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Día: 1 de junio de 2022 (página 1 de 1)

El racionamiento de combustible atenaza el futuro de Europa

La actual crisis energética podría ser una de las peores y más largas de la historia, y Europa podría verse especialmente afectada, declaró ayer el director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol en una entrevista concedida a la revista alemana Der Spiegel.

Las consecuencias de la Guerra de Ucrania pueden hacer que la actual crisis energética sea peor que las crisis de los años setenta, añadió Birol.

“En aquel entonces todo era cuestión de petróleo. Ahora tenemos una crisis del petróleo, una crisis del gas y una crisis de la electricidad al mismo tiempo», declaró Birol a la publicación, añadiendo que antes de los actuales acontecimientos en Ucrania, Rusia era «una piedra angular del sistema energético mundial: el mayor exportador de petróleo del mundo, el mayor exportador de gas del mundo, un proveedor líder de carbón”, dijo.

Como parte de sus sanciones relacionadas con Ucrania, la Unión Europea ha introducido restricciones a los combustibles fósiles rusos y se ha comprometido a eliminarlos gradualmente. Birol advirtió que los países europeos más dependientes del gas podrían enfrentarse a un invierno difícil, ya que “es posible que haya que racionar el gas”, incluso en Alemania.

Los comentarios se producen en un momento en el que Gazprom ha cortado el suministro a algunas empresas energéticas de Alemania, Dinamarca, Holanda y otros países después de que no pagaran el combustible en rublos de acuerdo con las nuevas condiciones rusas.

Para intentar mitigar el impacto, Europa necesita abastecerse de todo el gas adicional posible, por ejemplo, el procedente de Noruega o Azerbaiyán. Según Birol, las centrales eléctricas de carbón también podrían sustituir en parte a las de gas.

El verano será difícil en Europa y Estados Unidos debido a la escasez de los mercados de crudo. Cuando comience la temporada de vacaciones, aumentará la demanda de combustible, lo que provocará “cuellos de botella, por ejemplo con el gasóleo, la gasolina o la parafina, especialmente en Europa”.

En marzo de este año, la Agencia Internacional de la Energía elaboró un plan que incluye la introducción de la circulación sin coches en las ciudades los domingos, la reducción de los precios del transporte público y, en Alemania, importantes límites de velocidad en las autopistas.

Por su parte, Bloomberg pronostica que el mercado mundial de gas natural licuado podría enfrentarse a una escasez histórica este invierno, ya que el mundo se apresura a comprar este combustible superfrío.

El plan de la Unión Europea de reducir las importaciones de gas por gasoducto ruso en dos tercios para finales de año y sustituirlas por gas licuado procedente de Estados Unidos y África está aumentando considerablemente la competencia por el combustible para las centrales eléctricas y la calefacción.

En un año normal, los importadores de gas licuado se abastecen durante el verano para preparar la temporada alta de invierno. Las empresas empezaron a reponer sus existencias a principios de este año y la inminente escasez de suministro probablemente hará subir las facturas de electricidad y la inflación.

“La llegada del invierno pone en vilo a todo el mundo”, declaró James Whistler, responsable mundial de derivados energéticos de Simpson Spence Young. “Todo indica que la oferta será escasa en condiciones normales, pero también hay riesgos adicionales”, añadió.

Rystad Energy estima que la demanda mundial alcanzará los 436 millones de toneladas este año, superando la oferta disponible de 410 millones de toneladas. Los intermediarios están desviando los cargamentos de gas licuado de Asia y optando por vender a Europa, donde los precios son más atractivos.

“No hay exceso de capacidad en el complejo gasístico mundial, lo que deja a Europa y Asia en un tira y afloja por la oferta disponible”, dijo Michael Stoppard, jefe de estrategia global de gas y asesor especial de S&P Global Commodity Insights.

Los precios del gas en Europa han bajado desde su máximo a principios de marzo, pero siguen estando muy por encima de los niveles medios para esta época del año. Los descensos podrían dar a los compradores de la región más margen para reponer las existencias en los próximos meses, aunque señalan que mucho dependerá de la rapidez con que vuelva la demanda china.

