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‘O yo o los terroristas de Kobane’

La descabellada política exterior del gobierno de Erdogan no sólo ha llevado a Turquía a enfrentarse con Rusia sino también con Estados Unidos, concluye el Wall Street Journal. “O yo o los terroristas de Kobane”, ha dicho Erdogan a los últimos enviados que han llegado de la Casa Blanca. “¿Cómo podemos confiar en Ustedes?, ¿quiénes son sus aliados?”, les ha preguntado.

Erdogan ha puesto a Estados Unidos contra la espada y la pared y la opción que han tomado en Washington no deja lugar a dudas: prefieren a los kurdos, aún a costa de un miembro tan cualificado de la OTAN, como Turquía. Por eso han enviado instructores militares estadounidenses de élite para adiestrar a las milicias kurdas de Rojava.

Hace dos semanas Brett MacGurk, enviado especial de Obama en la “coalición internacional”, estuvo en Kobane visitando al Estado Mayor de las milicias kurdas. El respaldo que reciben de Estados Unidos parece muy sólido, al menos hasta la fecha.

Recientemente también visitó Ankara el vicepresidente estadounidense Joe Biden. Erdogan le dijo que las armas que están enviando a Rojava acaban al otro lado de la frontera y le sirven al PKK, una organización a la que califican de “terrorista”, para defenderse de los ataques del ejército turco.

Turquía no puede admitir esa situación, le dijo Erdogan. Según Biden, ellos no tienen constancia de que eso sea cierto.

A través de altos funcionarios del gobierno, Erdogan pasó a las amenazas abiertas, como acostumbra: si los envíos de armas no cesan, Turquía bombardeará las posiciones kurdas en Rojava.

Turquía no sólo es el mayor obstáculo para lograr la paz en Siria, concluye el Wall Street Journal, sino que también impide la derrota del Califato Islámico. El ejército turco no se va a limitar a asesinar masivamente a los kurdos en su lado de la frontera sino que está dispuesto a ir más allá y desencadenar una escalada en la parte siria.

No cabe descuidar las insinuaciones de Turquía, cuyo ejército ya invadió la zona kurda de Irak recientemente. Tampoco cabe descuidar que las declaraciones de Erdogan se suman a las de Arabia saudí, que también trata de lograr un consenso para invadir Siria e impedir la victoria del ejército regular.

Los kurdos anuncian un referéndum para independizarse de Irak

Massud Barzani
“Ha llegado la hora”. Así anunció el presidente del Kurdistán irakí, Massud Barzani, la semana pasada la celebración de un referéndum sobre la independencia, decisión que tiene lugar en un momento en que los kurdos de Irak se enfrentan a una importante crisis económica y política, además de la guerra contra el Califato Islámico.

Este año se cumple el centenario de los acuerdos Sykes-Picot, que privaron a los kurdos de un Estado propio. Pero también pudiera quedar en la historia como el año de la independencia del Kurdistán iraquí. “Se dan ahora las condiciones para que el pueblo tome una decisión mediante el referéndum sobre su porvenir”, declaró Barzani.

Desde la ofensiva del Califato Islámico en 2014, Erbil ha tomado sus distancias con un Estado central que hoy está dividido en numerosas zonas: las controladas por Bagdad, conquistadas por los yihadistas o las administradas por los kurdos.

El momento no es el mejor para el Kurdistán, enfrentado a fricciones políticas y al borde de la bancarrota. Mientras que desde mediados de la pasada década la región se beneficiaba de un crecimiento de dos dígitos, el dato ha cambiado desde 2014. La zona debe soportar el coste de la guerra contra el Califato Islámico, y ya no recibe el 17 por ciento del presupuesto federal que le asigna la Constitución.

Se añade a esto (golpe de gracia para una economía basada en el oro negro) la vertiginosa caída de los precios del petróleo. El Kurdistán está al borde de la quiebra, y, no siendo un Estado, no tiene acceso a los mercados de deuda, por lo que no puede endeudarse para paliar la falta de liquidez.

A estas dificultades económicas se añade una crisis política que se inició en agosto del año pasado, cuando expiró el mandato de Barzani, en ausencia de elecciones y de acuerdo entre las principales formaciones políticas. Si la situación parece hoy estar apaciguada, las luchas intestinas no han desaparecido en una región en la cual la autonomía había sido casi seguida por una sangrienta guerra civil en los años 90.

La celebración de un referéndum va a envenenar las relaciones ya muy deterioradas con Bagdad. Las disputas entre Erbil y Bagdad son algo habitual desde hace muchos años, en los que los kurdos han ido dando pasos para alejarse de la órbita federal. Desde 2011 Erbil ha firmado de manera independiente contratos con multinacionales petrolíferas, principalmente con ExxonMobil, y exporta directamente el bruto vía Turquía, para furor de Bagdad, cuya opinión parece pesar cada vez menos en las decisiones políticas de los kurdos.

