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Día: 14 de octubre de 2020 (página 1 de 1)

La atención exclusiva en el coronavirus pone en peligro la lucha contra la tuberculosis

El confinamiento y la atención sanitaria exclusiva en el coronavirus amenazan con revertir los avances logrados en los últimos años en la lucha contra la tuberculosis, ha advertido hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe.

La tuberculosis es la principal causa de la mortalidad mundial por enfermedad, con cotas que alcanzan los 1,4 millones de fallecimientos anuales, significativamente superior a las que actualmente se atribuyen oficialmente al coronavirus.

“La pandemia del Covid-19 amenaza con socavar los progresos realizados en los últimos años. El impacto de la pandemia en los servicios de control de la tuberculosis ha sido grave”, asegura el informe el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Concentrados en el nuevo coronavirus, los países más afectados por la tuberculosis no la han diagnosticado, según el informe anual de la OMS, que estima que la enfermedad pulmonar podría matar este año a entre 200.000 y 400.000 personas más que los 1,4 millones del año pasado. Un aumento de 200.000 muertes haría retroceder al mundo a 2015 y un aumento de 400.000 a 2012.

Los datos recogidos por la OMS muestran un fuerte descenso en la notificación de casos de tuberculosis este año. En la India, el país más afectado, las notificaciones semanales y mensuales disminuyeron a la mitad entre finales de marzo y finales de abril como resultado del confinamiento, señala el informe.

Una tendencia similar se observa en Sudáfrica entre marzo y junio. “Como el Covid-19 ha reducido las pruebas de detección de la tuberculosis, los gobiernos tienen que desarrollar un plan para ponerse al día”, dice el informe de la OMS.

Además del confinamiento, que impide el acceso de los pacientes a los centros de salud, los efectos negativos de la pandemia en los servicios esenciales de lucha contra la tuberculosis son numerosos, ya que el coronavirus ha vampirizado a los trabajadores de la salud y los recursos financieros y técnicos.

A principios de mayo, la OMS estimó que tres meses de confinamiento podrían dar lugar a 6 millones de nuevas infecciones y 1,4 millones de muertes adicionales por tuberculosis entre 2020 y 2025.

Si bien la tuberculosis se produce en todo el mundo, más del 95 por ciento de los casos y muertes se producen en los países del Tercer Mundo. En 2019, el 44 por ciento de los casos se notificaron en el Asia sudoriental, el 25 por ciento en África, el 18 por ciento en el Pacífico occidental y el 8,2 por ciento en los países del Mediterráneo oriental. Sin embargo, ocho países representaron dos tercios de los nuevos casos: la India, Indonesia, China, Filipinas, el Pakistán, Nigeria, Bangladesh y Sudáfrica.

(*) https://www.who.int/news/item/14-10-2020-who-global-tb-progress-at-risk

No es el virus, es el hambre

El pasado 4 de Octubre de 2020, a iniciativa de los científicos Dr. Martin Kulldorff, profesor de medicina de la Universidad de Harvard, bioestadístico y epidemiólogo con experiencia en la detección y seguimiento de brotes de enfermedades infecciosas y evaluaciones de seguridad de vacunas. Dra. Sunetra Gupta, profesora de la Universidad de Oxford, epidemióloga con experiencia en inmunología, desarrollo de vacunas y modelación matemática de enfermedades infecciosas. Dr. Jay Bhattacharya, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, médico, epidemiólogo, economista de la salud y experto en políticas de salud pública centrado en enfermedades infecciosas y poblaciones vulnerables, realizaron un llamamiento a nivel internacional para reflexionar sobre las consecuencias de las políticas sanitarias adoptadas por los gobiernos y respaldadas por la OMS y sus financiadores.

“Como epidemiólogos de enfermedades infecciosas y científicos de salud pública, nos preocupan los impactos en la salud física y mental de las políticas que predominan con respecto al Covid-19 y recomendamos un abordaje que llamamos Protección Focalizada.

Viniendo tanto de la izquierda como la derecha, y de alrededor del mundo, hemos dedicado nuestra profesión a proteger a los demás. Las políticas de lockdown (confinamientos) actuales están produciendo efectos devastadores en la salud pública a corto y largo plazo. Los resultados (para mencionar algunos) incluyen tasas de vacunación más bajas, empeoramiento de los resultados de enfermedades cardiovasculares, menos detecciones de cáncer y el deterioro de la salud mental—conduciendo a un mayor exceso de mortalidad en los próximos años, siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas. Mantener a los niños fuera de las escuelas es una grave injusticia” (1).

En fecha 14 de Octubre, 33.991 científicos de todo el mundo en salud pública, biólogos, virólogos, epidemiólogos y médicos, de entre los 436.936 firmantes, cuyo número aumenta diariamente, han respaldado la citada Declaración. Mientras tanto, la cúpula de la OMS, con la excepción de David Nabarro, en lugar de ser portavoz de los científicos de la salud, cada vez más se define portavoz de las grandes corporaciones farmacéuticas y las fundaciones como la Gates y GAVI que son, en definitiva quienes la financian en un 50% de su presupuesto. Para conocer el total de contribuyentes al presupuesto de la OMS. Se puede consultar el presupuesto por contribuyentes para 2016 (2).

Se da la paradoja que la Fundación perteneciente a la multinacional tabaquera y alimentaria Philip Morris, en 2017 firmó un acuerdo de financiación de la OMS de 80 millones de dólares anuales durante 12 años (3) aunque hay quién afirma que en el 2019 se entablaron negociaciones para revertir dicho acuerdo aunque no se ha hecho público ningún comunicado oficial de la OMS al respecto.

El desempleo masivo, las interrupciones en el suministro de alimentos y la disminución de las ayudas a causa de la pandemia podrían causar hasta 12.000 muertos por hambre al día en el mundo a finales de este año, según un informe de Oxfam citando datos de la Universidad Johns Hopkins (4).

«Los efectos colaterales del Covid-19 están mucho más extendidos que el virus en sí, empujando a millones de las personas más pobres del mundo al hambre y la pobreza», dijo el director ejecutivo de Oxfam, Danny Sriskandarajah.

La FAO y el PMA señalan que declaración de pandemia está sumiendo a la población en una situación de hambre de mayor gravedad debido a que:

La disminución del empleo y los salarios significa que las personas tienen menos dinero para gastar en alimentos para el hogar y que los trabajadores en el extranjero envían menos remesas a sus familiares en los países con inseguridad alimentaria. Al mismo tiempo, los precios de los alimentos están subiendo en muchos países con crisis, creando una barrera para el acceso a los mismos.

La caída en picado de los ingresos gubernamentales significa que las redes de seguridad social fundamentales -como la protección social y los programas de alimentación escolar-, carecen de fondos suficientes y no pueden responder a unas necesidades crecientes (5).

Una caída esencial de la demanda son las cuantiosas pérdidas de ingresos resultantes de la imposibilidad de trabajar debido a los confinamientos, y una menguada demanda externa de las exportaciones de un país. Se prevé que para el fin de junio de 2020 la Covid-19 haya causado una caída de 10,5% en la cantidad de horas trabajadas en todo el mundo, en comparación con el comienzo del año (OIT, 2020). Se proyecta que la pobreza extrema (menos de USD 1,90 diarios) aumentará un 20% en 2020. A raíz de esas pérdidas de ingresos —registrándose las mayores entre los hogares urbanos— el número mundial de personas que enfrentan una aguda inseguridad alimentaria puede casi duplicarse, pasando de 135 millones en 2019 a 265 millones, y más de 30 países quizá enfrenten hambrunas para el final del año según el Programa Mundial de Alimentos (6).

Mientras, ocho de las mayores empresas de alimentación y bebidas (Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mondelez, Nestlé, PepsiCo y Unilever) han pagado a sus accionistas dividendos por un valor de 18 000 millones de dólares, mientras en todo el mundo siguen surgiendo nuevos epicentros de hambre. Oxfam Intermón ha compilado los datos disponibles sobre el pago de dividendos de ocho de las mayores empresas de alimentación y bebidas del mundo hasta principios de julio de 2020, utilizando para ello varias fuentes como las propias empresas y las páginas web del Nasdaq y Bloomberg. Las cifras están redondeadas al millón más cercano, y son las siguientes: Coca-Cola (3.522 millones de dólares), Danone (1.348 millones de dólares), General Mills (594 millones de dólares), Kellogg (391 millones de dólares), Mondelez (408 millones de dólares), Nestlé (8.248 millones de dólares), PepsiCo (2.749 millones de dólares) y Unilever (1.180 millones de dólares) (7).

En septiembre de 2016 más de 60 empresas y organizaciones -entre las cuales están Bimbo, Coca-Cola, Walmart, PepsiCo y Nestlé- crearon en México la entidad Movimiento por una Vida Saludable (MOVISA). Su presidente es Andrés Garza Herrera, CEO de Qualtia Alimentos en la presentación explicó que “una de las primeras acciones que se emprenderán en este marco, involucra un convenio de colaboración con la Fundación “Healthy Weight Commitment” que tiene como consejeros a directivos de Coca-Cola, Nestlé USA, PepsiCo y General Mills, entre otros. Dentro del plan también seguirá la campaña “Checa y Elige” que tiene como marcas participantes a Coca-Cola, Kellogg’s, PepsiCo, Bimbo, Nestlé, MacMa, Grupo Peñafiel, Unilever, Lala, Alpura, Qualtia, Sigma, y más (8).

La oficina panamericana de la OMS conocida como PAHO es responsable, entre otros asuntos, de intentar detener el problema de la obesidad en México, país que más refrescos consume y con una de las poblaciones más obesas  del mundo. Sin embargo, recibió 50.000 dólares de Coca-Cola, el mayor fabricante de bebidas del mundo, 150.000 dólares de Nestle,  el mayor productor de alimentos, y otros 150.000 de otro gigante del sector, Unilever. Estos datos se revelan en una investigación de Reuters. Además, el estudio muestra que algunos consejeros de la OMS  están relacionados personalmente con las financiaciones recibidas desde el sector privado (9).

El citado informe de Reuters señala que la OMS dedica apenas el 6% de su presupuesto total a la erradicación de enfermedades crónicas debidas a una dieta no saludable, pese a ser la causa del 63% de las muertes (10).

En febrero del2011 el Journal of Public Health de Oxford señaló en un editorial a la industria de alimentos y bebidas como el vector corporativo más preocupante que amenaza las políticas de salud pública: “No es sorprendente encontrar que las mayores empresas de alimentos están utilizando las mismas tácticas de la industria del tabaco para influir en el entorno regulatorio… usan sus campañas de marketing social para fortalecer su reputación y promover sus marcas, oponiéndose a cualquier política efectiva” (11).

Todo este entramado, hay que situarlo dentro de la gran campaña de reorganización del capital a escala internacional en la perspectiva de cambio de patrón tecnológico y de eliminación de stocks. Si no es posible una guerra convencional inter-imperialista, la eliminación de una parte de la población considerada “superflua” se va a dirimir mediante otras estrategias, y el hambre es una de ellas. Ya no será necesaria una política eugenésica tradicional pues está sobradamente denunciada y desprestigiada. Por otra parte, las reestructuraciones empresariales con su secuela de millones de despidos, se están realizando al amparo de las restricciones de las movilizaciones populares derivadas de las medidas impuestas por unas hipotéticas razones de “salud pública”.

La Declaración de Great Barrington pone el dedo en la llaga cuando afirma que “siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas”, lo cual debería hacer reflexionar a las organizaciones obreras, que defienden a pies juntillas las proclamas de la OMS y sus acólitos, y en consecuencia tomar una postura en defensa de la clase obrera, cuyo enemigo no es un minúsculo virus, sino la rapacidad del capital.

(1) Declaración de Great Barrington. Para leerla completa https://gbdeclaration.org/view/signatures/
(2) https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/275312/A70_INF4-sp.pdf
(3) https://www.who.int/es/news/item/28-09-2017-who-statement-on-philip-morris-funded-foundation-for-a-smoke-free-world
(4) https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/oxfam-alerta-de-que-finales-de-este-ano-el-hambre-provocada-por-el-covid-19
(5) https://reliefweb.int/report/world/un-informe-se-ala-27-pa-ses-susceptibles-de-sufrir-crisis-alimentarias
(6) https://www.imf.org > Files > covid19-special-notes
(7) https://www.oxfamintermon.org/es/nota-de-prensa/finales-ano-hambre-covid-podria-causar-12000-muertes-dia-mas-que-coronavirus
(8) http://www.healthyweightcommit.org/about/
(9) https://actualidad.rt.com/actualidad/view/56510-independiente-oms-recibe-cientos-miles-dolares-coca-cola-nestle-unilever
(10) https://www.voltairenet.org/article176313.html
(11) Gilmore A, Savell E, Collin J. Public health, corporations and the New Responsibility Deal: promoting partnerships with vectors of disease? Journal of Public Health 2011; 33 (1): 2-4.

 

 

Movilizaciones en Túnez contra la muerte de un vendedor de cigarrillos por aplastamiento

El Ayuntamiento de Sbeitla, en Túnez, ordenó a la policía que destruyera un quiosco de periódicos en el que dormía habitualmente un vendedor de cigarrillos.

En la madrugada del martes el hombre de 52 años descansaba plácidamente cuando un furgón de la policía arremetió contra el quiosco y lo aplastó literalmente.

Inmediatamente la población se puso en pie, salió a la calle a manifestarse y el ayuntamiento tuvo que pedir refuerzos al gobierno para contener la ira de la multitud.

El humilde quisco era propiedad de Abderrazek Jachnaoui, hijo del fallecido. “Los funcionarios municipales procedieron a destruirlo sin comprobar si había alguien dentro”, dijo a la prensa. “Mi padre […] murió inmediatamente. Durante la operación, los agentes de seguridad dispararon gases lacrimógenos a mi familia que había intentado acercarse al quiosco”, añadió.

Los manifestantes cerraron las carreteras de acceso a Sbeitla e incendiaron un coche municipal. También lanzaron piedras y objetos a la policía, dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Jaled Hayouni. Se desplegaron unidades militares y de seguridad para proteger las instituciones sensibles en Sbeitla, añadió Mohamed Zekri, portavoz del Ministerio de Defensa.

El Presidente del Gobierno, Hichem Mechichi, despidió al prefecto y subprefecto de la región, así como al jefe del distrito de seguridad y al jefe de la comisaría municipal de Sbeitla. Además, ha pedido al ministro del Interior, Taoufik Charfeddine, que se traslade inmediatamente a Sbeitla y ofrezca apoyo material y moral a la familia de la víctima.

Sbeitla, situada a 30 kilómetros de Kasserine, la capital provincial, es una de las ciudades del interior de Túnez donde son recurrentes los movimientos de protesta para exigir trabajo.

El comercio informal, como la venta de periódicos o de pan, permite a muchos ganar lo suficiente para ayudar a sus familias.

Si bien la situación económica ya era difícil en Túnez, el confinamiento ha dado la puntilla. Los cierres de actividad están teniendo un impacto social devastador. La tasa de desempleo ha aumentado hasta el 18 por ciento y podría superar el 21 por ciento a finales de este año.

‘Las primeras vacunas causarán caos y confusión’

“Casi nadie se ha dado cuenta aún de la complejidad, el caos y la confusión que se producirá dentro de unos meses”, cuando lleguen al mercado las primeras vacunas contra el coronavirus, dice el doctor Gregory Poland, director del grupo de investigación de la Clínica Mayo (1).

El mes pasado el ministro ruso de Sanidad admitió públicamente que su vacuna produce efectos secundarios en el 14 por ciento de las cobayas en las que se ha experimentado (2).

El lunes Johnson & Johnson suspendió su ensayo de fase 3 después de que una cobaya enfermara y AstraZeneca también suspendió su prueba después de que a dos participantes les ocurriera lo mismo.

En el ensayo de Moderna tres cobayas experimentaron importantes efectos secundarios después de recibir la vacuna, a los que hay que añadir otros dos afectados por la de Pfizer, según la cadena norteamericana CNBC (3).

Los expertos en vacunas dicen que deberíamos prepararnos para un año confuso y frustrante, aún más que el que ya hemos atravesado.

Demostrar que una nueva vacuna es segura y eficaz en menos de un año rompería el récord de velocidad, resultado de semanas de trabajo de siete días para los científicos y de miles de millones de dólares de inversión pública.

Las vacunas precipitadas sólo ofrecerán una protección moderada, lo suficientemente baja como para que sea obligatorio seguir usando la mascarilla. La próxima primavera o verano, podría haber varias de estas vacunas “pobres”.

Dirán que la inmunidad que proporcionan las vacunas es sólo temporal y que la población debe vacunarse una vez año año, o quizá cada cuatro meses… El virus es una pesadilla y la vacuna será aún peor. Pasaremos de un agobio a otro casi sin darnos cuenta.

Los fabricantes de vacunas que se encuentren más allá de las primeras etapas de desarrollo pueden tener dificultades para completar los ensayos clínicos. Otros se los han saltado, con la debida autorización de las instituciones reguladoras porque hay prisas.

Algunas vacunas serán retiradas abruptamente del mercado porque son inseguras y comprometerán a las demás, de manera que la población puede volverse reacia a vacunarse. El miedo al virus puede ser superado por el miedo a las vacunas.

Otras darán lugar a reclamaciones judiciales por sus efectos secundarios. Las empresas farmacéuticas no quieren perder dinero y aprovechan la presión sicológica a la que están sometidos los gobiernos para que las indemnizaciones se paguen con dinero público.

(1) https://news-24.fr/le-chaos-et-la-confusion-pourraient-suivre-les-approbations-de-vaccins/
(2) https://www.msn.com/es-es/salud/vida-saludable/rusia-confirma-efectos-secundarios-en-su-vacuna/ar-BB193L31
(3) https://www.cnbc.com/2020/10/01/coronavirus-vaccine-trial-participants-exhaustion-fever-headaches.html

La policía se infiltra en las manifestaciones de Costa Rica para provocar disturbios

Los policías están fuera y dentro de las manifestaciones, como si las personas no ejercieran un derecho básico sino que estuvieran cometiendo un crimen. Van armados, protegidos, uniformados y camuflados. Están a los costados, por delante, por detrás. La sobrevuelan con helicópteros, toman fotos y vídeos y luego los archivan para identificar a los participantes, que quedan como sospechosos de haber hecho algo malo.

Todas las manifestaciones del mundo son pacíficas, hasta que llega la policía, carga, golpea y trata de dispersar a la multitud. Luego la prensa cuenta las cosas a la inversa: “estaban los policías reunidos tranquilamente y llegó una muchedumbre violenta que la emprendió a palos con los servidores del orden público”.

Protestar siempre es un delito. Ocurre en todo el mundo. El lunes en Costa Rica el Ministerio de Seguridad Pública infiltró agitadores para provocar disturbios en una manifestación contra el Fondo Monetario Internacional, según un vídeo difundido por Noticias Costa Rica (1).

En la grabación se observa que un contingente de antidisturbios camina con calma por una calle en las inmediaciones de la Casa Presidencial con sus respectivos cascos y escudos de seguridad. Detrás de ellos van dos sujetos, uno con camisa roja y otro con una azul. Ambos caminan con también muy tranquilos.

En segundos se observa que el sujeto de la camiseta roja y su acompañante se detienen, se dan la vuelta y dialogan con un par de policías antidisturbios que venían por la misma calle.

Acto seguido en el audio se escucha: “Sáquennos a nosotros también detenidos, muchachos, sáquennos a nosotros también para estar en la pelota ahora”. Uno de los policías saca las esposas y el tipo de camisa roja coloca sus brazos hacia atrás dejándose detener.

Las imágenes muestran que avanza al lado de otros detenidos sin que estos sepan que es un provocador. El lunes la policía detuvo a 28 manifestantes que están acusados de “agresión a la policía”. Incluso a uno de ellos le acusan de intentar matar a uno de los policías.

Los periodistas le preguntaron al ministro de Seguridad Pública, Michael Soto, si la policía había introducido infiltrados en la manifestación para que provocaran disturbios, a lo que respondió con un rotundo “no”.

“La Policía tenía una actitud pasiva, tranquila, sosteniendo la línea. Son los manifestantes los que empiezan a agredir ilegítimamente a los policías no solo con piedras, sino con pedazos de acera que empezaron a despedazar para atacarnos”, añadió el ministro (2).

Los convocantes cuentan la versión contraria, y culpan al gobierno y a la policía de incitar a la violencia.

La provocación de disturbios es un truco muy viejo que utilizan los gobiernos para que la prensa hable de ellos y no de la manifestación, ni de los motivos de la misma, ni de los participantes.

(1)https://youtu.be/zM20J46qDOc
(2) https://www.nacion.com/el-pais/servicios/manifestantes-de-rescate-nacional-hieren-a-1/RLCVFZHIOZEDXP77PLRW53LGHQ/story/

‘Tenía miedo de que me mandaran otra vez para mi país si denunciaba’

María es una de esas víctimas de la explotación laboral y la trata de seres humanos. Tiene 43 años y es de Nicaragua, madre de dos hijas a las que mantiene en su país y lleva dos años en España. Llegó en el mes de julio de 2018 y al mes siguiente ya comenzó a trabajar en el sitio que se convertiría en su peor pesadilla. “Si yo denunciaba tenía miedo de que me mandaran otra vez para mi país”, aseguraba María.

No es extraño que exista ese miedo en estas personas, ya que muchos de ellos carecen de documentación acreditativa, pero con esta iniciativa María busca que “las demás personas como yo sepan que podemos denunciar”, al mismo tiempo que agradecía la colaboración y ayuda recibida por parte de la Asociación de Trabajadoras del Hogar.

Estaba como empleada del hogar, cuidando a una señora mayor de unos 90 años: “Vine a España en busca de trabajo para cuidar y mantener a mis hijas. Sufrí de abuso, de maltrato, de explotación laboral. En esa casa trabajé un año y diez meses, sin derecho a vacaciones. Cobraba 750 al mes”, relataba la víctima sobre su situación laboral desde su llegada a España hace dos años.

Sobre ese acoso, María detallaba que el hijo de su empleadora intentaba abrir la puerta de su habitación por las noches, le controlaba el agua que tomaba, y constantemente le decían en la casa: “La ignorante, la que no sabe nada, la bruta, la peor trabajadora del mundo”. “He aguantado mucho maltrato por la necesidad de trabajar”, lamentaba esta víctima nicaragüense.

“Me sentí como un pañuelo usado, cuando tuve la mano rota, me dijeron que no me podían pagar. Para pagarme me tenía que quedar con la señora, pero no podía trabajar”, argumentaba. La realidad es que María tuvo un accidente laboral en el que se fracturó su mano derecha, que a día de hoy todavía no está recuperada del todo, y al día siguiente fue despedida sin ningún tipo de respaldo sanitario por parte de su contratadora.

El futuro de María todavía se prevé incierto ya que estos procesos llevan su tiempo: “No me siento segura del todo porque estamos en un proyecto de aceptación”, explicaba María sobre la situación de sus compatriotas en España. “Además, sigo sin poder trabajar porque no tengo la mano bien”, apostillaba. Quedan muchas personas que no se atreven a denunciar sus pesadillas laborales, pero como dice María, tienen que seguir este camino.

https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/si-denunciaba-tenia-miedo-mandaran-pais_1439871.html

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