La web más censurada en internet

Día: 20 de mayo de 2023 (página 1 de 1)

4,5 millones de muertos en las guerras de Estados Unidos posteriores a 2001

Las guerras de Estados Unidos posteriores al 11 de septiembre de 2001 han matado al menos a 4,5 millones de personas en media docena de países, según el último informe del Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad Brown.

“Las guerras suelen matar a muchas más personas indirectamente que en combate directo, especialmente niños pequeños”, dijo Stephanie Savell, autora del informe, que se centra en las llamadas “guerras contra el terrorismo” en Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, Somalia, Siria y Yemen.

Las estimaciones llegan a 3,6 y 3,7 millones de muertes indirectas en las zonas de guerra posteriores a 2001, mientras que el número total de muertes podría ser de al menos 4,5 a 4,6 millones, aunque la cifra exacta sigue siendo desconocida.

Más de 906.000 personas, entre ellas 387.000 civiles, han muerto como consecuencia directa de las guerras posteriores al 11-S. Además, 38 millones de personas han sido desplazadas o se han convertido en refugiados. El gobierno estadounidense, por su parte, ha gastado más de 8 billones de dólares en ellas.

Sin embargo, un número exponencialmente mayor de personas, especialmente niños y las poblaciones más pobres y marginadas, han muerto por los efectos de la guerra: aumento de la pobreza, inseguridad alimentaria, trauma permanente de la violencia y destrucción de infraestructuras sanitarias y públicas, así como de propiedades privadas y medios de subsistencia.

Según el informe, “la gran mayoría de las muertes indirectas de guerra se deben a la desnutrición, a problemas relacionados con el embarazo y el parto, y a muchas enfermedades, incluidas las infecciosas y las no transmisibles, como el cáncer”.

Un estudio de 2012 reveló que más de la mitad de los bebés nacidos en la ciudad irakí de Faluya entre 2007 y 2010 tenían defectos congénitos. De las mujeres embarazadas entrevistadas para el estudio, más del 45 por cien sufrieron abortos espontáneos en los dos años siguientes a los ataques estadounidenses de 2004 contra Faluya. Las lecturas del contador Geiger en lugares contaminados con uranio empobrecido en zonas urbanas densamente pobladas de Irak han revelado sistemáticamente niveles de radiación entre 1.000 y 1.900 veces superiores a los normales.

Algunas muertes “también se debieron a lesiones provocadas por la destrucción de infraestructuras durante la guerra, como semáforos, así como a traumatismos y violencia interpersonal”.

Savell afirmó que el gobierno de Estados Unidos “tiene la obligación de invertir en asistencia humanitaria y reconstrucción en las zonas en guerra tras el 11-S”.

Otra via de escape de Rusia para eludir las sanciones: Emiratos Árabes Unidos

En medio de una guerra es complicado mantenerse neutral. Cualquiera de los dos bandos puede acusarte de apoyar al contrario. Al comienzo de la Guerra de Ucrania Emiratos Árabes Unidos lo intentó. Durante una votación en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre un proyecto de resolución occidental que exigía la retirada inmediata de las tropas rusas de Ucrania, Emiratos Árabes Unidos sorprendió al mundo al abstenerse junto a China.

La presiones imperialistas fueron intensas. Acusaron a Emiratos de ayudar a Rusia. Pocos días después de la votación tuvieron que cambiar de criterio. Votó a favor de una segunda resolución que exigía la salida de las tropas rusas de Ucrania.

Pero no fue suficiente para Estados Unidos, que recientemente ha decidido sancionar a Emiratos. Por si no bastara, en marzo el Grupo de Acción Financiera Internacional lo incluyó en su “lista gris” de países bajo vigilancia por “blanqueo de capitales”.

El país del Golfo está atrapado en medio de un fuego cruzado. Los emiratíes preferirían no tener que elegir entre Rusia y Estados Unidos, pero les han arrojado a la trinchera.

Emiratos se negó a aprobar sanciones contra las empresas rusas, que han corrido a refugiarse allá para burlar el bloqueo occidental. Desde el inicio de la guerra, el número de empresas creadas por ciudadanos rusos se ha disparado: unas 300 en poco más de un año.

Los imperialistas tuvieron que dar un pasó más y sancionar al país. A principios de marzo de este año, Estados Unidos designó oficialmente a Emiratos Árabes Unidos como “país objetivo” en los esfuerzos de Washington por separar a Rusia del mercado mundial. En la lista de sanciones ha incluido al banco ruso MTS y a su filial en Abu Dhabi.

Más de dos millones de pasajeros rusos pasaron por el aeropuerto de Dubai el año pasado, un 100 por cien más que el anterior. Lo mismo ocurre con los vuelos de aviones privados procedentes de Rusia, cuyo número se disparó en los primeros meses de la guerra. En Dubai las transacciones inmobiliarias aumentaron un 80 por cien el año pasado. El volumen de negocios comerciales entre Rusia y Emiratos también aumentó un 68 por cien en 2022, alcanzando la cifra récord de 9.000 millones de dólares.

La elusión de las sanciones es especialmente visible en el caso de los componentes electrónicos, cuya venta a Rusia por parte de los Emiratos se ha multiplicado por quince el año pasado. Los componentes proceden originalmente de empresas con sede en países que prohíben el comercio con Rusia.

También es especialmente llamativa en el comercio de petróleo y gas. De hecho, al igual que la Unión Europea, Suiza -centro neurálgico mundial del comercio de materias primas e hidrocarburos- ha establecido sanciones a las importaciones de crudo. Sin embargo, esta normativa sólo se aplica a las empresas cuya sede social está en Suiza. Las filiales suizas que tienen su sede en Dubai o Abu Dhabi comerciar con Rusia.

Por ejemplo, Paramount, con sede en Ginebra (Suiza), abrió una filial en Dubai, llamada Paramount Energy and Commodities DMCC, justo después del anuncio de las sanciones de la Unión Europea contra el petróleo ruso en junio del año pasado, con el fin de seguir comerciando con Rusia.

Suiza se niega a definir el concepto de filial independiente y Rusia aprovecha esa imprecisión. Contrariamente a Bruselas, que ha optado por prohibir el comercio incluso por parte de filiales de empresas europeas, Suiza sólo lo prohíbe cuando la filial no es 100 por cien independiente de la empresa matriz.

La vía de escape permitió a Paramount, a través de su filial con sede en Emiratos, vender petróleo ruso por encima del precio mínimo fijado en 60 dólares por barril por las sanciones europeas. Las leyes suizas se alían con la sed de negocios de Emiratos para burlar las sanciones a Rusia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies