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Día: 15 de febrero de 2015 (página 1 de 1)

Los fascistas ucranianos rechazan los nuevos acuerdos de Minsk

Dmytro Iaroch
En su perfil de Facebook el máximo dirigente de Pravy Sektor, Dmytro Iaroch, ha escrito que su organización rechaza los acuerdos «de paz» firmados el jueves en Minsk y amanzó con que sus unidades paramilitares en el este de Ucrania continuarán los combates «según sus propios planes».
En su declaración el fascista Iaroch afirma que todo acuerdo con las milicias de Novorrosia, a las que califica como «terroristas», no tiene fuerza de ley, contradice la constitución ucraniana y, por consiguiente, los ucranianos no están obligados a cumplirlos.
Si el ejército recibe la orden de cesar la actividad armada y retirar las armas pesadas de las regiones orientales, los paramilitares de Pravy Sektor «se reservan el derecho de continuar la guerra», asegura Iaroch.
La organización paramilitar de Pravy Sektor, añade este nazi ucraniano, continúa desplegando sus efectivos y reservando unidades para formar y sostener logísticamente al personal, corrdinando sus actividades con el mando militar el ejército ucraniano, las unidades paramilitares del Ministerio de Defesa y del Ministerio del Interior.
Rechazando en redondo la iniciativa alemana y francesa, el fascista Iaroch declara que el presidente Poroshenko debería acudir a Estados Unidos o a Inglaterra «que llevan una política anti-Kremlin».
A petición de la policía rusa, Dmytro Iaroch tiene una orden internacional de busca y captura de Interpol desde julio del pasado año.
La organización fascista Pravy Sektor que dirige es una coalición que se formó tras las movilizaciones del año pasado en Kiev.

West is west

Acostumbrados como estamos a los clichés de Hollywood, la épica del western (las pelis «del oeste» gringo) sólo muestra aspectos parciales del legendario Far West (Lejano Oeste). Tipos e hipotipos atípicos como el gunman o pistolero, ya sea en su vertiente patológica y solitaria o como caballero andante medieval tan bien encarnado por Clint Eastwood («Clin Ísvu», para los castizos de raza). Nada que ver con la auténtica historia de los míticos cowboys, quienes, para empezar, eran malos tiradores. El «salvaje oeste» (wild west) ni era tan «salvaje» ni tan del «oeste». Los pistoleros profesionales procedían del Este, como (Wild) Bill Hickock o Butch Cassidy (el Paul Newman de «Dos hombres y un destino»).
Haremos un inciso para decir que Billy the kid (Billy el niño) era un enfermo mental, Jesse James un tacaño pervertido, Wyatt Earp, usurero y ladrón amén de proxeneta en Dodge City y «Bat» Masterson un «fantasmón» cobarde que le daba a los pordioseros con su bastón y se hizo imprimir 22 víctimas imaginarias en la culata de su colt: las «muescas». «Doc» Hollyday no era médico, sino dentista y tuberculoso. Estos son los «héroes», aparte de Daniel Boone, Davy Crockett, Kit Carson, Jim Bowie y demás que solamente existieron en el celuloide -poblando y colonizando nuestra infancia a los que ya peinamos canas- siendo su vida real pura anécdota y pretexto para engranar la parca «historia» de EE.UU. En España tienen al Cid y a Guzmán el Bueno.
En realidad, no puede hablarse de un tipo genuino de cowboy, ya saben, rudo, zafio, sucio y amante de la bronca. Lo primero que hacían al llegar a una ciudad era ir al barbero (barber shop), lavarse y comprar ropa. Y, luego, irse de farra, eso sí, después de largas jornadas por las inmensas praderas. No todos bebían ni jugaban ni montaban números. Incluso daban la paga a «su chica», quien la tuviera, pues eran solterones empedernidos y su salario no les daba para formar un hogar. Los vaqueros eran gente de gustos diversos. Como los humanos que se encuentran en sociedades creadas súbitamente, estaban convencidos de que cada uno es responsable de sí mismo y del modo como conduce su existencia, o sea, si te va mal, te jodes, tú te lo has buscado, haber seguido el ejemplo de Zaplana, que este sí que es listo de cojones. O listillo. Algo típico del puritanismo (los católicos son puritanos sin saberlo, y los puritanos ni saben que lo son) calvinista protocapitalista: ayúdate a ti mismo y el cielo te protegerá. Aún así, no soportaban -volvemos a los vaqueros- las leyes ni nada que reglamentara su libertad individual. El cowboy era el individualista más perfecto que el modo de vida americano (american way of life) haya jamás producido. Su único código de honor era «vive y deja vivir» (live and let live, y no live and let die, vive y deja morir, de la película bondiana con música de Paul MacCartney con que se queda el personal). Y jamás disparar a un hombre desarmado o no darle oportunidad de defenderse, pero muy lejos de los peliculeros duelos.
Estos hombres, que habían cortado todos los lazos con su familia, quien la tuviera, para vivir en la soledad de un microsistema exclusivamente masculino, tenía, a ver, sus urgencias sexuales. Su punto de vista respecto a la sexualidad no era cuáquero ni meapilas. Para ellos, esta necesidad – recordemos el bromuro que se metía en el rancho de los que hacían la «mili» en Hispanistán – era la más natural de todas y no veían ninguna razón válida para negarse, y menos mortificarse, la satisfacción de tener en cuenta el sexo del compañero. Lo mismo que no se privaban de comer, beber, cantar y bailar entre ellos. Si era posible, las relaciones sexuales se daban con mujeres, pero cuando el oficio obligaba a que grupos exclusivamente masculinos permanecieran aislados en regiones apartadas, tenían lugar entre hombres, o sea, como los espartanos. Y sin ninguna afectación afeminada, lo que un cowboy jamás toleraría. Igual que ver maltratar a una mujer, algo insoportable para él, por ser propio de cobardes, de poca «hombría».
La libertad individual, la confianza en sí mismos y la lealtad a los compañeros, aparte de una filosofía panteísta pegada a los indios, eran sus lemas. La silla de montar su tesoro (como hoy las llaves del coche, que si las pierdes te cagas en lo más barrido). Una cosa es el cine y otra la historia. Aquella película de hace unos años, Brokeback Mountain, de Ang Lee, que trataba de las relaciones homosexuales entre dos rudos vaqueros, se acercaba pelín a la realidad de las cosas en aquellas condiciones y circunstancias.

Fue Estados Unidos quien ordenó el asesinato del Che

En un nuevo libro titulado Who killed Che? (¿Quién mató al Che?) dos investigadores estadounidenses ofrecen nuevas pruebas que confirman que Estados Unidos ordenó el asesinato del Che. Así se refleja en varios documentos secretos.
Sus autores Michael Ratner y Michael Steven Smith ponen de relieve el papel de la CIA en el asesinato del dirigente guerrillero en 1967. La mitad de la obra lo componen los documentos que los autores obtuvieron recurriendo a la Ley de Libertad de Información.
Con ellos los investigadores ofrecen nuevas evidencias que desmienten la versión imperante según la cual el mítico revolucionario fue ejecutado unilateralmente por orden del entonces presidente de Bolivia, René Barrientos Ortuño, cuyo Gobierno respondía a los intereses de Estados Unidos.
“A pesar de los tachones, la documentación revelada demuestra que el Che fue apresado, herido y asesinado por la CIA, un crimen de guerra aprobado por el Gobierno de Estados Unidos”, enfatizó Smith, uno de los autores, en una entrevista con Amy Goodman (*).
Nacido en Argentina en 1928, Ernesto Che Guevara se hizo conocido en todo el mundo como uno de los principales dirigentes de la Revolución Cubana de 1959 que derrocó al dictador Fulgencio Batista apoyado por Estados Unidos.
Después de participar durante un período en la dirección del nuevo gobierno cubano, el Che se propuso despertar la actividad revolucionaria a escala internacional, hasta que el 8 de octubre de 1967, fue capturado por las tropas bolivianas que trabajaban con la CIA y ejecutado fríamente al día siguiente.
“El argumento del gobierno estadounidense fue ‘Los bolivianos lo hicieron; no pudimos hacer nada al respecto’. Eso no es cierto”, sostiene Smith, uno de los autores. Toda la operación la organizaron Walt Whitman Rostow y la CIA para la Casa Blanca. Rostow trabajaba para el presidente Johnson. Era el asesor de seguridad nacional.
“Estados Unidos quería al Che muerto porque esa era la manera de acabar con el fervor revolucionario en América Latina y en el mundo”, concluye Smith.
(*) http://www.democracynow.org/2012/2/7/who_killed_che_how_the_cia

Varios guardias civiles condenados por tráfico de drogas en Cádiz y Ciudad Real

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a un guardia civil de Ceuta a un año de prisión por formar parte de una red de tráfico de drogas. El cometido del guardia civil, natural de Melilla pero destinado en Ceuta, era preparar las lanchas donde se transportaba la droga.

La sentencia se impone por un delito cometido en 1999 en el que estaban implicadas siete personas -cuatro de ellas ceutíes- por formar una organización de tráfico de sustancias estupefacientes.

Los cabecillas de la red han sido condenados a un año y diez meses de prisión mientras que el guardia civil ha sido condenado a un año de cárcel y 600.000 euros de multa como cómplice de la red ilegal.

Los hechos ocurrieron el 8 de noviembre de 1999 y en el transcurso de la operación los acusados desembarcaron 578 kilos de hachís en una playa de Algeciras (Cádiz), siendo detenidos por la Policía Nacional.

El guardia civil detenido preparaba los motores y las lanchas en las que se transportaba la droga desde Marruecos o Ceuta a las costas peninsulares.

La condena contra un guardia civil es la segunda que se produce esta semana cuando el Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta dictó una sentencia condenatoria de un año y dos meses de prisión para otro guardia civil de Ceuta, detenido con 197 gramos de resina de hachís en su poder, por un delito contra la salud pública.

El guardia fue detenido en junio de 2010 por agentes antidroga de la Compañía de Ceuta cuando desembarcaba en la ciudad procedente de Algeciras (Cádiz) con 197 gramos de hachís en su poder, según la sentencia.

Lo mismo ha ocurrido en Ciudad Real, cuya Audiencia Provincial ha condenado a dos hombres, uno de ellos un guardia civil destinado en el cuartel de Almadén, por tráfico de drogas. La pena es de sólo dos años y medio de cárcel por la comisión de dos delitos.

El primer condenado, un civil, aceptó los hechos durante el juicio ya que le incautaron 144 gramos de cocaína, mientras que el guardia civil destinado en Almadén ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por dos delitos, el primero de complicidad en el tráfico de drogas y otro más por revelación de información relevante.

Los hechos se remontan a diciembre de 2007, cuando los vecinos de la localidad presentan varias denuncias contra un grupo de delincuentes del que formaban parte otra serie de personas que también han sido condenadas ya por estos hechos en ocasiones anteriores.

El guardia civil, al que unía su común afición a la caza con varias personas del grupo, se dedicaba a avisar al resto de las actuaciones de sus compañeros del cuerpo para evitar que fueran detenidos en la operación que se había puesto en marcha.

Las pintadas también son delito

En Valladolid la Brigada Móvil de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana ha llevado a cabo una redada contra un grupo de cuatro jóvenes que realizaba pintadas en los transportes públicos.
Las pintadas las llevaron a cabo en las localidades de León, Madrid, Valladolid y Valencia.
Se trata de los integrantes del grupo «Crew» y que actuaban con las firmas Spen, Teilor, Zakter y Sgia, a los que se les atribuyen cuatro delitos de desórdenes públicos y 61 delitos de daños, valorados en más de 250.000 euros.
La investigación comenzó en el año 2011 cuando se detectó la presencia de lo que la policía estipula como un grupo organizado de jóvenes que pintaba en los medios de transporte de diferentes localidades del país. La policía aseguraba que eran una banda que actuaba de manera totalmente organizada y planificada y el modus operandi más utilizado por el grupo era el denominado «palancazo».
Además, en Vall d’Uixó (Castellón), la Guardia Civil ha detenido a otros dos jóvenes  vecinos de dicha localidad, de 24 y 30 años por realizar pintadas en los muros de las calles. Les imputan la comisión de un delito y seis faltas de daños.
La investigación arrancó el pasado mes de agosto, a raíz de una denuncia del propietario de una empresa que puso de manifiesto que unos desconocidos habían realizado una pintada en el portón metálico de su empresa, y que no era la primera vez que ocurría.
Los agentes detectaron que entre 2010 y 2014 se había producido una proliferación de pintadas en fachadas, muros, contenedores de reciclaje y persianas de comercios de la población, así como en señales de tráfico, radares y casetas de riego y de campo de localidades próximas.
Comprobaron que las pintadas que se habían realizado en estos lugares tenían las mismas firmas, por lo que acotaron las investigación hacia dos jóvenes determinadas, dos hombres de 24 y 30 años de edad, vecinos de Vall d’Uixó, a los que se les imputa un delito y seis faltas de daños.
La Guardia Civil ha remitido las diligencias al Juzgado de Instrucción número 4 de Nules.

Se esfuman más de 500 millones de tasas judiciales

El Ministerio de Justicia reconoce que se han esfumado más de 500 millones recaudados a través del cobro de las nuevas tasas judiciales impuestas por el antiguo ministro Ruiz-Gallardón en 2012. En respuesta a una pregunta parlamentaria realizada por un diputado, el Ministerio asegura que «no dispone de información al respecto».
Agrega que tampoco corresponde a la Agencia Tributaria «la determinación ni la información sobre el destino de ninguna tasa». En este sentido explica que este organismo interviene en la gestión o recaudación del gravamen, pero queda fuera de su «ámbito competencial» cualquier otra cuestión, como puede ser dar información sobre su importe o destino.
«Así las cosas, no existe obligación legal presupuestaria de aplicar toda la recaudación por un concepto concreto a un gasto específico, puesto que lo que existe es una vinculación pero no afectación del ingreso recaudado con la tasa», especifica el Ministerio de Justicia.
La pregunta parlamentaria solicitaba información sobre el destino otorgado por el Gobierno a esta recaudación. El diputado también quería saber si el Ejecutivo ha procedido a transferir el dinero a las comunidades autónomas con competencias en materia de Justicia.
En otra respuesta enviada el pasado mes de noviembre, el Gobierno cifró en más de 512 millones de euros la recaudación por este gravamen, aprobado a finales de 2012 y que está a punto de ser reformado otra vez por el mismo Ministerio.

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