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‘Si el KKK recluta a sus miembros aquí es porque no tiene miedo a la policía’

La semana pasada los residentes del condado de Oneida, al norte del estado de Nueva York, amanecieron con una preocupante sorpresa. Bolsas de plástico dejadas en los estacionamientos de las casas, llenas de dulces, aparecieron con mensajes y propaganda del Ku Klux Klan, donde los miembros del United Northern & Southern Knights invitaban a los vecinos a integrarse en la organización racista y advertían que estaban haciendo ya labores de supervisión. El hecho se sumó a otros llamamientos de ese grupo en lo que va de año en el área de Syracuse y en las localidades de Fulton y Saratoga.

“Estamos vigilando los barrios… ¡Pueden dormir esta noche sabiendo que el Klan está despierto!”, decía el mensaje del KKK, que fue visto por muchos niños y adultos del área, lo que generó preocupación, especialmente entre la comunidad hispana que reside al norte del estado de Nueva York.

Así lo manifestó Jirandy Martínez, directora ejecutiva de la organización Community Resource Center, quien mencionó que estos incidentes no pueden tomarse a la ligera, especialmente cuando los racistas hablan ya de reclutamiento.

“Obviamente somos conscientes de que existen grupos de odio como el Ku Klux Klan, pero nos alarma ver la velocidad con la que pudieran estar reclutando miembros en el norte del estado de Nueva York”, comentó la militante, quien culpó a la Administración Trump de promover ese sentimiento de odio, que ve como el caldo de cultivo de esos grupos.

“La historia del KKK es atacar a personas de color y afroamericanas y en eso caemos todos los inmigrantes y lo que está pasando es el resultado de lo que está haciendo el gobierno de Trump”, agregó la dirigente vecinal, al tiempo que anunció que los grupos de militantes del norte de Nueva York están alerta y empezarán acciones concretas que frenen el avance que esa organización pueda tener.

“No podemos permitir que se extiendan al condado de Westchester, que es más inclusivo y más liberal y que cuenta con muchos inmigrantes, por eso tenemos que responderle a los miembros que pueden ser víctima de estos grupos y sus planes, con más talleres educativos a los jóvenes en temas de odio y comunicación”, comentó Martínez, pidiendo que las autoridades asuman una postura más fuerte contra esas amenazas.

“Los representantes del Gobierno deben reforzar la protección y emitir una voz de cero tolerancia contra el odio, pues mientras nosotros agregamos a la agenda de lucha migratoria este nuevo tema con ayuda del distrito de las escuelas, no es posible que se muestre como algo aceptable, ya que si el KKK siente que puede hacer reclutamiento aquí, es porque no sienten el temor de la policía”, agregó la defensora de los inmigrantes.

El Sheriff de Oneida, Rob Maciol, entendió la preocupación de los residentes del norte de Nueva York, pero advirtió que por ahora no puede contemplarse lo ocurrido como un delito.

“Comparto con la comunidad la idea de que solo la mención del KKK causa ansiedad e ira, pero la Constitución de Estados Unidos protege su derecho a la libertad de expresión”, dijo Maciol en un comunicado, sin descartar que estarán vigilantes. “Si las acciones de este grupo se vuelcan a solicitar a las personas que cometan actos violentos, o cruzan la línea y violan la ley, la Oficina del Sheriff no dudará en presentar cargos penales contra ellos”.

Ante la preocupación que se ha desatado, la oficina del ejecutivo de Westchester, George Latimer, rechazó las acciones del KKK y manifestó que allí no habrá espacio para la propagación del odio.

“El condado de Westchester tiene una política de tolerancia cero para la discriminación y la intimidación. Los grupos de supremacistas blancos y los anuncios que promueven tales grupos no son bienvenidos aquí”, dijo esa oficina en un comunicado. “La Comisión de Derechos Humanos del Condado de Westchester valora la dignidad, la seguridad y el respeto mutuo de todas las personas en nuestras fronteras. Afirmamos el ideal de que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

El Gobierno de Westchester de paso hizo un llamamiento a todos los residentes del condado a denunciar la presencia de carteles públicos de supremacía blanca, crímenes e incidentes de prejuicio, ante las autoridades locales.

María Villalba, residente de la localidad de Mamaroneck, quien tiene tres hijos adolescentes, confesó sentir temor ante los nuevos movimientos del KKK en el norte del estado de Nueva York y dijo que es necesario que los hispanos estén con los ojos bien abiertos y denuncien cualquier cosa sospechosa, por pequeña que parezca.

“Estamos en un momento en que esos grupos se sienten más valientes y pueden atacarnos. No se trata de sentir miedo, pero no sobra estar alerta y estar organizados y educar a nuestros hijos que pueden ser objeto de esos grupos”, dijo la hondureña.

El propio gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo manifestó su molestia y preocupación por las últimas acciones del KKK en el estado, y tras destacar un reciente episodio, no solo rechazó cualquier acción de odio sino que ordenó una investigación de la que se esperan los resultados.

“Estoy impactado y disgustado por el reporte de un esqueleto negro con una soga alrededor del cuello que se muestra junto a una bandera confederada en una casa en el condado de Oneida. Estos símbolos racistas y violentos son ofensivos, son un claro acto de intimidación y van en contra de todo lo que creemos en este estado”, dijo Cuomo, a través de un comunicado. “Ordené a la policía estatal que investigue este asunto, además de la investigación en curso sobre la distribución reciente de material KKK en el mismo área. En un momento en que el presidente Trump y Washington están sembrando el miedo y la división en todo el país, Nueva York debe ser un paraíso para la tolerancia y la igualdad”.

La asambleísta Carmen de la Rosa, mencionó la urgencia de que la Legislatura estatal promueva más leyes que frenen con duros castigos a los grupos de odio en el Estado y pidió a las autoridades estar alerta.

“Hay que investigar bien de dónde vienen esas amenazas y si el objetivo es meter miedo o realmente hacer daño y al mismo tiempo en Albany debemos penalizar más los crímenes de odio, pues aunque existe el derecho a la libertad de expresión hay acciones que deben ser tomadas con seriedad cuando una persona o una organización se expresa de una manera violenta contra un grupo”, dijo la dirigente política.

De la Rosa agregó que los grupos de odio y los supremacistas no solo están actuando al norte del Estado sino que mencionó que en pleno corazón de la comunidad latina en Manhattan, en Washington Heights, ya se han visto acciones preocupantes.

“Hace dos semanas un grupo supremacista blanco comenzó a poner mensajes y fotos racistas en redes sociales y pusieron un cartel en el parque Fort Tryont diciendo ‘paremos la inmigración’ mostrando que la raza blanca de Europa es la suprema y tuvimos una concentración para denunciar el odio y hacer un llamado al amor y la decencia”, dijo la asambleísta.

Nueva York es el cuarto estado con más grupos fascistas

El Centro de leyes de pobreza del sur (SPLC), una organización nacional que hace seguimiento al auge de los grupos fascistas en todo el país, reveló en su último informe que en todo Estados Unidos han sido detectadas casi 1.000 organizaciones así, y el 5 por ciento de ellas (48) actúan en el estado de Nueva York, la mitad en localidades fuera de los cinco condados de la Gran Manzana.

El grupo ve con preocupación el aumento de la mayoría de movimientos de odio, que en los últimos 19 años se duplicó, pasando de 457 a 954 y la tendencia sigue hacia el incremento. “El número de grupos de odio aumentó de 917 en 2016 a 954 en 2017, (4 por ciento). Dentro del movimiento de supremacía blanca, los grupos neonazis vieron el mayor crecimiento, aumentando en un 22 por ciento. Los grupos antimusulmanes aumentaron por tercer año consecutivo. Los grupos del Ku Klux Klan, mientras tanto, cayeron de 130 grupos a 72”, asegura esa organización, que creó un mapa para poner de manifiesto a esos grupos que promueven el odio.

“El SPLC define un grupo de odio como una organización que, con base en sus declaraciones o principios oficiales, las declaraciones de sus dirigentes o sus actividades, tiene creencias o prácticas que atacan o difaman a toda una clase de personas, generalmente por sus características inmutables”, agrega la SPLC.

La organización explica que a nivel nacional Nueva York es el cuarto estado con mayor presencia de grupos de odio, precedido por California, donde se han detectado 75, Texas y Florida, con 66 cada uno, y le siguen los estados de Georgia, con 40 grupos identificados, Virginia y Tenesse, con 37 y Pensilvania, con 36. Los estados con menos grupos de odio son Wyoming, Hawaií y Nueva México, solo con un único grupo detectado.

https://eldiariony.com/2018/08/09/comunidad-latina-en-alerta-tras-campana-del-kkk-para-reclutar-miembros-en-upstate-ny/

33 agresiones racistas en Italia en el plazo de un mes

La atleta italiana Daisy Osakue
Desde el 1 de junio, cuando fue investido el nuevo gobierno italiano de Giuseppe Conte, se han producido 33 agresiones racistas en Italia. Una cada dos días. Son casi tantas como las ocurridas en los últimos tres años, según cifras de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

En 2013 se produjo un aumento hasta las 60 agresiones racistas, pero el año anterior sólo se produjeron 12.

No hay una base de datos específica de delitos de motivación xenófoba.
Muchas de las agresiones racistas no se denuncian nunca y, por lo tanto,
no se contabilizan.

El Observatorio para la Seguridad Contra los Actos Discriminatorios (OSCAD) es la única institución que publica cifras de agresiones de odio, basada en datos policiales. Sin embargo, advierten, la legislación vigente sólo contempla los crímenes de discriminación que engloban delitos de odio racial, étnico, de nacionalidad o religión, por lo que no hay datos específicos sobre agresiones racistas.

El periodista Luigi Mastrodonato ha creado un mapa actualizado en tiempo
real con las agresiones xenófobas cometidas desde la investidura del
nuevo gobierno fascista, que ha convertido su política contra la
inmigración en un caballo de batalla racista.

Lo que sí es fácil constatar es el aumento exponencial de los crímenes relacionados con la discriminación, y la mayoría de ellos tienen un origen racista.

El racismo explota en Italia con ola de agresiones y palizas —incluso mortales— contra inmigrantes. Un antiguo empleado del Senado ha disparado desde el balcón de su casa en Roma a un bebé gitano de 13 meses.

El 3 de junio los fascistas italianos asesinaron a Sacko Sumalya, un joven sindicalista de Mali, que buscaba materiales para construirse una choza en una fábrica abandonada en Calabria.

El viernes de la semana pasada Jalifa Dieng, un trabajador senegalés de 19 años que solicitó asilo político en Italia, fue atacado en Sicilia por un grupo de matones mientras trababajaba como camarero. “Vuelve a tu país, sucio negro”, le gritaron los agresores mientras le daban patadas y puñetazos.

La atleta olímpica italiana Daisy Osakue, hija de inmigrantes nigerianos, fue agredida en la madrugada del domingo cuando se encontraba sola, de camino a su casa: un automóvil viró repentinamente, dirigiéndose a gran velocidad contra ella. Deberá ser operada de un ojo para extraerle los fragmentos de los huevos que le arrojaron a la cara desde el automóvil.

El sábado el marroquí Zaitouni Hady se encontraba sentado en un coche cuando un grupo de vecinos empezaron a acusarle de ser un ladrón. Le persiguieron en automóvil hasta que el vehículo se estrelló. Los agresores le alcanzaron y, a pesar de quedar lesionado por el accidente, le remataron con más golpes. Ocurrió en Aprilia, a 20 kilómetros de distancia de Roma.

8 exiliados políticos denuncian a Estados Unidos por torturas y racismo en una cárcel privada

Un grupo de ocho solicitantes de asilo que estuvieron encarcelados en el Centro de Detención de Adelanto, han entablado una demanda federal porque fueron severamente torturados por participar en una huelga de hambre en 2017 para pedir asilo político.

Con la querella de derechos civiles, buscan acabar con las condiciones inhumanas a las que son sometidos los inmigrantes detenidos en Adelanto, una localidad californiana a unos 100 kilómetros al noreste de Los Ángeles.

“La demanda es contra el Servicio de Migración y Aduanas (ICE), la ciudad de Adelanto y el grupo GEO Inc, dueño del Centro de Detención de Adelanto, porque el trato que reciben los detenidos es atroz”, dijo Tessie Borden, portavoz de la organización Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE).

“Ese trato es ilegal contra quienes están pidiendo asilo en este país”, enfatizó.

“Estamos buscando que un juez diga que así no se trata a las personas detenidas y muchos menos a quienes tienen el
derecho de pedir asilo”, remarcó.

En mayo de 2017 un grupo de inmigrantes detenidos en el Centro de Detención de Adelanto, una cárcel privada propiedad del grupo GEO Inc, iniciaron una huelga de hambre como protesta contra la condiciones inhumanas de detención.

Aseguran haber sido golpeados y rociados con gas pimienta. Como castigo fueron aislados durante diez días para que no pudieran hablar con sus abogados o recibir visitas de sus familiares.

Los demandantes son refugiados de El Salvador y Honduras que se vieron obligados a huir de sus países después de
convertirse en blanco de organizaciones delictivas.

Isaac Antonio López Castillo, uno de los demandantes, era un periodista de investigación en El Salvador que denunció las conexiones entre el gobierno local, la policía y la violenta pandilla MS-13. Como resultado fue amenazado de muerte y se vio obligado a huir de El Salvador.

Otro de los demandantes, Omar Arnoldo Rivera Martínez escapó de El Salvador después de que unos pandilleros atacaron a su hija adolescente y mataron a su hermano.

Josué Vladimir Cortez Díaz huyó de El Salvador después de ser sometido a abusos sexuales por ser gay.

Luis Ernesto Peña García decidió dejar El Salvador cuando a su hermano y dos hermanos fueron secuestrados. Él mismo fue amenazado con el secuestro.

Defensores de varias organizaciones proinmigrantes se unieron para apoyar a los solicitantes de asilo en
su demanda contra el ICE, GEO group y la ciudad de Adelanto.

Cuando lograron llegar a Estados Unidos y solicitar asilo, fueron puestos bajo detención en Adelanto y expuestos a
condiciones de tortura.

“La comida que no es dan es una basura. La verdad ni un perro se la comería”, dijo Josué Mateo Lemus Campos de 25
años quien escapó de El Salvador en 2017.

Estuvo detenido durante seis meses en Adelanto, entre mayo y noviembre de 2017. Un mes antes había escapado de El
Salvador.

“La verdad no me sentía muy bien. Los oficiales lo quieren hacer sentir como que uno no es nada en este país”, dijo.

“Me sentía demasiado frustrado por el trato. Lloraba mucho. La mente de uno se va cerrando. A veces no comía. Sufría dolores de cabeza. La medicina que nos dan no es la adecuada”, recuerda con pesar.

Algunas otros abusos que los llevaron a la huelga de hambre son: la entrega de ropa interior sucia y sin lavar, falta de acceso a agua limpia para beber, maltrato, humillación, limitación de la comunicación con sus abogados y familias así como fianzas muy altas.

La querella establece que el 12 de junio de 2017, a Omar Arnoldo Rivera Martínez, los carceleros de GEO, le golpearon la cara contra la pared haciéndole perder su corona dental y un diente.

Además sufrió 30 diferentes rasguños, hematomas severos y la fractura de la nariz. Después de ser evaluado por un
médico, cinco meses más tarde, le dijeron que necesitaba una cirugía.

Fue acusado de ser el dirigente de la huelga de hambre de 2017. No solo le pusieron un uniforme rojo de alta custodia sino que lo enviaron a una sala de alta seguridad donde están los miembros de las pandillas que asesinaron a miembros de su familia y lo obligaron a huir de su país.

Rachel Steinbeck, la abogada que representa a los demandantes dijo que buscan una declaración que reconozca que las las prácticas de GEO son ilegales y que tienen derecho al debido proceso.

“En última instancia, buscamos que se asegure que los inmigrantes no van a ser nunca más tratados con crueldad”,
indicó.

Agregó que demandan que el gobierno federal cumpla con las leyes y dejen de traumatizar a la gente por ejercer su
derecho a pedir asilo y obtener justicia para ellos y sus familias.

El salvadoreño, solicitante de asilo Isaac Antonio López Castillo denunció en la querella que tras ser rociado con gas pimienta en la cara, el cuero cabelludo y la ingle, fue golpeado. Fue forzado además a ponerse de pie bajo una regadera de agua hirviendo. Sufrió hematomas severos en su cuerpo y dolor severo en las costillas, pero a pesar de sus súplicas por atención médica, nunca la recibió.

El ataque ocurrió el 12 de junio de 2017 cuando los ocho hombres que hacían la huelga de hambre se sentaron en dos
meses y presentaron una carta en la que detallaban sus preocupaciones por el trato recibido en Adelanto y pedían se remediaran las condiciones a las que eran sometidos.

Los guardias de GEO les ordenaron que regresaran a sus camas para la cuenta matinal. Los demandante permanecieron
sentados, enlazaron brazos y pidieron hablar con los funcionarios de ICE.

Según la querella, los guardias respondieron pidiendo refuerzos. Y llegó una supervisora mujer que comenzó a gritarles en inglés, les mostró el bote de aerosol con gas pimienta, el cual golpeó repetidamente contra la mesa. Inmediatamente después, lo vació contra las caras, bocas, cráneos e ingles de los huelguistas de hambre.

En total, los demandantes aseguran que les arrojaron dos latas de gas pimienta. Luego los jalaron de las mesas, los empujaron golpearon y esposaron. Después de un rato, los llevaron a las regaderas con agua hirviendo. Algunos de los que oían los gritos de dolor de sus compañeros, se rehusaron a meterse bajo la regadera.

Al menos uno de los demandantes, se desmayó del dolor bajo la regadera.

Por participar en la huelga de hambre, fueron obligados a cambiar sus uniformes azules de baja custodia por uniformes color naranja de mediana custodia, un nivel más alto.

María Morfín quien tiene a su hermano detenido desde hace dos años, denuncia que está desesperada ya que que durante las olas de calor que se han abatido en la región, las autoridades del Centro de Detención en Adelanto, les ha apagado el aire acondicionado hasta por tres días.

“También desde hace casi un mes, ya no les permite colgar una cobija cuando usan el sanitario. Esa cobija les permitía tener un poco de privacidad al usar el servicio. Los guardias los amenazaron con castigarlos si siguen colgando la cobija”, se lamentó.

https://laopinion.com/2018/07/24/solicitantes-de-asilo-demandan-al-ice-alegan-que-los-golpearon-durante-huelga-de-hamb

Expulsión de extranjeros: Argentina precursora

Darío Herchhoren

El hecho de contar acontecimientos que tuvieron lugar hace ya más de un siglo, solo tiene sentido si ligamos esos hechos con la actualidad. Si no lo haemos así convertimos la historia en un cuento como los que nos contaban nuestros padres y abuelos antes de dormir. Lo que a continuación contaremos está dirigido a aquellos que todavía se asombran con las expulsiones de extranjeros que se producen en estos momentos y que atribulan a todos aquellos que consideran que los seres humanos merecen un trato mejor.

La República Argentina es una nación que se construyó sobre la base de enormes flujos migratorios, y fue en su tiempo un refugio para todos aquelos que huían de persecuciones, hambrunas y guerras que asolaban el mundo entero. Para ello, el imperio español que saqueó esas tierras y acabó con la vida de millones de aborígenes, y luego los gobiernos criollos que continuaron esa política de exterminio, había dejado una población muy escasa, y era necesario repoblar el país con inmigrantes, especialmente europeos de raza blanca y de religión cristiana.

Muchos de esos europeos eran  geentes que provenían de Italia y de Rusia, y que venían de sus paises de origen imbuidos de la ideología anarquista que habían leido en las obras de Bakunin y Malatesta. Eran en general gente culta que inmediatamente comenzaron a organizar los sindicatos de trabajadores que por millares se iban incorporando al trabajo en los frigoríficos ingleses que explotaban el negocio de la exportación de la carne vacuna, que había cobrado un enorme impulso con el descubrimiento de la refrigeración. Todos esos frigoríficos se instalaron en las cercanías de Buenos Aires, y especialmente en el partido de Avellaneda contiguo a la capital. La existencia de grandes concentraciones de trabajadores de la industria de la carne y muy poco después de la metalurgia, el cuero y la lana, creó un anillo de clase obrera en torno a la capital, muy combativo y reivindicativo, que chocó de inmediato con las jornadas abusivas y extenuantes a que eran sometidos esos trabajadores.

El conflicto estaba servido. Y estallaron esos conflictos, que giraron en torno a reclamar una jornada de ocho horas, con un descanco de un día los domingos.

Luego esas protestas reclamaron que a cada trabajador se le proveyera de ropa y calzado adecuados para el desempeño de sus tareas, y de un vaso de leche de vaca, más un descanso de media hora para comer en el lugar de trabajo.

Todo esto comenzó a darse en los años de 1895 a 1905, en que las luchas obreras tomaron un cariz insurreccional que no podía ser tolerado por la oligarquía terrateniente y ganadera que sacaba enormes beneficios a costa del sudor de los trabajadores, y para ello se aprobó la ley 4144, conocida como «ley de residencia» todavía vigente, que permitía expulsar del país a todo extranjero que vulnerara el «orden público». Es decir que se podía expulsar a todo extranjero que luchara por sus derechos y los de su clase. La ley 4144 se aprobó en 1905, y generó enormes movilizaciones en su contra, y algunos gobiernos argentinos no la aplicaron, pero tampoco la derogaron.

El año 1905 es el año de la sublevación del Potemkin; es también el año de la firma del tratado de alianza entre Alemania y el Imperio Austro Húngaro y ya se preparaba la primera guerra mundial. Era el año de la guerra anglo boer en sudáfrica que consolidó el dominio inglés en ese país, y es también el año en que por primera vez es elegido un diputado socialista en Argentina, en la persona del Doctor Alfredo Palacios, un gran defensor de los derechos sindicales de los trabajadores, que consiguio la jornada de ocho horas, un descanso semanal de un día y medio, el vaso de leche y el vestuario adecuado al trabajo desempeñado por cada trabajador.

También en esos años comenzó a crecer el partido radical a cuyo frente estaba uno de los grandes políticos argentinos, Hipólito Yrigoyen, que llegaría a la presidencia de la República Argentina en 1916, y que en 1917, año de la revolución bolchevique en Rusia, envió cargamentos de harina, carne y trigo a Rusia para aliviar la hambruna de los rusos como consecuencia de la contrarevolución y la intervención extranjera en esa nación. Sus palabras fueron célebres: «Los hombres son sagrados para los hombres y los pueblos son sagrados para los pueblos», en referencia a la revolución bolchevique y en contra de la intervención extranjera en Rusia.

Como vemos, las expulsiones no son una novedad, y nos revelan una constante: Los enemigos de los pueblos del mundo son siempre los mismos, y los pueblos también son los mismos; la clase obrera es siempre la misma clase y los explotadores también son los mismos. Entonces si los actores son los mismos; ¿por qué no hacemos como lo hicieron los explotados de entonces; pelear hasta lograr el objetivo?

La Marina de Estados Unidos creará campos de concentración para encerrar a miles de inmigrantes

La Marina de Estados Unidos ha diseñado la construcción de grandes campos de concentración para decenas de miles de inmigrantes en bases militares de California, Alabama y Arizona, según un documento interno al que han tenido acceso tanto la CNN (1) como Time (2).

El documento describe la construcción de ciudades de tiendas de tiendas de campaña “temporales y austeras” para albergar a unos 25.000 inmigrantes en aeródromos abandonados en las afueras de Florida, cerca de Mobile, y de Orange Beach, Alabama, y cerca de Jacksonville y Pensacola, Florida.

Según el Ejército, el plan para encerrar a 25.000 inmigrantes costaría de 233 millones de dólares.

También propone crear un campamento para un máximo de 47.000 personas en la antigua Estación Naval de Armamento Concord, cerca de San Francisco, y otra instalación que podría albergar también a unas 47.000 personas en Camp Pendleton, California.

La última instalación que está estudiando la Marina es su base aérea en Yuma (Arizona), en medio del desierto.

No está claro si el documento de la Marina fue elaborado antes o después de que Trump firmara el decreto destinado frenar la separación de niños inmigrantes de sus padres tras cruzar la frontera con México.

Ese decreto abre la posibilidad de que se detenga a inmigrantes en bases militares.

La idea de alojar a los niños en bases militares ha surgido porque los tres centros de detención para familias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están cerca de alcanzar su capacidad máxima, pues actualmente albergan a 2.623 personas y tienen capacidad para 3.326.

El ICE expresó su deseo de expandir la capacidad de sus centros para encerrar a unos 15.000 inmigrantes. El ICE pidió a las empresas dedicadas a gestionar estos centros información sobre instalaciones en la frontera con México que “tengan una apariencia residencial y amable para los niños sin que parezcan cárceles”, según detalla la solicitud de propuestas que hizo la agencia.

(1) https://edition.cnn.com/2018/06/22/politics/military-bases-undocumented-immigrant-children/index.html
(2) http://time.com/5319334/navy-detainment-centers-zerol-tolerance-immigration-family-separation-policy/

Los ‘delitos de odio’ encubren los crímenes de un fascismo galopante

Fields junto con Vanguardia Americana
Ayer la fiscalía de Estados Unidos anunció que acusará de un “delito de odio” a James Fields, el neonazi que atropelló con su vehículo a un grupo de manifestantes antirracistas en Virginia el año pasado.

El 12 de agosto de 2017 se desató una ola de violencia en Charlottesville a causa del desmantelamiento de una estatua confederada, símbolo del racismo en Estados Unidos, cuando la organización nazi “Vanguardia Americana” convocó una protesta paralela.

El crimen, pues, no es un hecho aislado, como quieren aparentar. Tras el crimen de Charlottesville, los grupos fascistas amenazaron en las redes sociales con organizar eventos futuros que serían más grandes que el que habían provocado.

En una foto tomada por el New York Daily News, Fields aparece en el centro de pie rodeado de otros seis hombres, todos vestidos con el uniforme paramilitar de “Vanguardia Americana”, la organización convocante del acto paralelo. Los nazis portaban escudos blancos con el logo en blanco y negro de su organización: dos ejes cruzados. La estatua confederada de Robert E. Lee estaba en el fondo.

El Daily News dijo que la foto fue tomada pocas horas antes de que Fields estrellara su coche contra los que participaban en la manifestación contra el racismo.

A Fields, que permanece en prisión desde entonces, le acusan de 30 cargos, incluyendo haber causado la muerte a Heather Heyer, un militante de 32 años.

La fiscalía también le acusa de “crímenes de odio”, un cajón de sastre en el que se considera que las víctimas son atacadas por pertenecer a un grupo racial o religioso, o por alguna particularidad sexual o discapacidad.

En Estados Unidos los llamados “delitos de odio” los juzgan tribunales federales como crímenes agravados por las circunstancias, algo que suele elevar las penas.

Bajo la etiqueta moderna de los “delitos de odio” se encubre el fascismo y tanto los fiscales (en Estados Unidos y en Europa) como los colectivos “alternativos” contribuyen al camuflaje: el criminal Fields era un nazi que defendía al III Reich y la limpieza étnica. Por eso pretendía unirse al Ejército después de su graduación.

Tras el ataque fascista de Charlottesville, en un principio Trump se mostró reacio a condenar abiertamente el crimen, lo que desató una polémica a gran escala.

http://www.chicagotribune.com/news/nationworld/ct-james-fields-jr-charlottesville-20170818-story.html
http://www.scmp.com/news/world/united-states-canada/article/2106656/man-who-allegedly-rammed-car-charlottesville-crowd
https://www.debate.com.mx/mundo/neonazi-juzgan-crimenes-odio-atropella-protesta-james-fields-20180627-0170.html

Los países de los Balcanes blindan sus fronteras para impedir las avalanchas de emigrantes

Desde el inicio de la crisis migratoria en los Balcanes en 2014, las rutas tomadas por los emigrantes que quieren viajar a Europa occidental han cambiado, dependiendo de los esfuerzos realizados por los países de tránsito para sellar sus fronteras.

El cierre en otoño de 2015 de las fronteras húngaro-serbias y luego húngaro-croatas por parte del gobierno húngaro de Viktor Orban llevó a los inmigrantes a dirigirse por Croacia y Eslovenia hacia Austria y Alemania.

Aunque duró poco tiempo, esta nueva ruta migratoria vio transitar a una cantidad considerable de personas: unas 600.000 personas en 4 meses.

La ruta dejó de funcionar en el invierno de 2016 cuando el gobierno austriaco dio un giro de 180 grados en su política migratoria. Los datos proporcionados por el Ministerio del Interior de Croacia dejaron de suministrarse el 26 de enero de 2016.

Desde entonces, la ruta migratoria de los Balcanes occidentales ha dejado de ser la principal vía hacia Europa, e Italia ha recuperado esa posición. Sin embargo, la ruta de migración de los Balcanes no ha dejado de existir por completo.

Entre 50.000 y 80.000 migrantes seguían en los países de tránsito, en particular en Serbia. Además, siguen llegando emigrantes, aunque no tantos como antes.

Serbia y Turquía son los países de entrada, cuyo acceso, en particular por vía aérea, es menos restrictivo que el de los países de la Unión Europea para los nacionales de terceros países.

Los emigrantes tratan de eludir la barrera húngara a través de Rumanía o Croacia y, en particular, de la frontera entre Croacia y Serbia.

Hasta ahora los controles fronterizos húngaro-rumanos y serbo-croatas han impedido a la mayoría de los migrantes continuar su viaje hacia Alemania. Por ello, ahora están probando suerte a través de Bosnia-Herzegovina.

La frontera entre Croacia y Bosnia está poco vigilada. Por los caminos se pueden ver cada vez más emigrantes, sobre todo en la región croata de Karlovac, no muy lejos de Eslovenia, donde la población denuncia la ocupación ilegal de viviendas.

Por el momento sólo se ven pequeños grupos emigrantes conectados al GPS a través de sus móviles, pero en los próximos meses Bosnia se puede convertir en una región de tránsito para decenas de miles de emigrantes, sobre todo teniendo en cuenta que las puertas de entrada a la ruta de los Balcanes (especialmente en Grecia) siguen siendo muy porosas.

Hace poco la policía croata disparó contra una furgoneta que cruzó la frontera procedente de Bosnia con inmigrantes a bordo. Montenegro planea reforzar su frontera con Albania para impedir el paso de inmigrantes.

Austria realizará maniobras a gran escala para cerrar la frontera con Eslovenia en Spielfeld, Estiria. Las maniobras movilizarán a unos 1.000 policías y soldados, incluida la recién formada unidad de guardia de fronteras “Puma”. Simulará el asalto a los puestos fronterizos por parte de inmigrantes, como ocurrió en 2015 en Röszke, en la frontera entre Hungría y Serbia.

El nuevo gobierno nazi austriaco ha aprobado una ley contra el islam, ha cerrado siete mezquitas, ha disuelto una asociación religiosa y ha expulsado a unos 60 imanes.

La larga historia de racismo y xenofobia antiinmigrante en Estados Unidos

Muchas de las principales figuras del partido Demócrata argumentan que la prohibición del ingreso a los inmigrantes es “antiamericano”, ignoran la larga historia de políticas xenófobas de Estados Unidos. El dirigente de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer (por Nueva York) dio una conferencia de prensa en la que habló en contra de la orden ejecutiva de Trump para bloquear la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Con lágrimas en los ojos, dijo: “Esta orden ejecutiva fue mal intencionada y antiestadounidense”. Por supuesto, Schumer no mencionó que la lista de países se había creado por primera vez por un programa bipartidista de restricción de visados, la ley de prevención del terrorismo y el programa de exención de visas. Esta ley fue votada por ambos partidos en el Congreso y aprobada por Obama en 2015.

Schumer también olvidó mencionar que estos son los países que la administración Obama atacó a un ritmo de tres bombas por hora en 2016. En su declaración pública, Schumer sugirió que un grupo bipartidista de legisladores debería formular un plan de inmigración para contrarrestar la orden reaccionaria de Trump. “Las lágrimas corren por las mejillas de la estatua de la libertad esta noche como una gran tradición de América, la bienvenida a los inmigrantes, que ha existido desde la fundación de Estados Unidos, que hoy ha sido pisoteada”. Schumer argumenta que las acciones de Trump son contrarias a las tradiciones de Estados Unidos, pero esto es completamente falso. El gobierno de Estados Unidos siempre ha mantenido leyes y políticas antiinmigrantes. Los siguientes ejemplos ilustran cuatro de las principales.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos, en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

El Acta Patriótica

El Acta Patriótica de 2001, firmada por George W. Bush, y su renovación, firmada por Barack Obama, sentaron las bases para la prohibición de Trump con respecto a los inmigrantes de países musulmanes. Después de los ataques del 11S, el Acta Patriótica fue aprobada, ampliando el poder del gobierno para buscar e investigar a personas y empresas sin una orden judicial. También permitió la detención durante largos períodos y sin juicio a inmigrantes sospechosos de “terrorismo”, lo que dio como resultado la persecución y vigilancia a nivel nacional de las personas musulmanas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Las políticas xenófobas son profundamente estadounidenses

Esta mentira, de que la política antiinmigración es nueva y contraria a toda la tradición de Estados Unidos, es difundida ampliamente por el partido Demócrata, y es totalmente funcional a su política: demonizar al partido Republicano con el argumento de que solo los demócratas pueden mantener la “grandeza de Estados Unidos”. Este discurso tiene el objetivo de desalentar el cuestionamiento del núcleo racista y xenófobo de toda la historia de Estados Unidos, responsabilizando a los republicanos por este “momento” de xenofobia y racismo. Una falsificación destinada a encubrir el rol y la responsabilidad de los demócratas en la formación reaccionaria y el racismo a lo largo de la historia de Estados Unidos.


La idea de Estados Unidos como una nación abierta a todos los inmigrantes es una farsa, se contradice con toda su historia. Las palabras escritas en la Estatua de la Liberad han sido negadas por la historia. Las lágrimas derramadas por Schumer y las palabras que pronunció el domingo esconden la hipocresía de alguien que pertenece al partido que aprobó el bombardeo continuo sobre la región donde se encuentran los siete países a cuyos ciudadanos se les prohíbe el ingreso hoy. También pertenece al partido de Obama, el presidente que ha deportado a más inmigrantes que cualquier otro, y que abrió la puerta a los actuales ataques de la administración Trump.

La influencia soviética en el surgimiento del Derecho Internacional humanitario

Juan Manuel Olarieta

La derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial fue uno de los mayores y más trascendentales impulsos que la humanidad ha logrado a lo largo de su historia, no sólo por el fortalecimiento de un poderoso bloque de países socialistas, sino también por el desarrollo de las organizaciones revolucionarias y de clase dentro de los propios países capitalistas.

En 1945 comenzó una nueva época en las relaciones internacionales, marcada por la influencia revolucionaria de la URSS y del movimiento por la paz, una de cuyas expresiones fue la Carta que dio nacimiento a la ONU.

El peso de las fuerzas antifascistas también cambió de manera drástica las concepciones jurídicas dominantes desde la Revolución Francesa. El movimiento obrero no sólo no se ha opuesto nunca a dichas concepciones por el hecho de proceder de la burguesía, sino que las elevó a un nivel superior.

La burguesía creó un régimen uniforme de derechos “del hombre y del ciudadano” que si bien,  por un lado, camuflaban las diferencias de clase, por el otro creaban un escudo para defenderle de las agresiones procedentes del Estado (cuya naturaleza de clase no voy a explicar ahora).

El prototipo de ese tipo de derechos es la inviolabilidad de domicilio, que los anglosajones recitan con la frase “mi casa es mi castillo”. Ni el Estado, ni sus funcionarios, ni nadie puede penetrar en el universo privado de las personas, cuyo máximo exponente es la vivienda, que pueden defender, incluso, con las armas en la mano frente a cualquiera, incluída la policía.

En la medida en que la la ideología dominante es burguesa, esas concepciones jurídicas están profundamente arraigadas en los países capitalistas y se mueven en torno al principio de igualdad: la ley es igual para todos, la justicia es ciega, “tu libertad llega hasta donde empieza la mía”, los unos y los otros…

Es lo que se califica habitualmente como derechos y libertades burguesas o formales, de donde alguno ha deducido que como el proletariado está en contra de la burguesía debe, en consecuencia,  oponerse a ellos.

El marxismo nunca ha sostenido ese tipo de concepciones, como demostraron los países socialistas desde 1945. La tarea del movimiento obrero y antifascista es elevar los derechos y las libertades a un nuevo nivel, más alto.

Sociológicamente, el derecho burgués forma parte de una sociedad de clases en donde la burguesía es dominante, es decir, ostenta el poder. No es esa sociedad igualitaria de la que habla la burguesía. La ley es la del más fuerte.

A partir de 1945, por influencia soviética, el capitalismo entró en una contradicción; sin alterar para nada su naturaleza clasista, tuvo que admitir la penetración de nuevos principios jurídico-formales que ya no eran los mismos de la Revolución Francesa. No protegían al individuo frente al Estado sino a los explotados de los explotadores, a los oprimidos de los opresores y al débil frente al fuerte.

Aquellos principios tenían un indudable carácter de clase y se extendieron por todos los ordenamientos jurídicos de los países capitalistas. Es el caso del Derecho Laboral y la prevalencia en su seno de la clúsula más beneficiosa para el trabajador, que en España determina el art. 3.1.c del Estatuto de los Trabajadores de 1979.

Fue una conquista que alcanzó al mundo entero: a quien debían proteger los derechos no era a quienes ya tenían suficientes armas para protegerse, sino a quienes no tenían ninguna. Su primera expresión apareció en 1948 con el Convenio internacional para prevención del Genocidio, que condena las agresiones contra las minorías nacionales, étnicas, raciales y religiosas, que luego se ha ido extendiendo a otras, como las sexuales.

Tampoco voy a extenderme ahora en comentar la relación directa e inmediata que tiene la defensa de las nacionalidades oprimidas, contra el racismo y la xenofobia, e incluso de las confesiones religiosas perseguidas, con la lucha contra el fascismo. Nunca será suficiente insistir en que la lucha contra todas esas formas de opresión no están separadas unas de otras, como las presentan las ONG seudohumanitarias, sino que forman parte -cada vez más- tanto de la lucha contra el fascismo como de la lucha contra el capitalismo.

Hay una razón evidente para demostrarlo que explica -además- muy claramente los motivos por los cuales, a pesar de los numerosos tratados internacionales contra la discriminación, por ejemplo de tipo racial, el racismo es una tendencia galopante, sobre todo en Europa: el capitalismo, el imperialismo y el colonialismo son el germen del fascismo y de todas y cada una de sus lacras. En otras palabras, el racismo es fascismo y, por lo tanto, la lucha contra el racismo es una lucha contra el fascismo.

La influencia soviética y el movimiento obrero han llegado hasta aquí: han erradicado el racismo sólo de la legislación, lo que es una valiosa enseñanza para esos incautos que creen que la realidad se cambia cambiando las leyes, e incluso que basta con ello, con cambiar leyes.

La lucha contra la discriminación racial no ha ido más allá de los repertorios legales, es decir, del papel y la letra muerta porque queda la otra parte de la ecuación: acabar con las raíces del racismo, que están en el capitalismo, el imperialismo, el colonialismo y el fascismo.

El movimiento obrero es el baluarte decisivo en la lucha contra todas las formas de opresión nacional, racial, religiosa y sexual.

Más información:
– Igualdad: ‘Díme de qué presumes y te diré de qué careces’

El III Reich ya ha vuelto: el gobierno fascista italiano hará otro censo de gitanos para expulsarlos

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, dirigente del partido fascista Liga, ha propuesto censar a los gitanos para expulsar a los que no hayan nacido en el país y lamentó que los que sean italianos “haya que quedárselos”.

Salvini realizó estas declaraciones en una entrevista a una emisora de radio italiana que provocó numerosas críticas de los antifascistas.

El vicepresidente del Gobierno ha sostenido que trabaja en un plan para disponer de cifras concretas sobre los gitanos que residen actualmente en territorio nacional.

“Es necesario hacer un reconocimiento para ver quién, cómo, cuántos son, algo que otras veces ha sido definido como censo. Hagamos un registro, una fotografía de la situación”, ha dicho.

En esta línea, Salvini ha adelantado que “los extranjeros que permanezcan de forma irregular en Italia serán expulsados”, mientras que “los gitanos italianos por desgracia hay que quedárselos”.

El dirigente fascista de la Liga publicó en su perfil de la red social Twitter la noticia con sus declaraciones y un mensaje en el que preguntó por la razón de las críticas. “Alguno habla de ‘shock’. ¿¿¿Por qué??? Yo pienso, además de en los robos, también en los pobres niños, educados […] en la ilegalidad”, dice.

Además de su condición racial, pues, los gitanos son unos delincuentes.

No obstante, la oleada de críticas le hizo vacilar un momento y matizó sus palabras en una nota en la que dijo que la intención del Ejecutivo italiano “no es fichar o tomar huellas dactilares de nadie” sino “conocer la situación”.

“Queremos proteger sobre todo a los miles de niños a los que no se les permite asistir a la escuela con regularidad porque se prefiere introducirlos en la delincuencia. Queremos también controlar cómo se gastan los millones de euros que provienen de fondos europeos”, agregó.

Como suele ocurrir en estos casos, las críticas se vierten contra el gobierno y quieren dar a entender que es algo nuevo, propio del nuevo equipo. Son las cosas de una memoria histórica selectiva. Hace 10 años ocurrió lo mismo. Como en el III Reich, el gobierno italiano elaboró un censo de los asentamientos gitanos de Nápoles, Milán y Roma, que registró a 12.346 gitanos, calculando que además, otros 12.000 se habían exiliado a España, Francia y Suiza por miedo.

El ministro de Interior, Roberto Maroni, no le importó reconocer el exilio como uno de los “efectos más importantes” de los censos. Añadió que en tres meses se habían censado 167 asentamientos en Milán, Nápoles y Roma, de los cuales tan sólo 43 estaban “autorizados”, mientras que los restantes eran “ilegales”.

El ministro aseguró que a partir de entonces los gitanos deberían abandonar los “campamentos ilegales”. Aunque calificó a los gitanos como “ciudadanos”, les amenazó con que si no contaban con permiso de trabajo serían “expulsados tras ser identificados”, mientras que aquellas personas originarias de países de la Unión Europea que no cumplieran con unos “requisitos mínimos” sólo serían “alejados”.

Lo dicho: no hay que esperar nada; el III Reich ya está aquí. El siguiente paso son las cámaras de gas y nadie va a dar un grito de protesta. Vivimos en la Unión Europea, donde todo esto es normal.

(*) https://www.20minutos.es/noticia/422294/0/italia/gitanos/espana/

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