La web más censurada en internet

Día: 26 de marzo de 2023 (página 1 de 1)

Chad nacionaliza la multinacional petrolera Exxon

El viernes Chad nacionalizó todos los activos de Esso Chad, antigua filial del gigante petrolero estadounidense ExxonMobil, que recientemente fue vendida a una empresa británica.

El Ministerio chadiano de Energía anunció que la nacionalización incluye las licencias de hidrocarburos y los permisos de exploración y producción.

Los activos de Exxon también comprenden una participación del 40 por cien en el proyecto petrolífero chadiano de Doba, que tiene siete campos petrolíferos con una producción combinada de 28.000 barriles diarios de petróleo.

Exxon también controla el sistema de transporte de exportaciones Chad-Camerún, que se extiende a lo largo de más de 1.000 kilómetros.

En diciembre la multinacional estadounidense vendió sus operaciones en Chad y Camerún a la empresa británica Savannah Energy por un precio de 407 millones de dólares.

El gobierno chadiano impugnó la venta alegando que las condiciones finales eran diferentes de las que había presentado Exxon. Advirtió entonces a la petrolera que pediría a los tribunales que bloquearan la venta en el país y que, además, tomaría otras medidas para proteger los intereses de Chad.

En 2017 el Tribunal Superior de Chad exigió a Exxon el pago de 819 millones de dólares en regalías pendientes después de que Exxon fuera acusada de incumplir sus obligaciones fiscales. Posteriormente, la petgrolera llegó a un acuerdo sobre el pago de sus obligaciones tributarias, evitando una multa de 74.000 millones de dólares del país centroafricano.

Chad es el décimo país africano con mayores reservas de petróleo, y exporta el 90 por cien de su crudo.

La maquinaria rusa de guerra aún no ha alcanzado su máximo rendimiento

La maquinaria rusa de guerra aún no ha alcanzado su máximo rendimiento. “Los pirómanos planean enviar más de 400 tanques a Ucrania, tiempo durante el cual produciremos más de 1.600 tanques nuevos, la cantidad total de tanques del ejército ruso será más de tres veces la cantidad de tanques de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, ha prometido Putin.

Algo parecido ha dicho Dmitri Medvedev durante su visita a las fábricas rusas de armamento, invocando el discurso que pronunció Stalin al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Medvedev confirmó que ahora Rusia estaba construyendo 1.500 tanques al año. Los tanques nuevos suman entre 200 y 250 anuales, a los que hay que sumar otros 600 ó 650 más que mejora.

El año pasado Shoigu ordenó duplicar la producción de tanques nuevos únicamente, para lo cual van a levantar dos nuevas fábricas rusas dedicadas a modernizar equipos antiguos, como los T-72 y los T-90, lo que aumentará enormemente la producción.

Las declaración de Putin y Medvedev no son una coincidencia. Rusia puede llegar a producir más de 400 ó 500 tanques nuevos este año y modernizar otros 1.000.

No se conocen con exactitud las pérdidas. Las peores estimaciones hablan de la destrucción de 1.600 tanques desde el comienzo de la guerra. Si son aproximadas, confirman que Rusia es capaz de recuperar sus pérdidas o lo hará pronto, ya que probablemente fabricó entre 800 y 1.000 tanques en total el año pasado y se espera que produzca otros 1.500 este año.

El año que viene podría volver a los niveles de producción soviéticos de 2.500 ó 3.500 tanques anuales, una cifra que sigue siendo exigua en comparación con la Segunda Guerra Mundial, cuando la URSS fabricaba entre 50.000 y 100.000 tanques al año.

La Unión Europea regula la censura en las redes sociales

El 16 de noviembre del pasado año entró en vigor la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. Según esta ley, las grandes plataformas en línea con más de 45 millones de usuarios activos mensuales, como Twitter, Facebook e Instagram, tienen que eliminar rápidamente de sus plataformas los contenidos ilegales, la incitación al odio y la llamada “desinformación”. De lo contrario, se enfrentarán a multas de hasta el seis por ciento de sus ingresos mundiales anuales. Las plataformas más grandes deberán cumplir la ley antes de este verano, mientras que las más pequeñas estarán obligadas a abordar estos contenidos a partir de 2024.

Las ramificaciones de esta medida son inmensas. La ley no sólo impondrá por primera vez la regulación de los contenidos en internet, sino que se convertirá en una norma mundial, no sólo europea.

En los últimos años la Unión Europea se ha convertido en una reguladora mundial. Puede dictar cómo debe comportarse cualquier empresa del mundo si quiere operar en Europa, el segundo mercado mundial. Como resultado, sus estrictas normas reguladoras a menudo acaban siendo adoptadas en todo el mundo tanto por las empresas como por otros reguladores, en lo que se conoce como el “efecto Bruselas”.

Tomemos como ejemplo el Reglamento de Protección de Datos, una norma sobre la intimidad que entró en vigor en mayo de 2018. Entre otras muchas cosas, exige que las personas den su consentimiento explícito antes de que se puedan procesar sus datos. Desde entonces, esta normativa de la Unión Europea se ha convertido en la norma mundial, y ahora va a ocurrir lo mismo con la Ley de Servicios Digitales.

La aplicación del Reglamento de Protección de Datos por parte de la Unión Europea ha sido algo vacilante. Solo ha generado alrededor de 1.700 millones de euros en multas desde 2018, según The Economist, lo que es muy poco para una industria que genera más de un billón de euros en ingresos anuales.

La Comisión Europea ha creado un organismo interno de vigilancia del sector que contará con más de 100 trabajadores a tiempo completo el año que viene. Además, se espera que los especialistas supervisen también las operaciones de las grandes tecnológicas.

Se trata de lo que Thierry Breton, Comisario de Mercado Interior de la Unión Europea, califica de “momento histórico de la regulación digital”. Se espera que las grandes plataformas en línea financien ellas mismas esta operación de control, pagando cada año a la Comisión hasta el 0,05 por cien de su facturación anual mundial.

Esto confiere a la Unión Europea un poder extraordinario. La aplicación de la Ley de Servicios Digitales será supervisada por la propia Comisión, no por un regulador independiente. Además, la ley incluye un “mecanismo de gestión de crisis”, añadido el año pasado en una enmienda de última hora. La Comisión argumentó que necesita poder dirigir la respuesta de las plataformas ante ciertas informaciones, como la Guerra de Ucrania.

En una crisis, no es suficiente con la censura que habitualmente imponen las empresas tecnológicas. El control de la información tiene que ser mucho más estricto. En virtud de la nueva ley, la Comisión se ha otorgado a sí misma el poder de determinar si existe tal “crisis”, definida como “un riesgo objetivo de perjuicio grave para la seguridad pública o la salud pública en la Unión”.

Las normas europeas “normalizan” la censura para que nos vayamos acostumbrado a lo peor. Es la consecuencia lógica de las aberraciones que se vienen aireando desde hace unos años: desinformación, posverdad…

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies