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Mes: mayo 2022 (página 2 de 11)

Pacto secreto para una ‘ayuda militar’ a Ucrania que no comprometa a la OTAN

Al prometer a bombo y platillo al régimen de Kiev su pleno apoyo en la guerra contra Rusia, los socios occidentales lo han engañado de hecho durante mucho tiempo. Como informó el otro día el periódico alemán Die Zeit, seguido por otros medios europeos, los países de la OTAN hicieron un pacto secreto entre ellos el pasado mes de marzo para negarse a suministrar a Ucrania determinados sistemas de armas, incluidos tanques y aviones. Y lo hicieron por miedo a Rusia.

Sí, han suministrado y siguen suministrando armas a Kiev, pero han tenido cuidado de no cruzar la línea al hacerlo. Los aliados de Ucrania pensaron que esto reduciría el riesgo de una confrontación militar directa entre la OTAN y Rusia, creyendo que el Kremlin podría ver el suministro de tanques y cazas occidentales como el inicio de una guerra y tomar represalias.

La existencia de ese acuerdo en el seno de la OTAN fue confirmada indirectamente por el presidente francés Emmanuel Macron, quien dijo en marzo que existe una frontera que permite a los países no ser parte de un conflicto. Esta frontera está definida por todos los aliados de la OTAN, lo que explica que ninguno de ellos haya proporcionado hasta ahora aviones de combate a Kiev.

Según la facción del SPD, la decisión se tomó en una reunión informal en Berlín. “La comisión de defensa fue informada al respecto a mediados de mayo”, dijo Wolfgang Helmich, portavoz del SPD para la política de defensa, a la agencia de noticias alemana DPA. Y Johann Wadeful, vicepresidente de la fracción de la CDU, criticó al gobierno federal por no mencionar la colusión durante la consulta del Bundestag.

Según los diplomáticos, siguen manteniendo el acuerdo informal porque, de lo contrario, tendrían que temer no contar con el pleno apoyo de los aliados en caso de una respuesta rusa.

Berlín ha prometido entregar dos tipos de armas pesadas a Ucrania: tanques Gepard y 2.000 obuses. Ucrania también pide a Alemania que le suministre Marders BMP. La empresa de armamento Rheinmetall se ha ofrecido a suministrar ejemplares de segunda mano de ambos modelos. Sin embargo, estas entregas aún no han comenzado.

“La razón es sencilla”, explica el periódico italiano Giornale para explicar el acuerdo. “Es un pago por el necesario equilibrio que la alianza debe mantener entre su apoyo a Kiev y la necesidad de no convertir un conflicto ‘local’ en una guerra mundial”.

Los temores de la OTAN (aparte de las belicosas declaraciones de su Secretario General, Jens Stoltenberg, sobre el desplazamiento de tropas hacia el este o el envío de armas letales a Ucrania) son, según el periódico, que “Moscú pueda considerar los tanques y aviones de combate como una declaración de guerra de facto”. Y así, señala el Giornale, el Kremlin podría tomar medidas de represalia que rápidamente convertirían esta guerra en algo más. Por ello, Polonia no envió MiG-29 en marzo como había prometido. Y nadie ha enviado aún tanques de estilo occidental tampoco. Se trata de un acuerdo “informal”, ya que los armamentos son proporcionados por países individuales, no directamente por la alianza.

Por la misma razón -temiendo una reacción rusa- Israel se negó a suministrar a Ucrania misiles antitanque Spike. Según el portal Axios, estos misiles se producen en Alemania con tecnología israelí. Según la licencia expedida por Israel, éste debe aprobar la transferencia de los misiles a un tercero. Hace quince días, el director general del Ministerio de Defensa israelí, Amir Eshel, se reunió en Washington con el subsecretario de Defensa estadounidense, Colin Kalem, quien le preguntó si Israel aceptaría suministrar los misiles Spike a Ucrania. El Director General del Ministerio de Defensa israelí respondió negativamente.

Explicó que Israel estaba dispuesto a enviar a Ucrania únicamente material militar no letal. Según Axios, un alto funcionario israelí dijo que Israel temía que si los soldados rusos morían con armas israelíes, Rusia a cambio “perjudicaría los intereses de seguridad de Israel en Siria”.

Probablemente no sea una coincidencia que el informe del acuerdo secreto apareciera en los medios de comunicación después de la liberación de Mariupol y la vergonzosa rendición de los neonazis en Azovstal, el comienzo de la rendición masiva de los militares ucranianos y el éxito del ejército ruso en el Donbas.

La derrota del FSU [ejército ucraniano] es cada vez más evidente y los europeos empiezan a cambiar su posición, dejando claro una vez más que, aunque apoyan a Kiev, no quieren arriesgarse a un enfrentamiento militar directo con Rusia por este asunto.

Al parecer, estas revelaciones de los medios de comunicación europeos no gustaron a Estados Unidos, que se apresuró inmediatamente a desmentirlas indirectamente. La publicación estadounidense Foreign Policy informó inmediatamente de que, de hecho, algún país desconocido de la OTAN ya habían entregado a Ucrania sus aviones de ataque Su-25 de fabricación soviética. Su corresponsal visitó el centro de coordinación internacional de la base militar estadounidense Patch Barracks, en Stuttgart (Alemania).

“Un equipo de campo de Europa del Este asociado al Mando Europeo ha estado ayudando a desmantelar aviones Su-25 y helicópteros Mi-17 de fabricación soviética para que puedan ser enviados a Ucrania”, dijo un alto funcionario militar británico al periodista estadounidense. Se dice que los aviones ya están en una instalación militar ucraniana.

No se ha revelado el número exacto de aviones de ataque Su-25 transferidos a Ucrania, pero se sabe que algunos fueron transferidos por Bulgaria y otros fueron enviados por Eslovaquia. En total, hasta 12 de estos cazas podrían haber sido entregados a Ucrania.

Cabe señalar que se trasladaron por tierra para ocultar el posterior despliegue de estos aviones de ataque.

Es la primera vez hasta la fecha que la OTAN transfiere sus aviones de guerra a Ucrania. Además, habría un riesgo bastante alto de que también se entregaran aviones de combate MiG-29 a Ucrania en el futuro, ya que ya se han producido conversaciones similares entre países europeos y Estados Unidos.

