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Mes: enero 2015 (página 1 de 10)

Manual rápido de economía para tirarte el rollo

Seguramente te habrás preguntado muchas veces qué es Standard & Poor’s, Moody’s y cosas parecidas. Habrás pasado de página cuando te hayas encontrado con esos nombres. Ahora es tu momento. Sabiendo estas cosas siempre quedas muy bien. En un pispás te voy a enseñar lo que es eso y cómo funciona para te tires el rollo de entendido ante tus colegas.
Las agencias de calificación de riesgo (rating), como Standard & Poor’s y Moody’s, son como los profes del instituto: en lugar de dedicarse a enseñar, se dedican a poner notas y, además, te convencen de que la nota refleja exactamente no sólo lo que sabes sino incluso lo que no sabes.
Pero no es exactamente así. Los profes puntúan muchas cosas. Por ejemplo, si eres el típico que se sienta en la fila del final y no prestas atención a sus sabias palabras, si eres un revolera que les complicas la vida en clase, te bajan la nota aunque seas un genio.
Ahora bien, aprende este truco: si en clase tienes la fea costumbre de protestar, te van a bajar la nota, pero si protestas contra la nota después de que te la pongan, entonces lograrás que te suban la puntuación. Ten en cuenta lo siguiente: tú sabías lo mismo antes y después de ella, así que la nota no depende exactamente de tus conocimientos sino de tu protesta.
La nota no depende de lo que sabes sino de lo que explicas y de la manera de hacerlo. Si haces el examen bien pero tienes faltas de ortografía, te bajan la nota, aunque el examen sea de física.
¿Por qué los alumnos no puntúan a sus profesores? Piensa en uno de tus profes y pregúntate: ¿cómo le calificarías tú?, ¿cómo se calificaría él a sí mismo?
La respuestas es: porque poner nota es una relación asimétrica, de dominación, entre alguien que sabe (el profe) y alguien que no sabe (que eres tú).
Muy importante: tienes que tener en cuenta que el profe tiene jefes y que la nota puede depender de ellos más que del profe. Si eres un tarugo pero tu tío es amiguete del director del instituto, pasarás de curso porque el director hablará con el profe para haga la vista gorda.
Lo mismo ocurre con las agencias de calificación como Standard & Poor’s: se dedican a poner notas a los Estados como si ellos lo supieran todo y los Estados y las empresas no supieran tanto.
Pero los profes de Standard & Poor’s son como los curas cuando se sientan en el confesonario a escuchar los pecados contra el Sexto Mandamiento de la Ley de Dios: saben algunas cosas pero no saben lo fundamental, que es hacer cosas tales como echar un polvo.
Aunque no se hayan acostado con nadie, han escrito infinidad de manuales de cómo echar un polvo. Recuerda que Standard & Poor’s es una empresa de otra empresa, que es McGraw-Hill, una editorial estadounidense dedicada a los lavados de cerebro de los pobres universitarios de medio mundo.
Standard & Poor’s dice a los demás cómo tienen que hacer cosas que ellos nunca han hecho. Juegan con el dinero ajeno como quien va al casino a apostar con los billetes de otro. En su vida ha elaborado el presupuesto de un Estado, por ejemplo.
En 2012 Italia inició una investigación judicial contra Standard & Poor’s por especular en la bolsa en su propio beneficio.
En 2008 Standard & Poor’s cambió la calificación de Perú en menos de 30 días. Una de dos: o se equivocó antes, o se equivocó después, o se equivocó en ambas ocasiones, que es lo mas probable.
Pero si una agencia se equivoca, ¿no está demostrando que no sabe? No me refiero a que no sabe calificar sino que no sabe nada de nada, o sea, que pone las notas al azar, como hacen algunos profes.
Y si un profe pone las mejores notas a los que menos saben, ¿qué pensarías?
En 2001 Standard & Poor’s otorgó la máxima puntuación a Islandia cuyo sistema bancario, siete años después, entró en coma. Los islandeses votaron en referendum que no iban a devolver el dinero extranjero invertido.
Antes de la crisis de 2008, Standard & Poor’s otorgó la máxima puntuación a las hipotecas basura, a Lehman Brothers y a otros bancos ruinosos.
El otro día Standard & Poor’s suspendió con un cero a Rusia, cuya deuda es el 9 por ciento del PIB. La de España es el 97 por ciento, diez veces más, y tiene mucha mejor nota. ¿Qué opinas?
China tiene una agencia de calificación que se llama Dragon Global Credit, de cuyas puntuaciones ningún medio de comunicación se ha hecho eco nunca, que sepamos. ¿No tienen ni idea los profes chinos?
El rollo que te tienes que tirar ante tus colegas es el siguiente: la puntuación que otorga Standard & Poor’s a Rusia es la que le ordena su jefe, que vive en la Casa Blanca. Forma parte de las sanciones económicas con las que intentan doblegar a Putin.
Es una lección exclusiva (y gratuita) de este manual rápido. No te lo contarán en ningúna facultad de economía del mundo.

