La web más censurada en internet

Día: 21 de agosto de 2017 (página 1 de 1)

El imperialismo capitula en Siria: Estados Unidos quiere negociar

Según el diario libanés Al Ajbar, “Estados Unidos busca restablecer el contacto con Bashar Al-Assad a través de un tercer país, que sería el Sultanato de Omán”.

El periódico señala que “hay informes sobre los intentos de Washington de restablecer el contacto con el gobierno sirio, que se han producido supuestamente hace 15 días y que involucran al Sultanato de Omán, el mediador tradicional de las crisis regionales”.

Mascate habría intercambiado mensajes entre Damasco y Washington y los mensajes estadounidenses llaman a la celebración de reuniones en un tercer país.

Al Ajbar se refiere luego a la respuesta de Damasco a esta petición estadounidense indicando que el gobierno sirio han puesto una doble condición: “Cualquier reunión con representantes de Estados Unidos tendrá que tener lugar en Damasco, la capital siria. Y el contenido de las discusiones no debe estar sólo referido a la cuestión de la seguridad, sino que ha de abarcar tanto las cuestiones políticas como de seguridad, porque para Damasco estos dos temas están interrelacionados y son complementarios, y no se pueden abordar por separado”.

En cuanto a la delicada cuestión de la “reconstrucción”, Damasco ha insistido en que en ningún momento Siria se convertirá meramente en “una caja” donde “las partes ingresarán su ayuda pecuniaria”.

Los esfuerzos de mediación de Omán no han ido más allá de la etapa preliminar, pero que el hecho de que Estados Unidos busque ahora un contacto con el gobierno de Damasco representa, sin duda, una victoria para Siria.

Después de seis años de guerra y desestabilización, Estados Unidos renuncia al derrocamiento de Assad como una condición “sine qua non” para un arreglo de la crisis en Siria, del mismo modo que ha hecho Francia, que comienza también a volverse hacia Damasco. Todo ello supone una gran victoria para el pueblo de Siria y sus aliados.

En 2015 el entonces secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ya admitió en una entrevista difundida en el canal CBS que Estados Unidos debía negociar con Bashar Al-Asad para poner fin a la guerra civil en ese país. “Al final tendremos que negociar”, afirmó Kerry entonces.

Hasta ahora los contactos entre Estados Unidos y Siria han sido indirectos, a través de terceros países y, especialmente, de Rusia. Sin embargo, el papel de Omán ya no es de intermediario sino que tiene por objeto abrir un canal entre ambos países.

Con el rabo entre las piernas, los países de la Unión Europea también preparan la reapertura de sus embajadas en Damasco.

http://spanish.almanar.com.lb/115278

¿Por qué Barcelona se ha convertido en un nido de espías de la CIA y del Mosad?

Publicamos un artículo de Eduardo Martín de Pozuelo aparecido en el periódico barcelonés La Vanguardia el 5 de junio de 2011 que ahora, seis años después, se entiende mucho mejor:

Desde la II Guerra Mundial Barcelona no había experimentado una concentración tan intensa de agentes secretos extranjeros y españoles, según han confirmado a este diario fuentes de la Comunidad de Inteligencia española. La capital catalana se ha convertido en un gran centro de operaciones de los servicios de inteligencia de todos los países que sufren y generan terrorismo yihadista y cuentan con representación diplomática en España. El operativo va más allá de Barcelona y alcanza a localidades con alta densidad de población musulmana.

La causa de que Barcelona se haya convertido en un nido de espías tiene su origen en la constatación de que Catalunya está considerada como un foco de primera magnitud del yihadismo asentado en Europa. Así lo advirtió ya La Vanguardia el 9 de mayo del 2007 al informar que Catalunya era una gran base de extremistas islámicos. La noticia, que incomodó a las autoridades autonómicas del momento, las cuales trataron de negarla, fue confirmada rápidamente con varias redadas, por memorándum secretos desvelados después por Wikileaks y por fuentes de los servicios de inteligencia española.

Entre los motivos para considerar Catalunya como “el foco de radicales islamistas más peligroso del Mediterráneo”, los servicios secretos de EE.UU. apuntan a la alta inmigración legal e ilegal desde el norte de África –Marruecos, Túnez y Argelia– así como de Pakistán y Bangladesh, lo que a su entender supone un “imán para reclutar terroristas”. La preocupación de las autoridades incluso ha provocado encuentros de expertos y miembros de diferentes servicios de inteligencia acreditados en España, como el celebrado hace unas semanas en Madrid. Una reunión sólo para hablar de Catalunya como “nuevo epicentro del yihadismo”.

Como consecuencia de la magnitud del fenómeno, se ha constatado la llegada a Barcelona de un flujo constante de agentes secretos de distintos países con la misión de vigilar e infiltrarse entre las comunidades musulmanas donde se sospecha que pudieran ocultarse extremistas, tanto los establecidos en el país como los que estarían de paso bajo el amparo y protección de residentes.

El récord de agentes que trabajan en Catalunya de incógnito se lo llevan los servicios de seguridad e inteligencia españoles, que bajo ninguna circunstancia pueden revelar el número de mujeres y hombres que componen sus operativos ni, por descontado, el modo en que actúan. En concreto, se trata del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), cuya dotación se ha multiplicado al menos por 10 en muy poco tiempo, y de las brigadas de Información del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), de la Guardia Civil y de los Mossos d’Esquadra. Cuando se considera necesario, Policía y Guardia Civil refuerzan sus plantillas catalanas con nuevos agentes enviados desde Madrid.

El encargado de la coordinación de las misiones y evitar interferencias entre el trabajo de los agentes es el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista, el CNCA, que debe evitar duplicidades entre los distintos servicios. Sin embargo, lo cierto, aunque oficialmente no se admita e incluso se niegue, es que cada centro de Información lleva sus propias investigaciones y tiene sus infiltrados y confidentes que trata por su cuenta. Así las cosas, los roces y piques son inevitables. De hecho no es infrecuente que la Brigada de Información del CNP tenga sus más y sus menos con el CNI al encontrarse ambos vigilando sin saberlo a las mismas personas, entre ellas alguna a riesgo de la investigación. Incluso se han vivido situaciones extremas en las que unos y otros han llegado a fotografiarse entre sí creyendo que estaban ante terroristas o han llegado a colocar minicámaras de vídeo camufladas en el mismo lugar para vigilar el idéntico portal. Por fortuna estos casos son la excepción.

En cambio este problema apenas se ha dado con la Guardia Civil que sintoniza mejor con el CNI, “debido al carácter militar del Cuerpo Armado”, aseguran a La Vanguardia. En cuanto a los Mossos, que igualmente han realizado servicios de información de primer orden internacional –por ejemplo relativos a extremistas pakistaníes–, no hay constancia de fallos de coordinación con los otros cuerpos.

En este insólito palmarés catalán de agentes secretos destinados a perseguir el terrorismo de raíz islamista, siguen la estadounidense Central Intelligence Agency (CIA), el Mossad (Israel), la policía secreta marroquí, los servicios secretos militares argelinos, y en parecida medida los servicios investigación de Pakistán, India, Iraq, Irán, Túnez o Libia (estos días en precario). Todos ellos han aumentado su presencia en tierras catalanas. También tienen sus agentes Jordania, Siria, Arabia Saudí o Líbano y, por supuesto, todos los países miembros de la Unión Europea. Pero, aún así, la CIA y el Mossad se llevan la palma del reciente incremento de agentes extranjeros en la capital catalana y otras localidades con una alta presencia de población de origen islámico.

En este peculiar abanico de agentes secretos rondando por Catalunya no se contabilizan los habituales enlaces policiales o los agentes camuflados dedicados habitualmente a la persecución del crimen organizado. En esas tareas habría que sumar a todos los países del Este europeo, varios asiáticos y gran parte de América Latina.

El trabajo de los agentes está protegido por la ley de Secretos Oficiales pero se puede constatar que los “espías” que trabajan en Catalunya son los adscritos a las embajadas y consulados que operan en España y por lo tanto cuentan con el plácet del Gobierno o, para ser más exactos, del CNI, que conoce sobradamente su existencia y está obligado a conocer sus movimientos.

La misión admitida oficialmente para los agentes extranjeros de origen árabe o musulmán es la vigilancia, camuflada, de sus propias comunidades, con el fin de detectar posibles salafistas entre sus compatriotas. Por su parte, los agentes occidentales, que también operan camuflados, básicamente tratan de detectar, descubrir y controlar las posibles conexiones entre células extremistas radicadas en Catalunya con supuestos extremistas localizados en sus respectivos países.

Es tarea del CNI enlazar las agencias extranjeras que operan en España, obtener información, detectar terroristas y en su caso ponerlos en manos de la Justicia a través de algún cuerpo policial, ya que el CNI carece de competencias para realizar arrestos. Al CNI le corresponde además la seguridad exterior. En otras palabras, la reciprocidad: tiene agentes trabajando en el extranjero al mismo tiempo que se encarga del contraespionaje o, lo que es lo mismo, de que los agentes de los que estamos hablando se limiten a la misión para la que han recibido autorización española. Cualquier violación del acuerdo supondría la expulsión inmediata del agente, hecho que se suele producir sin ruido y con absoluta discreción para no alterar los equilibrios de las relaciones diplomáticas. Es un juego en el que todos aceptan las reglas.

Pero el asunto no acaba ahí. Ni mucho menos. Además de los agentes oficialmente reconocidos, hay otros que han entrado en España, en Barcelona. sin seguir el procedimiento reglamentario y que se instalan en empresas u otras tapaderas para camuflarse. También estos son expulsados sin ruido en el momento que son descubiertos por el CNI.

Pero dado que este tipo de agentes secretos no tiene como objetivo espiar a España, sino a sus propias comunidades o a las enemigas de su país, a veces los detectan y los toleran siempre y cuando el CNI decida que su presencia no es negativa para la seguridad del Estado y acaben prestando alguna colaboración de interés nacional. Otra vez el mismo juego y sus reglas no escritas.

La gran paradoja es que tanto los extremistas como los servicios que les buscan o vigilan han montado en Barcelona empresas o locales tapadera del mismo estilo. Abundan y van por barrios. Por lo que respecta a los servicios de inteligencia hay datos muy fiables que señalan la existencia de negocios aparentemente regentados por ciudadanos de una nacionalidad que en realidad son de otra y que en verdad son agentes encubiertos de un tercer país. Las fuentes consultadas señalan al CNI, el Mossad y la CIA como aventajados en este modelo de camuflaje que se estaría reproduciendo ahora mismo en Barcelona y otras localidades catalanas. Pero el asunto es tan delicado que nadie habla claramente ni se extiende en el tema.

Se rozan los límites de las leyes referentes a los secretos de Estado o mencionan la “razón de Estado” para callar y no explicar.

http://www.lavanguardia.com/politica/20110605/54166345045/barcelona-nido-de-espias.html

Estados Unidos suministró armas químicas a Saddam Hussein durante la Primera Guerra del Golfo

En 1988, durante los últimos días de la guerra de Irak contra Irán, gracias a imágenes obtenidas por satélite, Estados Unidos supo que Irán estaba a punto de ganar una importante ventaja estratégica al abrir una brecha en la defensa irakí.

Funcionarios de inteligencia estadounidenses transmitieron la posición de las tropas iraníes a Irak, conscientes de que el ejército de Saddam Hussein iba a atacar con armas químicas, incluyendo el gas sarín, un agente nervioso letal.

Los datos entregados al mando militar de Saddam Hussein incluían imágenes y planos de movimientos de las tropas iraníes, así como la ubicación de las instalaciones logísticas de sus fuerzas, así como planes detallados del emplazamiento de sus tropas antiaéreas.

Usando estos datos, las tropas irakíes utilizaron gas mostaza y sarín antes de lanzar cuatro importantes ofensivas a principios de 1988. Las ofensivas de las tropas de Saddam ayudaron a cambiar el curso de la guerra a favor de Irak y llevaron a Irán a la mesa de negociaciones.

La información procede de documentos confidenciales de la CIA que fueron obtenidos y publicados por la revista “Foreign Policy” (*), poniendo de relieve que entonces la CIA y el Pentágono no hicieron nada para detener el uso de gas nervioso contra Irán.

En junio de 1987 la aviación irakí también arrojó una sustancia tóxica, posiblemente gas mostaza, sobre la localidad iraní de Sardasht, que fue la primera del mundo en ser bombardeada con este tipo de gas.

Lo mismo ocurrió con la población civil kurda, que padeció el mismo tipo de ataques con gases tóxicos en la década de los ochenta.

Durante años Estados Unidos ha negado que conociera los planes de ataques químicos irakíes, insistiendo en que el gobierno de Saddam Hussein nunca les informó de que iba a utilizar ese tipo de armas.

No obstante, en declaraciones a la revista, el coronel retirado de la Fuerza Aérea Rick Francona, antiguo agregado militar en Bagdad durante aquellos años, admite que es falso: “Los irakíes nunca nos dijeron que tenían planes de usar gas nervioso. No necesitábamos que nos lo dijeran: ya lo sabíamos”.

Según los archivos de la CIA Estados Unidos tenía pruebas consistentes de ataques químicos irakíes a partir de 1983. Fue en ese mismo período cuando Irán denunció públicamente los ataques químicos contra sus tropas y recogía datos para presentarlos a la ONU. Pero faltaban pruebas y el gobierno de Estados Unidos ayudó a ocultarlas para proteger a Saddam Hussein, que entonces era un fiel aliado.

Trascurridos 30 años, esta semana, Irán ha exigido 245 millones de dólares a Estados Unidos para indeminizar a las víctimas de los ataques químicos en la guerra Irán-Irak.

Un tribunal iraní falló a favor de 18 víctimas y familiares de los muertos por los bombardeos químicos de la aviación de Saddam Hussein durante la guerra y considera probado que las armas químicas fueron suministradas por Estados Unidos.

La Primera Guerra del Golfo entre Irak e Irán se extendió de 1980 a 1988 y se cobró la vida de alrededor de 1,5 millones de personas en ambos bandos.

15 años después Estados Unidos justificó la invasión de Irak por la existencia de “armas de destrucción masiva” que jamás aparecieron.

Posteriormente acusó falsamente al gobierno de Siria del empleo de armamento químico con el mismo propósito de justificar otra agresión militar, esta vez contra Damasco.

(*) http://www.foreignpolicy.com/articles/2013/08/25/secret_cia_files_prove_america_helped_saddam_as_he_gassed_iran

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies