La web más censurada en internet

Día: 20 de enero de 2023 (página 1 de 1)

Para iniciar una ofensiva Ucrania necesitaría 100 tanques que nadie le suministra

Cada día aparecen declaraciones de dirigentes occidentales prometiendo el oro y el moro a Ucrania. Es la manera de demostrar su inquebrantable alineamiento con el gobierno de Kiev: las palabras y las promesas. Pero una cosa es predicar y otra dar trigo.

El ejército ucraniano necesitaría unos 100 tanques occidentales para lanzar una ofensiva a gran escala, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, una opinión apoyada por Phil Osborn, antiguo jefe de la inteligencia militar británica (1).

Hasta la fecha los únicos tanques que han entregado los países europeos a Ucrania son modelos antiguos fabricados por la URSS, principalmente las versiones soviéticas del T-72, algunas de ellas modificadas.

En septiembre del año pasado Berlín acordó con Liubliana que Eslovenia enviaría a Ucrania 28 tanques M-55S a cambio de vehículos alemanes. Los M-55S son tanques soviéticos T-55 modernizados en Eslovenia con ayuda israelí en la década de los noventa.

La OTAN cuenta actualmente en Europa con algo más de 2.300 tanques alemanes Leopard. Aunque no todos están operativos en este momento, existe una reserva suficiente para entregar unos 100 tanques al ejército ucraniano. También podrían suministrar otros modelos, pero todo son hipótesis.

Las tropas ucranianas no van a iniciar ninguna ofensiva en el futuro porque no tienen ninguna de las condiciones que se lo podrían permitir. No las han tenido antes y no las van a tener ahora. Para ellos será bastante si logran mantener sus posiciones sobre el terreno durante un cierto tiempo.

El Primer Ministro británico, Rishi Sunak, ha prometido transferir a Ucrania 14 carros de combate Challenger 2 y unos 30 obuses autopropulsados AS90 de calibre 155 milímetros y 39 milímetros.

El anuncio de Londres lo hicieron para animar a una Alemania cada vez más reacia a prolongar la guerra y cuya ministra de Defensa ya ha tirado la toalla. Pero en Berlín sólo se oyen palabras y promesas y no aceptan que terceros países envíen sus tanques Leopard a Ucrania sin un previo permiso de reexportación.

Como consecuencia, otros países han anunciado que enviarán los tanques alemanes a Ucrania aunque no haya autorización del gobierno de Berlín. Es el caso de Polonia, que ha anunciado el envío de otros 14 tanques Leopard.

Finlandia también está dispuesta a enviar tanques alemanes a Ucrania… si otros países hacen lo mismo, es decir, si se saltan la aprobación del gobierno de Berlín. Pero, ¿de cuántos tanques pueden desprenderse? En la actualidad el ejército finlandés cuenta con 139. “Si Europa empieza a dar tanques a Ucrania, Finlandia debe participar. Con una pequeña contribución, por supuesto, ya que su propia capacidad de defensa es una prioridad para nosotros”, ha declarado Antti Häkkänen, presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento.

No hay nada más. El resto, incluidos Estados Unidos y Francia, son promesas de enviar vehículos blindados, como Bradley M2, mientras en Kiev sueñan con tanques M1 Abrams o los Leclerc franceses y no con palmaditas en la espalda.

Cada día la prensa ucraniana se llena de titulares como “Francia está estudiando transferir sus tanques Leclerc a Ucrania, con la esperanza de que Alemania siga su ejemplo y suministre a Ucrania sus tanques Leopard” (2).

(1) https://news.yahoo.com/ukraine-needs-100-tanks-breakthrough-101100140.html
(2) https://ukranews.com/en/news/909697-france-wants-to-transfer-leclerc-tanks-to-ukraine-media

Un cuello de botella en el corazón de Extremo Oriente: Malaca

Un Panamá en Asia, un nudo de comunicaciones, una puerta de entrada para los europeos… El Estrecho de Malaca es uno de los cuellos de botella más importantes del mundo. Con el 20 por cien del comercio mundial pasando por el tubo, es un lugar clave en el tablero mundial.

En el siglo XV se decía que quienes gobernaban el Estrecho de Malaca tenían en sus manos la garganta de Venecia. Los primeros fueron los portugueses. En 1511 Alfonso de Albuquerque se hizo con el control de la ciudad a base de astucia y fuerza: los elefantes de guerra no fueron rivales para los cañones que se oyeron atronar bajo estos cielos por primera vez, estableciendo la primera posesión territorial de Europa entre India y China.

La activa ciudad mercantil conserva restos de las ocupaciones lusitana, holandesa y británica. Está salpicada de mezquitas, iglesias y templos chinos e hindúes, y sigue siendo uno de los lugares más destacados de la cultura peranakan, una comunidad chino-malaya. En una apacible y verde colina se encuentra Bukit Cina, el mayor cementerio chino fuera de China, con miles de tumbas antiguas junto a los Pozos del Dragón, excavados por los marineros del almirante Zheng He. Los juncos de alta mar de este eunuco musulmán, encargados por el emperador Yongle de la dinastía Ming, hacían escala en Malaca de camino a expediciones de descubrimiento que les llevaban a la costa oriental de África.

Pero Malaca no es sólo un recuerdo histórico para China. Es un Estrecho entre las costas de Malasia y la isla indonesia de Sumatra: 940 kilómetros de largo, 400 de ancho al noroeste y 15 kilómetros al sureste, que constituye la ruta más corta entre el océano Índico y el mar de China Meridional. Es una de las vías navegables más estrechas y congestionadas del mundo -sólo superada por la de Suez-, por la que pasan unos 85.000 barcos al año.

En 2003 el Presidente chino Hu Jintao hizo pública su preocupación por la vulnerabilidad de su país ante una ruta tan fácil de bloquear. Había nacido el “dilema de Malaca”, que los estrategas de Pekín no descansarían hasta resolver. Procedentes de Oriente Próximo y África, el 80 por cien de las importaciones chinas de petróleo -y algunas otras como el cobalto-, así como buena parte de sus exportaciones, transitan por un estrecho por el que no sólo pasan los barcos de piratas.

También se desplazan flotas que enarbolan las banderas de las naciones implicadas en la estrategia estadounidense para el Indo-Pacífico (AUKUS y QUAD), hostiles hacia China. Estados Unidos tiene a sus aliados en la región, empezando por Singapur, India, Japón y Australia, muy ocupados en aumentar sus fuerzas navales.

Bab-El-Mandeb, Ormuz, Malaca… Los estrechos son el talón de Aquiles del mayor importador de petróleo del mundo. En caso de una guerra chino-estadounidense en torno a Taiwán, la marina estadounidense y una marina india, punta de lanza de la Política de Actuación en Oriente de Modi, podrían organizar un bloqueo del Estrecho. Tal y como están las cosas, China tendría pocas alternativas. Los estrechos de Lombok y Sunda, en los extremos de Java, son un inconveniente. Para las exportaciones chinas a Europa, el Paso del Nordeste, la ruta marítima a través de un Ártico ruso caldeado, sigue siendo experimental.

En 2013 Xi Jinping anunció la reactivación de las antiguas Rutas de la Seda, tanto terrestres como marítimas, un proyecto económico cuya palabra clave es conectividad: pretende impedir el cerco de China. Diversificación de los suministros -en el caso del petróleo, de Irán a Venezuela pasando por Nigeria-, estrategias de circunvalación a través de corredores terrestres. Muchas de sus variantes tienen una relación directa con el dilema de Malaca.

El Corredor Económico China-Pakistán, un costoso programa de inversiones en infraestructuras de transporte y energía y zonas económicas especiales, tiene como emblema el puerto civil y militar de Gwadar, que da acceso al mar Arábigo a la turbulenta región occidental china de Xinjiang. El Corredor Económico China-Birmania proporciona una salida al Golfo de Bengala, uniendo la provincia china de Yunnan a través de Mandalay con Kyaukphyu, un puerto birmano de aguas profundas y zona económica especial. Sin embargo, las tuberías, los ferrocarriles y otros proyectos de la Nueva Ruta de la Seda se ven frenados por la pandemia, y el Golpe de Estado militar de febrero de 2021. Sigue en proyecto un corredor China-Birmania-Bangladesh-India, que uniría Kunming, capital de la provincia china de Yunnan, con Calcuta a través de Mandalay. Cuando oyen “Ruta de la Seda”, en India saltan las alarmas: el Corredor China-Pakistán atraviesa tierras reclamadas por el gobierno de Nueva Delhi.

En la antigua Ruta de la Seda que, durante siglos, unió la cuenca del río Amarillo con el Mediterráneo, los camellos han dado paso a los oleoductos y gasoductos entre Kazajstán o Turkmenistán y China, mientras que otros, en el norte, ilustran una asociación chino-rusa “sin límites”, a la espera del “Siberian Force 2”, un futuro gasoducto transmongol de mayor capacidad que el Nord Stream 1. Pero esas alternativas son sólo un paliativo para el insustituible Estrecho de Malaca.

Sin embargo, existe un arma fatal para vencer en Malaca. Su nombre es Kra. Al sur del antiguo reino de Siam hay un estrecho istmo, bordeado al oeste por el mar de Andamán y al este por el golfo de Tailandia. Hace siglos un soberano siamés encargó a un ingeniero que estudiara la posibilidad de un canal, inviable en aquella época. La idea resurgió en los siglos XVIII y XIX, apoyada por la Compañía Británica de las Indias Orientales. Hacia 1880 Ferdinand de Lesseps merodeaba por los alrededores, desdeñado por el rey Chulalongkorn, preocupado por los apetitos franceses a las puertas de Indochina. Al final, Siam y Gran Bretaña acordaron enterrar el proyecto: Singapur, la joya de la corona victoriana, no debía sufrir daños.

La Nueva Ruta de la Seda ha reavivado el sueño de un Panamá asiático, un canal de 120 kilómetros que costaría 30.000 millones de dólares. Tiene muchos partidarios en Bangkok (empresarios, militares) que sueñan con ganancias fabulosas. Otros se preocupan por las consecuencias sobre la soberanía y la deuda de una infraestructura enteramente financiada y construida por China. La mayoría teme que se refuerce la división entre el norte del reino budista y sus provincias meridionales, asoladas desde la década de los ochenta por los separatistas musulmanes, que ya se ha cobrado miles de vidas. Por el momento, la atención se centra en un proyecto de autopistas y vías férreas que unan dos futuros puertos en cada una de las orillas marítimas.

El cabecilla de la trama corrupta del Parlamento europeo firma un acuerdo con la fiscalía

El martes el antiguo eurodiputado Pier Antonio Panzeri, el cabecilla de la trama corrupta, actualmente en prisión, firmó un acuerdo con la fiscalía belga para contar lo que sabe sobre la red de espionaje marroquí en Bruselas.

Es lo que dice el acuerdo, aunque algunos sospechamos que se trata de echar tierra encima del nido de corrupción para evitar el descrédito de las instituciones europeas, donde proliferan este tipo de tinglados oscuros.

Según los términos del acuerdo, el Panzeri se compromete a informar a los investigadores sobre el modus operandi del fraude, los acuerdos financieros con terceros países, la identidad de las personas “a las que admite haber sobornado” y la posible implicación de personas “aún no conocidas en el caso”.

Sus declaraciones deben ser “sustanciales, reveladoras, sinceras y completas”, dijo la fiscalía. A cambio de su cooperación, Panzeri será condenado a una pena de prisión “limitada”.

Su abogado, Laurent Kennes, dijo que la condena, negociada con la fiscalía, no superaría un año. “Se pronunciará una condena de cinco años, pero con suspensión de la pena en la parte que exceda de un año. Esto significa que pasará un año detenido, parte del cual estará bajo vigilancia electrónica”, dijo Kennes.

“Quiere desembuchar, quiere ver el final del túnel”, añadió el abogado, subrayando que Panzeri había “reconocido haber sido uno de los dirigentes de una organización criminal vinculada a Marruecos y Qatar”.

Marruecos utilizó al eurodiputado italiano como puerta de entrada para defender sus intereses en el Parlamento Europeo.

Además de la pena de prisión, el acuerdo prevé una multa de 80.000 euros y el decomiso de todos los beneficios patrimoniales adquiridos, estimados por el momento en un millón de euros. Aún debe ser validado por el tribunal que supervisa la investigación en Bélgica.

Panzeri, de 67 años, fue detenido en Bruselas el 9 de diciembre, el día de una oleada de registros y detenciones. Lo mismo ocurrió con Francesco Giorgi y con Niccolo Figa-Talamanca, otro dirigente de una ONG, también italiano.

Los cuatro sospechosos, que llevan más de cinco semanas en prisión, han sido acusados de “pertenencia a organización delictiva”, “blanqueo de capitales” y “corrupción”.

Están acusados de recibir grandes sumas de dinero en efectivo para influir en las declaraciones y decisiones políticas de una institución de la Unión Europea en favor de potencias extranjeras.

Panzeri es una figura central en la investigación. Durante la redada del 9 de diciembre, la policía belga encontró 600.000 euros en efectivo en su domicilio de Bruselas. Ahora tendrá que explicar el origen de estos fondos y la finalidad precisa de la corrupción.

Después del agente de jugadores serbio Dejan Veljkovic, en un vasto escándalo de corrupción en el fútbol belga, Panzeri es el segundo en beneficiarse de una ley belga de 2018 sobre los “arrepentidos”, calcada de la que Italia tiene para la mafia.

¿No será porque unos y otros serán el mismo tipo de mafiosos?

Cuando los corruptos luchan contra la impunidad

En 2019 Panzeri creó la ONG Lucha contra la Impunidad, uno de los tinglados de Bruselas mejor conectados en los pasillos, con una oficina a pocos metros de la residencia del embajador británico y un puñado de nombres importantes en su directorio.

El escándalo de espionaje y corrupción que envuelve al Parlamento Europeo la ha puesto en el candelero y sus principales avalistas han renunciado e incluso han quitado la propia placa de identificación de la puerta.

La ONG fue fundada en 2019 por Panzeri para blanquear dinero negro y cobrar las mordidas procedentes de Marruecos. No consta en el registro de transparencia del Parlamento Europeo. Las ONG que deseen realizar actividades en el Parlamento deben registrarse previamente.

El tinglado operaba de manera clandestina. La ley belga exige que las asociaciones y fundaciones presenten su contabilidad ante un auditor cada año. Si pasan tres años sin presentarlas, se deben liquidar. Según el tribunal, “Lucha contra la Impunidad” nunca presentó las cuentas.

Niccolo Figa-Talamanca, secretario general de la ONG No Peace Without Justice, que comparte las oficinas con “Lucha contra la Impunidad”, fue detenido y luego liberado con una pulsera electrónica.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies