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Mes: febrero 2015 (página 9 de 10)

Podemos no es un partido político sino un anuncio de televisión

El impacto mediático y, sobre todo, televisivo, de Podemos ya está llegando a las Facultades de Ciencias de  la Información. ¿Cómo es posible que una organización política alcance el rango del famoseo político a las primeras de cambio? La pregunta tiene mucha más miga científica que el bosón de Higgs y será objeto de sesudas tesis doctorales en los años venideros.
El Foro de la Nueva Comunicación ha organizado una conferencia para analizar el binomio Podemos/televisión en el que ha intervenido Bieito Rubido, el director del periódico ABC.
Para explicar este tipo de fenómenos complicados es corriente recurrir a explicaciones sencillas, como  contaba el general Charles de Gaulle en sus memorias: «Al complejo Oriente Medio viajé con ideas simples».
En su conferencia Rubido no sólo destaca la desproporcionada cobertura que Podemos tiene en los medios, sino algo aún más significativo: que la misma procede de aquellos que no son precisamente «de izquierda». Dichos medios no se limitan a exponer los actos e intervenciones de los dirigentes del nuevo partido sino que van mucho más allá y el director de ABC habla de un «apoyo sin precedentes» por parte de los medios de «la derecha» a un movimiento «de izquierdas».
Dejemos pasar ese lenguaje absurdo del director de ABC. Olvidémonos también de si en este país existe algún medio de prensa que no sea de «derechas» o, como dice Rubido, que no tenga «capital de derechas». El meollo de la cuestión es que por primera vez en la historia aquí los sectores más reaccionarios del capital están apoyando a una organización que la mayoría cree que tiene algo de progresista.
El problema no es sólo que los medios estén mostrando al minuto todos y cada uno de los pasos de la organización, sino que es un verdadero apoyo mediático y, por consiguiente, político.
Dicho apoyo, además, no procede de su victoria en las elecciones europeas de mayo del pasado año, sino que es anterior, ya que la caverna fascista de Intereconomía ya llevó a Pablo Iglesias a sus tertulias antes de aquellas elecciones.
¿Cómo es posible que los fascistas estén patrocinando a Podemos? Al hacer este tipo de preguntas alguien se enojará pensando en los feroces ataques que lanza cada día la «Brunete mediática» contra dicha organización, así como políticos de contrastado pedigrí derechista, como Esperanza Aguirre.
Los que piensan de esa manera no se dan cuenta de que en la permanente farsa política que vive España, de unas elecciones a otras, nada fortalece más que uno de esos furibundos ataques cavernarios. Es como las vacunas, que te inmunizan con unos pocos y maltrechos virus. También Podemos ha ganado protagonismo con las continuas invectivas, sean verdaderas o falsas, procedentes de la «Brunete mediática».
El famoseo político ha engordado a Podemos con una receta infalible que todo estudiante de intoxicación propagandística conoce a la perfección: «no importa que hablen mal de tí, el caso es que hablen»; dicho con otras palabras: «ladran luego cabalgamos». El famoseo político y televisivo se alimenta de sí mismo. El caso es estar en el candelero. Cada minuto de televisión se cotiza a cientos de miles de euros, a pesar de los recortes, que hasta ahí no han llegado… todavía.
Si comparamos la dedicación con la que los medios fascistas miman a Pablo Iglesias y sus compinches en comparación con otras organizaciones, como UPyD, Vox o Ciutadans, caemos en la cuenta de la desproporción existente. La presencia de Podemos en la televisión es tan abrumadora como un anuncio publicitario.
En su conferencia Rubido reconoció que en los comités de dirección de todas las cadenas de televisión se imparte la orden de que Podemos tiene que aparecer «por la mañana, a mediodía y por la tarde», y el propio director de ABC dio fe públicamente de ello. Su explicación es porque de esa manera las emisiones ganan «uno o dos puntos» de cuota de pantalla, es decir, porque cuando enchufamos la tele los telespectadores queremos ver a Pablo Iglesias, a Monedero, a Errejón, a Echenique y a sus compinches, o bien porque queremos que nos hablen de ellos, aunque sea mal, para ponerlos verdes.
Aparte de esa, hay muchas más explicaciones que convergen en la misma dirección. Por ejemplo, hay quien asegura que «la derecha» apoya a Podemos porque así divide a «la izquierda», con lo cual se refieren fundamentalmente al PSOE, o bien porque, a diferencia del PSOE, que es una organización veterana acostumbrada a lidiar con los astados del PP, los de Podemos han demostrado ser unos membrillos. No cabe duda de que también hay algo de eso y, por consiguiente, de que la reacción sabe muy bien que el fortalecimiento de Podemos en las próximas elecciones va a ser el fortalecimiento del propio PP.
Volvemos a recordar una nuestras citas favoritas, que procede de Pérez Galdós: en España la política es una conjugación del verbo comer. El gran novelista canario lo decía por el electoralismo y la naturaleza cutre de la política de cortos vuelos que aquí se ha practicado siempre. También porque para muchos -vividores- eso que llamamos «la política» es una manera de vivir y de vivir -además- bien, de enchufar al cuñado en un cargo para toda la vida y cosas parecidas.
Como la fiebre, Podemos no es una enfermedad sino el síntoma de algo de lo que nadie habla, salvo ellos mismos, y en este aspecto les damos la razón: es consecuencia de una profunda crisis política, la crisis del Estado, del régimen edificado en 1978. Los fascistas les han puesto ahí para salvarles porque, en efecto, se han creído que tienen salvación. Lo aprendieron en 1978 y vuelven a repetir el experimento: utilicemos a «la izquierda» para salvar a «la derecha».
(La concepción garbancera de «la política» a la que se refería Galdós nos obliga a utilizar este estúpido lenguaje. Pedimos perdón por ello a nuestos lectores. No se volverá a repetir)

El PSOE se lava las manos como Pilatos

La Operación Púnica es una trama de corrupción de la que forman parte 51 políticos, concejales, funcionarios y empresarios que fueron detenidos en 2014. El saqueo de la propiedad pública alcanzó los 250 millones de euros en contratos municipales, especialmente en ayuntamientos de Madrid, que posteriormente eran blanqueados a través de un entramado de empresas.
La organización criminal estaba compuesta especialmente por militantes del PP. Uno de los principales implicados es Francisco Granados, antiguo dirigente del Partido de Rajoy en la Comunidad de Madrid.
Pero el dinero (negro) no conoce colores políticos, así que en el ajo también hubo algunos del PSOE que, como se ve, no estaba tan alejado del PP. Cuando la alcaldesa de Parla encontró 80 fichas de militantes del PSOE en el despacho del antiguo jefe de gabinete del alcalde, las verdaderas dimensiones de la organización criminal salieron a la luz.
Pero estamos en plena época de «lucha contra la corrupción» y las frases venden votos, por lo que tras el descubrimiento del papel de sus afiliados, el PSOE abrió una investigación interna que no ha durado mucho y parece, pues, que tampoco ha sido muy profunda: la acaban de cerrar.
La explicación es que de aquel listado que apareció en manos de los corruptos una parte correspondía a militantes que «encontraron trabajo» en la empresa que realiza el servicio de basuras en Parla.
El PSOE concluye que el manejo de esos datos no estuvo relacionado con los sobornos en los que están involucrados seis alcaldes de Madrid, el secretario del Instituto de Turismo, el antiguo alcalde de Cartagena, José Antonio Alonso, y el presidente de la Diputación de León, Marcos Martínez Barazón.
Entre las empresas involucradas en la red corrupta, la más destacada es Cofely, una filial de la multinacional francesa GDF Suez, que acaparó 160 de los 250 millones de euros en contratos públicos amañados. Tras la detención de José Martínez Nicolás, consejero delegado de la Agencia de Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid, el nombre de la empresa Indra también apareció como una de las beneficiarias.

Islamalgama, un paraíso para todos los públicos

Con motivo del 70 aniversario del campo de concentración de Auschwitz, un portavoz tan cualificado del imperialismo como la revista US Today publicaba esta caricatura que resume a la perfección el «totum revolutum» que tanto les encanta y con el que quieren encantarnos también a nosotros.
Es un lavado de cerebro. La caricatura muestra cómo la propaganda imperialista equipara al islam con el nazismo. En referencia al aniversario, el caricaturista pregunta si 70 años después no se repetirá otra vez algo como Auschwitz y la respuesta está en las palabras que pronuncia la calavera: «Dios es grande». El nazismo ha resucitado en el islamismo.
Además, el imperialismo ha re-convertido Auschwitz, lo mismo que el islam, en uno de esos comodines que se pueden utilizar según las necesidades propagandísticas del momento. Para el caso Auschwitz es sinónimo de muerte contra los judíos. Por lo tanto el imperialismo quiere que pensemos que la preocupación del nazismo fue la de matar judíos y que la del islam es exactamente la misma.
Moraleja: los judíos son siempre las víctimas y los islamistas (=nazis de hoy) son los victimarios.
En sí mismo el islam es otro «totum revolutum». Si se fijan en los distintivos verán que aparecen equiparados Isis, Al-Qaeda, Boko Haram y los talibanes, con Hezbollah y Hamas, los sunitas con los chiítas, los lacayos de Israel con los que se defienden de Israel.
El terrorismo islamista no sólo concierne a determinados grupos sino que es algo generalizado. Por eso en los distintivos también aparece «El Eje del Mal», integrado por países terroristas, como Irán.
Por supuesto, el islam en su conjunto queda asimilado a lo peor de lo peor en una asociación de ideas que se tiene que quedar grabada en la cabeza a todos los públicos: islam = extremismo, yihad… En definitiva, el islam es sinónimo de muerte.
Como ven, el imperialismo sigue de muy mal humor. ¿O les parece graciosa esta caricatura?

España ejercerá de gendarme de la OTAN

Desaparecida la URSS, la OTAN se quedó sin enemigos exteriores y se los tuvo que buscar en su propio interior. Así nació la «guerra contra el terrorismo», reconvertida ahora en «lucha contra el terrorismo», una tarea que parece más bien de tipo policial que militar.
A tales fines, la OTAN no puede prescindir de un país, como España, con una experiencia tan dilatada en machacar a su propio pueblo. Los gendarmes españoles son maestros en esas lides y la OTAN ha recurrido a ellos para que formen parte de la primera Fuerza de muy Alta Disponibilidad, una brigada que se formará en 2016 y que tiene como fin lograr a lo que califican como «una mayor seguridad euroatlántica».
La brigada recibe el nombre de VJTF (Very High Readiness Joint Task Force). Es la unión de cinco batallones internacionales procedentes de países como Alemania, Francia, Italia, Polonia, Reino Unido y España. Cada una de ellas ejercerá de forma rotatoria el mando de la VJTF en los Cuarteles Generales de Alta Disponibilidad de las estructuras de la OTAN para garantizar su operatividad durante los próximos años.
España será la primera en tomar el mando en el Cuartel de Bétera de esta brigada para mostrar así su total compromiso con la OTAN.
Todos estos batallones tienen como objetivo lograr una brigada que pueda actuar en un muy poco tiempo a todas las amenazas que se le puedan presentar a eso que llaman «seguridad euroatlántica».
Este plan parte de la Cumbre de Gales donde se formuló el Plan de Acción de Preparación. Pero este proyecto tiene aún mucho por delante: antes de que se pueda declarar operativa en la Cumbre de Varsovia de 2016, la brigada pasará por un proceso de preparación y certificación durante el 2015, aunque deberá estar lista para un posible despliegue.
Ya que estamos en vísperas electorales, es posible que en su programa electoral alguien (de esos «de izquierda») se acuerde de nuestra ilegal presencia en la OTAN. Se busca a alguien amante de la legalidad vigente, aunque sólo sea en el programa electoral (ya sabemos que estas cosas no pueden ir más allá). Ya ven. Aquí nos conformamos con muy poco.

No me río, doc

Nicolás Bianchi
Recostado en un triclinio bizantino de pórfido, expulsé gongorinos serventesios al doctor en parapsicología: «Vea, licenciado, no me río, ¿es grave? Quiero decir que veo teleseries cómicas en televisión y no me río y esto, lo sé, me vuelve atípico y atópico y distópico. Antes de que me diagnostique, Doc, le aclaro que siempre me sublevó la sensación de tener que reír forzadamente, como risa enlatada y eso me irrita, ¿qué opina, doc?»
Doc, impasible el ademán, como un camisa vieja, escanció vino templado, como se bebía en la Roma imperial, en un póculo (está bien escrito, no hagan gracieta fácil) -otros escancian versos- y le imploré un vademécum para que me humanizara, esto es, para que me devolviera la risa so pena de convertirme en Jorge de Burgos de U. Eco. Y Doc, freudiano, echó mano de estos viejos chistes de agárrate que hay curva y/o no te menees: «La crisis económica ha tocado fondo. Ahora, ¡a excavar!» Comí dos higos, bebí absenta, como un poeta simbolista, y escuché esto: «No hay por qué preocuparse, si sube el pan, comeremos solomillo».
Encajé el golpe bajo y contraataqué: «Yo quiero tanto a mi patria que la voy a poner un piso». Doc no se esperaba este boxístico uppercut en el mentón (de Manila) y atacó mi arco superciliar con ánimo de hacer sangre y parar la pelea pugilística: «Lo nuestro es una coproducción, ellos ponen la cara (y ni eso a las veces) y nosotros el culo». Y añadió: «Olvidemos para siempre aquella lucha entre hermanos… que ganamos nosotros» (se refería a la guerra civil).
Antes de hacerme el favor de suicidarme, me desahogué -sin mucha convicción, es cierto-: «El futuro siempre ha sido de los de siempre, mecagoendios!»
Doc, inmisericorde, me da este soplamocos noventayochesco y finisecular: «¡No valéis nada! A vuestra edad nuestros abuelos ya eran de la generación del 98». Esto último fue duro así que pedí saxífraga (iribarne), belladona y torombolo. Era el último deseo. Un pitillo no se podía. Antes de expirar, más menchevique que revolucionario, sin inspiración y con un hálito, voy y me pongo y digo, bravo y gallito: «No queremos limosnas, queremos un sueldo justo!» Y me contesta: «Mire, no tengo ganas de discutir, para usted la perra gorda»
¡¡La perra gorda !! Al fin me reí, tarde y sin entender nada.

La ocupación soviética de Afganistán (1)

Para el movimiento comunista internacional la ocupación militar de Afganistán que llevó a cabo el ejército soviético en 1979 es, después de la guerra de Corea, uno de los episodios más oscuros del siglo pasado, un alarmante síntoma de bancarrota. Unos lo interpretan como un deber internacionalista ante el llamamiento del propio gobierno afgano. Para otros es la mejor demostración del carácter imperialista (o socialimperialista) de la URSS. En cualquier caso, se trata del cómodo manejo de un cliché para salir del atolladero lo mejor posible.

La intervención soviética deriva del propio carácter del país, de su pertenencia al movimiento de los no alineados, así como de su inserción estratégica en Asia central junto con otro países, especialmente Pakistán.

Como todos los del Tercer Mundo, Afganistán surge en el pasado siglo como una creación artificial, con fronteras dibujadas por los imperialistas (línea Durand) que reparten a las poblaciones arbitrariamente y, por consiguiente, provocan un problema nacional, especialmente con los pashtunes. Ese tipo de problemas dividen a los países y los enfrentan con sus vecinos, por lo que son estimulados por las potencias imperialistas.

Además, Afganistán es “tierra de nadie”, una región que no es ni el Imperio Británico (India y Pakistán), ni el Persa (Irán), ni el zarista (Rusia, URSS). Su surgimiento explica las relaciones privilegiadas que mantuvo con la URSS desde la Revolución de Octubre:

a) el gobierno de Kabul contribuyó junto al ejército rojo en el aplastamiento de la contrarrevolución blanca y de los “basmaci” durante la guerra civil rusa, que en parte se desenvolvió en suelo afgano

b) Afganistán y la URSS firmaron en 1920 uno de los primeros tratados internacionales de la historia en los que se reconoce el derecho a la autodeterminación de las naciones

c) desde su fundación en 1955, Afganistán formó parte del bloque de países no alineados.

Casi en ese mismo momento se producen otros dos acontecimientos fundamentales: Pakistán se separa de la India y el imperialismo crea CENTO, una especie de OTAN en Asia central uno de cuyos puntales, además de Pakistán, es Irán, en donde es aplastada la revolución nacionalista de Mossadegh (Operación Ajax).

Durante la guerra fría Afganistán es un país atrapado y aislado por el imperialismo. Su único aliado es la URSS, que se encarga de mantener el Estado y, en particular, el ejército. Desde 1956 hasta 1978, la URSS proporcionó a Afganistán 1.265 millones de dólares en ayuda económica y aproximadamente 1.250 millones de dólares de ayuda militar. El 60 por ciento del comercio exterior afgano es con la URSS.

Lo mismo que su vecino, Pakistán es otro Estado artificioso que se separa de la India por motivos religiosos, al constituir su población con mayoría musulmana, mientras que comparte con Afganistán una parte de la población pashtún, lo que es motivo de fricciones entre ambos.

Frente a dos vecinos no alineados, India y Afganistán, Pakistán se convierte en el más fiel vasallo del imperialismo en Asia central cuyo ejército dispone, además, de un arsenal nuclear.

Frente a vecinos muy poderosos, el Estado afgano es débil y sobrevive volcado hacia el exterior y de espaldas a su propia población. La ayuda soviética y las ventas de gas sufragan los presupuestos públicos y crean una burbuja en Kabul, la capital, de clases urbanas separadas del mundo rural. En esa burbuja es donde se crea el Partido Democrático del Pueblo Afgano (PDPA), que agrupa a los medios más avanzados del país, a su vez estrechamente ligados a la URSS. Dicho partido es tan artificial como el propio país. Está radicalmente escindido en dos facciones: Jalq (“Nación”) y Parcham (“Bandera”). La primera es mayoritaria y de origen pashtún; la segunda es minoritaria y de origen darí.

Kabul no es más que una pequeña urbanización en medio de una sociedad feudal, rural y patriarcal, en la que, sin embargo, sobrevivía una organización de tipo comunal en la cual:

— el 80 por ciento de la población es analfabeta
— casi dos millones de habitantes son nómadas o seminómadas
— más de la mitad de las tierras no se pueden cultivar

La inmensa mayoría la población vive en la miseria. En 1972 se produjo una de las hambrunas más dramáticas de la historia, en la que murieron millones de personas.

En Afganistán, lo mismo que en muchos países del Tercer Mundo, la fragilidad del Estado convierte a los golpes palaciegos en la forma de relevar al gobierno. En 1973 uno de esos golpes sustituyó a la monarquía por la república, poniendo a la cabeza del Estado al general Mohamed Daud, provocando el primer flujo de exiliados políticos hacia Pakistán, como el tayiko Ahmed Shah Massoud y el pastún Gulbuddin Hekmatyar.

En un contexto de inestabilidad creciente, el 17 de abril de 1978 el gobierno asesina en Kabul a Ali Akbar Kaibar, destacado dirigente del PDPA, y una manifestación espontánea de más de 10.000 militantes de dicho Partido acaba en una redada policial en la que encarcelan a los dirigentes Nur Mohammad Taraki, Babrak Karmal y Hafizulá Amín. Temiendo que los asesinaran en masa, los militantes del Jalq en el ejército atacan el palacio presidencial, asesinan a Daud y el 28 de abril toman el poder.

Hafizullah Amin

Hafizullah Amin

Nur Mohammad Taraki es elegido Presidente de la República y Hafizulá Amín ejerce de primer ministro. Ambos son dirigentes de Jalq y ponen en marcha un programa avanzado de reformas democráticas:

— separan la religión del Estado
— inician una campaña de alfabetización en la que por primera vez en las escuelas se enseña en las lenguas nativas de los alumnos y asisten mujeres
— implantan la reforma agraria
— erradican los cultivos de opio
— eliminan los impuestos elevados contra la población
— legalizan los sindicatos
— imponen un salario mínimo
— promueven la igualdad de derechos para las mujeres: permiso de no usar velo, transitar libremente y conducir automóviles, abolición de la dote, integración de mujeres al trabajo y a estudios universitarios, así como a la vida política con cargos públicos (7 mujeres fueron elegidas al parlamento).

Se trata más bien de una declaración de buenas intenciones que de realizaciones inmediatas, especialmente en el campo, donde varias medidas encuentran una fuerte oposición.

Al mismo tiempo, el gobierno desata una intensa campaña represiva. Cuarenta de los generales y aliados políticos de Daud, entre ellos dos antiguos primeros ministros, son ejecutados. También hubo muertos, encarcelados y desaparecidos entre los fundamentalistas. La represión alcanza a Parcham, que fue perdiendo influencia y Babrak Karmal, su dirigente, tuvo que exiliarse en Praga.

El gobierno y Jalq están muy lejos de tener una línea política coherente. La política represiva parece más bien responsabilidad del primer ministro Amín, a quien Taraki delega una parte importante del poder. También hay evidencias muy sólidas de que Amín era un agente de la CIA desde sus tiempos de estudiante en Estados Unidos, lo que explicaría alguna de sus acciones al frente del gobierno.

A comienzos de los años sesenta Amín cursaba estudios de doctorado en la Universidad de Columbia y Winsconsin en una época en la que la CIA reclutaba sus agentes entre los estudiantes extranjeros. El presidente de la Asociación de Estudiantes Afganos en Estados Unidos, Zia H. Noorzay, trabajaba para la CIA y más tarde se convirtió en Ministro de Hacienda de Afganistán. Uno de los estudiantes afganos a quien Noorzay y la CIA trataron en vano de reclutar, Abdul Latif Hotaki, declaró en 1967 que un buen número de los funcionarios clave del gobierno de Afganistán que estudiaron en Estados Unidos eran de la CIA. Aunque se dijo que en 1963 Amin se convirtió en dirigente de la Asociación de Estudiantes Afganos, no se ha podido corroborar. Sin embargo, se sabe que, en parte, la Asociación se financió con dinero procedente de la Fundación Asia de la CIA, a la que Amín estuvo asociado.

El encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Kabul, Bruce Amstutz, se reunía frecuentemente con Amín. En circunstancias normales, esos contactos pasarían desapercibidos, pero había una guerra civil y, al mismo tiempo que hablaba con un contendiente, Estados Unidos armaba al otro bando. Amin también se reunía en secreto con Pakistán y China. El corresponsal de The Guardian, Jonathan Steele, escribió (1) que Amin reconoció haber recibido dinero de la CIA antes de 1978. El embajador británico en Moscú Braithwaite señaló que después de varias reuniones con Amin, incluso el embajador estadounidense preguntó a Bush padre, entonces director de la CIA, si le tenía en su nómina (2).

El 14 de febrero de 1979 un comando fundamentalista secuestra en Kabul al embajador de Estados Unidos, Adolph “Spike” Dubbs, antiguo embajador en Moscú, exigiendo la liberación de tres presos. Antiguo embajador en Moscú, a Dubbs le nombraron tras llegar el PDPA al poder para reconducir los acontecimientos. Más claramente: Dubbs empieza a dirigir los primeros planes de la CIA en Afganistán.

El secuestro es una provocación a la que se añaden varias circunstancias oscuras de varios personajes oscuros que el tiempo no ha logrado aclarar suficientemente. Tras la caída de la URSS los documentos desclasificados del KGB demuestran que:

— Estados Unidos pide al gobierno de Amín que negocie con los secuestradores
— el responsable del KGB en Kabul se opone y recomienda el asalto
— Amín se niega a negociar, ordena el asalto y los fundamentalistas asesinan al embajador
— la ejecución inmediata de los fundamentalistas asegura su silencio

En marzo cae el sha de Irán y Jomeini llega al poder. Al mismo tiempo, en Herat, una ciudad fronteriza entre ambos países, estalla una sublevación militar dirigida por oficiales fundamentalistas del ejército.

Para reprimir la revuelta, el ejército afgano recurre a la ayuda de los pilotos soviéticos. No fue tan sangrienta como la pintó la propaganda imperialista y los “historiadores”. La ciudad de Herat no fue bombardeada, ni hubo miles de víctimas afganas. El número total de bajas soviéticas parece no haber sido superior a tres.

Tras el levantamiento de Herat se amotinaron otras guarniciones. La inestabilidad era galopante y forzó al gobierno a reclamar a la URSS ayuda militar trece veces entre enero y setiembre. Todas las peticiones fueron rechazadas. Como explicó un funcionario soviético: “Hemos estudiado cuidadosamente todos los aspectos de esta operación y hemos llegado a la conclusión de que si nuestras tropas se desplegaran en el país, la situación en Afganistán no sólo no mejoraría sino que empeoraría seriamente”. No obstante, los soviéticos incrementaron el número de asesores y comenzaron a elaborar los planes de contingencia шторм333 (Storm333) para la utilización a gran escala de fuerzas terrestres.

Como respuesta a la intervención soviética, los imperialistas desencadenan la llamada Operación Ciclón, que refuerza su presencia en Islamabad (Pakistán), desde donde comienzan a organizar y entrenar a los talibanes. La escalada militar se inició, pues, bastante antes de la entrada del ejército soviético en diciembre de 1979. El consejero norteamericano de seguridad de la época de Carter, Zbigniew Brezinsky, reconoció que la intervención imperialista “empezó el 3 de julio de 1979 cuando el presidente Carter firmó la primera directiva sobre la asistencia clandestina a los oponentes del régimen pro soviético de Kabul” (3). En sus memorias el antiguo director de la CIA Robert M. Gates confirma que “la intervención de la CIA se produjo 6 meses antes de que las tropas soviéticas entraran en Afganistán el 24 de diciembre de 1979” (4).

La responsabilidad de Amín en el control del gobierno afgano se puso de relieve en setiembre, cuando ordena el asesinato de Taraki, lo que hizo cambiar de opinión a los soviéticos. A finales de diciembre la 40 División del ejército soviético con 80.000 soldados y 3.800 tanques y vehículos blindados penetra en el país. Su misión no era ayudar a Amin sino ejecutarlo. Al tiempo que entraban por el norte, tropas especiales atacan el palacio presidencial en Kabul. En una batalla larga y sangrienta, habitación por habitación, Amín fue finalmente acorralado y ejecutado.

Le sucedió Babrak Karmal, dirigente de Parcham recién llegado de su exilio en Praga, que puso en marcha una política errática.

(1) Ghosts of Afghanistan: The Haunted Battleground, Portobello Books, Londres, 2012.
(2) Afgantsy: The Russians in Afghanistan, 1979-89, Oxford University Press, 2011.
(3) Nouvel Observateur, enero de 1998.
(4) Duty: Memoirs of a Secretary at War, Alfred A. Knopf, 2014.

Corea del norte rompe las negociaciones con Estados Unidos acusándoles de mafiosos

En un comunicado que acaba de difundir la Comisión Nacional de Defensa, Corea del norte afirma que no ve la necesidad de seguir negociando con Estados Unidos, país al que ha acusa de actuar como un «mafioso».
«Ahora que la estrategia militar de los imperialistas mafiosos de Estados Unidos hacia Corea del norte se acerca a una etapa cercana a incitar una agresión, la respuesta justa del Ejército y el pueblo norcoreano se centrará en infligir los más amargos desastres a Estados Unidos», indica en el comunicado.
En el mismo critica a Obama por las nuevas sanciones contra Pyongyang y por decir que Corea del norte está destinado a hundirse, según ha informado la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
«Es la decisión del Ejército y el pueblo de Corea del Norte no seguir teniendo la necesidad de sentarse en la mesa de negociaciones con Estados Unidos, ya que [Washington] pretende acabar con la ideología [del país] y derribar su sistema social», agregan.
Así, ha advertido de que incrementará «su acción de repuesta justa» por todos los medios posibles, incluidos los medios «más pequeños, precisos y diversificados» de armas nucleares y sus capacidades de guerra informática.
«Estados Unidos ha de tener en cuenta que el tiempo de las pesadillas se acerca cuando tengan que hacer frente al una perdición final más desastrosa en territorio estadounidense», ha agregado la comisión, recalcando que el comunicado se ha publicado con la aprobación del máximo dirigente coreano Kim Jong Un.
Esta nueva advertencia se produce poco después de que Estados Unidos ofreciera un encuentro en una tercera nación, lo que fue rechazado por Corea del norte, que pidió que el mismo se celebrara en Pyongyang, propuesta rechazada por Washington.
En Pekín se está celebrando ahora una reunión entre los gobiernos de Corea del sur y China para analizar la posibilidad de reabrir las conversaciones a seis bandas sobre el programa nuclear de Corea del norte. El encuentro tendrá lugar apenas una semana después de que los jefes negociadores de Estados Unidos, Corea del sur y Japón se reunieran en Tokio para tratar el asunto.
Las conversaciones a seis bandas -en las que participan ambas Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia- permanecen suspendidas desde 2008, cuando Pyongyang abandonó la mesa de negociaciones.
Tras su tercera prueba nuclear en febrero de 2013 el gobierno norcoreano pidió el reinicio de las negociaciones sin condiciones previas.

En Andalucía Podemos relevará a Izquierda Unida como socio de gobierno del PSOE

La presidenta andaluza Susana Díaz ha optado por convocar elecciones autonómicas ahora porque las encuestas le dan un triunfo amplio. En voz baja los socialistas andaluces afirman que están cerca de la mayoría absoluta, pero sin llegar a ella.
La posibilidad de revalidar la presidencia cuando Podemos todavía no se ha organizado y cuando el PP está bajo mínimos, ha sido un móvil mucho más potente que la posibilidad remota de que Izquierda Unida rompiera el pacto a medio plazo, a pesar de las presiones que hubiera podido ejercer Alberto Garzón, candidato de IU a la presidencia del Gobierno y poco amigo de la coalición con el PSOE.
Las dos primeras encuestas publicadas después de la convocatoria de elecciones para el 22 de marzo no dan del todo la razón a Susana Díaz en su decisión de anticipar las elecciones andaluzas porque, aunque presagian la victoria del PSOE, no lo hacen con la rotundidad que cabría esperar a la vista de la anticipación electoral.
El sondeo de Sigma Dos publicado otorga al PSOE el 34,7 por ciento de los votos (43-45 escaños), frente al 30,2 por ciento del PP (39-42), al 15,6 por ciento de Podemos (17-19) y al 8,2 por ciento de IU (5-7).
La encuesta de Gad 3, muy semejante a la anterior, otorga al PSOE el 36,4 por ciento de los votos (43-36 diputados), frente al 32,7 por ciento del PP y al 13,5 por ciento de Podemos (15-17 diputados). También en este caso el declive del bipartidismo se confirma: si en 2012, PP y PSOE llegaban al 80,1 por ciento de los votos, ahora apenas alcanzarían el 69,1 por ciento.
Estas encuestas dibujan la posibilidad de pactos con sorpresas. La mayoría absoluta en el parlamento de 109 escaños está en 55 diputados, por lo que el PSOE no la alcanzaría ni aun reproduciendo su alianza con IU. Para establecer comparaciones, conviene recordar que el PSOE obtuvo en las elecciones autonómicas de 2012 el 39,5 por ciento de los votos, por lo que perdería ahora más de cinco puntos.
Lo mas probable es que Susana Díaz tenga que gobernar en minoría, con dos pactos posibles: el pacto PSOE-Podemos y la gran coalición PSOE-PP, un milagro por la que rezan Bonilla y sus secuaces.
Pero los milagros no existen. En circunstancias normales, la alianza PP-PSOE, aparte de resulta muy difícil de justificar para los respectivos electorados, sería letal para el PSOE. Basta recordar lo que le ha ocurrido al Pasok griego tras su alianza con Nueva Democracia.
Por lo tanto, no hay nada nuevo sino un intercambio de cromos. Más de lo mismo. Podemos va a desempeñar en Andalucía el papel de socio de gobierno que Izquierda Unida venía desempeñando hasta ahora. ¿Qué es lo que cambia?

Cuatro años de cárcel por el desalojo de los okupas de Can Vies

Tras los juicios celebrados en Barcelona la semana pasada, los tribunales han impuesto penas de entre ocho meses y tres años y nueve meses de cárcel a cuatro condenados por el desalojo a finales de mayo de 2014 del centro okupa de Can Vies, del barrio de Sants de la capital catalana. Las movilizaciones se prolongaron a lo largo de toda la semana.
De los cuatro condenados, a Quim el Juzgado Penal 28 le impone la pena más alta, tres años y nueve meses de cárcel, por atentado a agente de la autoridad por lanzar una botella de cristal a un mosso d’Esquadra que impactó en su escudo. Le aumentan la condena por el uso de un instrumento peligroso y un disfraz, al ir tapado con una bufanda.
En diversas sentencias el juez ha condenado a un año de cárcel a Sebastián y a Paula por los delitos de atentado a agente de la autoridad; a ocho meses de cárcel a Arturo por resistencia a la autoridad, y ha absuelto a Arturo de los desórdenes por los que estaba acusado.
El incidente con Quim se produjo durante los disturbios en la calle de Sants, cuando tiró la botella «de cristal grande» contra uno de los agentes uniformados que estaba a unos veinte metros; diez minutos después fue detenido en la calle Galileo.
Sebastián estaba sobre las 23 horas del 29 de mayo en la calle Creu Coberta lanzando piedras contra un cordón policial y luego en la calle Rei Martí colocó al menos un contenedor a modo de barricada para impedir el paso de los furgones policiales; al ser detenido, mostró «una fuerte oposición, dando golpes con los puños y patadas contra los agentes que pretendían detenerlo», dice la sentencia.
El mismo día y sobre la misma hora, Paula estando junto a unas 15 personas en la calle Watt, lanzó una piedra contra un mosso de paisano «con la intención de herirlo», según la sentencia que la condena a un año de cárcel.
La noche anterior Arturo estaba en el cruce de rambla de Badal con Constitució huyendo de los furgones policiales. Fue alcanzado por uno de los agentes y se opuso a su detención «dando golpes al mencionado policía, cayendo ambos al suelo y siendo finalmente reducido».

Impunidad para unos, cadena perpetua para otros

Ayer se produjeron dos acontecimientos simultáneamente que muestran el funcionamiento implacable de la ley del embudo, que es como una ley de leyes que rige en las sociedades de clase.
El primero nos lo han pasado por delante de las narices todas las televisiones: Rajoy y Pedro Sánchez firmando al alimón una reforma de las leyes penales para imponer la cadena perpetua contra los terroristas, que ahora es una palabra muy cercana al yihadismo. Es casi lo mismo.
La segunda no ha tenido foto: la Audiencia Nacional archivó la petición de la Asociación Pro Derechos Humanos para que se detenga a 19 antiguos ministros franquistas acusados por los tribunales argentinos de crímenes cometidos durante la dictadura.
Una vez más los medios sólo nos cuentan la mitad de los acontecimientos para inculcarnos lo que tenemos que pensar al respecto: el franquismo no es terrorismo y el yihadismo sí lo es, o bien que ambos son variedades del terrorismo, pero éste es más importante que aquel, o mata más.
Cuando los medios sólo nos muestran una parte de la realidad ya no sabemos ni en qué mundo vivimos. Podríamos seguir contando incongruencias de ese ghetto que es la Audiencia Nacional. Por ejemplo, el mismo juez que archiva la petición de extradición de los 19 criminales franquistas, el señor Velasco, acusa a más de 50 presos de pertenencia a una organización criminal, los Ángeles del Infierno, detenidos en Mallorca.
La noticia tampoco ha salido en la tele porque los angelitos no son yihadistas sino motoristas. ¿Por qué no aumentar las penas también a los motoristas?, ¿por qué no aprobar una ley contra los terroristas que circulan en moto y en bandadas?, ¿y a los moteros que son lobos solitarios? «Por toda Alemania, los investigadores han detectado un incremento del número de contactos entre las bandas alemanas de motoristas y los militantes neonazis», decía Der Spiegel (*).
Los ministros franquistas eran los ángeles de un infierno muy singular. No sabemos si se tatuaban los biceps; lo que es seguro es que tenían tatuada su alma y esa debe ser la nueva patente de corso. La Asociación Pro Derechos Humanos calificaba de «escandaloso» que la policía española no hubiera puesto a los sanguinarios ministros a disposición de los tribunales argentinos, pero hay algo aún más escandaloso, si cabe: ¿por qué no los ha puesto a disposición de los tribunales españoles?
Es sencillo de explicar: porque en España el franquismo es como el cierzo; nunca fue considerado como un crimen sino como una parte de la historia. Cuando en noviembre del año pasado la sección argentina de Interpol pidió de forma «urgente» la detención de los 19 criminales, su homóloga en Madrid protestó ante la Secretaría General con sede en Lyon, que aceptó la reclamación.
A partir de entonces los papeles empezaron a cambiar de oficina, desfilando de una a otra y aumentado su volumen cada vez con más papeles. El tiempo pasa. El Ministerio del Interior lleva el expediente a un despacho de la Fiscalía porque saben que es una institución ajena e incompetente para tramitar y ejecutar las órdenes de detención.
¿Por qué cambian de sitio los papeles? Porque llevándolos a un departamento judicial, el gobierno se lava las manos como Pilatos. Eso es cosa judicial, o sea, depende de funcionarios «independientes».
La orden de detención argentina afecta Martín Villa, ministro de Gobernación (Interior), a Utrera Molina, que es suegro del exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, a otros políticos de la dictadura, exmiembros de las Fuerzas Armadas, ex jueces y hasta un antiguo ginecólogo.
También aparecen los ex ministros Antonio Carro Martínez (ministro desde 1974 a 1975), Licinio de la Fuente (vicepresidente del Gobierno entre 1974 y 1975), José María Sánchez Ventura (ministro en el último gobierno franquista), Alfonso Osorio García (ministro de presidencia entre 1975 y 1976) y Antonio Barrera de Irimo, quien falleció el pasado septiembre.
Los tribunales argentinos acusan a Utrera Molina, Licino de la Fuente, Carro y Barrera de haber convalidado con su firma la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich en 1974. La hermana del último condenado en el garrote vil en España es una de las querellantes de la causa.
A Rodolfo Martín Villa le consideran responsable de la matanza cometida en Vitoria el 3 de marzo de 1976, en la que cinco trabajadores fueron asesinados por la policía y hubo más de cien heridos, muchos de ellos por armas de fuego.
Al ex ministro de Presidencia Antonio Carro le acusan de convalidar la sentencia de muerte de Puig Antich y de los últimos fusilamientos del régimen franquista el 27 de septiembre de 1975 en los que fueron asesinados José Humberto Baena Alonso, José Luís Sánchez Bravo Sollas, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot «Txiki» y Ángel Otaegui Echeverría.
Contra Sánchez Ventura se dirige por haber firmado las sentencias de muerte de los últimos fusilamientos del régimen franquista, al igual que contra Fernándo Suárez, mientras que Osorio está acusado por su responsabilidad por la muerte de los trabajadores de Vitoria.
Además de estos cargos políticos, la querella se dirigía contra antiguos miembros de las Fuerzas Armadas, auditores del Cuerpo Jurídico del Ejército o un médico ginecólogo acusado de sustracción de menores. Los tribunales argentinos quieren capturar a Antonio Troncoso, coronel auditor del Cuerpo Jurídico Militar, Carlos Rey, antiguo capitán auditor del cuerpo jurídico del Ejército, y a antiguos miembros de las Fuerzas Armadas, Jesús Quintana, Jesús González, Ricardo Algar, Félix Criado, Pascual Honrado, Jesús Martínez, Benjamín Solsona y Atilano del Valle.
Además, buscan a Abelardo García, denunciado por el caso de Flor Díaz Carrasco quien busca a su hermano desaparecido en el Hospital Municipal de La Línea de la Concepción el 6 de noviembre de 1967 donde trabajaba como médico ginecólogo.
La Audiencia Nacional ya había rechazado la extradición del torturador Antonio González Pacheco «Billy el Niño» y el capitán de la Guardia Civil Jesús Muñecas.
La denuncia interpuesta en abril de 2010 por múltiples víctimas y sus familiares afirma que los crímenes ocurridos desde el 17 de julio de 1936 constituían un plan sistemático y planificado de «aterrorizar a españoles» por su ideología y de sustracción de menores.
Así funciona la ley del embudo. España está llena de fascistas con nombres y apellidos que nos han aterrorizado a la población durante décadas con sus crímenes, pero a Rajoy, Pedro Sánchez y la Audiencia Nacional eso no les preocupa nada. Lo que buscan son los crímenes que aún no se han cometido; y si no los encuentran se los inventarán.
(*) German Investigators Worried: Growing Links Seen Between Hells Angels and Neo-Nazis, 5 de enero de 2009, http://www.spiegel.de/international/germany/german-investigators-worried-growing-links-seen-between-hells-angels-and-neo-nazis-a-599507.html

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