La web más censurada en internet

Mes: febrero 2015 (página 5 de 10)

Judaísmo y sionismo

Nicolás Bianchi
Imaginemos que estamos en Tel Aviv animando a un equipo español de baloncesto, no importa quién, frente al Maccabi en algún campeonato europeo. Probablemente no sabremos que Tel Aviv, significa «Monte Primavera» en hebreo, aparte de ser una ciudad artificialmente creada a la occidental manera. O que el Maccabi es el equipo de los «Macabeos» (salen en el Antiguo Testamento), a quienes el nacionalismo sionista tiene, porque así conviene, por héroes frente a hordas helenizantes (como la defensa numantina de Masada frente a los romanos) y el judaísmo tradicional, por ejemplo y por su parte, los jaredím, esas personas que vemos por la tele con levita y tirabuzones dizque «ultraortodoxos», considera que la derrota es fruto del pecado y de no cumplir con los preceptos de la Torá. Supongamos ahora que, viendo el partido en el Nokia Arena -significativo nombre del antiguo Yad Eliyahu o «Mano de Elías»-, que así se llama el estadio del Maccabi, me pregunto quién me rodea: ¿jasidistas o meramente israelíes o «demasiado judíos» como los jaredíes? ¿Judíos reformistas (protestantes), laicos o sionistas? Es un error pensar la «sociedad israelí» como una especie de «macizo ideológico». Un rabino (los rabinos no son curas ni sacerdotes, eso no existe en el judaísmo ni tampoco en el mahometismo) tradicionalista escribió: «Se ha convertido a los árabes en una suerte de enemigo universal del pueblo judío. Esto es completamente falso. Judíos y árabes vivían en paz unos con otros hasta que los ingleses, y después los sionistas, consideraron que convenía a sus intereses sembrar la discordia».
Hoy vemos, desde la izquierda, al menos la consecuente, el sionismo como la fase superior del terrorismo de Estado contra el pueblo palestino. Y así es. Sin embargo, los orígenes del sionismo, a finales del siglo XIX, fueron socialistas y provenientes del Imperio ruso de la época de los zares. Ellos fundaron el artificial Estado de Israel desuncidos del «yugo del cielo». El judaísmo es una religión que basa todo en el mesianismo y la redención. No se creen una nación y menos un Estado -aunque la mayoría de los judíos alemanes en la época nazi se sentía alemana-. Los jaredím -que aquí pasarían por extrema derecha- ni llevan la estrella de David ni mandan a sus hijos a la guerra lo que, para los sionistas, obviamente, les convierte en «colaboradores» del enemigo, o sea, de casi todo el mundo. Para ellos, la Torá(h) reemplaza a la tierra física y se transverbera en el «territorio nacional». George Steiner dirá que El Libro (el Antiguo Testamento, no el neotestamentario paulinotarsiota) es la patria de los judíos. Esto, para el sionismo, es una antigualla. El sionismo, vienen a decir los Netanyahu de hogaño, es modernización y secularización. No dicen que son ateos porque es «políticamente incorrecto». Dicen querer ser una nación como las demás y liberar su país… colonizándolo con judíos de todas partes, los últimos los daneses a llamado de Netanyahu tras el atentado de «falsa bandera» del otro día en Copenhague. El sionismo es occidente (como el Maccabi de baloncesto o el Happoel más, por ejemplo, que el Anorthossis chipriota), democracia, partidos políticos, elecciones, libertad de expresión, ciertas dosis de corrupción para elevar la tirada de los periódicos y seguridad… antes que la justicia, como lo quería Goethe. El tradicionalismo judío y/o judaico es suprahistórico: pactaron con Dios -Yahvé, Jehová- y por eso son el «pueblo elegido» (chosen people) aunque, ojo, no se consideran los más guapos, todo hay que decirlo.
Mi conclusión es esta: se la pasaron esperando la llegada del mesías y lo que llegó fue la Historia, o sea, el Leviatán-Mesías (a los cristianos les llegó la Iglesia, algo peor) moderno, es decir, el Estado sionista de Israel.

¿Les suena de algo el triple crimen de Chapel Hill?

A Craig Stephen Hicks sus vecinos musulmanes le exasperaban. Eran tres estudiantes jóvenes que se llamaban Deah Shaddy Barakat, de 23 años, Yusor Mohammad, de 21, y  Razan Mohammad Abu-Salha, de 19. Dos de ellas, que eran hermanas, utilizaban hiyabs. Es posible que eso le exasperara aún más.
El martes de la semana pasada los mató en una localidad de Carolina del norte llamada Chapel Hill con la impronta de una ejecución sumaria: disparos a la cabeza de cada una de sus tres víctimas.
La esposa del asesino dice que fue «una disputa entre vecinos». Para la policía el asesino actuó impulsado por la rabia a causa de una plaza de estacionamiento.
Pero, ¿es normal en Estados Unidos que alguien mate a sus vecinos por un problema de aparcamiento?, ¿a todos ellos?, ¿disparando a la cabeza?
Hagamos la pregunta en sentido simétrico: ¿qué hubiera dicho la policía si la actuación hubiese ocurrido a la inversa? Los titulares de prensa serían: un acto terrorista, un crimen islámico (otro más), son gente agresiva, intolerante, violenta…
Es posible, lector, que ésta se la primera noticia que tiene del triple crimen de Chapel Hill. Si hubiera ocurrido a la inversa, su información estaría al mismo nivel de saturación que el reciente crimen de Copenhague.


El asesino ha reconocido a la policía que con anterioridad había tenido roces con sus vecinos cuando llevaba un arma en el cinturón.

El padre de las dos jóvenes musulmanas asesinadas, Mohammad Abu-Salha, recuerda que su hija Yusor Mohammad le comentó alguna vez: “Papi, creo que él nos odia por ser quienes somos”. Luego criticó durante a los medios de intoxicación, que “bombardean al ciudadano estadounidense con el terrorismo islámico, islámico, islámico, y hace que la gente aquí nos tenga miedo y nos odie y nos quiera fuera. Así que si alguien tiene un conflicto contigo, y ya te odia, recibes una bala en la cabeza”, dijo.
Al día siguiente del crimen unas 2.000 personas acudieron a una vigilia con velas por las víctimas en el campus universitario donde estudiaban. Varias personas que les conocían hablaron de su generosidad mientras los amigos recordaban gestos de amabilidad que los fallecidos tuvieron con otras personas a lo largo de los años.
Dos de las víctimas, Barakat y Mohammad, eran recién casados que ayudaban a los sin techo y recaudaban dinero para ayudar a los refugiados sirios en Turquía. Se conocieron cuando ayudaban a dirigir la Asociación de Estudiantes Musulmanes en la Universidad del Estado de Carolina del Norte, antes de que él comenzara sus estudios avanzados de odontología en Chapel Hill. Mohammad, que se graduó en diciembre, tenía previsto unirse a su esposo en la facultad de odontología en otoño.
Los asesinatos alimentaron la indignación de las personas que culpan a la campaña antimusulmana de los medios. Hemos pasado de los odiosos crímenes a los crímenes de odio, y la ofensiva no para. Hace un par de días en Houston los terroristas le prendieron fuego a un centro islámico con bidones de gasolina. El twuit de un bombero exortaba a sus colegas para que no apagaran el incendio, de manera que el centro se consumiera completamente en llamas, como así ocurrió.

Mucha gente, incluida la policía, dice que el motivo del crimen le importa poco. ¿Qué más da? El caso es que los tres jóvenes de Chapel Hill están muertos. ¿No?

Si así fuera, así debería ser en todos los casos, no sólo en algunos. Si los motivos (religiosos, raciales, nacionales) no importaran, ¿a qué viene tanto agobio con el yihadismo?, ¿por qué los parlamentarios españoles se disponen a aprobar una ley a marchas forzadas?
¿Serán los jueces españoles capaces de diferenciar entre el yihadismo y una disputa por la plaza de aparcamiento? Depende de quién cometa el crimen y quién sea la víctima. Por lo tanto, si cuando conduces eres propenso a montar follones a la mínima y tienes un Corán guardado en el armario de tu casa, ya sabes lo que tienes que hacer: prende fuego al Corán y coloca en su lugar la Epístola de San Pablo a los Corintios.

Los polvos del rey han salido muy caros

Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la amante del rey Juan Carlos, amasó una gran fortuna durante su estancia de diez años entre las sábanas de las alcobas reales españolas.
Cuando conoció al rey de España, Corinna no tenía ningún tipo de patrimonio relevante. En 2013 la hicieron abandonar España, pero no se fue con las manos vacías. Según datos en poder del gobierno, se fue con 30 millones de euros cobrados por unos «servicios» prestados, no se sabe bien si a España o a su Jefe de Estado.
Se tuvo que marchar por presiones de destacados capitalistas autóctonos a quienes debía sangrar abundantemente cada vez que querían ver al rey vestido en traje de faena. Se fue con ese dinero pero con la prohibición de volver a España.
«Nadie va a reclamar ese dinero. Nada fue ilegal; en todo caso, poco ético. Era dinero de comisiones por el AVE de Arabia Saudí, por las renovables, del fondo hispano-saudí…», publica la revista Interviú, que además añade que todos sus movimientos y «trabajos» en España los denominaba gestiones «delicadas».
Según informaciones que están en manos del gobierno, tan solo un año después de conocer al monarca fundó una empresa de consultoría internacional llamada Apollonia Associates en unos momentos en los que no tenía ningún patrimonio relevante.
Los servicios de inteligencia explicaron a la revista que se habrían abierto dos cuentas en Suiza a nombre de «Identidades Operativas» un nombre falso pero con documentación española totalmente legal. Por norma general este tipo de procedimientos se utiliza para espías encubiertos.
El dinero era destinado a dos bancos desde donde era controlado por un bróker que era el encargado de hacerle llegar el dinero a la princesa Corinna. Así el dinero no deja rastro y si un juez tratara de seguir las huellas, no encontraría nunca ningún pago a nombre de la princesa Corinna.
Hay otro problema añadido: como el rey vuelva a ligar lo llevamos crudo porque sus polvos los paga el Estado con los impuestos públicos ya que que el rey sigue siendo el rey, aunque no sepamos de qué ni de quién. ¿El rey de España, ¿el rey del polvo?
España es una monarquía bicéfala. Tenemos dos reyes y si en la Casa Real todos tienen la misma líbido, es fácil que el Palacio de la Zarzuela se llene de niños y pretendientes llamados a la suceder a la Corona.

Grecia no debe 26.000 millones de euros a España

Es posible que Usted haya oido muchas veces frases, o sea mentiras, como éstas en los medios de intoxicación:
“Los españoles les prestamos 26.000 millones, y yo no soy partidario de perdonárselos; que nos los devuelvan, porque nosotros también los necesitamos” (Esteban González Pons, portavoz del PP en el Parlamento Europeo).
“Hay 26.000 millones de euros prestados y España tiene que velar por ese dinero, que es de todos los españoles. Yo creo que cualquier político responsable lo que quiere es que ese dinero se recupere” (Luis de Guindos, ministro de Economía).
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, da una tercera cifra, 32.744 millones de euros, que no coincide con las anteriores y sostiene, además, que si España no hubiese prestado ese dinero a Grecia podrían haber aumentado “las prestaciones un 50 por ciento o aumentar las pensiones un 38 por ciento”.

Las cifras que facilitan estos farsantes no coinciden porque son falsas. España no le ha prestado a Grecia ni 26.000 ni 32.744 millones de euros. Ni Grecia nos debe ese dinero.

España le prestó a Grecia exactamente 6.659,48 millones de euros en 2010 y 2011. El resto, unos 19.600 millones de euros, es dinero que le prestaron determinados buitres y especuladores financieros para hacer un negocio usurario.
Lo que ocurre es que el gobierno avaló ese préstamo, es decir, no puso ni un céntimo de esos 19.600 millones, pero se comprometió a pagarlos en caso de que Grecia no pagara a los buitres. Por lo tanto, ni hemos prestado 26.000 millones de euros ni obviamente los podemos recuperar porque nunca han sido nuestros.
Es posible que tengamos que pagar una parte de esa cantidad si Grecia finalmente logra aplicar una quita en su deuda pública. Pero ese dinero no se lo habremos dado a Grecia sino a una pandilla de buitres autóctonos.
Por lo tanto, lo que Ustedes se deberían preguntar es: ¿por qué el gobierno avaló esos préstamos?, ¿no sería más correcto pensar que a quien avalaron fue a los especuladores españoles?, si a ellos el negocio les ha salido mal ¿por qué nosotros debemos pagar otra vez los platos rotos?

El Punto 10 de los acuerdos de Minsk-2

Según el Punto 10 de los nuevos acuerdos de Minsk recientemente firmados, las partes se comprometen a retirar del frente las fuerzas extranjeras y el armamento pesado. Este acuerdo plantea dos problemas. El primero es la supuesta presencia de tropas rusas combatiendo justo a las milicias de Lugansk y Donetsk, que el gobierno de Kiev estima en 10.500 efectivos. El segundo es el anuncio de Estados Unidos del envío de una batallón de 600 instructores de la 173 Brigada Aerotransportada del ejército americano para entrenar a las fuerzas armadas ucranianas.

No cabe duda de que este punto se va a convertir en la manzana de la discordia, a la vista de la persistente propaganda, tanto del gobierno de Kiev como de sus amos en Washington. Durante una conferencia de prensa a Poroshenko se le vio blandiendo en público, tanto pasaportes rusos capturados en el frente, como fotografías que “demostraban” que el gobierno de Ucrania lo que combate es un extraño “expansionismo ruso” al que le debe su existencia como país.

Por lo demás, es casi aburrido insistir en que tanto los pasaportes como las fotos eran falsos, que la OSCE ha reconocido que no hay tropas regulares rusas combatiendo en el Donbás y que el jefe de Estado Mayor ucraniano Viktor Muzenko también lo ha confesado así, lo cual confirma que en esta guerra quien cuenta la verdad es Rusia y quienes mienten son los de siempre y, por consiguiente, las sanciones económicas contra Rusia se fundamentan en una farsa de Estados Unidos y la Unión Europea.

La pregunta es de cajón: si los rusos no tienen tropas en el frente del Donbás, ¿qué es lo que están obligados a retirar? Un asunto apasionante, sin duda.

Pasemos al segundo aspecto de la cuestión, que es peliagudo por una razón obvia: porque el anunció del envío de tropas de Estados Unidos a Ucrania se producía justamente en el momento en el que se firmaban los acuerdos. Desde entonces una serie de dudas nos recorren la cabeza. Las compartimos con Ustedes.

Se nos ocurre que la Casa Blanca estaba al corriente de los térmnos del acuerdo, a pesar de lo cual mantiene su decisión de enviar las tropas como un órdago a la mayor. Para ello puede argumentar que el 173 Batallón Aerotransportado no es una unidad de combate sino de entrenamiento. También puede decir que tiene un acuerdo con un Estado soberano, Ucrania, que así se lo ha pedido, con lo cual transmite la responsabilidad del asunto a uno de los firmantes que desde el principio se va saltar los acuerdos a la torera, o bien cabe otra posibilidad ridícula: que Ucrania pida a Estados Unidos que no necesita al Batallón porque tiene un acuerdo de paz, por lo que debe cancelar su envío. En caso contrario, la presencia de tropas americanas en Ucrania habilita a los rusos para que hagan lo mismo: enviar otro batallón de instructores a las Repúblicas Populares de Donets y Lugansk, cuya existencia consagran los acuerdos como verdaderas autoridades políticas locales con derecho a disponer de milicias armadas.

Supongamos ahora lo contrario, por absurdo que parezca: la Casa Blanca no conocía los términos del acuerdo y se atuvo a compromisos previos de envío de tropas a Ucrania. Sin embargo, el gobierno de Kiev no ha rectificado para decirles a los gringos que ya no las necesita porque ha llegado a un acuerdo.

El caso es que tanto Ucrania como Estados Unidos se han metido en un atolladero y van a tener que elegir entre los acuerdos o las tropas, aunque lo más probable es todo no sea más que otra provocación más del imperialismo y pretendan hacer valer dos cosas incompatibles, los acuerdos y la burla, que es lo más probable.

Conociendo a Victoria Nuland, que es quien mueve los hilos de la guerra en Washington, desde aquí apostamos por la última hipótesis, por lo que sólo nos quieda ver la cara que ponen Merkel y Hollande cuando se enteren de la última jugarreta. ¿No son ellos los garantes de los acuerdos firmados?

En Irak los paracaidistas relevarán a la Legión

El jueves el general Juan Cifuentes, jefe de la Brigada Paracaidista “Almogávares VI”, aseguró que todo apunta a que «relevaremos en el segundo semestre de este año a la Legión» en Besmaya (Irak). No hay confirmación oficial aún, pero el general Cifuentes así lo espera porque así ha venido siendo hasta ahora según el ciclo de disponibilidad de las Fuerzas Armadas.
Ahora ya nadie justifica la intervención militar en Irak con la demagogia «humanitaria», como ocurrió al principio. Los paracaidistas relizarán en el centro de entrenamiento de Besmaya, que los españoles comparten con los estadounidenses, idéntica misión de adiestramiento de las Fuerzas de Seguridad Iraquíes que ya están desarrollando casi 200 legionarios al mando del coronel Julio Salom desplegados desde primeros de febrero como parte de la aportación española a la coalición internacional que tiene invadido Irak.
El general Cifuentes aseguró a un grupo de periodistas, convocados en la Base Príncipe de la BRIPAC en Paracuellos del Jarama con motivo del próximo aniversario (23 de febrero) del primer salto paracaidista de Ejército de Tierra en 1954, que «tengo cola en mi despacho de gente que quiere ir». De hecho, los paracaidistas «están en prealerta». El general no aclaró si el deseo de los paracaidistas de acudir a Irak es desinteresado o, por el contrario, tiene su origen en los pluses de peligrosidad y la enorme diferencia de sueldos que ocasiona.
Según el general Cifuentes la Brigada Paracaidista cuenta con personal capacitado para desarrollar esa misión de adiestramiento que ya han realizado en Malí con 100 hombres hasta el mes de noviembre. «Es una nueva modalidad de empleo para el que hay que seleccionar a personal que sepa enseñar lo suyo, gente con idiomas y bien preparada». Además, «tendrán que recibir una preparación específica para saber enseñar lo suyo y enseñarlo en inglés»
Los «boinas negras», que según su general al mando, «donde se desenvuelven bien es en operaciones», sólo tienen en este momento un hombre destinado en Somalia, y están a la espera de nuevos cometidos. Dado que la instrucción específica de los 200 paracaidistas que relevarán a los legionarios en Besmaya lleva entre cuatro y seis meses, se prevé que la confirmación oficial del relevo no tarde en llegar.
Como ven, los soldaditos españoles, con boina o sin ella, ya están por todo el mundo. ¿Qué se les habrá perdido?

Los fascistas ucranianos rechazan los nuevos acuerdos de Minsk

Dmytro Iaroch
En su perfil de Facebook el máximo dirigente de Pravy Sektor, Dmytro Iaroch, ha escrito que su organización rechaza los acuerdos «de paz» firmados el jueves en Minsk y amanzó con que sus unidades paramilitares en el este de Ucrania continuarán los combates «según sus propios planes».
En su declaración el fascista Iaroch afirma que todo acuerdo con las milicias de Novorrosia, a las que califica como «terroristas», no tiene fuerza de ley, contradice la constitución ucraniana y, por consiguiente, los ucranianos no están obligados a cumplirlos.
Si el ejército recibe la orden de cesar la actividad armada y retirar las armas pesadas de las regiones orientales, los paramilitares de Pravy Sektor «se reservan el derecho de continuar la guerra», asegura Iaroch.
La organización paramilitar de Pravy Sektor, añade este nazi ucraniano, continúa desplegando sus efectivos y reservando unidades para formar y sostener logísticamente al personal, corrdinando sus actividades con el mando militar el ejército ucraniano, las unidades paramilitares del Ministerio de Defesa y del Ministerio del Interior.
Rechazando en redondo la iniciativa alemana y francesa, el fascista Iaroch declara que el presidente Poroshenko debería acudir a Estados Unidos o a Inglaterra «que llevan una política anti-Kremlin».
A petición de la policía rusa, Dmytro Iaroch tiene una orden internacional de busca y captura de Interpol desde julio del pasado año.
La organización fascista Pravy Sektor que dirige es una coalición que se formó tras las movilizaciones del año pasado en Kiev.

West is west

Acostumbrados como estamos a los clichés de Hollywood, la épica del western (las pelis «del oeste» gringo) sólo muestra aspectos parciales del legendario Far West (Lejano Oeste). Tipos e hipotipos atípicos como el gunman o pistolero, ya sea en su vertiente patológica y solitaria o como caballero andante medieval tan bien encarnado por Clint Eastwood («Clin Ísvu», para los castizos de raza). Nada que ver con la auténtica historia de los míticos cowboys, quienes, para empezar, eran malos tiradores. El «salvaje oeste» (wild west) ni era tan «salvaje» ni tan del «oeste». Los pistoleros profesionales procedían del Este, como (Wild) Bill Hickock o Butch Cassidy (el Paul Newman de «Dos hombres y un destino»).
Haremos un inciso para decir que Billy the kid (Billy el niño) era un enfermo mental, Jesse James un tacaño pervertido, Wyatt Earp, usurero y ladrón amén de proxeneta en Dodge City y «Bat» Masterson un «fantasmón» cobarde que le daba a los pordioseros con su bastón y se hizo imprimir 22 víctimas imaginarias en la culata de su colt: las «muescas». «Doc» Hollyday no era médico, sino dentista y tuberculoso. Estos son los «héroes», aparte de Daniel Boone, Davy Crockett, Kit Carson, Jim Bowie y demás que solamente existieron en el celuloide -poblando y colonizando nuestra infancia a los que ya peinamos canas- siendo su vida real pura anécdota y pretexto para engranar la parca «historia» de EE.UU. En España tienen al Cid y a Guzmán el Bueno.
En realidad, no puede hablarse de un tipo genuino de cowboy, ya saben, rudo, zafio, sucio y amante de la bronca. Lo primero que hacían al llegar a una ciudad era ir al barbero (barber shop), lavarse y comprar ropa. Y, luego, irse de farra, eso sí, después de largas jornadas por las inmensas praderas. No todos bebían ni jugaban ni montaban números. Incluso daban la paga a «su chica», quien la tuviera, pues eran solterones empedernidos y su salario no les daba para formar un hogar. Los vaqueros eran gente de gustos diversos. Como los humanos que se encuentran en sociedades creadas súbitamente, estaban convencidos de que cada uno es responsable de sí mismo y del modo como conduce su existencia, o sea, si te va mal, te jodes, tú te lo has buscado, haber seguido el ejemplo de Zaplana, que este sí que es listo de cojones. O listillo. Algo típico del puritanismo (los católicos son puritanos sin saberlo, y los puritanos ni saben que lo son) calvinista protocapitalista: ayúdate a ti mismo y el cielo te protegerá. Aún así, no soportaban -volvemos a los vaqueros- las leyes ni nada que reglamentara su libertad individual. El cowboy era el individualista más perfecto que el modo de vida americano (american way of life) haya jamás producido. Su único código de honor era «vive y deja vivir» (live and let live, y no live and let die, vive y deja morir, de la película bondiana con música de Paul MacCartney con que se queda el personal). Y jamás disparar a un hombre desarmado o no darle oportunidad de defenderse, pero muy lejos de los peliculeros duelos.
Estos hombres, que habían cortado todos los lazos con su familia, quien la tuviera, para vivir en la soledad de un microsistema exclusivamente masculino, tenía, a ver, sus urgencias sexuales. Su punto de vista respecto a la sexualidad no era cuáquero ni meapilas. Para ellos, esta necesidad – recordemos el bromuro que se metía en el rancho de los que hacían la «mili» en Hispanistán – era la más natural de todas y no veían ninguna razón válida para negarse, y menos mortificarse, la satisfacción de tener en cuenta el sexo del compañero. Lo mismo que no se privaban de comer, beber, cantar y bailar entre ellos. Si era posible, las relaciones sexuales se daban con mujeres, pero cuando el oficio obligaba a que grupos exclusivamente masculinos permanecieran aislados en regiones apartadas, tenían lugar entre hombres, o sea, como los espartanos. Y sin ninguna afectación afeminada, lo que un cowboy jamás toleraría. Igual que ver maltratar a una mujer, algo insoportable para él, por ser propio de cobardes, de poca «hombría».
La libertad individual, la confianza en sí mismos y la lealtad a los compañeros, aparte de una filosofía panteísta pegada a los indios, eran sus lemas. La silla de montar su tesoro (como hoy las llaves del coche, que si las pierdes te cagas en lo más barrido). Una cosa es el cine y otra la historia. Aquella película de hace unos años, Brokeback Mountain, de Ang Lee, que trataba de las relaciones homosexuales entre dos rudos vaqueros, se acercaba pelín a la realidad de las cosas en aquellas condiciones y circunstancias.

Fue Estados Unidos quien ordenó el asesinato del Che

En un nuevo libro titulado Who killed Che? (¿Quién mató al Che?) dos investigadores estadounidenses ofrecen nuevas pruebas que confirman que Estados Unidos ordenó el asesinato del Che. Así se refleja en varios documentos secretos.
Sus autores Michael Ratner y Michael Steven Smith ponen de relieve el papel de la CIA en el asesinato del dirigente guerrillero en 1967. La mitad de la obra lo componen los documentos que los autores obtuvieron recurriendo a la Ley de Libertad de Información.
Con ellos los investigadores ofrecen nuevas evidencias que desmienten la versión imperante según la cual el mítico revolucionario fue ejecutado unilateralmente por orden del entonces presidente de Bolivia, René Barrientos Ortuño, cuyo Gobierno respondía a los intereses de Estados Unidos.
“A pesar de los tachones, la documentación revelada demuestra que el Che fue apresado, herido y asesinado por la CIA, un crimen de guerra aprobado por el Gobierno de Estados Unidos”, enfatizó Smith, uno de los autores, en una entrevista con Amy Goodman (*).
Nacido en Argentina en 1928, Ernesto Che Guevara se hizo conocido en todo el mundo como uno de los principales dirigentes de la Revolución Cubana de 1959 que derrocó al dictador Fulgencio Batista apoyado por Estados Unidos.
Después de participar durante un período en la dirección del nuevo gobierno cubano, el Che se propuso despertar la actividad revolucionaria a escala internacional, hasta que el 8 de octubre de 1967, fue capturado por las tropas bolivianas que trabajaban con la CIA y ejecutado fríamente al día siguiente.
“El argumento del gobierno estadounidense fue ‘Los bolivianos lo hicieron; no pudimos hacer nada al respecto’. Eso no es cierto”, sostiene Smith, uno de los autores. Toda la operación la organizaron Walt Whitman Rostow y la CIA para la Casa Blanca. Rostow trabajaba para el presidente Johnson. Era el asesor de seguridad nacional.
“Estados Unidos quería al Che muerto porque esa era la manera de acabar con el fervor revolucionario en América Latina y en el mundo”, concluye Smith.
(*) http://www.democracynow.org/2012/2/7/who_killed_che_how_the_cia

Varios guardias civiles condenados por tráfico de drogas en Cádiz y Ciudad Real

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a un guardia civil de Ceuta a un año de prisión por formar parte de una red de tráfico de drogas. El cometido del guardia civil, natural de Melilla pero destinado en Ceuta, era preparar las lanchas donde se transportaba la droga.

La sentencia se impone por un delito cometido en 1999 en el que estaban implicadas siete personas -cuatro de ellas ceutíes- por formar una organización de tráfico de sustancias estupefacientes.

Los cabecillas de la red han sido condenados a un año y diez meses de prisión mientras que el guardia civil ha sido condenado a un año de cárcel y 600.000 euros de multa como cómplice de la red ilegal.

Los hechos ocurrieron el 8 de noviembre de 1999 y en el transcurso de la operación los acusados desembarcaron 578 kilos de hachís en una playa de Algeciras (Cádiz), siendo detenidos por la Policía Nacional.

El guardia civil detenido preparaba los motores y las lanchas en las que se transportaba la droga desde Marruecos o Ceuta a las costas peninsulares.

La condena contra un guardia civil es la segunda que se produce esta semana cuando el Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta dictó una sentencia condenatoria de un año y dos meses de prisión para otro guardia civil de Ceuta, detenido con 197 gramos de resina de hachís en su poder, por un delito contra la salud pública.

El guardia fue detenido en junio de 2010 por agentes antidroga de la Compañía de Ceuta cuando desembarcaba en la ciudad procedente de Algeciras (Cádiz) con 197 gramos de hachís en su poder, según la sentencia.

Lo mismo ha ocurrido en Ciudad Real, cuya Audiencia Provincial ha condenado a dos hombres, uno de ellos un guardia civil destinado en el cuartel de Almadén, por tráfico de drogas. La pena es de sólo dos años y medio de cárcel por la comisión de dos delitos.

El primer condenado, un civil, aceptó los hechos durante el juicio ya que le incautaron 144 gramos de cocaína, mientras que el guardia civil destinado en Almadén ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por dos delitos, el primero de complicidad en el tráfico de drogas y otro más por revelación de información relevante.

Los hechos se remontan a diciembre de 2007, cuando los vecinos de la localidad presentan varias denuncias contra un grupo de delincuentes del que formaban parte otra serie de personas que también han sido condenadas ya por estos hechos en ocasiones anteriores.

El guardia civil, al que unía su común afición a la caza con varias personas del grupo, se dedicaba a avisar al resto de las actuaciones de sus compañeros del cuerpo para evitar que fueran detenidos en la operación que se había puesto en marcha.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies