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Día: 1 de noviembre de 2023 (página 1 de 1)

Rusia vende a Etiopía material de guerra electrónica

En los últimos años Rusia ha intensificado su presencia estratégica en África al convertirse en un importante proveedor de armas para varios países del continente. El fortalecimiento de los vínculos militares es parte de un plan general del Kremlin destinado a establecer asociaciones duraderas con los países africanos, ya sea por razones económicas o estratégicas.

Entre los países africanos que se benefician de los equipos militares rusos está Etiopía, un país que se acaba de incorporar al grupo Brics.

Su gobierno acaba de presentar el sistema de guerra electrónica Krasuja-4, de origen ruso y envía un mensaje claro de su determinación de reforzar su seguridad con equipos de última generación.

La elección del armamento, revelada durante un desfile de las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía, no es casual. Ilustra la creciente dinámica de la cooperación militar entre Rusia y África, una tendencia que está redefiniendo los mapas estratégicos del Continente Negro.

El Krasuja-4 está lejos de ser un sistema ordinario. Reconocido por su capacidad para alterar eficazmente los sistemas electrónicos y de radar del enemigo, se presenta en forma de dos vehículos montados en el robusto chasis de camión Kamaz-6350 8×8. Mientras que uno de los vehículos está diseñado específicamente para la guerra electrónica, el otro sirve como módulo de puesto de mando, asegurando una coordinación óptima en el campo de batalla.

El espectro de acción de Krasuja-4 es amplio. El gobierno ruso ha promocionado su potencia para identificar y bloquear una amplia gama de sistemas de radar, incluidos, entre otros, radares de vigilancia y sensores de imágenes de radar a bordo. Su sistema de interferencia, equipado con tecnología avanzada, emite rayos de energía de radiofrecuencia de tal potencia que pueden dañar los sensibles sistemas electrónicos de los objetivos adversarios.

Con un alcance operativo impresionante, el Krasuja-4 puede atacar objetivos terrestres y aéreos a distancias que oscilan entre 150 y 300 kilómetros. Su flexibilidad lo convierte en un activo valioso en diversos escenarios de combate, dando a Etiopía una gran ventaja frente a sus adversarios, incluidas las grandes potencias europeas.

La inversión de Etiopía en tecnologías de guerra electrónica tan avanzadas demuestra su deseo de innovar en defensa. Sin embargo, también destaca la creciente huella de Rusia como proveedor clave de equipo militar para el continente africano.

Rusia quiere construir un segundo gasoducto hasta China

Rusia continúa sus esfuerzos para aumentar sus suministros de gas a China mediante la construcción de un nuevo gasoducto, Energía de Siberia 2, para compensar la pérdida de ventas de gas en Europa. El gasoducto está diseñado para transportar hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural por año desde la región de Yamal en el norte de Rusia hasta China a través de Mongolia.

Este caudal es casi equivalente a la del gasoducto Nord Stream 1, actualmente inactivo debido a los daños causados ​​por las explosiones en el Mar Báltico. La construcción de Energía de Siberia 2 se ha vuelto urgente para Rusia, que busca duplicar sus exportaciones de gas a China para compensar la caída de las ventas a Europa, consecuencia de las sanciones.

Sin embargo, las negociaciones entre Rusia y China para el tendido del gasoducto tropiezan con obstáculos importantes, en particular los precios. Xi Jinping ha expresado su deseo de ver avances sustanciales en el proyecto, pero hasta la fecha no se ha alcanzado ningún acuerdo formal entre los dos países. Actualmente, Rusia suministra gas a China a través del gasoducto Energía de Siberia 1, que comenzó a operar en 2019 y se extiende desde el este de Siberia hasta la provincia nororiental china de Heilongjiang.

Pero las estimaciones apuntan a que China no va necesitar suministros adicionales de gas hasta 2030, lo que podría dificultar la negociación de los términos financieros para un segundo gasoducto a través de Siberia.

El coste del proyecto, que se extiende a lo largo de 2.600 kilómetros, no ha sido especificado oficialmente por Moscú, aunque algunos lo cifran en unos 13.600 millones de dólares. Siguen existiendo preocupaciones sobre los riesgos políticos de depender de un único comprador, China, que podría revisar su decisión en cualquier momento.

Rusia pretende aumentar su suministro de gas a China a través del gasoducto ya existente de 1.000 a 38.000 millones de metros cúbicos por año de aquí a 2025. Si los planes para el nuevo y otro enlace desde la isla rusa de Sajalin, en el extremo oriental de Rusia, se concretan, las exportaciones de gas de Rusia a China podrían alcanzar casi 100.000 millones de metros cúbicos por año para 2030.

Eso representa aproximadamente la mitad de las exportaciones anuales de gas de Rusia a Europa en su punto máximo en 2018, y sería comparable a la capacidad combinada de los gasoductos Nord Stream 1 y 2.

Eslovaquia rompe sus acuerdos militares con Estados Unidos

Estados Unidos y la Unión Europea pierden a los suministradores de armas a Ucrania. Eslovaquia, un pequeño país de Europa central, pasa al campo neutral. Ya es el segundo país extranjero en la región después de Hungría. Quienes creen que el apoyo a Kiev debe ser incondicional han recibido un duro golpe.

El nuevo Primer Ministro, Robet Fico, sólo lleva una semana en el poder, pero está empezando a cumplir su promesa electoral de no dar “ni una sola bala” a Ucrania. El nuevo ministro de Defensa, Robert Kalinak, a quien nombró tras una consulta con el embajador de Estados Unidos, publicó un comunicado en su cuenta de Facebook afirmando que se dispone a revisar los acuerdos militares con el Pentágono.

El ministro subrayó que sus predecesores cometieron un grave error al decidir intervenir en la Guerra de Ucrania. Para que Eslovaquia preserve su seguridad es importante que mantenga relaciones pacíficas y de asociación con todos: “Hemos presentado nuestra posición al embajador estadounidense: Eslovaquia no enviará paquetes a Ucrania desde sus almacenes militares. Según Kalinak, Estados Unidos fingió estar de acuerdo.

Las elecciones en Eslovaquia se desarrollaron bajo la injerencia de los peones de Washington y Bruselas y, especialmente, de sus altavoces mediáticos, que le lanzaron ataques furiosos para influir en las votaciones. Es un “populista”. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania ya ha llamado “mini-Orban” al Primer Ministro eslovaco.

Inmediatamente después de su nombramiento, el nuevo jefe de gobierno viajó a Bruselas para asistir a una reunión del Consejo Europeo, donde confirmó que ya no suministraría armas a Kiev. Fico añadió que Ucrania es “el país más corrupto del mundo en todos los niveles de gobierno”. Pidió a sus colegas de la Unión Europea que comprueben el destino de los fondos que envían a Zelensky: decenas de escándalos han demostrado que miles de millones no se gastan en las necesidades públicas.

“La Unión Europea copia ciegamente la línea del gobierno de Biden y, en lugar de idear algo propio, continúa dando dinero y armas a Kiev. Pero es inútil, la guerra está en un punto muerto”, dijo Fico.

El Presidente del Gobierno eslovaco no quiere estar en el bando perdedor. Eslovaquia ya ha gastado demasiado sin obtener ningún retorno y no tiene la misma “capacidad” de recuperación que las grandes potencias. Cuanto antes se deshaga de sus onerosas e innecesarias obligaciones, mejor.

No es el primer mandato de Fico como Primer Ministro. Ya ocupó el cargo dos veces anteriormente. Fue quien llevó a Eslovaquia a la zona del euro y adoptó el régimen de exención de visa Schengen.

Ni Eslovaquia ni Hungría son “euroescépticos”, como lo era Polonia antes de las últimas elecciones, a pesar de que el gobierno de Varsovia suministraba armas a Ucrania y era uno de los enemigos más acérrimos de Rusia. Lo de Fico es puro sentido común.

La ‘autoridad nacional palestina’: la policía municipal de Israel en Cisjordania

Mientras el mundo entero reacciona vigorosamente contra los crímenes de Israel en Gaza, la Autoridad Nacional Palestina que encabeza Mahmud Abbas ni está ni se le espera. Lo mismo cabe decir de Fatah, el partido político de Yasser Arafat que durante décadas encabezó la lucha del pueblo palestino contra la ocupación.

Ahora Fatah parece estancado en una política permanente de negociación con Israel de probada inutilidad. Las guerras son malas, pero las componendas son peores. Fatah ha perdido credibilidad, y es lógico que otro tipo de organizaciones, como Hamas o la Yihad Islámica Palestina, hayan tomado el relevo de la resistencia.

Tras el ataque del 7 de octubre Fatah y la Autoridad Palestina de Abbas han brillado por su ausencia. Desde hace años es ampliamente criticado por los propios palestinos, acusado de corrupción y de complicidad con Israel.

Fatah se agotó en 1993 con la firma de los Acuerdos de Oslo y la creación de la Autoridad Palestina, que no ha conducido a un Estado palestino ni a ninguna otra parte. El constante avance de los asentamientos en Cisjordania ha socavado a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y demás herederos de Arafat. Su partido no renunció a la lucha armada; renunció a la lucha y reconoció al Estado de Israel. Desde entonces ejercen el papel de policía municipal de Israel en Cisjordania, pero los sondeos indican que si convocaran elecciones, Hamas las ganaría, lo mismo que las ganó en Gaza en 2005.

Ya no desempeñan el papel de movilización política que desempeñaron en el pasado, sino todo lo contrario. Desde el primer momento los palestinos de Cisjordania han salido a las calles para mostrar su apoyo a Gaza. Las manifestaciones han sido reprimidas violentamente tanto por Israel, con la detención de más de 4.000 personas, como por la Autoridad Palestina. Es lógico que haya sido acusada de colaboracionismo.

Los países imperialistas califican a Hamas como “terrorista” porque de esa manera la Autoridad Palestina queda como el único interlocutor presentable. Abbas es el único que se reúne con los gobiernos extranjeros y mantiene relaciones con Israel. Sobrevive políticamente no gracias al reconocimiento de su pueblo sino al de las grandes potencias, que va acompañado de los correspondientes fondos y subvenciones.

Abbas pronuncia declaraciones para tranquilizar a los imperialistas que ofenden a los palestinos. Aunque condena retóricamente el bombardeo israelí sobre Gaza, se adhiere a la legalidad internacional y renuncia a la lucha armada contra Israel. También afirma que la OLP es el único representante legítimo del pueblo palestino y que “las políticas y acciones de Hamás no representan al pueblo palestino”, una declaración que tuvieron que borrar ante las protestas en Cisjordania.

Donde las organizaciones laicas, como Fatah y la OLP, fracasan, las confesionales, como Hamas triunfan. Tras el ataque del 7 de octubre Hamas puede erigirse en el representante principal de la resistencia palestina. El último obstáculo es que abandone su carácter islámico para adoptar un tono más bien nacional.

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