La web más censurada en internet

Etiqueta: Yemen (página 4 de 12)

La CIA exigió a Yemen la liberación de un dirigente de Al-Qaeda

La semana pasada el canal Al-Masirah, de los huthíes, divulgó una conversación telefónica entre el director de la CIA, George Tenet (que ocupó el cargo entre 1996 y 2004), y el Presidente yemení, Ali Abdullah Saleh (que ocupó el cargo entre 1990 y 2012). Luego la grabación se ha divulgado en internet (*).

En el audio Tenet exige a Saleh la liberación de un destacado dirigente de Al Qaeda. El cabecilla de la CIA pide la liberación “en un plazo de dos días de alguien que es muy importante para mí personalmente”, y que fue detenido en relación con el papel de Al-Qaeda en el ataque a un destructor naval estadounidense, el USS Cole, en 2000.

Sin embargo, cuando Saleh le pide su nombre del miembro de Al-Qaeda, Tenet le responde que es demasiado arriesgado revelar nombres por teléfono, y añadió que ambos sabían quién era ese individuo.

La grabación da una visión reveladora de cómo Estados Unidos está tomando medidas drásticas entre bastidores, incluso con los jefes de Estado que no tienen más remedio que firmarles cheques en blanco sin rechistar a la menor petición. El hecho de que esta revelación haya sido pasada por alto por todos los medios de comunicación occidentales, ya sean dominantes o supuestamente alternativos, es indicativo del pacto de silencio que pesa sobre la llamada “guerra contra el terrorismo”, que no es más que una instrumentalización del terrorismo para justificar la perpetua ocupación militar de Oriente Medio.

El atentado suicida de Al-Qaeda al que se refiere la llamada, ocurrido el 12 de octubre de 2000, mató a 17 marines estadounidenses e hirió a otros 39.

Según el actual jefe de inteligencia houthi en Yemen, el miembro de Al-Qaeda al que se refiere la llamada es Anwar Al-Awlaki, un clérigo nacido en Estados Unidos, convertido en propagandista. Posteriormente murió en un controvertido ataque con drones de Estados Unidos en 2011, aprobado por Obama.

El hijo de Al-Awlaki, de 16 años, también ciudadano estadounidense, murió en otro ataque de la CIA con drones dos semanas después, junto con su primo y varios otros civiles. En 2017, la hija de ocho años de Al-Awlaki fue a su vez asesinada en una redada de comandos ordenada por Trump.

Un comunicado emitido por las fuerzas huthíes afirma que la conversación es una prueba más de “las relaciones directas entre la CIA y los terroristas de Al-Qaeda y la cooperación de los funcionarios del gobierno de Saleh en esa relación”.

Saleh fue asesinado en 2017 tras cambiar de bando en la Guerra de Yemen, poniéndose del lado de la coalición saudí y abandonando el movimiento houthí al que estaba aliado, tras la toma de la capital Sanaa por parte de los rebeldes en 2014. Los huthíes y el gobierno de Saleh libraron seis guerras intermitentes entre 2004 y 2010.

(*) https://www.middleeastmonitor.com/20210318-houthi-official-cia-asked-yemens-saleh-to-release-al-qaeda-member/

Los sicarios del imperialismo en la Guerra de Yemen

Estados Unidos y Reino Unido han sido los principales benefactores del reino saudí en sus seis años utilizando su poderío militar para doblegar a Yemen. Los dos países han proporcionado miles de millones de dólares en armas de alta tecnología, inteligencia y formación a la monarquía más represiva de Oriente Medio. Sin embargo, según las confesiones de seis hombres detenidos el mes pasado en la actual batalla por la estratégica provincia yemení de Marib, el apoyo occidental a la coalición dirigida por Arabia Saudí va mucho más allá del apoyo militar convencional.

La CIA y el MI6, su homólogo británico, han reclutado a cientos de yemeníes para que trabajen como mercenarios y espías, recopilando información de inteligencia y coordenadas de las posiciones militares yemeníes en Marib, Al Mahrah, Saná y Sada’a, y proporcionando esta información a sus patrocinadores, según las confesiones realizadas al Servicio de Inteligencia de Seguridad de Yemen (YSIS) por al menos seis yemeníes actualmente juzgados en Saná.

Los seis hombres, que están recluidos en un centro de detención de Saná, accedieron a hablar sobre sus experiencias. Insisten en que la abyecta pobreza resultante de la guerra en curso les impulsó a participar en la operación, que, según dicen, llegó con la promesa de un pago de 300 dólares.

La operación tuvo lugar principalmente en el aeropuerto de Ghaydah, en el este de Al-Mahrah. Allí se unieron a decenas de jóvenes yemeníes reclutados por la CIA para recibir formación por parte de oficiales estadounidenses y británicos sobre cómo identificar y describir correctamente; cómo utilizar las cámaras, los sofisticados programas informáticos y los dispositivos utilizados para compartir coordenadas; cómo recopilar información; y cómo encontrar e identificar a los mandos militares y los cuarteles generales, los talleres, las fábricas, los laboratorios, los almacenes, los puestos de control y los lugares de lanzamiento de misiles y drones. Incluso trataron de localizar las residencias y los vehículos personales de los miembros de Ansarallah y de otros opositores a la intervención saudí.

Su reclutamiento fue largo y delicado, comenzando cuando los hombres fueron abordados por oficiales yemeníes que trabajaban para la Agencia de Seguridad Nacional con sede en Adén. Tras aceptar viajar a Al Mahrah para obtener más información, los hombres fueron alojados en hoteles antes de ser llevados a casas de campo especiales en el aeropuerto de Ghaydah, donde fueron interrogados por agentes de inteligencia estadounidenses y británicos. Muhammad Har, uno de los seis acusados, declaró que en un principio se puso en contacto con él Fayez Muhammad Ismail Al-Muntaser, antiguo funcionario de la Agencia de Seguridad Nacional y comandante del batallón de misiones especiales de la coalición dirigida por Arabia saudí.

“Cuando me tocó el turno, entré en el [ininteligible] y me sorprendió ver que los miembros del comité eran estadounidenses. Uno de ellos hacía las preguntas, el segundo anotaba los datos, el tercero tomaba las huellas dactilares y el cuarto, de piel negra, traducía”, recordó Ali Mohammed Abdullah al-Jomani, un detenido de 34 años de Haddah. Al-Jomani, que dice que ganaba el equivalente a unos 10 dólares al día, estuvo alojado en el hotel Taj Al-Arab durante tres meses en el proceso de iniciación. “Cuando volvimos para realizar la segunda entrevista, no encontramos a los americanos, sino a oficiales británicos. Repitieron las preguntas anteriores sobre nuestra capacidad para usar mapas, conducir coches y utilizar ordenadores”. Esto concuerda con las acusaciones de la inteligencia yemení de que la CIA estaba reclutando a jóvenes yemeníes y entregándolos a oficiales británicos para su entrenamiento y manejo.

Había dos campamentos distintos en el aeropuerto, uno estadounidense y otro saudí. “Después de que nos aceptaran, nos enseñaron a describir a las personas, los coches y las casas y a compartir datos y fotos por WhatsApp”, recordó Basem Ali Ahmed al-Kharouga, un detenido de 29 años de Sanaa. “El entrenamiento incluyó ejercicios de campo dentro y fuera del aeropuerto”. Al-Kharouga había soñado durante mucho tiempo con viajar al extranjero y pensó que por fin había encontrado una forma de escapar de la violencia cuando le prometieron un pasaporte extranjero a cambio de trabajo.

Además de la pobreza y el desempleo, hay otras razones por las que los jóvenes yemeníes arriesgarían su vida y su libertad para trabajar con servicios de inteligencia extranjeros, siendo quizás la más importante el bloqueo impuesto al país por la coalición saudí desde 2015. Antes de la guerra, los yemeníes salían regularmente del país por negocios, placer y atención médica. Ahora -con los puertos marítimos y los aeropuertos, especialmente el otrora próspero aeropuerto internacional de Saná, cerrados de hecho por la coalición saudí- los yemeníes ya no pueden huir de la violencia en su país ni viajar al extranjero, lo que deja a muchos jóvenes yemeníes desesperados con pocas opciones.

Hospitales, escuelas, edificios de oficinas e infraestructuras como pozos de agua y sistemas de alcantarillado han sido destruidos tras las campañas de bombardeo saudíes, que a menudo se llevan a cabo con información de objetivos estadounidenses y británicos obtenida de su red de espías reclutados. Se han atacado funerales, bodas, hogares y otras instalaciones civiles, lo que ha provocado la muerte y lesiones de miles de civiles y ha convertido a los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos en cómplices, en el mejor de los casos, de esta violencia gratuita.

“Nos enviaron a Marib, a mí y a otro tipo llamado ‘Akram Amer’, en una misión que duró cuatro días. Nos encargó [un hombre llamado] ‘George’ que espiáramos la casa de Ali Salem al-Huraizy, cerca del parque de Al Rawda”, declaró Aymen Mujahid Qaid Muhammad Harish, uno de los seis detenidos. Una de las tareas de Harish era vigilar los lugares de la ciudad de Arhab, al norte de Sanaa, donde la coalición saudí atacó posteriormente una casa donde se celebraba un funeral. El doble ataque aéreo mató a un niño y a nueve mujeres. Harish dijo que sus superiores occidentales, encargados de proporcionar a los saudíes los datos de los objetivos, eran los responsables del ataque.

Ahmed AbdulKareem https://www.mintpressnews.com/recruited-arrested-on-trial-yemen-spies-tell-of-reluctant-work-for-cia-mi6/276289/

Las tropas saudíes que están cometiendo crimenes de guerra en Yemen se entrenan en Francia

Según Amnistía Internacional, Francia mantiene un campo de entrenamiento militar para adiestrar a los soldados saudíes que han invadido Yemen (1).

El campo está dirigido por una empresa belga que cuenta con el apoyo y el dinero del gobierno francés.

Está en Commercy, en el este de Francia, y lo dirige el traficante belga de armas John Cockerill. Fue inaugurado por Geneviève Darrieussecq, la subsecretaria de Estado del Ministerio del Ejército el año pasado.

“Descubrí un centro de formación creado específicamente para los soldados saudíes con el fin de formarlos en las armas que se utilizaban anteriormente en Yemen”, dijo Audrey Lebel en una investigación que llevó a cabo para la revista mensual de Amnistía Internacional.

El ministro de Defensa, Gérard Longuet, facilitó enormemente la presencia de Cockerill en Commercy. Su mandato estuvo bajo la presidencia de Sarkozy y el gobierno del antiguo primer ministro francés François Fillon. Actualmente es senador por la región del Mosa y forma parte del consejo de administración de John Cockerill desde 2013.

Fue Longuet quien facilitó el contacto entre el director general de John Cockerill, Bernard Serin, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Ract-Madoux en 2011. Serin recibió la orden de mérito de la Légión de Honor en enero de este año.

El acuerdo entre el ejército francés y John Cockerill era para que el traficante de armas comprara y renovara las instalaciones existentes a cambio del uso del suelo y los edificios existentes en el lugar.

“No sabía que para Francia era posible entrenar en su territorio a soldados que están involucrados en un conflicto en curso”, dijo Lebel.

“Tendemos a pensar que el Yemen está lejos y que, como ciudadanos franceses, no nos concierne, pero esto está sucediendo aquí con el dinero de los contribuyentes”.

Desde que comenzó en marzo de 2015, la Guerra de Yemen ha causado más de 230.000 muertes, incluyendo mujeres y niños. La ONU la ha descrito como la peor crisis humanitaria del mundo. Por medio del terror Arabia saudí trata de impedir que los rebeldes huthíes se adueñen del poder en Yemen.

En la guerra se está utilizando armamento europeo, tanto francés como español, en violación del Tratado de Comercio de Armas de la ONU, aprobado para detener la exportación de armas si existe el riesgo de que contribuyan a la violación de los derechos humanos (2).

Francia siempre ha negado que sus armas se hayan utilizado en Yemen, pero tanto al presidente Emmanuel Macron como a la ministra del ejército, Florence Parly les han entregado los documentos que prueban el uso de armas francesas en la Guerra de Yemen.

Anteriormente el campamento de Commercy fue utilizado por el ejército francés. El alcalde, Bernard Muller, dio facilildades para que la empresa belga se instalara en el municipio.

Cockerill también se benefició de incentivos económicos durante tres a cinco años. Amnistía Internacional afirma que la empresa de armas obtuvo más de dos millones de euros de fondos públicos a través de varios planes gubernamentales.

