La web más censurada en internet

Día: 24 de julio de 2023 (página 1 de 1)

Una ola de calor y otra de fraude y manipulación

En Europa los medios de comunicación están difundiendo que las temperaturas en el sur del Continente han subido a 48°C. La histeria comenzó cuando en Alemania Der Spiegel citó un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA) de 13 de julio (1).

Pero algunos fueron más allá. Al día siguiente una diputada francesa, Sandrine Rousseau, aseguró en su cuenta de Twitter que en España las temperaturas eran de 60°C. En las redes sociales francesas el mensaje se hizo viral.

El informe de la ESA era un fraude. “Las temperaturas están subiendo en Europa esta semana en el contexto de un período de calor intenso y prolongado. No ha hecho más que comenzar. Italia, España, Francia, Alemania y Polonia se enfrentan a una gran ola de calor y se espera que la temperatura del aire alcance los 48°C en las islas de Sicilia y Cerdeña. Potencialmente las temperaturas más altas jamás registradas en Europa”.

Ante las protestas por la manipulación, la ESA rectificó: el informe no se refiere a la temperatura del aire sino a la de la superficie terrestre. Las segundas son bastante más altas que las primeras, que son las que tienen validez (2).

Como ocurre siempre, la rectificación no sirvió para nada porque el fraude ya había dado la vuelta al mundo. La ESA no mencionó que la temperatura de la superficie es mucho más alta que la temperatura del aire a una altura de entre 1,25 y 2 metros, que es la norma canónica establecida por la Organización Meteorológica Mundial.

Por ejemplo, durante el fin de semana en Sicilia la temperatura del aire alcanzó los 32°C, que está muy lejos de los 48°C del suelo. La diputada francesa también se refería a la temperatura de la superficie terrestre en Extremadura registrada el 11 de julio. La del aire nunca superó los 40ºC, según los datos de la AEMET, la Agencia Meteorológica Española.

Cuando se destapó el fraude, Der Spiegel cambió discretamente el artículo que había publicado. En la versión original el periódico alemán hablaba de que se habían producido “muchas muertes” a causa de la ola de calor.

La versión retocada decía que “la medida de 48°C no era la temperatura habitual del aire, que puede ser considerablemente más baja”. Pero sigue siendo mentira: no es que “pueda ser” más elevada, sino que las diferencias alcanzan hasta los 20ºC.

La intoxicación siempre funciona así: en cuanto te descuidas un poco, te la cuelan doblada.

(1) https://www.spiegel.de/panorama/hitzerekord-auf-sizilien-48-grad-in-suedeuropa-am-wochenende-erwartet-a-b5c22302-b7b2-4b44-bfd3-983b464eed99
(2) https://www.researchgate.net/figure/Land-surface-temperature-LST-versus-2m-air-temperature-T2m-correlation-coefficients_fig2_362744575

Ucrania y Georgia están al borde de la ruptura de relaciones diplomáticas

Ucrania ha expulsado al embajador de Georgia. Es un caso que no tiene precedentes en la relaciones diplomática, dijo el ministro de Justicia de Georgia, Rati Bregadze.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano sugirió al embajador de Georgia, Giorgi Zakarashvili, que abandonara el país en el plazo de 48 horas y el 6 de julio regresó a su país.

“Con respecto a las declaraciones del presidente ucraniano y el posterior llamamiento del embajador georgiano para salir de Ucrania y venir a Georgia, este es un acto desconocido en la práctica diplomática hasta entonces, nada de esto sucede y prácticamente no hay ejemplos”, dijo Bregadze.

El ministro de Justicia dijo que es absolutamente inaudito que a una persona que se mantuvo tan valientemente con el pueblo ucraniano, arriesgando su vida, se le pida que abandone Ucrania.

Estados Unidos siempre supo que a Ucrania no le bastaba con entrar en la OTAN para derrotar a Rusia en el campo de batalla. Contaban con abrir un segundo frente en el Cáucaso y para ello han estado presionando a Georgia, que ya había entrado en guerra con Rusia en 2008 por Osetia del norte.

Pero las relaciones entre Ucrania y Georgia nunca han sido buenas, hasta el punto de que Kiev no ha nombrado embajador en Georgia. El último fue Igor Dolgov, que abandonó su cargo en junio del año pasado.

El gobierno de Kiev acusa a Georgia de no imponer sanciones a Rusia y, además, de ayudar a Rusia a eludir las que le impone occidente. No se le ha ocurrido mejor idea que sancionar a empresas y ciudadanos y georgianos por su cuenta y riersgo, entre ellos a familiares de ministos y altos cargos de Tblisi.

Por su parte, Georgia tiene la intención de hacer lo mismo con Ucrania: imponer sanciones.

