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Día: 6 de octubre de 2022 (página 1 de 1)

Golpe de la Opep a Estados Unidos: recortará aún más la producción de petróleo

Ayer la Opep decidió en Viena recortar la producción de petróleo para sostener los precios, lo que provocó inmediatamente la ira de Estados Unidos, que acusó al cártel de alinearse con Rusia.

Biden se mostró “decepcionado por esta decisión miope” y anunció que pronto se consultará al Congreso “sobre herramientas y mecanismos adicionales para reducir el control” de la Opep sobre el mercado energético.

El mes pasado, el cártel petrolero ya había reducido sus cuotas de producción, a pesar de los llamamientos de Biden para aumentarlas.

Estados Unidos lleva meses luchando por frenar la subida de los precios del petróleo. Biden visitó Riad en julio pero, como ha dicho la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, “está claro que con su decisión, la alianza se está alineando con Rusia”.

Los trece miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opec), encabezados por Arabia Saudí, y sus diez socios, dirigidos por Rusia, han acordado una reducción de dos millones de barriles diarios para el mes de noviembre.

El recorte, el mayor desde el inicio de la pandemia, puede disparar los precios, que habían bajado en las últimas semanas, muy lejos de los máximos registrados de marzo, cuando casi alcanzaron los 140 dólares.

Esta decisión le interesa a Rusia, que podrá llenar sus arcas, mientras que a principios de diciembre entrará en vigor un embargo europeo sobre las importaciones de petróleo ruso.

En la primavera de 2020, los miembros del cártel decidieron recortes de casi 10 millones de barriles en respuesta al colapso de la demanda provocado por los cierres y confinamientos de la pandemia.

Creada en 1960 para regular la producción y los precios del crudo mediante cuotas, la Opep se amplió en 2006 para incluir a Rusia y otros países productores.

Estados Unidos presiona a Ucrania para que emprenda una ‘batalla decisiva’ en el frente sur

Ucrania tendría que emprender una batalla decisiva en el frente sur antes del invierno si quiere negar a Rusia la oportunidad de consolidar su poder en la región, según los diputados estadounidenses.

“Una verdadera catástrofe a largo plazo para Ucrania será que Rusia bloquee su acceso a los recursos hídricos desde Mariupol hasta Odessa. La savia de Ucrania es el acceso a Odesa, por lo que es importante que adopten una posición ofensiva en el sur, no sólo defensiva”, dice al Financial Times el senador estadounidense Chris Murphy (*).

Las fuerzas ucranianas deben “retomar el sur” antes de la llegada del invierno, ya que el deshielo otoñal dificultará enormemente los combates, mientras que los que estén a la defensiva tendrán ventaja.

Tales condiciones dificultarán las maniobras de ambos bandos, pero, según los analistas, darán ventaja a los que estén a la defensiva, ya que tendrán que moverse menos.

Según los estadounidenses, el control de la mayor parte del sur será crucial para cualquier negociación entre Rusia y Ucrania.

No obstante, hasta ahora los conatos de ofensiva ucraniana en el sur, en la región de Jerson, han fracasado a lo largo de este verano.

(*) https://www.ft.com/content/8c1bcb80-e5ff-47be-bf93-9533e5a66da2Pi

Rusia está dispuesta a seguir suministrando gas a Europa a pesar de la voladura del gasoducto

Rusia está dispuesta a suministrar gas a Europa a través del gasoducto Nord Stream 2, una de cuyas líneas no ha sufrido daños, ha anunciado el viceprimer ministro de Energía, Alexander Novak en la televisión rusa al término de una reunión de los países de la Opep en Viena.

“Si los europeos adoptan las decisiones legales necesarias en relación con su certificación y la eliminación de las restricciones, creo que Rusia podría, en poco tiempo, suministrar gas a través de esa línea”, dijo Novak.

Según Novak, uno de los dos gasoductos Nord Stream 2 podría suministrar gas a Europa a través de Alemania, aunque la instalación nunca se ha inaugurado a causa de las sanciones occidentales.

Pero Europa va en la dirección contraria y ayer aumentó las sanciones con un octavo paquete.

El 30 de septiembre los ministros de Energía de los Veintisiete se mostraron divididos ante la idea de introducir un tope en el precio del gas. Aunque París se mostró a favor, otros, como Alemania, temen que se siente un precedente que amenace el suministro energético de Europa al disuadir a los “socios fiables” de entregar su gas a la Unión Europea y dirigirlo a otra parte.

Ayer la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió un tope temporal para los precios del gas, a pesar del desacuerdo entre los Estados miembros sobre esta cuestión.

Novak cree que los precios máximos al gas “violarían los mecanismos del mercado” y podrían tener un “efecto muy perjudicial” para la industria mundial. También dijo que las empresas rusas “no suministrarán petróleo a los países que utilicen ese instrumento”.

A principios de septiembre los miembros del G7 acordaron introducir un tope en el precio de compra del petróleo ruso. Putin reaccionó a esta “decisión absolutamente estúpida”, advirtiendo que su país no entregará “nada en absoluto si es contrario a nuestros intereses”.

Ayer Patrick Pouyanné, director de Total, declaró que la introducción de un tope al petróleo ruso sería una “forma de dar ventaja a Vladimir Putin”, ofreciéndole la oportunidad de cerrar el grifo a los europeos.

El ‘agujero en la capa de ozono’ no se acaba de cerrar

El “agujero en la capa de ozono” es un nombre tan inapropiado como el de “efecto invernadero”. En la atmósfera no hay ningún agujero ni ningún invernadero. El ozono es un gas que está presente en distintas concentraciones. Cuando la concentración baja de un determinado punto, dicen que hay un “agujero”.

Sin embargo, la concentración de ozono cambia en distintas altitudes de la atmósfera, de un lugar a otro, del hemisferio norte al sur, y también con las estaciones del año.

Lo que los seudoecologistas quieren decir es que la concentración de ozono en la atmósfera se está reduciendo. La preocupación concierne, especialmente, a la Antártida, donde la concentración de ozono se reduce cada año en primavera, volviendo a recuperarse después. En el hemisferio norte hay una pequeña reducción de ozono, que Noruega rastrea desde 1929. Sus registros muestran que la reducción varía muy poco desde 1940.

La presencia de ozono en la atmósfera se descubrió en 1911 y la oscilación antártica la anunció George Dobson en 1957 en el Año Geofísico Internacional.

En 1974 Mario Molina y F. Sherry Rowland publicaron un estudio en la revista científica Nature que culpabilizaba a los gases CFC (clorofluorocarbonados o freones) de la destrucción del ozono atmosférico. En 1995 les concedieron a ambos el Premio Nobel de Química por el descubrimiento.

Los gases CFC se utilizaban a gran escala en los sistemas de refrigeración (frigoríficos, congeladores, aparatos de aire acondicionado) y en los pesticidas, disolventes y aerosoles (desodorantes).

En 1985 Joseph Farman sostuvo que el “agujero” de la Antártida estaba creciendo y que, además de la Antártida, podía extenderse a otras regiones de la atmósfera. No se ampliaba y luego se reducía periódicamente, sino que era cada vez mayor. Los medios de comunicación lanzaron la voz de alarma, como es característico en este tipo de mitos. El vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, llegó a escribir que los conejos y los salmones se quedarían ciegos.

El ozono llegó a ser uno de los compuestos químicos más conocidos y en 1975 dio el nombre a una revista española, portavoz típico de la oposición domesticada en la transición. La campaña de propaganda sirvió de pretexto para que la ONU tomara cartas en el asunto. La Convención de Viena de 1985, el Protocolo de Montreal de 1987 y la Enmienda de Kigali (Ruanda) en 2016 prohibieron los CFC.

Las emisiones de CFC se han reducido en un 90 por cien y muy pronto lanzaron las campanas al vuelo. Es un caso paradigmático de éxito científico y político. La ciencia ayudó a que los políticos salvaran a la Tierra del desastre (1). Gracias al Protocolo de Montreal, la capa de ozono se está recuperando, proclamó la ONU. En fin, estamos ante uno de los mayores éxitos de la seudoecología.

Debíamos esperar que el agujero se fuera cerrando poco a poco. Pero cuando una hipótesis es falsa, los hechos que la desmientan no tardan en aparecer. Al principio los propagandistas de la hipótesis se excusaron diciendo que se necesitarían muchos años para comprobar los efectos beneficiosos de la prohibición. El “agujero” se acabaría cerrando en 2050, aunque luego la NASA movió el calendario hasta 2070.

En el momento de la prohibición de los CFC los cálculos estimaban que el “agujero” medía unos 14 millones de kilómetros cuadrados y han transcurrido ya casi 40 años desde la prohibición. Si no se ha cerrado por completo, por lo menos se debería haber reducido de tamaño.

Pero las medidas no confirmaron las previsiones y los medios de comunicación empezaron a cambiar el tono de los titulares. “Los científicos no saben qué está impidiendo que, una vez eliminados los CFC, la capa de ozono se recupere” (2). En 2002 el “agujero” era de 12 millones de kilómetros cuadrados. Era un pequeño triunfo; muy pequeño. Sin embargo, en 2006 se duplicaba hasta los 30 millones de kilómetros cuadrados, en 2016 era de 21 millones y este año ha sido de 23 millones.

El “agujero” tiene hoy casi el doble de tamaño que en los años ochenta, cuando lanzaron lá hipótesis. Por lo tanto, la prohibición de los CFC no ha servido para nada y la concentración de ozono en la atmósfera sigue su curso, que no va siempre en la misma dirección. Unas temporadas el “agujero” se abre y otras se cierra. En 2019 era muy pequeño, un éxito, y dos años después muy grande, un fracaso.

Para justificarse, los charlatanes hablan ahora de “altibajos” causados por “anomalías atmosféricas”, o recurren a las erupciones volcánicas, o (¡cómo no!), al calentamiento. Hay muchas hipótesis para tratar de sostener una doctrina que, como es corriente en este campo, hace aguas por todas partes. Cuando los hechos no confirman las hipótesis, lo que deberían hacer es reconocer que es falsa, y no seguir inventando más hipótesis.

(1) https://eapsweb.mit.edu/news/2015/susan-solomon-on-lessons-from
(2) https://elpais.com/elpais/2018/02/05/ciencia/1517848528_575974.html

China no compra la vacuna de Moderna porque no conoce su composición molecular

China rechaza comprar la vacuna de Moderna porque no conoce su composición molecular. La multinacional estadounidense no podrá entrar en el mercado chino de vacunas contra el coronavirus, que es el mayor del mundo.

En una rueda de prensa para periodistas asiáticos, el director médico de Moderna, Paul Burton, dejó claro el deseo de su empresa de vender sus vacunas de ARN mensajero en China. Dijo que el proyecto está parado, pero que están dispuestos a iniciar negociaciones (*).

Mientras que oficialmente el 90 por cien de la población china ha recibido su primera dosis, sólo el 55 por cien tenía una dosis de refuerzo. Todos ellos han sido inyectados con vacunas fabricadas en China. Hasta la fecha el gobierno chino no ha autorizado la inyección de vacunas extranjeras en su territorio.

A pesar de la baja tasa de infección, China persiste en la aplicación estricta de la política “covid cero”, con confinamientos, cierres, controles de fronteras, pruebas PCR a gran escala y otro tipo de restricciones.

El mercado de las vacunas se ha disparado gracias a la pandemia y las multinacionales han comenzado una carrera desenfrenada para apoderarse de los grandes bocados.

En agosto Moderna presentó una demanda contra Pfizer y Biontech por infracción de la propiedad intelectual sobre la nueva tecnología de ARN mensajero y solicita una indemnización por daños y perjuicios.

Moderna alega que había desarrollado una tecnología novedosa utilizada por Pfizer y Biontech mucho antes de la pandemia. A su vez Moderna ha sido demandada por Arbutus Biopharma Corporation y Genevant Sciences.

Ambas empresas solicitan a Moderna que les indemnice de los daños y perjuicios sufridos por la infracción de las patentes en la fabricación y venta de ARN mensajero.

El 5 de julio la empresa de biotecnología alemana CureVac también demandó a Biontech por infracción de los derechos de propiedad intelectual relacionados con la fabricación de vacunas de ARN mensajero.

Lo que está en juego es el reparto del mercado de vacunas. Desde el comienzo de la pandemia, los precios de las vacunas han seguido aumentando. Para gran alegría de los laboratorios farmacéuticos, los ganadores de esta crisis sanitaria.

(*) https://www.ft.com/content/a481c129-c5aa-4972-84a8-3a45bb000098

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