El consumo en la mayor economía de Asia, que está comenzando a salir de los confinamientos, sigue siendo bajo, pero hay que esperar un fuerte repunte de las compras a finales de año.

“La fuerte demanda de GNL [gas licuado] en Europa es segura, pero el comodín es China, donde la demanda actual sigue siendo débil debido a los continuos cierres por el covid-19 y a la ralentización del crecimiento económico”, dijo Valery Chow, jefe de investigación de gas en Asia-Pacífico de Wood Mackenzie. “El mercado se estrechará a medida que se acerque el invierno, ya que los compradores europeos y del norte de Asia compiten por los volúmenes”, añadió.

Reino Unido prepara una nueva ley para dar la puntilla a la libertad de prensa

La libertad de prensa es una especie en vías de extinción, y no sólo por el caso Assange, o el de Pablo Hassel, o el cierre de los medios de comunicación rusos en Europa. A medida que no hay una respuesta popular contra tamañas agresiones, la insolencia de los Estados europeos se hace cada vez mayor. Unas veces el pretexto es la pandemia, otras es Rusia, y a veces las noticias falsas.

En Reino Unido los principales partidos parlamentarios piden la aprobación inmediata de nuevas medidas represivas para hacer frente a las “amenazas contra el Estado”, que anulan la libertad de prensa y amenazan las libertades civiles. El 11 de mayo se presentó un primer proyecto de ley.

Los partidos parlamentarios afirman que son necesarias para evitar la influencia de Rusia y China, cuyos tentáculos aparecen en sus peores pesadillas. En enero de este año el MI5 envió una alerta a todos los miembros del Parlamento acusando a Christine Lee, una abogada que trabaja en Birmingham, de hacer donaciones a los parlamentarios en nombre del gobierno chino, es decir, de hacer lo mismo que hacen todos los grupos de presión todos los días.

Ese mismo día el nombre de Lee se difundió en todos los canales de televisión y los periódicos, que no cuestionaron nada, a pesar de la absoluta falta de pruebas. Cuando los agentes no son chinos o rusos, no hacen falta pruebas de nada; basta con que lo digan oscuros aparatos políticos, como el MI5.

Sin embargo, gran parte del proyecto de ley no tiene nada que ver con la injerencia extranjera. En 2015 el gobierno pidió una revisión de la Ley de Secretos Oficiales de 1911, que se aplica a la divulgación no autorizada de información clasificada. El Sindicato Nacional de Periodistas (NUJ) expresó su preocupación, señalando el historial de persecución de periodistas por parte del gobierno.

No se puede matar al mensajero; el manejo de información clasificada no se puede criminalizar. “El NUJ cree firmemente que los denunciantes y los periodistas que actúan en interés público no deben ser sometidos a penas de prisión más duras por delitos de divulgación no autorizada”, dijo el sindicato. “Nos preocupa especialmente que el Ministerio del Interior parezca recomendar reformas que facilitan la persecución de los periodistas”.

En 2020 una comisión parlamentaria publicó un delirante “informe sobre Rusia” que analizaba las acusaciones de injerencia extranjera en Reino Unido. Recomendó al gobierno la creación de un “registro de influencias extranjeras” del que formarían parte los individuos que realizan determinadas acciones en favor de una potencia extranjera. La policía puede encarcelar a una persona que actúa como “agente” y no ha pasado por la ventanilla del gobierno.

No es necesario aclarar que cuando hablan de “extranjeros”, se refieren a Rusia y China y a ningún otro país, como Tanzania, Honduras o Andorra. Sin embargo, la posibilidad de detener a los “agentes rusos” se propuso a pesar de que el informe sobre Rusia no encontró ninguna interferencia significativa. De hecho, se limitó a decir que el MI5 no había investigado el asunto.

El proyecto de ley crea una especie de catálogo oficial de “agentes extranjeros” de tal manera que cualquiera que no se registre pueda ser detenido, si su “actividad” en las redes sociales, por ejemplo, no gusta al MI5. El castigo puede llegar a la cadena perpetua para los periodistas y las fuentes que les suministran información clasificada, si se descubre que trabajan para una potencia extranjera.

El proyecto de ley establece que la policía no necesita demostrar que una persona trabaja para una determinada potencia extranjera. Alguien que habla bien de Rusia está al servicio de Rusia. Las medidas también pueden aplicarse extraterritorialmente a personas fuera de Reino Unido.

El caso de Julian Assange creó el patrón de este tipo de montajes judiciales. Le detuvieron y le acusaron falsamente de colaborar con el gobierno ruso y en Estados Unidos le aplican la Ley de Espionaje.

En 2018 hubo una campaña de intoxicación parecida en Australia. Los medios de comunicación y los políticos advirtieron contra los diputados que reciben donaciones de personas afiliadas al Partido Comunista Chino. Una legislación similar fue aprobada en su parlamento. Se vendió como una medida contra la injerencia extranjera, pero contenía las mismas amenazas contra los periodistas.

En una nota informativa preparada para los diputados se reconoce que la vigente Ley de Secretos Oficiales de 1911, que ilegaliza la publicación de documentos gubernamentales por parte de cualquier persona, fue aprobada por la Cámara de los Comunes en un solo día, cuando la mayoría de los diputados se habían marchado de vacaciones.

Hace un siglo los pretextos eran los mismos, pero hay que cambiar Alemania por Rusia. Hoy los historiadores reconocen que el MI5 exageró la injerencia alemana, lo mismo que hacen hoy con la rusa.

La competencia en el espacio es militar y económica a la vez

La competencia en el espacio no es nueva. Fue un elemento definitorio de la Guerra Fría. Durante décadas, la Unión Soviética y Estados Unidos compitieron en sus programas espaciales y de satélites, confrontando sus respectivos avances tecnológicos. El primer paso lo dio la URSS con el lanzamiento del satélite Sputnik 1 en octubre de 1957.

Varias empresas privadas han entrado en la carrera espacial, como Microsoft, Virgin y SpaceX. Tras su despegue, la empresa de Elon Musk fue elegida por la NASA para desarrollar el sistema de aterrizaje lunar para su próxima misión lunar. Las empresas estadounidenses no son las únicas que invierten: en abril de 2019, la israelí SpaceIL lanzó la primera operación lunar con financiación privada en colaboración con SpaceX.

Si las empresas privadas y las instituciones públicas se apresuran a poner programas en marcha es porque el espacio está lleno de materias primas y recursos minerales. Los asteroides son ricos en oro, rodio, hierro, níquel, platino, tungsteno o cobalto, y la concentración de metales raros es hasta 100 veces mayor que en la corteza terrestre. El mercado podría valer más de 100.000 millones de dólares para la industria en 2050. Asteroid Mining Corporation, Planetary Resources y Deep Space Industries ya se han embarcado en programas de recogida de material astral.

Sin embargo, desde 1967 está prohibida cualquier apropiación del espacio exterior. El espacio exterior se considera un patrimonio común de la humanidad y se rige por el Tratado del Espacio, que prohíbe cualquier reivindicación de soberanía “mediante el uso o la apropiación” y deja el espacio abierto a todos para “la exploración y el descubrimiento pacíficos”. Pero en 2015 Obama firmó la Ley del Espacio, que permite a las empresas estadounidenses saquear los recursos extraídos en el espacio.

Si la Luna vuelve a ser una cuestión estratégica, las tierras raras que contiene podrían no ser ajenas a ella. En diciembre de 2020 China eligió una zona con alta concentración de tierras raras como lugar de aterrizaje de la sonda Chang’e 5. Las muestras traídas por la cápsula habrán permitido a los científicos chinos determinar el nivel exacto. Además, en el polvo de la superficie lunar podría haber grandes cantidades de helio-3, un gas ligero y no radiactivo que se está considerando como combustible para futuras centrales de fusión nuclear.

Las tecnologías espaciales y de gran altitud son elementos esenciales de la guerra moderna. El 20 de diciembre de 2019 Washington creó la Fuerza Espacial de Estados Unidos, una rama de las fuerzas armadas destinada a realizar operaciones militares en el espacio.

China es un actor clave. En septiembre de 2011 lanzó Tiangong 1, su primera estación espacial. En enero de 2019 los astronautas chinos realizaron el primer alunizaje en la cara más lejana de la Tierra y el primer experimento biológico extraterrestre con el módulo Chang’e 4.

En abril del año pasado China envió el primer módulo de su futura gran estación espacial. Con 32 lanzamientos orbitales en 2019, la mayor cantidad de cualquier potencia espacial, Pekín se ha consolidado como un actor importante en el acceso al espacio. Aunque oficialmente China no tiene ningún programa espacial militar en desarrollo, se está vengando de Estados Unidos en la carrera por el dominio del espacio.

El 9 de marzo del año pasado los responsables de las agencias espaciales china y rusa firmaron un acuerdo de cooperación para crear la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), una base lunar para la investigación científica multidisciplinar. Los dos países han estrechado sus lazos en muchos sectores estratégicos desde 2014, cuando el Golpe de Estado en Ucrania provocó un aumento de las tensiones con las potencias occidentales, y después, a partir de 2017, con la guerra comercial desatada por Trump contra Pekín.

Por su parte, Estados Unidos se rodea de sus socios históricos. El programa Artemis, cuyo objetivo es llevar una tripulación a la Luna en 2024, se lleva a cabo en colaboración con europeos, canadienses y japoneses.

Japón ha aumentado su presupuesto. Ha destinado 4.140 millones de dólares a programas espaciales el año pasado, lo que supone un aumento del 23 por cien respecto a 2020.

En la 13 Conferencia Espacial Europea, celebrada en enero del año pasado, Europa confirmó que llevaría a cabo una ambiciosa estrategia autónoma, con un presupuesto de 13.200 millones de euros, pero aún está muy lejos de los 23.300 millones de la NASA.

Rusia investiga las actividades sospechosas de la Cruz Roja ucraniana

El Comité de Investigación ruso dijo el domingo que estudiaría las acusaciones de que la Cruz Roja ucraniana estaba implicada en actividades sospechosas, como el mantenimiento de registros de niños con “órganos sanos” en la ciudad de Mariupol.

La acusación fue hecha por Vladimir Taranenko, dirigente de la organización Peoples Retinue, con sede en Donetsk, un movimiento solidario que tiene como uno de sus objetivos ayudar a la República Popular de Donetsk.

Taranenko publicó en sus redes sociales un vídeo de lo que llamó un registro de la oficina de la Cruz Roja en Mariupol y afirmó que algunas de las pruebas encontradas allí la sitúan bajo una luz muy sospechosa.

La oficina tenía expedientes médicos de más de 1.000 niños, pero que estaban marcados como “órganos sanos” en lugar de cualquier condición o procedimiento médico.

Taranenko también afirmó que parte del material de lectura encontrado en la oficina eran instrucciones sobre “cómo utilizar las armas, incluso en un formato destinado a los niños”.

El vídeo muestra al menos un manual de carácter militar. Era una copia impresa de “Practical Military Ordnance Identification” de Thomas Gersbeck, un técnico retirado del Cuerpo de Marines especializado en desactivación de explosivos (EOD). El libro es un manual de campo sobre cómo identificar la munición sin explotar y manejarla de forma segura.

Taranenko dijo que la investigación de la República Popular de Donetsk “arrojaría luz” sobre las actividades de la institución. El comité ruso dijo que añadiría el vídeo a una lista de pruebas que ya tiene sobre los crímenes cometidos por Kiev.

Mariupol es una gran ciudad portuaria en lo que la República Popular de Donetsk reclama como su territorio soberano. Fue capturada por las fuerzas rusas y de la República Popular durante la ofensiva militar en curso contra Ucrania.

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