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Día: 14 de febrero de 2016 (página 1 de 1)

El Proyecto Génesis de la CIA para el futuro de Cuba

Nos hemos referido varias veces en las páginas de este blog, en los libros Enemigo y La Guerra que se nos hace y en una decena de artículos en diversos medios de prensa, fundamentalmente digitales, al proyecto Génesis de la CIA dirigido a provocar o al menos a ayudar a la derrota de la Revolución Cubana […]

Comienza una nueva etapa de la Revolución en condiciones internacionales complejas, la derecha gana terreno en América Latina y amenaza con retomar el poder en países vitales en las relaciones continentales. La estrategia del golpe suave se dirige a debilitar la integración regional y aislar a Cuba y Venezuela.

2016 es el año previsto por la CIA para cuajar el Proyecto Génesis, un mes antes del Congreso del PCC debería salir a la luz pública, una organización no gubernamental, integrada por estudiantes universitarios, académicos, intelectuales y artistas vinculados a las universidades y centros culturales más importantes de la capital del país. Génesis debería presentarse como proyecto alternativo, adelantarse, crear confusión, dividir, romper la unidad, esos eran los objetivos inmediatos.

Discurso de izquierda, caras nuevas, glamour, alegría, construcción de imagen, de inmediato la Fundación Génesis para la Libertad, nombre que tomaría la organización nacida de Génesis, recibiría un gran apoyo mediático, los principales medios de prensa del mundo se encargarían de presentarla como alternativa democrática, juvenil, viable, moderna, serían los actores del cambio en Cuba.

Una vez alcanzado el espacio virtual de los medios había que ganar el espacio público, plazas, universidades, instituciones, poco a poco se generaría una gran movilización, la estrategia del golpe suave alcanzaría etapa tras etapa su propósito de tomar los espacios públicos y ganar las simpatías del pueblo mediante un discurso creíble y una bien diseñada propaganda, sencilla y efectiva.

Un discurso desde la izquierda, aparentemente socialista, que proclamase proteger los intereses de la mayoría y seguir los principios de la revolución, no se trataba, debía repetirse sin cansarnos, de destruir la obra sino de “modernizarla”, el discurso de los “viejos” es obsoleto, hay que renovar, llevar la Revolución al mundo de hoy, serían frases claves en ese “nuevo discurso”.

Mensajes simples, sin aparente trasfondo, sin complicaciones “teologales”, mucho símbolo prefabricado, fácilmente identificable, probados algunos ya en el terreno, como por ejemplo las famosas pulseras “cambio”, color blanco, etc. Esperarían la reacción de las autoridades todo estaba listo, según sus planes, el proyecto sería ganar-ganar, sin la dirección histórica en el poder, el nuevo gobierno colapsaría luego de una bien agresiva ofensiva de calle, de una intensa guerra mediática, de una serie de acciones en el campo económico que generarían descontento en la gente y sobre todo, una gran desmovilización popular fruto de la intensa guerra cultural y según ellos, los errores que cometerían los nuevos gobernantes, menos diestros y con menos fuerza moral para enfrentar este tipo de guerra. (Dicen ellos).

Calculaban que el discurso de izquierda sería mucho más efectivo en las actuales condiciones, dada la tradición revolucionaria y la fuerza de estas ideas en el imaginario colectivo cubano. Por lo tanto ese sería el escogido, bajo las banderas de una supuesta izquierda se intentaría acabar con el socialismo en Cuba.

El objetivo central era provocar la ingobernabilidad, generar enfrentamientos y crear las condiciones para ocupar militarmente el país, disfrazando lo más posible dicha ocupación, tras el manto de ayuda humanitaria, de colaboración interamericana, de los “buenos vecinos de siempre” ayudando a un pueblo en caos.

Existen hoy alternativas posibles a Génesis, la denuncia del 2011 a través de la serie “Las Razones de Cuba”, fue un duro golpe a esos planes, pero proyectos similares, creados por el enemigo histórico de la nación cubana han aparecido por doquier, creen que esa es la forma más efectiva, están convencidos del posible éxito de un proyecto como este. En el contexto de los intentos por mantener relaciones diplomáticas justas e igualitarias entre los dos países, sin dudas aprovecharán las ventajas que tiene el nuevo escenario, para ganar terreno.

Las nuevas condiciones internacionales y nacionales les han permitido variaciones tácticas, ha perfeccionado Génesis, pero la estrategia sigue siendo la misma. El uso de nuevas plataformas mediáticas, la aparición de sitios, portales, revistas, aparentemente inofensivas, de perfil bajo, muchas de ellas ancladas firmemente en estereotipos probados de guerra cultural, el pago a periodistas usando estrategias para atraer a personas con prestigio en el mundo de la prensa cubana, con técnicas probadas de mercadeo, que permiten una rápida difusión de los materiales realizados por estos, formas de pago superiores con mucho a las posibilidades de nuestros medios, enmascaramiento de las reales intenciones de estos medios tras una supuesta postura crítica y de libertad de expresión, son algunas de las nuevas tácticas aplicadas de variantes tácticas conocidas, siempre han pagado a los mercenarios de la pluma y la palabra, solo que ahora pagan un poco más y esconden mejor las intenciones para adormecer la ética de algunos y darles la posibilidad de autojustificar el suicidio ético.

Siempre el antídoto ideal para enfrentarlo individualmente es la conciencia y hacernos la vieja pregunta: ¿De dónde viene el dinero? Estemos alerta y vigilantes, no pequemos de ingenuos y confiados ante un enemigo que ha jurado ponernos de rodillas. Cuba cuenta con las fuerzas necesarias para vencer.

Raúl A. Capote http://antorchae.blogspot.com.es/2016/02/el-proyecto-genesis-de-la-cia-y-la.html

Estado de Derecho

Bianchi

(Estamos en un bar infame, un antro, con piso desigual, de madera alabeada, con serrín y escupideras, un mostrador de pizarra donde se apunta la cuenta del cliente con tiza, en la pared un reloj parado a las cinco “ocló”, hora taurina, garcialorquiana, bergaminesca acaso, un futbolín antiguo de madera, no de metal, y una máquina de petacos averiada, un bote de guindillas picantes de cojones, una tasca cutre, ¿no es cierto? Detrás de la barra está Cansado y entra Faemino. No hay ningún paisano más. No decimos la hora porque no la sabemos, y cuando no sabemos de algo, nos callamos; o escuchamos o, sencillamente, pedimos la hora. Además, ya hemos dicho que el reloj estaba parado)

– Faemino: buenas…
– Cansado (detrás del mostrador, como ya sabe el amable lector): está usted en su derecho.
– F: ?!
– C: qué va a ser, señor?
– F: un vino tinto, por favor.
– C: le asiste ese derecho, caballero.
– F (confundido y pelín mosqueado): ¿derecho de – o a-  qué, si se puede saber?
– C: de pedir lo que guste y esté en mi mano servirle, pues mi provisión, como ve, es limitada pero infinita, como el Universo (suena “Across the Universe”, de Lennon)
– F: venga ese vino, pues (imita a Camilo José Cela, probado celtíbero cabrío)
– C: es legítimo.
– F (ya seguro de que está delante de un paranoico): ¿lo qué?
– C: su sagrado derecho a pedir un vino tinto y, si le place, con sifón, que para eso es usted un ciudadano libre, milord.
– F: como que, según usted, mesonero, o “mesero”, como dicen en México (pronúnciese la equis como jota, háganme ese favor), estoy en mi derecho inalienable (se ve que es cultillo el hombre)
– C (lo de “inalienable” le ha sonado como si le insultara y se pone estupendo): corresto, perdón: correcto.
– F: ¿puede ponerme un boquerón de aquellos que se divisan en lontananza (el surrealismo aflora por momentos), mesié?
– C: cómo no, está usted en su derecho, “mein führer”.
– F: y usted en el deber de servírmelo, supongo Livingstone.
– C: es una suposición legítima, correcta, míster Stanley (decididamente versallescos).
– F: y legal.
– C: completamente, sire.
– F: se ajusta a derecho.
– C: y es reglamentario, canciller.
– F: me maravilla y, si me apura, aún diría más, me asombra su escrúpulo formal y material con los derechos de la plebe y el mester de juglaría, algo admirable, ciertamente, caro amigo, debe ser el progreso en este retablo de maravillas, oiga, fascinante, y no digo más.
– C (abrumado ante semejante “speech” inesperado): es su derecho, sencillamente, no me sonroje, fui acomodador de cine antes que fraile, a ver si la vamos a tener…
– F: entiendo, pues, que estoy facultado para ejercer mi derecho a pedir un mero vaso de vino, ¿no es así?
– C: exacto, “asín” es; es usted un lince, un hacha, un campeón.
– F (que ya no está tan cierto de si está majara o le está tomando el pelo): en otras palabras, que estoy autorizado y en mi derecho de solicitar, con su venia, un espléndido vaso de vino de Valdepeñas.
– C: en efecto, le asiste la Constitución, por si no fuera poco y ahí es nada, probo ciudadano.
– F (cada vez más mosca, pero se contiene): algo legítimo.
– C: y constitucional, ya le digo, míster.
– F: impresionante, qué alivio, amigo mío, ¡¡viva España!!
– C: ¡arriba!
– F: nunca me habían tratado así, lo confieso.
– C: vivimos en un Estado de Derecho, eso es todo.
– F: y le parecerá barro, ¡albricias! ponga otro vino, “sivuplé”.
– C: al instante, crack,
– F: asombroso, “amazing”.
– C: son doscientos millones de euros.
– F. ¿por dos vinos?
– C: sí, y por la charleta que no tiene precio.
– F: “wonderful”, “marvilleaux”, “zoragarria”, como dicen los vascos.
– C: usted mismo.

Los campesinos también se levantan contra el gobierno de Syriza

Ayer miles de personas se manifestaron en la céntrica plaza de Syntagma, en Atenas, en solidaridad con la protesta que mantienen los campesinos en contra de la reforma de las pensiones que el gobierno de Syriza negocia con los buitres financieros internacionales.

Según fuentes policiales, unas 12.000 personas marcharon desde las plazas aledañas hasta la de Syntagma, sede del Parlamento, para unirse a la concentración de los campesinos en contra de los recortes del gobierno de Tsipras.

Campesinos llegados de la isla de Creta, del Peloponeso y del norte de Grecia se sumaron a los que llegaron ayer a la capital griega.

Mientras los cortes de carreteras y autopistas de todo el país se mantienen desde hace más de tres semanas.

Algunos entraron con una veintena de tractores hasta el centro de la capital y otros pasaron la noche acampados en los jardines de la plaza para exigir al ejecutivo de Tsipras que retire la reforma que pretende igualar el sistema de cotizaciones al de los asalariados, lo que implica elevar progresivamente sus cotizaciones del 7 por ciento actual de su base imponible al 27 por ciento.

Los cretenses levantaron las tiendas de campaña porque el acuerdo era permanecer dos días en Syntagma y decidir el lunes si se reúnen con Tsipras para tratar de negociar los recortes.

Además del aumento de las cotizaciones, otra de las grandes luchas campesinas es la reforma fiscal, que en su mayor parte ya fue aprobada en otoño pasado, y que contempla una fuerte subida de la presión fiscal, a través de la abolición de numerosos derechos, como, por ejemplo, en la compra de gasóleo bonificado.

Ensaladilla de sensacionalismo sobre Putin en el mundo ‘libre’

‘Dentro del Estado mafioso de Putin’

‘Putin, el nuevo Hitler’

‘Putin se comporta como Hitler’
(Príncipe Carlos, heredero a la Corona, nieto de nazis)
‘Este bruto mentiroso tiene que ser despedido’
La teoría de la chapuza
(con el presidente de la Iglesia de la Cienciología)
‘Quiero Ucrania’
(y tú me puedes parar)
‘Ucrania, la guerra de Putin’
 Siria: la estrategema rusa
 Las reacciones rusas siempre son exageradas
‘Sin libertad de información no hay contra-poder’
(Reporteros Sin Fronteras)
 ‘Putin es inmortal y no ha cambiado de apariencia en 100 años’
Putin da la bienvenida a los atletas homosexuales en los Juegos Olímpicos de Invierno… siempre que dejen a los niños tranquilos
‘No hay que armar a los caníbales. Putin calienta la guerra de Siria’
Putin Emperador
La ensaladilla de sensacionalismo sobre Putin no se agota nunca

La era del vacío ideológico absoluto (2)

Juan Manuel Olarieta

En la lucha de clases no sólo el proletariado necesita una dirección política, sino el Estado también. Sin embargo, quienes deben dirigir al Estado, los partidos políticos, no sólo no dirigen sino que son dirigidos -en todo o en parte- por el Estado.

Como en los tiempos absolutistas previos a la revolución burguesa, el Estado moderno parece haber adquirido vida propia; se retroalimenta y da la impresión de que se dirige a sí mismo, lo cual no puede ser más nefasto y explica, al menos en parte, las modernas crisis políticas, de las que España es un modelo acabado.

¿Cómo determina un Estado su propia estrategia? Expresado de otra manera: ¿quién ha sustraido a los partidos políticos su función de imponer o de cambiar la estrategia del Estado?, ¿cómo se ha llevado a cabo esa sustracción?

No siempre de la misma forma, evidentemente, aunque siempre coincide en que hay cosas a las que se las considera como esencialmente “apolíticas”. Es el caso de los nombres de los pueblos, como Guadiana del Caudillo en Extremadura, y de las calles, como Marqués de Salamanca, que se consideran como “tradiciones” que hay que respetar. Hace 100 años un ayuntamiento puso un nombre a una calle y ese mismo ayuntamiento no se lo puede cambiar. A veces es peor: ni siquiera se lo quiere cambiar. Cuando cambia el nombre de una calle es porque le obliga la ley de la Memoria Histórica. Sin ella lo dejarían tal y como está.

Pues bien, si los ayuntamientos no están para cambiar algo tan simple, ¿para qué los elegimos?, ¿por qué los cargos municipales no se convierten en vitalicios y se les encomienda vigilar para que nunca cambie nada?

Sin embargo, el aeropuerto de Madrid, que tradicionalmente se llamaba “de Barajas”, le han cambiado el nombre por el de Adolfo Suárez y nadie ha protestado por un gasto tan innecesario. En el futuro si alguien quiere cambiarle el nombre al aeropuerto le dirán que es -siempre ha sido- el nombre “tradicional”.

Una de las formas de secuestro político es la internacionalización o transformación de los problemas internos en problemas internacionales. No hay más que ver la proliferación contemporánea de organismos de todo tipo (UE, OIT, OMC, OTAN, FMI) que lo sirven todo ya precocinado y listo para el consumo, de manera que el político de turno no tenga otra cosa que referirse a lo que llega de un tinglado mundial que también parece tener vida propia. Así, las “recomendaciones” de la OMS sobre los diversos virus y pandemias mundiales son como las encíclicas de los Papas; están fuera de discusión.

En otros casos la política se solapa con la ciencia (o con una apariencia de ella). Es otro retorno a la vieja tecnocracia de los últimos años del franquismo. Así, en las últimas elecciones tanto Ciudadanos como Podemos acudieron a los “expertos” (Luis Garicano, Vicenç Navarro y Juan Torres) para elaborar su programa económico.

Pero si un país pone su política económica en manos de los universitarios, ¿para qué necesitamos a los partidos políticos? La sanidad pública es obra de los médicos, la política exterior de los diplomáticos, la militar de los generales… y así sucesivamente. No hace falta partidos políticos para nada; bastan los sucedáneos.

Los “expertos” se caracterizan porque son “apolíticos”, lo mismo que los jueces, como es bien sabido. Su tarea también es “apolítica” y consiste en poner determinados asuntos fuera del alcance del debate público: si alguien no tiene título universitario, tampoco tiene conocimientos, ni competencia para hablar de determinados problemas. Es mejor que permanezca callado. Es uno de los aspectos fundamentales de la dominación política: que el sometido se aperciba de su inferioridad frente al “experto” como el alumno del maestro.

Llega un punto en el que se pierde la costumbre de debatir, sobre todo acerca de ciertos asuntos, que se acaban convirtiendo así en “incuestionables”, en eso que llaman “cuestiones de Estado” precisamente porque el Estado no se puede cuestionar. Cuando alguien pretende introducir en el debate ese tipo de cuestiones es un “antisistema” o, como se decía antiguamente, un anarquista, alguien que quiere acabar con el Estado, con todos los Estados, con cualquier tipo de Estado, porque la burguesía no concibe otro Estado diferente al suyo.

En todos los Estados hay muchas “cuestiones de Estado” y muy pocos sucedáneos que se atrevan a tocarlas, e incluso a hablar siquiera de ellas. Hay regiones enteras del funcionamiento de un Estado de las que jamás se polemiza. Otras están declaradas como secreto “de Estado” para que nadie pregunte por ellas. Finalmente, las hay que están incluso criminalizadas: es un delito hablar sobre ellas o exponer un criterio diferente del oficial.

Son los viejos “arcanos” de los tiempos medievales, ese tipo de cuestiones que definen al Estado y, por extensión, a cualquier movimiento político dentro del mismo. Basta analizar el lenguaje con el que un movimiento político se refiere a una cuestión de Estado, para que se desnude a sí mismo. “Díme de lo que no hablas y te diré quién eres”.

Por eso cuando alguien viaja a otro Estado se queda sorprendido de que haya asuntos de los que allá nadie habla, o al revés, de que allá se hable con toda naturalidad de asuntos que en el país de origen nadie plantea.

Cuando alguna ciencia quiera medir el índice de democracia de un país, podrá recurrir a la cantidad y la calidad de las “cuestiones de Estado”. De paso le servirá también para medir el grado de servilismo de los sucedáneos políticos hacia el propio Estado.

La era del vacío ideológico absoluto, primera parte:
https://mpr21.info/2016/02/la-era-del-vacio-ideologico-absoluto.html

La era del vacío ideológico absoluto (3), ‘think tanks’
https://mpr21.info/2016/02/la-era-del-vacio-ideologico-absoluto-3.html

La guerra de Siria entra en una encrucijada muy peligrosa

El jueves Arabia saudí comunicó su decisión “irreversible” de desplegar fuerzas terrestres en Siria: “El reino está preparado para realizar operaciones aéreas y terrestres […] en el marco de la coalición y bajo el mando de Estados Unidos”, dijo Ahmed Assiri, portavoz del ministro saudí de Defensa.

Tal operación se llevaría a cabo de forma conjunta con Turquía y Bahrein. Ayer Mevlut Cavusoglu, ministro turco de Asuntos Exteriores, confirmó el anuncio: “Si existe una estrategia, entonces Turquía y Arabia saudí podrían participar en una operación terrestre”, afirmó, a su regreso de la conferencia sobre seguridad en Munich, donde evidentemente se ha tratado el asunto.

“Algunos dicen que Turquía es reticente a tomar parte en la lucha contra el Califato Islámico. Pero ha sido Turquía quien ha hecho las propuestas más concretas”, ha destacado Cavusoglu, citado en los diarios Yeni Safak y Haberturk. ¿Cuáles son estas propuestas concretas? El ministro no lo aclara.

Mientras tanto, en una sesión de la Asamblea, el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian habló de un “refuerzo de la cooperación” entre París y Ankara en materia de “investigación contra las redes de los grupos terroristas”. Y ha recordado que Turquía “pone sus bases militares a disposición de la coalición y contribuye al entrenamiento en su territorio de la oposición siria”.

Uno de los puntos negros es la seguridad de la frontera turca con Siria, que el ministro francés quiere reforzar, y que ha sido, por otra parte, “objeto de largas discusiones”, ha dicho a los diputados:

“Soy consciente […] de que la aviación turca interviene contra el Califato Islámico de manera minuciosa, pero también contra los kurdos del YPG, quienes igualmente atacan al Califato Islámico fuertemente y con mucho éxito […] Esta situación nos obliga a intentar hablar con todos los interlocutores. Por ello tenemos relaciones con el YPG y los turcos lo saben”, explicó Le Drian.

El jefe de la diplomacia turca anunció que Arabia saudí, “convertida en uno de los más estrechos aliados de Turquía”, enviará aviones de combate a la base aérea de Incirlik, la misma en donde han estado desplegados los A-10 Thunderbolt II estadounidenses y los Tornados ECR alemanes.

“Los responsables saudíes han llegado y han realizado un reconocimiento de la base. Por el momento, no está claro cuántos aviones serán desplegados”, ha afirmado Cavusoglu.

El sábado de la semana pasada Bahrein anunció que se uniría al despliegue de fuerzas terrestres en Siria, junto a saudíes y turcos.


También es importante consignar unas palabras del Primer Ministro francés, Manuel Valls, a la prensa alemana en respuesta a las de Medvedev sobre la Tercera Guerra Mundial. Después de asegurar que Francia no enviará fuerzas terrestres a Siria, matiza: “Actualmente las operaciones militares en Irak y Siria las lleva a cabo una coalición de varios países que forman tropas locales y las aconsejan. La ofensiva terrestre de esas tropas locales -y también de ciertos países árabes si quieren hacerlo- es decisiva”.

Francia vuelve a dar muestras de incoherencia. Para él la invasión de Siria por parte de Turquía, Arabia saudí y Bahrein no es una agresión militar contra un país extranjero. No sólo no se opone a ello sino que dice que puede resultar “decisiva”. Pero, ¿para quién?

La respuesta la dio el sábado de la semana pasada el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid Muallem, dijo que cualquier operación terrestre en Siria sin el consentimiento del gobierno de Damasco sería considerado como “un acto de agresión”.

En efecto, a pesar de la retórica que alude al Califato Islámico como si fuera un fetiche, es harto evidente que una ofensiva terrestre en Siria de estos tres países no tiene otro objetivo que el gobierno de Bashar Al-Asad. En el caso de Turquía, su objetivo es, además, la resistencia kurda.

Pero a diferencia de las invocaciones imperialistas, turcas y saudíes acerca del Califato Islámico, los rusos han aclarado que su operación militar en Siria está dirigida contra todas aquellas fuerzas armadas que combaten al gobierno de Damasco, por lo que un ataque terrestre saudí, turco y bahreiní es un declaración de guerra contra Rusia.


No cabe olvidar que la guerra de Siria es un choque dentro de ciertos límites pactados, aunque sea de manera implícita. Sin embargo, nadie puede estar seguro de que esos límites no se van a quebrar. Sobre todo Rusia. Para desplegar su aviación en Siria, Rusia ha advertido a Estados Unidos, Arabia saudí y Turquía de que no va a consentir que entreguen misiles antiaéreos al Califato Islámico, el Frente Al-Nosra ni ninguna otra milicia enfrentada al gobierno.

Por si acaso, al mismo tiempo que negociaba un alto el fuego en Munich, Rusia envió a Siria los nuevos Sujoi-35S, preparados para eludir misiles antiaéreos de cola, demostrando que no se fía de que esos tres países no den un paso adelante, otro más, en el equipamiento de los yihadistas.

Al fin y al cabo hay que hacer caso a lo que dice el portavoz saudí del Ministerio de Defensa: una invasión terrestre de Siria estaría dirigida por Estados Unidos. Ya lo sabíamos, pero es bueno que así se reconozca públicamente. Cuando Medvedev, el Primer Ministro ruso, habló de una guerra mundial derivada de una escalada bélica en Siria, no exageraba ni un ápice.

Es más, en su entrevista a la prensa alemana, además de Turquía y de Arabia saudí, Medvedev hablaba de “los americanos”, y la respuesta de esos “americanos” llegó de la mano de la misma prensa alemana: “La pretensión saudí de enviar tropas terrestres a Siria ha obligado a Estados Unidos a replantearse su apoyo a Riad”, escribió Die Welt.

En otras palabras, Estados Unidos no quiere que las aventuras saudíes les comprometan. Washington se retira de Oriente Medio, dejando a la región llena de huérfanos, incapaces de hacer nada por sí mismos. Países como Turquía o Arabia saudí, e incluso potencias como Francia, quieren pero no pueden. Es un caso de impotencia tanto como de torpeza. Ambicionan objetivos que no pueden alcanzar, y menos por sus propias fuerzas. Sobre todo si tienen frentes abiertos, como Yemen, que son incapaces de cerrar.

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