De hecho, los países de la OTAN ya han cruzado esta “línea roja”, que ellos mismos habían definido previamente, según la publicación de la edición estadounidense. Por ejemplo, hay obuses estadounidenses de largo alcance en Ucrania.

El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzia, dijo que el ejército ucraniano estaba utilizando obuses estadounidenses para bombardear ciudades pacíficas en el Donbas.

¿Qué clase de “línea roja” es ésa cuando Estados Unidos ha destinado recientemente enormes sumas de dinero -más de 40.000 millones de dólares- para apoyar a Ucrania? Los instructores estadounidenses, británicos, canadienses y de otros países de la OTAN llevan mucho tiempo presentes en Ucrania, por no hablar de los “voluntarios” que luchan junto a las fuerzas armadas ucranianas. Al mismo tiempo, la OTAN está tratando de continuar la guerra contra Rusia utilizando principalmente a los ucranianos, mientras que ellos mismos tienen miedo de arriesgarse a una confrontación directa con Rusia.

Nikolay Petrov https://www.stoletie.ru/tekuschiiy_moment/nato_sekretnyj_dogovor_285.htm

Los nazis ucranianos son los residuos del fracaso de las operaciones antisoviéticas de la CIA

En 2017 la CIA publicó unos 13 millones de páginas de documentos desclasificados, entre ellos sobre la Guerra Fría y la Organización de Nacionalistas Ucranianos y el Ejército Insurgente Ucraniano (OUN-UPA). Entre los documentos publicados hay una referencia del 4 de febrero de 1948 al dirigente de la OUN, Stepan Bandera: “Era miembro de la organización terrorista OUN y estaba relacionado con el asesinato de [Bronislaw] Peracki, ministro del Interior polaco”.

Tras el asesinato de Peracki, el gobierno polaco detuvo a casi todos los dirigentes de la OUN, incluido Bandera, y los condenaron a muerte. Pero la sentencia no se ejecutó.

Documentos de archivo de la CIA indican que el servicio secreto estadounidense financió a la OUN después de la Segunda Guerra Mundial para contrarrestar a la Unión Soviética. Sin embargo, las cantidades y los nombres de los bancos a través de los cuales se canalizó la financiación aparecen suprimidos de los documentos.

Los servicios de inteligencia occidentales se interesaron por los movimientos y grupos antisoviéticos de Europa del Este inmediatamente después del final de la Segunda Guerra Mundial. Decenas de miles de ucranianos acabaron en campos de desplazados en las zonas de ocupación occidentales de Alemania, Austria e Italia.

Muchos de ellos eran miembros de la OUN-UPA o simpatizantes de los nacionalistas ucranianos. Tras la derrota de las principales fuerzas del UPA en Polonia y la Ucrania soviética, muchos de los banderistas supervivientes huyeron hacia el oeste, infiltrándose en la zona controlada por los estadounidenses a través de Checoslovaquia. Moscú ofreció a los estadounidenses extraditar a la URSS a los criminales implicados en el movimiento nacionalista. Pero los estadounidenses ignoraron la petición de la URSS.

En 1948 la CIA, en colaboración con los servicios de inteligencia de Inglaterra, Alemania Occidental e Italia, puso en marcha una operación cuyo nombre en clave era “Cartel”. El jefe del servicio de seguridad de la OUN, Mikola Lebed, fue elegido como contacto principal en ese momento. Los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos proporcionaron apoyo financiero y material, así como campos de entrenamiento, adiestraron a los agentes y luego los llevaron en avión a Rusia. La operación pronto recibió el nombre de “Aerodynamic”.

Tras recabar información, Occidente llegó a la falsa conclusión de que en Ucrania occidental existía un movimiento de resistencia masivo con apoyo popular. De hecho, las grandes unidades de Bandera ya habían sido derrotadas y las fuerzas restantes habían pasado a la clandestinidad y estaban perdiendo rápidamente su eficacia en el combate. Los servicios especiales anglo-británicos intentaron ampliar sus operaciones para apoyar y desarrollar el movimiento ucraniano.

Sin embargo, el MGB de la URSS derrotó a sus “socios” occidentales. En particular, los agentes occidentales enviados para establecer vínculos con los banderitas fueron desenmascarados y desaparecieron. En total, en el curso de las actividades operativas de contrainteligencia soviética desde 1951 hasta 1959, en el marco de la Operación Link, fueron neutralizados 33 agentes de la CIA y de la inteligencia británica. Algunos de ellos fueron convertidos y utilizados en operaciones de radio, transmitiendo desinformación a Occidente.

Los estadounidenses y los británicos, al darse cuenta de que la operación había fracasado debido a la oposición del enemigo, volvieron a centrarse en 1954 en la guerra informativa e ideológica contra los rusos a través de un programa llamado “Prologue”. A principios de la década de 1980, el nombre en clave pasó a ser “Qrdynamic”, luego “Pddynamic” y “Qrplumb”. La operación no se cerró definitivamente hasta 1990.

La edición estadounidense de Politico, en un artículo de su columnista Casey Michel titulado “Una operación secreta de la CIA para apoyar la independencia de Ucrania”, informa de una «nueva estrategia» de Estados Unidos hacia Rusia y Ucrania.

El autor recuerda la “Operación Medias Rojas” y los Mi-6 de la CIA, en la que se introdujeron agentes en el oeste de Ucrania utilizando aviones de transporte para establecer vínculos con las bandas locales de la OUN-UPA. Los agentes fueron reclutados en las filas de los nacionalistas ucranianos. Los estadounidenses sabían con quiénes estaban contactando: los acólitos de Hitler.

“Eran los verdaderos nazis”, señaló un oficial de operaciones de la CIA. Y lo que es peor, porque muchos de ellos hacían el trabajo sucio para los nazis.

Pero eso no les molestó.

Los agentes reunieron importante información sobre las defensas soviéticas y se esperaba que apoyaran el desarrollo del movimiento nacionalista en Ucrania, extendiendo su influencia desde el oeste al este y, finalmente, a Bielorrusia, Polonia y el Báltico. El objetivo principal era dividir el imperio soviético. En el centro de la operación se encontraba un levantamiento a gran escala en Ucrania. Si hubiera tenido éxito, Ucrania se habría convertido en una base de operaciones estadounidense. Decenas de agentes participaron en la misión, que se convirtió en una de las mayores operaciones encubiertas de Estados Unidos en Europa.

Sin embargo, como reconoce el autor, “la CIA sufrió una de las más amargas derrotas de la época de la Guerra Fría”.

La misión de varios años fue un fracaso. La inteligencia soviética logró interceptar prácticamente a todos los agentes occidentales. Fueron eliminados o capturados, algunos fueron reclutados. Así, los estadounidenses y los británicos continuaron la operación e incluso financiaron las falsas estructuras de la “clandestinidad ucraniana” creadas por los soviéticos. Al mismo tiempo, se enviaba desinformación a Occidente a través de ellos. Estados Unidos trató de olvidar este fracaso.

La razón principal de este fracaso es que cuando los países occidentales comenzaron su operación, el movimiento de resistencia en Ucrania ya había sido casi derrotado. Los supuestos grupos de resistencia estaban engañados o completamente controlados por la seguridad del Estado soviético. Pero los estadounidenses no lo sabían. Además, para que la sublevación tuviera éxito se necesitaba un fuerte ejército externo. Occidente no estaba preparado para un enfrentamiento armado con la URSS.

Hoy, según el autor, la situación en Ucrania ha cambiado fundamentalmente: “Hay un nuevo actor sobre el terreno: el ejército ucraniano, que está bien establecido (no sin la ayuda de los países occidentales). Este es un factor decisivo que ayudará a Kiev a mantener su posición frente a Moscú. Occidente proporciona colectivamente ayuda material a Kiev. Sin embargo, Ucrania corre el riesgo de quedar dividida”.

—https://topwar.ru/196698-kak-cru-poterpelo-porazhenie-v-odnoj-iz-naibolee-znachitelnyh-tajnyh-operacij-v-evrope.html

La foto de portada muestra a los soldados de la unidad militar 3229 del Ministerio de Seguridad del Estado de la URSS en el bosque Korostensky en 1949, durante la liquidación de las unidades de la UNO-UPA en el oeste de Ucrania

Los mercenarios británicos capturados en el Donbas podrían ser condenados a muerte

Los mercenarios británicos capturados en el Donbas podrían ser condenados a muerte, según Según la Fiscalía de la República Popular de Donetsk.

El jefe del Departamento de Investigación de Crímenes contra la Paz y la Seguridad Humana de la Fiscalía, Viktor Gavrilov, dijo que había completado la instrucción del sumario contra los mercenarios extranjeros de Reino Unido y Marruecos, que se enfrentan a la pena de muerte.

“La Fiscalía General de la República Popular de Donetsk está investigando la causa penal contra un grupo de mercenarios extranjeros procedentes del Reino Unido y Marruecos, sospechosos de haber cometido delitos tipificados en la segunda parte del artículo 34 (Delitos cometidos por un grupo de personas), en el artículo 323 (Toma del poder por la fuerza o mantenimiento del poder por la fuerza) y en el artículo 440 (Actividades mercenarias) del Código Penal de la República Popular de Donetsk”, dijo Gavrilov.

El testimonio de los ciudadanos británicos Sean Pinner y Andrew Hill, así como de un ciudadano de Marruecos, Saadoun Brahim, confirmó su culpabilidad, añadió el fiscal.

“La causa penal contra los mercenarios que participaron en la preparación y conducción de las hostilidades contra la República Popular de Donetsk ha quedado plenamente establecida. Los documentos del caso han sido remitidos a uno de los tribunales de la república para su examen en cuanto al fondo, como resultado del cual se puede imponer la pena de muerte al acusado, teniendo en cuenta las circunstancias de la guerra”, dijo Gavrilov.

Los británicos Sean Pinner y Aidan Aslin visitaron Ucrania a mediados de abril. El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el general de división Igor Konashenkov, declaró que, según el derecho internacional humanitario, los mercenarios no pueden obtener el estatus de combatientes, por lo que “lo mejor que les espera es una larga condena en prisión”.

Más tarde, Pinner declaró a la primera cadena de televisión rusa que él y Aslin habían pedido al Primer Ministro Boris Johnson que facilitara su intercambio por el político opositor ucraniano Viktor Medvedchuk.

—https://ria.ru/20220527/dnr-1791269510.html

Estados Unidos incauta el petróleo ruso de un barco secuestrado en Grecia

Grecia incauta un petrolero con pabellón iraní, Estados Unidos dice que la carga es rusa, traslada el petróleo a otro buque y se lo lleva a su país, informó Reuters el 26 de mayo.

El Ministerio de Transporte sgriego dijo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos había “informado a Grecia de que la carga del barco es petróleo iraní y que ha sido transferida a otro barco contratado por Estados Unidos”.

El cargamento fue transferido al petrolero de bandera liberiana Ice Energy, operado por la compañía naviera griega Dynacom. Un comunicado oficial de dicha empresa confirmó que “la transferencia del petróleo estaba en curso a Ice Energy de Dynacom, que luego navegará a Estados Unidos”.

El petrolero, que navegaba bajo pabellón ruso desde el 8 de abril, fue encontrado navegando bajo pabellón iraní con 19 tripulantes rusos a bordo cerca de la costa de la isla meridional de Evia, dentro del territorio marítimo griego, ya que la Unión Europea no ha impuesto sanciones al petróleo iraní, a diferencia de Estados Unidos.

El 25 de mayo Irán envió una protesta oficial al gobierno griego por el secuestro del barco de bandera iraní, que calificó de “piratería marítima”.

La Autoridad Portuaria y Marítima iraní dijo que el barco tuvo que detenerse en aguas griegas debido al mal tiempo y a problemas técnicos. Sin embargo, el barco no recibió ayuda y fue confiscado por el gobierno griego.

Este incidente es el último de una cadena de provocaciones similares en los últimos años debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos a Irán.

El 15 de abril, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní (CGRI) incautó en el Golfo un buque de bandera extranjera que transportaba combustible de contrabando y detuvo a sus siete tripulantes.

Gholam Hossein Hosseini, un oficial de relaciones públicas de la Guardia Revolucionaria, dijo que durante la investigación, se encontraron 250.000 litros de combustible de contrabando.

El año pasado salieron de Irán entre siete y diez millones de litros de crudo y gasóleo de contrabando.

Masivas movilizaciones en Pakistán para acabar con la sumisión a Estados Unidos

El Primer Ministro pakistaní, Imran Khan, fue desalojado del gobierno por un Golpe de Estado al acercarse excesivamente a Rusia y no respetar las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Su partido, el Pakistan Tahrik-e-Insaf (PTI), cuenta con un importante apoyo popular, especialmente en las áreas tribales del norte, adyacentes a Afganistán, pero también en Punjab y Sind y el miércoles se movilizaron de manera masiva, exigiendo la convocatoria inmediata de elecciones.

El llamamiento se produjo tras una conferencia del Partido en Peshawar. Khan calificó la manifestación como “un paso para proteger la soberanía del país”, e insistió en que su destitución fue “un complot organizado por Estados Unidos”.

Los militares despliegaron tropas en Islamabad (zona roja, enclave diplomático, oficinas públicas oficiales) para mantener a los partidarios de Imran Khan fuera de la capital.

Pakistán ha quedado en manos de los de siempre: los altos mandos militares vendidos a Estados Unidos y un “gobierno importado”, formado por dos de las dinastías más corruptas de políticos del sur de Asia: Nawaz y Bhutto Zardari.

Una potencia nuclear, como Pakistán, no puede esperar que en breve la situación se estabilice. Lo más probable es que broten tensiones con India para desviar la atención de la situación interna y, sobre todo, de la injerencia de Estados Unidos en la política pakistaní.

Durante los últimos días de su mandato como Primer Ministro, y en un gesto poco habitual en la historia política de Pakistán, Imran Khan elogió al gobierno de Nueva Delhi en la política mundial y, especialmente, su postura frente a las presiones de Estados Unidos en el marco de la actual Guerra de Ucrania.

El ultimátum de seis días dado por Imran Khan al actual gobierno pakistaní para que convoque elecciones generales y ponga fin al “gobierno importado” complicará aún más la situación política interna. Washington no quiere elecciones y, naturalmente, no quiere que las riendas de un fiel vasallo, como Pakistán, se le vayan de las manos.

Imran Khan señala que “Estados Unidos se fijó en él por sus decisiones de política exterior a favor de Rusia y China”, y por su visita en febrero a Moscú, donde se reunió con Putin. “Estados Unidos rechaza mis agudas críticas a la guerra contra el terrorismo de Washington, mientras que el Departamento de Estado estadounidense ha negado cualquier implicación en la política interna de Pakistán”.

La crisis alimentaria en el mundo no es consecuencia de la Guerra de Ucrania

Hace días que los medios de intoxicación insisten en que la carestía de trigo en el mundo es “culpa” de Rusia porque bloquea los puertos del Mar Negro e impide la salida de las exportaciones ucranianas. Rusia bloquea 22 millones de toneladas de grano en los puertos ucranianos, dice la prensa ucraniana. Rusia no es un país bloqueado sino que es quien bloquea, una herramienta que utiliza para presionar al “mundo entero”. El Secretario General de la ONU pide a Rusia que permita “la exportación segura del grano almacenado en los puertos ucranianos”. Por su parte, The Economist cita al director del Programa Mundial de Alimentos: “En los próximos nueve meses veremos hambrunas, veremos la desestabilización de las naciones y veremos migraciones masivas”.

El bocazas de Zelensky llega a afirmar que Rusia le está robando el trigo a Ucrania y los medios acompañan el embuste con unas imágenes de la empresa estadounidense de satélites Maxar que muestran a las tropas rusas con las manos en la masa, en pleno latrocinio en los puertos ucranianos. Las imágenes han sido difundidas por la CNN a todo el mundo y son una manipulación: son del puerto de Sebastopol, o sea, de Crimea, que forma parte de Rusia desde 2014.

Maxar es la misma empresa que exhibió las imágenes obtenidas vía satélite mostrando a las tropas rusas cometiendo la matanza de Bucha. La cadena Sky también ha mostrado imágenes del puerto de Odesa, donde más de un cuarto de millón de toneladas de grano están atascadas desde hace meses sin poder salir al mar.

Ucrania no es el único país del mundo que exporta trigo. Más bien ocupa el quinto lugar, por detrás de países como Estados Unidos, Canadá o Francia. También de Rusia, que es uno de los mayores productores mundiales. Exporta el doble que Ucrania, lo cual supone un 18 por ciento del mercado mundial. Pero las remesas están sometidas a las sanciones económicas.

Es enternecedora esa súbita preocupación de las grandes potencias por el hambre en el mundo. Antes nunca hubo carestía de trigo y ahora la situación ha cambiado porque los puertos ucranianos no pueden llevar alimento al mundo.

Ucrania sigue exportando su trigo a través de Rumanía

Lo cierto es que los puntos fronterizos ucranianos están congestionados y su red ferroviaria también a causa de la llegada de ayuda militar, aparte de que los bombardeos rusos la han inutilizado en buen parte.

A pesar de ello, Ucrania sigue exportando grano a través de los puertos rumanos, que es una de las pocas formas que tienen de pagar el armamento que les llega. Los puertos rumanos siguen operando con normalidad, especialmente el de Constanza. Sólo en el mes de mayo exportarán 1,5 millones de toneladas de grano ucraniano a través de Rumanía, y es posible que exporten el doble, tres millones, en un futuro próximo.

El transporte por carretera traslada los cultivos a los puertos rumanos fluviales del Danubio, un río navegable por el que se lleva a cabo la carga a la Unión Europea en barcazas. No obstante, las imágenes satelitales muestran que los puertos rumanos, tanto el de Constanza como los del Danubio, están sobrecargados por los mismos motivos que la red ferroviaria ucraniana: los cargamentos de armas también congestionan el tráfico fluvial en el Danubio.

Hay propuestas para utilizar los puertos del Adriático e incluso Lituania se ha ofrecido para exportar el grano ucraniano a través de su red ferroviaria y sus puertos. Pero eso no le interesa a la OTAN.

Rusia no bloquea el tráfico civil en el Mar Negro. El Ministerio ruso de Defensa ha abierto una versión marítima de los corredores humanitarios terrestres. Tienen 80 millas náuticas de largo y 3 millas náuticas de ancho. Cada 15 minutos la Marina rusa transmite por radio la ubicación del carril seguro a través de los canales internacionales de radio VHF.

El hambre y la crisis alimentaria mundial

La crisis alimentaria mundial no ha sido desencadenada por la guerra actual en Ucrania, sino que comenzó a mediados del año pasado.

Las cosechas mundiales de trigo son las peores en más de 20 años debido a la sequía, que han reducido la producción y las exportaciones. Por ejemplo, entre otros países, India ha prohibido las exportaciones de trigo, lo que ha reducido la oferta mundial y ha disparado los precios.

Sin embargo, Rusia ha obtenido una de las mejores cosechas de trigo de los últimos tiempos y su política de ventas es la misma que con el gas. Ha dividido a los países en amigos y enemigos. Está dispuesto a vender trigo a quien quiera saltarse las sanciones y comprarlo; para los enemigos lo que cambia es el precio: tienen que pagar en rublos a precios de mercado, es decir, muy por encima de su cotización del año pasado.

Pero el gobierno ucraniano se opone a las exportaciones de trigo ruso y ha pedido a Turquía que prohíba el tránsito por el Estrecho del Bósforo de los barcos cargados de grano ruso. Recientemente, Egipto y Líbano no permitireron atracar a un barco ruso porque “el cargamento había sido robado a Ucrania”. El barco tuvo que atracar en Siria.

Al comienzo de la guerra Ucrania bloqueó sus propios puertos, atrapando a los barcos que permanecían atracados en ellos y colocando minas a lo largo de la costa. El gobierno ucraniano ha puesto condiciones a la navegación civil y los cargueros atrapados no pueden abandonar el puerto. El Ministerio ruso de Defensa ha informado de que Kiev impide la salida de sus puertos a 75 barcos extranjeros de 17 países distintos, pero ¿quién hace caso a lo que dice Rusia?

Los medios negaron que Ucrania hubiera colocado minas marinas para detener un posible asalto anfibio ruso en sus costas, principalmente en la región de Odesa. Los “expertos” occidentales se hicieron eco de la posición ucraniana de que era Rusia quien había colocado las minas.

Las minas ucranianas quedaron a la deriva en el Mar Negro. Se calcula que colocaron entre 200 y 400 minas de ancla alrededor de Odesa y en el noroeste del Mar Negro. Algunas de ellas se soltaron de sus cadenas durante las tormentas y luego derivaron hacia el sur por la corriente, obligando a cerrar temporalmente el tránsito marítimo por el Estrecho del Bósforo en varias ocasiones.

Una de las minas fue neutralizada por la Marina rumana. Naturalmente, se trataba de una antigua mina marina con marcas ucranianas, pero ningún medio occidental informó de ello.

Debido al peligro que suponen las minas, la navegación está prohibida hasta nuevo aviso en ciertas zonas marcadas. ¿Quién debe limpiar los puertos ucranianos de minas? ¿Ucrania o la OTAN? Quizá Ucrania también le de la vuelta a este asunto y pretenda que se encarguen de ello “los países ribereños del Mar Negro”, como si las mismas estuvieran flotando en el agua por casualidad…

La OTAN prepara una provocación naval en el Mar Negro

¿Por qué la OTAN y Ucrania insisten en exportar el trigo por el puerto de Odesa? La explicación la dio el lunes el periódico británico The Guardian. Por encargo de la OTAN, Reino Unido trabaja en un plan propuesto por Lituania para enviar buques de guerra al Mar Negro para escoltar a los exportadores de grano ucraniano que viajen a Odesa. “Gran Bretaña apoya en principio el llamamiento a una coalición naval ‘de voluntarios’ para impulsar las exportaciones a través del Mar Negro”, decía el periódico.

El ministro lituano de Asuntos Exteriores, Gabrielius Landsbergis, justificaba la provocación improvisando un embuste típico: “No hay forma de almacenar este grano, ni una ruta alternativa adecuada”.

“Las fuerzas navales aliadas limpiarán la zona del puerto de minas rusas para garantizar el transporte”, continuó el ministro lituano. Es posible que el delirante plan se encubra con el taparrabos de una resolución de la ONU, aprobada por razones humanitarias para paliar el hambre en el mundo. La escolta naval circularía bajo pabellón internacional, es decir, como si no fuera la OTAN. La guerra se internacionalizaría: el mundo contra Rusia.

La provocación iría acompañada, en vivo y en directo, de las correspodientes imágenes de las televisiones del mundo. Una batalla contra el hambre a la que nadie se opondría.

Pero hay quien no tiene ninguna clase de escrúpulos, como la ministra de Asuntos Exteriores británica, Liz Truss, que quiere que las fuerzas navales británicas participen en la expedición naval. “A Reino Unido le gustaría que los buques navales británicos se unieran a la escolta si se pudieran resolver los aspectos prácticos, incluyendo la limpieza del puerto [de Odesa] de minas y el suministro de armas de mayor alcance a Ucrania para defender el puerto contra un ataque ruso”, dijo Truss.

El objetivo es que la OTAN consiga un punto de apoyo en el Mar Negro para recibir armas con mayor rapidez y convertir a Odesa en un puesto de avanzada ante las narices mismas de Rusia.

Estados Unidos ha aprobado la entrega de misiles antibuque a Ucrania para atacar a la flota rusa del Mar Negro, aunque lo más probable que esas entregas ya se han realizado en secreto. Los misiles británicos Brimstone ya están en servicio operativo en el ejército ucraniano.

La guerra cognitiva de la OTAN (el cerebro como teatro de operaciones militares)

Más allá de su carácter estrictamente técnico y bélico, la OTAN desarrolla investigaciones prospectivas en torno al “futuro contexto militar” a través de la confluencia de conocimientos militares, industriales y académicos.

En esta misión, resulta fundamental la labor del “Mando Aliado de Transformación” (“Allied Command Transformation” o ACT), conducido por el general francés Philippe Lavigne y que mantiene una estructura de 24 “Centros de Excelencia” dedicados a la formación y a la investigación y repartidos por casi todo el planeta.

Uno de estos Centros es el conocido como “NATO Strategic Communications Centre of Excellence”, también designado como StratCom, que tiene su sede en Riga, capital de Letonia, y que, a su vez, es el responsable del “Innovation Hub” o “Centro de la Innovación” (iHub), fundado en 2013 en la base de Norfolk (Virginia Estados Unidos).

Al frente del “Innovation Hub” se encuentra el oficial francés Francois du Cluzel, ex profesor de la Escuela Militar Interarmas de Coëtquidan, en Francia, y posterior investigador sobre habilidades cognitivas en la Universidad John Hopkins y el Imperial College de Londres. En la actualidad, du Cluzel es considerado como uno de los principales expertos en todo lo relacionado con las guerras del futuro y con los procesos de transformación de los conflictos armados.

El iHub fue concebido desde un inicio como el “cerebro” de la OTAN. Se trata de un ámbito vanguardista, especializado en la investigación prospectiva sobre novedosas técnicas de guerra. Sin embargo, su principal campo de análisis es el de las llamadas “capacidades cognitivas” aplicadas al campo militar en cuestiones tan diversas como la fabricación de “soldados biónicos” y, sobre todo, los nuevos métodos de propaganda en enfrentamientos bélicos.

La idea general de la OTAN es trascender el esquema tradicional e “híbrido” compuesto por cinco sectores de enfrentamientos bélicos que tienen lugar, de manera estratégica y articulada, en el aire, la tierra, el mar, el espacio y el ámbito cibernético.

De esta manera, el iHub propone un sexto teatro de operaciones: el cerebro humano. Sus implicaciones son revolucionarias, a la vez que temible. Según lo describe Francois du Cluze en el informe “Cognitive Warfare” (de 2020 y financiado por la OTAN) “mientras que las acciones desarrolladas en los cinco sectores (tradicionales) ‎‎se ejecutan para obtener un efecto sobre el campo humano, el objetivo de la guerra cognitiva es ‎convertir a cada persona en un arma”.‎

Así, tal como lo expresa du Cluzel, “la guerra cognitiva tiene un alcance universal, desde el individuo hasta los estados y las organizaciones multinacionales”. Y para desarrollarse “se alimenta de las técnicas de desinformación y propaganda dirigidas a agotar los receptores de información”.

Por tanto, desde la perspectiva cognitiva, nadie permanece ajeno al conflicto: por el contrario, “todo el mundo contribuye a él, en diversos grados, consciente o inconscientemente”. A través de internet y de las redes sociales, todos proporcionamos “un conocimiento invaluable sobre la sociedad” en que vivimos, especialmente, en “sociedades abiertas” como las occidentales.

En definitiva, “el cerebro será el campo de batalla del siglo XXI”. Y así, resulta probable que “los conflictos futuros entre las personas ocurran primero digitalmente y después físicamente en las proximidades de los centros de poder político y económico”.

La guerra cognitiva plantea, por tanto, un nuevo esquema de confrontación y, aunque originalmente fue ideada como una herramienta de naturaleza defensiva, resulta claro que su principal objetivo es “dañar a las sociedades y no solo a las fuerzas armadas”.

Más allá de las consecuencias políticas, económicas y geopolíticas de la actual crisis entre Rusia y las potencias occidentales, hoy dicho conflicto se presenta como un campo preferencial para la experimentación de los principales aspectos de la guerra cognitiva, tal como en la actualidad se plantea desde la OTAN, en una estrategia que apunta a la vez a la polarización de opiniones y a la radicalización de grupos y sectores políticos.

Así, las actividades de propaganda, las campañas de desinformación, y la operatividad en torno a internet, los medios hegemónicos y las distintas redes sociales, se configuran como elementos centrales de un conflicto que se expande no sólo en términos territoriales sino también en el sistema de creencias y en la subjetividad de cada uno de nosotros.

Daniel Kersffeld https://www.pagina12.com.ar/423290-conflicto-rusia-ucrania-la-guerra-cognitiva

La CNN publica una investigación que acredita que Israel mató deliberadamente a la periodista de Al Jazeera Shireen Abu Akleh

La periodista de Al Jazeera y ciudadana estadounidense Shireen Abu Akleh fue “muerta a tiros en un ataque dirigido por las fuerzas israelíes”, según una nueva investigación de CNN. Los principales medios estadounidenses no son exactamente conocidos por mirar con ojo crítico a Israel, lo que hace que el informe de CNN sea aún más explosivo. Leer más

La colaboración de Suecia con la OTAN no es reciente

A diferencia de Finlandia, Suecia no comparte frontera con Rusia, por lo que su entrada en la Alianza del Atlántico Norte puede no considerarse demasiado problemática. Por otro lado, cualquier fortalecimiento de la OTAN es un desafío, ya que este bloque es en sí mismo una amenaza para Rusia y Bielorrusia (y no sólo).

La neutralidad de Suecia es cuestionable. Para comprobarlo, basta con mirar las estadísticas oficiales de la OTAN.

Su cooperación comenzó cuando Suecia se unió al llamado programa de Asociación para la Paz en 1994 y al Consejo de Asociación Euroatlántica (un foro multilateral de diálogo que reúne a todos los aliados y países asociados en el área euroatlántica) en 1997.

Suecia es uno de los seis países (denominados “socios reforzados” dentro de la iniciativa de interoperatividad de la Asociación) que realizan contribuciones especialmente importantes a las operaciones de la OTAN y a otros objetivos de la Alianza. De este modo, el país ha ampliado las oportunidades de diálogo y cooperación con sus aliados.

En la actualidad existe un diálogo político y consultas regulares entre la OTAN y Suecia, un intercambio de información sobre la guerra híbrida, la coordinación de entrenamientos y ejercicios, y un conocimiento general de la situación para eliminar las amenazas comunes y desarrollar acciones conjuntas, en caso necesario.

Suecia contribuyó por primera vez a una operación dirigida por la OTAN en 1995, cuando envió un batallón a la fuerza de mantenimiento de la paz dirigida por la OTAN en Bosnia y Herzegovina. Además, ha apoyado a la fuerza de paz de la OTAN en Kosovo desde 1999.

El personal sueco trabajó junto a las fuerzas de la OTAN en la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Afganistán desde 2003 hasta el final de la misión de la ISAF en 2014. Suecia también ha apoyado una Misión de Apoyo Resuelto (RSM) de seguimiento para continuar entrenando, asistiendo y asesorando a las fuerzas e instituciones de seguridad afganas hasta su finalización en septiembre de 2021. Suecia ha aportado más de 13 millones de dólares al Fondo Fiduciario del Ejército Nacional Afgano.

En abril de 2011, Suecia contribuyó a la Operación Protector Unido (OUP), una operación militar de la OTAN en Libia de acuerdo con las resoluciones 1970 y 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU. Suecia también participa en la misión de la OTAN en Irak.

Además, Suecia ha firmado un Memorando de Entendimiento de Apoyo a la Nación Anfitriona que, sujeto a una decisión nacional, permite a Suecia proporcionar apoyo logístico a las tropas aliadas que se encuentren en su territorio o pasen por él, durante los ejercicios o en caso de crisis.

Suecia también apoya una serie de proyectos del Fondo Fiduciario de la OTAN en otros países Socios, centrados en áreas como el adiestramiento y la evaluación de unidades militares, la rehabilitación médica de personal militar herido, la eliminación de artefactos explosivos y la lucha contra los artefactos explosivos improvisados, y la formación avanzada del personal del sector de la seguridad.

Suecia participa en el proceso de planificación y análisis, que ayuda al país a desarrollar su potencial militar y a mejorar la interoperabilidad de las fuerzas armadas suecas con los aliados y otros socios.

Suecia participa en el Concepto de Capacidades Operativas de la OTAN, que utiliza un programa de evaluación y retroalimentación para desarrollar y entrenar unidades de fuerzas terrestres, marítimas, aéreas y de operaciones especiales de los socios que se esfuerzan por cumplir los estándares de la OTAN.

Suecia participa en muchos ejercicios, y también ha participado en los ejercicios de cibercoalición de la OTAN.

Suecia ha cooperado con otros países en la creación de una fuerza multinacional de reacción rápida para operaciones de mantenimiento de la paz, dirigida por la Unión Europea (UE).

Desde 2014, como parte de la Iniciativa de Interoperabilidad de la Asociación, Suecia ha participado en la Plataforma de Interoperabilidad, que une a los aliados con socios seleccionados que participan en operaciones de la OTAN.

Suecia participa en dos iniciativas de transporte aéreo estratégico: el programa de Capacidad de Transporte Aéreo Estratégico (SAC) y la Solución Provisional de Transporte Aéreo Estratégico (Salis).

La OTAN valora mucho el papel de Suecia en el adiestramiento de las fuerzas armadas de otros países socios de la OTAN. El Centro Internacional de las Fuerzas Armadas Suecas (Swedint) organiza ejercicios y entrenamientos centrados en la ayuda humanitaria, los servicios de rescate, las operaciones de mantenimiento de la paz, la preparación civil y el control democrático de las fuerzas armadas. El Centro Nórdico de Género en Operaciones Militares también se encuentra en el Swedint.

Suecia mantiene estrechos vínculos con los demás países nórdicos y participa en la Cooperación Nórdica de Defensa (Nordefco), una iniciativa de defensa regional que promueve la cooperación entre las fuerzas armadas nórdicas.

En otras palabras, la cooperación de Suecia con la OTAN ha sido muy activa durante mucho tiempo. Y Estocolmo ha ayudado a la OTAN de todas las maneras posibles para llevar a cabo la agresión militar en otros países.

Cabe destacar que a finales de diciembre de 2012 se inició un amplio debate sobre la posibilidad de que Suecia entrara en la OTAN, cuando el jefe de defensa sueco, el general Sverker Göranson, dijo en una entrevista ampliamente difundida que si Suecia era atacada, solo podría defenderse durante una semana antes de necesitar ayuda extranjera.

El Secretario General de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, continuó diciendo que aunque Suecia es el socio más activo y capaz de la OTAN, no puede contar con asistencia en caso de ataque porque la garantía de seguridad del artículo 5 de la Alianza sólo se aplica a los miembros de la OTAN, organización a la que Suecia se niega a pertenecer.

Pero la ministra de Defensa sueca, Karin Enström, dijo en una entrevista posterior que Suecia puede contar con la ayuda de la UE, ya que el Tratado de Lisboa incluye una cláusula de solidaridad, el artículo 42.7, que obliga a los Estados miembros de la UE a prestar asistencia a otros miembros de la UE en caso de acontecimientos o ataques catastróficos.

Naturalmente, en 2014, tras la situación en Crimea, Estados Unidos comenzó a presionar activamente a Suecia para que se uniera a la OTAN. Entre otras cosas, se reprodujeron activamente las declaraciones sobre una posible “agresión de Moscú”. Los expertos estadounidenses creen que “en el conflicto entre la OTAN y Rusia, por ejemplo, en la invasión rusa de los Estados bálticos, Suecia estará profundamente implicada. Dado que Finlandia actúa como amortiguador frente a Rusia, un ataque desde tierra es extremadamente improbable.

En cambio, Suecia se enfrentará a tres tareas defensivas: la protección contra los ataques aéreos y de misiles rusos, la protección de su vasto territorio contra la penetración rusa y la protección de la isla de Gotland y otras infraestructuras clave para que las fuerzas armadas de la OTAN puedan utilizarlas para proteger la entrada de tropas en los Estados Bálticos y otros lugares. Para ello, es necesario predesplegar aviones y sistemas de defensa aérea para cubrir Gotland y una serie de posiciones en Suecia. Esto le costará a Estados Unidos 3.200 millones de dólares, y la OTAN tendrá que añadir otros 6.400 millones.

El número de partidarios de la pertenencia del país a la OTAN en Suecia ha ido aumentando año tras año. Si hace 10 años, en 2012, las encuestas mostraban que sólo el 18 por cien pensaba que debían formar parte de la alianza, y el 44 por cien estaba en contra, en 2015, el 38 por cien estaba a favor, y el 31 por cien en contra.

No sólo los propagandistas externos y sus agentes, como Carl Bildt, han trabajado sobre la imagen de la OTAN. Muchos expertos internacionales suecos han contribuido al discurso pro-OTAN. Según ellos, el cambio de identidad mencionado en la introducción fue posible apelando a los discursos dominantes del “idealismo” y el “internacionalismo activo”.

El tema de la “neutralidad”, que en su día formaba parte de la identidad nacional sueca, ha sido sustituido por la justificación de la existencia y expansión de la OTAN en la posguerra fría. El significado de “solidaridad” también cambió y empezó a implicar que los Estados con mentalidad pacífica no debían actuar como “jinetes libres”, sino que debían estar dispuestos a actuar en solidaridad con otros Estados europeos y democráticos contra tiranos y terroristas.

Ya en 2015, la cooperación activa entre la OTAN, Suecia y Finlandia se consideró en Estocolmo como una especie de nueva norma necesaria para la seguridad en los Estados bálticos. Aunque antes, en la práctica, Suecia recurrió a la cooperación bilateral informal con Estados Unidos y otros estados europeos para garantizar su seguridad.

Por ello, el mito de la política de “neutralidad armada” del país durante la guerra fría no se convirtió en un obstáculo importante para conseguir el apoyo de la opinión pública a la adhesión a la OTAN.

Al igual que en la vecina Finlandia, en Suecia se han extendido recientemente rumores de pánico y sentimientos rusófobos. Gunilla Herolf, del Instituto Sueco de Relaciones Internacionales, declaró a The National que “los rusos no respetarán el territorio sueco. Se asegurarán de que el primer día no podamos usar tarjetas de crédito ni tener electricidad. Eso es lo que la gente espera y se prepara”.

Según ella, los suecos están comprando tanques de agua especiales, radios portátiles, estufas para acampar y comida extra en caso de conflicto. El gobierno sueco también planea reponer el gran depósito de petróleo de Vattenfall y utilizar una central eléctrica construida durante la Guerra Fría.

Herolf también cree que la isla de Gotland, que fue remilitarizada hace unos años, se utilizará como base de apoyo para “disuadir a los rusos”. ¿O, tal vez, para las provocaciones y los ataques?

Recientemente, en diciembre de 2021, Suecia participó en maniobras de ciberguerra bajo los auspicios de la OTAN. En marzo-abril de este año, tuvieron lugar las maniobras militares Viking 22 en territorio sueco, donde también estuvieron presentes representantes de Ucrania. En febrero de 2021 el Ministerio de Defensa sueco creó el Centro de Investigación de Operaciones Especiales, cuya dirección incluye representantes del cuartel general de la OTAN y de las Fuerzas Aéreas estadounidenses.

En cuanto al complejo militar-industrial, la industria de defensa sueca cuenta con “una importante tecnología avanzada y capacidad de combate”, al tener fuertes alianzas industriales con Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. Esto le ha permitido desarrollar conjuntamente con Reino Unido sistemas como el misil antitanque NLAW, que se ha utilizado en Ucrania contra las tropas rusas.

Los productos del complejo militar-industrial sueco incluyen también el avión militar multipropósito Gripen, sistemas avanzados de guerra electrónica, vigilancia aérea, artillería inteligente y radares de contrabatería, todo lo cual será útil para los futuros aliados de la OTAN, presumiblemente contra Rusia. Por lo tanto, las medidas de respuesta deberían ser algo más que las habituales notas de protesta y/o el cierre de las tiendas de Ikea.

Leonid Savin https://katehon.com/en/article/sweden-nato

Beneficia a Rusia todo aquello que perjudica a Estados Unidos

El Senado de Estados Unidos ha iniciado el estudio de un proyecto de ley para Contrarrestar las Actividades Malignas de Rusia en África. El proyecto, aprobado por la Cámara de Representantes el 27 de abril por una abrumadora mayoría de 419 votos, define esas actividades como aquellas que “socavan los objetivos e intereses de Estados Unidos”.

En consecuencia, beneficia a Rusia todo aquello que perjudica a Estados Unidos, cualquiera que sea el continente en el que produzca.

El proyecto de ley estipula que el Secretario de Estado de Estados Unidos desarrollará una estrategia que esboce los esfuerzos para contrarrestar la influencia y las actividades malignas de la Federación Rusa y sus afiliados en África.

Esta estrategia tiene tres componentes principales.

En primer lugar, el gobierno de Estados Unidos deberá “vigilar de cerca las operaciones rusas de influencia política y desinformación y las actividades de las empresas de seguridad privadas rusas o financiadas por Rusia en África”.

La vigilancia debe extenderse también a otros “afiliados al Kremlin”, como los oligarcas cercanos al presidente Vladimir Putin, los contratistas financiados por el gobierno ruso y otros individuos y entidades asociados financiera o políticamente con Rusia que manipulan los gobiernos africanos y las opiniones públicas y preferencias de voto de las poblaciones africanas y los grupos de la diáspora, incluidos los de Estados Unidos.

Las personas o entidades cercanas al Kremlin que “inviertan o controlen de otro modo sectores estratégicos en África, como la explotación de recursos naturales, las bases militares, los programas de cooperación en materia de seguridad y las tecnologías de la información y la comunicación” también serán objetivo de Washington.

Las herramientas deben reducir la creciente influencia del Kremlin en el Continente Negro. El proyecto de ley propone “contrarrestar la influencia de Moscú a través de programas de ayuda estadounidenses adecuados” y llevar a cabo acciones sobre el terreno en África para “fortalecer las instituciones democráticas, aumentar la transparencia y la responsabilidad del gobierno, mejorar las normas de derechos humanos, el trabajo, las iniciativas anticorrupción, la transparencia fiscal, la supervisión de los recursos naturales y las industrias extractivas, y otros principios de buen gobierno”.

El texto prevé “responsabilizar de sus actos a los gobiernos africanos y a sus funcionarios, así como a otras personas o entidades que sean cómplices de violar o facilitar la evasión de las sanciones de Estados Unidos contra Rusia, y a sus apoderados, mediante sanciones u otras restricciones”.

El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks, explicó que el proyecto de ley está “diseñado para frustrar los esfuerzos del presidente ruso Vladimir Putin por saquear, manipular y explotar los recursos de algunas zonas de África para evadir las sanciones y socavar los intereses de Estados Unidos”.

Meeks calificó el texto de “beneficioso para África”, ya que protege “a todos los inocentes que han sido víctimas de los mercenarios y agentes de Putin, acusados de forma creíble de graves violaciones de los derechos humanos en África”, en referencia a las acusaciones de abusos de los derechos humanos de los mercenarios de la empresa de seguridad privada rusa Wagner en la República Centroafricana y Mali.

Pero algunos dirigentes africanos creen que los objetivos de Estados Unidos van más allá de reducir la influencia rusa en el continente y “proteger a los Estados frágiles de África”.

En Washington ha molestado el voto de los países africanos en la Asamblea General de la ONU y su posición no alineada con Estados Unidos. El 3 de marzo los Estados africanos no apoyaron en la medida esperada la resolución de la Asamblea General que condenaba la invasión rusa de Ucrania. 27 países africanos votaron a favor, uno Eritrea votó en contra, 17 se abstuvieron y el resto abandonó la sesión para no comprometerse.

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