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Mes: octubre 2015 (página 3 de 12)

La tensión entre China y Estados Unidos sube de tono

Ayer la tensión entre China y Estados Unidos por el Mar Meridional de China se agravó cuando una fragata estadounidense navegó por aguas cercanas a las islas Spratly, disputadas por varias naciones asiáticas, tras lo cual Pekín convocó al embajador de Washington, Max Baucus, para advertirle que su país se reserva el derecho de actuar si este tipo de misiones continúan.

“Nos reservamos el derecho a tomar acciones futuras, pues debemos proteger la soberanía de China”, dijo Lu Kang, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, en rueda de prensa después de que el destructor lanzamisiles Lassen, escoltado por aviones de vigilancia de la Marina estadounidense, navegara varias horas dentro de las 12 millas náuticas (22 kilómetros) que rodean al arrecife de Subi, en las islas Spratly, archipiélago cuya soberanía se disputan China, Taiwán, Vietnam, Malasia, Brunei y Filipinas.

La ley marítima internacional permite que los países puedan reclamar hasta 12 millas náuticas de las aguas que rodean a su territorio.

Según el portavoz, China vigiló, siguió y advirtió sin éxito al navío cuando éste se acercó a esas aguas, una provocación que Washington venía anticipando desde hace tiempo y que no se prevé que sea la última.

Estados Unidos había anunciado desde hacía semanas que preparaba una provocación que agudiza las tensiones entre las dos potencias.

Tras la advertencia china, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, argumentó que “no se tiene que consultar a ninguna nación cuando estás ejerciendo tu derecho a la libertad de navegación en aguas internacionales”.

Añadió que la ley marítima no contempla como territorios soberanos islas artificiales como el arrecife Subi, que permaneció durante mucho tiempo sumergido hasta que Pekín inició un proyecto de drenado y construcción en 2014.

El trasfondo del asunto son las construcciones que Pekín lleva a cabo en las islas. El arrecife Subi tiene capacidad para funcionar como pista de aterrizaje y Washington sospecha que las obras tienen fines militares y no civiles, como asegura China.

El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, advirtió también a Estados Unidos que no debería crear problemas de la nada y añadió que Pekín envió formalmente una protesta a la embajada estadounidense en la capital china y también a través de su embajada en Washington.

“Las construcciones se realizan en nuestro territorio”, apuntó Yi, quien instó a la Casa Blanca a echarse atrás y abstenerse de futuras acciones.

El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, que reclama también la soberanía de parte de las islas Spratly, secundó el envío del buque de guerra de Estados Unidos y dijo que todo el mundo da la bienvenida a un equilibro de poder en la zona marítima que China prácticamente reclama en su totalidad, y que, según parece, seguirá siendo el escenario de las principales fricciones entre las dos potencias y de las enemistades entre China y sus países vecinos.

El sistema oficiando de ‘antisistema’

N. Bianchi

En los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado, se produjeron revueltas estudiantiles que llegaron a incomodar al «establishment». En Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos. las tres naciones más comprometidas contra el «telón de acero» (comunista), se estaba gestando algo que los líderes políticos no comprendían. Sus jóvenes más brillantes, los universitarios que dirigirían los destinos de sus respectivos países por la buena senda la próxima década, se habían transformado en unos radicales antisistema, sintagma hoy muy al uso. En los USA esta situación se agravó todavía más con las protestas contra la guerra de Vietnam (y los muchos desertores, cosa de la que apenas se informaba, que se iban al vecino Canadá, o te metían en la cárcel como al campeón de boxeo de pesos pesados Cassius Clay, futuro Muhammad Ali). Se estaba gestando un movimiento rebelde en el mismo corazón del «mundo libre».

¿Qué hacer? ¿Reprimir a quien, a fin de cuentas, eran sus propios hijos que, como se dice por estos pagos, les «han salido rana»? ¿Será un sarampión pasajero propio de adolescentes encelados? La solución, según algunos limas, no consistió en acabar con el movimiento a las bravas, sino en transformarlo, despojándolo de todo activismo político. Okey, pero ¿cómo? Pues desactivándolos metiendo de matute «filosofías» y conductas supuestamente disolventes con el «statu quo» convencional y el orden burgués ergo: aburrido; en una palabra: ser «antisistema». Lo que no está tan claro es quién propició  las demostraciones «antisistema», es decir, si no fue el propio «sistema» quién las promocionó creando lo que hoy llamaríamos una «disidencia falsa». Y aquí, lo sentimos, como «conspiranoicos» incurables que somos, amén de aguafiestas, dejamos caer que fue la CIA, por aquellos años, junto con los servicios secretos ingleses, quienes se pusieron «fashion» y manos a la obra creando la «New Age» (Nueva Era) y demás corrientes pseudoespirituales.

