La web más censurada en internet

Día: 29 de agosto de 2024 (página 1 de 1)

En el desierto del Sáhara las lluvias aumentarán exponencialmente

En el desierto más seco del planeta, el Sáhara, en los últimos 35 años las precipitaciones han aumentado (1) y las previsiones indican que durante los meses de agosto y septiembre la cantidad habitual de lluvia se podría multiplicar por cinco (2).

El Sahara es de una aridez extrema. En muchas regiones, las precipitaciones anuales no superan los 25 litros por metro cuadrado, y en algunos lugares puede pasar un año entero sin registrar una sola gota de lluvia.

La aridez está provocada por la célula de Hadley, que crea un sistema de alta presión atmosférica que hace que el aire descienda allí. Este fenómeno seca la atmósfera e impide la formación de nubes y lluvia.

Sin embargo, ahora tendrá lugar un episodio lluvioso que promete traer importantes cantidades de precipitaciones en el desierto. Tiene su origen en un cambio de ubicación de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), una franja de alta humedad y precipitación que rodea el Ecuador, donde se encuentran los vientos alisios de ambos hemisferios.

Este encuentro genera un ascenso del aire, la formación de nubes y lluvia. Ahora la ZCIT se ha desplazado mucho más al norte de lo habitual, lo que ha permitido que los sistemas de tormentas se desplacen hacia el Sahara. Este desplazamiento ha introducido aire húmedo en una región conocida por su extrema aridez, lo que ha provocado lluvias inesperadas en el desierto.

Los modelos meteorológicos como el GFS y el ECMWF estiman que algunas zonas desérticas el volumen de precipitaciones multiplicará por cinco la media mensual normal. Podría recibir en unos días la cantidad de lluvia que recibiría normalmente en varios años.

Los modelos muestran que el fenómeno meteorológico podría ser uno de los más importantes de las últimas décadas. Las proyecciones indican que algunas regiones del Sahara podrían multiplicar por diez las precipitaciones medias.

El modelo GFS predice precipitaciones generalizadas durante los próximos 16 días, mientras que el ECMWF sugiere que las lluvias podrían persistir incluso hasta principios de septiembre. Los modelos sugieren que el evento actual podría ser uno de los más importantes en décadas, con precipitaciones que superan las cifras históricas para el desierto.

Para entender el fenómeno, los científicos han analizado los datos de precipitaciones en el Sahara durante los últimos 53 años. Solo en cuatro ocasiones se ha producido una fuerte anomalía que haya provocado precipitaciones significativas en agosto, lo que sugiere que eventos como el pronosticado ocurren menos de una vez por década.

En septiembre la situación es aún más inusual. Solo se observó un evento similar en 1994.

El Sáhara no siempre fue un desierto árido. Hasta hace 5.000 años estuvo cubierto de ríos y vegetación tropical.

(1) https://www.nature.com/articles/nature22069
(2) https://www.severe-weather.eu/global-weather/unexpected-rainfall-event-sahara-desert-2024-anomaly-fa/

La ‘seguridad nacional’ se ha apoderado de las redes sociales y los mercados de capitales

En los tiempos del imperialismo el mercado “libre” es una entelequia. España ha prohibido la venta de Talgo a una empresa húngara por razones de “seguridad nacional”. Estados Unidos prohibió TikTok por el mismo motivo. China prohibió Google y Youtube. Rusia prohibe Meta/Facebook, a la que considera como una organización “extremista”.

Son sólo algunos ejemplos, pero se podrían poner muchos más. Esta misma mañana el Tribunal Supremo de Brasil le ha concedido un plazo de 24 horas a Elon Musk para nombrar un representante legal para la red social X/Twitter en el país, bajo la amenaza de prohibirla en caso contrario (*).

Los medios están empeñados en señalar con el dedo a países, como China, pero las prohibiciones de TikTok, por ejemplo, proceden de países como Bélgica, Canadá, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Taiwán…

Pavel Durov, el dueño de Telegram, era conocido en todo el mundo por su negativa a cooperar con la policía, y ésa es una de las razones de su éxito. El objetivo de su detención es obligarle a llegar a un acuerdo de colaboración, es decir, a convertir Telegram en un apéndice de la policía.

El dueño de la red social llegó a Paris procedente de Bakú, donde coincidió con la visita a Putin, a la que nos referimos en otra entrada. Algunas fuentes afirmaron que ambos se entrevistaron en la residencia del Presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, durante la cena, pero no hubo confirmación oficial. El lunes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que no se habían reunido.

No obstante, la inteligencia estadounidense cree que Durov tiene un acuerdo con el Kremlin, lo que ha dado lugar a una ola de aspavientos histéricos parecida a la de TikTok. Menudean las invocaciones acerca de la “seguridad nacional”, que es algo que sirve para cualquier cosa, como antiguamente lo fue el “terrorismo”.

Además, como también dijimos ayer, algunas de las comunicaciones de los departamentos militares rusos (y ucranianos) pasan por Telegram, por lo que Durov podría entregar el acceso a los movimientos del ejército ruso.

Una característica de Telegram es que el historial de los canales se almacena en servidores en la nube, mientras que los que están protegidos por cifrado de extremo a extremo no se almacenan en ningún lugar, excepto en la memoria del terminal que utilice el usuario. Si un usuario conversa desde un móvil, no podrá seguir la misma conversación desde un ordenador.

Para que un tercero pueda acceder a los canales de comunicación cifrados, es necesario no sólo conocer los números de teléfono a los que están vinculadas las cuentas, sino también acceder al propio dispositivo. Mientras tanto, la información del usuario seguirá siendo confidencial.

La detención de Durov no tiene precedentes, salvo la de la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, en Canadá en 2018. Pero antes de Durov, ningún propietario de una red social había sido condenado por no hacer el papel censor que corresponde a los jueces y la policía.

Uno de los casos más famosos fue la detención de Alexander Vinnik en 2022 mientras estaba de vacaciones en Grecia, seguido de su extradición a Estados Unidos. Vinnik fue un operador ruso de criptomonedas de 2011 a 2017 que se confesó culpable de lavado de dinero negro.

Los caciques de los grandes monopolios tecnológicos y los especuladores en criptomonedas se han puesto nerviosos. La cotización de la criptomoneda “ton” asociada a Telegram cayó un 23 por cien cuando se anunció la detención de Durov. El miedo es que su colapso arrastre al resto de criptomonedas.

La presión de las grandes potencias capitalistas sobre los monopolios tecnológicos arrecia. La represión política y el control social requieren transparencia, es decir, acabar con el derecho a la intimidad de las personas. A veces los Estados tienen problemas para identificar y catalogar a ciertas categorías de ciudadanos.

Por lo tanto, no es sólo la libertad de expresión. Necesitan controlar las plataformas digitales para controlar masivamente a sus usuarios, lo que dicen y lo que piensan. El número total de usuarios de Telegram es de casi mil millones de personas, una octava parte de la población mundial. Ningún Estado puede ignorar una plataforma tan vasta de comunicación y para justificar la represión presentan a las redes sociales como si fueran Sodoma y Gomorra: fraudes, blanqueo de capitales, tráfico de drogas, pedofilia…

La manera de presionar a Durov para controlar Telegram es cortar su fuente de financiación. Todas las plataformas de criptomonedas tienen una espada de Damocles sobre sus cabezas. Se enfrentan a entre 10 y 20 años de prisión si no colaboran con Estados Unidos y transmiten la información necesaria.

Ni siquiera el mercado de criptomonedas escapa a los principios más elementales del capitalismo monopolista de Estado. El neoliberalismo es un fantasma que no ha existido nunca.

(*) https://www.nytimes.com/2024/08/28/technology/brazil-x-ban-elon-musk.html

Ucrania cierra el grifo del gas ruso hacia Europa

Como es su costumbre, los medios de comunicación le han dado la vuelta a la historia de los suministros del gas ruso que llegaba a Europa antes de las sanciones: es Putin quien ha cerrado el grifo, titula Euronews (*). Posiblemente también haya sido él quien voló el Nord Stream.

Ahora la realidad vuelve a poner las cosas en su sitio: Zelensky no va a renovar el contrato que permite el tránsito de gas ruso a través de Ucrania. El contrato vence el 31 de diciembre. Las exportaciones de gas ruso a Europa a través del territorio ucraniano terminarán entonces, aparentemente.

A pesar de la guerra, el año pasado el gasoducto transportó más de 14.000 millones de metros cúbicos de gas ruso, un volumen inferior a los 40.000 millones inicialmente previstos, que resulta crucial para algunos países europeos, como Austria, Hungría y Eslovaquia.

La decisión ucraniana “perjudicará gravemente los intereses” de quienes desean seguir comprando gas ruso, ha dicho Dmitry Peskov, portavoz de la presidencia rusa, que predice un aumento significativo de los precios. Los europeos “simplemente tendrán que pagar mucho más”, lo que podría perjudicar la competitividad de su industria en los mercados internacionales.

Rusia ha buscado alternativas fuera de Europa. Negocia con Turquía la creación de un centro de distribución que permitiría a Moscú mantener sus exportaciones a Europa sin pasar por Ucrania. Esa estrategia es parte de una reorientación más amplia de las exportaciones rusas, particularmente hacia China, en respuesta a las sanciones occidentales.

Por su parte, Ucrania planea sustituir el gas ruso por gas azerbaiyano. El presidente Ilham Aliyev ha revelado que la Unión Europea y Kiev le habían pedido que facilitara las negociaciones con Moscú, con la esperanza de encontrar una solución aceptable para todas las partes. Sin embargo, esta opción plantea desafíos logísticos, ya que Ucrania no tiene una frontera común con Azerbaiyán.

La Unión Europea pretende liberarse del gas ruso para 2027, pero, como suele ocurrir, los sueños no concuerdan con la realidad: las exportaciones de gas ruso hacia Europa crecieron un 26 por cien en el primer semestre de este año respecto al anterior.

Macron se llena la boca de improperios contra Moscú, pero Francia acaba de superar a Hungría en el volumen de compras de gas ruso. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, al que los europeos acusan de ser un submarino de Putin en Europa, denuncia la hipocresía: todos hacen lo mismo que ellos, y señala con el dedo especialmente a Polonia.

Hay países, como Austria y Eslovaquia, que siguen dependiendo en gran medida del gas que transita por Ucrania. El fin anunciado del tránsito les plantea, por lo tanto, un desafío considerable, que se extiende al conjunto de Europa.

En general, la Unión Europea está aumentando su volumen de negocios con Rusia. Los planes de Bruselas no se ajustan a la realidad. Rusia también se ha convertido en el principal exportador de hierro y acero a la Unión Europea. Su principal cliente es Italia, mientras que España reanudó las importaciones de metales rusos, entre ellos aluminio y titanio, tras suspenderlas el año pasado.

También han crecido las exportaciones europeas a Rusia. Entre quienes aumentaron su presencia este año en su mercado están Portugal, Alemania, Italia y Polonia, un país que juega con dos barajas.

Rusia bate sus máximos registros exportadores de trigo

Desde el comienzo de la Guerra de Ucrania siempre se habló del trigo como un problema ucraniano, cuando en realidad era ruso. Desde 2018 Rusia es el mayor exportador mundial de trigo, por delante de Canadá, de Estados Unidos y de… Ucrania. El trigo ruso es la cuarta parte del mercado mundial.

Al comienzo de la guerra, Ucrania sembró de minas el Mar Negro para impedir los movimientos de la flota rusa y acabaron bloqueados ellos mismos. El precio del trigo se disparó más de un 70 por cien.

Luego el precio ha acabado explotando al subir casi un 30 por cien en pocas semanas, por varias razones. En primer lugar, las sanciones a Rusia han alejado a las grandes comercializadoras internacionales, dejando solo a las pequeñas empresas.

Actualmente sólo quedan cuatro empresas que comparten las tres cuartas partes de las exportaciones rusas de trigo desde puertos situados en el Mar Negro, frente al 45 por cien hace seis años.

En segundo lugar, el frío ha reducido la cosecha. Entre junio y julio se produjeron tres millones de toneladas menos de trigo, según el Consejo Internacional de Cereales (ICC).

La ola de frío que azotó esta primavera el suroeste de Rusia afectó especialmente al cinturón de las tierras negras”, los “chernozim”, conocidos por sus suelos fértiles en los que los rusos cultivan masivamente trigo, maíz y semillas oleaginosas. Un cinturón que se extiende hasta Ucrania.

En Voronezh, a 500 kilómetros al sur de Moscú, se declaró el estado de emergencia, así como en las regiones vecinas Tambov y Lipetsk. Resultaron dañadas unas 265.000 hectáreas de cultivos.

Antes de la guerra los intoxicadores decían que Rusia alimentaba al mundo y que utilizaba el hambre como instrumento de presión diplomática. En 2020 la explosión del puerto de Beirut, que destruyó un silo de almacenamiento, fue aprovechado para deslizar toda clase de rumores: Rusia suministraba a Líbano la mayor parte del trigo y gracias a ello extendía su influencia por el Mediterráneo.

Después del estallido de la guerra en 2022, los intoxicadores siguieron dándole la vuelta al mundo real: Rusia utilizaba el trigo para impedir que los países del norte de África y Oriente Medio se sumaran a las sanciones imperialistas.

Pero una cosa es predicar y otra dar trigo: a pesar de las sanciones, el año pasado Rusia batió sus máximos registros exportadores de trigo.

(*) https://es.euronews.com/2022/09/02/rusia-cierra-el-grifo-del-gas-a-europa-interrumpe-el-suministro-de-forma-indefinida

Las libertades públicas están muriendo silenciosamente en Europa

Cuando el Primer Ministro Tony Blair presentó la Ley contra el Terrorismo de 2000 (antes del 11 de septiembre), yo trabajaba en los Tribunales Reales de Justicia. Si mal no recuerdo, los abogados hablaban de ello, preocupados por su lenguaje vago y descuidado, su evidente autoritarismo y su capacidad de abuso.

Hubo una incredulidad general de que Blair, que es abogado, como por supuesto lo es su esposa, y su ministro del Interior, Jack Straw, que también es abogado y antiguo asesor de Barbara Castle, una de las figuras más veneradas de la historia moderna del Partido Laborista, introduciría una legislación como ésa.

Mirando hacia atrás y pensando en aquellos tiempos, es sorprendente lo ingenuos que éramos.

Aquí estamos y esta terrible ley ahora se está utilizando contra periodistas, y se está utilizando de una manera que viola los derechos humanos básicos.

Lo terrible es que al mismo tiempo el gobierno de Blair –con un amplio apoyo de la comunidad jurídica– aprobó la Ley de Derechos Humanos de 1998, que incorporó el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) al derecho británico. La Ley de Derechos Humanos se promulgó en 1998 pero no entró en vigor hasta el 2 de octubre de 2000.

En aquel momento, todo el mundo jurídico pensaba que la Ley de Derechos Humanos de 1998 era, con diferencia, la ley más importante y que tendría muchas más consecuencias que la Ley contra el Terrorismo de 2000.

De hecho, recuerdo muy bien que circularon todo tipo de garantías de que no había motivo de preocupación porque la Ley contra el Terrorismo de 2000 sería restringida y su vaga redacción se interpretaría con referencia al CEDH y la Ley de Derechos Humanos de 1998.

Ocurrió todo lo contrario. Lejos de que la Ley de Derechos Humanos de 1998 mitigara los efectos de la Ley contra el Terrorismo de 2000, es la Ley contra el Terrorismo de 2000 la que tiene prioridad sobre el CEDH y la Ley de Derechos Humanos de 1998, como el caso Medhurst demuestra (*).

Nada de eso habría sucedido sin un cambio radical en toda la cultura jurídica y política de Reino Unido, que ha ocurrido desde que se promulgaron estas dos leyes.

No quiero idealizar el pasado, pero la transición al autoritarismo y la continua represión de la libertad de expresión y del periodismo, que ha tenido lugar desde el año 2000, todavía me parece sorprendente y, hasta cierto punto, inexplicable.

Los procesamientos de Julian Assange y el antiguo diplomático británico Craig Murray (encarcelado por por desacato al tribunal) y el uso indebido de la Ley contra el Terrorismo de 2000 para acosar a periodistas, incluido Murray, ilustran esto (**).

Lo que lo ilustra aún más es que todo ocurre prácticamente sin protestas. Los medios de comunicación británicos guardan actualmente un silencio sepulcral sobre el arresto de Medhurst, mientras que si algo así hubiera sucedido en el año 2000 o antes, habría muestras de indignación.

Es este brutal giro autoritario en la cultura jurídica y política británica –y la ausencia de cualquier resistencia a él– lo que me sorprende. Obviamente, sus orígenes se encuentran en Estados Unidos, pero la escala con la que ahora está arrasando todo Occidente es asombrosa.

He oído que en Alemania la situación es aún peor, y a personas como el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis se les ha impedido entrar al país.

Aquí en Gran Bretaña rechazamos las libertades por las que la gente alguna vez luchó, por ejemplo en el siglo XVIII, como Wilkes (***). Es más, lo hacemos sin murmurar. La libertad muere silenciosamente.

En cuanto a los detalles del caso Medhurst, diría dos cosas:

  1. Creo que el objetivo es intimidar y silenciar a Medhurst y lograr que Google elimine su canal de YouTube, en lugar de demandarlo. Incluso considerando el clima actual, no puedo creer que las autoridades británicas vayan a tomar medidas.

Si hacen algo así, entonces las cosas serán aún más oscuras de lo que pensaba. Dicho esto, si estoy en lo cierto, actuar para intimidar y silenciar a un periodista, privándolo así de su medio de vida, ya es bastante repugnante.

  1. Del relato de Medhurst se desprende claramente que la policía actuaba bajo instrucciones y estrecha vigilancia. Por lo que dice, parece que la policía estuvo constantemente controlando y recibiendo instrucciones durante su detención y arresto.

Sería interesante saber quién y cuál era la cadena de mando. Quizás en tiempos mejores lo sepamos.

—Alexander Mercouris https://consortiumnews.com/fr/2024/08/22/letter-from-london-on-the-uk-terrorism-act/

(*) El periodista Richard Medhurst fue detenido el 19 de este mes de agosto y siempre coinciden dos detalles comunes: la detención se produjo en el aeropuerto y la policía britáńica le aplicó la ley antiterrorista
(**) Además de Murray, el periodista Kit Klarenberg también fue detenido en Reino Unido y la policía también le aplicó la ley antiterrorista
(***) John Wilkes fue un periodista y diputado británico de mediados del siglo XVIII, que se caracterizó por su defensa de los derechos fundamentales y sobre todo de la libertad de expresión.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies