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Espías y periodistas: se le atrapa antes al mentiroso que al cojo

Harding: mitad espía, mitad periodista
Si el Washington Post es el más fiel portavoz de la CIA (además de Amazon), el periódico británico The Guardian es el equivalente de los servicios secretos británicos. Así lo prueba su reciente falsificación de las reuniones entre Julian Assange y Paul Manafort, quien fuera director de campaña de Trump.

La documentación indica, además, que se trataba de una falsificación deliberada.

El 27 de noviembre The Guardian estaba a punto de publicar un artículo en el que afirmaba que Manafort se había reunido con Assange en la embajada ecuatoriana en Londres al menos en tres ocasiones. Alrededor de dos horas antes de que la “noticia” se publicara, Katherine Viner, redactora jefe de The Guardian, se puso en contacto con los abogados de Manafort y Assange para recabar sus comentarios.

Assange respondió a través de su cuenta pública de Twitter, que cuenta con 5,4 millones de seguidores, entre ellos Viner.

Una hora y media después, se publicó el artículo de The Guardian, firmado por Luke Harding, que se anunciaba en la primera página para estimular la persecución judicial de la “pista rusa” en la victoria electoral de Trump.

Además, aseguraba The Guardian, los correos electrónicos publicados por WikiLeaks habían sido capturados por espías rusos de los servidores del Partido Demócrata.

El artículo no mencionaba el desmentido público de Wikileaks a sus millones de seguidores en las redes.

Ocurrió lo de siempre: a los papanatas les faltó tiempo para hacerse eco del sensacional artículo servido desde Londres, por el “siempre fiable” The Guardian.

Toda falsedad obliga a reconstruir la verdad desde el principio, lo que en este caso no era difícil porque a los intoxicadores de The Guardian les fallaron varios detalles: la embajada ecuatoriana en Londres está bajo la vigilancia de cámaras de circuito cerrado de televisión.

Además, los visitantes deben acreditarse antes de entrar, por lo que estaba chupado: si Manafort hubiera visitado Assange, no cabría ninguna duda posible.

A mayor abundancia: el firmante de la intoxicación, Harding, es el típico híbrido entre espía y periodista. Antiguo corresponsal del periódico en Moscú, su nombre ya salió a relucir hace un año por ser un farsante de la pluma (1) y autor de un libro titulado “Colusión: reuniones secretas, dinero negro y cómo Rusia ayudó a Trump a ganar”, que pueden comprar en la cloaca Amazon (2) para cotejarlo con una entrevista grabada que se puede escuchar en YouTube (3).

Cuando el entrevistador le dice que el libro no contiene absolutamente ninguna evidencia que apoye sus conclusiones, Harding dice que sólo está “contando historias” o, en otras palabras, que se lo ha inventado.

El intoxicador tiene otro libro sobre Snowden de la misma factura: basura fabricada por el espionaje para consumo de tarados y mequetrefes. Pero si prefieren les dejamos la opinión de Assange: “garabatos en la más pura expresión del término”.

Después de que se publicara la intoxicación del The Guardián, Manafort también desmintió las reuniones: “Nunca he conocido a Julian Assange ni a ninguno de sus familiares”, dijo. “Nunca he sido contactado por nadie en relación con Wikileaks, ni directa ni indirectamente. Nunca he contactado con Assange o Wikileaks sobre ningún tema. Estamos examinando todas las opciones legales contra el Guardián, quien continuó con esta historia incluso después de que mis representantes le informaron que era falsa”.

Entonces, el periódico maquilló discretamente la noticia, añadiendo advertencias en el título y en varios párrafos, aunque sin informar a los lectores de los cambios introducidos. También añadieron un párrafo para incluir el desmentido de Wikileaks.

Pero no fue suficiente para tapar la intoxicación, por lo que el periódico tuvo que publicar una declaración y volvió a retocar otra vez el texto del artículo.

Tampoco fue suficiente: al día siguiente el Washington Times les deja con el culo al aire al mostrar los pasaportes de Manafort, que demuestran que no había estado en Londres en los momentos en los que The Guardian asegura que visitó a Assange.

Blanco y en botella: como ya hemos dicho, a través de The Guardian, el espionaje británico dirige la campaña de intoxicación contra Rusia, donde Assange y Snowden juegan el papel de “colaboradores” del Kremlin y donde los Skripal han sido víctimas de un pérfido intento de asesinato de connotaciones rocambolescas.

Por su artículo tan chapucero, en cualquier periódico riguroso, el payaso de Harding debería estar despedido. Si no es así es porque sus padrinos del MI6 le sostienen contra viento y marea.

(1) https://www.moonofalabama.org/2017/12/washington-post-russia-sham.html
(2) https://www.amazon.com/Collusion-Secret-Meetings-Russia-Helped/dp/0525562516
(3) https://www.youtube.com/watch?v=9Ikf1uZli4g

Dos de los marineros ucranianos detenidos en el Estrecho de Kerch son espías

De los 24 marineros capturados tras la provocación organizada por Kiev en el Estrecho de Kerch, dos son espías ucranianos del SBU, el servicio de inteligencia.

El FSB ha publicado un vídeo del interrogatorio de los marineros detenidos, de los que dos admiten ser agentes del SBU ante la cámara.

El capitán Vladimir Lessovoi también admite que sabía que lo que estaban haciendo era una provocación y que ignoraron deliberadamente las órdenes de las autoridades marítimas rusas transmitidas por radio.

Uno de los dos espías detenidos a bordo del Nikopol, Andrei Drach, un oficial de la 7 Dirección de Inteligencia Militar del SBU, reconoce abiertamente que entraron en aguas territoriales rusas, que recibieron advertencias de que estaban violando la frontera rusa y que debían salir de allá.

Las aguas territoriales por las que navegaban los buques ucranianos están bajo jurisdicción rusa antes de la reintegración de Crimea a Rusia, lo cual es grave cuando la nave es comercial, pero mucho más si se trata de una de tipo militar.

La presencia de dos espías entre la tripulación ha sido confirmada por el director del SBU, Vassili Gritsak, quien anunció que estaban allí como oficiales de contrainteligencia.

La presencia de espías ucranianos entre la tripulación confirma las sospechas de algunos medios que vienen destacando la posibilidad de que los buques pretendieron cometer un atentado contra el Puente de Kerch, que para el gobierno de Kiev es un símbolo muy especial de la pertenencia de Crimea a Rusia.

Pero Ucrania es una país abonado a la chapuza por culpa de Porochenko y sus mariachis: el Parlamento ucraniano (Rada) aprobó la ley marcial durante 30 días en la frontera con Rusia, pero la versión publicada en el Boletín Oficial menciona 60 días y carece de límites territoriales, algo que no tiene ninguna clase de precedentes.

El servicio de prensa de Poroshenko dice que es un error y promete corregirlo… Kiev tiene muchos errores que corregir.

La crisis del Estrecho de Kerch deja a Ucrania en evidencia una vez más

Hasta el mes de marzo de este año la travesía del Estrecho de Kerch se ha llevado a cabo sin incidentes de ningún tipo, según las normas habituales de circulación marítima, tanto para los buques rusos como para los ucranianos.

En marzo Ucrania inicia una escalada de provocaciones al abordar un barco ruso, el Norte, y detener a su tripulación, que no sería devuelta a Rusia hasta el mes de octubre.

A partir de entonces ambos países se dedican a abordar los barcos del otro. Además, Ucrania comienza a militarizar el Mar de Azov e inicia la construcción de una base naval en Berdiansk.

En julio de este año dos barcos ucranianos de la clase Gyurza-M, el Lubny y el Kremenchuk, procedentes de Berdiansk se sumaron a los otros dos que ya tenía en el Mar de Azov.

El 5 de noviembre un avión Su-27 ruso interceptó un avión americano ELINT EP-3 que volaba cerca de las aguas territoriales de Crimea.

El 19 de noviembre un avión de reconocimiento israelí Gulfstream G-550 Nachshon Aitam (código de vuelo 537) sobrevoló el Estrecho de Kerch.

El 25 de noviembre tres buques de la marina ucraniana, el Berdiansk, el Nikopol y el Yani Kapu, procedentes del puerto de Odesa violaron la frontera marítima de Rusia. Los dos primeros buques eran militares, es decir, iban armados.

Los barcos se niegan a obedecer las órdenes de las autoridades marítimas rusas, que tienen derecho a controlar el tráfico martítimo en el Estrecho, según un acuerdo firmado en 2003 con Ucrania.

Ante la provocación, Rusia decide cerrar el Estrecho de Kerch, atravesando un buque cisterna vacío en medio del puente.

Mientras tanto, otros dos barcos ucranianos salen del puerto de Berdiansk para reforzar a los tres anteriores, que permanecen bloqueados en el Mar Negro.

Rusia envia helicópteros y cazas Su-25 para sobrevolar la zona mientras que el FSB ruso, la policía que cumple funciones de guardia costera, se prepara para abordar a los barcos ucranianos.

Los buques ucranianos se oponen al abordaje, los guardacostas rusos embisten a uno de los buques, el carguero Yani Kapu, y abren fuego contra los motores de los demás para pararlos, remolcarlos y detener a la tripulación.

El portavoz de la Armada ucraniana admite que los barcos ucranianos abrieron fuego contra los guardacostas rusos.

Los dos barcos ucranianos que habían zarpado de Berdiansk para ayudar a los tres primeros, dan la vuelta y regresan al puerto de origen con el rabo entre las piernas.

Durante todo el día aviones de reconocimiento estadounidenses Sigint sobrevuelan el Estrecho. Uno de ellos ellos, de tipo RC-135V, serie 64-14841, código JONAS 21, con sede en la Bahía de Suda, en Creta, sobrevuela la Península de Crimea.

La segunda nave es un dron del tipo RQ-4B, serie 11-2047, con el código Forte10, capaz de volar a gran altura. Está teledirigido desde la base naval estadouidense de Sigonella, en la isla de Sicilia.

Si fuera cierto lo que dicen en Kiev los medios oficiales, si realmente se tratara de una agresión militar rusa, el gobierno de Porochenko debería haber declarado la guerra a Rusia. Pero el ejército ucraniano ha vuelto a quedar en evidencia: su marina no ha sido capaz de medirse ni siquiera a los guardacostas rusos.

La explicación está en otro lado. El objetivo de la provocación ucraniana es imponer la ley marcial y suspender las elecciones previstas para marzo, ya que, según los sondeos, Porochenko sólo controla el 9 por ciento de la intención de voto.

Dicho en román paladino: la declaración de guerra de Porochenko no es contra Rusia sino contra su propio pueblo.

Como ven, es lo mismo que en el Donbas.

¿Podría la OTAN haber institigado la provocación como excusa para meter sus buques en el Mar de Azov? No, porque ahí los rusos les han puesto una línea roja muy clarita y la OTAN ya le ha explicado a Porochenko que no les van a sacar las castañas del fuego (al menos de momento).

¿Confiaba Ucrania en que la amenaza de la OTAN les protegería de Rusia? No, porque si Ucrania entra en guerra pierde las limosnas que el entrega el Fondo Monetario Internacional, lo que le conduciría a la quiebra al día siguiente.

A Ucrania le está resultando muy complicado internacionalizar su fobia hacia Rusia. Los fracasos del gobierno de Kiev proceden de que no es un actor protagonista sino un mero decorado que la intoxicación mediática utiliza para sus propias campañas.

El gobierno británico dirige a los medios en la campaña de intoxicación contra Rusia

En 2015 el gobierno británico lanzó una operación encubierta, llamada “Iniciativa de Integridad”, para insertar propaganda contra Rusia en los medios de comunicación occidentales.

La campaña de difamación contra Trump, que afirma que fue elegido por su colusión con Rusia, basada en el caso Steele, también fue una operación en gran medida británica, pero parece formar parte de un proyecto diferente.

La Iniciativa de Integridad crea equipos locales o grupos de contacto entre periodistas, militares, académicos y grupos de presión de confianza que residen en países extranjeros. Estas personas reciben alertas a través de los medios de intoxicación para actuar cuando el centro británico percibe la necesidad.

El 7 de junio el grupo español local tardó sólo unas pocas horas en descarrilar el nombramiento de Pedro Baños como Director del Departamento de Seguridad Nacional en España. El grupo determinó que tenía una visión demasiado positiva de Rusia y lanzó una campaña coordinada de difamación en su contra en los medios de comunicación (1).

Las operaciones de la Iniciativa de Integridad aparecieron cuando al revelarse algunos de sus documentos, incluyendo las solicitudes de subvenciones al Ministerio de Asuntos Exteriores británico que se publicaron anónimamente en cyberguerrilla.org.

Teóricamente la Iniciativa de Integridad la administra el Instituto para la Formación de Personal de Estado, una organización no gubernamental financiada por el gobierno. Su manual interno describe así el objetivo de esta ONG:

“La Iniciativa de Integridad fue lanzada en el otoño de 2015 por el Instituto para el arte de la palabra, en cooperación con la Universidad Libre de Bruselas, para llamar la atención de políticos, responsables de la toma de decisiones, líderes de opinión y otras partes interesadas sobre la amenaza que Rusia representa para las instituciones democráticas en el Reino Unido, Europa y América del norte” (2).

El lema es “defender la democracia contra la desinformación”. El grupo incluye países europeos, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá y parece estar expandiéndose hacia Oriente Medio.

El manual cataloga a Bellingcat y el Atlantic Council como “organizaciones socias” y también forman parte del montaje otro tipo de equipos, como DFR Digital Sherlocks, EuVsDisinfo, Buzzfeed, Irex, Detector Media, Stopfake o LT MOD Stratcom. Anuncia lo siguiente: “Los miembros del grupo serán enviados a sesiones de capacitación en el extranjero para mejorar sus habilidades técnicas en desinformación y fortalecer los vínculos con la comunidad”.

En su página se definen de la siguiente manera: “No somos una agencia gubernamental, pero trabajamos con departamentos y agencias gubernamentales que comparten nuestros objetivos”. Los planes presupuestarios que publican muestran que más del 95 por ciento de la financiación de la Iniciativa de Integridad proviene directamente del gobierno británico, la OTAN y el Departamento de Estado de Estados Unidos. Todas las personas de contacto para crear equipos en el extranjero son funcionarios de la embajada británica. Es una campaña de influencia en países extranjeros dirigida por el gobierno británico que se esconde detrás de la cortina de una ONG.

La organización está dirigida por un tal Chris N. Donnelly que recibe 8.100 libras al mes por crear la red. Su solicitud de financiación para los años 2017 y 2018 explica cómo funciona la Iniciativa:

“Combatir la desinformación y la influencia maliciosa de Rusia en Europa ampliando la base de conocimientos, aprovechando la experiencia existente y creando una red de redes de expertos, formadores de opinión y responsables de la toma de decisiones para sensibilizar al público nacional sobre la amenaza y contribuir a crear la capacidad nacional para hacer frente a ella” (3).

Si el trabajo de la Iniciativa de Integridad es tan legítimo, ¿por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores lo dirige a través de una ONG? Las intervenciones se financian dentro de un “Programa Estratégico de Comunicación en Lengua Rusa” más amplio, gestionado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

En la solicitud presupuestaria para los años 2017 y 2018 pidieron 480.635 libras y recibieron 102.000 de la OTAN y del Ministerio de Defensa lituano. Muestra un gasto previsto de 1.961.000 de libras (4), aunque también el Departamento de Estado de Estados Unidos figura como copatrocinador con 250.000 libras (5) y Facebook con 100.000 libras. El presupuesto prevé una estrecha cooperación con los militares locales de cada país. Cabe señalar que la OTAN también es generosa en la financiación de los grupos locales.

Uno de los documentos divulgados es una nota sobre los puntos de discusión titulada “3 objetivos principales para el FCO” (6):

“Desarrollar y probar el concepto y la metodología de los grupos locales y crearlos en una serie de países con situaciones diferentes.

“Asegurar que la gente (en el gobierno, en los grupos de reflexión, en el ejército, entre los periodistas) tenga una buena visión de conjunto, que la gente reconozca que somos víctimas de un ataque híbrido concertado y deliberado por parte de Rusia.

“Aumentar la velocidad de respuesta, empujar a la red al activismo en la búsqueda del ‘minuto dorado’”.

En “top 1, configurar grupos locales”, un apartado indica: “Conectar los medios de comunicación con el mundo académico, los responsables políticos y los expertos de un país para que tengan un impacto en la política y la sociedad”.

De ahí que en la televisión serbia Jelena Milic silenciara las opiniones favorables a Rusia, pero defender la democracia silenciando algunas voces en una televisión pública parece ser un concepto contradictorio.

Otro apartado señala que la Iniciativa de Integridad influye secretamente en los gobiernos extranjeros:

“Nos comprometemos muy discretamente con los gobiernos, basándonos en contactos personales de confianza, en particular para asegurarnos de que no vean nuestro trabajo negativamente, y para tratar de influenciarlos suavemente, como es apropiado para una ONG independiente como la nuestra.

– en Alemania, a través del moderno centro liberiano para influir en la Cancillería y el Ministerio de Defensa
– en los Países Bajos, a través de HCSS para influir en el Ministerio de Defensa
– en Polonia y Rumania, a través de sus representantes ante la OTAN
en España, a través de asesores especiales, en las oficinas del Ministerio de Defensa y del Presidente del Gobierno
– en Noruega, a través de contactos personales en el Ministerio de Defensa
– en la sede de la OTAN, a través de la Unidad de Planificación de Políticas de la Oficina del Secretario General.

“Tenemos contactos latentes en otros gobiernos que activaremos según sea necesario a medida que los grupos se desarrollen”.

Una descripción de los grupos locales realizada en julio de este año muestra las actividades en al menos 35 países. Otro archivo revela las instituciones locales asociadas y los individuos involucrados en los programas locales.

No menos interesante es la descripción de sus hazañas. La caída del MH 17 por un misil ucraniano BUK, el falso ataque químico en Jan Sheijun y el caso Skripal se citan como ejemplos de “desinformación rusa”. Sin embargo, al menos dos de estos acontecimientos, Jan Sheijun, a través de los Cascos Blancos gestionados por Reino Unido, y el caso Skripal son el resultado de operaciones de desinformación organizadas por los servicios de inteligencia británicos.

El documento más interesante del paquete es el “Plan de proyecto” de las páginas 7 a 40 de la solicitud de presupuesto 2018, donde bajo el apígrafe “Sostenibilidad” señala:

“Se propone que el programa continúe al menos hasta marzo de 2019 para garantizar que los grupos locales establecidos en cada país tengan tiempo suficiente para arraigarse, encontrar financiación y demostrar su eficacia. El financiamiento del FCO para la Fase 2 ampliará la escala, el alcance y la eficacia de las actividades. A medida que se establezcan los grupos locales, tendrán que empezar a tener acceso a fuentes locales de financiación. Pero es un proceso lento y más difícil en algunos países que en otros. La DDP [División de Diplomacia Pública] en la sede de la OTAN ha demostrado ser una fuente fiable de financiación para los grupos nacionales. La ATA [Asociación del Tratado Atlántico] promete hacer lo mismo, proporcionando acceso a otras fuentes de financiación dentro de la OTAN y de los países miembros. La financiación de fuentes institucionales y de los gobiernos nacionales de Estados Unidos se ha retrasado debido a disputas internas dentro del gobierno de Estados Unidos, pero desde marzo de 2018 este parón parece haberse resuelto y la financiación debería fluir ahora”.