La lucha contra el imperialismo (1)

Juan Manuel Olarieta

El imperialismo, decía Lenin, es la fase superior del capitalismo. También se podría definir de otras maneras, pero el título que Lenin dio a su obra tiene tanta fuerza expresiva que quienes hablan del imperialismo y de la lucha contra él apenas se preocupan de concretar contra qué o contra quién luchan. Lo dan por sabido.
Encontrarle al capitalismo fases superiores o inferiores no deja de ser una manera de ordenar temporalmente la historia, por lo que a mí, personalmente, cuando me hablan de la lucha contra el imperialismo me suena como a la lucha contra el Renacimiento. ¿A qué se refieren?
El desconcierto arrecia cuando en lugar de «imperialismo» utilizan alguno de esos eufemismos posmodernos, como globalización, que cumplen dos funciones mistificadoras: dan un toque izquierdista al reformismo y un toque internacionalista al nacionalismo. Es el caso paradigmático del bolivarismo en la actualidad, que se resume con esos dos parámetros, reformismo y nacionalismo por más que parezca todo lo contrario.
Los eufemismos son ideológicos porque ocultan la realidad esencial de la lucha contra el imperialismo, que de forma inmediata es una lucha contra el capitalismo y, por consiguiente, contra el Estado propio. Aquí es donde realmente entra en juego aquella frase de que las contradicciones «externas» operan a través de las «internas», que en realidad debería decir que todas las contradicciones son siempre internas. Sólo hay verdadera lucha contra el imperialismo cuando hay una lucha contra el Estado propio o, si se quiere, contra la inserción de dicho Estado dentro de la cadena imperialista.
Lo que se opone al imperialismo no es el nacionalismo sino el internacionalismo. No tiene sentido lamentarse de la pérdida de soberanía o de independencia nacional por parte de un país que pertenece a la OTAN, por ejemplo, porque las decisiones estratégias y militares las toman fuera del país, en el Pentágono o en Bruselas. En un sentido estricto ni siquiera tiene sentido llamar a una lucha contra la OTAN. En todo caso habría que llamar a luchar por sacar al país de la OTAN (y demás instituciones imperialistas).
Que sepamos, hasta la fecha ningún país ha entrado en la OTAN a la fuerza. Ese tipo de decisiones las toma cada país, es decir, que la burguesía decide una cierta manera de situar a su país dentro de la cadena imperialista, lo cual, unido a la presión de los demás países y, especialmente, la de las potencias más fuertes, es lo que acaba poniendo a un país en el tablero mundial.
No es cuestión de «política internacional», ni de decisiones unilaterales del tipo «Otro mundo es posible». No es un guante reversible, no es sólo la proyección sobre el mundo de las decisiones que toma un país sino también de lo contrario: de las consecuencias que tienen sobre dicho país las decisiones que toman los demás, especialmente las potencias imperialistas más fuertes, cuyas decisiones se convierten en «presiones».
El encuadre de un país en el mundo depende de la correlación fuerzas, de factores económicos y militares, siendo estos, a su vez, dependientes de los anteriores. No se entra lo mismo que se sale, ni de la OTAN ni de la mayor parte de las instituciones del imperialismo, como el FMI, el Banco Mundial, la Comisión Bilderberg, la Organización Mundial de Comercio, la Unión Europea (Banco Central Europeo) y otros similares que tienen en común que no son «internacionales» en el sentido de que no son «de todos los países», ni de todos los países por igual, sino que se trata de prolongaciones de las potencias hegemónicas, es decir, de Estados que tienen nombres y apellidos.
