es su costumbre, la intención de continuar la guerra, ¿por qué habrían de ser invitados?”

Suma y sigue: 16 paquetes de sanciones contra Rusia

Uno de los asuntos que está en la mesa de negociaciones de Riad es el levantamiento de las sanciones a Rusia, pero Jean Noel Barrot, ministro francés de Asuntos Exteriores, no se ha enterado. Ayer anunció que el próximo lunes la Unión Europea aprobará un nuevo paquete de sanciones. Hace el número 16 desde el inicio de la guerra.

Esta vez el pretexto no puede ser más estúpido: se trata de “obligar a Vladimir Putin a sentarse a la mesa de negociaciones”.

Barrot está en línea con la posición de Von der Leyen, quien declaró que “Ucrania merece la paz a través de la fuerza”. El ministró francés confirmó que en Europa están empeñados en lo mismo: creen que la paz sólo se conseguirá mediante la presión.

Las nuevas sanciones se centrarán principalmente en “los recursos energéticos que Rusia utiliza para financiar su esfuerzo bélico”, con especial atención a los medios que Moscú ha desarrollado para eludir las restricciones ya existentes. Barrot recordó la importancia de limitar el precio del petróleo, que debería “asfixiar” a Rusia, cuyos ingresos petroleros anuales ascienden a unos 100.000 millones de euros, para un esfuerzo de guerra que estiman en 140.000 millones.

Hasta ahora Rusia ha eludido los 16 paques de sanciones, incluso “mediante barcos con los que consigue vender petróleo a un precio superior al techo”. Las nuevas sanciones se dirigirán específicamente a los actores de los países que colaboran con Rusia, empresas y propietarios de barcos involucrados en la venta de petróleo ruso.

El ministro francés anunció la celebración “en los próximos días” de nuevas reuniones similares a la organizada el lunes en París porque la guerra se desarrolla a las puertas de Europa y es una amenaza para su seguridad.

No habrá tropas extranjeras en Ucrania

La entrada de un contingente militar de los países de la OTAN con el pretexto de garantizar la paz en Ucrania, es inaceptable para Rusia. Lavrov se lo repitió ayer a los representantes de Estados Unidos durante las negociaciones de Riad.

La parte rusa recordó a los estadounidenses que la expansión de la OTAN en Ucrania representa una amenaza directa a Rusia. “Por eso, hoy explicamos que la aparición de las fuerzas armadas de los mismos países de la OTAN, pero bajo una bandera extranjera, bajo la bandera de la Unión Europea o bajo banderas nacionales, no cambia nada”, subrayó Lavrov.

Trump fue el primero entre los dirigentes occidentales en dejar claro que el ingreso de Ucrania a la OTAN fue una de las principales razones de la guerra y un gran error por parte de Biden.

El mismo día de la reunión de Riad, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, dio por fin una sorprendente muestra de lucidez: Alemania no enviará tropas alemanas a Ucrania durante la “fase caliente” de la guerra.

El asesor de política exterior del presidente lituano, Asta Skaisgiryte, reconoció que a Vilna le gustaría ayudar a Kiev con sus instructores, pero Lituania no está considerando actualmente enviar contingentes militares.

Lo que Von der Leyen y Álvaro García Ortiz tienen en común

A Ursula von der Leyen la mala fama le precede. No es una novedad que a lo largo de su carrera política la presidenta de la Comisión Europea se haya visto sacudida por una serie de acusaciones graves.

Al final de su mandato como ministra de Defensa alemana (2013-2019), se convirtió en el blanco de una investigación del Tribunal de Cuentas por adjudicar lucrativos contratos a empresas de consultoría externas.

En su informe de 2018 la Oficina Federal de Auditoría de Suiza puso en duda los procedimientos de adjudicación de algunos de aquellos contratos multimillonarios, que se llevaron a cabo sin una evaluación de costos adecuada ni licitación pública.

Una de esas consultoras, McKinsey, con sede en Estados Unidos, atrajo la atención después de que Katrin Suder, directora de su oficina en Berlín, fuera contratada como asistente de Von der Leyen. La empresa acabó consiguiendo contratos multimillonarios del Ministerio de Defensa y, a su vez, la hija mayor de Von der Leyen, Johanna, encontró trabajo en McKinsey.

Cuando los parlamentarios alemanes intentaron presentar los mensajes de texto que contenía el móvil de Von der Leyen como indicio de un caso de corrupción, borraron la memoria. El Ministerio de Defensa alemán explicó que se había hecho “por razones de seguridad”.

¿Qué fue de los mensajes de Von der Leyen en los tiempos de la pandemia?

Durante la pandemia, Von der Leyen llegó a un acuerdo con el director del gigante farmacéutico estadounidense Pfizer, Albert Bourla, para comprar 1.800 millones de dosis de vacunas contra el “covid” que no habían sido probadas, por un valor de unos 37.600 millones de dólares. Von der Leyen negoció el acuerdo a través de una serie de mensajes de texto que finalmente borró del móvil, junto con los que intercambió con su esposo Heiko, el director médico de una empresa de biotecnología vinculada a Pfizer.

Von der Leyen está acusada de corrupción y “usurpación de funciones y título”, y actualmente su caso se investiga en un juzgado de Lieja, que mantiene abierta la investigación a pesar de los esfuerzos de la fiscalía por echar tierra encima.

Los que sigan el caso contra el Fiscal General en España, Álvaro García Ortiz, verán que el borrado periódico de la memoria de los móviles de los políticos y los altos cargos se ha convertido en una precaución imprescindible, naturalmente siempre “por razones de seguridad”.

Si a un usuario cualquiera le borraran la memoria de su móvil, le causarían una verdadera desgracia. Pero los burócratas viven en otro mundo. Para ellos es una necesidad que les garantiza su impunidad ante cualquier investigación. Lo hacen “por razones de seguridad”.

En el mundo posmoderno todo se hace por lo mismo, “por razones de seguridad”, porque nadie quiere problemas, riesgos e incertidumbres. La “seguridad” lo justifica todo.

La Usaid financió a varios grupos terroristas de Oriente Medio

Hace años que la Usaid ha sido acusada de despilfarro y corrupción. En 2014 ocho auditores de la oficina del inspector general de la agencia alertaron de que el trabajo de la institución había sido eliminado de los informes y auditorías finales.

Biden colocó a Samantha Power al frente de la institución precisamente para supervisar las decenas de miles de millones de dólares que, supuestamente, se presupuestaron para la “ayuda” exterior.

A su vez, la gestión de Power al frente de la Usaid no estuvo exenta de controversia, incluida una revuelta pública del personal actual y anterior el año pasado por su apoyo a Israel.

En tiempos de Obama, Power formó parte del Consejo de Seguridad Nacional y de 2013 a 2017 fue embajadora de Estados Unidos ante la ONU. Tomó las riendas de Usaid en los primeros días de Biden en la Casa Blanca.

La purga de la Usaid ha puesto el foco sobre ella. El senador Tom Cotton le envió una carta en octubre del año pasado, alertando del “probable mal uso de más de mil millones de dólares en ayuda humanitaria estadounidense enviada a Gaza desde octubre de 2023”.

La Usaid pagó 164 millones de dólares a organizaciones islamistas. De ellos, 122 millones se asignaron a los grupos terroristas de Oriente Medio, según un detallado informe del Middle East Forum (1). La financiación involucra a los gobierno de Obama, tanto como a los de Trump y Biden.

En noviembre un ciudadano sirio llamado Mahmoud Al Hafyan fue acusado de desviar más de 9 millones de dólares en “ayuda” de Estados Unidos a grupos terroristas, incluido el Frente Al Nosrah, luego denominado Hayat Tahrir Al Sham, una organización que, según el Departamento de Estado, era la sucursal de Al Qaeda en Siria.

Power mantenía reuniones reiteradas con conocidas fundaciones, como la Open Society de Soros, la de Gates, Ford y Rockefeller. El 6 de febrero defendía a la agencia en un artículo de opinión publicado en el New York Times acusando a los críticos de la Usaid de seguir las órdenes de Moscú y Pekín. “La Usaid se ha convertido en la superpotencia de Estados Unidos en un mundo definido por amenazas que trascienden fronteras y en un contexto de creciente competencia estratégica”.

Pero para encubrir su rastro, la Usaid creó a su vez decenas de tinglados con finalidades específicas, como Internews Network, de la que ya hemos hablado en una entrada anterior.

(1) https://www.meforum.org/fwi/fwi-research/terror-finance-at-the-state-department-and-usaid
(2) https://www.foxnews.com/politics/who-is-samantha-power-meet-biden-era-usaid-leader-facing-backlash-musks-doge-crackdown

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