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Mes: febrero 2018 (página 10 de 13)

4 años de la tragedia del Tarajal: 14 emigrantes muertos y ningún guardia civil responsable

España no olvida la mayor tragedia sufrida por los migrantes que intentan llegar a las costas de la frontera sur en toda su historia. Ocurrió el 6 de febrero de 2014. Bordeando a nado el malecón de Tarajal, un espigón construido en Ceuta para separar Marruecos de España, casi 200 subsaharianos tantearon alcanzar la playa aquella oscura noche. El desenlace fue desolador. Sus brazadas frenéticas chocaron con un amplio contingente de guardias civiles equipados con material antidisturbios dispuestos a repeler su llegada.

Las imágenes y testimonios de aquel suceso dejó lugar a pocas dudas y, desde entonces, la polémica no se ha disipado. Los gritos de pavor a pocos metros del arenal se entremezclaban con el fragor de las armas en una secuencia de 10 minutos que se hacen interminables. Se habla de 14 muertos aunque nunca se sabrá el número exacto de fallecidos. Varios de ellos se hundieron en las aguas del Mediterráneo tras recibir el impacto de proyectiles disparados desde tierra. Todas las organizaciones humanitarias que trabajan en la febril frontera hispanomarroquí calificaron aquel suceso como “crimen” y pidieron responsabilidades. Sin embargo, hace pocos días, la jueza que lleva el caso cerró el sumario argumentando, entre otras cosas, que no había pruebas testificales suficientes. Lejos de lograrlo, el Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR) acaba de presentar un recurso para reabrir el proceso.

Las aportaciones al sumario han sido innumerables pero ayer se difundió una desconocida, la de un joven camerunés que logró sobrevivir a la violenta carga. Su nombre es Hervé y su declaración testifical de seis minutos pone los pelos de punta. Narra que aquel 6 de febrero de 2014 se lanzó al mar sin saber nadar, pero pensó que merecía la pena arriesgarlo todo para llegar Europa. “Cuando estábamos nadando, en territorio marroquí, comenzaron a tirarnos  gas lacrimógeno que producía espuma en contacto con el agua”, relata en un video que ha sobrecogido al país. Después llegarían los disparos de balas de goma “a metro y medio” y los golpes con palos desde la lancha neumática de la Guardia Civil.

El impacto de su testimonio ha sido mayúsculo. Radios, televisiones y prensa escrita, que siempre han censurado el extremo celo con el que en ocasiones se emplean las fuerzas de seguridad españolas en la frontera más concurrida de Europa, mostraron ayer una prueba que pone en cuestión la versión de que “los agentes no dispararon indiscriminadamente sino que trataron de auxiliar a las víctimas” sostenida hasta ahora por el gobierno español. Un video de los hechos publicado hace menos de un año echaba por tierra esta declaración oficial.

La frontera del Tarajal, en Ceuta, está sometida a fuertes tensiones desde hace décadas. Los datos oficiales indican que cerca de 4.000 personas cruzan cada día por este paso para comerciar en la ciudad española de Ceuta, un enclave costero español en suelo marroquí. Los controles son cuantiosos y metódicos a ambos lados de la valla metálica que separa ambos países pero, en ocasiones, como ocurrió hace dos semanas, se producen avalanchas humanas que provocan fallecidos, la mayoría mujeres que trabajan como mulas para organizaciones ilegales de mercancías.

Este fue el motivo principal que ha empujado a 125 entidades sociales de toda Europa a solicitar ayer, coincidiendo con el aniversario de la tragedia del Tarajal, que las instituciones de la UE reconozcan oficialmente el 6 de febrero como “Día Europeo de las Víctimas de las Fronteras”. Lo formalizaron a primera hora de ayer, bajo un frío helador, en la oficina que el Parlamento Europeo tiene en Madrid. Ahora, dicen, deberán esperar al menos un mes para su propuesta pueda ser sometida a votación por el plenario de la cámara de Estrasburgo.

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/mundo/8/tragedia-del-tarajal-aniversario-de-la-muerte-de-14-migrantes-a-manos-de-la-guardia-civil

 

Los gendarmes del mundo no saben qué hacer con los detenidos

El rasgo diferenciador más significativo de la represión fascista es su militarización. En todo el mundo, la represión se encomienda a cuerpos militares o militarizados que actúan con procedimientos típicamente castrenses. Es una tendencia ancestral que, no obstante, se consolida tras el surgimiento de la “doctrina de la seguridad nacional”, la “guerra contra las drogas” de los tiempos de Nixon, los decretos argentinos de aniquilamiento de 1974 y la “guerra contra el terrorismo” de Bush de 2001.

La represión típicamente fascista convierte a un detenido en un enemigo, lo que ha cambiado el papel de la policía, de los fiscales, los abogados, los jueces, los juicios y las cárceles. Los ejércitos de las grandes potencias se convierten en policías y los policías en militares. La policía se militariza y la represión se encomienda a cuerpos militares, como la Guardia Civil (España), Carabineros (Italia) y la Gendarmería (Francia).

Es una vuelta al III Rech, a los tiempos del juez Roland Freisler y el llamado “derecho penal del enemigo”. La transición está engendrando toda suerte de paradojas que los juristas no siempre son capaces de resolver, justificar y legitimar como se espera de ellos.

El lunes el centro “Programa sobre Extremismo” de la Universidad George Washington publicó un informe sobre sobre los 64 estadounidenses detenidos en Irak y Siria cuando combatían en las filas yihadistas. Desde 2014 en Estados Unidos ha habido 153 personas acusadas por dicho motivo.

Recientemente, en setiembre, saltó otro caso tras la detención en Raqqa de un ciudadano estadounidense que se rindió a las FDS.

Saltaremos por encima del aspecto conspiranoico de la cuestión: dichos detenidos son, al menos en parte, agentes de la CIA, la NSA y el ejército de Estados Unidos que dirigían a las huestes yihadistas sobre el terreno.

Esa sería un posible explicación de que no haya ninguna acusación formal en su contra y de que lo único que se sepa del último de los detenidos es que está encarcelado en una base militar estadounidense en Irak y nada más. Es una situación perfecta. Nadie sabe su nombre. Nadie le acusa de nada. No tiene derechos, ni abogado, ni defensor, ni juicio…

Su estatuto legal es el de “combatientes enemigos”, un tipo de acusación diferente a las de quienes han participado en atentados dentro de Estados Unidos. Se creó en tiempos de Bush en 2001.

En 2004 el Tribunal Supremo de Estados Unidos se pronunció en el caso de otro ciudadano estadounidense, Yaser Hamadi, que fue criado en Arabia saudí, capturado cuando combatía en las filas de los talibanes en Afganistán y trasladado a Guantánamo, detenido indefinidamente sin juicio… ¡Cómo no! El Tribunal Supremo decretó que su situación era perfectamente legal. A pesar de ello el lío judicial se solucionó con un cambalache al más puro estilo gringo: te liberamos y te enviamos a Arabia saudí si renuncias a la nacionalidad estadounidense. Dicho y hecho.

El cuadro legal se puede complicar cuanto sea necesario teniendo en cuenta que también hay estadounidenses detenidos por combatir en las filas yihadistas en países como Turquía, cuya situación real es aún más confusa. O aquellos capturados por fuerzas que ni son estadoundenses ni colaboran con ellas. Hay varios centenares de presos, de los que no se sabe si realmente luchaban contra Estados Unidos o se trata de colaboradores de Estados Unidos. Algunos han sido liberados a petición del Pentágono o en canjes de prisioneros, por lo que se supone que se trataba de peones y espías suyos. Para saber algo más sobre el resto habrá que esperar aún.

La Guerra de Siria entra en su propio laberinto de contradicciones

Los kurdos escoltan a las tropas del Pentágono
A petición de los kurdos, el ejército regular sirio está apoyando discretamente los movimientos de las milicias de YPG en la frontera con Turquía.

El contingente de 10.000 milicianos kurdos que defiende Afrin frente a los ataques turcos es insuficiente y está padeciendo importantes pérdidas.

Para reforzar sus posiciones, YPG necesitaba trasladar sus fuerzas desde Kobane y otras regiones centrales de Rojava, lo cual era imposible hasta ahora ya que debían atravesar territorio controlado por el ejército turco o por el sirio.

Ahora el traslado es posible gracias a un acuerdo con el gobierno de Damasco, que ha accedido a abrir una ruta de tránsito. Además, YPG está trasladando a sus heridos a hospitales sirios para que sean atendidos. El aprovisionamiento de sus combatientes también recorre territorio bajo control del ejército regular, e incluso procede de fuentes gubernamentales.

Al mismo tiempo Estados Unidos sigue suministrando armamento pesado a las milicias kurdas. En la madrugada de ayer el canal de televisión Kurdistan 24 Türkçe y el diario turco Daily Sabah informaron de que un convoy de ayuda militar estadounidense estaba atravesando la frontera de Irak con destino a Siria, a través de la región del Kurdistán irakí.

El apoyo seguirá complicando las relaciones entre Estados Unidos y Turquía, ambos socios de la OTAN, no solamente en el cantón de Afrin sino, sobre todo en Manbij, donde se pueden producir enfrentamientos armados entre el ejército turco y las tropas especiales del Pentágono asentadas en la ciudad del norte de Siria, dice Newsweek (1).

Estados Unidos sigue engañando a Turquía con promesas. No muestra ninguna intención de dejar de rearmar a YPG y, desde luego, no va a retirar el armamento que ya está en poder de los kurdos, como ha prometido en repetidas ocasiones al gobierno de Ankara.

Por momentos la situación parece complicarse y puede acabar en una guerra de todos contra todos. En Idlib un convoy militar turco se instaló en Al-Eis, al sudeste de Alepo, escoltado por fuerzas de Al-Qaeda, mientras otro similar fue atacado con misiles, muriendo un soldato turco y heridos otros cinco.

El ataque parece proceder de posiciones sostenidas por fuerzas regulares sirias e iraníes. Desde que el ejército sirio ha desplegado nuevas defensas antiaéreas en Afrin, Turquía ha cesado los ataques aéreos e incluso los drones turcos evitan el espacio aéreo sirio. Turquía ha perdido así una parte importante de su capacidad de reconocimiento y ataque en la región. A causa de ello las tropas turcas se han quedado aisladas en Al-Eis y sin apoyo aéreo pueden ser aniquiladas en cualquier momento.

El ejército turco argumenta que Al-Eis es un punto de observación aprobado en los acuerdos de Astana. Los rusos les han dado la razón a los turcos. Pero, al mismo tiempo, quien derribó el sábado el caza ruso fueron los misiles portátiles Manpad de Al-Qaeda, de fabricación estadounidense.

Ahora los rusos investigan quién entregó el misil a Al-Qaeda, que sólo pudo proceder de los arsenales de Turquía o de Jordania, según admitió en febrero de 2014 el Wall Street Journal (2), que ya advirtió de que hay una “cantidad importante” de misiles portátiles Manpad en poder de los yihadistas.

La entrega de ese tipo de armamento sofisticado y el adiestramiento de los diferentes grupos yihadistas en su empleo, fue uno de los motivos que decidió a Rusia a intervenir en la Guerra de Siria en 2015 y el derribo del caza ruso ha sido una llamada de “advertencia” por parte de Washington a Rusia, dice el Washington Times (3). “El Rubicón de los Manpad ya se ha cruzado en Siria”, dice el periódico estadounidense, que resume así sus propias cábalas:

a) quien ha entregado los Manpad a Al-Qaeda ha sido la Casa Blanca
b) lo ha hecho recientemente
c) el objetivo es provocar una guerra con Rusia
d) también ha entregado esos mismos misiles a Ucrania para llegar al mismo objetivo en el Donbas

Es casi seguro que la respuesta es aún más simple: la batalla de Afrin trata de romper la alianza de los kurdos con Estados Unidos. El avance de Turquía en Afrin es lento porque no tiene ninguna prisa. Su objetivo no es apoderarse del cantón kurdo y sólo ha enviado milicianos y fuerzas muy limitadas a la zona.

Tras la derrota yihadista, la Guerra de Siria ha entrado en su propio laberinto, donde esos “rebeldes sin causa” aparecen una y otra vez al lado de sus padrinos, que no siempre son los mismos: Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Arabia saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía…

Esa “cantidad importante” de misiles portátiles Manpad en poder de Al-Qaeda y otras mesnadas ingobernables de Idlib, lo mismo sirven para derribar un caza ruso que… un avión comercial de 350 pasajeros, por poner un ejemplo. ¿No creen?, ¿se lamentarán luego?, ¿llorarán lágrimas de cocodrilo?, ¿condenarán los atentados terroristas?

¿Alguien lleva la contabilidad de los aviones civiles que han tenido “accidentes aéreos” en los últimos años?

(1) http://www.newsweek.com/us-military-will-not-leave-city-about-be-attacked-turkey-syria-794134

(2) http://www.wsj.com/articles/no-headline-available-1392425634
(3) http://www.washingtontimes.com/news/2018/feb/4/manpad-rubicon-passed-syria/

Los manejos de la CIA en el movimiento sindical internacional

Lech Walesa, el caniche polaco y gran idiota útil de Occidente, era un aliado de la CIA. Sigue siendo la gran figura de la traición al sindicalismo de la posguerra. La CIA es la infame agencia de inteligencia criminal que ha llevado a una larga serie de ataques contra dirigentes políticos electos e intervenciones masivas para crear el caos en países que están en la lista negra de Estados Unidos. Al crear conflictos con la ayuda de agentes pagados y asesinar a dirigentes políticos, han fomentado cambios violentos de régimen en muchos países. La agencia tiene la reputación de ser una organización violenta que sirve a los dirigentes políticos estadounidenses. La lista de sus actividades criminales es larga, pero por razones obvias, nadie ha sido castigado por estos crímenes.

La CIA está y siempre ha estado fuertemente involucrada en el campo del trabajo organizado. Su objetivo es sabotear a los sindicatos y obstaculizar su lucha contra la mundialización negativa y los abusos de las multinacionales e instituciones financieras internacionales. El principal sindicato de Estados Unidos, la AFL-CIO, es el apoyo de AIFLD, una organización que ha apoyado a los sindicatos y organizaciones políticas de derechas, particularmente en América Latina. Entre otras cosas, AFL-CIO cooperó con la CIA y AIFLD para derrocar a Salvador Allende, el presidente elegido democráticamente en Chile y su gobierno de izquierda.

AFL-CIO apoya los “Centros de Solidaridad” internacionales que existen en 60 países de todo el mundo. Mi experiencia con Macedonia fue la de un intérprete agresivo que malinterpretó e interrumpió constantemente mi conferencia antes de una reunión del Sindicato de Trabajadores Culturales. Mi conferencia fue una orientación sobre el liberalismo de mercado en la Unión Europea y la mundialización, donde mi opinión fue que era muy perjudicial para la lucha del movimiento sindical por los derechos políticos y profesionales. El intérprete fue contratado por el Centro de Solidaridad en Skopje, la capital de Macedonia, después de sus estudios en Florida. Afirmó que personas como yo eran comunistas y destruyeron el movimiento sindical. Estas alegaciones se debatieron en la asamblea, pero el público pidió un nuevo intérprete. Los Centros de Solidaridad adquieren confianza en los sindicatos con, entre otras cosas, ordenadores gratuitos y subsidios. Aquí podemos ver la infiltración de AFL-CIO, o AFL-CIA, como algunos los llaman con razón.

Durante la presidencia de Ronald Reagan, la AFL-CIO recibió un apoyo económico sustancial de la NED, la National Endowment for Democracy, una de las organizaciones del frente de la CIA. En el Tercer Mundo eran más conocidos por debilitar a los sindicatos militantes que por su apoyo a la lucha profesional y política del movimiento obrero.

Un ejemplo es el apoyo del movimiento Solidaridad de Lech Walesa en Polonia. Organizaciones de derechos humanos, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, han acusado a la NED de “interferir en los asuntos internos de otros países”. También ha habido acusaciones de que crearon organizaciones enteras para buscar el apoyo de la CIA a protagonistas políticos en países donde la agencia estaba prohibida, y que por lo tanto era el “heredero” del trabajo secreto de la CIA.

Como resultado de mi trabajo en el movimiento sindical internacional, he sido contactado varias veces por personas que, directa o indirectamente, han tratado de reclutarme para sus actividades negativas. Me refiero a los agentes de la CIA entre los dirigentes sindicales de la CSI con sede en Bruselas, y los alemanes de la Fundación Friedrich Ebert (FES), que sabemos que han sido y quizás siguen siendo financiados por la CIA.

También podemos observar el caso Ola Teigen a finales de los años 60, cuando la CIA dio dinero a la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas, la organización internacional a la que pertenece la mayor organización política juvenil de Noruega, la Workers’ Youth League. Por supuesto, el dinero se canalizó a través de la Fundación Friedrich Ebert. Es comúnmente aceptado que la Fundación Open Society de George Soros está en el mismo negocio, con el gran daño de todos los sindicatos comunistas y socialistas.

Tras la llamada Revolución de los Claveles en Portugal, a mediados de la década de los setenta, cuando los militantes de izquierda tomaron el poder del gobierno fascista, fui contratado por la Asociación Educativa Obrera AOF para organizar seminarios en cooperación con los sindicatos portugueses. Viví en Portugal durante varios meses, organicé seminarios y reuniones, y luego seleccionamos a personas para continuar sus estudios en la escuela de la Confederación Sindical Noruega en Sørmarka. En un seminario en Oporto, me di cuenta de que dos chicos estaban sentados en la parte trasera de la sala. No eran participantes, y durante el descanso les pregunté quiénes eran. Representaban a la Fundación Friedrich Ebert de Alemania (FES) y tuvieron la misma misión que yo de formar a dirigentes sindicales.

Cuando llegué a Lisboa unos días después, un representante de la Embajada de Noruega se puso en contacto conmigo y me informó de que me habían retirado de la misión y que tenía que volver a casa. Más tarde descubrí por qué. En la reunión de Oporto, un obrero de la construcción me preguntó si deberían organizar un gran movimiento sindical para todos los grupos políticos, similar a los países nórdicos, o si deberían tener una división ideológica como en España, donde socialistas, comunistas y católicos tenían sus propios sindicatos. Mi respuesta fue que era preferible un amplio movimiento obrero. A los chicos de la Fundación Friedrich Ebert no les gustaba oír eso, ya que estaban en Portugal luchando contra los comunistas y los socialistas radicales.

Después de la guerra en Bosnia-Herzegovina, fui enviado a Sarajevo, como secretario de la Unión Gráfica Nórdica, para fortalecer la unión del diseño gráfico en este país devastado por la guerra. La Fundación Friedrich Ebert (nombrada así por el dirigente socialdemócrata que traicionó a los socialistas y comunistas, aplastó a los espartaquistas y se alió con la extrema derecha de aquella época en Alemania, como los Freikorps), también estuvo allí, por supuesto, para asumir la dirección política de los sindicatos bosnios. No se trataba de una cuestión de cooperación, sino más bien de una imposición de la FES y del sindicato mundial de la CSI. Tenían un agente de la CIA, Rudy Porter, en su sede en Bruselas, que iba a representar a los sindicatos estadounidenses. El representante de la FES en Sarajevo, que estaba bajo la dirección de Porter, criticó enérgicamente mi actitud negativa hacia la mundialización y el liberalismo en los mercados de la UE, que he debatido libremente con mis colegas bosnios. Afirmó que estaba completamente equivocado y quiso que me uniera a su equipo para impedir que los comunistas y socialistas ganaran poder en el movimiento sindical de la antigua Yugoslavia. A petición de los sindicatos de diseñadores gráficos de los países nórdicos, continué nuestro trabajo positivo para reconstruir la Organización de la Unión Gráfica en Bosnia.

En diciembre de 1999, recibí una llamada telefónica del jefe de la LO, la Confederación Noruega de Sindicatos, que me preguntó si quería aceptar una misión en Montenegro. Fue en nombre del Secretario General de la CSI Bill Jordan, un brillante sindicalista británico que conocí antes como Secretario General de la Unión Gráfica Internacional IGF. Quería que trabajara con el sindicato de Montenegro. Pedí un tiempo para reflexionar sobre la oferta y llamé a un amigo americano de la CSI. Fue a una cabina de teléfono público en la calle para recordarme que yo trabajaría para la CIA y para el mismo Rudy Porter que conocí en Sarajevo. Ahora era responsable de todo el trabajo de la CSI en los Balcanes y siempre ha recibido su nómina de la CIA, según mi colega. Hablé con el dirigente sindical noruego sobre este vínculo y me negué a aceptar la oferta de trabajar con el sindicato de Montenegro en esas condiciones.

La CIA y sus organizaciones colaboradoras organizan operaciones políticas criminales en varios países, entre ellos Noruega. El movimiento sindical es un objetivo importante para la CIA y sus dirigentes políticos.

Su objetivo es que los sindicatos no luchen contra las multinacionales, las instituciones financieras mundiales, los grupos de presión poderosos y otros opositores de los sindicatos. No cabe duda de que la CIA está trabajando sistemáticamente para derrocar a los sindicatos y partidos políticos de izquierda, como muchos otros pueden atestiguar. Han tenido un gran éxito, a nivel mundial, en Europa y Noruega.

Olav Boye http://www.greanvillepost.com/2018/02/03/how-the-cia-infiltrates-trade-unions/

El estilo de vida americano: los jubilados tienen que vivir en caravanas

En su último libro “Nomadland” (Tierra de nómadas) la periodista estadounidense Jessica Bruder desvela la oscura y deprimente vida de los trabajadores veteranos y jubilados que en la América del siglo XXI han tenido que vender sus casas para sobrevivir en autocaravanas, remolques y furgonetas de segunda mano.

No son exactamente unos “sin techo”, pero casi. Igual que los vagabundos de los años treinta, los “hobos”, se desplazan de un lugar a otro para conseguir trabajos ocasionales de muy baja remuneración, en parques temáticos, cosechas de remolacha azucarera o como mozos en los grandes almacenes durante la temporada alta.

Como escribe Bruder, son “personas que nunca imaginaron que alguna vez serían nómadas”. Muchos de ellos no tienen duchas calientes. La crisis se llevó por delante sus trabajos. Muchos fueron despedidos de cargos profesionales bien remunerados. Sus pensiones también se esfumaron.

La periodista ha trabajado durante tres años para redactar el libro, ha recorrido 22.000 kilómetros y realizado cientos de entrevistas con los nuevos vagabundos del siglo XXI. Incluso vivió la vida difícil de un nómada durante una semana de trabajo.

En el libro aparecen numerosas biografías, a cada cual más cruda. Una mujer que trabajaba en un almacén y vivía en una autocaravana le dijo que no podía permitirse el lujo de jubilarse.

En 2007 la crisis financiera arrruinó a los fondos privados de pensiones. Muchos trabajadores perdieron los ahorros que guardaban celosamente para un futuro que no llegará nunca.

Barb y Chuck son una de las muchas parejas de jubilados arruinadas. Él había sido sido un alto dirigente de McDonald’s antes de que la crisis se llevara su pensión por delante. A su mujer, Barb, le ocurrió lo mismo.

En una ocasión pararon en una gasolinera para repostar y llenaron el depósito. La factura ascendía a 175 dólares pero solamente les quedaban 6 dólares en el bolsillo… Su mundo se les había venido abajo.

Los imperialistas planearon destruir los yacimientos de petróleo de Oriente Medio con bombas nucleares

Documentos desclasificados en Reino Unido revelan que durante la Guerra Fría los imperialistas elaboraron un plan para destruir los yacimientos de petróleo de Oriente Medio.

La década de los cincuenta fue un período tumultuoso a ambos lados del Telón de Acero. Con el final de la Segunda Guerra Mundial y el protagonismo del petróleo en su desenlace, las agencias de inteligencia británica y estadounidense prepararon escenarios para el caso en que los soviéticos invadieran Oriente Medio.

En la década de los cincuenta, los servicios de inteligencia británico y estadounidense estaban realmente preocupados por una supuesta expansión soviética hacia Oriente Medio, que entonces era la principal fuente de petróleo para ambos países. No es de extrañar que la región fuera un problema de seguridad prioritaria para ambos países.

Los planes fueron desarrollados por primera vez por el presidente estadounidense Truman en 1949. Conocidos como “Bloqueo del petróleo”, los planes exigían que el personal de las empresas petroleras de Oriente Medio saboteara sus propios yacimientos petrolíferos y refinerías en caso de una invasión soviética, con la esperanza de impedir que tuvieran acceso a él.

Los planes británicos de sabotaje se enfrentaron al problema de que su influencia en Oriente Medio estaba en declive. Según documentos desclasificados, los gobiernos iraní e irakí tenían pocas probabilidades de cooperar con las empresas petroleras para sabotear sus propios pozos y refinerías.

Reino Unido ya no tenía una presencia monopolística en ninguno de ambos países, a pesar del Golpe de Estado dirigido por Estados Unidos en 1953 en Irán, que trajo al Shah de vuelta al poder y a la multinacional BP para dirigir la industria petrolera iraní. BP estaba al mando, pero el gobierno iraní controlaba las refinerías y construyó otras.

Temiendo la probable negativa de los gobiernos irakí e iraní a los planes de sabotaje, Gran Bretaña tenía pocas opciones para impedir que los soviéticos recibieran suministros de petróleo. Los ataques aéreos eran la opción más lógica, pero también había un problema: no había suficientes aviones para realizar todos los ataques necesarios en caso de invasión. Como resultado, a mediados de la década de 1950 un comité conjunto de Jefes de Estado Mayor puso sobre la mesa la opción nuclear.

Los servicios secretos británicos y los jefes militares estadounidenses discutieron ataques nucleares conjuntos contra las refinerías controladas por los gobiernos irakí e iraní, pero no se ha desclasificado ningún documento sobre la aprobación del plan nuclear. En cualquier caso, los ataques nucleares de Estados Unidos contra las instalaciones petroleras iraníes fueron vistos como “el único medio posible de bloquear el petróleo iraní”, a pesar de que el Shah de Irán era un peón occidental.

Siguieron muchas más discusiones y, finalmente, se retiraron las armas nucleares de la mesa, gracias a George Prussing, un agente de la CIA al que encargaron trabajar con las empresas petroleras de Oriente Medio para asegurar el éxito de los planes de bloqueo del petróleo. Prussing concluyó que para lograrlo, los campos y las instalaciones tenían que ser demolidos en tierra.

Al final la historia ha demostrado que los soviéticos nunca pretendieron expandirse a Oriente Medio y que, a pesar de la preferencia de Estados Unidos por las armas nucleares, nunca fueron la solución a ningún problema.

https://www.zerohedge.com/news/2018-01-30/declassified-docs-expose-uks-secret-cold-war-plan-nuke-mid-east-oil-fields

3.000 republicanos fueron asesinados en Madrid en los 5 primeros años de terror franquista

Un estudio eleva a casi 3.000 las personas ejecutadas y enterradas en la necrópolis del Este del cementerio de La Almudena en los primeros cinco años de represión tras la guerra civil.

El informe, denominado “Listado de personas ejecutadas durante la posguerra (1939-1944) en la ciudad de Madrid” ha sido elaborado por un
equipo encabezado por el historiador Fernando Hernández para el Ayuntamiento de Madrid.

Este nuevo trabajo fija en 2.934 las personas fusiladas o ejecutadas mediante garrote, añadiendo, por tanto, 271 nombres a los de las 2.663 víctimas que habían sido consignadas en el estudio “Consejo de Guerra. Los fusilamientos en el Madrid de la posguerra (1939-1945)”, hecho público en 1997 por Mirta Núñez Díaz-Balart y Antonio Rojas.

Los autores han utilizado fuentes a las que antes no se había podido acceder, como los expedientes de enterramiento, lo que ha permitido completar los datos de filiación y circunstancias de la muerte de los ejecutados, desde certificados de defunción hasta copias de la sentencia del consejo de guerra. Comparando esos datos con los que figuran en libros de enterramiento y órdenes de inhumación han podido corregir erratas y errores de transcripción.

También se han basado en otros estudios previos de diferentes historiadores -realizados a partir de documentación depositada en diferentes archivos-  y en el trabajo continuado de la asociación Memoria y Libertad, que desde hace años actualiza el listado.

Se precisa en el estudio que “seguramente nunca se podría llegar a precisar de manera exacta la cantidad de personas ejecutadas en Madrid capital durante el periodo 1939-1944”, en vista, entre otras cosas, de la situación de caos reinante tras la victoria franquista, pero sus autores pueden acreditar que todos los que integran el listado murieron por fusilamiento, además de treinta y seis -como cifra provisional- mediante garrote en la prisión provincial de Porlier.

La mayoría de las ejecuciones realizadas en Madrid capital en la posguerra inmediata (1939-1944) se llevaron a cabo por fusilamiento en las inmediaciones del cementerio de la Almudena. Como se sabe, los presos varones procedentes de las cárceles madrileñas eran trasladados a Porlier, donde escuchaban la lectura de la diligencia de ejecución y eran entregados al piquete, formado por militares o guardias civiles.

En camiones se dirigían al cementerio, pasando por el puente de Ventas, hacia la tapia sur. Una vez efectuado el fusilamiento, y confirmada la muerte con el tiro de gracia del jefe de la fuerza, los cadáveres eran transportados al depósito del cementerio, donde eran colocados en cajas de ínfima calidad.

Después de la ejecución, un oficial del cuerpo de Sanidad Militar firmaba el acta de defunción, documento que era remitido por el Juzgado Militar de Ejecutorias al Registro Civil.

Por lo general, el mismo día de la ejecución las autoridades del cementerio rellenaban y firmaban una orden de inhumación para “sepultura de cuarta temporal” (en papel reutilizado de la República), llamadas posteriormente “de caridad”, es decir, gratuitas.

La rutina de fusilamiento de madrugada y enterramiento a lo largo del día se fue asentando. En la inmensa mayoría de casos, la fecha de la orden de inhumación coincide con la de muerte.

Respecto a las víctimas de garrote, el retraso podía llegar hasta los once días, previo paso del cadáver por el depósito judicial.

A los diez años de su enterramiento en sepulturas de cuarta, y salvo reclamación de familiares al objeto del cambio de sepultura –temporal de tercera clase, por ejemplo- los cadáveres eran exhumados y enviados al osario o fosa común.

Según el estudio, fueron ochenta las mujeres ejecutadas, todas ellas por fusilamiento, una cifra muy alta si se la comprara con la de otras ciudades con perfil de represión de posguerra como Barcelona.

Cuando había condenadas a muerte, los camiones que trasladaban a los presos desde Porlier a la tapia sur del Cementerio de La Almudena pasaban por la prisión de Ventas para recoger a las mujeres condenadas a muerte.

Además de su finalidad historiográfica, este novedoso estudio será muy útil para los familiares de las víctimas y para la memoria pública y social de los antifascistas.

Los investigadores reclaman en el texto la necesidad de la conservación y digitalización de las fuentes utilizadas, así como de su apertura a consulta pública, “en su calidad de textos de un futuro archivo imprescindible para el patrimonio memorial e histórico de la ciudad”.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/3000-tapia-cementerio/20180202124208148073.html

Las razones del apoyo de los imperialistas a los kurdos de YPG en Siria

YPG encabeza una columna blindada del Pentágono
Hanaa Hasan

Durante una visita a la Universidad de Stanford la semana pasada, el Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, expuso los cinco objetivos de la intervención del ejército de Estados Unidos en el conflicto sirio. Desde la expulsión del Califato Islámico y la limitación de la influencia de Irán hasta la agilización del regreso de los refugiados a su país, sus comentarios sobre el tema parecían ser un intento de demostrar que Estados Unidos actuaba con cierta racionalidad a la hora de brindar su polémico apoyo a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por milicianos kurdos.

La postura de Estados Unidos en el conflicto ha generado muchas críticas en los últimos meses, ya que las SDF están compuestas mayoritariamente por militantes de las Unidades de Protección Popular (YPG), vinculada a su vez al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), designado como organización terrorista por la OTAN. A menudo se ha considerado hipócrita su apoyo a un grupo que supuestamente consideran terrorista y, dada la intención declarada del partido de establecer un Estado en el norte del país basándose en el federalismo inspirado por los valores comunistas libertarios del fundador del PKK, Abdullah Ocalan, este apoyo contradice los propios intereses de Estados Unidos

Sin embargo, el apoyo continuo de la administración de Trump a las YPG no es tan infundado como parece. Los objetivos de los militantes de la región se complementan con muchos de los establecidos por Tillerson. Pero, aunque puede que, en principio, este apoyo tenga sentido, en la práctica, sus efectos podrían ser más perjudiciales para Estados Unidos de lo previsto.

Los beneficios en la teoría

Según Tillerson, el objetivo principal de Estados Unidos es asegurarse de que Califato Islámico y Al-Qaeda sufren una “derrota definitiva” y, con esto en mente, el apoyo del país a los grupos kurdos tiene sentido. La ayuda inicial a YPG se debió principalmente a la necesidad estadounidense de participar en el conflicto y controlar la situación con el Califato Islámico. Las FDS han tenido éxito en este aspecto, expulsando a los militantes del Califato Islámico de varias zonas de Siria, incluidos los bastiones del grupo terrorista en Raqqa, Mayadeen y Deir Ezzor, y también haciéndose con el control de reservas de petróleo estratégicas en el proceso. También ha priorizado el hacer frente a los grupos rebeldes sirios, a los que considera organizaciones terroristas.

El apoyo a las FDS ha permitido a Estados Unidos mantener una presencia diplomática y militar en el terreno, mientras que los grupos kurdos también permanecen activos en los mismos frentes de batalla. Esta estrategia es útil para Estados Unidos, que, según las palabras de Tillerson, quiere evitar “los mismos errores que se cometieron en 2011, cuando una retirada prematura de Irak permitió que Al-Qaeda sobreviviera en el país y terminara por transformarse en ISIS” (Califato Islámico).

En cuanto a la resolución del conflicto sirio, Estados Unidos ha pedido un proceso político dirigido por la ONU que establezca una “Siria estable, unificada e independiente bajo un gobierno posterior a Assad”. Aunque, a menudo, YPG han sido consideradas como un obstáculo para ese proceso, esta propuesta parece estar lista para abordarse.

En una entrevista publicada con el compañero Aymenn Al-Tamimi, de Middle East Forum, Nouri Mahmud, portavoz de las YPG, enfatizó que el grupo no quiere dividir Siria: “No tenemos problemas. Estamos listos para discutirlo y no queremos partir Siria. Ni tampoco queremos crear nuevas fronteras… pero queremos que Al-Shaam (Siria) sea un país democrático”.

La semana pasada las FDS también pidieron al gobierno sirio que les ayudara en su lucha contra Turquía, afirmando que el objetivo de Ankara es ocupar la tierra siria: “Pedimos al Estado sirio que lleve a cabo sus obligaciones soberanas respecto a Afrin y proteja sus fronteras con Turquía frente a los ataques del ocupante turco… y que despliegue a las Fuerzas Armadas Sirias para proteger las fronteras de la zona de Afrín”.

Si bien Estados Unidos no ha dado indicaciones de que respaldaría las peticiones por un Estado kurdo independiente, tras haber condenado el referéndum kurdo del pasado septiembre como “ilegítimo”, la potencial flexibilidad de YPG al respecto podría suponer una alianza más factible. De la misma forma, sus llamamientos a la democracia y su postura firmemente secular parecen más apetecibles para Estados Unidos y su deseo de una transición fluida, particularmente cuando se contrasta con las demás facciones islámicas presentes entre los grupos de la oposición siria.

Las YPG también reflejan el interés estadounidense de mitigar la influencia de Irán. El gobierno de Trump ha expresado su preocupación por el establecimiento de una “media luna iraní”, con gobiernos simpatizantes en Irak, Siria y Líbano, creando un pasillo desde Irán hasta el Mar Mediterráneo. Las YPG también están decididas a prevenir que esta sea una realidad permanente: “Irán obstaculiza el camino hacia la democracia en Siria para proteger sus propios intereses, y está alimentando la guerra siria para que se mantenga la estabilidad de seguridad en Irán”, enfatizó el portavoz Mahmoud.

Tras demostrarse la utilidad del apoyo estadounidense a YPG a la hora de cumplir sus tres objetivos principales, no es de extrañar que Washington haya optado por mantener su apoyo bajo la apariencia de las FDS. Esta opción parece mejor que cualquier otra alternativa, dada la ausencia de otras partes a las que apoyar, la necesidad de supervisar los cambios en la región y la relación entre Turquía, Rusia e Irán.

Las dificultades en la práctica

A pesar de que el apoyo a las YPG supone numerosos beneficios para Estados Unidos, no se puede decir que esta estrategia sea realmente positiva, sobre todo en términos de relaciones internacionales. Sin duda, financiar a una organización vinculada al PKK, que ha ejecutado a más de 40.000 personas en Turquía durante los últimos 30 años, iba a generar una respuesta de Ankara. Puede decirse que Ankara ha sido paciente durante más de dos años, pero la declaración estadounidense de su intención de establecer una fuerza fronteriza permanente de 30.000 activos pertenecientes al FDS fue la gota que colmó el vaso. Mientras que todas las partes del conflicto han condenado la reciente ofensiva terrestre de Turquía contra los kurdos, la Casa Blanca y la UE han sido obligadas a admitir que Ankara tiene motivos de queja legítimos. Que Estados Unidos se vincule a un conocido grupo vinculado por Occidente al terrorismo antes que con un aliado de la ONU perjudica la imagen del gobierno de Trump.

También es discutible el éxito que podrían tener las YPG frente a las fuerzas turcas. Aunque las milicias demostraron ser efectivas contra los militantes del Califato Islámico, ya han sufrido varias derrotas significativas contra el ejército de Turquía, el octavo más poderoso del mundo. Está por ver hasta qué punto seguirá Estados Unidos apoyando al grupo, dadas sus promesas –que rompe constantemente– de frenar su financiación.

El aumento de la tensión y de la violencia en la región tampoco ayuda a lograr los objetivos estadounidenses de poner fin al conflicto y facilitar el regreso de los refugiados. Crear otro frente de batalla, que se extiende hasta involucrar a grupos de la oposición y del régimen sirios, añade una dimensión más a la compleja red de batallas que lleva 7 años en curso. Incluso si la última ofensiva acabara rápidamente, las denuncias de crímenes de guerra cometidos por las YPG denunciadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos –entre ellos el reclutamiento forzoso, la demolición de aldeas no kurdas, o asesinatos extrajudiciales– no sugieren la posibilidad de que el grupo facilite el regreso en masa de los ciudadanos que han huido del conflicto.

El único beneficio práctico, al menos, de momento, es que el apoyo americano a los kurdos supone que Estados Unidos tenga una presencia constante en Siria para supervisar los acontecimientos. Sin embargo, aún está por ver hasta qué punto las YPG demostrarán ser un aliado útil; las señales preliminares indican que, ahora mismo, la influencia de Occidente es mínima, dada su incapacidad de reducir la intensidad de los acontecimientos de la semana pasada.

Una estrategia peligrosa

Al considerar que Estados Unidos sólo ha hecho uso de YPG porque no tenía nadie más a quien respaldar, su apoyo cobra cierto sentido. Aunque es una decisión impopular, Estados Unidos ha demostrado a menudo su falta de interés en el derecho internacional, mientras que reprende a otros por no cumplirla, y el presidente Donald Trump ha demostrado estar satisfecho con su postura contraria a toda la comunidad internacional respecto a otros asuntos de Oriente Medio, cuya última manifestación ha sido el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel. La hipocresía de ayudar a un afiliado del terrorismo a combatir a otros terroristas del Califato Islámico no perturbará a los Estados Unidos.

Aun así, en la práctica, la negativa de Washington a cortar el apoyo a los kurdos ha puesto en marcha una cadena de sucesos muy impredecible. No está claro cómo acabará la ofensiva terrestre de Turquía, aunque la victoria de los kurdos frente al ejército turco es muy improbable. Mientras que la continua financiación estadounidense al grupo se balancea, Turquía espera que Rusia comparta sus preocupaciones con respecto a la seguridad.

Tampoco hay garantía de que los kurdos sigan compartiendo intereses con Estados Unidos, sobre todo en cuanto al establecimiento de la independencia turca. A pesar de ciertas concesiones temporales, los kurdos han luchado con fuerza durante mucho tiempo con una visión federalista en mente. Está por ver cómo se expresará este deseo a largo plazo, con o sin la ayuda estadounidense.

Estados Unidos parece ha cometido un error contra sus intereses al apoyar a YPG, pero aún no sabemos cómo de grande.

http://arabia.watch/es/sept2014/analisis/7384/Las-razones-que-se-esconden-detr%C3%A1s-del-apoyo-estadounidense-a-las-YPG.htm

El fascismo católico en Latinoamérica

Luis Fernando Figari, a la derecha
 Martin Scheuch
Mucho se ha escrito sobre el Sodalicio desde que empecé a publicar lo que yo sabía en noviembre de 2012. Sin embargo, incluso después de la publicación de “Mitad monjes, mitad soldados” de Pedro Salinas (con la colaboración de Paola Ugaz), que trae abundante información para reconstruir la historia del Sodalicio (*) desde sus inicios, sólo se ha arañado la superficie y siguen habiendo varios misterios sin resolver.

La primera actividad de [Luis Fernando] Figari que se menciona en el libro después de salir del Colegio Santa María (Marianistas) en el año 1963 data de 1967. Hay un hiato de casi 4 años donde no sabemos a qué se dedicó.

Un antiguo miembro de la comunidad marianista me escribió en julio de 2012 que Figari habría estrechamente vinculado a Tradición, Familia y Propiedad (TFP), un grupo ultraderechista fundado por Plinio Correa de Oliveira en Brasil en el año 1960. Figari habría estado incluso en Brasil viviendo con ellos un tiempo y habría vuelto con la consigna de potenciar TFP en el Perú. “Se le plegaron José [Antonio] Pancorvo [quien llegaría a ser posteriormente cabecilla del núcleo peruano de TFP] y un chico Taglieri, ambos del colegio Santa María. Luego Figari se desvinculó para empezar su propio pastel”.

La información obtenida por Pedro Salinas de que quienes conocieron después a Figari lo recuerdan como alguien muy crítico y opuesto no sólo hacia el Opus Dei sino hacia TFP, es algo que yo mismo puedo confirmar. Sin embargo, también me consta que Figari conocía muy bien lo que planteaban ideológicamente ambas agrupaciones.

Asimismo, una de las versiones hagiográficas oficiales que pululaban antes de que se conocieran los delitos sexuales del fundador del Sodalicio (*) decía que “muy pronto se convirtió en abanderado del pensamiento y de la enseñanza social de la Iglesia, lo que le valió la enconada animadversión de instituciones como ‘Tradición, Familia y Propiedad’, cuyos miembros lo calificaban de ‘comunista disfrazado’”. ¿Disfrazado de qué? Evidentemente, de católico ultraderechista y conservador, es decir, de algo muy parecido al perfil de miembros que tenía TFP.

Otro misterio sin explicar es la alusión que hay en el libro “Los neo-nazis en Sudamérica” (1978) del chileno Franz Pfeiffer Richter (1937-1997), fundador en 1962 del Partido Nacional Socialista Obrero de Chile, respecto a un tal Luis Figari a quien se menciona como “el dirigente peruano” vinculado al Frente Nacional Socialista en el Perú.

Asimismo, otro tema que requiere de investigación es la amistad cercana de la cúpula del Sodalicio con miembros de El Yunque, organización secreta católica de extrema derecha nacida en México, con la cual el Sodalicio tiene más de una coincidencia en cuanto a doctrina y a régimen de gobierno y de disciplina.

Tanto Federico Müggenburg como Manuel Díaz Cid —a los cuales conocí personalmente— mantuvieron una estrecha amistad con Figari, Doig, Levaggi y otros miembros del Sodalicio, de los cuales siguen siendo sodálites activos José Ambrozic, Jaime Baertl, Alfredo Garland, Alejandro Bermúdez y Miguel Salazar. Si bien Díaz Cid ha reconocido su pertenencia a la organización y ha renunciado a ella, no sin efectuar una crítica disidente, no ha sucedido lo mismo con Müggenburg. ¿Se siguen cultivando contactos con él, sobre todo Alejandro Bermudez, quien a través de ACI Prensa ha defendido plataformas ultracatólicas como Hazte Oír, el Instituto de Política Familiar y Profesionales por la Ética, que han sido denunciadas en España por ser organizaciones de fachada de El Yunque?

También resultan misteriosas muchas de las amistades cultivadas por Figari y su entorno inmediato con personajes y grupos en Argentina y España. Germán Doig nos repetía, después de cada uno de los viajes realizados a estos países, que el Sodalicio no tenía comparación con otras asociaciones católicas allí presentes. ¿Con que grupos éramos comparados?

Lo que sí me consta es que regresaban de esos países cargados de libros difíciles de conseguir en el Perú: textos del falangismo español, libros de la ultramontana Fundación Speiro, obras de los tradicionalistas Julio Meinvielle y Leonardo Castellani, etc. Y de México se traían los libros del simpatizante del nazismo Salvador Borrego, así como obras de la Editorial Tradición, entre ellas escritos de Salvador Abascal, promotor de una especie de fascismo católico llamado sinarquía.


https://altavoz.pe/2018/02/05/93958/el-sodalicio-y-la-ultraderecha-catolica-por-martin-scheuch/

(*) El Sodalicio es una congregación católica creada en Perú que fue acusada el año pasado de delitos sexuales (https://www.nytimes.com/es/2018/01/16/papa-francisco-abusos-sodalicio-peru/). El mes pasado Bergoglio tuvo que intervenir la organización a causa del escándalo sexual.

Algo más sobre Cataluña

Darío Herchhoren

La entrada plena de España en la Unión Europea, fue uno de los objetivos más importantes buscados por el felipismo; y tuvo consecuencias francamente trágicas para la industria española, que quedó prácticamente desmantelada, y que fue sustituida rápidamente por la importación de productos manufacturados de otros miembros de la UE, o en su caso por la suplantación de la propiedad del estado español por capitales privados. Tal el caso de Seat que fué adquirido por Volkswagen. Esto significó en todos los casos la pérdida no solo de puestos de trabajo, sino; lo que es más grave, en la liquidación de la propia estructura que había edificado el franquismo por medio del Instituto Nacional de Industria (INI). Es así como España destruye la flota pesquera, que era una de las más importantes del mundo, se privatiza Telefónica, se cierran Altos Hornos de Vizcaya y del Mediterráneo acabando con la metalurgia nacional, se cierran astilleros, se privatiza Tabacalera, se entrega Pegaso a Fiat, desaparece la marca de camiones Ebro, y es reemplazada por Nissan, se cierra la fábrica Santa Bárbara de material militar y es reemplazada por Instalasa, etc. etc.

El argumento falaz del felipismo que jaleaba el ministro Carlos Solchaga, era que daba lo mismo quien tenía la propiedad de las industrias, ya que ahora todos éramos europeos. Si daba lo mismo entonces ¿por qué no dejar las cosas como estaban?

Pero en ese proceso de desindustrialización había una excepción: Cataluña.

El proceso de entrega no tocó a Cataluña porque había  una necesidad del gobierno del PSOE de contar en el Parlamento con los diputados de CiU (Convergencia i Unió), representada por la familia Pujol y sus adláteres.

Pero además esto fue un pacto mafioso, ya que Jordi Pujol había sido presidente de Banca Catalana, de donde «desaparecieron» veintitrés mil millones de pesetas (23.000.000.000) sin que nadie pudiera explicar esa situación de prestidigitación. ¿Cómo es posible que en un banco donde no desaparece ni un recibo del agua de quinientas pesetas desaparezca una cantidad tan colosal de dinero? La familia Pujol, que se envolvía en la bandera catalana, consiguió algo parecido a lo que decía el Rey Luis XIV, cuando proclamaba que «el estado soy yo». «Si me tocan a mi tocan a Cataluña» decía el jefe de la banda Jordi Pujol. Años más tarde ya con el gobierno de Aznar, el fiscal anticorrupción Jimenez Villarejo, denunció que de sus investigaciones resultaba que Jordi Pujol era responsable de tan extraña «desaparición», y estaba dispuesto a solicitar su procesamiento; pero que el Fiscal General del Estado Carlos Granados, le prohibió continuar la investigación que finalmente se archivó y quedó todo impune.

¿Que había pasado? Había pasado que a Aznar le hacían falta los votos de los diputados de CiU, y se pasó del «Pujol enano habla castellano», a «hablar catalán en la intimidad». Me resulta gracioso escuchar a Aznar y a su esposa Ana Botella y a sus hijos Ana y Alonso hablar catalán en casa. No puedo dejar de sonreir imaginando a Aznar pedir que le alcancen la sal o el vino en las comidas familiares en catalán.

Pero vamos a hablar en serio. La burguesía catalana con Pujol a la cabeza esgrimió siempre la cuestión identitaria como arma para arrancar concesiones al estado español. Era algo parecido al caso del pastor que gritaba que viene el lobo y no venía. Pero un día el lobo si que vino.

Lo ocurrido en Cataluña nos enseña varias cosas: La primera; es la extrema debilidad del estado español para cohesionar a las distintas nacionalidades que habitan en España. La segunda es la falta de previsión de los partidos independentistas que no supieron calibrar la reacción bestial del estado español creyendo que todo se iba a resolver en las urnas, y que la democracia burguesa iba a permitir la independencia. La tercera, es que esta vez, políticos de derecha y la socialdemocracia catalana, consiguieron que amplios sectores tanto de la clase obrera como de la clase media apoyaran las pretensiones soberanistas, y ello implicó la movilización masiva del veintiuno de diciembre, con el resultado conocido.

La cuarta conclusión es que ante la embestida del estado fascista español tanto la derecha como la socialdemocracia catalanas optaron por entregarse o huir. ¿Que pasó? La respuesta es simple.

Ocurrió que las reivindicacionesde los pueblos  no pueden dejarse en manos de los burgueses, ya que estos tienen más miedo al pueblo en la calle que a la propia coyunda fascista del estado español.

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