El martes por la noche, la capital nigerina se vio sacudida por un intento de infiltración contra el Aeropuerto Internacional Diori Hamani de Niamey. Se escucharon disparos e intensas explosiones cerca de la Base Aérea 101, lo que provocó una rápida movilización del ejército.
El gobierno lo ha descrito como un intento de ataque terrorista perpetrado por mercenarios, algunos de los cuales fueron neutralizados de inmediato. El general Abdourahamane Tiani visitó ayer el lugar del ataque para supervisar las operaciones y reunirse con oficiales militares clave.
El general explicó la rápida reacción de las tropas, elogiando el papel crucial de los rusos, que contuvieron el ataque en menos de veinte minutos. Gracias a esa intervención, los atacantes fueron neutralizados antes de que pudieran alcanzar sus objetivos, evitando así consecuencias más graves.
Tiani reiteró la importancia de mantener la vigilancia y fortalecer la coordinación con los rusos para garantizar la protección de la infraestructura estratégica del aeropuerto.
En su declaración, el general nigerino indicó que el ataque fue perpetrado por mercenarios teledirigidos y señaló a ciertos países extranjeros, entre ellos Francia y varios vecinos de la región, como responsables de apoyar a los atacantes.
Advirtió que Níger se mantendría preparado para afrontar cualquier amenaza y que la seguridad nacional seguía siendo una prioridad absoluta.
La visita presidencial también incluyó una reunión en la sede de la Base Aérea 101, a la que asistieron el ministro de Defensa y los jefes de Estado Mayor de las distintas ramas del ejército, para evaluar las medidas necesarias para reforzar la protección de la infraestructura aérea estratégica.
El ataque en Niamey pone de relieve la rapidez de respuesta que ha alcanzado el ejército nigerino y el apoyo que prestan a sus socios africanos.