La web más censurada en internet

Turquía vuelve a los brazos del ‘amigo americano’

Turquía ha dejado de importar petróleo iraní por completo desde principios de mayo. El objetivo oficial es el de “respetar” el bloqueo estadounidense que, sin embargo, Ankara “no aprueba”.

A pesar de esos insignificantes matices, Turquía ha acabado tomando partido a favor de Estados Unidos y en contra de Irán, que hasta ahora era un estrecho socio.

Hay otro matiz más, un poco menos insignificante: Ankara pretende que Washington acepte su compra de los sistemas rusos de defensa antiaérea SS-400.

Turquía vuelve a ser un “aliado estratégico” de Estados Unidos y, por lo tanto, obligado a respetar unas sanciones con las que no está de acuerdo, es decir, que traga con lo que le imponen desde Washington.

Acaban así tres años de tensión entre ambos países, desde que la OTAN desató el Golpe de Estado contra Erdogan, un tira y afloja en el que Ankara ha presionado amagando un acercamiento con dos de las “bestias negras” del imperialismo: Irán y a Rusia

El bloqueo económico de Estados Unidos tenía una serie de excepciones en favor de ocho países, entre ellos Turquía, pero también China, la India y Japón, a los que Washington autorizó a seguir importando crudo iraní.

Los permisos expiraron el 2 de mayo y no se renovaron. Entonces en Ankara no parecieron dispuestos a ceder a las presiones estadounidenses. ”No aceptaremos sanciones unilaterales ni limitaciones en la forma en que gestionamos nuestras relaciones con nuestros vecinos”, dijo entonces el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu.

En abril Ankara trató de convencer a Estados Unidos de que permitiera a la refinería turca Tupras seguir importando crudo iraní sin sanciones.

Pero donde dije digo… Turquía finalmente ha tragado. Queda saber qué va a hacer Turquía con los demás contenciosos que tiene abiertos con Estados Unidos y, sobre todo, con la compra de los SS-400 rusos. Washington no sólo se opone a ello sino que amenaza con tomar represalias y no entregar a los turcos los aviones de combate F-35, e incluso imponer sanciones económicas a Ankara.

El viceministro turco de Asuntos Exteriores, que está de gira por Washington, ha dicho que el acuerdo de compra con Rusia es firme, aunque para poner un poco de vaselina al asunto Erdogan propone a Trump la creación de un grupo de trabajo técnico conjunto.

Las baterías SS-400 están entre las armas más sofisticadas y Estados Unidos teme que los rusos las utilicen para recoger datos sobre los aviones militares de la OTAN a través de Turquía. “Todavía estamos esperando la respuesta” sobre la “comisión técnica”, dicen en Ankara.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies