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Día: 3 de febrero de 2022 (página 1 de 1)

Pfizer quiere utilizar a los recién nacidos desde los seis meses como cobayas para probar su vacuna

El martes Pfizer anunció que había solicitando la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para vacunar a los recién nacidos de tan sólo 6 meses de edad contra el coronavirus.

Si la FDA lo aprueba, los niños de entre seis meses y cinco años podrán vacunarse contra el coronavirus con las inyecciones de Pfizer. En la actualidad, los niños de cinco años o más pueden vacunarse en Estados Unidos con la vacuna de Pfizer, pero no con las de Moderna y Janssen, que están restringidas a los mayores de 18 años.

Pfizer afirmó en un comunicado de prensa que existe una “necesidad urgente de salud pública” para que los niños menores de cinco años se vacunen contra el coronavirus.

“Esta solicitud es para la autorización de las dos primeras dosis de 3 µg de una serie primaria planificada de tres dosis en este grupo de edad”, explicó Pfizer, añadiendo que están esperando los datos de un ensayo sobre una tercera dosis para niños pequeños.

“Los casos de covid-19 y las hospitalizaciones relacionadas entre los niños han aumentado drásticamente en todo Estados Unidos durante la oleada de la variante ómicron”, afirma el comunicado de prensa de la multinacional, señalando que hace varias semanas “los niños menores de 4 años representaban el 3,2 por cien del total de hospitalizaciones”.

Si se aprueba, la vacuna de Pfizer sería la primera disponible para niños menores de cinco años en Estados Unidos.

Según los CDC, más del 80 por cien de los estadounidenses de cinco años o más han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus. Aproximadamente el 68 por cien de los estadounidenses mayores de cinco años están “totalmente vacunados” con dos dosis.

—https://www.rt.com/news/548020-pfizer-approval-vaccinate-kids/

Rusia desactiva los sistemas de defensa antiaérea israelíes

El “escudo de hierro” instalado por Israel para convertir al país en un territorio inexpugnable, se ha hundido. El canal de televisión israelí Kan 11 acusa a Rusia de recurrir a la guerra electrónica para inactivar las defensas antiaéreas y de misiles que el ejército israelí tiene emplazados en el flanco norte (*).

Debido a la exposición directa a las emisiones radioeléctricas, los complejos antiaéreos no pueden rastrear los lanzamientos de misiles desde el territorio de Siria, Irán y Líbano. Esto hace que las mayores ciudades de Israel, incluida Tel Aviv, puedan ser atacadas con misiles.

“En las últimas semanas, el ejército ruso ha intensificado sus operaciones en Siria con el ejército de Assad. Al parecer, el ejército ruso también ha utilizado sistemas de guerra electrónica diseñados para proteger a sus soldados de posibles ataques. La actividad del ejército ruso en la base de Jmeimim, en Siria, ha permitido el funcionamiento de avanzados y potentes sistemas de defensa bajo la influencia de las ondas electromagnéticas en el Mediterráneo oriental”, dijo el canal israelí.

Por el momento, no hay informes de falsas alarmas de los sistemas de defensa antiaérea israelíes en la frontera con Líbano y Siria. Sin embargo, si Israel ajusta sus sistemas a una menor sensibilidad, esto hará que el espacio aéreo de Israel esté débilmente protegido contra los ataques con misiles desde la frontera libanesa.

Anteriormente, el impacto de los sistemas de interferencia electrónica rusos había llevado a los sistemas antimisiles israelíes a atacar objetivos inexistentes, los llamados objetivos fantasma.

(*) https://avia-pro.fr/news/cahal-rossiyskie-kompleksy-vyveli-iz-stroya-sredstva-pvopro-izrailya

Crece el papel de los NFT en el fraude y el blanqueo de capitales

El año pasado los tokens no fungibles (NFT) alcanzaron su apogeo. Se trata de una técnica basada en blockchain que permite certificar la propiedad sobre activos digitales únicos y escasos, lo que hace permite relanzar su valor. La innovación traslada la exclusividad que ya existe en el mundo real al arte digital, llevando a que incluso los mensajes de las redes sociales se vendan por cifras astronómicas.

El año pasado generaron un mercado de más de 41.000 millones de dólares que ha abierto la puerta a la especulación y a un importante aumento de los delitos y estafas, como también está ocurriendo con las criptomonedas.

Así lo indica un informe publicado ayer por la plataforma Chainalysis, que alerta del crecimiento del blanqueo de capitales con estos activos (1).

A lo largo del año pasado, entre el robo de dinero y estafas varias, los NFT habían movido de forma ilícita más de 3.241 millones de dólares. Esa cantidad se descubrió tras rastrear el valor enviado entre las plataformas que permiten el comercio de NFT y detectar que los receptores eran cuentas de criptodivisas vinculadas a actividades ilegales. El volumen de dinero ilícito se catapultó durante la segunda mitad del año.

Esta actividad representa una gota de agua en comparación con los 8.600 millones de dólares de blanqueo de capitales basado en criptomonedas el año pasado. Aún así, el lavado de dinero y las transferencias de negocios de criptomonedas sancionados representan un gran riesgo para la confianza en las NFT.

Desde su origen, la fortaleza de las transacciones en sistemas descentralizados, como el bitcoin, se usa para las operaciones clandestinas y el lavado de dinero negro. Detrás de la compra de NFT por cifras astronómicas hay una operación de fondos buitre e inversores en el mundo cripto para revalorizar sus propiedades.

Crece el “wash trading”, como se conoce en la jerga la práctica de los propietarios de NFT de fingir su venta mandándose el dinero de la compra a carteras de criptodivisas que controlan para dar la impresión de que hay un intercambio real de esa propiedad que realza su valor.

Se han detectado miles de casos de ese tipo de falsas ventas y hasta 262 usuarios se habían vendido a sí mismos un NFT más de 25 veces para obtener unos beneficios de hasta 8,9 millones.

Las obras de arte siempre se utilizaron para que el dinero y el capital cumplieran con la función de lo que Marx denominaba “atesoramiento” o refugio de valor (2) y ahora esa función se traslada al mundo virtual, permitiendo la evasión fiscal y el lavado de dinero negro, es decir, la transformación de los negocios ilegales en legales.

(1) https://blog.chainalysis.com/reports/2022-crypto-crime-report-preview-nft-wash-trading-money-laundering/
(2) Marx, El Capital, tomo I, pg.88

Vacunas, miocarditis y mentiras

Al principio Pfizer negó que las vacunas causaran miocarditis y a la multinacional le siguieron al pie de la letra los matasanos y los comentaristas de los medios. Las vacunas son seguras, decía la farmacéutica, que en su ensayo sobre 43.448 cobayas, no informó de ningún caso. En su comunicado de noviembre de 2020 afirmó: “Los datos muestran que la vacuna fue bien tolerada en todas las poblaciones, con más de 43.000 participantes incluidos; no se observaron problemas graves de seguridad; los únicos acontecimientos adversos de grado 3 [graves] con una frecuencia superior al 2 por cien fueron la fatiga (3,8 por cien) y el dolor de cabeza (2,0 por cien)”.

Luego reconocieron que estaban apareciendo miocarditis, pero que la vacuna no era la causa. También el coronavirus puede provocarlas. Finalmente llegó la minimización. Se trata de una dolencia poco importante, de la que es posible recuperarse con facilidad y, sobre todo, se han producido pocos casos. Por fin, las miocarditis dejaban de formar parte de la teoría de la conspiración. Algo es algo.

La base de datos mundial de la OMS reconoce 19.106 miocarditis y 14.368 de pericarditis notificadas, un total de 33.474 casos entre tres millones de reacciones adversas, de las que 181.083 son de tipo cardíaco. Con 10.000 millones de inyecciones, el riesgo es de 0,33 por cada 100.000 dosis. Si tomamos 4.000 millones de vacunas de dos dosis, la incidencia es de 0,84 por cada 100.000 vacunados.

Por decirlo de manera fina, la base de datos de la OMS no es fiable. El Vaers informa de 22.456 casos de carditis, con 205 millones de personas vacunadas con dos dosis hasta el 31 de diciembre, lo que arroja una incidencia de 11 por cada 100.000 vacunados, es decir, 13 veces más de lo que reconoce la OMS.

En diciembre la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dio cifras bastante inferiores para Pfizer, del orden de 5,7 casos por cada 100.000 en los países nórdicos, y hasta 19 casos por cada 100.000 con Moderna.

Las cifras declaradas oficialmente no se corresponden a la realidad y, al menos de momento, no es posible ofrecer otras mejores. Sin embargo, un criterio es seguro: cuando hay dos cifras, la más fiable es la más elevada porque nadie tiene interés en declarar una enfermedad que no padece.

También hay otros criterios fiables. Por ejemplo, la vacuna de Moderna provoca de 4 a 5 veces más casos de carditis que Pfizer. En los hombres se detectan de 3 a 4 veces más que en las mujeres. Finalmente, la mayor incidencia se da en hombres jóvenes menores de 30 años, después de la segunda dosis.

Pero hay otro dato fundamental a tener en cuenta: las carditis que se manifiestan sólo son una parte del total. Hay otras que no muestran trastornos aparentes. Aunque en un examen superficial la persona parezca sana, una resonancia magnética podría detectar una carditis. Pero no se hacen, salvo que haya complicaciones.

Existe otra prueba muy eficaz para detectarla: un test de esfuerzo. Si el corazón tiene problemas, se pueden detectar aumentando el ritmo de trabajo. Por eso han aparecido tantos casos entre los deportistas, la mayor parte de lo cuales han caído en plena competición. La miocarditis es una afección potencialmente grave que puede complicarse con trastornos del ritmo cardíaco o disfunciones del músculo. De ahí que sea una de las causas de muerte súbita característica en los deportistas.

Es aún más difícil cifrar las complicaciones de la carditis a largo plazo. Nadie sabe lo que pasa con ellas después de años o incluso décadas y es difícil vincular una fallo cardiaco con una vacuna recibida tiempo atrás. Se puede determinar mediante una autopsia, que es una práctica en desuso, como ya hemos denunciado en entradas anteriores.

Las carditis causan necrosis de los miocitos, las células musculares responsables de la contracción del corazón, que no se regeneran. Por lo tanto, es falso que una miocarditis se cure por sí sola, sin dejar secuelas, como dicen los matasanos. Es todo lo contrario.

En una miocarditis se puede perder el 5 por ciento de las células del corazón, que con el tiempo y el esfuerzo se irá desgastando más rápidamente.

Una empresa de Estados Unidos falsificó las pruebas de coronavirus de manera sistemática

Una empresa de pruebas de coronavirus con sede en Illinois que opera en al menos 13 centros en el estado de Washington ha sido acusada de falsificar, retrasar o no proporcionar los resultados de las pruebas, mentir a los pacientes y almacenar indebidamente las muestras de las pruebas, según una demanda presentada en el Tribunal Superior del Condado de King por el Fiscal General del Estado de Washington, Bob Ferguson (*).

El demandado es el Centro para el Control del Covid, que se ha expandido a unos 300 centros en todo Estados Unidos, aprovechando que los residentes tenían una gran demanda de pruebas frecuentes de coronavirus.

“El Centro para el Control del Covid contribuyó a la propagación del covid proporcionando resultados negativos falsos”, dijo Ferguson en un comunicado, y añadió que “estos centros de pruebas falsos amenazaron la salud y la seguridad de nuestras comunidades”.

El Centro de Control del Covid almacenó las pruebas en bolsas de basura durante más de una semana, en lugar de refrigerarlas adecuadamente; antedató las fechas de recogida de las muestras para que pudieran seguir procesándose las muestras caducadas; e instruyó a sus empleados para que “mintieran a los pacientes a diario” cuando los ciudadanos de Washington solicitaban información sobre los resultados tardíos.

El fiscal citó a Akbar Syed, Aleya Siyaj y el Doctors Clinical Laboratory en la qurella. Syed y Siyaj, que están casados, cofundaron la empresa de pruebas y viven en Illinois. El laboratorio Doctors Clinical también tiene su sede en Illinois y analiza muestras tomadas en el estado de Washington, aunque no está registrado en la oficina del Secretario de Estado de Washington.

En las últimas semanas, clientes de todo el país se han quejado del retraso o la ausencia de los resultados de las pruebas, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias de varios estados, como California e Illinois, a abrir investigaciones.

Según la oficina del fiscal general de Washington, la empresa no tiene licencia para operar en el estado de Washington (a excepción de Yakima) y tiene previsto presentar una orden judicial preliminar para detenerla pronto.

Un antiguo trabajador de Illinois dejó el Centro de Control de Covid después de ver “bolsas de basura de pruebas apiladas y que [su] equipo recibía órdenes de mentir a los pacientes a diario”.

La empresa se retrasó cada vez más en el procesamiento de las muestras y se vio inundada de llamadas solicitando resultados, lo que provocó tiempos de espera de varias horas. A continuación, se indicó al personal que dijera a los pacientes que esperaran los resultados en 24 horas, aunque no hubiera información sobre la muestra en cuestión, o los resultados no fueran concluyentes, lo que obligaba al paciente a someterse a otra prueba.

Hasta el lunes, la empresa también había facturado al gobierno federal 124 millones de dólares por pruebas para pacientes “no asegurados”.

“La empresa marcaba con frecuencia a los pacientes como ‘no asegurados’, aunque lo estuvieran”, dijo la fiscalía. “Los trabajadores tenían instrucciones de marcar a los pacientes como ‘no asegurados’ si el paciente no proporcionaba la información de su seguro en el momento de la prueba o si su compañía de seguros no aparecía en el formulario de entrada de datos de la empresa”.

(*) https://www.seattletimes.com/seattle-news/health/covid-testing-company-faked-test-results-lied-to-patients-wa-ag-lawsuit-says/

Las vacunas causan estragos entre los soldados del ejército de Estados Unidos

Es cierto que las bases de datos de farmacovigilancia, como el Vaers o Eudra, no son fiables. Para los organismos públicos porque cualquiera puede, supuestamente, presentar una reacción adversa, es decir, porque hay un exceso de denuncias. Sin embargo, todos los datos inducen a pensar lo contrario: no son fiable porque no están todas las denuncias que deberían.

En el ejército de Estados Unidos, donde la vacunación es obligatoria y ha llegado casi a la totalidad de las tropas, los efectos adversos están mejor documentados. Los militares son una población definida, limitada y fuertemente controlada y vigilada. También son abrumadoramente jóvenes y sanos. Sus datos son los más fiables porque no son sólo un asunto de salud publica sino de seguridad nacional.

El lunes, durante una audiencia de cinco horas sobre la pandemia en el Senado, el abogado Thomas Renz, que defiende a los militares afectados por las vacunas ante los tribunales, presentó los datos de facturación médica que ha pagado el Pentágono por la atención a las víctimas de las vacunas (*).

Las cifras son inequívocas y muestran un repentino aumento de casi todos los tipo de enfermedades comunes relacionadas con las vacunas. El año pasado se triplicó el número de abortos involuntarios en comparación con el promedio de los cinco años anteriores. La media de cinco años fue de 1.499 abortos espontáneos anuales. En los 10 primeros meses del año pasado fueron 4.182.

Para rebajar las cifras algunos manipuladores aseguran que es el “covid” el que pone a las mujeres en mayor riesgo de aborto. Pero en 2020, en plena pandemia, cuando aún no había vacunas, el número de abortos espontáneos registrados fue ligeramente inferior a la media de cinco años (1.477).

También se han triplicado los diagnósticos de cáncer. De una media de 38.700 al año en los cinco años anteriores, han pasado a 114.645 en los primeros 11 meses de 2021.

Se ha producido un aumento del 1.000 por cien en las afecciones neurológicas, pasando de una media inicial de 82.000 a 863.000.

Los infartos de miocardio han aumentado un 269 por cien, la parálisis de Bell un 291 por cien, los defectos de nacimiento de los hijos de militares han crecido un 156 por cien, la infertilidad femenina ha subido un 471 por cien y las embolias pulmonares un 467 por cien.

Las cifras se refieren a las consultas externas, ya que es en ellas donde se producen la mayoría de los diagnósticos militares. Sin embargo, también se registraron aumentos en los pacientes hospitalizados.

Médicos de todas las armas se vieron intimidados por las órdenes superiores de no realizar toda la gama de pruebas y de no adherirse a la normativa, que ordena la realización de pruebas completas de reacciones adversas a las vacunas. Sin embargo, uno de los médicos ha denunciado que está muy preocupado por los jóvenes soldados que padecen cánceres metastásicos repentinos, enfermedades autoinmunes y trastornos cardíacos y circulatorios que han hecho que muchos soldados abandonen diversos programas de formación.

El abogado va a presentar al tribunal la Base de Datos de Epidemiología Médica de la Defensa (DMED) y asegura que es sólo la punta del iceberg, ya que además de unas 100 enfermedades catalogadas oficialmente, han aumentado exponencialmente muchas otras categorías de diagnóstico.

(*) https://rumble.com/vt62y6-covid-19-a-second-opinion.html

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