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Día: 17 de diciembre de 2024 (página 1 de 1)

Los partisanos vuelven a Europa

Contaba el escritor antifascista Arturo Barea que estando en su puesto de trabajo en el edificio de Telefónica de Madrid, un obús de la Legión Cóndor enviada por los nazis para apoyar a Franco atravesó los gruesos muros e impactó contra la pared. Milagrosamente, el obús no estalló.

Al llevar el obús al patio, fue desarmado por los artificieros republicanos que descubrieron en su interior una nota: ”Camaradas: no temáis. Los obuses que yo cargo no explotan -Un trabajador alemán.” El sabotaje y el ataque en la retaguardia fue la única forma que tenían de hacer la guerra los que menos tenían: los pobres.

La guerra partisana no ha terminado. Al igual que el ABC franquista o el Das Reich nazi tenían orden de no publicar noticias sobre las derrotas de sus respectivos ejércitos, la prensa occidental tiene orden de no publicar lo que ocurre tras las líneas de combate ucranianas donde el ejército tiene que enfrentarse contra un enemigo interior: la población que apoya al ejército ruso.

El 27 de junio de 2023, dos misiles balísticos rusos S-300 impactaron contra una pizzería en Kramatorsk justo cuando se encontraban cenando varias decenas de mercenarios y personal de la OTAN. Para poder localizarlos, el ejército ruso necesitó del apoyo de la población civil que facilitó la ubicación de la pizzería.

Pero no hace falta irse tan lejos. El 19 de octubre de este año, el periódico ruso Izvestia informaba que cerca de Odessa la policía ucraniana encontró el cadáver del empresario Gennady Behbudyan, vinculado al reclutamiento forzoso de la población ucraniana para llevarla al matadero. El pasado noviembre, en Járkov los partisanos ucranianos quemaban la oficina de reclutamiento en la sucursal de Ukrposhta. Se queman coches de oficiales del ejército, se colocan bombas en comisarías, pasan información de especial relevancia al ejército ruso, se descarrilan o se vuelan trenes, etc.

Y es que hay historias que parecen de película, pero es que la ficción está basada en la realidad. A finales de octubre de este año, los servicios especiales rusos junto a la 36º Brigada de Fusiles Motorizada rescataba a un ciudadano norteamericano en territorio ocupado por Ucrania que llevaba facilitando información al ejército ruso desde hacía más de 2 años. Este ciudadano, entre otras cosas, había facilitado información muy valiosa que sirvió al ejército ruso para la liberación de la zona de Ugledar. Actualmente se está tramitando su asilo político en Rusia.

A medida que el ejército ucraniano va cayendo derrota tras derrota, la desazón de sus soldados y el ánimo por la guerra del pueblo ucraniano va cayendo. En consecuencia, la resistencia y los partisanos ucranianos se hacen más fuertes y proyectan acciones de mayor envergadura. No es casual que el número de deserciones durante este otoño se haya multiplicado por cinco o que, a pesar de haber declarado una amnistía para los soldados ucranianos que desertaban del frente, solamente regrese el 10%.

El avance del Ejército Rojo en Europa fue posible gracias a su colaboración con el movimiento partisano que hacía imposible la ocupación a las huestes nazis. Al igual que vuelven los imperialistas occidentales, vuelve la guerra partisana.

 

Fuente: Izvestia.ru

Ucrania asesina a un general ruso en un atentado terrorista en Moscú

Esta mañana se ha producido una explosión en Moscú que asesinó al general Igor Kirillov, jefe de las fuerzas de defensa nuclear, biológica y química (NBC) de Rusia, y su asistente Ilya Polikarpov. El incidente se produjo cuando el general salía de un edificio residencial y la explosión provino de un dispositivo escondido en un patinete.

El general Kirillov se había destacado en la denuncia de los laboratorios de guerra biológica de Estados Unidos que las tropas rusas encontraron en las zonas liberadas de Ucrania.

El Comité de Investigación de Rusia, principal institución investigadora del país, abrió inmediatamente una investigación penal sobre el doble asesinato y calificó la muerte como un “ataque terrorista”. El artefacto fue detonado a distancia y la explosión tuvo un carácter dirigido.

Los especialistas incautaron los componentes del dispositivo, cuya potencia era equivalente a unos 300 gramos de TNT. Zapadores y cinólogos inspeccionaron la zona cercana al incidente y, según datos preliminares, no se encontraron otros artefactos explosivos.

Kirillov estaba en el punto de misra. El día antes de su muerte, los servicios secretos ucranianos (SBU) lo habían acusado in absentia por el uso de tales armas y en octubre Reino Unido le dio la vuelta a la historia, sancionando al general, acusándolo de haber supervisado el uso de armas químicas en Ucrania y de haber desempeñado un papel importante en la difusión de la “desinformación” procedente del Kremlin.

Como los demás atentados terroristas que se han producido en Rusia desde el comienzo de la guerra hace casi tres años, en la explosición ha participado el MI6. No obstante, en el atentado de Crocus en abril, en el que 137 personas fueron asesinadas, Rusia preguntó a Francia por si hubiera tenido alguna participación en el mismo.

El general ruso acusó repetidamente a Estados Unidos y Ucrania de violar la Convención sobre Armas Biológicas y advirtió de que el gobierno de Kiev podría organizar un ataque de falsa bandera con una ”bomba sucia”, entrenando a personal para producir y detonar tales artefactos en zonas pobladas.

En marzo de 2022 presentó documentos de que los biolaboratorios financiados por el Pentágono en Ucrania estaban desarrollando armas biológicas utilizando murciélagos y aves.

Los documentos mostraban experimentos con la población de Ucrania, ensayos de productos farmacéuticos y exportación de muestras biológicas a Estados Unidos con fines ofensivos.

En enero de este año acusó a los dirigentes estadounidenses, entre ellos Gina Haspel, Alex Azar y Anthony Fauci, de obstruir las investigaciones sobre el origen del “covid”.

En septiembre de 2023 calificó de amenaza la red de laboratorios biológicos estadounidenses, citando un laboratorio ilegal de California que albergaba patógenos como el “covid”, el vih y la hepatitis.

Kirílov declaró que Ucrania utilizó de forma encubierta munición química DM-105 camuflada como proyectiles de humo en Sudzha, en la región rusa de Kursk, en agosto.

También reveló que el ejército ruso frustró la operación de Ucrania para apoderarse de la central nuclear de Zaporiya en octubre.

 

Crisis de confianza en el Tribunal Penal Internacional

En una reciente reunión en La Haya, los representantes estatales ante el Tribunal Penal Internacional se angustiaron por las desastrosas implicaciones paral derecho internacional si Benjamin Netanyahu y Yoav Gallant no rindieran cuentas por los crímenes de guerra cometidos en Gaza.

Las órdenes de detención contral Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu y su ex Ministro de Guerra, Yoav Gallant, el 21 de noviembre, no solo conmocionó a las camarillas israelí y estadounidense, sino también a algunos de los 125 Estados Partes del Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional, que pronto serían los encargados de ejecutar esas órdenes, una vez que hayan sido certificadas y comunicadas allos por el Registro de el Tribunal.

La semana pasada, en las salas del Centro de Convenciones del Foro Mundial de La Haya, los representantes de esos países se reunieron para la 23 Sesión de la Asamblea de los Estados Partes (ASP) del Tribunal Penal Internacional, el órgano representativo que financia, gobierna y supervisa la implementación del tratado fundacional del Tribunal Penal Internacional. En última instancia, la ASP garantiza que los perpetradores de los crímenes internacionales más graves sean detenidos, juzgados y encarcelados.

Tanto en la reunión oficial de la ASP como tras bambalinas en los pasillos de La Haya, el tema que estaba en la mente de todos era la cuestión de las órdenes de detención del Tribunal Penal Internacional contra Netanyahu y Gallant y las implicaciones potencialmente desastrosas paral orden internacional basado en reglas si los Estados Partes ceden a las presiones externas que buscan proteger a los funcionarios israelíes de la rendición de cuentas.

Entre los crímenes de los que se acusa a Netanyahu y Gallant, en órdenes de detención clasificadas como “secretas”, se encuentran “el crimen de guerra de inanición como método de guerra y los crímenes contra la humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos”, todos ellos “parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil de Gaza”.

Al sugerir el crimen de genocidio –sin utilizar el término–, los jueces de la Sala de Cuestiones Preliminares del Tribunal Penal Internacional citaron “motivos razonables para creer que [Netanyahu y Gallant] privaron intencional y conscientemente a la población civil de Gaza de objetos indispensables para su supervivencia”.

Si Netanyahu, Gallant y otros dirigentes israelíes susceptibles de ser acusados ​​de crímenes graves se sienten bajo presión, también se sienten los 125 Estados Partes del Estatuto de Roma, ante la perspectiva de detener y entregar a los dirigentes de un estado supuestamente democrático, respaldado por Occidente –y el querido aliado del estado más poderoso del mundo.

El horror sólo aparece con la conciencia

“Estamos en un punto de inflexión en la historia”, dijo la jueza del Tribunal Penal Internacional y presidenta de el Tribunal, Tomoko Atame, a la Asamblea en la apertura de los procedimientos de la ASP el 2 de diciembre en la capital holandesa.

“El derecho internacional y la justicia internacional están bajo amenaza”, dijo Atame. “El peligro paral Tribunal es existencial […] El futuro del Tribunal está ahora completamente en sus manos”.

Docenas de ministros de asuntos exteriores y delegados de diversa procedencia subieron al estrado de la Asamblea, pidiendo que se ponga fin a los dobles raseros y a la impunidad; que se persiga a los autores de los crímenes más graves “sin temor ni favoritismo”; que los Estados Partes cooperen con el Tribunal, en primer lugar y sobre todo, ejecutando las órdenes de detención.

La única delegada que se refirió al ataque de Israel a Gaza con algún detalle fue la ministra de Justicia de Namibia, Yvonne Dausab. El país africano “recibe con agrado las recientes órdenes de detención emitidas por el Tribunal Penal Internacional contral Primer Ministro Benjamin Netanyahu y el ex ministro de Defensa Yoav Gallant”, declaró Dausab.

“Namibia está consternada por la muerte, las heridas y el sufrimiento de la población del territorio palestino ocupado, su desplazamiento indiscriminado y la destrucción de infraestructuras, incluidas escuelas y hospitales”, dijo Dausab. “La negación del acceso a la ayuda humanitaria es una afrenta total a las Convenciones de Ginebra […] Nuestra conciencia colectiva civilizada debe estar horrorizada”.

Amenazas contra los miembros del Tribunal

En la reunión muchos Estados Partes y grupos no gubernamentales que también hablaron se centraron en la letanía de amenazas, actos de intimidación y sabotaje que ha enfrentado el Tribunal Penal Internacional, algunos de los cuales son más descarados por parte de Estados que se han negado a adherirse al Estatuto de Roma.

Estas amenazas parecen provenir de múltiples direcciones.

“Es muy posible imaginar una aplicación quirúrgica de un Onyx hipersónico desde un barco ruso en el Mar del Norte en el Tribunal de La Haya”, sugirió el presidente ruso, Dmitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, en respuesta a la orden de detención del Tribunal Penal Internacional contra Vladimir Putin, emitida por el tribunal en marzo de 2023, “así que, jueces, miren atentamente al cielo”.

A raíz de las órdenes de detención del Tribunal Penal Internacional contra dirigentes israelíes, algunos políticos estadounidenses parecen dispuestos a unirse a Rusia en su asalto al tribunal penal más importante del mundo.

“El Tribunal Penal Internacional es un tribunal irregular y Karim Khan es un fanático desquiciado”, declaró el senador de Arkansas Tom Cotton en X/Twitter. “Ay de él y de cualquiera que intente hacer cumplir estas órdenes judiciales ilegales. Permítanme darles a todos un recordatorio amistoso: la ley estadounidense sobre el Tribunal Penal Internacional se conoce como Ley de Invasión de La Haya por una razón. Piénsenlo”.

En una carta del 24 de abril, un mes antes de que el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, Karim Khan, solicitara órdenes de detención contra Netanyahu y Gallant, Cotton y otros once senadores republicanos advirtieron que “Estados Unidos no tolerará ataques politizados del Tribunal Penal Internacional contra nuestros aliados”.

“Apunten a Israel y los atacaremos a ustedes”, agregaron los senadores. “Si siguen adelante con las medidas indicadas en el informe, nos moveremos para terminar con todo el apoyo estadounidense al Tribunal Penal Internacional, sancionaremos a sus funcionarios y asociados y les prohibiremos a ustedes y a sus familias ingresar a los Estados Unidos. Han sido advertidos”.

A principios de junio, tras la solicitud de Khan de que se emitan órdenes de detención, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó, por 247 votos a favor y 155 en contra, sanciones al Tribunal Penal Internacional. Cuarenta y dos demócratas votaron a favor. La Resolución 8282 de la Cámara de Representantes espera la aprobación del Senado de Estados Unidos.

‘Nos matan con bombas estadounidenses y europeas’

Los aliados de Estados Unidos que pronto tendrán la tarea de ejecutar las órdenes de detención de Khan contra los dirigentes israelíes también han sido amenazados. “A cualquier aliado –Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia– que intente ayudar al Tribunal Penal Internacional, lo vamos a sancionar”, dijo el senador de Carolina del Sur Lindsey Graham a Fox News a finales de noviembre, refiriéndose al Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya como un tribunal belga.

“El Estatuto de Roma no se aplica a Israel ni a Estados Unidos”, declaró Graham en otra ocasión, “porque no fue concebido para perseguirnos”.

Los intentos más atroces de frustrar el procesamiento de los dirigentes israelíes por parte del Tribunal Penal Internacional parecen haber sido realizados por el propio Israel: presunto pirateo de las aplicaciones informáticas del Tribunal Penal Internacional y amenazas macarras y cara a cara contra la ex fiscal jefe Fatou Bensouda.

Las amenazas contral Tribunal podrían resultar contraproducentes, dijo el abogado australiano de derechos humanos Chris Sidoti a la ASP la semana pasada. La “postura pomposa de políticos engreídos” es una cosa, dijo Sidoti. Según el artículo 70 del Estatuto de Roma, continuó Sidoti, las acciones que intimidan, corrompen o lesionan a testigos, funcionarios judiciales y al propio tribunal son delitos procesables.

También lo son los actos que ayudan e incitan a los crímenes del Estatuto de Roma. “¡Nos matan con bombas estadounidenses y europeas!”, gritó Raji Sourani, director del Centro Palestino de Derechos Humanos, en una sesión paralela a la Asamblea de la semana pasada, en la que no había sitio para nadie, golpeando la mesa con el puño y pidiendo rendición de cuentas.

“¿Queréis que Gaza y Palestina sean el cementerio del derecho internacional? Los pueblos libres y comprometidos de todo el planeta no pueden ser rehenes de cuatro, cinco o seis Estados que se apropian de todo este sistema jurídico internacional y quieren destruirlo, quieren desterrarlo […] ¡Es kafkiano!”

El doble rasero occidental

Las amenazas contral Tribunal Penal Internacional por parte de Estados no miembros del Convenio de Roma son motivo de enorme preocupación, declararon los delegados de la Asamblea de la semana pasada. Mucho más preocupante es la falta de voluntad de quienes se han adherido al tratado fundacional del Tribunal para cumplir con su deber legal de ejecutar las órdenes de detención. Abundan las declaraciones contradictorias.

“El gobierno federal [alemán] se adhiere a la ley, porque nadie está por encima de ella”, dijo la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalina Baerbock, al margen de una reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7 en la ciudad italiana de Fiuggi, el 26 de noviembre.

Días antes, el portavoz del gobierno alemán, Steffen Hebestreit, anunció que se examinarían “cuidadosamente” las “medidas internas” derivadas de las órdenes de detención contra dirigentes israelíes, y añadió: “Me resulta difícil imaginar que ejecutemos detenciones”.

“Francia cumplirá con sus obligaciones internacionales”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores francés el 27 de noviembre, estipulando que, como dirigente de un Estado no parte del Estatuto de Roma, Netanyahu gozaba de inmunidad.

A raíz del acuerdo de alto el fuego en Líbano alcanzado apenas 24 horas antes –con Francia como co-garante–, la posición de Francia sobre la inmunidad de Netanyahu parecía ser un quid pro quo. “De conformidad con la amistad de larga data entre Francia e Israel”, añadió el comunicado de Francia del 27 de noviembre, “Francia tiene la intención de seguir trabajando en estrecha cooperación con el Primer Ministro Netanyahu y las demás autoridades israelíes para lograr la paz y la seguridad para todos en Oriente Medio”.

De hecho, ni los Estados no partes del Estatuto de Roma ni sus dirigentes gozan de inmunidad. “La calidad [oficial] de Jefe de Estado o de Gobierno, de miembro de un Gobierno o parlamento, de representante electo o de funcionario gubernamental no eximirá en ningún caso a una persona de responsabilidad penal”, establece el artículo 27 del Estatuto.

“Nadie, sin importar quién sea o dónde se encuentre, puede escapar de la justicia”, dijo el embajador de Hungría a la ASP la semana pasada, aunque Hungría fue uno de los primeros Estados Parte de Roma, junto con Argentina, en anunciar que Netanyahu sería bienvenido a visitar el país.

Las triquiñuelas de los anfitriones

Irlanda sería menos hospitalaria. “No podemos decir que nos preocupamos por las víctimas y luego invitar a los perpetradores a nuestra casa”, dijo la embajadora irlandesa en Países Bajos, Ann Derwin, a la ASP la semana pasada. “La justicia no es un menú a la carta”, dijo Derwin. “No podemos elegir cumplir con nuestras obligaciones bajo los Estatutos de Roma cuando nos conviene e ignorarlas cuando no”.

Fiel a su condición de estado anfitrión del Tribunal Penal Internacional, tal vez Países Bajos haya tomado el camino correcto. “Actuamos en base a las órdenes de detención para personas que estén en territorio holandés”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores holandés, Caspar Veldkamp, ​​a la cámara baja del Parlamento holandés en noviembre.

Días después, el primer ministro, Dick Schoof (conocido en su país como “El Triquiñuelas”), vaciló. “Hay posibles escenarios […] en los que [Netanyahu] podría venir a Países Bajos sin ser arrestado”, dijo Schoof en una conferencia de prensa en vísperas de la ASP.

“Eso no es correcto”, dijo el Representante Permanente de Países Bajos ante el Tribunal Penal Internacional, Henk Cor van der Kwast, insistiendo en que el Ministro de Asuntos Exteriores Veldkamp tenía razón. “Si [Netanyahu] viene, será arrestado”, dijo van der Kwast.

El Tribunal expurga sus miserias internas

La semana pasada, tumbado en una escalera del Centro de Convenciones del Foro Mundial de La Haya, el embajador de Sudáfrica en Países Bajos, Vusi Madonsela, habló sobre el ambiguo compromiso de ejecutar las órdenes de detención contra los dirigentes israelíes y la crisis de confianza que esto ha engendrado entre las partes del Estatuto de Roma.

“Entendemos que incluso Países Bajos pueden estar dudando en esa dirección, que dicen que creen que existe un vacío técnico que les permitiría no cooperar con el Tribunal mediante la detención y entrega del Primer Ministro Netanyahu o del ex ministro Gallant”, dijo Madonsela.

“Todos los Estados Partes deben estar dispuestos a poner el hombro y cooperar con el Tribunal, o de lo contrario el sistema de justicia penal internacional se verá socavado”, añadió.

El artículo 86 del Estatuto de Roma obliga a los Estados Partes a “cooperar plenamente con el Tribunal”, incluso ejecutando las órdenes de detención, sin condiciones ni peros. La sugerencia de que no lo harían es la raíz de la crisis de confianza en el Tribunal Penal Internacional, declararon los oradores de la Asamblea de Estados Partes de la semana pasada.

“Podemos tener Estados Partes que aplaudan ruidosamente una decisión tomada por el Tribunal mientras indican una falta de voluntad para hacer cumplir otra”, dijo el jurista australiano Chris Sidoti a los delegados la semana pasada. “Esta inconsistencia, esta hipocresía, plantea una amenaza más grave al derecho internacional, a los órganos judiciales internacionales y al estado de derecho internacional que cualquier otra cosa […] Acepto que los Estados actúen en su propio interés. Acepto que siempre lo han hecho y siempre lo harán. Pero en el pasado, a menudo consideraban que sus propios intereses se satisfacían mejor mediante un esfuerzo a largo plazo para construir un estado de derecho internacional con leyes bien desarrolladas e instituciones que funcionen. Ahora, cada vez más, los Estados parecen considerar que sus propios intereses son de corto plazo y completamente egoístas. Esa es la causa fundamental de la crisis”.

—David Kattenburg https://mondoweiss.net/2024/12/meetings-at-the-hague-reveal-crisis-and-turmoil-as-state-representatives-grapple-with-israeli-warrants/

Europa quiere enviar a Ucrania fuerzas ‘de paz’ en plena guerra

Los mercenarios no han sido suficientes y en Europa ya no saben qué inventar para justificar el envío de tropas a Ucrania. Las últimas filtraciones hablan de 40.000 soldados que, en plena guerra, se enviarían como “fuerzas de paz”, al estilo de los cascos azules de la ONU.

El objetivo es congelar la guerra actual en los puntos de contacto, como hicieron en 1953 en la península de Corea, con altos muros, terrenos minados, alambradas…

El promotor de la iniciativa es Macron y el presidente polaco Duda, con una amplia experiencia en repatriar cadáveres desde Ucrania, ha dicho que no. Por el contrario, a Meloni no le parece mal. Le gustan las aventuras, como las de su admirado Mussolini en Abisinia.

Mientras, en el frente las tropas ucranianas no son capaces de mantener sus posiciones y los rusos siguen avanzando metódicamente. No es que los rusos aceleren su ofensiva sino que los ucranianos simplemente ya no son capaces de sostener el frente. En esta etapa no se ve ningún impulso decisivo. Los rusos avanzan sector por sector.

Las tropas ucranianas se enfrentan a graves problemas debido a la falta de recursos y a la rotación de tropas, hasta el punto de que ni siquiera tienen tiempo de construir estructuras defensivas.

En Ucrania el campo de batalla es transparente: cualquier concentración de fuerzas para la ofensiva es inmediatamente detectada y atacada por el adversario. Los ucranianos casi no tienen otras opciones.

El 80 por cien de la infraestructura energética de Ucrania está en ruinas

El avance metódico de Rusia no sólo está provocando el colapso del ejército de Ucrania, sino que también está teniendo consecuencias perjudiciales para la infraestructura energética del país.

Desde el colapso de la Unión Soviética, Ucrania no ha construido ni una sola central eléctrica. Todas sus centrales nucleares, hidroeléctricas y térmicas fueron construidas durante la era soviética. Hoy, después de meses de combates y una campaña de ataques de precisión rusos lanzados en represalia por los ataques de Kiev contra territorio ruso, alrededor del 80 por cien de la infraestructura energética de Ucrania está en ruinas.

Esta sombría situación se ve agravada aún más por la corrupción rampante, que está obstaculizando los esfuerzos para proteger las instalaciones energéticas de Ucrania trasladándolas a refugios subterráneos reforzados.

El gobierno de Kiev ha asegurado que si continúan los ataques rusos a la infraestructura energética, los ucranianos podrían sufrir cortes de energía de 12 a 20 horas diarias este invierno. El terrible estado de la red eléctrica de Ucrania también ha comenzado a afectar a las restantes centrales nucleares del país.

El 13 de diciembre Rusia lanzó un ataque masivo contra la infraestructura energética de Ucrania, el duodécimo ataque a gran escala contra instalaciones energéticas este año, que según Zelensky se llevó a cabo con 93 misiles y más de 200 drones. Los dirigentes locales de Ivano-Frankivsk dijeron que se trataba del peor ataque en la región hasta el momento.

Cinco de los nueve reactores nucleares operativos de Ucrania se vieron obligados a reducir la producción el 13 de diciembre a petición del operador de la red eléctrica de Ucrania. Estos cambios se realizaron porque las centrales nucleares necesitan conexiones fiables a la red eléctrica, no sólo para transmitir la electricidad que producen, sino también para recibir la electricidad necesaria para la refrigeración. La ausencia de tales conexiones requeriría el cierre de la planta o el riesgo de fallos del sistema de seguridad con consecuencias potencialmente catastróficas.

El Kremlin destacó que el ataque fue una respuesta al ataque del régimen de Kiev contra una base aérea militar en el suroeste de Rusia con misiles de fabricación estadounidense.

Desde el comienzo de la guerra, las fuerzas rusas han destruido ocho centrales eléctricas y más de 800 instalaciones de producción de calor en Ucrania, causando daños por más de 10.000 millones de dólares al sistema energético del país.

Sólo en agosto Rusia disparó más de 200 misiles y drones contra instalaciones de generación de energía ucranianas para cortar la capacidad de producción de energía. El 17 de noviembre lanzó uno de sus mayores ataques a la red eléctrica de Ucrania desde el inicio de la guerra, con 120 misiles y 90 drones. Luego estuvieron los devastadores ataques del 13 de diciembre.

La ola de ataques coordinados contra las instalaciones energéticas de Ucrania, incluidas las centrales térmicas, está sumiendo a todo el país en la oscuridad invernal y perturbando la distribución de agua, la calefacción, el saneamiento y la eliminación de aguas residuales, así como el suministro de electricidad. Como consecuencia de ello, los civiles y las empresas ucranianas han sufrido cortes de energía y apagones prolongados, lo que genera temores de que la situación energética se vuelva aún más grave a medida que se agudice el invierno.

Aumenta del precio de la leña para calefacción en Marruecos

Además de las difíciles condiciones sociales y económicas, los habitantes de las zonas montañosas del interior de Marruecos deben hacer frente también a la ola de frío de estos días, que agrava su miseria, en particular debido al aumento del precio de la leña para calefacción.

En esas regiones, azotadas por nieves y ventiscas, el combustible es vital y las poblaciones suelen tener dificultades para obtenerlo ante la gran demanda y los precios fuera del alcance de muchas familias.

Los precios de la leña han experimentado un claro aumento con la llegada de la temporada invernal, empeorando considerablemente la situación de las familias de estas zonas que presentan uno de los índices de pobreza más elevados de Marruecos.

El invierno es especialmente duro para los habitantes de estas regiones, especialmente para los escolares cuyas aulas no tienen calefacción. Además, cientos de escuelas cierran con cada ola de frío que azota estas regiones, penalizando a miles de estudiantes ya maltratados por las pésimas condiciones de vida.

Algunos explican el aumento de los precios de la leña por el aumento de los costes de producción y transporte, aunque las poblaciones afectadas acusan a los comerciantes de especular con la leña.

Las poblaciones rurales están obligadas a dedicar una parte importante de sus ingresos a la compra de leña. La madera representa una fuente esencial de energía para muchos hogares en esas regiones donde el acceso a otras formas de energía es limitado y costoso.

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