El día antes de la victoria de Syriza en Grecia, Pablo Iglesias se apresuró a anunciar en La Sexta que, en caso de llegar al gobierno, Podemos no tenía «ninguna intención» de sacar a España del euro. Y yo añado: ni del euro, ni de la OTAN, ni de ningún tinglado del imperialismo. No obstante, las declaraciones de Iglesias contribuían a poner en claro que la lucha contra la OTAN consiste salir de ella y que la lucha contra la Unión Europea es abandonarla, y que si Podemos no va a hacer ni una cosa ni otra es porque pretende mantener a España dentro de los dispositivos del imperialismo.
Tras la caída de la URSS, el trotskismo se sintió en su salsa en medio de los foros «antimundialistas» que se crearon en la década posterior y de los que formaron parte ellos, precisamente ellos, que siempre se llenaron la boca con su revolución «mundial», entendida como una lucha contra superestructuras y abstracciones fantasmagóricas, como la troika, es decir, apuntando en la dirección equivocada y encubriendo los verdaderos pilares del imperialismo, que son las grandes potencias imperialistas.
La lucha contra el imperialismo es una lucha interna de cada país; no está dirigida contra un enemigo más allá de las fronteras, contra Obama en América o Merkel en Europa, sino de una manera mediata. No es otra cosa que una ruptura del encuadre del propio país dentro de la cadena imperialista, que sólo es posible llevando a cabo una revolución, es decir, derrotando a la propia burguesía.
Por ejemplo, la firma de la paz de Brest-Litovsk fue, junto a la expropiación de la tierra, la decisión más importante de la Revolución de Octubre y el golpe más duro que recibió entonces el imperialismo. Fue una decisión tan unilateral que no sólo dependió de Rusia sino exclusivamente del Partido Bolchevique, con la oposición frontal de todas las demás organizaciones políticas «de izquierda» (mencheviques, eseristas) que pusieron entonces al descubierto su verdadera naturaleza nacionalista.
En la medida en que el encaje de un país dentro del imperialismo no es el que se corresponde con las pretensiones de la burguesía, que siempre quiere más, sino que depende de otros factores y en especial de las fuerzas hegemónicas, en muchos países la burguesía lamenta los agravios nacionales, más o menos justificados, que vienen «de fuera». Así promueve el nacionalismo para poner a la clase obrera bajo su férula, lamentando la pérdida de la independencia nacional, como Pablo Iglesias, quien en La Sexta recordó «a todo el mundo» que la soberanía española recae en el parlamento español, una estupidez soberana que nadie puede creer.
Al más puro estilo patriotero, Iglesias añadió: «Si la señora Merkel quiere gobernar en mi país debe ganar las elecciones de mi país». Todo este tipo de declaraciones -y otras parecidas- tratan de dejar fuera al verdadero enemigo, de no luchar contra el Estado propio y, por el contrario, participar o compartir el poder político con la burguesía, crear frentes y unidades para ponerse bajo su abrigo.
Tras su victoria electoral, Syriza ha anunciado la formación de un «gobierno de salvación». ¿Qué es lo que pretende salvar Syriza? El capitalismo, naturalmente. Toda la verborrea nacional-reformista conduce siempre al mismo punto: a tratar de salvar al capitalismo de sí mismo.

Pegida quiere implantarse en España

¡Desenmascaremos al racismo!
El movimiento nazi-islamófobo Pegida se ha instalado oficialmente en España, donde aseguran que tienen mucho potencial: «Somos los representantes del movimiento Pegida en España y hasta el momento tenemos dos grupos, uno nacional, Pegida Spain, y otro regional, Pegida Cataluña. Creemos que tenemos mucho potencial en este país», señalaron fuentes de la organización.
En alemán su nombre es «Patriotische Europäer gegen die Islamisierung des Abendlandes», un movimiento europeísta paranoico que se opone a lo que califican como «islamización» de Europa. Desde comienzos de año han realizado semanalmente marchas en la ciudada aleman de Dresde donde han logrado agrupar a unos 25.000 adherentes.
El objetivo de Pegida en España y Catalunya objetivo es seguir creciendo y establecer más grupos regionales en todo el territorio español. «El islamismo avanza en Europa, pero tampoco es el único tema de nuestro movimiento», señala la organización.
El movimiento islamófobo ha confirmado que la primera gran manifestación en España se celebrará en Barcelona, en la población de Hospitalet de Llobregat, como ya adelantó ayer el secretario general de Plataforma X Catalunya, Robert Hernando.
Los miembros de Pegida Spain no quieren aparecer por el momento en los medios de comunicación ni comunicar su identidad. El secretario general del partido fascista Plataforma X Catalunya, que se reunió en varias ocasiones con Pegida, aseguró que por el momento «quieren evitar las apariciones en los medios de comunicación».
La máxima dirigente de la organización, Katrin Oertel, dimitió la semana pasada cuando la prensa alemana publicó una foto del fundador del movimiento, Lutz Bachmann, disfrazado como Adolf Hitler, así como manifestaciones suyas fascistas y racistas.
Según un comunicado publicado en el perfil del grupo en Facebook, Oertel fue víctima de amenazas y hostilidad, pero los medios alemanes aseguran que su renuncia se debe a que Bachmann sigue siendo el dirigente en la sombra.
Los antifascistas alemanes han reaccionado con movilizaciones masivas contra Pegida bajo el lema de «Nazis no» y «¡Desenmascaremos al racismo!». El martes en Hannover una manifestación acabó con fuertes choques contra la policía y los nazis, con un total de 29 personas heridas, la mayoría de ellas antidisturbios, y otras 42 fueron detenidas.
En Frankfurt 3.000 contramanifestantes bloquearon una marcha convocada por Pegida a la que asistieron sólo unas 70 personas. En Bremen 7.000 personas se manifestaron contra el fascismo y el racismo, en Karslruhe fueron unas mil.

Quieren expulsar a un juez por redactar una constitución para Catalunya

El inquisidor Fonseca-Herrero
La Fiscalía ha pedido al Consejo General del Poder Judicial que imponga al magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona Santiago Vidal la sanción disciplinaria más grave, la expulsión de la Carrera, por participar en la redacción del borrador de una Constitución catalana.
Se trata del último trámite que había pendiente para que el inquisidor del Consejo General del Poder Judicial, Jesús
Fonseca-Herrero, haga su propuesta definitiva a la Comisión Disciplinaria del órgano de gobierno de los jueces, que de ser la de expulsión deberá ser sometida a debate por el Pleno de la institución.
El inquisidor proponía como posible sanciones la suspensión de empleo y sueldo durante tres años, su salida forzosa del territorio catalán o su expulsión definitiva de la carrera por las dos infracciones muy graves de las que se le acusa.
La propuesta debe ser dada a conocer por Fonseca-Herrero antes del próximo 9 de abril, que es cuando se cumplen los seis meses que la ley fija para tramitar los expedientes sancionadores a jueces. No obstante, y una vez conocida la propuesta de la Fiscalía, las mismas fuentes aventuran que la propuesta final no tardará.
La primera de las conductas irregulares que se le atribuyen es la ignorancia inexcusable en el cumplimiento de deberes judiciales por vulneración del deber básico de fidelidad a la Constitución y al ordenamiento jurídico.
La otra falta es la vulneración del deber de observancia del régimen de incompatibilidades.

Los Mossos desarticulan una red anarquista que atentaba contra iglesias

El juez de la Audiencia Nacional Bermúdez ha dejado en libertad a 7 de los 11 detenidos en Barcelona en diciembre dentro de la Operación Pandora contra la Kasa de la Montaña, un histórico local libertario de Barcelona.

Ocho de los once detenidos tienen nacionalidad española, otro es uruguayo, otro italiano y el último tenía doble nacionalidad italiana y austríaca.

En la operación los Mossos requisaron material y manuales para fabricar explosivos, documentos de identidad falsos, dinero en efectivo, actas de reuniones y boletines internos de la organización, así como documentos que detallan «principios, tácticas y finalidades» de estos grupos y el libro «Contra la Democracia», que fue distribuido entre sus miembros.

En el domicilio en Madrid de una de las detenidas que ingresó en prisión, y a la que el juez situó como una de las dirigentes de la organización, se encontró un correo con propuestas de acción de los GAC, como «el derramamiento de sangre», «el empleo de la fuerza» y «la expansión de la subversión y la revuelta».

Además, se halló un archivo con un esquema de cómo funciona un paquete bomba, anotaciones manuscritas que confirman que era cabecilla de los GAC y su relación con las FAI (Federación Anarquista Ibérica) y otras organizaciones anarquistas, así como una factura por la edición de 287 ejemplares del manual «Contra la Democracia».

Tras las detenciones los Mossos d’Esquadra consideran desmantelada la red que atentó con explosivos contra las iglesias católicas, que no era islamista sino anarquista.

Después de declarar ante el juez de la Audiencia Nacional de Madrid, siete de los detenidos fueron encarcelados preventivamente  porque, a pesar de su carácter libertario, el juez enviío a la cárcel a los detenidos porque creyó adivinar una «estructura burocrática». Fueron acusados de pertenencia a organización terrorista, depósito de aparatos explosivos y delitos de daños con finalidad terrorista. Tras pasar las Navidades en la cárcel han salido hoy en libertad.
La policía catalana cree que la organización se fundó en 2012, bajo el nombre Grupos Anarquistas Coordinados, y asumió los principios de la italiana Federación Anárquica Informale-Frente Revolucionario Internacional, considerada por la Unión Europea una organización terrorista.
Según los Mossos, el grupo tenía «capacidad de realizar ataques simultáneos y con potencial para provocar víctimas mortales de forma indiscriminada al utilizar artefactos explosivos con metralla».
La policía les atribuye nueve atentados, entre ellos la colocación de una bomba casera en la catedral de la Almudena de Madrid en febrero de 2013 y en la Basílica de El Pilar de Zaragoza en octubre del mismo año, donde una persona resultó herida.
También los acusa de atacar con explosivos tres sucursales bancarias y de enviar cartas bomba al arzobispo de Pamplona, a un miembro de una congregación ultracatólica y a varias empresas italianas instaladas en territorio español.

En Grecia el nuevo gobierno de Syriza bascula a favor de Rusia y China y contra la UE

El martes el Consejo de la Unión Europea aprobó un duro comunicado contra Rusia: “Expresamos nuestra preocupación por el deterioro de la situación humanitaria y de seguridad en el este de Ucrania […] Observamos pruebas del continuado y creciente apoyo de Rusia a los separatistas, lo que acentúa la responsabilidad de Rusia. Instamos a Rusia a que condene las acciones de los separatistas y aplique los acuerdos de Minsk”.
Sin duda era una declaración poco habitual, contundente, impuesta por los secuaces de Estados Unidos en la Unión Europea, Polonia y Lituania, que ahora encabezan el Consejo de la Unión. Abría la puerta para imponer nuevas sanciones económicas contra Moscú que debían ser aprobadas de manera rutinaria, como en ocasiones anteriores, tras la reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea de ayer.
Hungría, Eslovaquia y Austria trataron infructuosamente de modificar la declaración, suprimiendo la parte donde se atribuye a los independentistas el bombardeo de Mariupol.
Grecia, Rumanía y Chipre han protestado porque el comunicado se aprobó de forma ilegal. El portavoz del gobierno de Chipre, Nikos Christodulides, un país que acoge mucho capital ruso, ha declarado que el gobierno de Nicosia no fue consultado antes de publicar la declaración.
Al nuevo gobierno de Syriza tampoco le sentó nada bien la declaración europea. El ministro de Asuntos Exteriores, Nikos Kotzias, recién llegado al cargo, se marchó el miércoles a Bruselas, donde su adjunto tomó la palabra valientemente al denunciar que la declaración del Consejo se había redactado sin “seguir los procedimientos, sin informar a Grecia y sin obtener el consentimiento del primer ministro, Alexis Tsipras”.
Además criticó “la manía de algunos Estados miembros [contra Rusia]”, recalcando que el gobierno griego rechaza “el espíritu de las sanciones contra Rusia, que tiene consecuencias negativas tanto en la agricultura como la economía de nuestro país, y de manera general”.
En Grecia no olvidan que la respuesta de Rusia a las sanciones, bloqueando las importaciones de los países de la  Unión Europea, fue un duro golpe para su economía. Hasta el 60 por ciento de los melocotones y un 90 por ciento de las fresas griegas tenían como destino aquel país. Camiones parados cerca de la frontera con la fruta echándose a perder fue la imagen de la desesperación para muchos agricultores. Tampoco se olvidan de que la respuesta de la Unión Europea en materia de compensación fue escasa.
El lunes y el martes Alexis Tsipras, el nuevo primer ministro de Syriza, recibió casi de inmediato a los embajadores de Rusia y China en Atenas. Nada más tomar posesión y antes que a ningún otro. Es un giro significativo en la estrategia internacional de Grecia.
Grecia está vinculada económicamente a China, que ha estado invirtiendo en algunos sectores clave, como en el portuario. La insignia de esta entrada de capital chino en Grecia es la terminal de Cosco en El Pireo, que estaba llamada (ese es el proyecto) a convertirse en el centro exportador de productos de Pekín en el Mediterráneo.
El alineamiento internacional de Grecia no es sólo cosa de Syriza. Su socio de gobierno, Griegos Independientes, es un partido de la derecha partidario igualmente de acercar Grecia a Rusia.
Grecia está unida a Rusia por la religión. Rusia es el país ortodoxo más grande del mundo y, a causa de sus convicciones religiosas, el dirigente de Griegos Independientes mantiene una estrecha conexión con Moscú. Dentro del nuevo gobierno griego hay varios miembros que mantienen lazos muy estrechos con Rusia.
El mayor acercamiento reciente entre Grecia y Rusia fue en 2008 para transportar gas a través del gasoducto South Stream, un proyecto cancelado en diciembre del año pasado.
En mayo Tsipras viajó a Rusia con varios representantes de Syriza y apoyó abiertamente el referéndum en Crimea, que finalizó con su incorporación a Rusia, un hecho que no ha sido reconocido por la comunidad internacional. La opinión del primer ministro de Syriza con respecto a este conflicto ha sido cuando menos ambigua en la mayor parte de los casos y no va a aceptar que se aprueben sanciones contra Moscú tan fácilmente.
En esa misma visita se negó a reconocer, contradiciendo así al resto de la Unión Europea, incluida la propia postura oficial de Grecia, al Gobierno interino de Kiev tras asegurar que había «elementos fascistas participando en él». Y no mucho antes de ese desplazamiento se había expresado en el mismo sentido –con matices– al afirmar que era el pueblo ucraniano el que debía decidir su futuro en “referéndum”, aunque sólo en el caso de que se quisiera establecer una federación, no apoyó la secesión de territorios.
En Bruselas los eurodiputados de Syriza se han alineado con posturas favorables a Putin en diversas ocasiones. Votaron en contra del acuerdo de asociación de Ucrania en 2014, se abstuvieron sobre el de Georgia y Moldavia y se mostraron en contra de la adopción de las primeras sanciones contra Moscú, rompiendo así el consenso.
Sin embargo, no es probable que Grecia se quiera comprometer a un acuerdo más a fondo con Rusia y China. Parece un país demasiado vinculado a Europa por su pertenencia a la  Unión Europea (que se remonta a 1981) y su participación en la OTAN. A Rusia tampoco le conviene invertir ni económica ni políticamente en un aliado de la OTAN. Prefiere ejercer su influencia sobre países eslavos, como Serbia o Ucrania.
Quizá no sea tanto como un giro estratégico de Grecia sino sólo un instrumento de presión frente a la Unión Europea. El nuevo gobierno de Syriza quiere obtener más margen de maniobra para negociar la deuda con los bancos europeos y para ello quiere mostrar que Europa no es su única opción, que tiene otras posibilidades.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/mundo/2015-01-29/syriza-coquetea-con-putin-se-echara-la-nueva-grecia-en-los-brazos-de-rusia_648666/

Los montajes que organiza la Ertzantza

En este vídeo una joven vasca llamada Edurne explica que desde 2012 le imputan un delito de ‘atentado a la autoridad’. Fue detenida y acusada de desobediencia civil pacífica en el muro popular de Donostia para evitar la detención de 5 jóvenes vascos:
Ahora no puedo dejar de pensar en el montaje que hubiera organizado la Ertzantza si en vez de una desobediencia civil pacífica, Edurne hubiera llevado a cabo una desobediencia un poco menos civil y un poco menos pacífica…

En lugar de tanto ‘atentado a la autoridad’, ¿por qué no existen los delitos de ‘atentado de la autoridad’?

Mossos d’Esquadra golpean a un joven que les pide su identificación

Barcelona acabará convirtiéndose en la capital mundial de la torturas. Cuando no es la Guardia Urbana son los Mossos d’Esqudra, recientemente sorprendidos dando puñetazos y patadas a un joven que les reclamaba que se identificaran en el parque del Pou de la Figuera -más conocido como Forat de la Vergonya.

Un video grabado por un vecino muestra a cuatro policías de la comisaría de Ciutat Vella vapuleando al joven:

https://directa.cat/quatre-mossos-desquadra-apallissen-un-noi-que-reclamava-numero-de-placa

Si yo tuviera una escoba

N.B.
Un lector -o lectora-, contestando a un comentario sobre Juan Carlos Monedero que habla sobre la «falsificación» e hinchazón del curriculum de Monedero y hecho por él mismo, dice que «al menos» Monedero es «republicano» y no «del PP» como «parecemos ser nosotros». El editor de la página le recomienda que eche un vistazo a la cabecera de la misma. Y yo, por mi parte, digo que Santa Lucía le conserve la vista. Porque o bien es la primera vez que entra en este blog o simpatiza con «Podemos» o necesita una rápida y urgente visita al oculista para que le ausculte las dioptrías. Aparte de que decirse «republicano», en este minuto, no es decir gran cosa porque también los falangistas, por ejemplo, lo son.
Al parecer, criticar -y criticar mucho y hasta desenmascarar, como lo hacemos aquí- a esta formación de origen universitario, te convierte automáticamente en sospechoso de pertenecer al PP o, aún peor, a la «caverna» ultra que también le zurra la badana al partido de Pablo Iglesias, porque de un «partido» estamos hablando del que este último es su Secretario General, que, si no fuera por el desprestigio de las palabras, suena casi a «semicasta». Es la vieja cantinela de hacer creer que «los extremos se tocan»: la ultraderecha y la ultraizquierda (que seríamos nosotros). Y «Podemos» el centro, por supuesto.
Entre muchas razones para rebatir y desbaratar este «argumento»(?), sólo expondré uno. Y es que mientras el «búnker», la «caverna mediática», FINGE creer que «Podemos» es el non plus ultra de los revolucionarios A SABIENDAS de que es falso y que muchos tertulianos nos quieren hacer creer que lo son, revolucionarios, comunistas, etc., simplemente porque esa es la consigna para mantener la prebenda, la congrua, la sinecura y el puesto en Falsimedia, o sea, mentirosos de cojones, hablando en plata, llegaría el día, en plena crisis y agudizada esta, en que los mismos que hoy insultan, aparentemente, a «Podemos» (We can, in inglispitinglis), les echarán de menos y los reivindicarán como «demócratas» para frenar la oleada de la verdadera escoba revolucionaria de verdad y no de mentirijillas como estos personajes postizos y de pega que serían barridos por el tsunami revolucionario. Nosotros nos situamos en este lado y no les echaríamos de menos jamás. Esa es la diferencia.
Claro que para que eso suceda hay que tener una escoba en condiciones y organizarla.
Ya lo decía Leslie, mítico cantante de Los Sírex, en los años sesenta del siglo pasado: «Si yo tuviera una escoba…» Pues eso.

Botín no forma parte de la ‘casta’ según Podemos

Es más que evidente que a Podemos se le va viendo el plumero a medida que van abriendo la boca y reparten etiquetas entre quienes forman parte de la casta y quienes no, aunque no sabemos en virtud de qué se han atribuido a sí mismos la facultad de dictaminar tan salomónica decisión.
Según Jesús Montero, secretario general de Podemos en Madrid, la familia Botín no forma parte de la casta. Así lo ha manifestado en un reportaje del periodista John Carlin que publicó ayer El País.
Confesamos que ya nos hemos perdido con Podemos porque -ingenuamente- suponíamos todo lo contrario: que si había alguien que era castizo por antonomasia eran los Botín, propietarios del Banco de Santander, prototipo del capital financiero español.
Ya ni eso. Montero dice que hay que diferenciar entre dos tipos de empresarios: la casta y los que contribuyen al «bienestar social», con lo que tomamos nota de que según las huestes de Podemos no hay que hablar de capitalistas sino de «empresarios» y le ha faltado poco para decir «emprendedores» que es como se dice últimamente.
Además hay algunos capitalistas que no explotan sino todo lo contrario: contribuyen al bienestar social, aunque tampoco nos aclaran si por bienestar entienden el paro, la falta de vivienda, el copago de las medicinas o el desastre de la enseñanza.
Un ejemplo de este último tipo de empresarios, dice Montero, es la familia Botín.
Rebobinemos. Hasta ahora nosotros creíamos que lo de la casta derivaba de aquella consigna que surgió el 15-M de «No nos representan» y como nadie representaba al «español medio» tal como somos, o sea, con fidelidad, necesitábamos otra organización distinta a las que hasta entonces habían funcionado. Por eso surgieron organizaciones como Podemos como algo distinto a «lo que hay».
Pues ahora resulta que no es así. En lo que había hasta entonces no todo era exactamente casta. Nos equivocamos, pues, colectivamente al gritar «No nos representan» y debimos decir «Queremos que nos representen otros», es decir, otros distintos a los que hasta ahora nos han representado.
Antes nos quejábamos porque «No nos representan» pero ahora ya tenemos a nuestros representantes: los de Podemos sí nos representan. A pesar de ello seguimos sintiéndonos engañados porque quienes sí nos representan dicen las mismas cosas que quienes antes no nos representaban y sospechamos que unos y otros son iguales. Volvemos a lo de siempre: son todos iguales.
El 15-M y Podemos nos siguen engañando con el famoso «empoderamiento». Ya lo dijo en su día el empoderado de «Democracia Real Ya» el abogado Gándara Pumar: «Nosotros queremos que la gente vaya a las urnas», pero cuando le preguntaron si Llamazares no se estaría aprovechando del 15-M, respondía: «No queremos que ningún partido se apropie de lo que estamos haciendo. Lo tenemos claro» (*).
¿Nadie?
Parece que no está tan claro. Podemos se «empoderó» del 15-M que, según prometió, lo había apostado todo por el anonimato y la colectividad, mientras que Podemos es lo más personalista que se puede encontrar. Ha convertido a Pablo Iglesias en un nuevo Caudillo, en una parte de la casta.
Hace ahora justo un año Izquierda Anticapitalista junto con un grupo de personas vinculadas a la camarilla Ceps (Pablo Iglesias, Monedero, Errejón) lanzaron el manifiesto «Mover Ficha», en el que llamaban a construir una candidatura «de ruptura».
Ahora la pregunta es: ruptura ¿con qué? Si quieren romper con alguien que empiecen por el principio. Que rompan con Botín.

(*) http://elprogreso.galiciae.com/nova/89992.html

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