Erbil es uno de los principales aliados de Estados Unidos, Turquía e Israel en la región, pero es difícil que Washington apoye la independencia, sin contar con que Ankara, a pesar de sus lazos con el gobierno Barzani, podría mirar con malos ojos un Estado kurdo en sus puertas.

Además, se plantea el problema de las fronteras del nuevo Estado. Ahora Erbil controla una región que sobrepasa ampliamente sus fronteras oficiales. Los kurdos han incrementado su territorio en un 40 por ciento gracias a la ofensiva del Califato Islámico, aprovechándose de la huida del ejército iraquí, y apoderándose principalmente de la ciudad petrolífera de Kirkuk y no tienen ninguna intención de devolver estas zonas habitadas a la vez por kurdos, árabes y otras minorías.

La prueba de ello es la construcción de una trinchera de centenares de kilómetros, que va desde la frontera siria hasta Irán. Presentada oficialmente como un sistema de defensa, la trinchera ha creado polémica. Algunos ven en ello el principio de la división del país, que culminaría los planes imperialistas de redibujar el mapa de Oriente Medio.

Si los yihadistas no se rinden van a ser aniquilados

Poco a poco vamos entendiendo la precipitación con la que se convocaron las negociaciones de Ginebra sobre la guerra de Siria. Los bombardeos rusos eran eficaces, pero ¿hasta ese punto?

La paz es el opuesto de la guerra como la salud lo es la la enfermedad. Cualquier cosa que se diga sobre la reunión de Ginebra hay que ponerla, pues, en relación con los campos de batalla en Siria.

La rapidez con la que se abrieron las negociaciones fue consecuencia directa del progreso del ejército regular sirio, especialmente en Alepo, ha reconocido la revista “Foreign Policy”.

En Ginebra los imperialistas han tratado de frenar lo que no estaban frenando en Alepo. La circunferencia se ha cerrado. Tras la caída de Nubl y Zahra los yihadistas sólo disponen de una única ruta de abastecimiento de armas, alimentos y carburante.

Lo de menos es una derrota, que ya es inevitable. La alternativa no es ganar o perder sino rendirse o ser aniquilados. ¿Que es mejor para ellos? Dentro de poco -muy poco- lo sabremos y eso nos va a esclarecer bastante acerca de la naturaleza de los yihadistas. Por ejemplo, vamos a comprobar si son esos tipos fanáticos capaces de inmolarse antes que rendirse, o si más bien se trata de unos estrategas sagaces para quienes una retirada a tiempo es casi una victoria.

Pero Ginebra no es una copia de los frentes de batalla, sino todo lo contrario. En Ginebra hay mucha “oposición”. En Alepo hay menos, pero la que hay es real y verdadera.

Siempre volvemos al mismo punto de partida: no existe esa “oposición moderada” a la que los medios de propaganda hacen referencia a cada paso. No son más que soldaditos de plomo muy miniaturizados que se ponen en los despachos encima de unas mesas muy grandes, pero a los que nunca verás sobre el terreno. ¿Qué pueden negociar?, ¿cuál puede ser el tema de conversación del gobierno de Damasco con ellos?

Dado que su presencia sobre el terreno es irrelevante, los imperialistas vuelven una y otra sobre la necesidad de llevar su tropas a Siria de manera descarada. Pero han llegado muy tarde. No pueden incrementar la escalada militar en Siria mientras en Ginebra la ONU está tratando de hacer todo lo contrario.

El avance del ejército regular sirio preocupa a la OTAN

Cuando Alepo, la capital económica de Siria, está a punto de caer en poder del ejército regular, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tuvo ayer que mostrar la preocupación de la alianza militar imperialista: “El refuerzo militar sustancial de Rusia en Siria y en el Mediterráneo oriental está a punto de desplazar el equilibrio estratégico de la región”.

Stoltenberg lamentó el apoyo ruso al gobierno de Damasco: “Los ataques aéreo rusos, cuyo objetivo principal son los grupos de oposición de Siria, minan el esfuerzo para encontrar una solución política al conflicto sirio”.

A las marionetas de la OTAN en la región, como Arabia saudí, les ha faltado tiempo para mostrar su disposición a enviar tropas a Siria para impedir el avance del gobierno de Bashar Al-Assad sobre el terreno con la excusa de la lucha antiterrorista.

“Si la coalición tiene la voluntad de lanzar una operación terrestre, contribuiremos de manera positiva”, dijo el jueves el general saudí Ahmed Al-Assiri.

Cada día que pasa, el equilibrio de fuerzas en la guerra de Siria se desnivela contra los intereses del imperialismo y sus aliados de la coalición, lo cual va a repercutir de manera determinante en las negociaciones de paz de Ginebra.

Ante su retroceso, la “oposición” exige a sus patronos que aumenten la ayuda material, con el chantaje de abandonar en las negociaciones de paz en caso contrario.

Pero los patronos, que se reunieron el jueves en Londres, no están por la labor. Ni siquiera han incrementado los fondos para la “ayuda humanitaria”. Las previsiones de aportar 10.000 millones de euros se han quedado en la mitad.

Arabia saudí: una autocracia con los pies de barro

Cherif Abdedaim

Al hilo de estas semanas llegan de diversos lugares informaciones inquietantes sobre el juego, más claro que el agua, que lleva a cabo Arabia Saudita en la “revoluciones árabes”: apoyo financiero y militar a los rebeldes del Estado Islámico y otros grupos violentos, a los que por otra parte combatimos. Algunos los toman en serio y otros los ignoran; ¿cuál es la realidad sobre el papel y la función de este país en la escena internacional y de  Oriente Medio, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días?

Desde una tradicional diplomacia de conciliación, Riad galopa hacia una diplomacia del enfrentamiento. Este coloso, al que no le faltan recursos, ¿no está dando prueba de sus numerosas debilidades? “La debilidad de la fuerza es no creer mas que en la fuerza” (Paul Valéry). La “primavera árabe” constituye una demostración, y harán falta muchos años para disipar la ilusión de una potencia sin puntos débiles.

El tablero está muy lejos de ser tan idílico como aparenta. El 24 de febrero de 2015, el príncipe Salman sucede al rey Abdallah, y muchos factores contribuyen a la fragilidad de Arabia Saudita: rivalidades en el seno de la familia real, sospechas de corrupción en la cúspide, degradación de la situación de los derechos humanos, mortales peregrinaciones a la Meca (1.600 muertos, el 24 de septiembre de 2015); lugar de la mujer en la sociedad (pese al primer voto femenino en las elecciones municipales); atentados contra la minoría chiíta, pérdida de control de los procesos de radicalización…

Este marco tiene de fondo la disminución en los precios del crudo, que dificulta su capacidad de comprar la paz social y el desarrollo del país, y también su capacidad de injerencias en el exterior del reino. La austeridad está a la orden del día. Ante ese “Estado Islamista”, el dirigente del Estado Islámico llama a los ciudadanos a la sublevación. Washington toma conciencia de la carga de su alianza con las monarquías del Golfo. Barack Obama declara que las mayores amenazas para esas monarquías podrían venir no de Irán, sino de “la satisfacción en el seno de su propia país”.

Un príncipe saudí disidente avisa: “Nos acercamos al hundimiento del Estado y a la pérdida del poder”. El país se ve atrapado por las revoluciones en Túnez y Egipto. Desde 2011 renuncia a su estrategia de compromiso y adopta una estrategia de potencia; está a la cabeza de tres coaliciones militares: una ad-hoc, destinada a luchar contra los rebeldes hutíes en Yemen (operación “Tempestad decisiva”, febrero de 2015); otra de la Liga Árabe, para luchar contra los grupos terroristas (“mini-OTAN” de perfil poco claro, marzo de 2015); y una tercera, ad-hoc, formada por 34 países contra el Estado Islámico (coalición sunita, diciembre de 2015).

El país juega en la escena internacional tanto su papel de potencia aplicando obstáculos y divisiones (Irán, Siria…) como enfrentamientos (en el Yemen, que podría convertirse en su Vietnam; diez meses de guerra y 6.000 muertos). En resumen, un panorama poco halagüeño, y que anuncia el hundimiento de este gigante con pies de barro.

Fuente: http://www.lnr-dz.com/index.php?page=details&id=50515

Soldados de la Guardia Nacional saudí mueren en las filas del Califato Islámico

Ayer el sitio de información de la guerrra de Irak anunció que en Tikrit las fuerzas populares irakíes han matado a varios soldados de la Guardia Nacional saudí reclutados por el Califato Islámico.

El combate se entabló al norte de Tikrit, en la localidad de Al-Charaqat, capital de la provincia de Salaheddin.

Según los portavoces de seguridad de Irak, hay una considerable presencia saudí entre las filas del Califato Islámico, entre ellos varios comandantes.

Apoyadas por micilias populares y jefes tribales, las fuerzas del ejército irakí están llevando ataques sorpresa contra posiciones del Califato Islámico al noreste de la ciudad de Faluya, donde han matado a 40 mercenarios yihadistas.

El objetivo de estas operaciones es cortar las comunicaciones de los yihadistas que defienden la ciudad con los alrededores de la ciudad de Al-Saqalawiya.

Según la BBC, más de 2.000 saudíes se unieron a las filas del Califato Islámico. Tras los bombardeo rusos, muchos de ellos intentaron desertar. A comienzos del pasado mes de enero, el Califato Islámico amenazó con matar a todos los desertores, señalando explícitamente a los saudíes.

Los yacimientos de gas complican las alianzas en el Mediterráneo oriental

El jueves de la semana pasada Israel, Grecia y Chipre anunciaron que van a trabajar conjuntamente para exportar gas del Mediterráneo oriental hacia Europa a través de un gasoducto que recorre los tres países.

Israel y Chipre han descubierto importantes reservas de gas natural en sus aguas jurisdiccionales, lo que interesa mucho a la Unión Europea que, con un porcentaje por encima del 70 por ciento, se considera excesivamente dependiente del gas ruso.

“Con ocasión de este encuentro volvemos a reiterar nuestro apoyo al proyecto de exportar gas del Mediterráneo oriental hacia Europa”, precisaron en una declaración conjunta los primeros ministros de Israel, Benjamin Netanyahu, de Grecia, Alexis Tsipras, y de Chipre, Nicos Anastasiades.

“En este contexto estamos preparados para explorar más adelante proyectos como el gasoducto EastMed”, añade el comunicado, que es otra muestra de las estrechas relaciones de Syriza con el sionismo.

El gasoducto EastMed tendrá un recorrido de 1.700 kilómetros, según la empresa griega ISI Poseidon que lo está diseñando, y permitiría transportar 15 millones de metros cúbicos anuales de gas hacia Europa.

En la rueda de prensa Netanyahu indicó que los tres países formarán un comité conjunto para impulsar el proyecto y que estudiarían la posibilidad de unir la red eléctrica de los tres países a través de un cable submarino.

Explorando el fondo marino cerca de Haifa, Noble Energy y otros monopolios estadounidenses e israelíes descubrieron en 2009 los yacimientos de Tamar y Leviatán, que atesoran 127.400 millones de metros cúbicos de gas natural (*).

Otros monopolios, como la francesa Total, también llevan a cabo prospecciones para buscar nuevos yacimientos en la isla, que espera iniciar las exportaciones de gas a partir de 2022.

Israel también ha reconocido que ha encontrado yacimientos de gas que pertenecen en parte a Líbano pero que planea explotar por su cuenta, aprovechando el vacío político existente en su vecino del norte, entre otras razones porque Israel nunca ha delimitado su límite marítimo con él.

Hezbollah ya ha amenazado con atacar las plataformas costeras de gas israelí. Para impedirlo Israel equipará su flota en alta mar con cuatro nuevos buques de guerra y cambiará su estrategia naval, hasta ahora centrada en la defensa costera y en mantener el bloqueo de Gaza.

A diferencia de Líbano, desde 2010 Chipre tiene un acuerdo sobre fronteras marítimas con Israel. Pero la isla está dividida en dos gobiernos, uno griego y el otro turco, desde la guerra de 1974. La autodenominada República Turca de Chipre reclama una parte de los yacimientos y se ha opuesto a los contratos de perforación submarina firmados unilateralmente por los greco-chipriotas.

Turquía no reconoce los acuerdos fronterizos de Chipre con sus vecinos y teme que los turco-chipriotas se queden al margen. El gobierno de Erdogan quiere convertir a su país en una ruta de tránsito del gas y el petróleo desde el Mar Caspio y desde Asia Central hacia el mercado europeo.

Por ello, rechaza los acuerdos entre Israel y Chipre y apoya al Líbano en su disputa fronteriza con Israel con algo más que palabras. El ejército turco realizó importantes ejercicios navales en el momento de la perforación que realizaron empresas greco-chipriotas, y ha enviado sus propios buques de exploración a aguas que están en disputa, amenazando con perforar en nombre de los turco-chipriotas en los yacimientos de Afrodita, que se encuentran dentro de la Zona Económica Exclusiva de Israel.

Por su parte, en mayo de 2010 comandos israelíes abordaron una embarcación turca que portaba ayuda humanitaria con rumbo a Gaza.

Lo mismo que Turquía, el acuerdo tripartito entre Israel, Grecia y Chipre se aprovecha de la guerra imperialista contra Siria, que también carece de un acuerdo con Chipre sobre los límites de la Zona Económica Exclusiva.

Más complicaciones: el proyecto tripartito también se puede convertir en un instrumento de presión de Israel contra Rusia, a quien hará la competencia en el suministro de gas con destino a Europa.

Que el inicio de la Primavera Árabe (2011) coincida en el tiempo con los descubrimientos de gas en el Mediterráneo oriental no parece ninguna casualidad.

Hasta la protesta de la Plaza Tahrir, Egipto suministraba el 40 por ciento del gas consumido en Israel a precios por debajo del mercado.

Ahora los yacimientos descubiertos no sólo podrían satisfacer las necesidades energéticas de Israel durante los próximos 30 años, sino que le convertirían en un país exportador de energía.

La inestabilidad en Mediterráneo oriental explica al despliegue militar de Rusia en la región, incluida la guerra de Siria. Durante la guerra de Yom Kippur de 1973, la fuerza naval soviética llenó a emplazar 96 buques de guerra, que con tiempo fue descendiendo hasta llegar a cero con la desaparición de la URSS.

El descubrimiento del gas y el estallido de la Primavera Árabe ha revertido la situación y Rusia ha llevado a cabo tres ejercicios navales en el Mediterráneo, a una escala nunca vista.

La realizada en enero de 2013, involucró más de 20 buques de guerra y submarinos de la flota del Mar Negro, Báltico y del Norte, así como la aviación de largo alcance, el Cuarto Comando de la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea. Los ejercicios cubrieron más de 21.000 millas náuticas y probaron la resistencia de los sistemas de mando y control en una gama de escenarios, desde gestión de desastres y la lucha contra el terrorismo hasta defensa aérea y guerra antisubmarina.

(*) http://on.doi.gov/bj8YJQ, http://bit.ly/ZTY8dy

Los papeles secretos del Califato Islámico

Ikram Ghioua

En el intervalo de algunos meses el Califato Islámico se adueñó de un importante territorio, tanto en Irak como en Siria. Esta organización nacida en Irak en 2006 nombró a Abu Bakr Al-Baghdadi su emir. ¿Qué es el Daesh o Califato Islámico? ¿Quién está tras la creación de esta hidra criminal? ¿Y quien ha diseñado su plan de acción?

Esa nebulosa entidad ha adquirido una extensión inquietante, y ello en poco tiempo. En el transcurso de unos pocos meses. En esa extensión juega un papel la complicidad internacional de las grandes potencias internacionales y los Estados del petrodólar. Pero nadie estaba en disposición de aportar información precisa sobre ese movimiento.

Los escasos indicios provienen de “combatientes desertores y de datos internos de la administración del Califato Islámico requisados en Bagdad”, pero como se indica “todo esto no constituía una explicación satisfactoria del ascenso fulgurante de esa organización hasta esos niveles, antes de que los ataques aéreos de finales del verano de 2014 pusieran fin a su marcha triunfal”.

La web Les Crises revela que un tal Samir Abd Muhammad al-Khlifawi, llamado también Haji Bakr, poseía una documentación clasificada “top secret” sobre este monstruo que amenaza a todo el planeta, y que encuentra facilidad para sus actividad en Oriente Medio y en África del norte, tanto en Libia como en Túnez.

A estos efectos, los documentos en cuestión en poder de Haji Bakr, que fue asesinado, “permiten determinar cómo se organiza el mando del Califato Islámico, y qué papel juegan en ello sus altos responsables”. Los documentos muestran sobre todo que la planificación de la toma de control del norte de Siria ha permitido en primer lugar el progreso de la organización en Irak.

Además, meses de investigaciones efectuadas por el Spiegel en Siria, así como nuevos documentos recientemente descubiertos, a los que el Spiegel ha tenido acceso en exclusiva, demuestran que “las instrucciones de Haji Bakr fueron meticulosamente ejecutadas”.

Muy ocultada, la existencia de estos documentos “fue primeramente señalada por un testigo ocular que los había visto en la casa de Haji Bakr poco después de su muerte”. En abril de 2014, una página suelta del documento fue filtrada en Turquía, en donde el Spiegel pudo estudiarla por primera vez.

En noviembre de 2014 fue posible llegar a Tal Rifaat para examinar el conjunto de páginas manuscritas, añade Les Crises. El proyecto de Califato Islámico fue puesto en marcha de una manera minuciosa, realizando el reclutamiento bajo el pretexto de defender el Islam, por dos emisarios que instrumentalizaban la religión, eligiendo como víctimas a personas susceptibles de ser influenciadas, y mediante un método muy concreto: formular una lista de familias influyentes, identificar a sus miembros principales, averiguar el número y el tamaño de las brigadas en los pueblos e identificar a su jefe.

Pero también era necesario conocer sus fuentes de ingresos, sus orientaciones políticas y examinar sus pasados para poder utilizarlo como arma contra ellos. La situación permitía emplear la religión en ese sentido, para manipularlos y controlar su vida. Los dos agentes debían identificar a los delincuentes y a los homosexuales a fin de ejercer un chantaje. El plan diabólico puesto en marcha señalaba a continuación el nombramiento de un jefe.

La web Les Crises informa que, para mayor influencia, se había hecho un añadido a las instrucciones, indicando que numerosos “hermanos” serían escogidos en cada pueblo para casarse con las hijas de las principales familias, como medio de “infiltrar a estas familias no advertidas”.

De hecho el objetivo del plan era aplicar todos los criterios que pudieran crear división entre la población siria e iraquí. Sus tácticas se apoyan en la información de cada habitante. La continuación del plan consistía en “la designación de un emir o comandante, que decidiría sobre los asesinatos, los secuestros, los tiradores, la comunicación y su cifrado, mientras que un emir supervisaría a otros emires”.

El plan incluía “servicios de investigación operando de forma paralela, incluso a nivel provincial”. Y ello para la instauración del Califato Islámico, naturalmente con jueces de “la shariá”, tribunales y la obligación a la piedad. Al nombramiento de Abu Bakr Al-Baghdadi como emir le siguió el nombramiento como “califa”, dirigente oficial del Califato Islámico.

La nebulosa poco conocida antes de 2013 en Irak se revelaría a partir de esa fecha como una potente organización en Siria, en donde consiguió introducirse gracias al proyecto de Bakr. ¿Quién estaba detrás? Todo el mundo está de acuerdo en que Al-Qaeda, producto de los laboratorios de Langley, ha producido al Califato Islámico. Sobre este tema, se comenta en la misma web Les Crises un encuentro entre Abu Bakr y Mosaab al-Zarqawi, un discípulo de Bin Laden.

Este encuentro reforzó su influencia, pero fue detenido por los norteamericanos y hecho prisionero entre 2006 y 2008, lo que retrasó su proyecto. Sin embargo reiniciará sus actividades en 2010.

En el artículo se habla del arquitecto de este proyecto como un antiguo militar del ejército de Sadam Hussein, ayudado por numerosos militares de la misma tendencia. Si el motivo de la revelación de esos documentos en ese momento era acusar a Sadam, incluso ya muerto, de crear el Califato Islámico, es también una forma de esconder la culpabilidad de los verdaderos instigadores. Y esto sucede en el momento en que Siria está a punto de conseguir una victoria en una guerra multinacional que dura ya cinco años.

Fuente: http://www.lexpressiondz.com/article/0/0-0-0/234461.html

La ‘oposición’ siria sigue descubriendo sus cartas

Bashar Jafaari, delegado sirio en la ONU
Hace bien la ONU en aclarar que las negociaciones de paz sobre Siria ni siquiera han comenzado. Su emisario especial, Staffan de Mistura, prefiere hablar de meras “discusiones”.

También debería aclarar que tampoco son unas negociaciones al uso, ya que su emisario se reúne primero con unos y luego con otros en sesiones sucesivas.

Es, pues, evidente que las pretensiones del Alto Comité Negociador por vetar a los que sientan en la habitación de al lado bastante más que absurdas. Ni siquiera tienen necesidad de verse las caras.

Pero que a nadie se le ocurra preguntar quiénes son “unos y otros” porque no lo sabemos. La ONU no ha publicado la lista de participantes.

La portavoz del mediador, Jessy Chahine, también ha explicado que el encuentro del domingo entre De Mistura y la “oposición” sólo fue “informal” y que “no formó parte de las negociaciones”.

Más aclaraciones necesarias: cuando la “oposición” exige como condición previa que cesen los bombardeos, no se refiere a todos ellos sino sólo a los rusos, según reconoció en Ginebra el portavoz del Alto Comité Negociador, Salem Muslit.

Los bombardeos de la llamada “coalición internacional” no les molestan en absoluto, como ya suponíamos. Pero es bueno que lo reconozcan.

El domingo, mientras algunos hablaban en Ginebra, al sur de Damasco, cerca del santuario chiíta de Sayyida, explotaron tres bombas colocadas por la “oposición” que causaron 60 muertos y 110 heridos.

¿Tienen que cesar los bombardeos pero no las bombas?

Con muy buen juicio, Muslit define a Siria como un país “ocupado” por tropas extranjeras y aclara a quiénes considera como ocupantes contra los que luchan: “Irán está ocupando Siria. Rusia está ocupando Siria”.

La “oposición” también tiene una definición para aquellos que cataloga como terroristas “reclutado por este régimen [de Bashar Al-Assad] para luchar contra los sirios”.

Es curioso que a la oposición se le ocurra ahora decir estas cosas, cuando siempre nos dijeron que en 2011 lo que se había producido era un levantamiento de los sirios contra su gobierno.

También es curioso que quienes colocaron las bombas que explotaron el domingo no aparezcan calificados como terroristas.

Como decía esta mañana el diario argelino “Le Maghreb”, es posible que lo que no sea realmente sirio sea precisamente la “oposición”.

Del lado de Damasco interviene el delegado sirio ante la ONU, Bashar Jafaari, que también rechaza las “interferencias extranjeras” en Siria. Pero se refiere a las potencias occidentales y a algunos árabes, principalmente Estados Unidos, Turquía y Arabia Saudí.

Por lo demás, algunos partícipes en la negociación representan a países, como Rusia, bien lejanos a Siria. Las propias negociaciones proceden de una resolución de la ONU… En fin, como todo el mundo sabe, la guerra de Siria es una guerra internacional desde el primer momento.

De la paz hemos de decir lo mismo: no será posible si los amos no sujetan a unos perros a los que la baba se les cae de la boca. Se les ve rabiosos por reeditar en Siria la experiencia de Libia.

(*) Syrie: Une opposition involontaire?, http://www.lemaghrebdz.com/?page=detail_actualite&rubrique=Internationnal&id=74680

La ONU es juez y parte de la guerra imperialista contra Siria

Rafiq Hariri, libanés asesinado en 2005
Thierry Meyssan

En 2005, cuando Jeffrey Feltman –en aquel entonces embajador de Estados Unidos en Beirut– supervisó el asesinato del ex primer ministro libanés Rafiq Hariri, se apoyó en Alemania, tanto para el asesinato en sí (Berlín proporcionó el arma del crimen) y para formar la Comisión de la ONU encargada de acusar a los presidentes de Siria y del Líbano –Bachar al-Assad y Emile Lahoud– (comisión que estuvo encabezada por el fiscal alemán Detlev Mehlis y por el comisario de policía igualmente alemán Gerhard Lehmann). La campaña internacional contra los presidentes Assad y Lahoud estuvo fundamentalmente lidereada por el politólogo alemán Volker Perthes.

Volker Perthes estudió Siria en 1986-1987 gracias a una beca alemana, en Damasco, de investigación. Posteriormente, hizo carrera en Alemania como profesor de Ciencias Políticas, con excepción del periodo 1991-1993, cuando trabajó como profesor en la Universidad Americana de Beirut. Desde 2005 es el director del Stiftung Wissenschaft und Politik (SWP), el principal grupo pensante público alemán, en el que trabajan más de 130 especialistas, la mitad de ellos provenientes de universidades.

Sin embargo, cuando Feltman organizó el ataque israelí contra el Líbano, en 2006, sólo implicó a Estados Unidos, calculando que, ante la esperada derrota de Hezbollah, Siria acudiría en auxilio de Beirut, lo cual proporcionaría el pretexto para una intervención estadounidense. Berlín se limitó a enviar su marina de guerra como miembro de la Fuerza de Naciones Unidas (FINUL).

Fue durante la reunión anual realizada del 5 al 8 de junio de 2008 –o sea, 5 años antes de la guerra– cuando la entonces secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo al Grupo de Bilderberg que había que derrocar el gobierno sirio. Para apoyar su argumentación, Rice llevó con ella a la directora de la Arab Reform Initiative, Bassma Kodmani (futura fundadora del Consejo Nacional Sirio), y al director del SWP, Volker Perthes. El Grupo de Bilderberg surgió como resultado de una iniciativa de la OTAN, que incluso se encarga directamente de garantizar la seguridad de las reuniones del Grupo.

Según un cable dado a conocer por Wikileaks, Volker Perthes aconsejó a la señora Rice en contra de Irán. Según Perthes, era peligroso iniciar una operación militar cuyas consecuencias regionales serían imprevisibles y sería más eficaz sabotear la economía iraní. Y Washington siguió los consejos de Volker Perthes, en 2010, con la operación de destrucción de los programas informáticos de las centrales nucleares iraníes mediante el virus Stuxnet.

En marzo de 2011, Volker Perthes publicó en el New York Times un artículo de opinión donde se burlaba del discurso que el presidente sirio Assad había pronunciado ante la Asamblea del Pueblo y denunciaba una “conspiración” contra Siria. Según Perthes, en Siria había una “revolución” y el presidente Assad tenía que irse.

A mediados de 2011, el gobierno alemán notó el auge de la Hermandad Musulmana en Túnez y Egipto. En Berlín recordaron entonces que Alemania albergaba, a pedido de la CIA, la coordinación internacional de aquella cofradía en Aquisgrán. Berlín decidió entonces respaldar a la Hermandad Musulmana en todas partes donde esta lograra llegar al poder, exceptuando el Hamas en Palestina para no estorbar a Israel. Bajo la influencia de Volker Perthes, el entonces ministro alemán de Exteriores –Guido Westerwelle– se persuadió de que los miembros de la Hermandad Musulmana no eran “islamistas” sino que estaban “orientados por el islam”. Creó entonces un equipo de diálogo con los movimientos “islamistas moderados” y una Fuerza de Tarea para Siria. Por su parte, Perthes organizó, en julio, el recibimiento, en la sede del ministerio alemán de Exteriores, de una delegación de la oposición siria, encabezada por el miembro de la Hermandad Musulmana Radwan Ziadeh.

El 6 de octubre de 2011, el entonces ministro turco de Exteriores Ahmet Davutoglu interviene ante la conferencia a puertas cerradas Tusaid-Stratfor.

El 6 de octubre de 2011, Volker Perthes participaba, a proposición del Departamento de Estado, en la conferencia a puerta cerrada organizada por la Turkish Industry & Business Association (Tusiad) y la firma privada estadounidense de inteligencia Stratfor para simular las opciones energéticas de Turquía y las posibles respuestas de otros 8 países, entre ellos Alemania. En aquella conferencia estuvieron presentes las 10 primeras fortunas de Turquía y Taner Yildiz –el entonces ministro turco de Energía–, quien posteriormente ayudaría a la familia Erdogan a organizar el financiamiento de la guerra contra Siria con el petróleo que roba el Emirato Islámico.

En enero de 2012, el entonces responsable del Medio Oriente en el Departamento de Estado, Jeffrey Feltman, solicitó a Volker Perthes que dirigiera el programa denominado “El Día siguiente”, que debía conformar el próximo régimen a implantar en Siria. Hubo reuniones durante 6 meses para llegar principalmente a la redacción de un informe que se hizo público después de la Conferencia de Ginebra.

“El Día siguiente” movilizó a 45 opositores sirios, entre los que se hallaban Bassma Kodmani y varios miembros de la Hermandad Musulmana. Aquel programa fue financiado por el US Institute of Peace, equivalente de la National Endowment for Democracy (NED) pero dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos. También se solicitó la participación de Alemania, Francia, Noruega, los Países Bajos y Suiza.

“El Día siguiente” redactó el borrador del plan de capitulación total e incondicional de Siria, que se convirtió en la obsesión de la ONU cuando Jeffrey Feltman fue nombrado director de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas, en julio de 2012.

El estadounidense Jeffrey D. Feltman presta juramento ante el secretario general de la ONU Ban Ki-moon al tomar oficialmente posesión de su cargo como segundo funcionario más importante en la jerarquía de la ONU. Desde ese momento, la ONU, supuestamente encargada de promover la paz, pasó a ser controlada por los “halcones liberales” estadounidenses.

Veamos los principios estipulados en el plan Perthes-Feltman:

– abolición de la soberanía del pueblo sirio;
– destitución del Presidente (un vicepresidente se mantendría en su cargo, con funciones estrictamente protocolares);
– al menos 120 dirigentes sirios serán considerados como culpables y se les prohibirá ejercer cualquier función política, antes de ser juzgados y condenados por un Tribunal internacional;
– disolución o decapitación de la Dirección de la Inteligencia Militar, la Dirección de la Seguridad Política y la Dirección de la Seguridad General;
– los prisioneros “políticos”. serán liberados y se derogarán los tribunales antiterroristas;
– retirada del Hezbollah y de los Guardianes de la Revolución.

Sólo entonces la comunidad internacional comenzaría a luchar contra el terrorismo.

Simultáneamente, Volker Perthes organiza el “Working Group on Economic Recovery and Development” de los llamados “Amigos de Siria”. En junio de 2012, bajo la copresidencia de Alemania y de los Emiratos Árabes Unidos, ese grupo distribuyó entre los países miembros de los “Amigos de Siria” una serie de concesiones para la explotación del gas sirio, como pago por el respaldo de esos países al derrocamiento del gobierno sirio.

Volker Perthes también organizó el “Working Group on Transition Planning” de la Liga Árabe.

Finalmente, también instaló la “Syrian Transition Support Network” en Estambul.

A partir de la Conferencia de Ginebra realizada el 30 de junio de 2012 y de la reunión de los “Amigos de Siria” que se desarrolló en París el 6 de julio del mismo año 2012, se pierde toda huella pública del papel de Volker Perthes, con excepción de lo que publicó para lograr que se mantuviera el respaldo de Alemania a la Hermandad Musulmana. Alemania prosiguió su política y, después de la abdicación del emir de Qatar y del fortalecimiento del papel de Arabia Saudita, Berlín designó a Boris Ruge, el responsable de Siria en el ministerio alemán de Exteriores, como embajador en Riad.

En enero de 2015, la canciller Angela Merkel participa en una manifestación contra la intolerancia y el terrorismo del brazo de Aiman Mazyek, secretario general del Consejo Central de los Musulmanes en Alemania, en realidad uno de los líderes de la Hermandad Musulmana.

En el verano de 2015, durante un viaje del representante especial de la ONU para Siria, Stefan De Mistura, a Damasco, el gobierno sirio pidió explicaciones sobre el Plan Perthes-Feltman, sobre el cual las autoridades sirias habían obtenido información. Muy incómodo ante esta embarazosa situación, De Mistura dijo no tener nada que ver con tales documentos y afirmó que él no los reconocía. Al parecer, Moscú amenazó con hacerlos públicos ante el Consejo de Seguridad, en ocasión de la presencia de los jefes de Estado y de gobierno en la apertura de la Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2015. La divulgación de los documentos, que habría provocado una crisis peligrosa para la existencia misma de la ONU, no llegó a concretarse.

Durante ese mismo periodo, Berlín retomó los contactos con Damasco, sin que los sirios hayan logrado determinar si ese paso fue resultado de una nueva política de la canciller Angela Merkel o de un enésimo intento de infiltración.

Pero, en el mismo momento, Staffan De Mistura y su superior estadounidense Jeffrey Feltman nombraban a Volker Perthes “negociador de paz” para el próximo encuentro de Ginebra. Perthes se encargará entonces de la comunicación entre la delegación de la oposición siria y la delegación de la República Árabe Siria.

Desde hace 3 años, en violación de la Carta de la ONU y lejos de actuar a favor del restablecimiento de la paz en Siria, la ONU ha acusado a Siria –sin presentar la menor prueba– de haber reprimido una revolución, de utilizar armas químicas contra su propia población, de recurrir a la tortura y de provocar hambrunas entre sus opositores.

Lo peor y más importante es que la ONU incluso ha provocado deliberadamente retrasos en la aplicación de toda iniciativa favorable a la paz, para que la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo tuvieran tiempo de lograr que sus mercenarios extranjeros –en este caso, las organizaciones terroristas al-Qaeda y Emirato Islámico– derrocaran al gobierno sirio.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article190104.html

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