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Día: 19 de diciembre de 2024 (página 1 de 1)

Cada Bandera tiene su Stashinsky

El asesinato del general Kirillov en Moscú ha popularizado en los medios rusos una consigna de los tiempos de la Guerra Fría que se había olvidado: “Cada Bandera tiene su Stashinsky”. Bogdan Stashinsky fue el Ramón Mercader de la posguerra, el ucraniano que ejecutó al nazi Stepan Bandera por cuenta de la URSS en 1959.

El KGB supo esperar y, a pesar de Jrushov y el “deshielo” de la época, no vaciló en ejecutar a Bandera. Ahora desde el Kremlin quieren advertir que, aunque la Guerra de Ucrania termine, no van a olvidar los crímenes cometidos por los nazis de hoy, que los buscarán allá donde se escondan y los ejecutarán a la más mínima oportunidad. El aviso no era necesario porque en Europa oriental nadie se llama a engaño con estas situaciones. Sin embargo, en la parte occidental nadie se ha acordado de que en octubre se cumplieron 65 años de la ejecución de Bandera en Munich. Es lo que tiene haber perdido la memoria histórica por completo.

Bogdan Stashinsky

Esta pérdida de memoria permite que los medios de intoxicación viertan toda clase basura sobre Stashinsky, que habría cumplido 93 años el 4 de noviembre pasado.

La principal tarea de los intoxicadores es afirmar que Stashinsky no quería colaborar con el KGB, que le amenazaron, le obligaron… Pero con 30 años ya era comandante del KGB, portaba hombreras y tenía la Orden de la Bandera Roja.

¿Por qué tantas distinciones a un oficial tan joven? Stashinsky llevaba años infiltrado en la OUN, la Organización de Nacionalistas Ucranianos, y la ejecución de Munich no era la primera. Dos antes antes había hecho lo mismo con Lev Rebet, otro nazi ucraniano ejecutado en Munich (1).

La de Stashinsky es una biografía típica de aquella época. Fue un joven especialmente adiestrado por el KGB y hay muy pocas imágenes suyas. En su pueblo, Borshovichi (Barszczowice), a 20 kilómetros de Lviv, que entonces formaba parte de Polonia, los vecinos más ancianos aún se acuerdan de él. “Era un muchacho muy amable, cortaba leña para los vecinos mayores y traía agua del pozo. Era inteligente, sabía idiomas, aunque provenía de una familia modesta: su padre era carpintero y su madre trabajaba en una granja colectiva”, recuerda una anciana del pueblo, Ekaterina Maksimiv, de 95 años.

Un infiltrado entre los nazis ucranianos

La intoxicación asegura que Stashinsky había sido miembro de la OUN, a la que pertenecían sus dos padres y sus tres hermanas, y que ayudaba a los pistoleros clandestinos de la UPA distribuyendo folletos antisoviéticos. El bulo sigue diciendo que la policía le detuvo en un tren en el que viajaba como polizón y que le dieron la vuelta: le obligaron a infiltrarse y denunciar a sus miembros.

Lo cierto es que en el juicio afirmó que nunca había sido partidario de Bandera y el jefe de inteligencia de Alemania occidental, Reinhard Gehlen, también aseguró que siempre se mantuvo firme en sus declaraciones.

El KGB lo infiltró en la OUN y gracias a ello consiguieron capturar a una gran cantidad de nazis ucranianos que estaban en la clandestinidad (“providnykiv”), entre ellos a Mijail Stakhur, que en 1949 había asesinado al periodista Yaroslav Galan (2).

Durante el juicio y después de su condena, Stashinsky llegó a ser muy conocido en el mundo occidental, mientras que en la URSS sus actos nunca fueron reconocidos públicamente.

En 1952 se fue a Kiev, donde se formó en los centros del KGB y se preparó para trabajar como agente ilegal fuera de la URSS. Dos años después se fue a Polonia y luego a la República Democrática Alemana, donde en 1957 conoció a la peluquera Inge Pohl, de 20 años, que fue su compañera. Desde la Alemania oriental pasó a la occidental.

El último golpe de teatro

La historia más rocambolesca de Stashinsky no fue la ejecución de Rebet y Bandera sino su evasión al otro bando. La esposa se quedó embarazada y en marzo de 1961 nació su hijo Peter en Berlín, donde dio a luz.

Al principio, a Stashinsky no le permitieron reunirse con su familia en Alemania, pero en agosto de ese año el niño murió repentinamente y le permitieron viajar para estar presente el funeral del bebé en Berlín. Sin embargo, horas antes del funeral, ambos huyeron a pie de la casa de los padres de ella en Dallgow, caminando hasta la ciudad de Falkensee y luego en bicicleta hasta Berlín, desde donde se trasladaron a la parte occidental.

Fue muy poco antes de que en agosto de 1961 la República Democrática Alemana levantara el muro. Aunque llevaba consigo sus documentos personales reales, Stashinsky cruzó legalmente la frontera utilizando el pasaporte a nombre de Josef Lehmann, el documento clandestino que había utilizado en sus operaciones. Al otro lado del muro, se entregó a la policía, confesando que era un agente del KGB y el ejecutor de Rebet y Bandera.

De Berlín occidental, lo trasladaron a Frankfurt, donde la CIA lo interrogó, no se tragó su historia y lo entregó a la policía criminal alemana (3), que abrió un sumario por el asesinato de dos personas y en octubre de 1962.

Le condenaron a sólo ocho años de prisión por un triquiñuela judicial típica de la Alemania de la posguerra: Stashinsky no era más que un instrumento que actuaba obligado por alguien más poderoso. Es el mismo artificio que utilizaban los tribunales para disculpar a los criminales de guerra nazis, a quienes también se les consideró como simples autómatas en manos de terceeros.

Al que condenaron fue a Alexander Shelepin, director del KGB, como el principal responsable de ambos asesinatos.

Sólo cumplió la mitad de la pena y al salir de la cárcel fue entregado a la CIA. Desde entonces su destino y el de su mujer se desconoce.

(1) Después del ataque nazi contra la URSS, Lev Rebet fue jefe adjunto del gobierno títere ucraniano y, después, jefe del gobierno en funciones.
(2) En ruso Провідників (“providnykiv”) se puede traducir como “contacto” dentro de una organización clandestina. Originariamente es la unión de dos cables para conducir la electricidad.
(3) Tras el asesinato de Kennedy, la CIA elaboró un informe sobre los asesinatos y secuestros soviéticos de la Guerra Fría: https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/104-10021-10115.pdf

La foto de portada se tomó en 1941 en la iglesia de San Jura, en Lvov, la principal iglesia uniata ucraniana. Las consignas de la misma son: “¡Heil Hitler!, ¡Viva Bandera, ¡Viva el Estado independiente ucraniano!, ¡Viva nuestro Führer Stepan Bandera!”

El consumo mundial de carbón alcanza un máximo histórico

La demanda de carbón ha alcanzado los 8.770 millones de toneladas este año. Las previsiones indican que el comercio mundial de carbón alcanzará un nivel sin precedentes, con 1.550 millones de toneladas, mientras que los precios se mantienen un 50 por cien más altos que el promedio observado entre 2017 y 2019.

El carbón no es una energía del pasado. Las nuevas fuente de energía, llamadas “renovables”, no sustituyen a las tradicionales sino que se suman a ellas. No obstante, los “expertos” siguen esperando que la demanda mundial se estabilice en 2027, incluso si el consumo de electricidad aumenta drásticamente, dijo Keisuke Sadamori, director de mercados de la Agencia Internacional de la Energía.

Si bien la demanda en la mayoría de las economías avanzadas ya ha alcanzado su punto máximo y se espera que siga disminuyendo, no es el caso en Asia, que sigue estando en el centro del comercio internacional de carbón, con todos los principales países importadores (China, India, Japón, Corea y Vietnam), mientras que entre los mayores exportadores se encuentran Indonesia y Australia.

Pero es sobre todo China quien sigue siendo un protagonista clave en este sector. Un tercio del carbón consumido en el mundo se quema en las centrales eléctricas chinas.

La demanda de carbón en China para 2027 podría variar 140 millones de toneladas más o menos en comparación con las previsiones, dependiendo, por ejemplo, de las temperaturas invernales. Los “expertos” siguen esperando que el año que viene empiece a marcar un punto de inflexión en el consumo chino.

El consumo de electricidad está aumentando considerablemente debido a la electrificación del transporte y la calefacción, la creciente demanda de aire acondicionado y el aumento del consumo en nuevos sectores como los centros de datos.

El robo de los fondos rusos puede quebrar las finanzas europeas

Estados Unidos y la Unión Europea prestan ayuda a Ucrania a expensas de los activos embargados a Rusia. Hay planes de confiscación pero el depositario, que es Euroclear, un banco privado con sede en Bruselas, se opone a ello. No quiere responsabilizarse de las torpezas de los políticos de Bruselas.

Euroclear es uno de los mayores depositarios y un actor profesional en el mercado de valores. Las relaciones de depósito con depositarios de todo el mundo le permiten ocupar un lugar único en la infraestructura financiera internacional.

Más de 300.000 millones de euros en poder de Moscú fueron depositados en las cuentas de Euroclear. El año pasado ganó 4.400 millones invirtiendo el dinero ruso.

El Departamento de Finanzas de Estados Unidos asignó a Ucrania un préstamo de 20.000 millones de dólares como parte del préstamo general del G7 de 50.000 millones de dólares con cargo al dinero embargado a Rusia.

En Moscú lo llaman robo. El G7 “está robando el dinero de otros, preparando el terreno para apoderarse y gastar todas las reservas soberanas rusas en Occidente”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores.

En Euroclear están preocupados, y no lo ocultan. El depositario no debería ser considerado responsable si la Unión Europea decide confiscar activos a favor de Ucrania, dijo la directora del sistema belga de liquidación y compensación, Valerie Urban, en una entrevista (*).

“No podemos estar en una situación en la que se confiscan activos y unos años después llega Rusia y llama a la puerta exigiendo que les devuelvan su dinero, que ya no existe”, explicó.

La posición es clara: el depositario garantiza la seguridad de los fondos confiados, y si no lo hace, tarde o temprano se enfrentará un proceso judicial. Por ello, subrayó Urban, es necesario un procedimiento de “transferencia de compromisos”.

Las reclamaciones deberían presentarse ante la Unión Europea y no ante el propio depositario, lo que minimiza la vulnerabilidad jurídica de Euroclear.

En el banco son conscientes de que las sanciones no son eternas y que algún día se levantarán. Entonces surgirá la cuestión de los responsables del robo de las reservas. Evidentemente, el depositario, que no actúa por voluntad propia sino bajo coacción, no va a reparar el daño causado a Rusia.

La empresa no sólo corre el riesgo de sufrir daños en su reputación, sino también daños financieros.

En su negocio Euroclear se guía por los reglamentos de la Unión Europea. Sin embargo, la pérdida de la reputación de una institución fiable conducirá a pérdidas significativas, y en los años venideros, y la Unión Europea, por supuesto, no compensará nada.

No puede sobrevivir a un golpe así. De acuerdo con las reglas de gestión de riesgos, el intermediario financiero, al presentar una reclamación, está obligado a formar reservas en caso de pérdida, lo que reducirá automáticamente el capital. Teniendo en cuenta el tamaño de los activos, el importe de las demandas superará el tamaño del capital de la empresa, y eso ya es una quiebra.

En Estados Unidos, cuando los periodistas preguntan, ni saben ni contestan. Se lavan las manos porque Estados Unidos no es formalmente responsable de la situación. “Sólo puedo decir una vez más sobre el proyecto ERA [el préstamo a Ucrania por los países del G7 con reembolso de los ingresos de los activos robados a Rusia] que es un precedente histórico único”, dijo el subsecretario de Estado para Gestión y Recursos, Richard Verma.

El intento de transferir los activos soberanos de Rusia a Ucrania está plagado de consecuencias impredecibles. Zelensky acaba de exigir que la Unión Europea le entregue los 300.000 millones congelados, lo cual significa robo, guerra con Rusia y represalias aterradoras.

Los riesgos económicos y legales para la Unión Europea son mucho mayores: la mayoría de los activos congelados están en cuentas europeas. La confiscación socava la confianza de los inversores internacionales en el sistema jurídico europeo y en el euro como moneda de reserva.

China y otros países comenzarán a retirar activos de la Unión Europea, lo que representa una amenaza para la estabilidad económica, ha advirtido el Banco Central Europeo.

La Unión Europea se encuentra en una situación muy difícil. La presión de Estados Unidos se está intensificando y las exigencias de Rusia siempre serán satisfechas. Bruselas tendrá que responder mientras Washington, como siempre, minimiza sus propios riesgos.

(*) https://www.bloomberg.com/news/articles/2024-12-10/euroclear-warns-of-liability-risk-in-confiscating-russian-assets

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