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Día: 1 de julio de 2023 (página 1 de 1)

Las ciudades francesas están en pie de guerra contra los crímenes policiales

La muerte de Nahel, un adolescente asesinado el martes por un policía durante un control de tráfico en Nanterre, en los suburbios parisinos, ha despertado una oleada de indignación en Francia, que no parece estar perdiendo fuerza. Ya son cuatro noches seguidas de protestas.

La versión oficial de la policía es mentira pero, afortunadamente, el incidente fue filmado por varias personas que presenciaron la escena. Dos policías se paran al costado de un automóvil estacionado y uno de ellos amenaza al conductor a través de la ventanilla abierta. El otro le apunta con su arma. Se escucha al policía gritar: “¡Te va a disparar en la cabeza!” Luego se oye una detonación y el coche arranca con un estruendo.

No le disparó en la cabeza sino en el pecho. A quemarropa.

En 2017 ley de seguridad pública amplió las posibilidades de uso de un arma de fuego para los policías y las consecuecias del “gatillo fácil” son obvias: otro muerto más, en un barrio más, en un control policial más. Es el tercero que muere desde principios de año. El año pasado fueron 13 las personas asesinadas en controles de tráfico.

Desde el martes han estallado disturbios en toda Francia y particularmente en los barrios. La mayoría de las principales ciudades francesas han visto cuatro noches de violencia urbana, incendios, saqueos y protestas. El gobierno ha movilizado a 40.000 policías y gendarmes en todo el territorio. Anoche fueron detenidas más de mil personas.

Ciudades como Marsella, Lyon o París han reducido los horarios de determinados transportes públicos. Otros municipios incluso han decidido introducir un toque de queda a partir de las 8 de la tarde.

La sublevación de 2005

Estos hechos recuerdan el estallido de los barrios en 2005 tras la muerte de Zyed y Bouna, electrocutados en una subestación mientras intentaban huir de la policía en Clichy, también cerca de París.

Después de la tragedia, también se produjeron disturbios en los barrios de las principales ciudades. Se habían tomado las mismas medidas para calmar el descontento: toques de queda y movilización reforzada de la policía. El 8 de noviembre del mismo año el gobierno decretó el estado de emergencia.

El temor a que las manifestaciones se conviertan en una guerra de guerrillas a largo plazo está muy presente en el gobierno. Varios titulares de la prensa se preguntan esta mañana por las similitudes entre los disturbios de 2005 que duraron tres semanas y los que acaban de comenzar.

Pero en realidad, lo que hay que preguntarse es por qué Francia vive este tipo de levantamientos en los barrios de manera cíclica.

El refuerzo de la seguridad es el ‘gatillo fácil’

La ola de protestas no debería sorprender en Francia. Cada gobierno acelera los desmanes de la policía. Según cifras de la Inspección General de la Policía Nacional, el uso de armas contra los ocupantes de los vehículos ha aumentado un 39 por cien si comparamos el periodo 2012-2016 con el 2017-2021.

La policía ha matado cuatro veces más personas por negarse a parar el vehículo en cinco años que en los veinte años anteriores.

En marzo de este año, la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos alertó a la ONU sobre un grave aumento del terror policial. Las muertes a tiros no son los únicos hechos. También se producen múltiples actos de violencia física durante los controles o durante a detención.

La negación de la realidad en los barrios

Lo que se designa como “barrios” en Francia son aproximadamente 1.500 poblaciones llamadas prioritarias. 4,8 millones de franceses viven en estas áreas, que también se encuentran entre las más pobres.

Suponen el 7 por cien de la población francesa. Nueve de los veinte municipios donde la tasa de pobreza es más alta se encuentran en la periferia de París. En determinadas localidades de la periferia de la capital, como las del departamento de Seine-Saint-Denis, el paro supera la tasa del 40 por cien.

En 2016, un año antes de ser elegido presidente por primera vez, Macron prometió a los barrios un “proyecto de emancipación” y el fin del “arresto domiciliario” para sus habitantes. El plan no era más que una represión generalizada y el mantenimiento de los barrios en el abandono más absoluto.

En 2018 se hizo un intento con el Plan Borloo, propuesto por la exministra de la Ciudad. Propuso 19 medidas clave y un presupuesto de 48.000 millones de euros. Se abandonó por tener un enfoque “anticuado”. Desde entonces no han hecho nada, salvo llenar las calles de policías.

‘El que avisa no es traidor’

El que avisa no es traidor. En mayo de este año, una treintena de cargos electos locales publicaron una columna en Le Monde titulada “Los barrios al borde de la asfixia“. Era un llamamiento de los alcaldes de los barrios más marginados. Pedían ayuda para los “habitantes abandonados de la República” que están sufriendo la peor parte de la escasez de alimentos, la alta inflación y los precios de la energía inasequibles”.

Un mes después, la muerte de Nahel fue la chispa que prendió fuego a la pólvora en barrios sin aliento.

Una policía racista

No es probable que los vecinos de los barrios se callen ni se calmen porque las agresiones policiales son cotidianas. Si no estallan hoy, estallarán mañana. Las circunstancias de la muerte de Nahel hacen pensar que su origen argelino jugó en su contra. Se ha abierto una investigación por homicidio doloso del agente de orden público, por parte de la Inspección General de la Policía.

“Ahora es el momento de que [Francia] aborde seriamente los profundos problemas del racismo y la discriminación racial entre las fuerzas del orden”, dijo la ONU después de la muerte del adolescente.

China ha construido la turbina eólica más grande del mundo

China ha construido el aerogenerador más grande del mundo frente a las costas de la provincia de Fujian. La hazaña ha sido posible gracias a la colaboración entre el desarrollador China Three Gorges (CTG) y el fabricante de turbinas eólicas Goldwind. El aerogenerador, con una capacidad de 16 MW, pasará por una serie de pruebas antes de ser conectado a la red eléctrica.

Con un diámetro de rotor de 252 metros y una altura de 146 metros, como un gran edificio de 50 plantas, el aerogenerador cubre una superficie de 50.000 metros cuadrados, el equivalente a siete campos de fútbol.

Esta proeza tecnológica forma parte de la segunda fase del proyecto eólico Zhangpu Liuao de CTG, que representa una inversión de 885 millones de dólares. Ubicado al sureste de la península de Liuao en la provincia de Fujian, este proyecto es el primero en implementar la turbina eólica de 16 MW desarrollada conjuntamente por CTG y Goldwind.

Esta turbina de 16 MW es capaz de producir 34,2 kWh de electricidad con cada rotación y más de 66 GWh de electricidad al año. Una vez que esté operativo, el parque eólico marino Zhangpu Liuao Fase 2, con una capacidad total de 400 MW, podrá producir alrededor de 1,6 TWh de electricidad al año.

El logro marca un paso importante en la carrera por la turbina eólica más grande y potente del mundo, posicionando a China a la vanguardia de esta tecnología. Es una muestra de la ambición y el potencial tecnológico de China en el campo de las nuevas tecnologías.

Al mismo tiempo, siguen aumentado las importaciones de carbón para las centrales térmicas chinas, hasta el punto de que las reservas de este combustible son las mayores de la historia.

Alemania se opone al plan de la Unión Europea de aprovecharse de los bienes robados a Rusia

Según las normas del derecho internacional, las sanciones, embargos y bloqueos económicos solo puede ordenarlos el Consejo de Seguridad de la ONU. Las que se vienen imponiendo a Rusia desde de febrero del año pasado son, pues, ilegales y, constituyen, de hecho, una declaración de Guerra contra Rusia.

Por lo tanto, los países, como España, que han seguido las sanciones y embargos están en guerra con Rusia.

La Unión Europea es consciente de ello y de que en el futuro tendrá que devolver los bienes robados. Mientras tanto, el plan consiste en utilizar esos bienes en provecho propio.

Bruselas pretende obligar a las instituciones financieras que han robado activos rusos a entregar parte de las ganancias, con el pretexto de utilizarlas para la reconstrucción de Ucrania.

Eso es tan ilegal como el robo, es decir, en cualquier país el delito no consiste sólo en robar sino en aprovecharse de los objetos robados.

Por eso Alemania se opone al plan de la Unión Europea, dice el Financial Times (*). El gobierno alemán duda de que el plan de Bruselas obtenga suficiente apoyo, porque los riesgos legales son demasiado altos.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán dijo que Moscú “debe pagar por el daño causado a Ucrania”, pero el uso de activos rusos para este propósito plantea “problemas financieros y legales complejos”.

“Abre una caja de Pandora”, dijo el portavoz al describir el proyecto de la Comisión Europea. Si la Unión Europea tomara dinero del banco central ruso o se lucrara con la inversión de sus fondos, sentaría un precedente para, por ejemplo, las reclamaciones de Polonia contra Alemania por los daños causados ​​por la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, todos los países de la Unión Europea están de acuerdo en que se deben utilizar los activos rusos congelados, pero de forma legal. Pero eso es imposible: no se puede utilizar legalmente algo que procede de un acto ilegal.

(*) https://www.ft.com/content/1d54ceae-c41e-41e8-b7f0-790fd148880f

Asia Central es otro foco de Estados Unidos para desestabilizar a Rusia

En la primera mitad de este año, tanto la Unión Europea como Estados Unidos estuvieron notablemente activos en Asia Central, que algunos consideran como el “talón de Aquiles” de Rusia. Muchos políticos y diplomáticos de Europa Occidental y Estados Unidos frecuentaron la región para intentar atraer a su lado a las antiguas repúblicas soviéticas de Kazajstán, Tayikistán, Uzbekistán, Kirguistán y Turkmenistán.

Occidente quiere convencer a esos estados para que apoyen las sanciones a Rusia y bloqueen las importaciones paralelas al país. Ha prometido compensación por pérdidas económicas. Además, Europa Occidental ve a Kazajstán como una fuente de recursos naturales que podría reemplazar a Moscú.

Con toda esta atención reciente, Asia Central se está volviendo cada vez más consciente de su propia importancia política. La semana pasada se celebró en Astana, la capital de Kazajstán, la 10 ronda de diálogo político entre la Unión Europea y Asia Central. El foro se dedicó a crear hojas de ruta para las resoluciones adoptadas en la cumbre a la que asistieron los dirigentes de Asia Central y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que se celebró en la ciudad kirguisa de Cholpon-Ata a principios de junio.

Durante el año pasado, las visitas de Michel a Asia Central, una región que hasta hace poco había sido de muy poco interés para Bruselas, se han vuelto regulares. La primera cumbre entre la Unión Europea y Asia Central a la que asistió el belga tuvo lugar en Kazajstán hace menos de un año, en octubre del año pasado, solo ocho meses después del inicio de la ofensiva de Rusia en Ucrania. La próxima cumbre en la que participarán los dirigentes de la Unión Europea y los cinco países de Asia Central tendrá lugar en Uzbekistán el año que viene.

El foro es una respuesta a la Cumbre inaugural entre China y Asia Central celebrada en Xian, China, en la segunda quincena de mayo. Pero China parece rezagada con respecto a sus competidores de Europa occidental, que celebraron el foro económico entre la Unión Europea y Asia Central en la ciudad de Almaty, Kazajstán, al mismo tiempo. Asistieron representantes de alto rango de sus gobiernos, junto con personas del Banco Europeo de Inversiones, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, la OCDE y organizaciones privadas. Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán estuvieron representados por sus jefes de gobierno, la delegación uzbeka estuvo encabezada por el viceprimer ministro y la delegación turcomana estuvo encabezada por el ministro de finanzas y economía.

Representantes del Departamento de Estado también han realizado un número considerable de visitas a Asia Central. En febrero, el Secretario de Estado Antony Blinken visitó Kazajstán y Uzbekistán. Sus asistentes en la Oficina de Asuntos de Asia Meridional y Central, Donald Lu y Uzra Zeya, también han sido invitados frecuentes en la región. En marzo, el enviado de sanciones de la UE, David O’Sullivan, visitó Kirguistán. En abril realizó una visita de trabajo a Kazajstán y Uzbekistán acompañado de Elizabeth Rosenberg, subsecretaria de Financiamiento del Terrorismo y Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

La interacción entre Washington y Asia Central se plantea en el marco del formato “C5+1”, que se inició en 2015, cuando el antiguo secretario de Estado, John Kerry, promovió un diálogo a nivel de los ministros de Asuntos Exteriores de cinco países de Asia Central y Washington. Desde entonces, anualmente se han realizado reuniones entre el Departamento de Estado y estos países.

El propósito de esta cooperación no es un secreto para nadie. Desde los primeros días del proyecto, los medios prooccidentales en Kazajstán admiten que el formato “1 + C5” es un foro “propuesto por un actor externo que busca poner a los estados de Asia Central bajo su órbita de influencia”.

La Guerra de Ucrania altera la diplomacia mundial

Tras el inicio de la ofensiva militar de Rusia en Ucrania, en febrero del año pasado, Estados Unidos y la Unión Europea introdujeron varios paquetes de sanciones contra Moscú, incluidas restricciones a la importación de cientos de mercancías de países occidentales. En respuesta a las restricciones, las autoridades rusas legalizaron las importaciones paralelas, es decir, sin el permiso del propietario de la marca. Este comercio de los países vecinos de Rusia se multiplicó por cien y, a finales del año pasado, se habían introducido en el país 2,4 millones de toneladas de mercancías por valor de más de 20.000 millones de dólares mediante este mecanismo.

Las exportaciones del país a Rusia aumentaron un 25 por cien el año pasado en comparación con 2021. La cantidad de lavadoras exportadas de Kazajstán a Rusia aumentó de cero en 2021 a 100.000 en 2022. La exportación de equipos informáticos, monitores y proyectores ascendió a 375,4 millones de dólares, y los envíos aumentaron más de 400 veces durante el último año.

A fines de abril, hablando en una exhibición en la capital de Uzbekistán, el ministro de Industria y Comercio de Rusia, Denis Manturov, señaló que el volumen de negocios comercial entre Rusia y Asia Central había aumentado un 15 por cien el año pasado y ascendió a más de 42.000 millones de dólares. Asia Central es una de las principales regiones del mundo en lo que respecta al crecimiento del comercio con Rusia. Por ejemplo, el volumen de negocios del comercio con Uzbekistán ha crecido más del 25 por cien.

Es imposible decir que este crecimiento se deba únicamente a las importaciones paralelas. Sin embargo, nunca antes se había observado tal aumento.

La evidencia indirecta muestra que los países de Asia Central están tratando de aprovechar al máximo la oportunidad de satisfacer las necesidades de importación de Rusia. En abril, los almacenes de la región estaban casi completamente llenos y las tarifas de alquiler aumentaron varias veces. A principios de la primavera, la demanda de las empresas rusas aumentó entre un 40 y un 50 por cien, hasta casi 400 000 metros cuadrados. En ese momento, los medios de comunicación de negocios concluyeron por unanimidad que esto estaba directamente relacionado con la creación de cadenas logísticas para las importaciones paralelas a su gran vecino.

Por lo tanto, Estados Unidos y la Unión Europea están haciendo todo lo posible para evitar que los estados de Asia Central sean los principales socios de Rusia para evitar sanciones.

En 2022 las exportaciones de bienes de la Unión Europea a Kirguistán aumentaron un 300 por cien en general y un 700 por cien en el campo de las tecnologías avanzadas y los artículos de doble uso. Los representantes occidentales no creen que el apetito de consumo del pueblo kirguís haya crecido repentinamente hasta tal punto.

La política del palo y la zanahoria

En la cumbre entre la Unión Europea y Asia Central en junio, Michel prometió a los dirigentes de las cinco antiguas repúblicas soviéticas que Bruselas no impondría sanciones si sus países violaban el embargo contra Rusia. Sin embargo, unas semanas antes se escuchó una retórica completamente diferente durante el foro económico entre la Unión Europea y Asia Central.

En el evento se abordaron algunos temas que no tenían nada que ver con la economía. A pesar de que Bruselas aseguró que el objetivo de la cumbre era establecer relaciones comerciales e inversiones, el conflicto en Ucrania se convirtió en uno de los temas principales.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, amenazó con impedir la importación de productos sancionados a Rusia a través de terceros países y prometió identificar a aquellas organizaciones que continúan socavando sus esfuerzos y castigarlas.

En el verano y el otoño del año pasado, la Unión Europea se ofreció repetidamente a compensar las pérdidas comerciales de ciertos países (incluso en la región de Asia Central) y los invitó a apoyar las sanciones contra Rusia. Pero en los últimos meses, la oferta más importante de Bruselas ascendió a una inversión propuesta de 20 millones de euros para construir estaciones terrestres de satélite. Además, en mayo, en lugar de ofrecer compensar la ruptura de los lazos comerciales con Rusia, la Unión Europea solo lanzó más amenazas por la negativa a secundar las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Moscú.

Estados Unidos ha sido aún más activo en el uso de su “palo”. En abril su Departamento de Comercio impuso restricciones a la exportación contra empresas de Rusia, China, Uzbekistán, Armenia y otros países “por tratar de evadir los controles de exportación”. y la compra de productos estadounidenses para las necesidades de Rusia. A raíz de esto, la Comisión Europea también propuso sanciones contra empresas de varios países, incluidas dos uzbekas y una armenia, por suministrar artículos de doble uso.

Los esfuerzos de la Unión Europea y Estados Unidos han influido parcialmente en Kazajstán, que ha introducido varias prohibiciones a las importaciones paralelas. En abril, para evitar sanciones secundarias, Astana lanzó un sistema de seguimiento de todas las mercancías que entran y salen del país. Esto también ha complicado las entregas de Uzbekistán a Rusia, ya que la carga viaja a través de Kazajstán. Como resultado, las cadenas de suministro se están trasladando a Kirguistán, China y Emiratos Árabes Unidos, y el costo de los productos importados afectados en Rusia puede aumentar entre un 10 y un 12 por cien.

A fines de mayo, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Mijail Galuzin, advirtió a los países de Asia Central que enfrentarían pérdidas significativas si seguían adelante con las sanciones. Hizo hincapié en que la parte rusa no dicta la política exterior e interna a otros estados, sino solo en aquellos casos que “no van en contra de las obligaciones mutuas, incluidas aquellas dentro [del marco de] la CSTO [una alianza militar], la EAEU [un bloque comercial al estilo de la Unión Europea], y la CEI [el grupo de los antiguos países de la URSS]”.

Los estados de Asia Central debían ser conscientes de ello. “La destrucción artificial de los lazos con Rusia puede resultar en un daño más grave que los gastos de las notorias sanciones secundarias”, dijo en la Conferencia de Asia Central del Club Valdai.

¿Tan mal están las cosas?

Asia Central seguirá siendo importante para Occidente no solo en términos de sanciones contra Rusia, sino también como trampolín para una posible acción militar futura contra Moscú.

“Occidente está interesado en desplegar sus bases militares en la región de Asia Central para amenazar el ‘bajo vientre blando’ de Rusia. Moscú no está preparada para una acción militar importante aquí, a diferencia de sus fronteras occidentales, de donde suele venir el enemigo”, advierte Maxim Kramarenko, director del Instituto de Política Euroasiática. “Este puede ser un trampolín utilizado para representar una amenaza real para Rusia”.

Por el momento, esta advertencia suena prematura, ya que los occidentales ni siquiera obligan a la región a cumplir fielmente con las sanciones. Asia Central obtiene enormes beneficios de la situación económica actual, mientras que si se niega a cooperar con Rusia, son los países dentro de su propia región, y no Moscú, los que sufrirán el golpe principal.

Rusia recibe productos electrónicos, agrícolas, medicamentos, repuestos para automóviles y otra tecnología a través de estos países. Si es posible prohibir estos productos, el mercado ruso sentirá rápidamente la escasez. Pero Asia Central perderá más. Rusia también puede suministrar estos productos a través de otras repúblicas postsoviéticas, sin mencionar a China y Turquía.

Las graves consecuencias con las que los países occidentales amenazan a Asia Central son muy exageradas. La amenaza de sanciones secundarias de Estados Unidos y la Unión Europea y su probabilidad son exageradas, al igual que su importancia. Tales sanciones contra cualquier país de la región automáticamente harían que ese país se uniera al campo de los opositores occidentales y lo convertiría en un aliado más cercano de Rusia y quizás de China.

Los intentos de Occidente de volver a los países de Asia Central contra Rusia, como sucedió con Ucrania, no tendrán éxito.

Un futuro incierto

Es posible que Occidente actualmente no tenga la capacidad de arrastrar a Asia Central a su lado, pero esto no significa que renuncie a intentarlo en el futuro. En este sentido, los países occidentales están utilizando sus herramientas tradicionales de “poder blando”: ONG y medios de comunicación.

“Solo en Bishkek, están registradas 18.500 organizaciones de ese tipo. Contrariamente a los documentos constitutivos, muchas de ellas interfieren en la vida política del país, incluso financiando la organización de mítines políticos en Kirguistán”, dice una nota al proyecto de ley para reforzar del control sobre las ONG que se ha presentado al Parlamento de Kirguistán.

La preocupación de los parlamentarios locales, sin embargo, no ha detenido el trabajo de estos recortes. A principios de junio, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) asignó un primer tramo por valor de 12 millones de dólares a la organización sin ánimo de lucro KazAID, que distribuirá los fondos entre las ONG kazajas para “aumentar la resistencia de la sociedad a la desinformación” y “aumentar la alfabetización mediática de la población”.

Es la primera cuota de un paquete planificado de 50 millones de dólares indicado en el presupuesto estimado del programa. Además, se gastaron otros 15 millones de dólares en proyectos de USAID en Kazajstán en 2022.

Una parte significativa de este dinero se destina a financiar a periodistas locales que luego promueven una agenda pro estadounidense entre la población. Por ejemplo, uno de los beneficiarios de las subvenciones de USAID es el Programa de Medios de Asia Central (MediaCAMP). Está supervisado por la ONG estadounidense “Internews”, que fue prohibida en Rusia en 2007.

Esta ONG se ha establecido cómodamente en Kazajstán, donde ha estado activa durante más de cinco años y “trabaja con socios de los medios de comunicación de Asia Central, [la] comunidad académica y la sociedad civil”.

El ámbito de su actividad es muy amplio. El proyecto ha formado a 2.830 profesionales de los medios en Tayikistán, Uzbekistán y Kazajstán. Más de 10.500 jóvenes y adultos de los tres países han participado en las llamadas “actividades de alfabetización mediática”.

Se desconoce cuándo los trabajadores de los medios de comunicación y los beneficiarios de subvenciones en cuestión comenzarán a promover una política de separación de Rusia en sus propios países. Sin embargo, no hay duda de que tarde o temprano esto sucederá. Después de todo, la estrategia de Estados Unidos establece que Asia Central es una región geoestratégica importante para sus intereses.

George Trenin https://www.rt.com/russia/578416-carrot-and-stick-method/

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