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Del Código Penal al Pecado Original

Ayer el Presidente de la República francesa, François Hollande, renunció definitivamente a lo que alguien ha calificado, acertadamente, como un “golpe de Estado constitucional”. Otros dicen que ha tratado de introducir el estado de emergencia dentro de la Constitución.

El discurso fue el típico de la socialdemocracia de hace 100 años. Si pero no… A pesar de las declaraciones grandielocuentes, Francia ha quedado seriamente tocada por los atentados del año pasado. Los yihadistas han ganado la partida. Además de introducir el estado de emergencia han obligado a Hollande a cambiar la Constitución o, al menos, a intentarlo:

“He decidido […] cerrar el debate constitucional pero no me desviaré de los compromisos que he contraído […] para asegurar la seguridad de nuestro país para proteger a los franceses contra el terrorismo. Es mi deber y es mi responsabilidad. Lo asumiré hasta el final y con la fuerza necesaria”, dijo después de recibir a los presidentes de la Asamblea y del Senado.

Pero para llevar adelante su reforma constitucional, Hollande no ataca a los yihadistas sino a la oposición. Necesitaba 3/5 partes de los votos en ambas Cámaras y no los ha logrado. Lamenta más la oportunidad perdida que los 130 muertos en los atentados.

Hollande desvía los tiros. El problema no es la oposición, desde luego. Tampoco son los yihadistas, ni los 130 cadáveres. El verdadero problema es que se ha encontrado con una protesta creciente contra el estado de urgencia. A su vez, las manifestaciones en las calles en su contra han crecido porque todos se han dado cuenta de los continuos abusos policiales.

La costra política estaba de acuerdo en constitucionalizar el estado de emergencia, es decir, en liquidar los pocos restos de derechos y libertades que quedan en Francia, pero ponían pegas a la pérdida de nacionalidad para las personas condenadas por terrorismo. En el Senado algunos querían que eso sólo fuera posible si el condenado tenía doble nacionalidad. Cualquier otro cambio supondría declararle “apátrida”.

“Cuatro meses después constato que la Asamblea nacional y el Senado no se ponen de acuerdo sobre un mismo texto y que el compromiso sobre la pérdida de nacionalidad para los terroristas es imposible. También constato que una parte de la oposición es enemiga a cualquier revisión constitucional sobre el estado de urgencia o incluso sobre la independencia de la judicatura. Deploro profundamente esta actitud”, dijo el Presidente francés.

Por si a alguno le suena, hay que decir que la pérdida de nacionalidad no tiene límite temporal, es decir, que se trata de una condena perpetua. Lo mismo que en España, se trata de crear personas condenadas para toda la vida, es decir, más bien un Pecado Original que un Código Penal. Son castigos que sólo se acaban con la muerte.

Como en todo este tipo de reformas fascistas, el terrorismo no es más que la excusa ideal. Aprovechando que el Sena pasa por París… ese tipo de condenas perpetuas no sólo se pueden imponer en los delitos de terrorismo sino también en los delitos cometidos contra la policía y contra menores.

Decimos fascistas de una manera deliberada porque en Francia el origen de la legislación antiterrorista es el Gobierno de Vichy, como en España también tiene su origen en el franquismo. Esa es la esencia del “golpe de Estado constitucional” que Hollande ha pretendido llevar a cabo. Lo que se lo ha impedido no ha sido la oposición, ni la derecha, sino las riadas de gente en la calle.

En huelga 3.000 obreros mexicanos del metal

Ayer unos 3.000 obreros han iniciado una huelga en la multinacional acerera Arcelor Mittal siguiendo el llamamiento del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de México.

Los obreros denuncian despidos injustificados y violaciones al contrato colectivo de trabajo en la empresa ubicada en la ciudad de Lázaro Cárdenas, en el estado de Michoacán.

Una manifestación de los huelguistas partió del Monumento al Minero en esa urbe portuaria hasta la zona industrial donde se encuentra Arcelor Mittal, en cuyas portones colocaron banderas rojinegras.

Antes, en asamblea general, los trabajadores acordaron parar el trabajo para demandar la readmisión de 300 obreros despedidos a finales del pasado año, así como la reactivación del área productora de planchón, donde más de 1.000 puestos de trabajo fueron suprimdos hace un año.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=4670151&Itemid=1

El Tribunal Supremo francés castiga la lucha sindical

Roger Colombier

El pasado 9 de febrero, el más alto tribunal francés decretó que un simple reparto de octavillas, sin una previa comunicación a la prefectura, es ilegal. Pierre Coquan, ex secretario general de la UD CGT del Rhône en la época de los hechos, debe, por consiguiente, ser vuelto a juzgar por el Tribunal de Apelación de Grenoble.

La cuestión se remonta al año 2010. La CGT batallaba firmemente contra la reforma de las pensiones de Nicolas Sarkozy. Pierre Coquan había organizado un simple reparto de manifiestos en el peaje de una autopista. El Tribunal Correccional de Villefranche-sur-Saone le había liberado. Recurso del fiscal y por consiguiente del Gobierno.  Y paso a paso, el asunto ha llegado ante el Tribunal Supremo: anulación de las previas declaraciones de inocencia, y nuestro camarada debe ser vuelto a juzgar en virtud del decreto de ese tribunal.

Este decreta que “constituye una manifestación […] toda reunión estática o móvil, en la vía pública, de un grupo de personas con el objetivo de expresar de forma colectiva y públicamente una opinión o una voluntad común”. Y como toda manifestación debe ser previamente declarada en comisaría, el granuja de Pierre Coquan debe ser necesariamente vuelto a juzgar por actos ilícitos. Hay que indicar que ninguna legislación, votada por el Parlamento, había definido hasta ahora en que consistía una manifestación. Ahora, lucha de clases obliga, ¡ya está hecho!

Esta grave decisión del Tribunal Supremo es un atentado a la libertad de expresión colectiva. En este asunto, y una vez más, no hay víctima ni parte civil. Pero como en el tema de los “8 de Goodyear” el fiscal de la República ha recurrido hasta el final. Con Nicolas Sarkozy y con François Hollande. Con este último, el ministerio público ha continuado la labor del que dependía del gobierno sarkozista. Desde mayo de 2012 los ministros de Justicia han sido Christiane Taubira y ahora Jean-Jacques Urvoas, con un gobierno de “izquierda”.

Y escribo “gobierno de izquierda”; ruego se me perdone. Hay que leer en esas palabras “gobierno reaccionario”. La lucha de clases sigue adelante, desde luego.

http://www.le-blog-de-roger-colombier.com/2016/02/a-son-tour-la-cour-de-cassation-sanctionne-l-action-syndicale.html

La huelga general en Amsterdam en 1941 contra el fascismo

En su página web, los hinchas del Ajax de Amsterdam Club de Fútbol cuentan la historia de la huelga general que desencadenaron los obreros cuando la localidad holandesa fue ocupada por los nazis para protestar contra las deportaciones de judíos.
Ésta es la traducción íntegra:

En señal de protesta contra los primeros grandes registros y las detenciones de 427 judíos el 23 de febrero de 1941, una masiva huelga estalla dos días después en Ámsterdam. Constituyó un éxito. Los tranvías se paralizaron, y los habitantes de Ámsterdam se dan cuestan de que algo está sucediendo. El segundo día la huelga se ve rota por la policía alemana, produciéndose muertos y heridos, junto a numerosas detenciones. Aquella huelga se celebra cada 25 de febrero, el denominado “Februaristaking”, junto a la estatua dedicada al obrero portuario.

Desde 1918, el antisemitismo es el programa común de la extrema derecha apoyada por la derecha, frente a todo movimiento que cuestione el capitalismo. ¿Por qué? Para esconder las cuestiones sociales detrás de los chivos expiatorios. Ese uso táctico del antisemitismo por parte de la derecha y la extrema derecha también está presente en Austria, en Hungría, en Rusia, en Polonia…

Desde 1921 el partido nazi multiplica las declaraciones, las gesticulaciones y las agresiones antisemitas. Dejando a un lado a la URSS y a los partidos de izquierda (comunistas y socialistas) las reacciones son inexistentes. A partir de 1933 la Alemania nazi es un inmenso campo de concentración, en el cual elementos embrutecidos se divierten a costa de los judíos, incluso hasta la muerte. No solamente los grandes Estados capitalistas no dijeron nada, sino que siguieron evitando todo choque con Hitler, en una situación en que hubiera podido fácilmente ser detenido, desestabilizado y derribado. De esa forma sigue prosperando el fascismo, hasta que en 1941 casi toda Europa sufre su dominación. Y también los Países Bajos conocen una oleada de extrema derecha ligada al nazismo. Fueron el escenario de la invasión de ejércitos con la cruz gamada, de la capitulación (10 de mayo de 1940), de la “colaboración” por parte de la extrema derecha, y del apoyo de la inmensa mayoría de la derecha a los nazis respecto a las medidas antisemitas.

En julio de 1940, los judíos tuvieron que abandonar cualquier puesto que ocuparan en la defensa aérea. Dos meses después, los altos funcionarios tienen que admitir la prohibición de nombrar a judíos para los puestos de la función pública. Poco después los funcionarios tienen que declarar si son “arios” o no. Posteriormente, los funcionarios judíos son despedidos.

En diciembre de 1940 quedan prohibidos para los judíos los cafés y los cines. Es una máquina implacable, que impresiona por su barbarie. Algunos altos funcionarios protestan por escrito y dimiten. En las universidades, las protestas son más valientes: en noviembre de 1940 tendrán lugar las huelgas estudiantiles de Delft y de Leiden, en solidaridad con los compañeros y profesores judíos. Pero los nazis hacen dominar su orden de plomo.

Durante los meses de enero y febrero de 1941 se desencadena la agresión antisemita. Los miembros de la milicia, colaboracionistas holandeses vestidos con camisas negras, atacan a las tiendas judías y a los cafés que rechazan colocar el cartel prohibiendo la entrada a los judíos. Se producen heridos, la tensión aumenta y los habitantes de Ámsterdam se defienden. En una tarde de luchas callejeras, un colaboracionista queda herido en el suelo, y muere tres días más tarde en el hospital. La respuesta es firme y se realizarán las primeras grandes redadas en la ciudad, los días 22 y el 23 de febrero. En el barrio judío centenares de hombres son detenidos por los alemanes, con una extraordinaria violencia. Serán trasladados al campo de concentración de Mauthausen, en donde morirán todos. Esto aún no lo sabe Ámsterdam; pero con lo que han visto sus habitantes basta.

La organización de la huelga es, en gran parte, obra de los comunistas. Ya se habían dado huelgas en Ámsterdam: los obreros de la siderurgia habían rechazado trabajar en Alemania. El ocupante había cedido. Los parados contratados temporalmente por el Estado habían reclamado primas de invierno, con éxito. Pero esta vez la cuestión ya no era material. Para los huelguistas de los días 25 y 26 de febrero de 1941 se trataba de la vida de sus conciudadanos.

Habiendo sido testigos de la violencia de los nazis y sus colaboradores hacia los judíos, los trabajadores de Ámsterdam con mayor nivel de conciencia de clase y de seguras convicciones políticas (para evitar que los ocupantes y sus aliados holandeses se pusieran al corriente) se reúnen el 24 de febrero de 1941 por la tarde, en una asamblea en la plaza de Noordermarkt. De forma muy valiente se decide la huelga y sus reivindicaciones; esencialmente, el rechazo a las deportaciones y a las persecuciones de los judíos, pero también en contra del trabajo forzado en Alemania, y a favor de la soberanía de los Países Bajos ocupados.

“Aquella huelga cambió mi vida”, dice pausadamente Harry Verhey. En 1941 tenía 23 años, y era conductor de tranvía. “Todos sabíamos que habían efectuado redadas el 22 y 23 de febrero. Los viajeros hablaban de ello en el tranvía, prudentemente. Estaban muy impresionados. Todos teníamos el sentimiento de que había que hacer algo, que no se podía dejarles así. La población judía estaba muy bien integrada, y había concejales judíos. Yo tenía amigos judíos, y habíamos crecido juntos. Al final de la jornada se reunió el grupo del Partido Comunista y allí se habló de una huelga contra las redadas. Se organizó muy rápidamente, los alemanes no llegaron a enterarse por sus soplones. Se discutió sobre la organización concreta de la huelga; era necesario comenzar por los tranvías. Si no salían, la gente comprendería rápidamente que algo estaba pasando. Entonces, hacia las 4 de la mañana, fuimos a hablar a los compañeros, en las rutas que llevaban el personal hacia las cocheras”.

“La cosa no era fácil, y había que ir despacio. Lo primero era decir que ‘había que hacer algo’. Después de tantear y preparar el terreno, se iba más allá. Se les decía que todas las fábricas harían una huelga de una jornada y que era necesario participar en ella. La dirección de los tranvías nos amenazaba, y cuando llegábamos a las cocheras, a veces había que tirarse en los raíles para impedir salir a las líneas. Tras estos principios, todo fue mejor. Los funcionarios, los portuarios, las oficinas, los institutos… Todo el mundo salía a la calle. Los ojos brillaban y se estaba menos triste porque por lo menos estábamos haciendo algo. Yo nunca tuve miedo. Estaba dominado por la cólera […] Tras estos dos días de huelga fuimos castigados. La dirección retuvo una parte de nuestros salarios. Los viajeros lo sabían, y nos daban todos un poco de dinero. Pero no se pudo organizar una segunda huelga. Los alemanes fusilaron a algunos huelguistas. En aquel tiempo, en nuestro país ya no existía la pena de muerte. Aquellas ejecuciones sembraron el miedo”.

En esta ilustrativa huelga de febrero de 1941 nos encontramos con el habitual problema de las luchas obreras, y también estudiantiles. Estos dos medios sociales siempre han representado los puntos de apoyo del combate democrático en la sociedad capitalista bajo formas liberales., autoritarias o fascistas. Pero la ausencia de armamento lleva casi siempre a un aplastamiento sangriento, cuando el poder lo decide. Por el contrario, el ejército y la policía, armados para proteger el Estado de derecho, nunca han desempeñado ese papel cuando han tenido que elegir entre democracia y fascismo (aparte de algunos casos discutibles, como en Francia en 1934). En esa tónica, la represión de la huelga de febrero de 1941 no fue una excepción. Rápidamente, soldados y milicianos de extrema derecha dispararon indiscriminadamente: nueve muertos y numerosos heridos.

“Pero la huelga de febrero tuvo su efecto. Sirvió para clarificar nuestra relación con los ocupantes. No había compromiso posible. Estaba claro el límite entre el bien y el mal. A partir de entonces comenzó la resistencia en nuestro país.

Al día siguiente de la huelga, Harry Verhey, que estaba siendo buscado, se unió al maquis. Formó parte de la Resistencia hasta la Liberación, en el seno del Partido Comunista. Más tarde, desde 1968 a 1978, fue primer adjunto al alcalde de Ámsterdam. Hoy tiene 80 años.

Los alemanes se vieron totalmente sorprendidos por la huelga. La mañana del 25 de febrero de 1940 algunos de ellos se encontraron frente a una masa compacta de huelguistas, y se dieron asustados rápidamente la vuelta. Hacia el mediodía se organiza más o menos la represión, pero no pudo impedir la continuidad de la huelga, que aumenta. Al día siguiente se extiende a las poblaciones alrededor de Ámsterdam. Pero las SS, que llegaron a toda prisa desde La Haya, lanzaron granadas y dispararon sobre la multitud. Hubo muertos y heridos graves. Se decidió limitarse a estos dos días de acción. Para el ocupante, el balance de la huelga fue catastrófico. Significó el fracaso del intento de ganarse al pueblo holandés para el nacional-socialismo. Los alemanes decidieron suspender las redadas de forma provisional, a fin de calmar los ánimos. A pesar de ello, aún en marzo de 1941 fueron fusilados 18 resistentes y huelguistas.

Hoy, una estatua desafía el viento y la lluvia en una plaza en pleno centro de Ámsterdam, en donde antes de la Segunda Guerra mundial estaba el barrio judío de la ciudad. Es una representación en bronce de un hombre fuerte y musculoso. Un portuario, que se dirige con las manos desnudas a combatir a puñetazos a un enemigo que se pensaba invencible. La estatua, del escultor holandés Mari Andriessen, representa al obrero honrado e indomable de Ámsterdam.

Desde la guerra, y cada año, aquí viene la población en una larga manifestación que conmemora los sucesos del 25 y 26 de febrero de 1941: la huelga general contra las persecuciones contra los judíos, que paralizó Ámsterdam. Fue la única gran huelga en Europa contra el antisemitismo de los nazis. Aquella “Februaristaking” está grabada en la memoria de Ámsterdam, que le debe su divisa: “heroica, decidida, generosa”.

Constituyó una formidable lección de solidaridad, que desde 1945 se ha transformado en una manifestación contra el racismo y la discriminación.

Fuente: http://www.ajaxfr.com/25_et_26_fevrier_1941.html

Huelga general en Marruecos

Ayer se celebró en Marruecos la huelga general  convocada por las principales centrales sindicales, Unión Marroquí del Trabajo, Confederación Democrática del Trabajo y Unión General de Trabajadores Marroquíes, afiliadas a la CSI, conjuntamente con la Federación Democrática del Trabajo y el sindicato de la enseñanza SNES.

Los sindicatos han recurrido a la huelga después de la negativa del gobierno a entablar ningún tipo de diálogo significativo sobre diversos asuntos, incluyendo los salarios, los impuestos, las pensiones y la legislación laboral.

De la convocatoria se desligó la Unión Nacional de Trabajadores Marroquíes, sindicato cercano al Partido por la Justicia y el Desarrollo, islamista, que preside el actual gobierno del primer ministro Abdelilah Benkiran.

Con la caída del nivel de vida de los trabajadores, el aumento de las violaciones de sus derechos y la imposición unilateral por parte del gobierno de medidas regresivas que les afectan, el apoyo a la huelga se ha generalizado en todo el país.

A primera hora de la tarde los sindicatos convocantes señalaron en un comunicado conjunto que el seguimiento ha sido del 84 por ciento, superando así todas las previsiones.

El comunicado señala que el seguimiento ha sido masivo en todas las regiones del país y en todos los sectores productivos, así como en la administración pública.

3 años de cárcel por participar en un piquete de huelga

Esta semana el Tribunal de Estrasburgo ha comunicado a Carmen Bajo que rechaza el recurso interpuesto por su defensa frente a la condena de cárcel de tres años que le han impuesto por participar en un piquete de huelga en 2012.

Durante la huelga general del 29 de marzo de aquel año se produjeron más de 200 detenciones de trabajadores en todo el Estado.

Bajo fue condenada, junto a Carlos Cano, a tres años de prisión y al pago de una multa de 3.600 euros por participar en uno de los piquetes de la huelga en Granada.

En la noche previa a la huelga, uno de los piquetes, formado por entre 50 y 70 trabajadores, recorrieron los bares de Granada. La Champagnería fue el segundo local que visitaron. “La idea era llegar y presionar un poco a la dueña para que cerrara el bar, y si no, pues irnos”, explicó Carlos Cano, el otro condenado por estos hechos.

La última reforma del Código Penal, en vigor desde julio de 2015, endureció los castigos contra los trabajadores que participen en huelgas, piquetes y luchas obreras.

El Código Penal español, aprobado en 1995, es tan fascista que califica a los piquetes como delitos “contra los trabajadores”. Sin embargo, el único testigo que la acusó en el juicio fue la empresaria dueña del bar.

Los jueces del Tribunal Europeo de Derechos Humanos son tan vagos que ni se han molestado en argumentar ni justificar su decisión de no admitir el recurso.


Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ya ha anunciado que el gobierno no tiene ninguna intención de indultar a la huelguista, que tendrá que entrar en la cárcel.

‘Correréis como en el 39’

Rita Maestre en sus viejos tiempos
En 2011 un colectivo universitario, del que formaba parte Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid, entró en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, dando voces contra el Vaticano y dejando su torso desnudo algunos de ellos.

Fueron detenidos y procesados por un delito que se llama “ofensas a la religión”, o sea, al catolicismo, que es la única verdadera religión. El juicio se celebró esta semana y el fiscal les pide un año de prisión.

El transcurso del tiempo es inexorable y, cinco años después, aquella radical estilo Femen que fue Maestre no es lo que era, por lo que pidió disculpas a la Conferencia Episcopal, aunque no sabemos el motivo de las mismas. El caso es que se disculpó ante la jerarquía, no ante los creyentes, que son quienes se pueden dar por ofendidos por ese tipo de protestas.

Son siempre los mismos pidiendo disculpas por lo que no puede ser nunca delito. Quien debería pedir disculpas y pedir la derogación de dicho delito es la Conferencia Episcopal. No es aceptable -de ningún modo- que en un Estado laico las universidades tengan ninguna capilla, ni mezquita, ni santuario, por lo que la portavoz municipal se disculpa por nada. ¿Cuándo van a pedir disculpas los demás?

El caso de Guillero Zapata, otro concejal del Ayuntamiento de Madrid, ya demostró que los fans de Podemos son las peores plañideras. Los ponen contra las cuerdas y no se cansan de disculparse y pedir perdón por nada. No son capaces de aceptarse a sí mismos, de sacar pecho por lo que alguna vez dijeron o hicieron y dar un paso al frente. Ni hablar. Lo suyo es recular.

Los fascistas, que nunca se han disculpado de nada, lo saben muy bien y les aprietan clavijas sabiendo que cederán. A raíz del juicio a Maestre, un editorial del diario fascista La Gaceta no se ha cortado ni un pelo en sus amenazas: “Correréis como en el 39”, les ha dicho.

En el 39 se produjeron centenares de miles de asesinatos, detenciones y exilios, pero el fiscal no ha procesado a los periodistas de La Gaceta por apología del terrorismo, ni ha cerrado el periódico… Nada de nada. Aquí el fascismo tiene patente de corso.

Por lo que nos toca, tomamos nota de algo que ya teníamos muy presente, porque si son capaces de decir algo así a los melifluos de Podemos, ¿qué no podremos esperar los que tenemos alguna aspiración seria de cambio?

Beyoncé reivindica el Poder Negro durante la Super Bowl

Durante el intermedio de la Super Bowl, el espectáculo deportivo más visto del mundo, la cantante Beyoncé presentó su nueva canción “Formation”, en la que denuncia los asesinatos de la policía contra los negros en Estados Unidos.

Un día antes del evento, Beyoncé lanzó un polémico vídeo de la misma canción que empieza con una alusión al olvido de parte del gobierno de la población negra en Nueva Orleans, tras la devastadora inundación causada por el huracán Katrina en 2005.

Después de un año en el que la policía cometió múltiples asesinatos raciales, Beyoncé abordó el tema de los derechos de los afroestadounidenses y se ganó el aplauso enfervorecido de los presentes y de los telespectadores.

Durante la presentación, la estrella lució una chaqueta de cuero negro con bandoleras cruzadas frente al pecho, como si fuera militante de una organización armada. Sus bailarinas también estaban uniformadas en cuero y boinas negras, todo en alusión a las Panteras Negras, un grupo político negro de los años sesenta.

La coreografía tampoco se quedó atrás, con las bailarinas formando una gran X en el centro de la cancha del estadio Levi, en Santa Clara, California. La referencia fue al activista y mártir de la causa negra Malcolm X.

Después de la presentación, la madre de Beyoncé lanzó una foto a través de las redes sociales con las bailarinas haciendo el saludo del poder negro con el puño levantado.

La canción “Formation” se publicó en febrero, conocido como el “Mes de la Historia Negra” en el que se resaltan las contribuciones de los afroamericanos en Estados Unidos. Es una ocasión para expresar orgullo en la raza, como lo hace Beyoncé en la letra de la canción: “Me gusta mi nariz de negra con fosas nasales a lo Jackson Five”, dice.

Algunos, que habían visto el vídeo previamente, llamaron a un boicot de la cantante, con instrucciones de apagar el televisor durante la presentación de Beyoncé.

Una mujer escribió en la página de Facebook de la cantante: “Como esposa de un agente de policía, me siento ofendida por todo este vídeo”.

El antiguo alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, aseguró en una entrevista con la cadena Fox News que le parecía “escandaloso” que la artista utilizara una plataforma como la Super Bowl para atacar a la policía.

La coreografía de Beyoncé posa levantando el puño

Los manifestantes atacan a dos militares durante una movilización en París

El sábado se manifestaron en París unas 20.000 personas (5.500 según la policía) para protestar por la prolongación del estado de urgencia impuesto tras los atentados de 13 de noviembre. El otro objetivo de la protesta es el proyecto de ley para privar de la nacionalidad francesa a quienes cometan atentados calificados de “terroristas”.

Los convocantes fueron los sindicatos CGT, FSU, el sindicato de los jueces, así como diversas asociaciones, tales como Attac, Derecho a la Vivienda, Los Derechos Primero, entre otras.

Durante la manifestación unos 20 participantes vestidos de negro y encapuchados atacaron a dos militares que no portaban su uniforme.

A uno de los militares le abrieron una ceja de un golpe y fue atendido en el mismo lugar de los hechos por los bomberos. Al otro los manifestantes le quitaron el teléfono móvil y huyeron corriendo. Este último participó en la dispositivo militar del gobierno tras la puesta en marcha de la “Operación Vigipirate”, que encomendó a los militares el desempeño de tareas policiales en pleno centro de París.

La policía indaga si los militares fueron atacados a causa de que descubrieran su condición, o si fueron equiparados a los neonazis por su vestimenta o corte de pelo.

En diciembre otros cinco militares fueron atacados, algunos de ellos con armas de fuego, en dos ocasiones en la localidad de Toulouse, al sur de Francia. Aunque una de ellas ocurrió a la salida de una discoteca y la prensa la describió como una “pelea de borrachos”, lo cierto es que la policía califica los hechos como “terrorismo” a causa de las palabras que profirieron los atacantes.

Los abogados alegaron que sus defendidos padecieron una provocación por parte de los militares. Uno de los atacantes ya había sido condenado antes por otras agresiones dirigidas contra militares.

Segunda huelga general contra el gobierno de Syriza en Grecia

Ayer Grecia vivió su segunda huelga general en un año para luchar contra la bajada de las pensiones impuesta por el gobierno de Syriza. La anterior se convocó el 12 de noviembre contra los recortes.

Los dos mayores sindicatos de Grecia, ADEDY del sector público y GSEE del privado, convocaron la huelga contra los recortes previstos en el tercer rescate acordado entre el gobierno de Tsipras y los acreedores, y en particular, contra la reforma del sistema de pensiones que contempla recortes en las prestaciones y subidas de las cotizaciones.

Como suele ser habitual en Grecia, el paro ha tenido mayor respaldo en el sector público que en el privado. Los hospitales y centros de salud funcionaron con servicios mínimos durante todo el día. Los barcos han estado amarrados y numerosos vuelos nacionales han sido cancelados.

Dimitris Karayeorgópulos, portavoz de GSEE, ha asegurado que la participación en el sector privado ha sido «tan masiva como hace tres semanas». Los representantes de ambos sindicatos han avanzado que contemplan la convocatoria de nuevas huelgas generales.

Los medios de comunicación se sumaron a la huelga el miércoles para poder informar de los acontecimientos de la jornada. Durante 24 horas no hubo informativos en las televisiones y radios, los periódicos digitales no actualizaron sus informaciones y la prensa escrita no preparó la edición que debía publicarse este día.

Los periodistas exigen que su caja de pensiones continúe siendo independiente y no se incluya dentro de una caja unificada. Además, quieren que se mantenga la tasa del 20 por ciento que se impone a la publicidad en los medios y se aplique también a los digitales.

Tsipras ha retrasado la votación de la ley sobre pensiones hasta inicio del próximo año para ganar tiempo.

«Los pensionistas son el sustento total de muchas familias y si no fuese por ellos algunos ya se habrían tirado desde un séptimo piso», afirma a Efe Mijalis, que era técnico de aviones de una aerolínea griega y ya está jubilado. «Ningún gobierno ha aportado ni un dracma a las pensiones suplementarias, los fondos de la pensión suplementaria los han aportado los trabajadores y los patronos», recalca Mijalis.

Melina, una empleada de la principal compañía telefónica del país, defiende que «cualquiera que sea el gobierno tiene que entender que estas medidas no son sostenibles».


Una manifestación recorrió el centro de Atenas, desde la céntrica
plaza de Klathmonos hasta la de Syntagma, sede del Parlamento. Según
estimaciones de la policía, en la marcha participaron unas 15.000
personas.

En
la manifestación también participó el nuevo partido Unidad Popular, que
nació de la escisión de Syriza en septiembre por su oposición a la
firma del tercer rescate. «Este gobierno no tiene futuro. Ha empezado la cuenta atrás. No les puede salvar ni (el centrista) Levendis ni un gobierno de concertación nacional que defienda el rescate», ha dicho su secretario general, Panayotis Lafazanis.

Durante el recorrido se produjeron enfrentamientos
entre los antidisturbios y grupos de manifestantes que lanzaron cócteles
molotov, a lo que los policías respondieron con bombas aturdidoras.

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