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Día: 29 de marzo de 2021 (página 1 de 1)

Los nazis no pudieron descifrar los códigos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, los oficiales soviéticos de cifrado fueron uno de los activos humanos de combate más importantes y los nazis estaban desesperados por capturarlos. “Quien capture a un oficial de cifrado ruso o incaute equipo criptográfico ruso recibirá una Cruz de Hierro y vacaciones en casa, trabajo en Berlín, y después de la guerra una finca en Crimea”, podía leerse en una orden emitida por Adolf Hitler en agosto de 1942. Esa orden nunca llegó a buen puerto.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los rompecódigos enemigos fueron incapaces de leer un solo mensaje cifrado soviético de los que lograron interceptar. El sistema de cifrado podría ser vulnerable sólo en un caso: si los descifradores tuvieran acceso al equipo de cifrado o a las claves del cifrado. Sin embargo, los oficiales soviéticos de cifrado se comportaron como verdaderos héroes y los códigos no estuvieron en peligro en gran medida gracias a su coraje.

En su artículo “La protección de la información de los partisanos soviéticos durante la Gran Guerra Patria”, el especialista en criptografía ruso, Dmitri Larin, dice que “de acuerdo con las instrucciones recibidas, los oficiales soviéticos de cifrado recibían protección fiable, además, normalmente tenían un bote con gasolina cerca y una granada siempre a mano, para que si el enemigo se acercaba pudieran destruir los documentos, el equipo y a sí mismos”.

Se lanzó una verdadera cacería de oficiales soviéticos de cifrado para obtener sus equipos y códigos. Como resultado, muchos de ellos resultaron muertos. El historiador ruso, V. A. Anfilov, escribe que “los criptógrafos de la embajada de la URSS en Alemania fueron los primeros en ser atacados. El 22 de junio de 1941 lograron quemar con urgencia lo más importante que poseían: los códigos”.

“Aquel mismo día, las SS irrumpieron en el edificio de la Embajada soviética en Berlín. El oficial de cifrado de la misión comercial soviética, Nikolai Logachov, se las arregló para atrincherarse en una de las habitaciones y quemó todos los códigos, apenas logrando mantenerse consciente en mitad del denso humo creado. Los nazis consiguieron echar la puerta abajo, pero era demasiado tarde: todos los códigos habían sido destruidos. Logachov fue capturado, pero luego fue intercambiado por empleados de las misiones diplomáticas alemanas en Moscú”.

Los oficiales de cifrado mostraron un verdadero heroísmo protegiendo los códigos. La trágica historia de la muerte de la operadora de radio, Elena Stempkovskaia, fue publicada en el periódico del Ejército Rojo: “Los alemanes se dirigieron al puesto de mando del batallón. Se fijaron en la operadora de radio y corrieron hacia ella. Elena cogió una carabina… mató a dos alemanes. Pero los nazis se abalanzaron sobre Stempkovskaia y la capturaron. Los nazis torturaron a la joven durante toda una noche, pero Elena se mantuvo callada. La obligaron a caminar por las calles, mientras se burlaban de ella y entonces le cortaron las manos”.

Cada mensaje enviado en el frente tenía un código separado desarrollado exclusivamente para este que nunca se repetía. Como el enemigo no tenía acceso a ese sistema de cifrado, prácticamente nunca pudo descifrar las comunicaciones soviéticas de primera línea.

El cifrado se utilizó para transmitir todas las comunicaciones secretas durante la guerra: el cuartel general del Ejército recibía hasta 60 telegramas diarios, mientras que en el cuartel general del frente la media fue de hasta 400 telegramas diarios.

En el frente, se utilizaron máquinas de cifrado y telefonía secreta. La máquina de cifrado M-101 Izumrud (Esmeralda), creada en 1942, era considerada el dispositivo criptográfico más fiable, por lo que se utilizaba para cifrar mensajes de especial importancia.

Además de la Izumrud, los oficiales soviéticos de cifrado en el frente también usaban la máquina Sobol-P. Según el historiador Dmitri Larin, ese era el dispositivo más sofisticado para la transmisión segura de información, y no tenía equivalentes en el extranjero. Los primeros dispositivos se enviaron a Stalingrado. Las Sobol-P permitieron establecer comunicación a través de un canal de radio en lugar de las líneas telefónicas, que podían ser fácilmente destruidas o interceptadas por el enemigo. Descifrar un sistema de cifrado de voz para comunicaciones de radio cerradas era extremadamente difícil.

En sus memorias, famosos comandantes de la Segunda Guerra Mundial escribieron que sin los criptógrafos no habrían ganado las batallas. El comandante militar soviético, Gueorgui Zhukov, conocido como “el mariscal de la Victoria”, escribió que el excelente trabajo de los oficiales de cifrado le había ayudado a ganar más de una batalla, mientras que el mariscal Iván Konev, que liberó Ucrania, Moldavia, Rumanía, Polonia, Checoslovaquia y participó en las operaciones de Berlín y Praga, escribió en sus memorias: “Debemos rendir homenaje a nuestro equipo y a nuestros encargados de comunicaciones, que aseguraron estas y en cualquier situación acompañaron literalmente a cada paso a cualquiera que se suponía debía utilizarlas”.

https://es.rbth.com/historia/83771-nazis-no-pudieron-descifrar-codigos-sovieticos-segunda-guerra-mundial

El Pentágono diseña la fabricación rápida de vacunas y fármacos transgénicos

La multinacional General Electric se ha unido al Pentágono para diseñar un laboratorio móvil para la fabricación rápida de vacunas y fármacos transgénicos. Al proyecto se ha unido también la empresa de biotecnología DNA Script.

El acuerdo forma parte del programa NOW (Nucleic Acids On-Demand World-Wide) que dirige la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (Darpa), que desarrolla los proyectos de investigación de Pentágono con tecnologías de vanguardia.

Es un programa para cinco años y 41 millones de dólares de presupuesto adjudicado a GE Research, una filial de General Electric. Su objetivo es fabricar vacunas y fármacos basados en ADN y ARN en pocos días, con el fin de transformar el ADN de las tropas para que resulten inmunes a ataques biológicos y enfermedades infecciosas.

Para llevar a cabo este proyecto a gran escala, General Electric se quiere apoyar en empresas médicas emergentes, como DNA Script, que ha patentado una tecnología de síntesis enzimática que ha integrado en una especie de impresora molecular, llamada “Synthax”. Es capaz de crear una secuencia de ADN personalizada utilizando cartuchos que contienen enzimas naturales en sólo unas horas, más rápido que los métodos convencionales.

Este método permitirá la síntesis de ácidos nucleicos de alta calidad muy rápidamente, que entrarán en el proceso de amplificación desarrollado e industrializado por General Electric.

A finales de enero el Pentágono ya encargó a la empresa de biotecnología el desarrollo de un prototipo de laboratorio para la detección y el diagnóstico rápidos de patógenos, en relación con la pandemia actual.

Además de experimentales, la mitad de las actuales vacunas contra el coronavirus son también transgénicas, con mecanismos de acción sobre el organismo humano que nadie conoce. Precisamente la pandemia actual está siendo un laboratorio para averiguar las reacciones que suscitan en el cuerpo.

Hace años que se llevan a cabo estos experimentos médicos, con resultados dramáticos en muchos casos. En 1999 falleció Jesse Gelsinger, el primero que murió en un ensayo clínico cuatro días después de comenzar la terapia génica.

El experimento se llevó a cabo bajo la coartada de la Universidad de Pensilvania y en colaboración con la empresa Genovo, pero el fracaso obligó a investigar a los investigadores, especialmente al doctor James M. Wilson.

Como tantos otros matarifes modernos, el doctor Wilson tenía dos caras. Era director del Instituto de Terapia Génica Humana de la Universidad de Pensilvania pero, al mismo tiempo, tenía acciones en la empresa propietaria de la tecnología de transferencia genética.

En enero de 2000 la FDA suspendió los experimentos con seres humanos del Instituto de Terapia Génica Humana y luego la Universidad acabó cerrando el programa e indemnizando a la familia de Gelsinger para que mantuvieran la boca cerrada.

Este tipo de prácticas se lograron paralizar hasta la actual pandemia, cuando han proseguido de una manera desvergonzada. Inmediatamente antes de la pandemia, el New York Times todavía publicó un titular clarificador: “Los científicos defienden la suspensión de la terapia génica”.

El hackeo del SEPE y la voladura del Maine

La crisis no es la consecuencia de una tragedia, sino al revés. Suele ser difícil demostrarlo para quien duda del relato dominante, pero de vez en cuando en España se producen episodios grotescos que ponen en evidencia que tras esa tragedia hay una finalidad, una oportunidad o un interés espúreo. El problema es que en España lo grotesco nos hace reír, pero no pensar. Leer más

El pasaporte sanitario europeo está en manos de los grandes monopolios

El Comisario Europeo de Mercado Interior, Thierry Breton fue el encargado de anunciar el pasaporte sanitario europeo para el 15 de junio. Como venimos informando desde hace meses, este tipo de identificadores personales se basan en códigos informáticos QR, parecidos a los códigos de barras de las mercancías de los supermercados.

Pues bien, entre 2008 y 2019 Breton fue el gerente de la empresa Atos, especializada en códigos QR.

El 12 de noviembre el Parlamento Europeo aprobó el nombramiento de Thierry Breton como comisario europeo porque, según los eurodiputados, no presentaba ningún conflicto de intereses, lo cual es falso evidentemente.

Atos ofrece soluciones en telecomunicaciones y electrónica, para los militares y la aeronáutica, así como para archivos administrativos. En agosto del año pasado el Ministerio de Sanidad español y Aena adjudicaron a Atos la creación de los pasaportes sanitarios de los viajeros que lleguen a España en avión, que se llamarán “Spain Travel Health”.

A lo largo de los años, Atos ha obtenido numerosos contratos públicos europeos. En 2016 fue elegida, junto con Accenture y Safran, para un contrato de sistemas de información para la tramitación de las solicitudes de visado Shengen.

En 2017 Atos estuvo entre las empresas seleccionadas para el proyecto del sistema europeo de control automatizado de las fronteras.

Al año siguiente la Comisión Europea recurrió a Atos para dos misiones de desarrollo de la computación cuántica.

La empresa opera en los servicios sociales privatizados de Gran Bretaña, donde su política de recortes del gasto social es muy controvertida.

La base de datos francesa TES para documentos electrónicos seguros, que recopila los datos personales y biométricos de los franceses para los documentos de identidad o los pasaportes, también es de Atos.

Solo en 2018 la multinacional recibió más de 106 millones de euros de financiación de la Comisión Europea y sus instituciones para contratos de desarrollo de la red 5G, proyectos de inteligencia artificial, ciberseguridad y seguridad financiera.

Durante la última legislatura europea, Atos obtuvo más de 20 reuniones con altos funcionarios de la Comisión Europea gracias al cabildeo.

Una de sus filiales, Amesys, vendió aplicaciones informáticas a regímenes como el de Ben Alí en Túnez para vigilar a los opositores, pero hay muchos más trapicheos oscuros que irán apareciendo en lo sucesivo.

Antes de ocupar el puesto de director general de Atos, de 2002 a 2005, Breton ocupó el mismo cargo en France Telecom, hoy Orange, en proceso de privatización. Luego fue ministro de Economía y Hacienda entre 2005 y 2007. También es miembro de los consejos de administración de Carrefour, Bank of America y Sonatel, la empresa de comunicaciones de Senegal.

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