“El programa ha comenzado a crear una masa crítica de individuos de una sociedad transversal (grupos de reflexión, académicos, políticos, medios de comunicación, gobierno y militares) cuyo trabajo se refuerza mutuamente. La creación de una red de redes ha dado a cada grupo nacional coherencia local, credibilidad y alcance, así como un buen acceso internacional. Todas estas condiciones, así como la creciente conciencia entre los gobiernos de la necesidad de este trabajo, deberían garantizar la continuidad del trabajo bajo diversos auspicios y en diversas formas”.

La tercera parte de la solicitud de subvención enumera las diferentes actividades, sus resultados y consecuencias (7). El plan presupuestario incluye una sección que describe los riesgos de la Iniciativa de Integridad, que incluyen la piratería informática y, además, “publicidad negativa generada por Rusia o por partidarios de Rusia en los países objetivo, o por grupos políticos y de interés afectados por el trabajo del programa, con el objetivo de desacreditar el programa o a sus participantes, o de crear un bochorno político”.

(1) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/moncloa-campaign-6-atttwitter080618/moncloa-campaign-6-atttwitter080618.pdf
(2) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/iihandbookv2/iihandbookv2.pdf
(3) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/fco-application-form-2017-18/fco-application-form-2017-18.pdf
(4) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/integrity2018activitybudgetv3/integrity2018activitybudgetv3.pdf
(5) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/fco-application-form-2018-v2/fco-application-form-2018-v2.pdf
(6) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/top-3-deliverables-for-fco/top-3-deliverables-for-fco.pdf
(7) https://www.pdf-archive.com/2018/11/02/integrity2018activitybudgetv3/integrity2018activitybudgetv3.pdf

Ucrania extiende la crisis con Rusia al Mar Negro

Ayer se produjo un grave incidente naval en el Estrecho de Kerch entre buques ucranianos y rusos. Un barco ruso golpeó violentamente en el costado al remolcador ucraniano Yani Kapu cuando éste se acercaba al puente de Kerch escoltado por dos barcos de guerra ucranianos, el Berdyansk y el Nikopol.
El Estrecho de Kerch delimita las aguas del Mar de Azov y el Mar Negro. Sobre el mar, Rusia ha construido un puente para tener un acceso terrestre a la Península de Crimea, anexionada por Rusia tras el Golpe de Estado fascista de Kiev en 2014.

Como Kiev no reconoce la anexión de Crimea, tampoco reconoce el límite de las aguas territoriales rusas. Sin embargo, en virtud de un acuerdo previo de 2003 firmado entre ambos países, el Mar
de Azov tiene el estatuto de “aguas interiores de Ucrania y Rusia” y el Estrecho de Kerch está bajo el control conjunto de ambos países.

Los tres barcos ucranianos navegaban desde el puerto de Odessa, en el Mar Negro, hasta Mariupol, en el Mar de Azov. Desde septiembre, Kiev ha estado reforzando su presencia militar en este Mar poco profundo, atrapado entre Crimea y Rusia y cerrado por el Estrecho. Un tránsito anterior de buques de guerra ucranianos a finales de septiembre ya dio lugar a tensiones, sin llegar a la confrontación.
Según la versión rusa, la travesía de estos barcos es una violación de sus aguas territoriales. Moscú había anunciado previamente el cierre del Estrecho debido a la presencia de un buque comercial, y no habían sido informados de los proyectos ucranianos. La Armada ucraniana afirma que advirtió a Rusia previamente del itinerario de sus barcos.
Un vídeo publicado anoche, aparentemente filmado por un marinero ruso, muestra la peligrosa maniobra. Se oye a un oficial ruso ordenando “aplastar” al barco ucraniano. La armada ucraniana informó inmediatamente del incidente e indicó que los otros barcos seguían su camino.
Entonces cuando los barcos rusos abrieron fuego contra los dos barcos de escolta que seguían al Yani Kapu, después de que rechazara la orden de detenerse. Fueron inutilizados y luego detenidos. En las grabaciones de audio publicadas por el sitio web ucraniano Liga, se oye a los marineros rusos advertir a sus homólogos ucranianos: “Manos arriba o disparamos”.
La marina ucraniana ha sido puesta en alerta. Anoche helicópteros y aviones de combate rusos se dejaron ver sobre el puente y, de madrugada, los rusos han retirado el petrolero que habían colocado bajo los arcos del puente. Además, los rusos han anunciado la reapertura de la navegación en el Estrecho.
Ayer la Armada ucraniana informó de una escalada y un enfrentamiento entre varios buques de guerra rusos y ucranianos. Esto dio lugar a que la Armada rusa disparara contra tres barcos ucranianos que luego fueron asaltados por los comandos del FSB, el servicio de seguridad ruso responsable de la protección de fronteras. Según Kiev, seis marineros resultaron heridos y 23 fueron capturados en el asalto, el más grave en esta zona, donde las tensiones han seguido aumentando en los últimos meses.
El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, seguida posteriormente por la parte rusa. Estaba previsto que esta reunión se celebrara a última hora de hoy por la mañana en Nueva York.
Poroshenko ha pedido al Parlamento la aprobación de la ley marcial, lo que podría provocar una ruptura de las relaciones diplomáticas con Rusia, el establecimiento de un estado de emergencia, o incluso el aplazamiento de las elecciones presidenciales de marzo del año que viene.
El objetivo de Ucrania es aflojar la mordaza sobre sus dos principales puertos del mar de Azov, Berdiansk y Mariupol. Desde la inauguración del puente entre Crimea y Rusia en mayo, Moscú ha estado llevando a cabo inspecciones sistemáticas en los buques comerciales con destino a estos puertos, lo que ha provocado retrasos muy costosos que pueden durar hasta varios días. En respuesta a estas medidas, Kiev ha comenzado a transferir parte de su armada (de la que casi el 80 por ciento de ella se perdió en 2014 con la anexión de Crimea) a esta zona anteriormente menos militarizada.
Anoche en Kiev varias decenas de manifestantes se reunieron frente a la embajada rusa. En el Donbass, una región fronteriza con el mar de Azov, se ha informado de un aumento de los disparos y bombardeos a lo largo de la línea de frente entre el ejército ucraniano y las fuerzas de las Repúblicas Populares.

Muerte del jefe del espionaje militar ruso: carnaza para las teorías de la conspiración

Igor Korobov: jefe del GRU fallecido
Desde que en los sesenta la CIA pusiera de moda las conspiraciones, uno de sus mayores éxitos, determinados tipos de información se envuelven siempre en una nube tóxica.

A cada cual nos parece que nosotros estamos libres de pecado; lo conspiranoico son las informaciones de los demás. Pero lo más conspiranoico de todo es siempre lo que se escapa a la ideología dominante. Los que no siguen la corriente son “la oveja negra”. Sospechosos de pensar por sí mismos.

Las grandes cadenas nunca son sospechosas de nada; no incurren en las teorías de la conspiración. Sencillamente ellas imponen el canon y uno de esos canon es que en Moscú no hay “muertes por causas naturales” y menos en las altas esferas sino sospechas, intrigas, purgas y demás.

Alrededor del Kremlin todo es morbo para los medios de intoxicación, como la reciente muerte de Igor Korobov, que encabezaba el GRU, el servicio de inteligencia militar de Rusia. Korobov no ha podido morir de cáncer, como dice el Kremlin; eso es tan simple que no sirve para vender periódicos.

Desde 1917 en Moscú las cosas nunca son lo que parecen. ¿Pruebas?, ¿fuentes?, ¿demostraciones? No es necesario nada de eso; basta con rumores, cotilleos, chascarrillos o, simplemente, con recurrir a la sicopatología.

En Londres el diario The Sun sospecha que fue asesinado porque falló en el envenenamiento de Skripal, lo que ”volvió loco de rabia a Putin”.

El Daily Mail también asocia la muerte de Korobov con el envenenamiento de Skripal, pero añade algo más: el derribo del vuelo MH17 en Ucrania en 2014.

La BBC sugiere que Korobov cayó misteriosamente de una ventana…

https://www.rt.com/news/444651-korobov-death-conspiracy-media/

Rusia envía asesores financieros a Venezuela en previsión de una agresión desde Brasil

A petición del gobierno, Rusia ha enviado asesores financieros a Venezuela. El equipo ruso llegó a la capital del país el día después de la delegación china, por lo que algunos observadores se preguntan si las dos grandes potencias están coordinando sus esfuerzos para salvar la economía de su socio común en América Latina.

Ambos países tienen interés en ver las últimas reformas del Presidente Maduro, lanzadas para proteger la estabilidad del gobierno democráticamente elegido y legítimo: es él quien garantiza el reembolso de los préstamos que le han concedido los dos países durante los dos últimos años, y quien garantiza que los contratos de asociación firmados con ellos en el sector energético se mantengan adecuadamente.

Un cambio de régimen apoyado por Estados Unidos podría poner en el poder a “autoridades” que revertirían estos compromisos y buscarían “lagunas legales” para no cumplirlos. Desde esta perspectiva debemos entender la ayuda proporcionada por China y Rusia a Venezuela mediante el envío de asesores financieros, con vistas a la “construcción de un régimen”.

Ninguno de los dos grandes países tiene la voluntad, ni la capacidad militar, de defender físicamente a Venezuela de los ataques bélicos híbridos que este país ha sufrido en los últimos años: los dos países brindan un apoyo asimétrico, a través de misiones de asesoramiento que buscan abordar los problemas que son la fuente de la legítima oposición antigubernamental, que es explotada por actores extranjeros para una Revolución de Colores.

La economía venezolana se ha visto socavada por una combinación de interferencias estructurales de Estados Unidos y errores del gobierno del país, y corresponde al Estado venezolano rectificarlas. Lo mejor que podría ocurrir ahora sería que los consejos financieros de Rusia y China ayudaran a estabilizar la economía de Venezuela y crearan las condiciones para que los muchos exiliados que se fueron a los países vecinos en el punto álgido de la crisis de la guerra híbrida regresaran al país.

Al acercarse la victoria de Bolsonaro en Brasil, las dos grandes potencias habían visto surgir la urgencia de prestar asistencia y asesoramiento a Venezuela, por temor a ver a su ficticio socio del BRICS invadir el país, en connivencia con Colombia, bajo el pretexto de una “intervención humanitaria” que habría respondido a la tan publicitada crisis de los migrantes.

El presidente electo de Brasil ha negado haber planeado tal operación, pero existe la posibilidad de que él y sus generales cambien de opinión después de su toma de posesión a principios de 2019, por lo que se abre un pequeño plazo de dos meses para que Rusia y China se adelanten a este escenario, lo que hacen indirectamente enviando a los asesores que tienen.

Esto puede no ser suficiente para contrarrestar este posible evento, pero al menos puede hacer que Venezuela sea más robusta económicamente, anticipando el día en que tendrá que enfrentarlo.

https://orientalreview.org/2018/11/06/russia-financial-advisory-assistance-to-venezuela-is-regime-reinforcement/

Detenidos los miembros de un grupo yihadista que pretendía volar la base militar rusa en Tayikistán

La semana pasada la policía tayika detuvo a los miembros de un grupo terrorista afiliado al Califato Islámico que tenían la intención de volar la base militar rusa 201 al sur de Dushanbé, la capital de Tayikistán.

“Para llevar a cabo esta operación, el Califato Islámico reclutó todos sus elementos a través de internet. Los reclutas prometieron lealtad al grupo terrorista a través de las redes sociales”, dijo el martes Mansur Jan Omarov, diputado de la Comisión Nacional de Seguridad de Tayikistán.

“Los miembros del Califato Islámico que planeaban llevar a cabo la operación terrorista fueron arrestados la semana pasada y se les incautó una gran cantidad de explosivos”, añadió Omarov.

Uno de los policías tayikos dijo que los detenidos tenían la intención de volar la base militar rusa 201, sita en Dushanbé.

La operación terrorista estaba coordinada por una persona, llamada Sohrab, que vivía en la zona de Vahdat y que había participado en la Guerra en Siria. Durante sus primeros interrogatorios, Sohrab admitió que su objetivo era vengarse de la presencia del ejército ruso en Siria.

El verano pasado, el Tribunal Supremo de Tayikistán condenó a 10 personas a penas de entre 7 y 26 años de prisión por planear un ataque terrorista contra la base 201 del ejército ruso.

La Base Militar Rusa 201 es la mayor base militar rusa en el extranjero con 7.000 fuerzas militares. En virtud de un acuerdo entre Moscú y Dushanbe, esta base se mantendrá en Tayikistán hasta 2042.

Un contraejemplo del ‘expansionismo ruso’: el tratado del Mar Caspio

Una vez desaparecida la URSS, e incluso antes, es muy corriente la equiparación de Rusia a cualquier otro país capitalista, especialmente a Estados Unidos según la doctrina de la simetría perfecta “tanto monta, monta tanto”. Los unos (rusos) hacen lo mismo que los otros (estadounidenses).

Un país capitalista sólo puede ser imperialista, esto es, expansionista, sobre todo si nos referimos a una gran potencia, como Rusia. Sería de una “lógica” impecable de no ser porque los hechos muestran algo bien diferente, sencillamente porque no son “lógica”, no salen de la cabeza sino de la historia.

Desde 1989 lo que los hechos muestran es que Rusia no sólo no se ha expandido sino todo lo contrario: se ha contraído. Es una federación de Estados que ha perdido a 16 Estados que antes formaban parte de la URSS.

La relación con esos Estados, que ahora son vecinos, ha cambiado radicalmente. No son una especie de “protectorados” sometidos a la fuerza de Moscú, ni siquiera en ese tipo de litigios fronterizos que siempre suelen tener los vecinos, como en el Mar Caspio, unas aguas que antes sólo tenían dos riberas (URSS e Irán) y ahora tienen cinco (los dos anteriores más Azerbaián, Kazajstán y Turkmenistán).

Desde 1940 la URSS se repartió el Mar Caspio con su vecino por la mitad y a partir de 1989 se han celebrado negociaciones durante  20 años, hasta que el 12 de agosto pasado se firmó el nuevo tratado que redefine el estatuto de las aguas de una manera totalmente pintoresca: el Mar Caspio no es un mar ni tampoco es un lago.

La nueva configuración de Caspio se ha llevado a cabo sin la intervención de ninguna potencia exterior, o sea, de Estados Unidos, y con la voluntad que quede fuera de sus aguas para siempre.

A partir de ahí, los beneficiarios de los inmensos recursos del Mar no pueden ser otros que los propios ribereños, por lo que cabe preguntar cuál de ellos sale ganando, lo que tiene una respuesta muy sencilla: los más pequeños, es decir, las tres repúblicas turcófonas de Azerbaián, Kazajstán y Turkmenistán.

Es un reparto muy extraño, teniendo en cuenta que estamos acostumbrados a que en el mundo ganen siempre los más fuertes, lo cual significa que a Rusia e Irán lo que más les interesa es mantener buenas relaciones con ellos a fin de impedir cualquier tipo de provocación procedente de Estados Unidos con la excusa de disputas sobre las aguas jurisdiccionales.

Eso demuestra que, por complejo que sea, un acuerdo entre países vecinos es siempre mucho más fácil cuando los imperialistas no meten sus narices.

En el caso del Mar Caspio estamos hablando del reparto de un bocado gigantesco, tan grande que lo “lógico” es que no hubiera habido ningún acuerdo. Las tres pequeñas Repúblicas no sólo se quedan con una parte mayor que la que les hubiera podido corresponder sino que, además, podrán exportar gas directamente a occidente y competir con Rusia e Irán en los mercados internacionales.

Si hubieran definido al Mar Caspio como un “mar”, estaría sometido a la Convención de la ONU sobre la materia, donde impera el “libre acceso”, por lo que la OTAN y los imperialistas podrían introducir buques de guerra. Durante un cierto tiempo, tanto Azerbaián como Kazajstán permitieron la presencia de la OTAN sobre su territorio, lo que ahora empieza a cambiar, hasta el punto de que es posible que Bakú ingrese en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva.

En Asia central el tablero de inclina hacia el este y lo hará de una manera mucho más clara cuando la Ruta de la Seda entre en funcionamiento.

Rusia ha eliminado a 87.500 yihadistas desde el inicio de sus operaciones militares en Siria

El sábado el ministro ruso de Defensa, Sergei Shoigu, dijo que la aviación rusa había realizado más de 40.000 vuelos, incluidos 21.000 de noche, desde que inició su operaciones en Siria. Los bombardeos suponen aproximadamente unos 122.000 ataques contra instalaciones terroristas que han acabado con 87.500 terroristas aproximadamente y se han liberado más de 1.411 poblaciones como resultado de esas operaciones.

Más de 2.500 poblaciones se han unido voluntariamente al proceso de paz, gracias a los esfuerzos del Centro de Reconciliación de Rusia. Según Shoigu, se presta especial atención a la solución de los problemas humanitarios.

Ese mismo día, tras largas negociaciones y el asedio de Al-Safa, el ejército sirio liberó a seis rehenes, todos ellos secuestrados por el Califato Islámico durante un ataque en julio. El gobernador de la región de Sweida, Amer Al-Ashi, dijo que muchos terroristas murieron durante la operación, que duró más de 83 días, tras el ataque del Califato Islámico.

La agencia pública de noticias siria Sana también informó el sábado de que la llamada “coalición internacional” que dirige Estados Unidos, mató al menos a 62 civiles en tres ataques aéreos más contra las aldeas de Al-Suseh y Al-Bubadran en la región de Al-Bukmal de Deir Ezzor. De las víctimas, 15, en su mayoría niños y mujeres, fueron asesinados en Al-Suseh. 37 civiles murieron en un ataque aéreo contra la mezquita de Othman bin Affan, en la provincia oriental de Deir Ezzor. Los últimos 10 fueron asesinados tras un ataque aéreo en la mezquita de Ammar bin Yasser, en la aldea de Al-Boubadran. Según fuentes locales, hubo muchos heridos y el número de muertes podría aumentar debido a que muchas de ellas son graves.

En el valle del Éufrates, los restantes militantes del Califato Islámico han lanzado nuevos ataques contra los kurdos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Cinco artefactos explosivos improvisados llevados por terroristas suicidas y decenas de combatientes del grupo terrorista atacaron posiciones de las FDS al norte de la ciudad de Baghuz Al-Fawqani. Las fuerzas respaldadas por Estados Unidos destruyeron los vehículos y regresaron a la posición que habían controlado anteriormente. El Centro de Prensa de las FDS informó de que más de 31 combatientes del Califato Islámico murieron en los enfrentamientos.

El Centro Ruso de Reconciliación informó de que el viernes el cese el fuego fue violado por agresores desconocidos que bombardearon varias zonas controladas por el Gobierno en las provincias de Alepo y Latakia. Los yihadistas violan constantemente el alto el fuego con el objetivo aparente de sabotear el acuerdo negociado entre Rusia y Turquía. Anteriormente, el calendario de ejecución de la zona desmilitarizada se prorrogó en un intento de salvarla. No obstante, sigue habiendo problemas importantes para obligar a los yihadistas a respetar el alto el fuego.

Las últimas imágenes tomadas vía satélite muestran que los rusos están construyendo 18 refugios reforzados para aviones en la base aérea de Hmeimimim, en Lattakia. Una fuente siria local informó que la construcción de los refugios comenzó hace más de un mes. Las imágenes también muestran que la base aérea contiene actualmente nueve cazas Su-24, cuatro Su-34 y cuatro Su-35. También contiene varios aviones de reconocimiento y patrulla.

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