(1) https://www.rfi.fr/en/france/20200707-saudi-soldiers-are-training-in-military-camp-in-france-says-amnesty
(2) http://made-in-france.disclose.ngo/en/chapter/yemen-papers/

Ataque a gran escala de los houthíes contra Riad con misiles y drones


Ayer los huthíes anunciaron que sus fuerzas habían llevado a cabo un ataque a gran escala con misiles y drones contra la base aérea Rey Salman y otros objetivos militares en Riad, Jizan y Najran en Arabia saudí.

La operación fue apodada como “Cuarta Operación de Disuasión Equilibrada”. El movimiento rebelde de los huthíes, Asnarallah, anunció que habían lanzado misiles Quds y Zulfiqar, así como drones suicidas.

Ansarallah asegura que todos los misiles y drones acertaron en el blanco.

A mismo tiempo el ejército saudí informó de que sus fuerzas habían interceptado y destruido drones y misiles lanzados contra instalaciones en su territorio y que uno de ellos fue disparado contra la capital, Riad.

“Las fuerzas conjuntas de la coalición lograron… interceptar y destruir un misil balístico lanzado por la milicia terrorista huthí desde Sanaa hacia Riad en una operación deliberadamente hostil”, dijo el portavoz de la coalición, Turki Al-Maliki, a los medios de comunicación públicos.

El ejército saudí también dijo que había derribado “ocho aviones no tripulados con trampas explosivas para apuntar a objetos civiles y a civiles del reino”, así como “tres misiles balísticos desde la provincia de Saada que se dirigían hacia el reino”.

https://southfront.org/ansar-allah-launches-massive-drone-missile-strike-on-riyadh-positions-of-saudi-led-coalition/

Arabia saudí propone conversaciones de paz a las fuerzas yemeníes

Los sátrapas saudíes mantienen conversaciones diarias con las fuerzas de Ansarollah y han invitado a sus representantes y a los del gobierno en el exilio de Yemen a reunirse, ha dicho esta mañana el embajador saudí en Yemen, Muhammad Al Jaber.

El embajador dijo: “Los funcionarios saudíes se reunieron ayer con sus homólogos huthíes para confirmar que los ataques aéreos sobre Sanaa fueron una respuesta a los ataques con misiles balísticos que tuvieron lugar el sábado pasado, y no tenían la intención de intensificar el conflicto”.

Jaber añadió: “Estamos decididos a reducir la escalada, y estamos listos para un alto el fuego en todos los territorios yemeníes si lo aceptan”.

Citando a Jaber, el Wall Street Journal asegura que las conversaciones de paz están en marcha. “La propuesta de conversaciones para poner fin a la guerra que comenzó hace cinco años sigue sobre la mesa, a pesar de la escalada de violencia de hace unos días”.

El periódico añade que “los huthíes todavía no han respondido a la oferta”.

El embajador saudí se refería a los ataques aéreos de su país contra Sanaa, la capital de Yemen, y afirmó que la operación tenía por objeto “destruir objetivos militares ilegales pertenecientes a los rebeldes huthíes y neutralizar y destruir la amenaza balística y las capacidades específicas que amenazan la vida de los civiles”.

El bombardeo saudí se produjo después de que las fuerzas de Ansarollah lanzaran el día anterior su mayor ataque en territorio saudí, que alcanzó a la propia capital, Riad, poniendo a la Casa Real contra las cuerdas.

https://www.almasdarnews.com/article/saudi-arabia-enters-peace-talks-in-yemen-after-massive-attack-by-ansarallah-forces/

Yemen: la guerra y la muerte en tiempos del cólera

En medio de la histeria mundial, no podíamos dejar de hablar del cólera, otra de esas “enfermedades infecciosas” de las que hablan los libros de medicina. Pero si no podemos separar la “gripe española” de la Primera Guerra Mundial, tampoco podemos separar al cólera del colonialismo, el Tercer Mundo y la guerra imperialista.

Los expertos pueden decir lo que les de la real gana, que es lo que hacen: no hay manera de tragarse que dicha enfermedad no es consecuencia de la situación política por la que atraviesan los países que lo padecen en la actualidad, como Haití o Yemen.

Lo realmente extraño es que, empujados por las circunstancias, las grandes cadenas de prensa sólo hablen del cólera, si es que hablan, y no de que en Yemen también hay una epidemia de dengue.

Más de tres millones de yemeníes viven en campamentos abarrotados de refugiados y unos 24 millones, más de dos tercios de la población, sobreviven gracias a la caridad del mundo entero. De lo contrario, el país se habría llenado de tumbas.

Lo extraño es que la tierra aún no se haya tragado a toda una población yemení, cruelmente azotada por la hambruna que acompaña a cualquier guerra.

Si la red de atención sanitaria del país era precaria antes de la guerra, ahora las instalaciones están siendo sistemáticamente bombardeadas por los cazas saudíes. “El ya frágil sistema de salud está operando al 50 por ciento de su capacidad”, declara la delegación de la OMS en Yemen.

No hay comida, no hay agua, no hay higiene… Se dan todos los condicionantes necesarios para el exterminio inmisericorde de una población que, por lo demás, no le importa nada a nadie.

18 millones de yemeníes, incluidos 9,2 millones de niños, no tienen acceso directo al agua potable, el saneamiento y la higiene, se lamenta Bismarck Swangin, director de comunicación de UNICEF para Yemen.

Lo interesante es lo que viene después de esa lamentación: “El acceso al agua potable es esencial para prevenir la propagación de enfermedades transmitidas por el agua”, añade Swangin.

Ya ven que la Unicef tampoco sigue los manuales de la medicina convencional y asegura que el origen del cólera radica en… el agua potable.

A este tipo de tinglados en cuanto les aprieta el cuello de la camisa de olvidan de lo que dice el manual. Le ocurrió lo mismo a Médicos Sin Fronteras con el cólera en Haití: se olvidaron del contagio (“contactu” en latín) de unas personas hacia otras para fijarse en que la enfermedad se “propaga” porque la guerra, la contaminación del agua y el hambre, debilitan el organismo humano en lugares de hacinamiento como los campamentos de los refugiados.

La epidemia de cólera comenzó hace tres años en Yemen y ya ha matado a 2.000 personas. Pero nadie ha lanzado las campanas al vuelo. No han cerrado las fronteras. No hay cuarentena. ¿El cólera no se propaga?, ¿tampoco es una enfermedad infecciosa?

Lo que le preocupa a la OMS no es que cólera se propague desde Yemen (o Haití) al mundo entero, sino lo contrario: que el coronavirus alcance Yemen (o Haití). No les preocupa lo que ya está pasando sino lo que puede pasar, lo que quizá ocurra. Más que curar hay que prevenir.

Estados Unidos y Gran Bretaña se preparan para invadir Yemen con sus tropas

A los reveses militares de Arabia saudí en Yemen, Estados Unidos y Gran Bretaña han respondido con el despliegue adicional de tropas en la frontera. El pretexto oficial es la “lucha contra el terrorismo”. Sin embargo, no es un secreto que las fuerzas estadounidenses y británicas están ayudando a los saudíes contra la resistencia huthi.

Cientos de fuerzas estadounidenses y británicas han llegado a la ciudad portuaria de Adén como primer contingente de una gran fuerza militar que Washington y Londres van a desplegar en el país árabe.

Unos 450 soldados estadounidenses y británicos han llegado a Adén, según Fadi Al-Murshidi, portavoz del Consejo de Transición del Sur (STC).

Murshidi dijo que Washington y Londres, que apoyan la agresión saudí contra Yemen, planean desplegar 3.000 soldados en Adén, en la base de Al-Anad en la provincia de Lahj, en la isla de Socotra en el Mar Arábigo, en las provincias de Hadhramaut, Mahrah y Shabwah, con el pretexto de luchar contra el terrorismo.

Los medios de comunicación locales informan de que una fuerza estadounidense de 110 soldados apoyada por 10 helicópteros Black Hawk, 30 vehículos blindados Harvey, cuatro sistemas de defensa aérea Patriot y una sala de operaciones integrada había llegado a la costa de Balhaf, en la provincia de Shabwa.

Dos buques de guerra estadounidenses atracaron en Balhaf, el principal puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) de Yemen, según los medios de comunicación locales del sur.

La intensificación del apoyo de Washington en las provincias del sur del Yemen tiene por objeto preparar una posible intervención militar y el establecimiento de bases militares en el país.

Las medidas indican la intención de Washington de saquear los recursos petroleros del país.

La presencia de las fuerzas estadounidenses en Yemen se produce en un momento en el que Washington ha comenzado a retirar sus tropas de Afganistán y aparentemente planea transferirlas a otro lugar.

Desde 2015 los agresores llevan a cabo una sangrienta campaña militar contra Yemen para reinstaurar al ex presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi, que renunció en 2014 y huyó a la capital saudí.

Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos han comprado armas por valor de miles de millones de dólares a Estados Unidos, Francia y Reino Unido para utilizarlas en la guerra contra Yemen.

A pesar del fuerte apoyo del imperialismo, el régimen saudí y sus aliados de la coalición no han logrado ninguno de los objetivos de esta larga guerra gracias a la resistencia de las fuerzas armadas de Yemen, encabezadas por el movimiento Ansarollah.

El anunciado despliegue estadounidense y británico llega en un momento en que las fuerzas armadas de Ansarollah han hecho importantes progresos contra las tropas saudíes en varios frentes.

El avance ha forzado a los saudíes a intensificar sus ataques aéreos contra objetivos civiles en varias partes de Yemen.

https://southfront.org/us-british-troops-in-aden-more-to-arrive-in-yemen-strategic-areas-reports/

Los insurgentes huthíes derriban un avión militar saudí

Avión saudí F-15
Ayer los saudíes informaron de que uno de sus aviones militares “se había estrellado” en el norte de Yemen mientras que, por su parte, los huthíes asumieron la responsabilidad del derribo.

A partir de ahora en la prensa mundial Ansarolah ha dejado de ser calificado como “grupo terrorista” para asumir la condición -más digna- de parte beligerante o insurgente.

La caída o el derribo de un avión militar ni siquiera ha sido frecuente en la Guerra de Siria, así que llama la atención que se produzca en Yemen. En 2017 un helicóptero Black Hawk saudí “se estrelló” en la provincia de Marib, en el centro del Yemen, matando a 12 militares invasores. Un alto oficial militar yemení de la época planteó la hipótesis del “fuego amigo”.

El avión accidentado o derribado el viernes era un Tornado que cayó a las 23:45 hora local (20:45 GMT) en la provincia de Jawf, dijo el portavoz saudí Turki Al-Maliki, a la agencia saudí SPA.

No especificó las razones del accidente ni el destino de la tripulación. Se limitó a informar de que el avión estaba llevando a cabo una misión de apoyo aéreo a las fuerzas en tierra.

Los invasores de Yemen, Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos, han estado interviniendo en el país desde 2015 para apoyar al gobierno contra las fuerzas  rebeldes que controlan vastas regiones del norte y el oeste, además de Sanaa, la capital.

Según el canal de televisión rebelde Al-Massirah, sus fuerzas derribaron el avión con un sofisticado misil tierra-aire. “El cielo yemení no es un lugar para caminar y el enemigo debe reflexionar mucho” antes de aventurarse por allá, advirtió Yehya Saree, un portavoz de los huthíes, en el canal de telvisión.

Tras el accidente o derribo, Al-Massirah informó de que ayer los saudíes iniciaron ataques de represalia en la zona de Maslub, en la provincia de Jawf, donde los vecinos “se reunieron alrededor de los restos del avión derribado”.

Dijo que había “docenas de muertos y heridos”. Pero los trabajadores locales de ayuda no pudieron verificar inmediatamente el número exacto.

En su cuenta de Twitter, el portavoz de los huthíes, Mohamed Abdelsalam, dijo que “la destrucción del avión Tornado es un duro golpe para el enemigo, y muestra la significativa mejora de la capacidad de defensa” de los rebeldes.

Si se confirma la reivindicación de los huthíes, es un buen indicador del fortalecimiento del arsenal de los rebeldes, a los que los saudíes acusan de recibir armas de Irán, que por su parte, reconoce apoyarlos políticamente, pero no militarmente.

“Al principio del conflicto, los huthíes formaban una milicia variopinta que se procuraba armas” en el país, dijo Fatima Abo Alasrar, una experta del Instituto de Medio Oriente. “Hoy en día, han ampliado masivamente su arsenal con la ayuda de Irán y Hezbolah”, añadió.

Según un informe de los expertos de la ONU encargados de vigilar el embargo impuesto en 2015 a Yemen, desde 2019 los huthíes disponen de nuevas armas, algunas de las cuales tienen “características similares” a las armas fabricadas por Irán. Sin embargo, la ONU nunca ha podido confirmar que fueran entregadas por el gobierno de Teherán.

Más presagios de la victoria de las fuerzas populares en la Guerra de Yemen

El martes la coalición que Arabia saudí encabezada en la Guerra de Yemen anunció la liberación de 200 prisioneros huthíes.

En una declaración oficial el portavoz de la coalición, Turki Al-Maliki, dijo que la decisión tenía por objeto fortalecer la aplicación del Acuerdo de Estocolmo, que incluye el intercambio de prisioneros entre ambas partes.

Añadió que las personas que necesiten atención médica podrán recibirla, avalada por la Organización Mundial de la Salud.

La decisión se llevó a cabo tras la celebración del Acuerdo de Riad firmado a principios de este mes entre el gobierno yemení y el Consejo de Transición del Sur.

Los puntos principales del acuerdo incluyen el regreso del gobierno electo exiliado a Adén en un plazo de siete días, la unificación de todas las fuerzas armadas bajo la autoridad de los Ministerios del Interior y de Defensa y la formación de un gobierno eficaz.

La Guerra de Yemen comenzó en 2011 por la desestabilización causada por la Primavera Árabe. Un levantamiento forzó al presidente del país, Alí Abdullah Saleh, a dejar el poder en manos de su vicepresidente, Abdrabbuh Mansour Hadi.

El movimiento huthí, que defiende a la minoría zaidí y llevaba diez años enfrentado a Saleh, se apoderó de la provincia de Saada y zonas cercanas del norte del país.

Muchos yemeníes, sunitas incluidos, apoyaron a los hutíes y, a finales de 2014 y principios de 2015, los rebeldes tomaron Saná, la capital, forzando a Hadi a irse al exilio.

Lo que hasta marzo de 2015 era una guerra civil, se transformó en algo bien diferente cuando Arabia saudí y otros ocho países árabes, apoyados por los de siempre (Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia), lanzaron ataques aéreos contra los huthíes para restaurar el gobierno de Hadi.

Ignorancia consentida

Jon Iurrebaso Atutxa

Cuando desconocemos una realidad, por muy brutal que sea, parece que de alguna manera estamos exentos de responsabilidades para con ella. Pero cuando no es una única realidad sino una continua cascada de horrendos acontecimientos, la cosa cambia. ¿Cómo explicamos que nos enteramos tan solo de lo que el capital desea?  Y qué casualidad que esa ignorancia es la que no perturba nuestra tranquilidad, nuestra estabilidad personal, familiar, colectiva, el acceso al trabajo (el o la que lo tenga), la falta de compromiso ante terribles sucesos, etc. Esto es lo que ocurre con una franja importante de la población, vasca en este caso.

Alguien nos dirá que jamás ha firmado ser un ignorante. Cierto. El asunto es que cuando nos pasamos viendo y oyendo, casi una hora de informativos televisivos al medio día y otro tanto por la noche (los que puedan y soporten hacerlo) y nos parece normal lo que nos cuentan, es como si hubiéramos firmado que ése es el tipo de noticias que queremos oír, ver y no otras. Las consecuencias de la lucha de clases no son noticia y si lo son pueden esconderse, por ejemplo, entrevistando al vecino del piso segundo izquierda que dirá lo que al capital le interesa transmitir.

De repente nos hacen llegar noticias sobre combates y situaciones críticas en varios países de todos los continentes y lo mismo que aparecen desaparecen. Hace meses dijeron los medios de comunicación del capital que Yemen corría el riesgo de padecer una epidemia de cólera que iba a afectar a más de la mitad de los casi 30 millones de habitantes que tiene el país.

¿Y si tal es la magnitud de la tragedia por qué aparece y desaparece sin más explicación? Aparece cuando la ministra de defensa española (respondiendo a alguna ONG) afirma que sí se venden armas a los wahabitas de Arabia Saudí, que es cierto, pero que estos misiles son inteligentes y, por lo tanto, no había riesgo para la vida civil.

Lo que realmente acontece es que la que en principio iba a ser la guerra más corta de Oriente Medio, Arabia Saudí lleva 4 años sin poder doblegar a los hutíes (movimiento Ansarolá) y, a la vez, se convierte en un callejón sin salida para los agresores. Un despilfarro en mercenarios, armamento y autoridad para Arabia Saudí (de momento se lo puede permitir por sus reservas de petróleo principalmente) y en una sangría para los yemenís. Nadie imaginaba que los más parias y poco temidos de ese ámbito geográfico, que hacen de puente entre Oriente Medio y África, iban no solo aguantar el envite saudí sino ponerle en serios aprietos.

Ni Arabia Saudí, ni sus aliados ni, sobre todo, los sionistas y los yanquis habían calculado el poder del Eje de la Resistencia. Hace un tiempo que los sionistas no pueden hacer ninguna barbaridad de cierta entidad sin que la respuesta le llegue por alguno de los caminos que pasan por el Líbano (Hezbolá), Irak, Siria, Irán, los movimientos palestinos o los hutíes de creencia chiita.

Dejando de lado esa complicada situación, en extremo explosiva, no podemos dejar de señalar un par de cuestiones que como vascas nos tocan de lleno y que tienen que ver directamente con el título del artículo.

El asunto es que vivimos dispersos/as entre España y Francia y nos damos cuenta que muchas y muchos no sabemos que hay alrededor de 100 empresas vascas directamente relacionadas, en la actualidad, con situaciones de guerra a lo largo y ancho del mundo. La cosa no va de las escopetas casi de arte que se hacían por aquí. Estamos hablando de tanques, sistemas de precisión, de misiles inteligentes… Sí, de esos que habla la ministra de defensa española. Pues sí señora, está reconocido que los saudíes envían esos misiles a hospitales, escuelas, mercados, mezquitas etc. del Yemen. Precisamente los artefactos caen donde los saudíes quieren masacrar a la población civil a ver si de alguna manera consiguen poner a su favor el curso de la guerra.

A estas alturas del escrito, hablamos de la empresa Sener que nutre de mortíferas armas a Arabia Saudi, Turquia e Israel entre otros bárbaros asesinos. El que fue millonario y del Opus Dei, Enrique Sendagorta sabía mucho de esto. Es bien conocido que Sener es una empresa referencial en sistemas de misiles inteligentes. La empresa SAPA que vende sus carros de combate a los yanquis no se queda a la zaga. Y no seguimos porque sería interminable el uso terrorista para el que son fabricadas armas en Euskal Herria, norte y sur.

Tampoco queremos dejar sin mencionar el tema de los desplazados de las guerras imperialistas o los huidos a causa del hambre. Evidente razón humanitaria de acogida y denuncia permanente, con la salvedad de que no hemos visto el mismo empeño cuando comienzan las guerras. Se invaden y destruyen países acusados de enriquecer uranio, por supuestamente tener armas de destrucción masiva, etc. Por una parte ¿Qué ocurre? ¿Inglaterra, Francia, Israel, USA… no tienen armas de destrucción masiva? Por otra parte, ¿esas muertes bajo bombas de fósforo no valen lo mismo que los ahogados, ambos consecuencia de la rapiña de los imperialismos yanqui, francés, inglés, etc.? Es evidente que más de uno tendrá que replantearse tal cuestión.


Las cifras y otros datos debieran decirnos algo de lo que nos podemos informar con un poco de interés. 5.000 niños yemenís muertos o heridos desde que comenzó la guerra en el 2015. Y no son datos de una organización de izquierda con interés en la cuestión. Son datos de Unicef. Asimismo, medio millón de niñas y niños han tenido que dejar la escuela. Dos millones de niñas y niños sufren desnutrición aguda y 360.000 son menores de 5 años. Infraestructuras concienzudamente destrozadas por parte de los saudíes. Es lo mismo que Israel hizo en su última invasión en el Líbano o en Gaza. En proporción, asesinan a más civiles que milicianos o militares. Eso no es una casualidad. Eso quiere decir: o te rindes a mis necesidades o acabo contigo (con millones de personas) de una u otra manera.

¿Seguiremos con el tema de la “ignorancia consentida”? En nuestras manos está.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies