Corría el año 1988. El régimen racista blanco de Sudáfrica, dirigido en aquel momento por Pieter Botha, mantenía una guerra contra la República Popular de Angola, en interés de los recursos mineros que este país tenía en la franja norte del Rio Okavango. A Sudáfrica la apoyaba incondicionalmente los Estados Unidos (y sigilosamente Israel), mientras […]