La finalidad de esta operación de largo alcance era introducir dentro del movimiento juvenil rebelde y travieso, o por qué no, revolucionario, tres nuevos elementos: las creencias esotéricas, mágicas y ocultistas; el consumo masivo de drogas y «petas» y -y aquí me juego el tipo, lo sé- la aceptación del nuevo sonido del «rock and roll».

¿Cómorrrrrr?, que diría Chiquito, que cuando escuchaba «Nights in White Satin» de The Moddy Blues, ¿estaba mordiendo el anzuelo que me tendía el «sistema» y yo dándomelas de melenudo rebelde y «antisistema»? Pues, a tenor de lo hasta aquí escrito, nos tememos que sí. ¿Y esto es grave, doctor? («what’s matter, doc»?) No es grave en tanto en cuanto no elegimos las condiciones sociales y medioambientales al nacer, pero peor sería ignorarlas con el tiempo, aunque la verdad sea desagradable. Que tampoco lo es tanto, ni mucho menos, al menos para quienes somos hijos del «Rhythm&Blues», lo mamamos y no renegamos. Podríamos decir que, si su intención era lavarnos el cerebro («brainwashing»), les salió el tiro por la culata a los aprendices de brujo. Aparte de que, como se dice ahora, es lo que hay.

Y lo que había era que sus planes parecieron tener éxito. La música rock se transformó en un fenómeno juvenil de masas; las drogas se convirtieron en algo habitual en las campus universitarios estadounidenses y las filosofías y sectas orientalistas -hasta los más jóvenes tendrán noticia de los «Hare Krishna» o el Templo del Pueblo y sus túnicas de color naranja-. Es la época de lo «contracultural», los grandes festivales de música, Woodstock, Wight, y, por supuesto, el movimiento hippie.

Se promocionaba, además, de la «cultura de los alucinógenos», a gentes como Alan Watts, un experto en religiones orientales y un defensor del uso místico del LSD con la finalidad de descubrir «nuestro yo interno». Watts también fue uno de los fundadores de la Pacific Foundation, la cual patrocinó a la WKBW en San Francisco y la -en la costa opuesta- WBAI-FM en Nueva York, las dos primeras emisoras de radio en promover el sonido rock and roll de los Rolling Stones, Los Beatles y Los Animals. Las mismas emisoras popularizarían luego al «acid rock» y el «punk rock».

Gregory Bateson, entre otros que irán saliendo en otra entrega, trabajó como antropólogo para la OSS, la agencia de inteligencia estadounidense anterior a la creación de la CIA. (como dato curioso diremos que, por ejemplo, el padre del actor Denis Hooper, que produjera con escasísimo presupuesto, dirigiera e interpretara, junto con Peter Fonda, Jack Nicholson y una impagable Karen Black, la mítica película de 1967 «Easy Rider», trabajaba -su padre, digo- para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), en China, precursora de la CIA, como ya se dijo. El pintor Jaspers Johns combatió contra la Corea comunista, por no hablar del «expresionismo abstracto» de Jacson Pollock tutelado y financiado por la CIA en los años 60 en plena «guerra fría» en el campo cultural ). Más tarde, Bateson, se haría cargo de la dirección de la clínica experimental de drogas alucinógenas del hospital de veteranos de guerra de Palo Alto, de donde saldrían los primeros ideólogos del «hipismo».

Pero, de todos, el más célebre y famoso, fue, sin duda, Timothy Leary (1920-1996) quien empezara su «carrera», digamos así para entendernos, como director de investigación psiquiátrica en la Fundación de la Familia Kaiser (1955-1958), y luego profesor de psicología en la Universidad de Harvard (1959-63). Asociado a Richard Alpert comenzó un programa en 1960 de investigación conocido como el Proyecto Harvard (en los EE. UU. , siempre que sale la palabra «Proyecto», es para echarse a temblar) Psilocibina fundado junto a Aldous Huxley, de quien trataremos posteriormente. El objetivo fue analizar los efectos de la psilocibina en seres humanos (los prisioneros de Concord y más tarde, los estudiantes -siendo él profesor- de la Andover Newton Theological Seminary, como suena) utilizando una versión sintetizada de la droga, entonces legal, de setas alucinógenas como la Psilocybe mejicana. Les expulsaron, aunque los alumnos sabían lo que pretendía, es
decir, no fueron meras cobayas. El compuesto se produjo de acuerdo con un proceso desarrollado por Albert Hofmann de Sandoz Pharmaceuticals, famosa para sintetizar LSD. Empezaba la psicodelia con Ginsberg y compañía que se unieron de buena gana a la «movida».

Hofmann descubrió por casualidad en un laboratorio de la Sandoz el ácido lisérgico en 1943, pero fue Leary el gurú del LSD siendo su mayor difusor en los años sesenta. Su lema: «turn on, tune in, drop out», o sea, enchúfate (enrróllate, diríamos hoy), sintonízate, (me va la marcha, tío, se diría hoy) y abandónate (déjate llevar, no te comas el koko, diríamos), esto es, la expansión de la mente (otros dirían «adulteración» de la misma mediante sustancias artificiales) El gran Frank Zappa diría, sin que se le hiciera mucho caso, que las drogas sólo sirven para esconderse, y a mí, (o sea, a él) «no me gusta ni esconderme ni la gente que se esconde». Quien lo diría del bueno de Zappa con esas pintas…

Leary se entusiasmó con la variante hedonista del producto que asoció pronto con conurbaciones místicas y orientalistas convirtiéndose, fuera del ámbito universitario, en el gurú, ya se dijo, de la cultura psicodélica. Escribió libros mezclando cuelgues con filosofía tibetana (algo siempre atractivo por lo «exótico»). Fue detenido varias veces y hasta Nixon le declaró «el hombre más peligroso de Estados Unidos». En 1969 se une a la protesta de John Lennon y Yoko Ono en la cama («bed-in»; «sit-in» serían las «sentadas» estudiantiles en los campus que llegarían al tardofranquismo) participando en la grabación de «Give Peace A Chance». No sabemos si «Lucy In The Sky With Diamonds» estaba compuesta bajo los efectos del LSD, pero los «Pretty Things» compusieron la más directa «LSD». O «The Seeker» (El Buscador) de los Who. O el musical «Hair» (cabello, pelo). O, apurándonos, el «Come Together» (vamos juntos) de Lennon como himno que acompañaba la campaña de Leary para gobernador de California teniendo como contrincante a ¡¡Ronald Reagan!!

Tiempos apoteósicos, donde fumarse un porro, un canuto, era lo más «in», y liberador. Pero el Sistema que fungía de «Antisistema» iba a suministrar la droga al hipismo, por ejemplo, mientras, por otro lado, lo desacreditaba y desprestigiaba asociando al hippy con un ser idiotizado y abúlico sobre la del joven comprometido con su tiempo, que era precisamente el objetivo («target»). Eso cuando no se les asoció a la imagen de un Charles Manson y su «familia» de aspecto «hippi» y desaseado asesinando a, en su jerga, «pigs» (cerdos) como la actriz Sharon Tate, esposa del director Roman Polanski. Igual la cosa da para una entrega más de este sin duda apasionante relato.

Buenas tardes.

Hoy en Jaén ‘Los internados del miedo’

Hoy 29 de octubre se celebrará un video-fórum en el local de la CNT de Jaén, calle Los Ángeles, número 3, a las 21’00 horas, en torno a la proyección del documental “Los internados del miedo” acerca del maltrato a la infancia en los colegios durante el franquismo.
Tras la guerra miles de niños y niñas fueron encerrados en internados. Eran colegios religiosos, orfanatos, preventorios antituberculosos o centros de beneficencia que se convirtieron en verdaderas cárceles para los niños.
Allí sufrieron abusos físicos, psíquicos, sexuales, explotación laboral o prácticas médicas dudosas. El documental destapa este pasado oculto y silenciado.
A diferencia de otros países católicos, como Irlanda, que han reconocido las violaciones y malos tratos a los niños confiados a su tutela, en España estos abusos no han sido nunca juzgados ni reparados.
Jaén, 29 de octubre
local de CNT
Calle Los Ángeles, núm.3
a las 9’00 horas

Más información:

Un documental desvela las torturas a menores en los internados del franquismo

¿Qué hacen los buques rusos junto a los cables de comunicaciones submarinos?

La semana pasada la ruptura de un cable submarino de telecomunicaciones entre Marsella y Annaba, en la costa de Argelia, dejó al país norteafricano incomunicado sin internet durante varios días.

Los cables submarinos son más sagrados que la mano incorrupta de Santa Teresa. A finales del siglo XIX los daños a los primeros cables que se tendieron bajo las aguas se convirtieron en el primer delito internacional que todos los Estados del mundo estaban obligados a perseguir.

La importancia de los cables ha crecido con las nuevas tecnologías digitales, hasta el punto de convertirse en un elemento estratégico. Las modernas fuerzas productivas dependen de ellos.

De ahí que los imperialistas vigilen estrechamente los cables submarinos. El domingo el New York Times expresó hasta qué punto se preocupan por ellos y por la proximidad a las líneas de los buques y submarinos rusos (*).

“El nivel de actividad rusa junto a los tendidos es comparable al de los tiempos de la Guerra Fría”, dice el Pentágono. El contraalmirante Frederick J. Roegge, comandante de la Flota de submarinos del Pacífico, manifiesta su preocupación por un posible sabotaje.

“Resultaría inquietante enterarnos de que un país trafica con los cables de comunicaciones”, declara William Marks, portavoz de la Marina, sin entrar en unos detalles que considera secretos.

En 1971 la Marina de Guerra de Estados Unidos descubrió en el Mar de Ojotsk, al norte de Japón, la existencia de un cable utilizado en las comunicaciones de la Flota del Pacífico de la Marina soviética.

El descubrimiento permitió al submarino Halibut escuchar los mensajes internos de los soviéticos en una operación de espionaje rocambolesca que se llamó “Ivy Bell”. La hazaña fue tan sustanciosa que Estados Unidos construyó un submarino de la clase Seawolf, el “Jimmy Carter” (SSN-23), para dedicarlo a tareas de espionaje naval exclusivamente.

La pregunta “¿qué hacen los buques rusos al lado de los cables submarinos?” queda así respondida: hacen lo mismo que el submarino “Jimmy Carter”. Pero el Pentágono cree que hay algo más que interceptar mensajes y sospecha que los rusos preparan sabotajes en aguas profundas, a un nivel que haría imposible la reparación del tendido de cables.

De esa manera la marina rusa sería capaz de incomunicar no sólo a la marina y al ejército de Estados Unidos, sino al país en su conjunto en casos de tensión diplomática o crisis grave.

Los rusos buscan los nuevos cables submarinos que utiliza la marina de Estados Unidos. Al Pentágono le preocupa, sobre todo, un navío ruso, el Yantar, que ha sido registrado como si se tratara de un “buque oceanográfico” dedicado a la investigación científica.

La Marina estadounidense no se lo traga. Creen que el barco dispone de pequeños vehículos submarinos con capacidad para cortar los cables de comunicaciones. Pero los vigilantes rusos son vigilados desde el espacio por los satélites americanos y, según dicen, los movimientos les resultan sospechosos.

(*) Russian Ships Near Data Cables Are Too Close for U.S. Comfort, http://www.nytimes.com/2015/10/26/world/europe/russian-presence-near-undersea-cables-concerns-us.html

En España hay que prostituirse con los caciques para encontrar trabajo

Una mujer de Ourense ha acusado al presidente de la Diputación Provincial, José Manuel Baltar, de haberla empujado a mantener relaciones sexuales a cambio de un puesto de trabajo fijo en ese organismo público. «Baltar me prometió una plaza fija si mantenía relaciones sexuales con él», dice en el escrito de denuncia presentado el 13 de octubre en la Fiscalía.

Los hechos a los que se refiere la denuncia se remontan a 2010. En aquel año, José Manuel Baltar aún no presidía la Diputación. Lo hacía su padre, José Luis Baltar, pero José Manuel ya sabía que el cargo llevaba su nombre; él iba a ser el heredero del «cacique bueno». Se haría con la Presidencia de la Diputación dos años después. Ya entonces, cuando aún no había accedido al cargo, Baltar se comprometió a dar un empleo fijo a la mujer.

La denunciante tuvo varios empleos eventuales en la Diputación (entre 2003 y 2009) y colaboró con el Partido Popular en la organización del Congreso de enero de 2010, en el que Baltar hijo vapuleó al candidato propuesto por Rajoy y Feijóo. Su relación con el cacique del PP se fue haciendo más cercana y no tardaron en llegar las primeras insinuaciones. Sin tapujos, Baltar empezó a subir el tono de sus mensajes.

Según el relato de la mujer, el cacique del Partido Popular la citó en la habitación 505 del Hotel Francisco II de Ourense. El contacto sexual tuvo lugar el 15 de marzo de 2010. Antes de esa noche el político preparó el terreno con una sucesión de mensajes en los que se insinuaba que su cita en la suite era el modo de celebrar que iban a trabajar juntos: «¿Te gusta el champagne? Celebramos que estaremos muy juntos. Chispas. Relax. Bs.»

La autora de la denuncia declaró que decidió acceder a la petición. «Me encontraba en una situación desesperada y pensé que si no iba a ese hotel nunca me darían el trabajo. No me siento orgullosa, pero pude quedar más veces y no quise».

En su denuncia ante la fiscalía la mujer señala que ha sufrido «una enfermedad muy grave de la que estoy en periodo de curación y me siento humillada por lo que considero fue un abuso de mi situación de necesidad para aprovecharse sexualmente de mí, con promesas de darme un puesto de trabajo en la Diputación o incluso en otro lugar».

Siempre a través de SMS el presidente de la Diputación de Ourense dio indicaciones a la denunciante para cerrar el encuentro en la suite 505. Ante las dudas de su invitada y el temor a ser vista o ser preguntada sobre su destino, Baltar escribe: «Nadie te lo preguntará… Si lo hacen dices el número de la habitación y punto… Con decisión al ascensor. No problem!».

La 505 es una de las tres suites con las que cuenta el Hotel Francisco II. Cuesta 120 euros la noche, desayuno y botella de champán incluidos.

Tras el encuentro sexual, José Manuel Baltar incumplió su compromiso y nunca llegó a contratar a la mujer. Es entonces cuando la denunciante empezó un periplo de años exigiendo el cumplimiento del pacto. A partir de ese momento grabó cada una de las conversaciones en las que le exigía el cumplimiento del trato: un puesto de trabajo en la Diputación que siempre parecía estar al alcance de la mano pero que nunca llegó a concretarse. 

La primera conversación se produce cuando Baltar espera todavía a que su padre le ceda el testigo al frente del organismo provincial. El político gallego se excusa en el control que tiene su padre de las contrataciones de la Diputación y promete que cuando acceda al cargo se encargará de cumplir su promesa.

En junio de 2012 el cacique hijo vuelve a hablar con la denunciante a la que recibe en su despacho. Han pasado cuatro meses desde su llegada al poder provincial y dos años desde la cita en la suite del Hotel Francisco II. El barón ourensano se jacta de estar más ocupado que Obama y se queja de los despidos que va a tener que impulsar por el ERE que afecta a la institución: «Tengo que echar a 130 tíos a la calle. A mí me van a joder porque todos son hijos de no sé cuantos, cuñados de no sé quien, hermanos de no sé que…» Aún así, mantiene su promesa y reconoce su poder para cambiar las notas de los exámenes de acceso a las plazas de funcionario.

La última de las conversaciones se produce ya en un tono encendido. Baltar se muestra molesto cuando la mujer denunciante le vuelve a recriminar sus incumplimientos en plena calle. Ella le echa en cara haber estado «prometiendo esto y aquello, cuando mandabas mensajes para acostarte conmigo». Baltar responde con rotundidad: «Eres tú la que está pidiendo. Si tú quieres algo, no la cagues. No hagas el ridículo y el gilipollas».

Fuente: http://www.eldiario.es/politica/Denuncian-presidente-Diputacion-Ourense-trabajo_0_445506077.html

Hitler y el gran muftí de Jerusalén

Ante el 37 congreso sionista mundial, celebrado el 20 de octubre, el Primer Ministro de Israel, Netanyahu, sostuvo que fue gran muftí de Jerusalén, Amin Al-Husseini, quien inspiró las matanzas de judíos cometidos por el el III Reich durante la Segunda Guerra Mundial.

Netanyahu tiene un rencor tan visceral hacia los palestinos que se ha pasado de rosca, inventándose una “historia” que ha provocado las protestas incluso de los propios investigadores judíos del Holocausto.

Mohammed Amin Al-Husseini es una figura prominente del nacionalismo palestino. Era hijo del muftí de Jerusalén, título de la más alta autoridad de la antigua Palestina, una región que perteneció al Imperio Otomano y sometida por los británicos tras la Primera Guerra Mundial.

La declaración de Balfour de 1917 definió los objetivos del imperialismo británico en Palestina: crear un “hogar nacional” para el pueblo judío, lo cual levantó los ánimos de los palestinos que vivían allí.

En 1920 los levantamientos palestinos contra el imperialismo causaron numerosas víctimas. Al-Husseini fue condenado a 10 años de cárcel, aunque luego los británicos le amnistiaron y le nombraron muftí de Jerusalén.

Cuando en cumplimiento de los planes imperialistas los judíos comenzaron a invadir Palestina, la lucha contra los británicos se transformó en una lucha contra los ocupantes judíos y Al-Husseini se puso a la cabeza del movimiento.

En 1936 se produjo otra revuelta palestina exigiendo la independencia y Al-Husseini tuvo que exiliarse en Irak, desde donde se trasladó a Berlín en 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, en la que los alemanes estaban enfrentados al mismo enemigo que los palestinos: Inglaterra.

A la causa palestina se le unía entonces una segunda causa: los imperialistas británicos habían aplastado al régimen nacionalista antibritánico de Rachid Ali Al-Gillani en Irak, que también se volcó pidiendo el apoyo de los alemanes.

En Berlín Al-Husseini se entrevistó personalmente con Hitler el 28 de noviembre de 1941, aunque la conversación no condujo a nada concreto. Hitler le dijo a Al-Husseini que Alemania pretendía la destrucción de los judíos que vivían en los territorios árabes sometidos al protectorado británico.

El muftí de Jerusalén trató de movilizar algunas milicias musulmanas para ponerlas a disposición del ejército alemán, pero no tuvo mucho éxito. Según algunos cálculos sólo llegó a reclutar 6.300 soldados procedentes de los países árabes, de los que 1.300 eran palestinos, sirios e irakíes. Los demás procedían del norte de África.

Por si alguien quiere hacer un uso demagógico de este dato, hay que añadir la otra cara de la moneda: hubo muchos más palestinos luchando en el bando contrario, en las filas del ejército británico, a pesar de los atropellos de los imperialistas en los territorios sometidos.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Al-Husseini fue detenido por los franceses y Yugoeslavia quiso juzgarle como criminal de guerra. Pero Francia le envió a Egipto, desde donde continuó luchando por la independencia de Palestina, hasta que en 1974 murió en Beirut.

Al-Husseini es una de las coartadas de los “historiadores” sionistas para justificar sus crímenes contra Palestina. Su tarea es la de suministrar la demagogia retórica de sujetos tan execrables como el Primer Ministro Netanyahu, que no es la primera vez que realiza declaraciones similares. En 2012 ya dijo que el muftí de Jerusalén era “uno de los arquitectos claves” del Holocausto, lo cual es absolutamente falso.

En el Memorial que Jerusalén tiene dedicado al Holocausto, Al-Husseini ocupa un espacio en un muro para dar la impresión de connivencia entre los crímenes nazis y la lucha palestina contra la invasión judía de sus territorios.

El momento elegido por Netanyahu tampoco es inofensivo. Coincide con los salvajes ataques que vienen padeciendo los palestinos, como en la explanada de Al-Aqsa, un lugar sagrado de los musulmanes que ha sido profanado varias veces.

Blackwater recluta mercenarios para combatir en Yemen

Es otro síntoma del fracaso de Arabia saudí en su agresión contra Yemen: después de la llamada de socorro a las tropas sudaneses, ahora recurren a los mercenarios de Blackwater, que llegan bajo la cobertura de militares colombianos.

Así lo ha denunciado el periodista yemení Abdallah Ben Amer en el sitio “Yemen Press”. Según Ben Amer los mercenarios ya actúan en Colombia como contratistas de seguridad por cuenta del ejército regular.

Blackwater es una empresa nacida en 1996 como una forma de privatización de las funciones tradicionalmente encomendadas al ejérecito.

Una de sus primeras intervenciones fue en la batalla de Faluya, durante la guerra de Irak.

El carácter criminal de la empresa quedó claro en abril de este año cuando un mercenario fue condenado a cadena perpetua y otros tres a 30 años de cárcel por haber provocado un tiroteo en 2007 en Bagdad que dejó 17 personas muertas.

Los mercenarios utilizaron rifles de francotirador, ametralladoras y lanzagranadas contra personas inocentes, mujeres y niños.

No ha sido el único revés legal. También fue condenado por exportación ilegal de armas, por lo que cambió de nombre hasta en dos ocasiones desde entonces: primero Xe y luego Academi.

Entre 2002 y 2012 Blackwater percibió millones de dólares en contratos privados del gobierno para proteger convoyes, edificios, instalaciones militares y funcionarios en países atacados por Estados Unidos.

Las cloacas del Ministerio del Interior siguen saliendo a la luz

La tarea de la policía es detener a los malos, lo cual va sobre ruedas… hasta que los malos son los policías. ¿Quién vigila al vigilante?

Es lo que ha ocurrido con la llamada “mafia china” (Operación Emperador), uno de esos nombres absurdos con que les gusta aparecer a los policías en las noticias para inflar su ego menguante.

En el despliegue de la policía contra la “mafia china” ocho de los que aparecen implicados son… policías. Pero como está por medio la Audiencia Nacional se pueden imaginar lo que han hecho los jueces: hacer la vista gorda precisamente con los policías implicados.

Entre ellos está Miguel Ángel Gómez Gordo que, a pesar de aparecer relacionado con un lugarteniente de Gao Ping, el juez Fernando Andreu archivó su asunto aprovechando el mes de agosto para que no se notara mucho.

El comisario general de Policía Judicial, José Santiago Sánchez Aparicio, máximo responsable de la lucha contra el crimen organizado y la corrupción, pidió personalmente el archivo del sumario contra el policía corrupto, a pesar de que no está bajo su mando.

Pero la cosa no ha quedado ahí. Además el Ministerio del Interior le ha ascendido al policía corrupto a inspector-jefe. Para que no le queden dudas a nadie.

El policía corrupto recibió más de 6.000 euros en regalos de Yong Ping, alias “Miguel el Calvo”, uno de los cabecillas de la “mafia china”. Entre los regalos había entradas para el estadio Santiago Bernabéu.

El mafioso también le cambió un billete de turista que tenía el policía para volver de un viaje a China por otro de primera clase.

El policía tiene un hermano, Andrés, que también es policía y guardaespaldas de María Dolores de Cospedal cuando era presidenta del gobierno autonómico de Castilla-La Mancha. Poco antes de la derrota electoral de Cospedal, reingresó en la Policía y cinco meses después le han condecorado con la Medalla al Mérito Policíal con Distintivo Rojo.

En una época de duros recortes del gasto público, la medallita le da derecho a una pensión de por vida con el 10 por ciento del sueldo.

Cuando dejó de ser guardaespaaldas de Cospedal, le destinaron a la Dirección Adjunta Operativa de la policía, donde trabaja con el comisario Carlos Santamaría Vilches del que ya hemos hablado en otra ocasión aquí:


Crónica de una confabulación policial

En la Dirección Adjunta Operativa de la policía también trabaja otro comisario, José Manuel Villarejo Pérez, célebre por múltiples y oscuros chanchullos, de los que hemos hablado aquí en varias ocasiones:

– El comisario Villarejo desata una guerra interna dentro de la policía
– El Ministerio del Interior sigue siendo una cloaca  


Eso sí: en la próxima campaña electoral todos los candidatos se llenarán la boca hablando de lucha contra la corrupción… ¿A qué corrupción se refieren?

Esos pueblos que oprimen a otros pueblos…

Tras la Segunda Guerra Mundial la ola descolonizadora dio lugar al nacimiento de la India que, más que un país, es todo un continente, un mosaico de castas, naciones y religiones, unas dentro de otras.

La dilatada lucha contra el colonialismo británico se prolongó tras la independencia, en cierta manera, convirtiendo a la India en uno de los motores del bloque de países no alineados que siempre mantuvo buenas relaciones con la URSS.

Pero la India también es una buena prueba de las carencias del nacionalismo burgués. Con la independencia la burguesía india no solucionó nada; cambió el problema de sitio.

Del seno de la India surgieron otros movimientos tan nacionalistas como el indio y opuestos a él. Por ejemplo, poco después de que la India lograra su independencia surgió Pakistán que, a su vez, logró su independencia.

No hay más que recordar las guerras de Cachemira para comprender que la independencia de la India no solucionó el problema nacional y la de Pakistán tampoco. Ambos países, poseedores de bombas atómicas, son enemigos mortales. El odio feroz de Pakistán hacia la India lo llaman el “síndrome bengalí”, que ha causado un millón de muertos y diez millones de desplazados.

Aunque tiene un nombre sicopatológico, dicho síndrome no tiene un origen neuronal sino político: lo nutrió el imperialismo británico. No es posible entender ningún movimiento nacional sin poner al descubierto las políticas de los imperialistas.

Pakistán es uno de esos países sin identidad propia. Busca en la religión algo que por sí mismo no tiene. Lo mismo que India, es otro mosaico de pueblos enfrentados al gobierno central de Islamabad a sangre y fuego. En 1971 ya perdió un pedazo al aparecer “Pakistan oriental” (Bangla Desh) y puede perder otros, como Baluchistán, donde hay un importante movimiento guerrillero.

Por reacción frente a la India, el gobierno de Islamabad se ha alineado históricamente siempre con los sectores más negros del imperialismo. No es casualidad que, lo mismo que en Oriente Medio, la reacción pakistaní se haya vestido con las ropas del peor islamismo. No tiene otras… salvo el ejército, la verdadera columna vertebral del Estado.

Desde la década de los setenta del pasado siglo, el ejército pakistaní emprende una profunda campaña de islamización del país para acabar con los movimientos independentistas locales y crear una unidad nacional ficticia.

Como en cualquier otra parte del mundo, en Pakistán los movimientos nacionales son una forma que tienen los imperialistas para repartirse el mundo y, como cualquier otro botín, los bocados siempre pueden ser más pequeños cada vez. Así se demostró en los Balcanes hace veinte años y se sigue demostrando hoy en Kurdistán.

La burguesía local esconde ese aspecto de la lucha nacional porque la independencia es la parte del botín que le corresponde a ella.

Pero bajo un internacionalismo de pacotilla otros también esconden que las naciones tienen un derecho legítimo a decidir su propio futuro y a independizarse.

En la opresión nacional hay dos aspectos fundamentales sin los cuales no es posible entender ni siquiera lo más elemental de la misma en la época imperialista en la que vivimos actualmente. El primero es que la lucha nacional no es más que la forma que adopta la lucha internacional en un punto geográfico determinado. El segundo es que la opresión nacional no es el problema de uno (el oprimido) sino el de dos (el oprimido y el opresor).

Un diputado americano de las Cortes de Cádiz, Dionisio Inca Yupanqui lo resumió así en 1810: “Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre”. Se lo decía a aquellos diputados españoles que tanto hablaban de libertad y de lucha contra la opresión, en nombre de las nuevas naciones americanas que querían su independencia.

En aquel momento España luchaba por la suya contra Francia. Quería su independencia pero no admitía la de las colonias americanas, que en algunos casos (Filipinas, Cuba, Puerto Rico) se demoró casi un siglo entero.

Como el problema nacional es internacional su única solución es también internacional y, por lo tanto, internacionalista, es decir, es una tarea que corresponde a la única clase social que tiene una dimensión internacional: la clase obrera.

Miércoles, manifestación por la amnistía en Bilbao

Manifestación por la amnistía
Bilbao, Plaza del Sagrado Corazón
miércoles 28 de noviembre, a las 6

En esta rueda de prensa, junto a quienes formamos parte del Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión, están participando trabajadores y trabajadoras, deportistas, personas del mundo de la cultura y miembros y representantes de distintos agentes sociales y políticos de Euskal Herria y de fuera de Euskal Herria. Quienes estamos aquí y también quienes aparecen en la lista que pondremos a vuestra disposición al final, coincidimos en la necesidad de reivindicar la amnistía y, por lo tanto, nos adherimos a la manifestación convocada para el 28 de noviembre a favor de la amnistía y compartimos la siguiente lectura:

Las razones que empujaron a las represaliadas políticas a la lucha, es decir, la opresión nacional y social, siguen vigentes y las refugiadas, deportadas y presas políticas no son una cuestión del pasado. Hoy en día siguen quedando unos 430 presos políticos, entre ellos varios a los que les quedan condenas de 30 años de cárcel. Otros, en cambio, siguen sin poder volver a casa porque podrían ser detenidos.

Estas personas son militantes políticas que están presas, deportadas o permanecen huídas por ser coherentes con lo que pensaban. Estos militantes son parte de una cultura política que lleva décadas viva y que aún mantiene miles y miles de seguidores. Por lo tanto, es fácil llegar a la conclusión de que mientras estas militantes no estén en casa libres el conflicto no estará resuelto.
    
Solo la amnistía puede dar una solución definitiva al conflicto que Euskal Herria vive con los estados, ya que para nosotros la amnistía, además de la libertad de presos, refugiados y deportados políticos, reúne la superación de las razones que son la fuente del conflicto, o lo que es lo mismo, la superación de la opresión nacional y social. La superación del conflicto y la desaparición de represaliados son dos caras de la misma moneda: mientras haya represaliados políticos no podrá darse por superado el conflicto y mientras haya conflicto no podremos garantizar que no haya más represaliados.

Por todo ello, queremos hacer un llamamiento a Euskal Herria a participar en la manifestación que partirá el 28 de noviembre a las 6 de la tarde (18:00) desde el Sagrado Corazón de Bilbo, para reivindicar la amnistía.

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