La web más censurada en internet

Día: 7 de mayo de 2022 (página 1 de 1)

Der Spigel borra la entrevista con una mujer evacuada de Azostal en la que criticaba al gobierno de Zelensky

La Guerra de Ucrania es otra de esas grandes fiestas de la censura. La revista alemana Der Spigel ha borrado la entrevista con una mujer evacuada de los subterráneos de la acería Azovstal en la que criticaba al gobierno de Zelensky.

La mujer, llamada Natalia Usmanova, revelaba que los nazis ucranianos mintieron a su familia, la mantuvieron como rehén y la utilizaron como escudo humano. También aseguró que entre los militares escondidos en el subsuelo hay un general extranjero que está en contacto directo con Zelensky (*).

Otro medio de comunicación alemán, Junge Welt, señaló la eliminación del vídeo el jueves por la noche. Der Spiegel publicó el lunes el vídeo de tres minutos en el que aparecía Usmanova, que había trabajado en Azovstal antes de la guerra y se había refugiado allí con su marido y sus hijos.

En la grabación, Usmanova cuenta a los periodistas que los criminales del Batallón Azov les habían retenido en el subterráneo durante dos meses y no permitieron a su familia salir utilizando los corredores humanitarios establecidos por las tropas rusas.

“Se escudaron en el hecho de que supuestamente se preocupan por nuestra seguridad”, dijo Usmanova, quien añadió que a su familia le gritaron repetidamente “¡Vuelvan al búnker!”.

“Ucrania está muerta para mí como Estado”, dice Usmanova al final de su testimonio.

Der Spiegel dijo que había obtenido el vídeo de Reuters, y que había sido retirado temporalmente “debido a discrepancias en el contenido que fueron descubiertas posteriormente”. Sin embargo, el vídeo publicado por Reuters sólo dura un minuto y muestra a Usmanova hablando sobre la intensidad del fuego de artillería y la difícil vida dentro del subterráneo. Ambos vídeos pertenecen a la misma entrevista con varios medios de comunicación.

En lugar del vídeo, la revista alemana muestra ahora una foto de Usmanova en un autobús con otros civiles.

El testimonio de Usmanova contradice directamente las afirmaciones de los criminales del Batallón Azov y del gobierno de Kiev de que Rusia está impidiendo la evacuación de los civiles de la acería. Moscú ha abierto repetidamente corredores humanitarios en esa zona. La ONU dijo que el jueves por la noche otros 500 civiles fueron evacuados de la acería.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=hYZPAfK7KO8

Judíos y nazis

Los rusos han logrado en Ucrania lo que no consiguieron en Siria: enfadar a los sionistas. El asunto comenzó con unas declaraciones de Lavrov ante una pregunta tópica: ¿cómo es posible calificar a Ucrania de Estado fascista si su Presidente es judío?

La pregunta recupera un debate lastimoso en el que se asimila el fascismo al antisemitismo. Extrañamente, en una entrevista con un medio italiano, Lavrov quiso salir del atolladero de la peor manera posible: equiparando a Zelensky con Hitler, del que dicen que por sus venas corría la “sangre judía”, igual que por la de otros corre sangre musulmana, o cristiana, o budista.

A partir de ahí esos debates se pierden en un océano de disparates, en el que se adentra el portavoz oficial del Kremlin, Dmitry Peskov, con un comunicado en el que asegura que el 40 por cien de los judíos que murieron en los campos de concentración del III Reich eran “ciudadanos rusos”. Pero, ¿eran rusos o eran soviéticos?, ¿los asesinaron por ser judíos o por ser soviéticos?, ¿por las dos cosas quizás?

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Yair Lapid, se empeña en darle la razón a Lavrov: el actual gobierno israelí apoya al régimen nazi de Kiev, que es tanto como acusar a una parte de los propios judíos, los sionistas, de antisemitismo.

El ministro israelí declaró literalmente: “Los judíos no se asesinaron [a sí mismos] durante el Holocausto. Culpar a los judíos del antisemitismo es un nivel flagrante de racismo contra los judíos”. A las arenas pantanosas del antisemitismo se le suma otro tópico aún peor: la Segunda Guerra Mundial fue provocada por un odio cerril de los nazis hacia los judíos, a los que intentaron exterminar.

Así es como se ha creado la leyenda de que nazis y judíos siempre estuvieron y estarán en bandos separados. Donde hay judíos no puede haber nazis, y a la inversa.

En medio de la Guerra de Ucrania, la polémica es un como un concurso de torpes, empeñados en parapetarse detrás de los actores del drama que, como Zelensky, son poco más que figurantes. Pero los figurantes tienen cierta importancia porque ayudan a cambiar el decorado. En la actualidad Zelensky encubre la verdadera naturaleza del Estado ucraniano detrás de sus orígenes judíos, y lo mismo hace otro nazi, el Presidente de Letonia, que también tiene raíces judías, a pesar de lo cual los desfiles de las Waffen SS no plantean ningún obstáculo, como tampoco a la OTAN o a la Unión Europea.

Afortunadamente Ucrania ha perdido la guerra, pero si la ganara, los sionistas se harían las víctimas porque en sus propios informes sobre el antisemitismo en el mundo, Ucrania ha ocupado siempre el primer lugar en cuanto al número de agresiones nazis contra museos, sinagogas y cementerios.

En 2017 el informe del ministro de Relaciones con la Diáspora de Israel, Naftali Bennett, que ahora es Primer Ministro, indicó que en Ucrania se había multiplicado el número de actos de vandalismo en monumentos conmemorativos y lugares sagrados de los judíos.

El Congreso Judío Mundial catalogó al partido ucraniano Svoboda, encabezado por Oleg Tyagnibok, como una organización neonazi, lo que no impidió que se convirtiera en el cuarto partido del Parlamento de Kiev en 2012.

Israel ha cometido una torpeza de alcance histórico. El gobierno israelí ha entregado armas, municiones y enviado asesores militares a Ucrania. Los mercenarios israelíes están integrados en las unidades neonazis ucranianas, como Kraken o la milicia “Libertad”, formada por miembros de Svoboda.

Si los sionistas pasan el día rodeados de nazis, no deberían lamentar que les acusen de ser uno de ellos, por más que se escondan tras el “menorah”. No podrán decir que no son cómplices del antisemitismo. Si las armas que han suministrado a Ucrania se vuelven contra ellos, no podrán excusarse diciendo que no sabían quién iba a apretar el gatillo y quién iba a ser la víctima.

Finalmente, que los dirigentes israelíes condenen los supuestos “crímenes de guerra” cometidos por los rusos en Ucrania, confirma el deterioro de las relaciones entre ambas partes. Pero es un sarcasmo brutal que Israel, un Estado colonial edificado sobre la limpieza étnica, acuse de crímenes de guerra a nadie.

Las potencias occidentales quieren nexpulsar a Rusia y Bielorrusia de Interpol

El 6 de marzo las grandes potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos y Reino Unido, han pedido a Interpol que suspenda a Rusia de la organización policial internacional, dijo la ministra británica del Interior, Priti Patel.

El 25 de marzo, la ministra lituana del Interior, Agne Bilotaite, que aparece en la foto, se sumó a la petición, añadiendo a Bielorrusia.

Interpol, una Organización Internacional de Policía Criminal, se dedica al intercambio de información policial entre sus 195 países miembros. Aunque no puede detener ni procesar a las personas, facilita los esfuerzos para localizarlas cuando se encuentran en el extranjero. Esto se hace principalmente a través de alertas internacionales, que informan a las policías de los países miembros de que un determinado país está intentando detener a una persona.

Aunque las notificaciones rojas deben ser aprobadas por Interpol, los países también pueden emitir alertas denominadas “mensajes de difusión”, que son solicitudes de cooperación que se distribuyen directamente entre los países miembros.

Aprobado en 1956, el Estatuto de la organización es el principal instrumento jurídico que regula Interpol. Al intentar expulsar a Rusia y Bielorrusia de Interpol, las potencias occidentales están violando el Estatuto que, como reconoce la propia ministra lituana, “no contiene ninguna disposición sobre la suspensión o expulsión de un país miembro. Pero estoy segura de que se puede encontrar una solución legal si la comunidad internacional está de acuerdo”.

La propuesta, pues, viola intencionadamente el derecho internacional, pero estamos llegado a extremos en los que ya nada puede extrañar. Interpol se ha manifestado en contra de la propuesta lituana. “Se han hecho llamamientos a nivel político para suspender o excluir a Rusia y Bielorrusia de la red de Interpol”, dijo la organización. Pero “las fuerzas del orden de todo el mundo también han pedido seguir cooperando con ellos a través de Interpol”.