El niño mimado del imperialismo

El embajador de Georgia en Kiev se ha trasladado a Georgia, oficialmente, por encargo de Ucrania con una misión insólita: realizar una consulta sobre Mijail Saakashvili, el mafioso que cumple condena en una cárcel de Georgia y aparece en la foto de portada.

Saakashvili es el antiguo presidente georgiano, el niño mimado de los imperialistas entre los nuevos países surgidos del desmantelamiento de la URSS. En el Cáucaso buscaban una cuña, tanto contra Rusia como contra Irán y en 2008 Saakashvili se prestó a ello. Por encargo de Estados Unidos desató la guerra contra Rusia. Entonces ejerció de Zelensky, con el mismo resultado.

Georgia no sólo perdió la guerra sino que Saakashvili acabó con el rabo entre las piernas. En 2013 era un personaje amortizado. Abandonó la Presidencia e inmediatamente tuvo que abandonar el país para evitar la cárcel. La mayoría de sus propiedades fueron incautadas.

Se trasladó a Ucrania tras el Golpe de Estado fascista. Se convirtió en un peón del nuevo presidente golpista Petro Poroshenko, que le nombró gobernador de Odessa, permaneciendo en el cargo de 2015 a 2016. Hizo lo mismo que en su país: saquear las propiedades públicas, e incluso las privadas. Tanto en Georgia como en Ucrania, su latrocinio está a la altura de su belicismo antirruso.

En Ucrania siempre tuvo el apoyo del partido nazi Svoboda y del Batallón Azov, pero se acabó enfrentando a Poroshenko. En 2017 le despojaron de la nacionalidad ucraniana y luego le detuvieron en Kiev. Como aún tenía buenos padrinos entre los golpistas, en lugar de extraditarle a Georgia para cumplir una condena a tres años de prisión, le deportaron a Polonia.

La condena de Saakashvili no deja lugar a dudas: durante su presidencia, el Ministerio del Interior había encubierto el asesinato de un banquero. Pero también tenía otras acusaciones por malversación de fondos y abuso de poder en la dispersión violenta de las protestas populares de 2007.

Los crímenes de Saakashvili en Ucrania no eran menos graves. En diciembre de 2017 grabaron con cámara oculta a uno de sus sicarios en Kiev, Severion Dangadze, aceptando cientos de miles de dólares y euros en efectivo del enviado de un empresario exiliado acusado por la policía ucraniana de formar parte de una banda criminal vinculada al depuesto presidente Yanukovych.

Escapó dos veces de ser detenido por la policía, pasó un fin de semana en la cárcel y luego un tribunal le mantuvo confinado.

A pesar de sus crímenes, al año soguiente el gobierno golpista ucraniano no le encarceló ni le entregó tampoco a Georgia. Ahora Zelensky procede de la misma manera. Se olvida de sus crímenes y le utiliza como arma arrojadiza contra Georgia. A principios de este mes Zelensky acusó a Rusia de utilizar al gobierno de Georgia para asesinar a Saakashvili.

La realidad es muy diferente. Zelensky quiere encubrir los preparativos para un Golpe de Estado en Tblisi que acabe con el gobierno actual y en el cual participa activamente el gobierno de Kiev.

El papel de Ucrania nunca fue entrar en la OTAN sino morir por la OTAN

En la cumbre de Bucarest en 2008, a Ucrania le prometieron su incorporación a la OTAN. El año pasado, en vísperas de la guerra, Ucrania ya participaba en ejercicios militares conjuntos con la OTAN y recibía masivamente armas y entrenamiento de la OTAN. Pero todavía no se había incorporado formalmente.

La Guerra de Ucrania está ahora en su día 500, el país ha sido devastado y sus tropas han sufrido pérdidas de cientos de miles. Sin embargo, en la cumbre de Vilnius, Ucrania fue incluida en la lista de espera del club de socios. El comunicado señala que se ha creado un “Consejo OTAN-Ucrania” para facilitar las “aspiraciones euroatlánticas de Ucrania de ser miembro de la OTAN”, pero el ingreso es tan esquivo como siempre.

Zelensky protestó por esa situación absurda, amenazando con no asistir a la cumbre. Le tuvieron que explicar que no es prudente morder la mano que te da de comer. El Presidente ucraniano obedeció, fue a Vilnius y recibió palmadas en su pequeña cabeza por ser tan complaciente.

¿Por qué la OTAN ha rechazado reiteradamente el ingreso de Ucrania? Biden explicó que si Ucrania se uniera a la OTAN, según el artículo 5 del tratado de la OTAN, Estados Unidos estaría en guerra con Rusia, lo cual no es nada bueno. La extrañeza de esta aclaración ha pasado desapercibida. Si Ucrania ha sido la víctima inocente de una agresión rusa no provocada, era el momento de admitir a Ucrania y apoyarla con el mayor entusiasmo. Es lo que dicta la solidaridad con un amigo en apuros.

Pero Biden dijo que la defensa de Ucrania por parte de las tropas estadounidenses no era una opción. La fea verdad es que la OTAN nunca le ofreció a Ucrania unirse; fue sólo una incitación y una estratagema. Por el contrario, Washington idealmente esperaba armar a Ucrania hasta los dientes para neutralizar militarmente a Rusia sin tener que disparar un solo tiro.

Estados Unidos sabía que estaba jugando con fuego. Rusia nunca aceptaría el cerco que le estaban tendiendo. La sometieron a una guerra para desangrarla, pero Ucrania, sin ser miembro de la OTAN, tendría que valerse por sí misma, luchando y muriendo mientras la industria de la muerte de Estados Unidos vende las armas.

Ucrania solo es útil sin el artículo 5. El papel que le asignaron es el de morir por la OTAN, no al revés. Estados Unidos alimentó a Ucrania con la ilusión de ser miembro de la OTAN, aparentemente para protegerla de la agresión rusa, cuando su verdadero objetivo era provocar una agresión a Rusia en la que Ucrania, por desgracia, tendría que sufrir una devastación para que la OTAN pudiera lograr una victoria inmaculada.

En los años treinta Stalin ofreció a las potencias occidentales que unieran fuerzas con la URSS en un pacto de seguridad colectiva contra la creciente amenaza nazi, mientras que durante la Segunda Guerra Mundial ofreció a las otras potencias aliadas que abrieran un segundo frente (hasta 1944, casi todas las tropas nazis lucharon en el frente oriental). Occidente, sin embargo, tenía su propio plan: dejar que los soviéticos y los nazis se desangraran para poder quedarse con el botín.

Si la URSS era entonces la víctima propiciatoria, Ucrania lo es ahora. La traición de la OTAN a Ucrania es impresionante. Estados Unidos ordenó a Zelensky que lanzara una contraofensiva para la que lamentablemente estaba mal preparada. El copioso comunicado de Vilnius de 11.000 palabras no menciona ni una sola vez la contraofensiva.

Washington buscó neutralizar militarmente a Rusia para expulsarla del tablero de ajedrez de cara a la batalla decisiva que se avecina. Luego, Washington tendría las manos libres en otros lugares, o eso esperaba, pero las cosas resultaron diferentes.

El comunicado de Vilnius afirma que “el objetivo principal y la mayor responsabilidad de la OTAN es garantizar nuestra defensa colectiva, contra todas las amenazas, desde todas las direcciones”. No se mencionan las “amenazas militares”. ¿A qué amenazas se refieren y desde qué dirección? El comunicado de la OTAN no deja lugar a dudas:

“Las ambiciones declaradas y las políticas coercitivas de la República Popular China desafían nuestros intereses, nuestra seguridad y nuestros valores […] La República Popular China busca controlar sectores tecnológicos e industriales clave, infraestructura crítica, materiales estratégicos y cadenas de suministro. Utiliza su influencia económica para crear dependencias estratégicas y fortalecer su influencia”.

En otras palabras, China busca suplantar a Estados Unidos como potencia hegemónica utilizando los mismos métodos que han asegurado el dominio mundial de Washington (junto con Europa como socio menor) desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Los planes para contrarrestar esta “amenaza” son de lo más inquietantes:

“Trabajamos juntos de manera responsable como Aliados para abordar los desafíos sistémicos planteados por la República Popular China a la seguridad euroatlántica y para garantizar la capacidad duradera de la OTAN para garantizar la defensa y la seguridad de los Aliados… La profundización de la asociación estratégica entre la República Popular China y Rusia y sus intentos de socavar el orden internacional basado en normas, que se refuerzan mutuamente, van en contra de nuestros valores e intereses”.

¿Cómo planea exactamente la OTAN defender sus “valores e intereses” contra las “ambiciones” de China?

“Proporcionaremos, individual y colectivamente, todas las fuerzas, capacidades, planes, recursos, medios e infraestructura necesarios para la disuasión y la defensa, incluso para operaciones de guerra multidominio de alta intensidad contra competidores con armas nucleares. En consecuencia, fortaleceremos el entrenamiento y los ejercicios que simulen la dimensión convencional y, para los Aliados involucrados, la dimensión nuclear de una crisis o conflicto, lo que facilitará una mayor coherencia entre los componentes convencionales y nucleares de la postura de disuasión y defensa de la OTAN en todas las áreas y en todo el espectro del conflicto… La OTAN está lista y es capaz de disuadir la agresión y gestionar los riesgos de escalada en una crisis que tendría una dimensión nuclear”.

Esto no presagia nada bueno. La OTAN se prepara para una conflagración nuclear pero, esó sí, desde una perspectiva de género: “Reconocemos la importancia crítica de la participación plena, equitativa y significativa de las mujeres en todos los aspectos de la paz y la estabilidad […] Avanzaremos en la igualdad de género e incorporaremos la perspectiva de género”.

Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai

La cumbre de jefes de estado de la OCS, la Organización de Cooperación de Shanghai, acaba de finalizar con la aprobación de las resoluciones finales, incluida la estrategia para el desarrollo económico de los países miembros hasta 2030. Este organismo, que cumple 23 años de existencia, fue fundado por el “grupo de los cinco” y se ha basado desde el principio en una fuerte cooperación entre China y Rusia.

Representa más del 40 por cien de la población mundial, más del 20 por cien del PIB y alrededor del 20 por cien de las reservas mundiales de petróleo.

El evento ayuda a mirar las cosas desde otro punto de vista y romper con la concepción binaria del mundo, reforzada en ciertos círculos políticos occidentales por el estallido de la Guerra de Ucrania.

La reivindicación de un mundo centrado exclusivamente en los intereses de occidente se derrumba. La pretensión de las grandes potencias anglosajonas y sus socios de presentarse como los únicos o prnicipales protagonistas de los asuntos internacionales está condenada al fracaso.

Desde la cumbre de Samarcanda del año pasado, la OCS se ha expandido considerablemente. Se sumó Irán como Estado miembro, se puso en marcha el procedimiento para la adhesión de Bielorrusia y se otorgó el estatus de candidatos a Egipto, Arabia Saudita y Qatar, y se decidió la futura admisión de Bahrein, Maldivas, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Myanmar.

La cumbre ha estado organizada por India. El país más grande del mundo por población y la sexta economía más grande del planeta sigue resistiendo las presiones estadounidenses para involucrarlo en un enfrentamiento con Moscú (y otros países que no son seguidores del consenso de Washington) y sigue manteniendo su postura independiente.

Como suele ocurrir, hay quien equipara a la OCS con la OTAN. Aunque periódicamente se llevan a cabo ejercicios militares dentro de la OCS, las mismas diferencias dentro de ella la convierten en candidata para un papel cada vez más importante en la resolución de disputas por medios diplomáticos, en contraste con el unilateralismo militar que caracteriza el modus operandi de la OTAN.

La OCS involucra a países con diferentes sistemas políticos y, a veces, diferentes principios, brindándoles una plataforma para el diálogo y la cooperación concreta en la resolución de problemas concretos. Es precisamente el fortalecimiento de este camino diferente y distinto al de la OTAN lo que reduce la centralidad estratégica de occidente.

En su discurso Xi Jinping instó a los Estados miembros a utilizar el mecanismo de coordinación y cooperación de vecinos de Afganistán y alentar al país a emprender el camino de la paz y la reconstrucción, después de más de 20 años de guerra y una ruinosa salida en 2021.

El Presidente chino glosó la contribución de China a la OCS en cinco puntos. Por un lado, recordó que el objetivo primordial de la organización es velar por la seguridad, luchar contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo. Por el otro, hizo un llamamiento a los miembros a permanecer unidos frente a las amenazas externas. “Debemos estar extremadamente atentos a los intentos externos de fomentar una nueva guerra fría o una confrontación entre los campos de nuestra región. Debemos rechazar firmemente cualquier interferencia en nuestros asuntos internos y la instigación de ‘revoluciones de color’ por parte de cualquier país bajo cualquier pretexto”, dijo Xi Jinping.

Además, el presidente chino pidió a los países miembros que se concentren en la cooperación para acelerar la recuperación económica. La propuesta china es fortalecer la regulación de la moneda local entre los miembros, expandir las monedas digitales soberanas y promover el establecimiento de un banco de desarrollo dentro de la organización.

Es todo lo contrario de la división en bloques que patrocina occidente y que le condena a perder su influencia en el mundo. Por ejemplo, la Indian Oil Corporation, una empresa de propiedad pública de India, ha estado comprando petróleo ruso en yuanes desde junio, y al menos dos de las tres empresas privadas están haciendo lo mismo.

Hoy, alrededor de 60 países comercian utilizando su propia moneda en lugar del dólar y, como cosecuencia de ello, las reservas de dólares estadounidenses están disminuyendo constantemente, del 73 por cien en 2001 al 58 por cien este año.

Las acciones unilaterales de Estados Unidos exacerban la crisis de su moneda, como lo demuestra el aumento continuo de las tasas de interés (y las tasas de cambio correspondientes) que socava la función de la moneda estadounidense como dinero fiduciario.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies