La web más censurada en internet

Día: 23 de febrero de 2020 (página 1 de 1)

La sartén (Estados Unidos) le dijo al cazo (Huawei)

Desde 2012 Estados Unidos argumenta que Huawei permite a China espiar las comunicaciones a través de sus redes y ha cerrado las puertas durante casi un año a la multinacional (mientras negocia con el gobierno de Pekín). Al mismo tiempo presiona a sus sicarios occidentales para que le secunden.

La multinacional lo niega, exige pruebas y el Wall Street Journal asegura (1) que ya están encima de la mesa (porque en Washington funcionan como en la Audiencial Naciona: primero te condenan y luego buscan las pruebas).

“Tenemos pruebas de que Huawei tiene la capacidad de acceder en secreto a información personal y sensible en los sistemas que mantiene y vende en todo el mundo”, afirma Robert O’Brien, asesor de seguridad de Estados Unidos. Aunque inicialmente las mantuvieron en secreto, finalmente esas pruebas las han compartido en los últimos meses con algunos de sus sicarios.

La prueba es que, como cualquier otro fabricante, en Estados Unidos Huawei está obligado a instalar en sus equipos accesos reservados a la policía y al espionaje para interceptar las comunicaciones.

Las puertas traseras se componen de varios elementos distribuidos entre los repetidores, las capas bajas del sistema operativo y el sistema de cifrado. En todos los países el objetivo es que la policía pueda capturar las comunicaciones de los usuarios.

La teoría y las formalidades legales son conocidas, aunque no se cumplen nunca: la policía debe presentar un autorización judicial y, además, en ciertos países, debe informar al operador de la red.

En Francia a la ley sobre la “seguridad de las redes móviles”, aprobada en julio del año pasado, la llaman “ley anti-Huawei” porque son tan hipócritas que, según dicen los parlamentarios, la han aprobado para proteger a los usuarios contra el espionaje. Es al revés: la ley lo que hace es aprobar las puertas traseras para permitir que los mensajes de los usuarios sean interceptados. Combinada con la Ley de Inteligencia, el derecho a la intimidad es otra cáscara vacía, como señala NextInpact (2).

Si quiere vender móviles en Francia y en otros países, Huawei tiene que instalar puertas traseras en los dispositivos y esa es la prueba que han encontrado en Estados Unidos para asegurar que Huawei espía. Son tan cínicos que los dispositivos de la competencia, como los Nokia o Ericsson, no parecen tener puertas traseras para ellos.

El Wall Street Journal no proporciona detalles técnicos sobre las puertas traseras y su implementación por la empresa china. Desde luego que del espionaje del gobierno de Estados Unidos tampoco se dice nada. Lo único que dice es que Huawei instaló las puertas traseras en 2009 con los equipos 4G.

Sicarios tan dóciles como Reino Unido no hacen caso a la campaña de Washington y han decidido utilizar equipos de Huawei en una parte de su infraestructura de 5G. Los británicos dicen que los dispositivos de Huawei son conocidos y los han tenido en cuenta en la adjudicación.

El gran engaño de esta farsa no está tanto en las empresas que fabrican los móviles como en las que los conectan a la red. Como ha dicho Stéphane Richard, Director General de Orange, los operadores de telefonía garantizan la seguridad de las infraestructuras.

(1) https://www.wsj.com/articles/u-s-officials-say-huawei-can-covertly-access-telecom-networks-11581452256
(2) https://www.nextinpact.com/news/107546-lamendement-anti-huawei-porte-pour-backdoors-renseignement-francais.htm

Los perros de la policía israelí torturan a los palestinos detenidos mordiendo sus genitales

En agosto del año pasado una explosión estalló cerca de un asentamiento israelí ilegal al oeste de Ramallah, matando a una persona e hiriendo a otras dos. Tres palestinos juzgados por llevar a cabo el ataque, en el que fue asesinada Rina Shnerb, de 17 años, mostraron signos de tortura. Según el Times de Israel, uno de los hombres fue hospitalizado con insuficiencia renal y 11 costillas rotas. Otro estaba casi irreconocible para su esposa cuando lo llevaron ante el juez en una silla de ruedas. Un tercero tuvo que ser cosido después de ser atacado por un perro de seguridad.

Los hospitalizaron y otros palestinos detenidos también denunciaon que habían sido amenazados, golpeados, forzados a posiciones de estrés doloroso y privados de sueño.

Samer Arbeed, de 44 años, considerado por Israel como el instigador del ataque, fue golpeado e interrogado durante 36 horas. Terminó con un fallo renal y 11 costillas rotas. La policía israelí trató de minimizar su lesión diciendo que “se desplomó” durante el interrogatorio y fue llevado al hospital.

La esposa de un segundo detenido, Walid Hanatsheh, dijo que no podía reconocer a su marido de 51 años cuando lo vio 60 días después de su detención. “Fue llevado ante el juez en una silla de ruedas”, dijo. “Parecía muy viejo, su barba estaba arrancada en varios lugares y sus ojos estaban profundamente incrustados en su cabeza. No era él mismo”, añadió.

El tercer detenido, Qassem Barghuti, de 22 años, fue mordido en los genitales por un perro de la policía después de hacer una redada en su vivienda, cerca de Ramallah.

Es la segunda vez en un mes que acusan a los policías israelíes de torturar a los palestinos detenidos. El padre del preso Mays Abu-Ghosh, estudiante de la Universidad de Birzeit en el campamento de refugiados de Qalandiya, al norte de la Jerusalén ocupada, reveló que su hija había sido torturada gravemente en la comisaría de Al-Maskubiya tras su detención el 29 de agosto.

Las denuncias coinciden con el informe de la organización palestina de derechos humanos Addameer (Asociación de Apoyo a los Prisioneros y Defensa de los Derechos Humanos) sobre “el uso sistemático de la tortura y los malos tratos en los centros de interrogatorio israelíes”. Addammeer, que sigue de cerca el caso de los tres detenidos palestinos, declaró que “desde su creación, el Estado ocupante ha aplicado y desarrollado leyes y prácticas que han dado lugar tanto al uso sistemático de la tortura como a la impunidad absoluta de los autores de esos crímenes”.

Los grupos de derechos humanos israelíes también han expresado su preocupación. Rachel Stroumsa, Directora Ejecutiva del Comité Público contra la Tortura en Israel, describió las denuncias de tortura como “muy creíbles” y coherentes con los testimonios que su grupo ha recogido de otros detenidos a lo largo de los años.

“La tortura está absolutamente prohibida”, dijo Strousma. “Hay cosas que no debemos hacer. No debemos violar. No debemos esclavizar a la gente. No debemos torturar. Es un código moral. También es un código legal que Israel debe acatar”.

https://www.middleeastmonitor.com/20200210-report-israel-used-police-dog-to-bite-palestinians-genitals/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies