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Día: 16 de febrero de 2025 (página 1 de 1)

Europa promueve la trata de esclavos en el norte de África

Como hemos explicado en una entrada anterior, a cambio de una compensación económica, la Unión Europea ha contratado con Túnez el cierre de la frontera sur. Sin embargo, un informe presentado el 4 de febrero al Parlamento Europeo, acusa a la Guardia Nacional y al ejército tunecinos de vender como esclavos a emigrantes subsaharianos a redes criminales libias (1).

El informe es obra de un colectivo de investigadores y va acompañado de mapas. Se trata de treinta testimonios recogidos entre junio de 2023 y noviembre de 2024 de subsaharianos expulsados ​​de Túnez a Libia. De esos testimonios concordantes se desprende que, bajo el pretexto de luchar contra la inmigración ilegal hacia la Unión Europea, la policía tunecina practica de manera organizada la venta de seres humanos en la frontera.

El informe establece una “interconexión entre la infraestructura detrás de las deportaciones y la industria del secuestro en las cárceles libias”. Los autores denuncian la complacencia y pasividad de la Unión Europea en el tráfico de esclavos.

La cadena criminal se organiza en cinco etapas: la detención de las personas, su transporte a la frontera entre Túnez y Libia, su estancia en campos de concentración tunecinos, su desplazamiento forzado y su venta a las fuerzas armadas y milicias libias, y su detención en cárceles libias hasta su liberación a cambio de un rescate.

Los testimonios destacan graves violaciones del derecho internacional, desde crímenes de lesa humanidad hasta detenciones arbitrarias, discriminación racial, esclavitud, desaparición forzada, tortura, trata de personas y violencia de género.

Según el Foro Tunecino de Derechos Económicos y Sociales, desde la firma del acuerdo entre la Unión Europea y Túnez en 2023, el país norteafricano ha interceptado a más de 100.000 personas que huían del país, más del 80 por cien de las cuales procedían del África subsahariana. La mayoría de esos 80.000 cautivos fueron luego expulsadas a Argelia y Libia (2).

El primer paso en la trata de personas es el arresto. Se trata de una cacería organizada y llevada a cabo por la Guardia Nacional en los lugares de trabajo (obras, olivares), delante de los bancos y agencias de transferencia de dinero y, por supuesto, en las pateras que intentan cruzar el Mediterráneo. Tanto si tienen su documentación en regla como si no, hombres, mujeres y niños, son capturados y despojados inmediatamente de sus papeles y efectos personales.

En caso de las interceptaciones en el mar, a veces los guardacostas tunecinos hacen zozobrar los barcos para obligarlos a obedecer. Tras ser reunidos en Sfax y sus alrededores, los prisioneros son registrados, atados y, a menudo, golpeados.

Luego son transportados por la noche en autobús o, más raramente, en camiones, escoltados por la policía. Sin agua, sin comida, sin atención sanitaria, sin acceso a un baño. Las mujeres denuncian agresiones sexuales, a veces violaciones. Apiñados en los asientos y en el suelo, estas personas son golpeadas y vigiladas por la Guardia Nacional. La ruta generalmente sigue la autopista A1, que conecta Sfax con Ben Guerdane y Ras Agedir.

En la frontera, los detenidos son entregados en campamentos militares a otros funcionarios uniformados, por períodos de tiempo variables. La violencia y la tortura allí son “sistemáticas, generalizadas y repetidas”. Los testigos hablan de barras de hierro, porras, pistolas eléctricas, perros y balas disparadas al aire. Les confiscan sus documentos de identidad y teléfonos. Hay varios informes de prisioneros que mueren a causa de sus heridas. El último recinto se describe como una “jaula” o espacio vallado al pie de una antena, a unos cientos de metros de la frontera.

La venta se realiza por la noche, a lo largo de la frontera. Los prisioneros son intercambiados, en grupos de 40 a 150 personas, por dinero, cannabis y combustible. Del lado libio los compradores son milicianos vestidos de civil y también funcionarios uniformados. Los precios de venta varían entre 40 y 300 dinares tunecinos por persona (de 12 a 90 euros), aunque el precio sube en el caso de las mujeres. En el momento del intercambio, los teléfonos y papeles de los cautivos son entregados a sus nuevos carceleros. “Cuentan el dinero delante de ti y te lo dan.»

Una vez cerrado el trato, los libios cargan su botín en furgones “como si fueran ovejas”, dice el informe.

El último paso es el más conocido. Las violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los refugiados en Libia han sido objeto de numerosos informes, que destacan el papel central de la Guardia Fronteriza libia. La prisión más descrita es Al Assah, la primera de una red de prisiones donde los cautivos que no pueden pagar el rescate son trasladados y revendidos.

Los que pueden pagar quedan inmediatamente en libertad, por unos 1.000 euros. Otros son sometidos a torturas, amenazas y violencia para sacarles entre 400 y 700 euros a sus familiares, con un precio más elevado en el caso de las mujeres. Aquellos que no tienen valor de mercado, los “desperdicios de la industria del secuestro”, son utilizados como mano de obra forzosa.

Hay un teléfono por cada 5 ó 10 personas, y cada persona tiene entre 10 y 20 minutos para llamar a su familia. “Si la familia no responde, le llevan a una jaula para torturarle, le filman y envían la grabación a sus padres para que paguen. Las condiciones de vida son indescriptibles. La gente duerme sobre sus propios excrementos. Comen una vez al día, recibir a menudo agua sucia, dos veces por semana.

Cuando finalmente llega la liberación, y no siempre, no es el final de la pesadilla porque la caza de exiliados no conoce tregua.

(1) https://statetrafficking.net/
(2) https://ftdes.net/statistiques-les-migrants-interceptes-sur-les-cotes-tunisiennes/

Las empresas tecnológicas se arriman al sol que más calienta: Trump

Como anunciamos, el programa Stargate de Trump pretende acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial. Por eso derogó las restricciones tecnológicas que impuso el gobierno de Biden en octubre de 2023.

El objetivo es expandir su aplicación al armemento y la guerra, lo que va a beneficiar a las empresas tecnológicas que colaboran con el Pentágono y, especialmente, a Anduril, Palantir y Scale.

Son empresas que apoyan a Trump. Silicon Valley, que alguna vez fue un bastión del Partido Demócrata, ahora se inclina hacia el bando contrario porque, aunque Stargate no salga adelante, una parte significativa del dinero de la industria tecnológica lo va a mover Trump. Las empresas tecnológicas tienen que arrimarse al sol que más calienta. Prefieren Trump a Biden porque va a meter mucho dinero en sus bolsillos. No hay afinidades políticas, sólo intereses económicos.

En 2023 Biden aprobó un decreto sobre inteligencia artificial introduciendo la supervisión pública sobre su desarrollo. “Para hacer realidad la promesa de la inteligencia artificial y evitar el riesgo, necesitamos gobernar esta tecnología”, dijo Biden. Algunos descubrieron entonces que, en efecto, los gobiernos dirigen el desarrollo de las bases de datos y los algoritmos.

Pero si son capaces de desarrollarla, también pueden frenarla. Por eso Trump derogó el decreto de su antecesor y la fundación Heritage adelantó la nueva política de inteligencia artificial de Trump, llamada Proyecto 2025, que tenía dos objetivos obvios: impulsar la inteligencia artificial en Estados Unidos y, al mismo tiempo, tratar de frenar el avance de la tecnología china.

El papel de Palantir en las políticas tecnológicas de Trump

Palantir aparece en casi todas las salsas del nuevo equipo de la casa Blanca. El año pasado Forbes decía que el asesor de Palantir, Jacob Helberg, era el confidente de Trump en inteligencia artificial.

El Financial Times ha confirmado que desde su victoria, Trump ha elegido a varios directivos de Palantir para puestos clave en el gobierno.

El cofundador de Palantir, Peter Thiel, aliado de Trump desde 2016, ha apoyado el ascenso político la la vicepresidendencia de J.D. Vance.

El ascenso de Palantir ha desatado especulaciones sobre su papel en la purga burocrática de Musk. Dicen sus modelos de inteligencia artificial están ayudando a depurar la Usaid y otras instituciones públicas.

Wired asegura que el año pasado los asociados de Palantir y su cofundador Peter Thiel habían llevado a cabo una campaña de reclutamiento en línea para implementar la purga burocrática.

Palantir se fundó en 2003 para ayudar a la inteligencia estadounidense y recibió financiación inicial de la CIA a través de In-Q-Tel, su empresa de capital de riesgo. Es una empresa que también está estrechamente ligada a todos y cada uno de los tinglados de Soros.

Proporcionó nuevas ténicas avanzadas para las operaciones de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán e Irak.

Recientemente ha sido investigada por ayudar al gobierno ucraniano.

En junio de 2022 Time aseguró que Palantir había convertido a Ucrania en un “laboratorio de guerra de inteligencia artificial”, ofreciendo sus servicios de forma gratuita.

El director ejecutivo, Alex Karp, trabajó con Zelensky para integrar el modelo Palantir de inteligencia artificial militar en la estrategia bélica de Ucrania.

Las aplicaciones de Palantir recopilan información de drones, satélites y fuentes terrestres para mejorar la ubicación de las instalaciones rusas y aumentar la letalidad de los ataques ucranianos.

En febrero de 2023, Karp afirmó que Palantir era responsable de “la mayoría de los objetivos” del ejército ucraniano.

Palantir también ha participado en las matanzas israelíes en Gaza

Karp ha revelado que Palantir estaba presente en Israel unas semanas después del ataque de Hamas de octubre de 2023 y en enero del año pasado el Ministerio de Defensa de Israel firmó un acuerdo con Palantir para apoyar la guerra de exterminio en Gaza.

La empresa tecnológica elabora listas de objetivos palestinos basadas en inteligencia artificial de Israel, incluidos los proyectos Lavender y Gospel de Tel Aviv, destinados a bombardear los barrios y edificios de Gaza.

También proporciona herramientas de vigilancia y selección de objetivos basadas en inteligencia artificial a las tropas israelíes y las centrales de inteligencia en Gaza y Cisjordania.

Algunas instituciones y empresas internacionales, como la noruega Storebrand Asset Management, han vendido sus participaciones en Palantir a causa de su complicidad en la masacre.

La colaboración de la Usaid con Soros es muy antigua

La colaboración de la Usaid con Soros es muy antigua. Un documento de la Usaid de 1993 muestra que firmó un acuerdo con el Programa de Capacitación en Gestión de la Fundación Soros para adiestrar a 30 profesionales de Bulgaria, Estonia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia (1).

Con el cambio de siglo, una serie de “revoluciones de colores” sacudieron el este de Europa. El entramado de Soros desempeñó un papel central en los disturbios.

En 2003 Estados Unidos gastó 54,7 millones de dólares y al año siguiendo otros 34,11 millones en “programas de democracia” en Ucrania a través de varios tinglados, incluida la Usaid.

La Fundación Internacional “Renacimiento” de Soros se asoció con la Usaid para desencadenar la “revolución naranja” en Ucrania (2).

En 2016 la Usaid asignó 9 millones de dólares a una campaña supervisada por el East West Management Institute de Soros.

En 2017 la Fundación Heritage confirmó que la fundación Open Society de Soros se había convertido en “el principal ejecutor de la ayuda de Usaid”, al menos desde 2009 (3).

Al año siguiente el organismo de control legal estadounidense Judicial Watch reveló que la Usaid había patrocinado los planes de Soros en Guatemala. Su fundación había gastado alrededor de 100 millones de dólares fomentando la desestabilización en varios países de América Latina entre 2015 y 2018 (4).

En octubre de 2018 dicho organismo obtuvo documentos que indicaban que la Usaid se había asociado con Soros para financiar la destabilización en Albania (5).

(1) https://pdf.usaid.gov/pdf_docs/pdabi206.pdf
(2) https://commonweb.unifr.ch/artsdean/pub/gestens/f/as/files/4760/39746_173947.pdf https://pdf.usaid.gov/pdf_docs/pnade309.pdf
(3) https://www.heritage.org/gender/report/state-department-and-congress-should-probe-usaid-soros-promotion-radical-agenda
(4) https://www.judicialwatch.org/wp-content/uploads/2018/04/JudicialWatchSpecialReportSorosGT17April2018.pdf
(5) https://www.judicialwatch.org/judicial-watch-new-documents-show-state-department-and-usaid-working-with-soros-group-to-channel-money-to-mercenary-army-of-far-left-activists-in-albania

Europa recibe un jarro de agua fría de la otra orilla del Atlántico

O bien la Conferencia de Munich no se debería haber convocado en Europa, o bien no hubieran debido invitar a ella al vicepresidente estadounidense J.D. Vance, que no tiene pelos en la lengua.

En su discurso dejó bien claro a su auditorio que ni Rusia, ni China, ni ningún otro país son los principales riesgos para  los países europeos, que se ve amenazada más bien desde dentro y, desde luego, la crisis del continente es consecuencia de sus propias decisiones.

Es solo el principio porque es el primer discurso de Vance. Debió sentar como un jarro de fría para unos oyentes acostumbrados a otra retórica llena de tonteorías que, de tanto repetirse, acaba por convencerse a sí misma.

La crisis migratoria en Europa no surge del vacío: “Es el resultado de una serie de decisiones conscientes tomadas por políticos de todo el continente”, les dijo Vance.

En Estados Unidos han quedado conmocionados porque la manipulación de las elecciones en Rumanía haya suscitado tanta alegría en los países eurpeos. Vance se permitió el lujo de dar lecciones a los caciques de Bruselas: “No sólo deben hablar de valores democráticos, sino vivirlos”, dijo.

Al comentar la decisión del gobierno rumano de anular los resultados de las elecciones presidenciales por las sospechas de injerencia exterior, dijo: “Si su democracia se derrumba debido a la publicidad digital de otro país, para empezar, nunca fue muy fuerte”.

No es Rusia quien se entromete en Rumanía, sino al revés, como ha explicado el candidato a la Presidencia que ganó las elecciones anuladas, Calin Georgescu. La OTAN utiliza a Rumanía como peón para provocar una guerra.

La base aérea Mijail Kogalniceanu es un trampolín para atacar a Rusia, dice Georgescu, lo que pone en riesgo a todos los rumanos.

Georgescu ganó inesperadamente las elecciones presidenciales celebradas en diciembre, que se anularon porque no era del agrado de la Unión Europea. Las segundas se celebrarán en mayo y la Unión Europea ha vuelto a amenazar con que no aceptará a ningún candidato diferente del que patrocinan desde Bruselas.

Miles de personas se han manifestado por las calles de Bucarest contra el pucherazo electoral.

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