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Día: 1 de junio de 2019 (página 1 de 1)

El chiste de la extinción de un millón de especies llega a la Cámara de Representantes de Estados Unidos

Tras el chiste difundido por el IPBES sobre la extinción de un millón de especies, que ya comentamos aquí, el 22 de mayo de 2019 la Cámara de Representantes de los Estados Unidos llamó a declarar a Patrick Moore, al que también hemos presentado en otra entrada.

En su informe Moore recuerda su pasado como fundador de Greenpeace y recuerda también el origen de las patrañas sobre la desaparición de especies en 1914, durante la Primera Guerra Mundial, por la desaparición de las palomas mensajeras, dado el carácter militar que siempre han tenido estas aves.

Conocidos políticos seudoecologistas como Theodore Roosevelt, John Muir y Gifford Pinchot impulsaron la paranoia sobre las extinciones de especies, a las que se da un carácter masivo que no tienen.

En los 500 años transcurridos desde 1500, aseguró Moore ante los congresistas, se han documentado menos de 900 extinciones. Alrededor del 95 por ciento de ellas se encontraban en islas.

En 1999 National Geographic publicó un gráfico que mostraba las cinco extinciones masivas más importantes que han ocurrido en los últimos 600 millones de años. Del mismo se deduce que el número de familias taxonómicas ha seguido aumentando a pesar de desastres naturales como los impactos de asteroides y las erupciones volcánicas masivas.

De aquel gráfico procede el mito de “la sexta extinción”, a la que presentan como inminente y causada por los seres humanos, a pesar de que ninguna familia taxonómica se ha extinguido en los tiempos modernos, aseguró Moore. “No hay evidencia de que tal evento esté ocurriendo o incluso haya comenzado a ocurrir”, añadió.

Existen buenos estudios paleontológicos para las cinco principales extinciones en las que han desaparecido entre el 50 y el 90 por ciento de todas las especies existentes.

Las extinciones causadas por los seres humanos comenzaron a ser graves cuando nuestros antepasados dejaron África y colonizaron otras tierras. Las especies de esas regiones no se adaptaron a la presencia humana y muchas no sobrevivieron.

Australia hace 60.000 años, el Nuevo Mundo hace 15.000 años, Nueva Zelanda hace 1.200 años. Todas las islas colonizadas por europeos a partir de 1500 sufrieron extinciones debido principalmente a la caza excesiva, la introducción de especies depredadoras y enfermedades.

Según Moore, existen tres causas principales de extinción de especies por causas imputables a los seres humanos:

La primera es la caza excesiva de alimentos y la erradicación deliberada de plagas. El Dodo en Mauricio, la paloma mensajera, el perico caroliniano en el sur de Estados Unidos y el mastodonte son ejemplos típicos.

La segunda es la deforestación masiva de los ecosistemas autóctonos para la producción de alimentos y fibras. Se están cultivando grandes campos de maíz para producir biocombustibles. Grandes extensiones de tierra también han sido convertidas en plantaciones de aceite de palma para producir biodiesel. Lo mismo ocurre con las huertas solares industriales que cubren terrenos que pueden ser ricos en especies nativas.

La tercera es la introducción de depredadores exóticos, como ratas, gatos, zorros y serpientes, especialmente en las islas donde han sido la principal causa de extinción en los últimos siglos.

Luego Moore criticó el informe del IPBES según el cual hay 8 millones de especies de las que sólo 1,8 millones han sido identificadas y nombradas. El IPBES estima que hay 6,2 millones de especies no identificadas, de donde se desprende que un millón de especies desconocidas podrían desaparecer de la noche a la mañana sin que nos diéramos cuenta porque no sabríamos que existían.

Moore dice que ese análisis “no es muy profesional”. Los científicos no pueden estimar el número de especies amenazadas o extinguidas sobre la base de millones de especies cuya existencia no está documentada.

La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), sostiene Moore, es la única organización internacional que, oficialmente, tiene naturaleza de observador en la Asamblea General de la ONU y experiencia en asuntos ambientales, en particular en biodiversidad, conservación de la naturaleza y uso sostenible de los recursos.

La UICN estima que menos de 28.000 especies están ahora amenazadas de extinción, mientras que la estimación del IPBES es de un millón. La estimación de la UICN se basa en especies reales con nombres latinos; la estimación del IPBES se basa en gran medida en especies desconocidas y no identificadas.

El informe del IPBES es en sí mismo, concluyó Moore, “una amenaza existencial para una política razonable de conservación de la biodiversidad”.

Más información:

– ¿Hay un millón de especies en peligro de extinción por culpa de los seres humanos?
– ¡Que viene el lobo!
– El mito de la biodiversidad
– Biodiversidad: cada día aparecen nuevas especies que no se conocían o se creían extinguidas

Las antenas de la guerra fría: la intoxicación propagandística ayer, hoy y siempre

Rosa Miriam Elizalde

No hay guerra fría sin antenas. Comenzó con Radio Europa Libre y Radio Libertad, que levantaron la veda de la caricatura banal, del disparate histórico, del insulto injustificado. Las radioemisoras se lanzaron a describir lo que imaginaban ocurría tras el telón de acero con argumentos que luego sonrojarían a algunos de los que participaron en esas operaciones.

Cuando el gobierno de George W. Bush desmontó las antenas de Radio Libertad en la Playa de Pals, España, los funcionarios reconocieron que lo hacían no sólo porque costaban un potosí, sino porque se habían convertido en anticuadas e inoperantes las historias habituales a las que EEUU se había aferrado con insistencia en el pasado. El Muro de Berlín había caído y los seis potentes transmisores de onda corta clavados frente al mar en Girona eran un incómodo recordatorio de la práctica de la propaganda goebbeliana en un mundo en reajuste.

Los halcones de la desinformación crearon Radio Martí en 1985 a imagen y semejanza de Radio Libertad para voltear a la isla comunista del Caribe, que caería irremediablemente con el disparo al corazón del oso soviético. Como la predicción tardaba demasiado en hacerse realidad, duplicaron la dosis: en 1990 levantaron las antenas de TV Martí. Desde entonces, las transmisiones hacia Cuba alcanzan las cifras insólitas de mil 800 horas semanales, a un costo de más de mil millones de dólares en poco más de tres décadas.

Ha sido esta la operación más costosa, corrupta e inútil en la larga historia de las empresas desinformativas de las agencias estadunidenses. Radio y TV Martí no se vieron nunca ni en Cuba ni en EEUU. En la isla, desde los primeros intentos de violación del espectro radioléctrico, un grupo de brillantes ingenieros multiplicaron por cero la eficacia de las antenas.

En EEUU no pudieron emitir debido a una norma legal que impidió la difusión y transmisión de noticias financiadas por el gobierno y destinada a audiencias extranjeras. Los legisladores habían mostrado su desagrado ante la posibilidad de que los contribuyentes recibieran propaganda pura y dura que podía alterar su percepción de los hechos. El Congreso, con Barack Obama en la Casa Blanca, cambió la normativa en 2013, pero ni así los índices de audiencia han levantado una pulgada del piso.

La nueva clase de yuppies de la nomenklatura estadunidense, con el odio de antes y los mismos deseos de sus padres de practicar la transustanciación al capitalismo en la isla, han intentado clonar a Radio y TV Martí en Internet. El semanario Miami New Times, de la Florida, ha documentado las operaciones en Facebook para crear perfiles falsos y granjas de trolls con una partida, en el año fiscal 2019, de más de 23 millones de dólares y los mismos métodos de Cambridge Analytica, financiados por una organización oficial, la Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG, por sus siglas en inglés), que administra y dirige las transmisiones desde EEUU hacia Cuba. Hasta hoy no hemos tenido noticias de que la empresa del pulgar azul haya impuesto sanciones contra el Departamento de Estado o la Casa Blanca por la creación de cientos de cuentas con comportamiento no auténtico destinadas a intervenir en la política interna de otros países, el argumento con el cual han cerrado millones de perfiles de Rusia, Irán y, ¡oh, milagro!, Israel.

La semana pasada una auditoría independiente de expertos de la Agencia de EEUU para Medios Globales (USAGM) concluyó que los noticieros de radio y televisión, y especialmente la oferta diaria constante de los programas de debate político y los informes de investigación, están plagados de mal periodismo y propaganda ineficaz.

Las transmisiones y publicaciones de Radio y TV Martí “estimulan de forma abierta la oposición y hostilidad a la revolución cubana en todos sus aspectos sociales, políticos, culturales y económicos. Casi cualquier crítica está permitida y la hacen con un enfoque retórico e ideológico sin cambios desde los días más calurosos de la guerra fría. Falló entonces, y está fallando ahora”, concluye el informe.

Estos auditores han tardado 34 años para descubrir lo que prácticamente sabe cualquiera con un mínimo de sentido común. Por cierto, cuando se estaba levantando la primera antena de Radio Martí en Washington, el patriarca del posmodernismo, Jean Baudrillard, lo veía clarísimo en su libro “Simulacro y simulación”: el objetivo de la información en esta guerra es el consenso mediante el encefalograma plano. Someter a todo el mundo a la recepción incondicional del simulacro retransmitido por las ondas. Lo que resulta de ello es una atmósfera irrespirable de decepción y de estupidez.

http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/05/30/las-antenas-de-la-guerra-fria/

La viuda de un dirigente del Califato Islámico ayudó a la CIA a localizar al jefe Abu Bakr Al-Bagdadi

La viuda de un dirigente del Califato Islámico ayudó a los servicios de inteligencia estadounidenses a localizar al jefe de la organización yihadista Abu Bakr Al-Bagdadi, cuya suerte sigue siendo desconocida, anunció el viernes el diario británico The Guardian (*).

Nisrin Assaad Ibrahim, actualmente detenida en Irak, fue acusada en 2016 por los tribunales estadounidenses de haber secuestrado en Siria, con su marido yihadista, Abu Sayyaf, a la estadounidense Kayla Mueller, asesinada en 2015.

Tras ser detenida por el ejército estadounidense en 2015, esta irakí, también conocida como Umm Sayyaf, ayudó a la CIA y a los servicios de inteligencia kurdos a obtener información detallada sobre los escondites del dirigente del Califato Islámico.

En febrero de 2016, localizó una casa en la ciudad irakí de Mosul en la que, según dice el periódico, se alojaba Abu Bakr Al-Bagdadi.

“Les dije dónde estaba la casa”, le dijo a The Guardián desde la prisión de Erbil, en el Kurdistán irakí. “Sabía que había estado allí porque era una de las casas que habían puesto a su disposición”, agregó.

A la cabeza de su autoproclamado “califato”, en 2014 Abu Bakr Al-Bagdadi presidió una vez el destino de siete millones de habitantes, en gran parte de Siria y casi un tercio de Irak.

El pasado mes de abril el Califato Islámico emitió un vídeo de propaganda en el que aparecía un hombre retratado como Al-Bagdadi. En él, se refiere a la Batalla de Baghouz, en referencia al último reducto del grupo terrorista que cayó el 23 de marzo de 2019 en el este de Siria.

Nisrin Assaad Ibrahim fue capturada por las fuerzas estadounidenses en mayo de 2015 en Al-Omar, al este de Siria, durante una redada que mató a su marido, uno de los dirigentes del Califato Islámico.

Tras ser entregada por Estados Unidos a las autoridades irakíes, fue condenada a muerte por un tribunal de Erbil.

Kayla Mueller fue llevada a su casa en Chadadi, al este de Siria, en septiembre de 2014, dijo, antes de afirmar que había visto por última vez a la joven a finales de 2014, cuando Bagdadi llegó de Irak.

“Se lo llevó con él […], fueron a Raqqa”, dijo ella.

La familia de la mujer estadounidense indicó que Washington les había informado de que había sido violada por Bagdadi.

Kayla Mueller fue secuestrada en Alepo, al norte de Siria, en agosto de 2013. Tenía 26 años cuando murió en febrero de 2015.

El Califato Islámico afirmó que murió en los bombardeos llevados a cabo por Estados Unidos. A su vez, la Casa Banca desmintió esta información sin detallar las circunstancias de su muerte.

https://www.theguardian.com/world/2019/may/31/isis-wife-reveals-role-in-helping-cia-hunt-for-baghdadi

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