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Día: 14 de marzo de 2016 (página 1 de 1)

Ruíz Mantilla falsifica a su manera el reportaje televisivo sobre Snowden

En las páginas de cultura de “El País”, el escritor Jesús Ruíz Mantilla comenta el reportaje de ayer sobre Snowden en la La Secta con el título “Snowden escondido”.

Ruíz Mantilla nos debe tomar por idiotas. ¿No se ha dado cuenta de que algunos de sus escasos lectores vieron la entrevista? En fin, no hay sorpresas: lo que comenta no tiene nada que ver con la realidad.

Empecemos por el principio, o sea, por el título: Snowden no es conocido mundialmente por estar “escondido”, como escribe Ruíz Mantilla, sino por estar “refugiado”, que es lo que el título oculta. El motivo es simple: en su país de origen, Estados Unidos, es objeto de una persecución por motivos políticos.

Por lo mismo, es ridículo decir que Ana Pastor le “pilló” a Snowden en Moscú, como si le hubiera sorprendido saliendo del metro.

Como es típico, Ruíz Mantilla no quiere asociar a Estados Unidos con las persecuciones políticas, seguramente porque lo considera como un país “libre”, o mejor dicho, como el prototipo de todos los países “libres” habidos y por haber.

¿Por qué persiguen a Snowden? Por denunciar públicamente que Estados Unidos está llevando a cabo un sistemático control de las comunicaciones de todo el mundo, lo cual contraviene las normas internas e internacionales.

Si además de refugiarse tiene que esconderse es por razones obvias: Estados Unidos le quiere asesinar, como reconoce el propio James Woolsey, exdirector de la CIA, quien ha manifestado que lo quiere ver “ahorcado”.

Ya ven. Hay otros a los que nos gustaría todo lo contrario: ver ahorcado a James Woolsey.

Sin embargo, el ahorcacamiento de Snowden no agota el asunto. Si le condenan en su país, también irá a parar al corredor de la muerte. No tiene escapatoria. Más le vale esconderse bien porque, desde los tiempos del “salvaje oeste”, en Estados Unidos abundan los pistoleros y los tiroteos.

Sigamos: Snowden no es un traidor, como escribe Ruíz Mantilla. Lo que quedó claro en la entrevista -por enésima vez- es que quien ha traicionado todos y cada uno de sus principios políticos y constitucionales es el gobierno de Estados Unidos.

Es más: quien defiende esos viejos y arrumbados principios es Snowden. Él es el único leal a su país, que es su gente, no su gobierno.

Ruíz Mantilla miente cuando dice que Snowden ha desvelado algo. No ha hecho más que repetir algo sabido desde el mismo origen de internet y denunciado mil veces. Lo único nuevo es que con Snowden los imperialistas han mostrado una saña que no han mostrado antes con otros que denunciaron lo mismo.

Ruíz Mantilla miente cuando dice que “Putin le está sacando su buena tajada al asunto”. ¿No se le ha ocurrido pensar que Snowden es un foco de problemas para Rusia en sus relaciones con Estados Unidos? O dicho de otra manera: ¿No se le ha ocurrido pensar que Rusia está pagando un precio más que obteniendo un beneficio del caso Snowden? Si “Putin” ha sacado alguna tajada, ¿qué tajada es?, ¿en dónde está?, ¿sabe Ruíz Mantilla lo que los demás ignoramos?

Su comentario llega a ser repugnante cuando asegura que ningún país quiso a Snowden “en su suelo”, lo cual también es mentira. Tanto Venezuela como Bolivia le ofrecieron asilo político.

Pero vean: esa mentira está en contradicción con la otra mentira que dijo antes. Si se podía sacar tajada de refugiar a Snowden, ¿por qué no lo quisieron hacer otros países?

La respuesta es obvia: porque no hay tal tajada, porque acoger a Snowden es enfrentarse a Estados Unidos, lo cual son palabras mayores, como sabe cualquiera… excepto Ruíz Mantilla según se ve.

Snowden tiene el mismo problema que el resto del mundo: que su enemigo es Estados Unidos. Si la cosa hubiera ocurrido a la inversa, es decir, si Snowden fuera un espía ruso que se “esconde” en Washington, el comentario de Ruíz Mantilla hubiera sido completamente distinto. Entonces Snowden sería un represaliado político de Putin y Estados Unidos la tierra de los derechos que acoge a todos los exiliados y perseguidos del mundo.

En tal caso Ruíz Mantilla no hablaría de “quijotismo punto com” y otras idioteces típicas que banalizan el drama de una persona que está poniendo en riesgo su vida. ¿Le parece eso quijotesco a Ruíz Mantilla?

Si los hechos hubieran sucedido a la inversa, Ruíz Mantilla no hablaría de los “inquietantes Estados Unidos de Obama” como habla de la “inquietante Rusia de Putin”. ¿Qué le inquieta a Ruíz Mantilla de la Rusia de Putin? No lo sabemos porque no lo dice, pero el caso es que la cosa tiene que parecer siempre de esa misma manera, una y otra vez. El mundo nunca se ha sentido inquietado por los Estados Unidos. Jamás.

Ruíz Mantilla acaba hablando de que “sus” libertades están en peligro. Naturalmente. Pero se trata exactamente de las suyas porque los demás, como Snowden, no tienen ninguna libertad. Más bien sobre su cabeza pende la espada de Damocles.

Conclusión: ¡Vaya mierda de comentarios que publica “El País” en sus páginas culturales! No nos extraña que el periódico se haya hundido.

(*) http://cultura.elpais.com/cultura/2016/03/14/television/1457949204_684843.html

Las cadenas de televisión confesionales crecen un 50 por ciento en Oriente Medio

Según un estudio elaborado por la Universidad Northwestern de Qatar, entre 2011 y 2014 el número de cadenas de televisión religiosas aumentó un 50 por ciento en Oriente Medio.

La mayor parte del crecimiento propagandístico se produce entre los medios sunitas, que pasaron de 43 en 2011 a 55 en 2014. Por su parte, las chiítas pasaron de 5 a 11, mientras que las cristianas pasaron de 2 a 9 en el mismo periodo de tiempo.

En total, en 2014 había 75 cadenas de televisión religiosas en Oriente Medio, por sólo 50 en 2011.

Fuera de Oriente Medio, por ejemplo en el Magreb, las cadenas confesionales tienen multitud de seguidores a través de los satélites de comunicaciones.

En sus sermones, los ulemas (eruditos religiosos) lanzan frecuentes “fatwas” con más contenido político que religioso. Al no haber conocido la revolución burguesa, el mundo musulmán no diferencia la religión de la política, es decir, no disimulan, así que la teología es una parte de la política, al estilo de lo que aquí antes se llamaba “nacionalcatolicismo”.

La política abre y cierra las televisiones, incluidas las islámicas. Por ejemplo, tras el derrocamiento de Morsi, en 2013 Egipto cerró tres cadenas de televisión islamistas.

En español coexisten la saudí Córdoba Televisión y la iraní Hispan TV, dos cadenas que contrastan como el día y la noche. Dios también tiene el corazón partido. El dios es el mismo, pero la primera cadena difunde el típico mensaje wahabita ultrareaccionario, mientras que la segunda defiende posiciones progresistas.

Dejamos para otro día las referencias a las cadenas de televisión evangelistas, el largo brazo del imperialismo estadounidense.

Una medalla para los asesinos

Por razones de política exterior, el Presidente de la República francesa, François Hollande, está condecorando a notorios asesinos, torturadores y criminales de guerra.

Esto ocurre en Francia, considerada como la patria de los derechos humanos, y ocurre con un gobierno “de izquierda” para que todos lo tengamos bien presente y reneguemos de esa “izquierda” aún más infame que la “derecha”.

Cuando algún político toma sus decisiones por motivos económicos particulares, todo el mundo lo califica de corrupción… excepto cuando se trata de política exterior, donde la corrupción es la norma.

Esa es la explicación de que Hollade haya condecorado con una medalla colonialista (la Legion de Honor) al ministro del Interior saudí, el príncipe Nayef, partícipe destacado de actos tan propios de los derechos humanos como las decapitaciones y otras hazañas características de la Casa Saudí.

También se dispone a hacer lo mismo con Mohamed Hammuchi, antiguo director del servicio secreto marroquí, al que la propia fiscalía de París acusa de torturas en una querella presentada por varias ONG ante los tribunales.

Sobre este asunto hemos leído en una web francesa una curiosa comparación: “Las torturas en Marruecos son como las corridas de toros en España: una vieja tradición ancestral, una curiosidad turística” (*).

Cuando un país como Francia condecora a un elemento clave del aparato del Estado marroquí, como Hammuchi, es porque se trata de un vasallo muy fiel, alguien que cumple las órdenes sin rechistar.

Sin embargo, cuando condecora a un ministro saudí no es por “atracciones turísticas”, como la lapidaciones, sino sólo por dinero, negocios, contratos, obras, armas…

(*) http://lagauchematuer.fr/

Puertas giratorias: OHL, el rey y el presidente de la república

Javier López Madrid
Recientemente han trascendido los mensajes intercambiados por Javier López Madrid, consejero de la constructora OHL e implicado en el asuntos de las tarjetas “black” de Bankia, con el rey y su consorte.

Lo mismo que Rajoy, el rey también le daba ánimos al corrupto porque por encima de los delitos están los negocios, y el dinero -y las tarjetas- no entienden de colores.

Es evidente que la difusión pública de dichos mensajes es una maniobra de desestabilización interna emprendida desde las más altas instancias del Estado. Ni cualquiera obtiene esas grabaciones, ni cualquiera se atreve a difundirlas.

También es evidente que se trata de una muestra de la crisis política en España y que dicha crisis, a pesar de lo que digan, no tiene su origen en el bipartidismo, sino que es una crisis política generalizada que empieza por la cúspide, es decir, por la Corona.

Hay una parte de dichos mensajes en los que aparece que el rey cenó con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, en la Torre Espacio, la sede empresarial de OHL en Madrid.

Pero hasta aquí todo es como cualquier tertulia de la tele: el chocolate del loro. Lo que falta por relatar es que en México la constructora OHL está siendo investigada por lo mismo que en España, corrupción, y que tanto el rey como el presidente de la república se reúnan en Madrid en la sede de la multinacional corrupta, tiene su miga.

En México, al presidente Peña Nieto le acusan de cobrar la correspondiente mordida de los contratos públicos firmados por OHL. Pero nadie ha dicho lo mismo del rey…

La reunión al máximo nivel entre dos Jefes de Estado en la sede social de una empresa privada ilustra aquella característica del monopolismo que Lenin calificó como “unión personal” entre lo público y lo privado y que ahora llaman de otra manera: “puertas giratorias”.

Por eso parece mentira que durante décadas los cantamañanas hayan estado piando sobre la dicotomía entre Estado (público) y mercado (privado). Desde hace más de un siglo no existe tal separación. El que no tenga buenos enchufes entre los aparatos del Estado, no logra un buen pelotazo.

No hay que recordar la biografía de la parte privada de esta historia: López Madrid que ha trepado por su boda con la hija de Villar Mir, el dueño de OHL, una de esas empresas que crecieron con la mano de obra esclava de la posguerra.

No hay manera de separar a los grandes monopolios del fascismo. Además de capitalista, Villar Mir es un conocido fascista, amigo íntimo del dimitido rey Juan Carlos, director del puerto de Cádiz durante los años cincuenta, presidente luego de Altos Hornos de Vizcaya y ministro de Hacienda en 1975.

Todas estas historias siempre tienen su origen en el franquismo y siguen durante la transición, hasta el día de hoy.

¿Se acuerdan? Hace unos meses una médico denunció a López Madrid por acoso sexual. Como era de esperar el asunto se cerró hace poco por “falta de pruebas”.

¿Pasará lo mismo con las tarjetas “black”?, ¿y con las mordidas de OHL en México?

La construcción ha perdido un millón de trabajadores

La crisis económica ha reducido a la mitad el peso de la construcción en la economía español. A principios de 2008 había más de dos millones y medio de obreros trabajando en construcción y a finales del año pasado, la cifra ha caído hasta algo más de un millón.

Los datos proceden de Habits Big Data de AIS Group, que toman como referencia datos de la EPA y el SEPE. Si en 2007 la actividad constructora suponía casi un 10 por ciento del Valor Agregado Bruto (VAB) de la economía española, el año pasado su peso fue apenas la mitad, el 5 por ciento.

Lo mismo ocurre con el empleo. En 2008 el volumen de población que trabajaba en construcción era casi el 11 por ciento. A final de 2015, este porcentaje se ha reducido hasta situarse en el 5,8 por ciento. En términos absolutos, a principios de 2008 había más de 2,6 millones de personas trabajando en construcción y a finales de 2015, la cifra ha caído hasta algo más de un millón de personas.

Algunos obreros que hasta hace unos meses trabajaban en la construcción están ahora explotados en otras actividades, la mayoría en el llamado “sector servicios”, que en el mismo periodo ha pasado de ocupar al 70 por ciento de la población a emplear a algo más del 76 por ciento.

Madrid, Barcelona y Málaga son las provincias donde se concentran mayor número de parados en la construcción. Entre las tres provincias superan los 60.000 parados.

Las tasas de desempleo más altas en este sector de actividad se dan en provincias de la mitad sur de la península como Almería, Huelva, Málaga o Cádiz, todas ellas por encima del 30 por ciento. Mientras que las menores tasas se encuentran en Gipuzkoa, Lugo, Salamanca o Soria, donde no alcanza ni el 5 por ciento.

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