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Histórica victoria de la huelga de los trabajadores de la construcción de Panamá

Ayer acabó la huelga más larga de Panamá en lo que va de siglo con una clamorosa victoria de los 90.000 trabajadores de la construcción. La dirección del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) y de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) firmaron el Convenio Colectivo que estará vigente desde este año a 2021.

El aumento salarial para los próximos cuatro años es de un 44 por ciento para los trabajadores de grandes obras, 14 por ciento para empresas privadas y el 18 en empresas públicas.

En la mesa de negociaciones la patronal sólo se había mostrado dispuesta a un aumento salarial del 0,5 por ciento anual.

El ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, quien fungió como mediador, afirmó que la firma del acuerdo es por 4 años a partir del 1 de julio del 2018 empezarán a regir los primeros salarios, poniendo fin a la huelga.

Panamá es una locomotora para el sector de la construcción en todo Centroamérica, por lo que esta huelga, que ha durado exactamente un mes, ha tenido un enorme repercusión en toda la región, tanto para el movimiento obrero, como para los capitalistas.

La protesta de los obreros ha provocado la paralización de 266 proyectos en construcción en todo el país, lo que preocupó al gobierno, quien comunicó que la suspensión de los trabajos ponía en riesgo la culminación a tiempo de obras como la Línea 2 del Metro de Panamá y la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen.

En Panamá los salarios de los trabajadores de la construcción superan a la mayoría de los vecinos de la región. Oscilan notablemente, aunque la mayor parte de ellos está ligeramente por encima de los 700 dólares mensuales.

Los obreros de la construcción de Panamá siguen adelante con la huelga más larga

Ayer los obreros de la construcción de Panamá decidieron en asamblea rechazar el arbitraje propuesto por el gobierno para poner fin a la huelga que mantienen desde hace más de un mes. Más de 50.000 obreros tienen paralizadas 290 obras, incluida la construcción de la segunda línea del Metro de la capital.

Es la huelga más larga en la historia sindical en lo que va de este siglo. Comenzó el pasado 18 de abril por la limitación del salario semanal a 50 dólares y la patronal les ha ofrecido un incremento de un tres por ciento. Los trabajadores exigen un nueve por ciento.

Ayer y hasta el sábado el sindicato convocante, Suntracs (Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares), empezó a distribuir el fondo de huelga a los trabajadores.

El secretario general de Suntracs, Saúl Méndez, aseveró que la huelga se mantendrá hasta obtener una respuesta óptima a sus solicitudes, y hasta firmar el convenio colectiv de 2018 a 2021.

Los capitalistas “no se pueden meter 30.000 millones de dólares en el bolsillo y llegar a una mesa [de negociación] con la propuesta de aumento de cuatro y cinco centavos”, afirmó el dirigente sindical.

Méndez pidió a los trabajadores “unidad, firmeza y disciplina” mientras siga la huelga y la negociación. Dos miembros del Suntracs ya han sido expulsados por intentos de romper la unidad de la protesta.

El sector de la construcción es uno de los motores de economía panameña y en 2016 acaparó el 14,9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, uno de los más dinámicos de la región con una expansión económica del 5,4 por ciento en 2017.

En un artículo publicado en el diario “La Estrella”, el economista William Hughes aseguró que el 85 por ciento de la riqueza producida por el sector de la construcción va a los empresarios, mientras el salario de los obreros apenas les alcanza para cubrir sus necesidades.

Ante la decisión de los obreros de continuar la huelga, el presidente panameño Juan Carlos Varela, que se encuentra en Gran Bretaña, amenazó por Twitter señalando que la huelga afecta a la seguridad nacional, que era insostenible y que si no se llegaba a un acuerdo el gobierno tomará medidas. “Le tocará al Gobierno implementar mecanismos para solucionar esta situación que no solo afecta a las familias que dependen de esta economía sino a la seguridad nacional” afirmó Varela.

No confundir la velocidad con el tocino

Los obreros llevan dinamita en las manos
Bianchi

Hace ya varias décadas, sobre todo después del famoso Mayo del 68 parisino -y no sólo francés, que hubo otros por doquier-, que se decretó la muerte de la clase obrera, o sea, el sujeto revolucionario que, se supone, haría la revolución y nos llevaría al paraíso socialista y al edén comunista. Así vaticinaban elementos de la «izquierda» (la «derecha» se dedicaba a meterse con la «intelectualidad»), sobre todo H.Marcuse, que venían a reivindicar el papel fundamental en el derrocamiento del capitalismo, nada menos, que de cualquier sector marginado por el mismo, por el capitalismo, menos las clases trabajadoras que, por supuesto, se aburguesaban socioeconómicamente y se hamburguesaban culturalmente sin afectarles la crisis estructural del sistema o, al menos, no tanto como a los principales sujetos emergentes de quien cabía esperar las transformaciones y revoluciones sin cuento, esto es, los diversos movimientos surgidos al calor de las excrecencias del capitalismo: feminismo, gays, antinucleares y, cómo no, innumerables ONGs (esto vino después), sin contar lo que me dejo en el tintero y ahora mismo se le ocurre al lector.

¿Y la clase obrera? No existe. Para Marcuse, por ejemplo, muy popular en los ambientes universitarios californianos de los años sesenta (obviaremos que colaboró con la precursora de la CIA, la OSS, para no deturparlo), hippie, etc., el protagonista de la revolución sería el lumpenproletariado porque la clase obrera o no existía o no te podías fiar alienada como estaba por la «sociedad de consumo».

Tenemos, pues, la enésima intentona de enterrar al proletariado y su carga revolucionaria para sustituirlo por otros «sujetos». Otros sujetos a los que, por supuesto, no negamos -ni se nos ocurre- su potencial anticapitalista (otra cosa es su talante discutiblemente revolucionario), pero sí afirmamos el carácter secundario de la contradicción que supone su existencia bajo el capitalismo al mismo tiempo que reafirmamos el carácter principal de la contradicción entre la burguesía y el proletariado que será la que nos lleve a la revolución o sigamos en el infierno capitalista presente que conocemos y padecemos.

El hecho de detenerse en las contradicciones secundarias del sistema, ergo asumibles por el mismo, provoca la proliferación de liderillos, gurús y oportunistas de «izquierda», por supuesto. Nunca llamarán a la clase obrera a huelgas o sublevaciones salvo huelgas-farsa desmotivadoras. O campañas pro-amnistía. ¿Para qué, si no existe? ¿Para qué si los presos políticos en una democracia son «terroristas»?

Hay que valorar, cómo no, cualquier movimiento de carácter democrático, anticapitalista y antifascista, pero sin olvidar el papel de vanguardia lo mismo de la clase obrera que de quien está dispuesto a partirse la cara contra este podrido régimen injusto e inicuo. Hay que saber cuál es la contradicción principal y la secundaria aprovechando todas para debilitar el maloliente y putrefacto sistema sin reinventar infinitamente «sujetos» (revolucionarios) orillando el verdadero protagonista: las clases trabajadoras que componen la mayoría social de la sociedad vayan o no con buzo -como Charlot en «Tiempos Modernos»– sin olvidar a los jornaleros del campo. Detenerse en las contradicciones de carácter secundario que genera el capitalismo y no ver más lejos, o no dar un paso más allá, o, peor, negar ese paso (para medrar dentro del sistema que se dice atacar), además de deshonesto roza la traición a quien se dice defender, a los descamisados.

Buenas noches.

Histórica victoria de la huelga del profesorado en el Estado de Arizona

Miles de maestros de Arizona concluyeron ayer la huelga que mantenían desde hacía una semana en demanda de mejoras salariales, después de que el Congreso aprobara ayer nuevos fondos para la educación pública.

Tras una larga sesión de más de nueve horas de debate en la Legislatura, Ducey firmó una parte del presupuesto estatal que otorga un aumento salarial del 20 por ciento para 2020 para los maestros.

“Regresaremos a nuestras escuelas, nuestros salones y estudiantes sabiendo que logramos algo histórico”, anunciaron en Twitter dirigentes de la Asociación de Educadores de Arizona y la Asociación Nacional de Educadores, que indicaron que los maestros volverán a las aulas a partir de hoy.

A pesar de los logros, muchos maestros aseguran no estar contentos con los nuevos fondos aprobados ayer y aseguran que seguirán luchando por mejores condiciones y más fondos para las escuelas.

“Es sumamente frustrante darse cuenta que hay muchos legisladores que no entienden las necesidades de nuestras escuelas, de nuestros estudiantes. Esta huelga no solo es para que los maestros tengan mejores salarios, nuestra lucha es por todos, dijo ayer Carla Soto, maestra en Tucson y quien ha pasado las últimas 24 horas protestando a las afueras del capitolio estatal, en Fenix.

La educadora dijo que le hubiera gustado que, como parte del paquete presupuestario aprobado ayer, se hubieran incluido medidas para reducir el número de estudiantes por clase, así como más fondos para ordenadores y equipos de ciencias.

Lindsay Breon, maestra de una escuela primaria en Fénix, indicó que muchos profesores con maestrías y especialidades huyen de Arizona en busca de trabajo en otros Estados que ofrecen mejores salarios y oportunidades, pues el salario medio de un educador en Arizona es de 32.000 dólares.

“El #20×2020 plan ha sido aprobado por la legislatura y estoy orgulloso de firmar, otorgando el 20 por ciento de aumento en pago para los maestros en los siguientes tres años y un significativo aumento en dólares para nuevos libros, tecnología, infraestructura y empleados de apoyo”, dijo el gobernador Ducey en un comunicado de prensa.

Ducey aseguró que destinarán más de 1.000 millones a educación para 2020 cuando el plan esté en vigor en su totalidad.

La Legislatura dejó fuera varias de las demandas de los educadores, como que se restaurasen los 1.500 millones de dólares que se les han recortado a las escuelas desde 2006, al inicio de la recesión económica, o que el aumento salarial del 20 por ciento se diera en dos años y no en tres.

La legislación aprobada ayer por Ducey otorga un 9 por ciento de aumento para los maestros este año, y un 5 por ciento adicional en los dos próximos años, más el 1 por ciento que ya estaba programado antes de la huelga.

Algunos distritos escolares comenzaron abrir sus puertas ayer, algo que ya estaba previsto antes de la firma del gobernador, mientras que otros, como el de las Escuelas Públicas de Mesa, el mayor del Estado, anunció que los estudiantes regresarán a la escuela hoy.

Por contra, el distrito escolar de Tucson informó de que las escuelas no reabrirán hasta el lunes para poner fin así a una huelga que comenzó el pasado jueves y que ha afectado a unos 850.000 estudiantes.

Todavía se desconocen qué medidas se tomarán para recuperar los días que los estudiantes perdieron de escuela, pues apenas restan tres semanas para que finalice el año escolar en Arizona, que ocupa uno de los últimos lugares a nivel nacional en salarios de maestros y fondos invertidos en la educación pública.

http://www.hoylosangeles.com/efe-3604667-14129608-20180503-story.html

 

La clase obrera en París se levanta en pie de guerra contra los planes económicos del gobierno

La clase obrera francesa ha vuelto a demostrar que se ha levantado en pie de guerra contra los planes económicos del gobierno de Macron.
Los antidisturbios han cargado en el centro de París durante la manifestación del Primero de Mayo. A lo largo del trayecto de la plaza de la Bastilla a la de Italia, la policía había desplegado a un total de 1.500 policías y militares.

Ya antes del inicio de la marcha, hacia las 15.30 horas, se escucharon los primeros disparos de granadas sonoras y desde entonces la marcha se ha interrumpido varias veces.

Por primera vez en la historia, no fueron los sindicatos domesticados los que asumieron la cabeza del cortejo, sino los trabajadores en huelga, lo que ha cambiado completamente el carácter del Primero de Mayo, que se ha convertido en los siempre fue: una jornada de lucha.

No ha habido ni un minuto de reposo. Los antidisturbios han conseguido
frenar la marcha varias veces tratando de separar a los manifestantes de
la cabeza del resto para aislarlos y aporrearlos.

“Todo el mundo detesta a la policía”, ha sido el lema más coreado. Por su parte, en su cuenta de Twitter la Prefectura aseguraba que había detectado a unos 1.200 “individuos enmascarados y encapuchados” a la altura del Puente de Austerlitz, más o menos en la mitad del recorrido previsto.

Los antidisturbios han lanzado gases y cañones de agua, mientras que los manifestantes respondieron con proyectiles. Un restaurante McDonald’s ha resultado dañado, así como un concesionario de coches e inmobiliario urbano, como los escaparates de las tiendas de lujo y los contenedores de basura, como consecuencia de los cócteles molotov y objetos incendiarios arrojados por los manifestantes.

La situación sigue siendo muy tensa en la capital francesa a estas horas de la tarde, mientras los hospitales acogen a los heridos y los calobozos a unos 200 detenidos.

Ayer también se produjeron disturbios en las calles durante las protestas obreras y la policía detuvo a cinco personas acusadas de portar “objetos prohibidos”.

La foto que encabeza estas líneas fue tomada el año pasado por el refugiado sirio Zakaria Abdelkafi, que estaba presente en la manifestación. La de abajo corresponde a  esta tarde:

Primero de Mayo: Día internacional de lucha de la clase obrera

Cada año el Primero de Mayo conmemora el asesinato de cinco
sindicalistas estadounidenses en 1886 en una de las mayores
movilizaciones obreras celebradas en aquel país en reclamación de la
jornada laboral de ocho horas.
En julio de 1889 el I Congreso de la II Internacional acordó
celebrar el Primero de Mayo como jornada de lucha del proletariado de
todo el mundo y adoptó la siguiente resolución histórica: Debe
organizarse una gran manifestación internacional en una misma fecha de
tal manera que los trabajadores de cada uno de los países y de cada una
de las ciudades exijan simultáneamente de las autoridades públicas
limitar la jornada laboral a ocho horas y cumplir las demás resoluciones
de este Congreso Internacional de París
Como en otras partes del mundo, la situación de los trabajadores
en Estados Unidos a finales del siglo XIX era muy difícil. Sin embargo,
emigrantes de diversos países europeos acudían allá en busca de una
mejor situación económica. En 1886, un escritor extranjero retrató así a
Chicago: Un manto abrumador de humo; calles llenas de gente
ocupada, en rápido movimiento; un gran conglomerado de vías
ferroviarias, barcos y tráfico de todo tipo; una dedicación primordial
al Dólar Todopoderoso
. Era una ciudad con un proletariado
inmigrante, arrastrado por el capitalismo a la periferia de una ciudad
industrial. La gran mayoría de los proletarios, especialmente en
ciudades como Chicago, eran de Alemania, Irlanda, Bohemia, Francia,
Polonia o Rusia. Oleadas de obreros arrojados los unos contra otros,
comprimidos en tugurios y azuzados por guerras étnicas. Muchos eran
campesinos analfabetos pero otros ya estaban templados por la lucha de
clases. 
En el invierno de 1872, un año después de la Comuna de París,
en Chicago miles de obreros sin hogar y hambrientos a causa del gran
incendio, hicieron manifestaciones pidiendo ayuda. Muchos llevaban en
pancartas inscritas la consigna Pan o sangre. Recibieron
sangre. La represión policial les obligó a refugiarse en el túnel bajo
el río Chicago, donde fueron tiroteados y golpeados.

En 1877 otra gran ola de huelgas se extendió por las redes
ferroviarias y prendió huelgas generales en los centros ferroviarios,
entre ellos Chicago donde, las balas de la policía dispersaron las
enormes concentraciones de huelguistas de aquel año. 
De aquellas luchas nació una nueva dirección sindical, especialmente de inmigrantes alemanes, conectados con la I Internacional de Marx y Engels.
El proletariado alemán tenía una contagiosa conciencia de clase:
aprendida, moldeada por una experiencia compleja, profundamente hostil
al capitalismo mundial. Como todos los revolucionarios, eran odiados,
temidos y difamados al mismo tiempo. A su lado estaba un luchador
oriundo de Estados Unidos, Albert Parsons. Así se dio una fusión de la
experiencia política de dos continentes, del tumulto de Europa y el
movimiento contra la esclavitud de Estados Unidos. En los agitados años
de la emancipación de los esclavos, Parsons era un republicano radical
que había desafiado a la sociedad tejana burguesa casándose con una
esclava mestiza liberta, Lucy Parsons, que llegó a ser una figura
política por sí misma. Albert Parsons militó mucho tiempo en las Ligas
de Ocho Horas, pero hasta diciembre de 1885 escribió en su periódico
Alarma: A nosotros, de la Internacional [hacía referencia a la anarquista IWPACOR]
nos preguntan con frecuencia por qué no apoyamos activamente al
movimiento de la propuesta de ocho horas. Echemos mano de lo que podamos
conseguir, dicen nuestros amigos de las ocho horas, porque si pedimos
demasiado podríamos no recibir nada. Contestamos: Porque no hacemos
compromisos. O nuestra posición de que los capitalistas no tienen ningún
derecho a la posesión exclusiva de los medios de vida es verdad o no lo
es. Si tenemos razón, pues reconocer que los capitalistas tienen
derecho a las ocho horas de nuestro trabajo es más que un compromiso; es
una virtual concesión de que el sistema de salarios es justo
. La prensa anarquista sostenía: Aunque
el sistema de ocho horas se estableciera en esta tardía fecha, los
trabajadores asalariados… seguirían siendo los esclavos de sus amos
Tras recuperarse de los sucesos de 1877, el movimiento obrero se
extendió como un incendio incontrolable, especialmente cuando se
concentró en la demanda de la jornada de ocho horas. 
En aquella época había dos grandes organizaciones de trabajadores en Estados Unidos. La Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (The Noble Orden of the Knights of Labor), mayoritaria, y la Federación de Gremios Organizados y Tradeuniones (Federation of Organized Traders and Labor Union).
En el IV Congreso de esta última, celebrado en 1884, Gabriel Edmonston
presentó una moción sobre la duración de la jornada de trabajo, que
decía: Que la duración legal de la jornada de trabajo sea de ocho horas diarias a partir del Primero de Mayo de 1886. La moción se aprobó y se convirtió en una reivindicación también para otras organizaciones no afiliadas al sindicato. 
El Primero de Mayo de 1886 los trabajadores debían imponer la
jornada de ocho horas y cerrar las puertas de cualquier fábrica que no
accediera. La demanda de ocho horas se iba a transformar de una
reivindicación económica de los trabajadores contra sus patronos
inmediatos, en la reivindicación política de una clase contra otra. 
El plan recibió una tremenda y entusiasta acogida. Un historiador escribe: Fue poco más que un gesto que, debido a las nuevas condiciones de 1886, se convirtió en una amenaza revolucionaria. La efervescencia se extendió por todo el país. Por ejemplo, el número de miembros de la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo subió de 100.000 en el verano de 1885 a 700.000 al año siguiente. 
El movimiento de las ocho horas recibió un apoyo tan ferviente
porque la jornada de trabajo típica era de 18 horas. Los trabajadores
debían entrar a la fábrica a las 5 de la mañana y retornaban a las 8 ó 9
de la noche; así, muchos trabajadores no veían a su mujer e hijos a la
luz del día. Los obreros, literalmente, trabajaban hasta morirse; su
vida la conformaba el trabajo, un pequeño descanso y el hambre. Antes de
que los trabajadores como clase pudieran alzar la cabeza hacia
horizontes más lejanos, necesitaban momentos libres para pensar y
formarse. 
En las calles, trabajadores alzados cantaban:

Nos proponemos rehacer las cosas.

Estamos hartos de trabajar para nada,

escasamente para vivir,

jamás una hora para pensar.

Antes de la primavera de 1886 comenzó una ola de huelgas a escala
nacional. Dos meses antes del Primero de Mayo, escribe un historiador, ocurrieron repetidos disturbios [en Chicago] y se veían con frecuencia vehículos llenos de policías armados que corrían por la ciudad. El director del Chicago Daily News escribió: Se predecía una repetición de los motines de la Comuna de París.

En febrero de 1886 la empresa McCormick, de Chicago, despidió a 1.400
trabajadores, en represalia a una huelga que los trabajadores de la
empresa, dedicada a la fábrica de máquinas agrícolas, habían realizado
el año anterior. Los Pinkertons, una especie de policía privada
empresarial, vigilaban todos los pasos de los huelguistas, fueron
contratados muchos esquiroles, pero la huelga duró hasta el Primero de
Mayo. Al mantenerse la huelga y al aproximarse la fecha del día clave
que el IV Congreso había señalado, se iba asociando la idea de coordinar
esas dos acciones. 
Ese día se paralizaron 20.000 trabajadores en distintos Estados,
en demanda de la jornada de ocho horas de trabajo. Los trabajadores en
huelga de la empresa Mc Cormick también se unieron a la protesta. 
El Primero de Mayo era el día clave para exigir el nuevo horario;
todos los comentarios y expectativas eran centralizadas en aquella
fecha, más aún, se aprovechó el descontento de los trabajadores y la
huelga de Chicago.

Aquel día los obreros de los mayores complejos industriales de
Estados Unidos declararon una huelga general. Exigían la jornada laboral
de ocho horas y mejores condiciones de trabajo. 
La prensa burguesa reaccionó en contra de las protestas de los
trabajadores; por ejemplo, ese mismo día el periódico New York Times
decía: Las huelgas para obligar el cumplimiento de la jornada de
ocho horas pueden hacer mucho para paralizar la industria, disminuir el
comercio y frenar la renaciente prosperidad del país, pero no podrán
lograr su objetivo
. Otro periódico, el Philadelphia Telegram dijo: El
elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal,
se ha vuelto loco de remate. Pensar en estos momentos precisamente en
iniciar una huelga por el logro del sistema de ocho horas
Ese Primero de Mayo de 1886 fue tan agitado como se había
pronosticado. Se realizó una huelga general en Wilkawee, donde la
policía mató a 9 trabajadores. En Louisville, Filadelfia, San Luis,
Baltimore y Chicago, se produjeron enfrentamientos entre policías y
trabajadores, siendo el acto de ésta última ciudad el de mayor
repercusión. Chicago, donde también estaba la huelga de los trabajadores
de la empresa Mc Cormick, fue el símbolo de la lucha y el sacrificio de
los trabajadores. Allí los sucesos fueron especialmente trágicos. Para
reprimir a los huelguistas, la burguesía urdió una provocación: el 4 de
mayo en la plaza de Haymarket, donde se estaba celebrando una masiva
asamblea obrera, estalló una bomba. Era la señal para que los policías
de la ciudad y los soldados de la guarnición local abriesen fuego contra
los huelguistas. 
Los sucesos acaecidos en Estados Unidos en mayo de 1886 tuvieron
una inmensa repercusión mundial. Al año siguiente, en muchos países los
obreros se declararon en huelga simultáneamente, símbolo de su unidad y
fraternidad, por encima de fronteras y naciones en defensa de una misma
causa.
Como resultado de la huelga los patronos cerraron las fábricas.
Más de 40.000 trabajadores se pusieron en pie de lucha. Comenzó una
represión masiva no sólo en Chicago, principal centro del movimiento
huelguístico, sino también por todo Estados Unidos. La burguesía desató
una de sus típicas campañas de propaganda de odio hacia la clase obrera y
los sindicatos. A los obreros, los encarcelaban a centenares y ocho
dirigentes del proletariado de Chicago resultaron procesados: Albert
Parsons, August Spies, Samuel Fielden, Michael Schwab, Adolph Fischer,
George Engel, Luis Lingg y Óscar Neebe. 
El sistema judicial hizo el resto: pasó por alto su propia
legalidad y, sin prueba alguna de que los acusados tenían algo que ver
con la explosión en Haymarket, dictó una sentencia cruel e infame: siete
de los procesados fueron condenados a la pena de muerte, todos excepto
Óscar Neebe, que fue condenado a 15 años de prisión. Y eso que se había
demostrado plenamente que sólo dos de los procesados estaban en el mitin
cuando estalló la bomba.
Aquel crimen legal tenía un solo objetivo: no permitir que se
extendiesen las protestas obreras y atemorizar por mucho tiempo a los
obreros. Un capitalista de Chicago reconoció: No considero que esta
gente sea culpable de delito alguno, pero deben ser ahorcados. No temo
la anarquía en absoluto, puesto que se trata de un esquema utópico de
unos pocos, muy pocos chiflados filosofantes y, además, inofensivos;
pero considero que el movimiento obrero debe ser destruido
.

Los maestros de Arizona seguirán en huelga hasta conquistar sus reivindicaciones

Miles de maestros públicos procedentes de toda Arizona se congregaron ayer en el Capitolio estatal para reclamar aumentos de sueldo y más fondos para la educación y reafirmar que no desistirán de la huelga que realizan desde hace tres días hasta que sus reclamaciones sean atendidas.

“Aquí estamos y aquí continuaremos todo el tiempo que sea necesario”, dijo Joe Thomas, presidente de la Asociación de Maestros de Arizona, durante una conferencia de prensa.

El pasado jueves los maestros de escuelas públicas de los niveles de K-12 iniciaron una histórica huelga a nivel estatal, que ha dejado sin clases a cerca de 85.000 estudiantes y cerrado mil escuelas, incluyendo otras que se han unido al movimiento.

Thomas aseguró que un twuit y un comunicado de prensa por parte del gobernador de Arizona, Doug Ducey, no es garantía suficiente de que se cumplirán con las demandas del movimiento #RedforEd, por lo que la huelga seguirá mientras no haya nada concreto y el poder legislativo no apruebe la legislación correspondiente.

En el Capitolio se debate ya la propuesta anunciada el viernes por el gobernador Ducey, la cual puede formar parte del presupuesto estatal.

El plan de Ducey es incrementar el salario de los maestros un 20 por ciento para el año 2020 y asignar 100 millones de dólares de fondos para la compra de nuevos libros, mejoras a los edificios escolares y aumento de salario para el personal de apoyo.

Maestros y dirigentes del movimiento se reunieron ayer con los legisladores para pedirles su apoyo.

Entre los congregados hoy frente al Capitolio estaba Randi Weingarten, presidenta de la Federación Americana de Mestros (ATF), quien quiso dar su apoyo a los maestros de Arizona, uno de los estados donde peor pagados están y que menos recursos asignan a la educación.


“Debemos de luchar y dejar detrás de demagogia y las excusas que se han utilizado para no dar los fondos necesarios a las escuelas publicas en este país”, dijo Weingarten.

“La educación de nuestros estudiantes no es un tema de demócratas o republicanos, es un tema de todos los americanos”, enfatizó.

El presidente de la Asociación de Maestros de Arizona no quiso predecir cuánto tiempo durará la huelga. Según dijo, cuando los maestros votaron a favor de la medida de fuerza sabían que podría ser algo a largo plazo.


“Llevo 18 años trabajando como maestra, actualmente enseño tercero y nunca he visto un cambio significativo en mi cheque”, dijo Carla Ramírez, maestra en el Distrito Escolar Unificado de Tucson (TUSD).

Indicó que cada año los maestros tienen que utilizar parte de sus sueldos para comprar libretas y materiales que utilizan en sus clases.

De acuerdo a la Asociación Nacional de Educación, Arizona ocupa el lugar número 44 a nivel nacional en niveles de salarios para los maestros, que reciben un promedio de 32.000 dólares al año.

Otra opción que se está contemplando es que el aumento de salarios a los maestros y fondos escolares a las escuelas públicas pueda estar en manos de los votantes durante las próximas elecciones.

Actualmente ya se están recolectando firmas para impulsar una iniciativa que aumentaría los impuestos a todas aquellas personas y negocios que ganan más de 250.000 dólares anualmente.

En juego no solo está el aumento salarial y más fondos para las escuelas, el sindicato también está pidiendo que se les devuelva a las escuelas los millones de dólares que les han sido recortados.

De acuerdo a Arizona Schools Now, en los últimos años el legislativo estatal ha recortado 1.500 millones de dólares en fondos a las escuelas públicas, mientras que una iniciativa aprobada por los votantes en el 2016 solamente les ha regresado el 18 por ciento de dichos fondos.

Por su parte, los padres de familia están buscando alternativas de cuidado para sus hijos. “Entiendo que los maestros están luchando por algo justo, pero también me preocupa por cuánto tiempo estarán en huelga y como van a recuperar estos días perdidos de escuela”, dijo José Santos, padre de tres niños en la ciudad de Tucson.

Indicó que desde el jueves se está turnando junto con su esposa para cuidar a sus hijos.

El año escolar terminará en Arizona a finales del mes de mayo.

http://www.hoylosangeles.com/efe-3601685-14119905-20180430-story.html

 

Huelga general violenta de los trabajadores sudafricanos en defensa del salario mínimo

La Federación de Sindicatos de Sudáfrica (Saftu, por sus siglas en inglés) anunció hoy una huelga general a partir de mañana en protesta contra el salario mínimo nacional propuesto y cambios en las leyes laborales.

La Saftu, actualmente la segunda federación sindical más grande de Sudáfrica, cree que el pago de 20 rands (1,61 dólares) por hora consolidará la pobreza en el país.

Se espera que su llamamiento atraiga a miles de trabajadores de todo el país, a medida que abandonen sus puestos y tomen las calles, siguiendo un plan trazado distrito por distrito.

Durante las últimas horas circularon mensajes en las redes sociales que afirman que las protestas serán violentas, aunque según el portavoz en funciones de Saftu, Patrick Craven, estos mensajes son maliciosos e infundados.

“La gente no tiene nada que temer. Haremos todo lo posible para asegurarnos de que los eventos que organizamos sean pacíficos y ordenados. No queremos que estos mensajes distraigan a la gente de unirse a la huelga”, expresó.

Por su parte, el Congreso de Sindicatos Sudafricanos (Cosatu) y la Federación de Sindicatos de Sudáfrica (Fedusa) se han distanciado del parón el miércoles, diciendo que están a favor del aumento salarial y que no se verán involucrados en estos asuntos.

En tanto, la huelga de autobuses que ha estado en vigor durante casi una semana a escala nacional parece cerca de su fin.

Los trabajadores quieren un aumento del 12 por ciento y los empresarios solo ofrecen el 7 por ciento.

El gobierno se ha reunido hoy nuevamente con sindicatos y empresarios para tratar de frenar la protesta, que ha afectado a casi 370.000 pasajeros que usan autobuses para ir a trabajar.

http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=173072&SEO=sindicatos-sudafricanos-anuncian-huelga-general-contra-salario-minimo

También se suman a la huelga los 57.000 trabajadores docentes de Arizona por vez primera

El jueves los profesores del Estado de Arizona, en Estados Unidos, decidieron por medio de una votación iniciar una huelga para reclamar un incremento en la inversión de educación, así como una subida salarial.

Según el sindicato de profesores más grande del Estado, la Asociación de Educación de Arizona, los 57.000 trabajadores votaron “abrumadoramente” a favor de cerrar las aulas.

El paro en el sector se iniciará el jueves de esta semana y será un momento histórico porque es el primero que estalla en el sector. Afectará a más de un millón de alumnos que en Arizona asisten a las escuelas pública.

La votación llegó después de seis semanas de protestas en diferentes ciudades del Estado. El viernes el gobernador republicano Doug Ducey ofreció un aumento del 20 por ciento en el salario de los docentes para el año 2020. Sin embargo, los profesores se quejaron de que su plan no contempla otras necesidades como el aumento del personal de apoyo y una mayor inversión en el sector educativo.

Arizona, un Estado dominado por los republicanos, es en la actualidad uno de los lugares de Estados Unidos donde los docentes tienen un salario más bajo. El objetivo del colectivo de profesores de Arizona es cambiar esta realidad salarial, así como mejorar las instalaciones de los centros educativos, algunas de ellas prácticamente en ruinas.

Desde febrero, las protestas del personal docente exigiendo un incremento en la inversión pública en educación se repetiten en Virginia occidental, Kentucky, Oklahoma y Colorado. Las huelgas muestran que, cada vez más claridad, el presupuesto público se destina a gastos militares y policiales, donde nunca se producen recortes.

El gobierno de Zimbabue despide a 15.000 enfermeros que estaban huelga

El gobierno de Zimbabue ha despedido a 15.000 enfermeros en huelga como protesta por los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo.

El vicepresidente zimbabuense, Constantino Chiwenga (general que lideró la asonada contra el entonces presidente Robert Mugabe en noviembre de 2017), acusó a los enfermeros de no respetar un acuerdo por el que iban a volver a trabajar este martes, un día después de haber comenzado la huelga.

Según Chiwenga, el Ejecutivo zimbabuense se habría gastado 17 millones de dólares (cerca de 14 millones de euros) para afrontar las demandas de los huelguistas, por lo que su negativa a regresar a sus puestos es vista como “una falta de remordimiento motivada políticamente”.

“El Gobierno ha decidido, por el bien de los pacientes y de salvar vidas, despedir a todos los enfermeros en huelga con efecto inmediato”, anunció el vicepresidente.

Para cubrir estas plazas libres, el Gobierno contratará a enfermeros recién licenciados en paro y pedirá el retorno de otros que ya estaban jubilados.

El Congreso de Sindicatos de Zimbabue criticó el despido masivo y denunció que el aumento del coste de vida ha afectado a los ingresos de los trabajadores y, en general, de los ciudadanos de a pie.

“El Gobierno no ha hecho nada para aliviar el sufrimiento de los trabajadores y ciudadanos, por lo que las demandas salariales son legítimas. Al despedir a los enfermeros, el Gobierno de (el nuevo presidente, Emmerson) Mnangagwa ha demostrado que está en contra de los trabajadores”, afirma un comunicado emitido hoy por el Congreso de Sindicatos.

“Tratar de obligar a enfermeros insatisfechos y mal pagados a que cuiden de ciudadanos en hospitales mal equipados es poner en peligro las vidas de la gente”, agrega el sindicato.

Este paro comenzó tan solo dos semanas después de que finalizase una huelga de médicos que duró un mes; los maestros de escuela también amenazaron con este tipo de acciones antes de que comience el nuevo trimestre el mes que viene.

Las luchas obreras están suponiendo un problema para la nueva dirección del país, encabezado por Mnangagwa, quien sustituyó a Mugabe tras un golpe militar en noviembre del año pasado.

https://www.elpais.cr/2018/04/18/gobierno-de-zimbabue-despide-a-15-000-enfermeros-en-huelga-por-bajos-salarios/

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