“Mientras la red de Interpol pueda ayudar en el rescate de un niño víctima de abusos, la prevención de un ataque terrorista o la identificación de una persona desaparecida, es su deber garantizar que las líneas de comunicación permanezcan abiertas”, dice el organismo, subrayando que “la organización debe permanecer neutral, pues de lo contrario podría convertirse en una herramienta política”.

“A la organización policial internacional le interesa mantener abiertos ciertos canales con Rusia y Bielorrusia para poder prevenir o detectar delitos internacionales graves”, ha dicho el Secretario General, Jürgen Stock.

No obstante, la organización está restringiendo la capacidad de Rusia para introducir información directamente en la red de la organización policial mundial, decidiendo que las comunicaciones deben ser revisadas primero por la secretaría general en Lyon, Francia.

Ante la próxima cumbre de la OTAN en Madrid

Para los próximos 29 y 30 de junio está prevista la celebración en Madrid de la cumbre de la OTAN, esa organización terrorista que lleva décadas arrasando países, asolando regiones enteras, saqueando sus recursos, aniquilando pueblos y sembrando el pánico allí por donde pasa. La celebración de esta cumbre en Madrid fue propuesta con extremo entusiasmo por este gobierno de canallas, que se hace llamar “progresista” pero, como todos los anteriores, lame gustoso la bota del imperialismo yanki y sigue todos sus dictados.

Esta cumbre empezó a planearse en plena escalada imperialista de las agresiones y tensiones contra Rusia y China que han acabado, como no podía ser de otra manera, por provocar una guerra cuyas horribles consecuencias están aún lejos de terminar.

En dicha cumbre, a parte de nombrar a un nuevo “comandante en jefe”, se trazará la nueva estrategia para los próximos años donde, entre otras importantes cuestiones, está el despliegue de armamento nuclear táctico o la posible inclusión de Finlandia y Suecia, lo cual significa echar más leña al fuego de la guerra desatada. También se aprobarán nuevas partidas de presupuesto, que sin duda alguna pagaremos las clases populares. Es decir, no solo seremos carne de cañón en sus guerras de rapiña, además costearemos sus expediciones con nuestros impuestos -los que tenemos más los que están por venir-, una inflación desbocada y a través de los numerosos recortes que ya estamos padeciendo. No hay dinero para sanidad, educación, viviendas públicas… pero para destruir y asesinar con total impunidad estos “señores de la guerra” nunca tienen empacho. Pero hay más. La OTAN sirve también para garantizar el expolio de las clases populares dentro de los propios estados miembro. Ayuda a reprimir cualquier intento interno de luchar por la mejora de nuestras condiciones de vida, apuntalando así al régimen autoritario que nos oprime.

Debemos oponernos con todas nuestras fuerzas. Hay que dejar muy claro que no seremos cómplices de sus crímenes. Es nuestro deber como antifascistas y antimilitaristas organizar una respuesta contundente para que escuchen bien claro que no los queremos ni en nuestra ciudad ni en ningún sitio y que no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras planean la masacre y expolio de los pueblos amenazados por el imperialismo.

Los días 29 y 30 de junio Madrid debe ser un clamor unánime contra los señores de la guerra de la OTAN, pero también contra los miembros del Gobierno que, mientras se llenan la boca de palabrería progresista, le ponen la alfombra roja a lo más sanguinario y cruel del imperialismo. Animamos a toda aquella persona que no quiera que nuestro país siga siendo cómplice de genocidios a sumarse a las campañas y movilizaciones contra esta cumbre.

Lo tenemos claro. Es hora de dar un paso al frente. Es hora de decir basta a seguir siendo colaboradores de los mercenarios otanistas. Debemos demostrarles también a los diferentes partidos del Gobierno que no vamos a asistir inmóviles a esta Cumbre del crimen y que no vamos a dejamos arrastrar por sus artimañas de apagafuegos que no hacen más que perpetuar y consolidar al imperialismo.

Por ello os invitamos a una asamblea abierta el próximo jueves 12 de mayo para preparar la respuesta. Nosotros y nosotras no seremos cómplices. No nos vamos a callar. ¿Y tú?

¡¡Fuera OTAN de Madrid!!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies