La cantante y compositora neozelandesa Lorde tenía previsto cantar en Israel. Pero finalmente canceló su espectáculo. El motivo de la cancelación fue que dos seguidores de su música le escribieron una carta abierta pidiéndole que no actuara en Israel porque eso sería visto como apoyo a las políticas abusivas y a la ocupación de Israel en Palestina.
Obsérvese que sólo fueron dos las personas que le pidieron la cancelación del concierto. En cambio, en 2012, a Joan Manuel Serrat y a Joaquín Sabina se les pidió que cancelaran el que tenían previsto ofrecer en Tel-Aviv, e hicieron caso omiso. Eso que la petición les llegaba desde numerosas personas y movimientos sociales, entre los que destacaban los de apoyo al pueblo palestino.
No cabe duda, el apego al dinero les llevó a declinar la petición a estos dos individuos deshumanizados e insolidarios con el dolor ajeno.
Como cabía esperar, la valiente actitud de Lorde no le salió gratuita. Cuando se difundió que cancelaba su actuación comenzaron los ataque. Así, el rabino estadounidense Shmuley Boteach escribió sobre ella en el periódico The Washington Post.
Sobra decir que el mencionado individuo apoya abiertamente los asentamientos ilegales, por usurpados, en Palestina. Boteach tachó de fanática, pro palestina e hipócrita a la cantante. Y dicho esto, el rabino le lamió el culo al presidente imperialista, Donald Trump, por reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
Los ataques dirigidos contra la cantante provocó una oleada de solidaridad por parte de actores, compositores y cantantes. Estos escribieron una carta en la que, refiriéndose al rabino, dicen que “No tiene nada que enseñar a los artistas sobre derechos humanos. Repudiamos las tácticas abusivas para defender la injusticia contra Palestina y para suprimir la libertad de conciencia de los artistas. Apoyamos el derecho de Lorde sobre su decisión”.
Los artistas denunciaron el hecho de que Boteach apoye los asentamientos ilegales de Israel, así como su apoyo a las estrategias políticas de Trump sobre el Medio Oriente.
También criticaron el ataque del rabino hacia la decisión de Lorde de presentarse en Rusia con su espectáculo, país que según Boteach, por supuesto que mintiendo, “apoyó el genocidio de Assad en Siria”, refiriéndose al presidente sirio Bashar al- Assad.
El movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) celebró la decisión de Lorde, este grupo de activistas pro-palestina inició en 2005 una acción pacífica en todo el mundo para finalizar los abusos de Israel contra el pueblo palestino, cortando los lazos culturales, académicos y económicos con el estado.
“La decisión de Lorde y las reacciones que recibió son un indicativo de que el boicot cultural funciona”, dijo el profesor de la Universidad de Exeter y agregó: “Lorde no tiene antecedentes políticos, no tiene antecedentes como activista. Fue una reacción pura de una mujer concienzuda cuya decencia básica la llevó a su acción”.
Actitud muy diferente a la de los “rebeldes” burgueses Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, a pesar de que siempre se las han dado de “luchar” contra el franquismo y de defender los derechos humanos. ¿Los de quién?, cabría preguntarse. http://insurgente.org/la-cantante-lorde-ha-tenido-lo-que-serrat-y-sabina-juntos-no-tuvieron/
[…] La libertad de expresión es decir lo que aquella minoría que posee el poder no quiere escuchar. Son estos mismos que no quieren escucharlo, los que nos han privado de hablar y difundir ideas en libertad.
A día de hoy, nuestro compañero Elgio -Alex Nicolaev- se enfrenta a la crueldad de intentar subvertir esta realidad, del mismo modo que lo hacen 11 miembros del colectivo de rap del que formaba parte, La Insurgencia.
Las consecuencias de intentar hacer uso de un derecho legítimo que no poseemos: 2 años y un día por cantar, también 4.800 euros de multa y 9 años de inhabilitación.
Esta es la pena que pide la fiscalía de la Audiencia Nacional acusándolos de enaltecimiento del terrorismo, esta es la injusticia por la que han sido citados los días 2 y 3 de noviembre en Madrid para declarar, o como dice nuestro compañero “para que sigan aplastando nuestros derechos y libertades”.
Sin embargo no se persigue y reprime cualquier tipo de expresión. La Audiencia Nacional y el resto de instituciones del Estado español -que son herederas del franquismo- aplacan y silencian toda aquella disidencia que intenta generar una alternativa o, simplemente, cuestiona su modelo de sociedad que sólo genera miseria para la clase trabajadora y que sustenta los privilegios de los enemigos del pueblo.
En cambio aquellos que enaltecen el racismo, el fascismo o el machismo lo hacen con total impunidad incluso con la complicidad del Estado. Hacer canciones de rap reivindicativo es tachado, por estas instituciones fascistas, como “enaltecimiento del terrorismo” -generando rechazo en la gente- porque temen la peligrosidad de que muchas más personas compartan estas ideas y quieran generar un cambio. Temen un pueblo que piense y que pierda el miedo. Es por ello que el Estado español fascista cae en el absurdo de encausar artistas, titiriteros, más de 20 raperos, a personas para hacer un tuit, y un largo etcétera, demostrando la más que evidente falta de separación de poderes y el temor de que la disidencia crezca.
El mismo estado que acumula cientos de presos políticos en sus cárceles; como los Jordis, defensores de la autodeterminación del pueblo catalán -presos por sentencia de Carmen Lamela, la misma jueza que lleva el caso de los jóvenes raperos-, pero también muchos otros: militantes de la Izquierda abertzale, anarquistas, militantes del PCE(r) o de la Izquierda Independentista. La existencia de presos políticos no es ni mucho menos algo nuevo que nazca del Proceso Soberanista.
Ante esta situación no nos queda más que tener claro que cuando privan de la libertad de expresión a una sola persona están privando de este derecho a todo el pueblo. Porque buscan que tengamos miedo de coger un lápiz, una cámara, un micro o de salir a manifestarnos, buscan que tengamos miedo a ser los siguientes en ser reprimidos. La defensa ante esta situación de opresión y de persecución de nuestros derechos y libertades es la organización antirepressiva, basada en la ternura de la solidaridad. Por eso pedimos a todas y todos aquellos que creen en la libertad de expresión y que tiene la voluntad de construir un mundo mejor que os suméis a esta lucha. En primera instancia difundamos y denunciemos los ataques del Estado español y de todos aquellos que temen perder su privilegios y en segundo lugar organizamos juntas la respuesta, que les salga muy caro reprimirnos y que teman seguir con su opresión.
Demostremos que somos muchas más que ellos y que les venceremos. Comparte este comunicado e imágenes en solidaridad con los jóvenes raperos bajo el hashtag #2AñosY1DíaPorCantar como muestra de que sabemos que este es un ataque a los derechos y libertades de todas y todos y que exigimos la absolución de los encausados y la amnistía de todos los presos políticos. ¡Si nos tocan a una nos tocan a todas! http://latraka.es/dos-anos-y-un-dia-por-cantar-4-800-euros-de-multa-y-9-anos-de-inhabilitacion/
Edgar Yipsel Harburg (Nueva York, 8 de abril de 1896 – Hollywood, 5 de marzo de 1981), conocido como Yip Harburg, fue un letrista y compositor de canciones estadounidense de música popular, que trabajó con muchos compositores conocidos. Escribió la letra de clásicos, como “Brother, can you spare a dime?” (“Hermano, ¿puedes darme diez centavos?”), “April in Paris” (“Abril en París”), “It’s only a paper moon” (“Es sólo una luna de papel”), y las canciones de la película “El mago de Oz”, que incluyen a “Over the rainbow” (“Más allá del arcoiris”).
Harburg nació con el nombre Isidoro Hochberg en el Lower East Side, uno de los barrios más pobres de Nueva York. Fue el menor de cuatro hijos sobrevivientes (de diez). Sus padres se llamaban Lewis Hochberg y María Ricing. Eran judíos ortodoxos, yidishparlantes que habían emigrado de Rusia.
Algunos creen erróneamente que el apodo de Harburg, “Yipsel” (a menudo abreviado “Yip”), es una palabra que en idioma yidish significa “ardilla”. Sin embargo, surgió de la pronunciación en inglés del acrónimo YPSL (Young People’s Socialist League, Liga de la Juventud Socialista), de la que fue miembro.
Más tarde adoptó el nombre Edgar Harburg aunque siempre fue más conocido como Yip Harburg. Asistió a la Townsend Harris High School, donde conoció a su compañera de clase Ira Gershwin, con quien le unía su afición compartida por Gilbert y Sullivan, trabajaron juntos en el periódico de la escuela y se hicieron amigos de por vida. Al acabar la escuela secundaria asistieron a la universidad City College, que más tarde formaría parte de la Ciudad Universitaria de Nueva York.
Después de graduarse de la universidad, con el fin de evitar ser reclutado para ir a pelear en la Primera Guerra Mundial (a la que se oponía como un socialista comprometido), Harburg viajó a Montevideo (Uruguay). Consiguió trabajó como capataz en una fábrica. Tres años después, cuando terminó la guerra (en 1918), regresó a Nueva York, donde se casó y tuvo dos hijos y empezó a escribir versos ligeros para los periódicos locales.
Se convirtió en copropietario de la empresa Consolidated Electrical Appliance, que quebró a raíz de la crisis de 1929, dejando a Harburg con una deuda entre 50.000 y 70.000 dólares estadounidenses, que él insistiría en pagar en el transcurso de las siguientes décadas. En este punto, Ira Gershwin lo convenció en que debería comenzar a escribir letras de canciones.
Gershwin le presentó a Jay Gorney, quien le puso música a muchas letras de Harburg. Juntos hicieron un espectáculo en Broadway, “Sketchbook Earl Carroll” que fue un éxito. Harburg fue contratado como letrista de una serie de revistas de éxito, incluyendo “Americana” (en 1932). Allí publicó su letra de “Brother, can you spare a dime?” con la melodía de una canción de cuna que Gorney había aprendido cuando era niño, en Rusia. Esta canción expresa el lamento de un vagabundo y se convirtió en el himno de la Gran Depresión de 1929, el contrapunto del “sueño americano”. Aquí pueden escuchar una extraordinaria versión de George Michael interpretada en 2000 en directo:
Cuando en 1937 el fascismo y el militarismo asomaban en Europa, escribió “Hooray for What?” (“¿Hurra por qué?”), una comedia musical antifascista.
Harburg y Gorney obtuvieron un contrato con la Paramount en Hollywood, donde trabajó con los compositores Harold Arlen, Lane Burton, Jerome Kern, Jule Styne y Duke Vernon. Escribió las letras de las canciones de la película “El mago de Oz” por la que en 1940 ganó el Óscar, compartido con Harold Arlen, a la mejor canción original por “Over the rainbow”. Además, fue nominado a un Óscar a la mejor música original, junto con Arlen, por Cabin in the Sky (de 1943) y la mejor canción original por “Can’t help singing” (“No puedo dejar de cantar”), que compartió con Jerome Kern en 1944.
Pero su trabajo en “El mago de Oz” fue mucho más importante aún: fue el editor final de un guion por el que ya habían pasado otros once guionistas antes que él. Escribió todos los diálogos relacionados con las entradas de las canciones, y describió los escenarios y también escribió la parte en la que todos dieron el corazón, el cerebro y los nervios. Le dio a la obra una coherencia y unidad que la convirtió en una obra de arte.
Trabajar en Hollywood no detuvo su carrera en Broadway. En los años cuarenta escribió una serie de guiones para musicales con mensajes sociales, como la muy exitosa “Bloomer Girl” (sobre la militante antiesclavista Amelia Bloomer) y su espectáculo más famoso, “Finian’s Rainbow” (1947), que quizá fue el primer musical de Broadway con un coro integrado por negros, una verdadera denuncia contra el racismo. Le acusaron de “socialista”, uno de los peores insultos entonces en Estados Unidos. En la obra cantaron el poema “When the idle poor become the idle rich” (Cuando el pobre ocioso se convierte en el rico ocioso). La obra tuvo numerosas reposiciones en 1955, 1960, 1967 y 2009, y en 1968 se llevó al cine, protagonizada por Fred Astaire y Petula Clark, dirigidos por Francis Ford Coppola.
Sus poemas siempre mostraban lo que calificó como la “indivisibilidad de la libertad humana”, además de su compromiso social con los desheredados:
Ellos suelen decirme:
“Estamos construyendo un sueño
con paz y gloria por doquier”.
¿Por que tengo que esperar la cola
para que me den un poco de pan?
En 2004 el Irish Repertory Theatre la presentó, protagonizada por Melissa Errico y Jonathan Freeman, con una acogida muy buena. En marzo de 2009 la serie New York City Center Encores! realizó una versión de concierto que fue aclamada por la crítica. Dirigida y coreografiada por Warren Carlyle, estuvo protagonizada por la ganadora del premio Tony, Jim Norton y Kate Baldwin como Finian y Sharon, con Cheyenne Jackson como Woody y Jeremy Bobb como Og, el duende. El 29 de octubre de 2009 comenzó otro revival en el Teatro St. James (de Broadway) con la mayor parte del elenco de los Encores!
Siempre fiel a sus principios, Harburg apoyó la campaña presidencial de 1948 de Henry Wallace por el Partido Progresista recién fundado y escribió la letra de la canción de su campaña: “A todo el mundo le gusta Wallace, el amistoso Henry Wallace”.
Solía decir que Broadway era el único lugar en donde un artista podía practicar su arte… si tenía dinero. Fue acusado de “pinko” (rosado), que en el argot de Estados Unidos designa a alguien que simpatiza con los comunistas, pero no llega a ser un “rojo”, lo que le costó su carrera en Hollywood.
Desde 1951 hasta 1962 fue víctima de las listas negras de Hollywood, cuando los jefes de los estudios prohibían contratar a cualquiera que tuviera una participación real o supuesta con las ideas del socialismo, o alguna simpatía con el Partido Comunista de Estados Unidos. Se negó a convertirse en un delator y le vetaron también en la radio y en la televisión. El Comité de Actividades “antiamericanas” quería saber si el personaje de “Joe” en la canción “Happiness is a Thing Called Joe” (“La felicidad es una cosa llamada Joe”) era José Stalin.
No descansó nunca. Siguió escribiendo comedias musicales de Broadway. Puso la música a una película biográfica sobre Nellie Bly, pionera del periodismo femenino, conocida por sus artículos contra la corrupción y las condiciones de trabajo en las fábricas. Otras de sus obras memorables es “Jamaica”, un libreto contra el colonialismo y la guerra nuclear que le censuraron y mutilaron.
En 1972 llevaron a Harburg al Salón de la Fama de los Compositores. Fue muy amigo del actor Karl Malden y murió el 5 de marzo de 1981 a causa de un ataque al corazón mientras permanecía en su automóvil parado en un semáforo en Sunset Boulevard, en Hollywood.
En 2005 el Servicio Postal de Estados Unidos emitió una estampilla conmemorativa reconociendo sus logros. El sello presenta una imagen tomada por la fotógrafa Barbara Bordnick en 1978, junto con un arco iris y la letra de “Over the rainbow”. La ceremonia se llevó a cabo en la Calle 92 de Nueva York.
Hoy en Hollywood y en la prensa todo el mundo se desvive cuando habla de Yip; nadie cuenta las reresalias que padeció a causa de los principios que defendió toda su vida.
Traducción del poema ‘Hermano, ¿puedes darme diez centavos?’
Una vez construí una carretera, la puse en funcionamiento,
la acabé en una lucha contra el tiempo.
Una vez construí una carretera, ahora ya está acabada
Hermano, ¿puedes darme diez centavos?
Una vez construí una torre hasta el sol,
ladrillo y remache y cal
Una vez construí una torre, ahora ya está acabada
Hermano, ¿puedes darme diez centavos?
Una vez iba con traje caqui
¡Dios!, ¡qué aspecto más maravilloso!
Lleno de vitalidad dum dum.
Medio millón de botas arrastrándose por el infierno
Yo era el niño del tambor.
Dime, ¿no te acuerdas? Me llamaban Al.
Fuí Al todo el tiempo.
Dime, ¿no te acuerdas? Soy tu colega
Hermano, ¿puedes darme diez centavos?
Ayer varias manifestaciones recorrieron las calles de las principales ciudades griegas para conmemorar el asesinato, hace cuatro años, del cantante antifascista de rap Pavlos Fyssas a manos de un militante neonazi en un barrio popular de la capital griega.
La más importante de ellas se produjo en Atenas, donde los manifestantes marcharon desde la Plaza Syntagma, frente al Parlamento heleno, hasta la sede de Amanecer Dorado, tras recorrer algunas de las principales calles del centro de la capital griega.
Los manifestantes, que habían sido convocados por sindicatos, inmigrantes y la asociación antifascista KEERFA, llevaban pancartas de recuerdo a Fyssas y de repulsa a, entre otros, el partido neonazi Amanecer Dorado, uno de cuyos militantes está considerado el presunto autor del asesinato.
Asimismo, entre las consignas que coreaban los manifestantes se escucharon algunas en recuerdo a la militante antirracista Heather Heyer, muerta el pasado mes de agosto en la ciudad estadounidense de Charlottesville al ser atropellada por un fascista blanco que arremetió con su coche contra una manifestación popular.
La marcha recorrió la calle Vasilis Sofías, una de las arterias principales de la capital griega, vigilada de cerca por las fuerzas de seguridad, que blindaron puntos clave y escenarios de tensión de manera habitual, como las oficinas de la Unión Europea y la embajada de Estados Unidos.
“Estamos manifestándonos para protestar contra Amanecer Dorado y pedimos el cierre de sus sedes por toda Grecia, que son la base de los neonazis”, clamó ante la multitud el director de KEERFA, Petros Konstantinu.
“Han pasado cuatro años desde la muerte de Fyssas y el juicio contra Amanecer Dorado debe concluir y los neonazis deben ir a la cárcel”, subrayó.
El juicio contra el supuesto autor del asesinato y otros 68 miembros del movimiento nazi que se enfrentan a acusaciones de dirección y pertenencia a organización criminal, además de otros delitos, avanza lentamente y nadie ha sido condenado por el momento.
También en Salónica, la segunda ciudad de Grecia, se produjo una concentración, aunque menos numerosa, que partió del centro de la ciudad y que terminó en la sede neonazi, aunque la policía bloqueó el acceso desde la Universidad Politécnica para evitar incidentes.
Manifestación durante el primer aniversario del asesinato
A una teoría se la califica como conspiranoica hasta que la prensa “seria” y “rigurosa” se hace eco de ella. Lo que ocurre es que ese tipo de medios suelen ser los últimos en contar la verdad (a pesar de que la conocen desde el primer momento). Entonces la ponen en primera plana y la llaman “primicia” (scoop) aunque hayan transcurrido 50 años.
Últimamente son ese tipo de medios “responsables” los que admiten que Jimi Hendrix no se suicidó sino que fue asesinado. Recuerdan su escalofriante interpetación de himno de Estados Unidos en 1969, en plena Guerra de Vietnam, durante el festival de Woodstock: “No quisimos burlarnos de Estados Unidos sino reflejar el ambiente de hoy. Era un poco eléctrico”, se justificó Hendrix alguna vez.
El guitarrista estaba fichado por el FBI dentro del programa de vigilancia Cointelpro, considerado como un subversivo muy cercano a los Panteras Negras, opuesto a la Guerra de Vietnam. Apareció suicidado en Londres el 18 de setiembre de 1970.
No es muy coocido que poco antes de su muerte fue secuestrado bajo la dirección de uno de sus agentes, Michael Jeffrey, que estaba ligado al MI6, el servicio secreto británico. El operativo se camufló como uno de tantos crímenes de eso que suelen llamar “la mafia”, que es tanto como no decir nada.
El médico que le atendió al llegar al hospital, John Bannister, siempre dijo que las pruebas analíticas que le practicaron eran extrañas: la tasa de alcohol en la sangre no se correspondía con la cantidad de vino que se encontró en el estómago. Pero apareció alcohol también en los pulmones y en el pelo de la cabeza, por lo que no se trataba de un coma etílico sino que alguien le sumergió la cabeza en alcohol.
En 2000 el periodista Alex Constantine escribió un libro al respecto, titulado “The covert war against rock” (La guerra encubierta contra el rock), según el cual Jeffrey, el representante de Hendrix, admitió dos días después de su muerte, haber estado implicado en su asesinato, algo que otros ya habían contado antes.
Los asesinos del FBI mantuvieron el programa Cointelpro de 1956 a 1971 para “desacreditar, vigilar y neutralizar” a los movimientos disidentes en Estados Unidos. Según el historia Ward Churchill, nada menos que 27 miembros de los Panteras Negras fueron asesinados dentro de dicho programa entre 1968 y 1976, además de 69 miembros del movimiento indio.
Aquí pueden escuchar a Hendrix en una soberbia interpretación de “Voodoo Chile”, el himno de los Panteras Negras, según Hendrix, en su concierto en el Filmore East:
En 1961 el gran cantante de blues Willie Dixon escribió un tema titulado “Back Door Man” (El hombre de la puerta trasera) cuya letra cuenta la historia de una mujer casada que tiene un amante que escapa por la puerta de atrás en cuanto el marido llega a casa.
Poco después, en los años del presidente Gerald Ford, el amante que escapaba por la puerta trasera de la Casa Blanca era Dick Cheney, el jefe de gabinete. Se le empezó a llamar “back door man” porque era el custodio del “Estado de Desecho”, es decir, que su tarea es obtener por vías ilegales lo que no se puede obtener por las otras.
En castellano se suele traducir como “fontanero”, el chico de los recados que se encarga de velar para que las cloacas no aparezcan nunca y que si hay mala suerte, nunca afecten al Presidente. Pero sepan Ustedes que, como dijo el mafioso de Felipe González, el “Estado de Desecho” se defiende en las cloacas, no en el Parlamento.
En la medida en que, cada vez más, triunfa el “Estado de Desecho”, las presidencias de los gobiernos “democráticos” se llenan de fontaneros que hacen el trabajo sucio sin que se note lo más mínimo, tipos discretos de la catadura del comisario Villarejo, una “jam session” en vivo y en directo de la vieja partitura GAL para Catalunya.
Los fontaneros forman una administración paralela, un auténtico gobierno bis que nunca comparece ante las cámaras de televisión, no rinde cuentas, ni utiliza papel con membrete. No existen, ni ellos ni sus reuniones, sus decisiones o sus compromisos.
Aquí creemos que cualquiera medianamente informado conoce estas formas de funcionamiento del moderno Estado burgués y que su importancia es cada vez mayor. Lo más curioso es, pues, que la mayor parte de los análisis políticos se hagan sólo con la parte visible del Estado, o sea, con la vistosa, con aquella que la burguesía muestra en el escaparate, la que quiere que veamos.
En esos análisis, ¿donde está el amante que se sale corriendo de la alcoba por la puerta de atrás?
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