La web más censurada en internet

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Represión 2.0: el gobierno incluirá en el DNI el perfil en las redes sociales

El gobierno vinculará las cuentas de Facebook, Instagram y otras redes al DNI para incrementar la vigilancia policial sobre las personas.

El Consejo de Ministros ha puesto en marcha el proyecto bajo el nombre “Passenger Name Report” (PNR), y deberá ser aprobado antes del 25 de mayo de este año, que es su fecha límite.

Las redes sociales como Instagram o Facebook vinculadas al DNI son solo la primera parte del proyecto porque el PNR no solamente va a almacenar esa información, sino que también el número de la tarjeta de crédito, los correos electrónicos y cualquier información disponible en internet que la policía considere se debe conocer sobre cualquiera.

El plan se impondrá en toda Europa. La información será recolectada porque hemos pasado del “todo ETA” a “todos son terroristas”, sin excepciones.

Para gestionar las gigantescas bases de datos, en 2013 el gobierno sacó a concurso los dispositivos informáticos pertinentes, que gestionará Indra por el precio de 1,39 millones de euros.

Las aerolíneas serán la principal fuente de datos para el gobierno, que los cruzará con otros formatos existentes de diferentes bases de datos y los analizará para descifrar el comportamiento de cada cual en las redes sociales.

No se salva nada: Twitter, Facebook, Google Plus, Linkedin, Tumblr, Instagram y Flickr están entre las redes sociales a monitorizar, a lo que debes sumar las de vídeo como YouTube, Vimeo y LiveLeak y los buscadores como Google, Bing, Yahoo, entre otros.

Ha llegado el momento de que todo el mundo se desconecte de internet antes de que sea demasiado tarde y arroje los móviles a la la basura. Compre sellos, sobres, papel y boli para volver a lo de siempre.

https://www.elgrupoinformatico.com/gobierno-vinculara-instagram-facebook-otras-redes-dni-t41539.html

Por medio de las redes sociales Estados Unidos quiere desestabilizar Cuba

Estados Unidos creará una nueva Fuerza de Tarea en internet para difundir mensajes desestabilizadores contra Cuba. La decisión se corresponde con lo dispuesto en el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional del 16 de junio de 2017, emitido por Trump en Miami.

Rodeado por gusanos de origen cubano, Trump anunció entonces un cambio de política hacia la mayor de las Antillas con el fin de fortalecer el bloqueo y limitar los viajes entre ambos países.

El departamento de Estado ha reunido una Fuerza de Tarea en internet para Cuba compuesta de funcionarios gubernamentales y no gubernamentales con el objetivo de “promover el libre flujo de información” y “ampliar el acceso a internet y los medios independientes” en la isla.

Una fuerza de tarea es un término propio de las Fuerzas Armadas estadounidenses, y define una unidad temporal para trabajar en una operación o misión específica.

La primera reunión pública del grupo de trabajo tendrá lugar el 7 de febrero en la propia sede del Departamento de Estado en Washington.

En 2014 la agencia Associated Press publicó documentos que probaban la itervención de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en el proyecto ZunZuneo -creado en 2009-, con el que se pretendía estimular una plataforma de mensajería entre los jóvenes cubanos similar a Twitter, pero cuyo verdadero propósito era promover acciones contra el gobierno cubano.

Poco después el Programa Piramideo promovió la creación de una red de amigos, ofreciéndoles la posibilidad de que una persona enviara a los miembros de su pirámide un mensaje de texto masivo por el valor de un solo mensaje.

Otra iniciativa de la Usaid preveía entregar a diversas empresas subcontratadas 4,3 millones de dólares para montar redes inalámbricas clandestinas en Cuba, como parte del proyecto denominado Conmotion.

La finalidad era ofrecerles a supuestos emprendedores tecnológicos cubanos el equipamiento necesario para sus propias redes, y posteriormente enlazar éstas a otras en el exterior, creando una red de usuarios para intoxicarlos y convocar manifestaciones.

—http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/01/23/eeuu-crea-una-fuerza-de-tarea-en-internet-para-subversion-en-cuba/

Los que difundan ‘noticias falsas’ por internet serán castigados por la policía brasileña

El martes la policía federal brasileña amenazó con “castigar” a cualquiera que disemine contenido político que considere como “falso”. La intimidación se llevó a cabo en su cuenta oficial de Twitter muy poco antes de las próximas elecciones presidenciales.

Como señala Glenn Greenwald para The Intercept, el mensaje establece claramente la capacidad del gobierno brasileño para censurar tanto publicaciones en redes sociales como sitios web políticos.

El gobierno federal de Brasil está ampliando su capacidad para hacer cumplir la regulación y control de su sector de internet. “En los próximos días, la Policía Federal comenzará actividades en Brasilia la capital del país por un grupo especialmente formado para combatir las noticias falsas durante el próximo proceso de elección presidencial del 2018”, dice el mensaje.

“Las medidas están destinadas a identificar y castigar a los autores de ‘noticias falsas’ a favor o en contra de los candidatos”, agrega.

En declaraciones a los medios de comunicación de América Latina, la Policía Federal dijo que el grupo incluirá representantes de la rama electoral del poder judicial y destacados fiscales, incluido un polémico juez del Tribunal Supremo llamado Gilmar Mendes, quien, según el informe de Greenwald, “ha confundido durante mucho tiempo la autoridad judicial con su militancia política”.

En Brasil la censura de los mensajes de internet no está prevista en la legislación. Greenwald escribe: “Al menos a partir de ahora, reclaman para sí mismos uno de los poderes más extremos que cabe imaginar -el derecho del gobierno a controlar y suprimir contenido político en internet durante una elección- sin un marco legal para definir sus parámetros o proporcionar garantías contra el abuso”.

Los informes locales afirman que los legisladores que impulsan la regulación y la censura de internet ahora están buscando la promulgación por el Congreso de una nueva ley para codificar el esfuerzo y definir cómo funciona.

En ausencia de nueva legislación, la Policía Federal dice que planean seguir adelante con el programa independientemente de si existe alguna ley, citando una ley de censura previa a internet de 1983. La legislación, llamada “Ley de Seguridad Nacional”, se promulgó cuando Brasil era un país sometido a una dictadura militar.

Terrificly, un alto oficial de policía dijo que el marco legal, que fue utilizado para silenciar a los críticos del gobierno, es inadecuado en el sentido de que el castigo por la difusión de “noticias falsas” –unos meses en prisión– es demasiado indulgente.

La decisión de la policía brasileña de tomar medidas contra las “noticias falsas” les ayudará a tapar sus crímenes y su corrupción interna.

Los antecedentes de este tipo de medidas proceden de Europa, donde Alemania  y Francia han implementado leyes contra la libertad de expresión.

http://dailycaller.com/2018/01/10/brazil-to-crack-down-on-fake-news-with-dictatorship-era-law/

Facebook e Instagram censuran las cuentas del presidente checheno Kadyrov

Kadyrov, Presidente checheno
Internet ha sido un cebo. Para embarcarnos en él, las multinacionales lo crearon como ese paraíso libertario con el que casi todos soñamos al levantarnos por la mañana: todo está al alcance, es gratis, nadie manda, no hay reglas, no hay prohibiciones… Incluso algunos dijeron que internet era tan neutral como el hilo telefónico.

Cuando casi todos nos enganchamos en el anzuelo, nos dimos cuenta de que el mundo virtual es igual que el real. Empezaron a aparecer los controles, las reglas y prohibiciones. A uno le cierran la cuenta, a otro le sacan su web del buscador, se prohíben las descargas descentralizadas…

A muchos su ideología burguesa les impide admitir que no existe ninguna tecnología neutral y que los usuarios no somos sujetos sino objetos, puras mercancías. Internet nos compra y nos vende como si estuviéramos en una feria de ganado.

El capitalismo no puede entender la “libertad” de una manera diferente y esa “libertad” es sólo para unos pocos; para los demás es censura e imposición.

Al Presidente de Chechenia, Ramzan Kadyrov, le han cerrado sus cuentas en Instagram y Facebook como consecuencia de las sanciones de Estados Unidos. Los monopolios informáticos obedecen, pues, al pie de la letra las órdenes de la Casa Blanca.

A partir de ahora los cretinos de turno podrán lanzar a los cuatro vientos todas las estupideces que tengan por conveniente sobre Chechenia y sobre Kadyrov, sean verdad o mentira, porque los interesados no podrán defenderse en igualdad de condiciones.

La “libertad” es así: sólo conoceremos una única opinión. La de Kadyrov no interesa; pueden seguir haciendo de él un muñeco de feria, como hasta ahora.

Supongamos que las cosas hubieran ocurrido a la inversa, que Kadyrov hubiera cerrado el acceso a Instagram y Facebook en Chechenia… La noticia estaría corriendo como la pólvora por las cadenas de prensa, por los foros y por internet.

La censura sólo es noticia cuando sigue un recorrido unilateral, el que dictan los imperialistas, y los que hablan de “libertad”, de “democracia” y demás, son unos farsantes que siguen los dictados de sus amos.

La experiencia demuestra que, dado que las redes sociales se han convertido en los fetiches de la modernidad, es absolutamente imprescindible que cada Estado imponga sus normas a los monopolios digitales, como ha hecho China, y no al revés.

Luego esos monopolios y sus lacayos informáticos pueden rabiar cuanto quieran acerca de la “censura”. Pero nadie debe olvidar que si hay censura, como la hay, alguien censura y alguien es censurado. Siempre. Eso es lo que interesa analizar en cada caso: el poder de censurar y la obligación de soportarlo (en el mundo real y en el otro).

Facebook ha creado un grupo de expertos en manipular elecciones

Harbath manipula las elecciones
Primero Great Game India reveló que las empresas estadounidenses y japonesas piratearon las elecciones en la India (1). Luego un informe publicado en noviembre por Freedom House denunció la manipulación creciente de Facebook por los Estados, los gobiernos y los partidos, lo cual es algo sabido.

Pero el informe añadía algo más: eso se hace con el propósito de controlar los mensajes que circulan, acallar a los disidentes y justificar las políticas antipopulares.

Por su parte, Bloomberg reveló (2) que Facebook había creado un grupo de expertos al servicio de la propaganda digital de los Estados, los gobiernos y los partidos políticos de todo el mundo.

El grupo está dirigido por Katie Harbath (3) y se ha especializado en dirigir unas elecciones que, en los Estados burgueses, son cada vez más una pura rutina… que hay que cumplimentar cada cuatro años casi regularmente, y ahí es donde las redes sociales desempeñan un papel fundamental.

El equipo de Harbath se encarga de mantener los contactos con los gobiernos y los dirigentes mundiales más influyentes. En las elecciones presidenciales de 2008 Harbath trabajó para el alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani.


Para preparar una campaña electoral los publicistas de los partidos
políticos contactan con el equipo de Harbath para crear una página,
subir buenas fotos y vídeos impactantes, para convertirlos en “virales”.

Harbath y su equipo presta asistencia técnica e instruye a los periodistas en las nuevos mecanismos de manipulación a través de las redes sociales. Han enseñado a los gobiernos los mejores trucos digitales para influir en las redes sociales, llenándolas de basura e insidias, que luego los incautos reproducen, convirtiéndose en altavoces de la propaganda oficial.

En 2014 Harbath pasó a encargarse de las elecciones en la India, una experiencia que se convirtió en un enorme éxito: el Primer Ministro Narendra Modi tiene 43 millones de seguidores en India, más que ningún otro gobernante del mundo y el doble que Trump.

Obama fue el primer presidente Facebook del mundo, tras la apertura por el monopolio de su primera oficina en Washington. Es el primer éxito de las redes sociales, un presidente fabricado a la manera digital.

El segundo gran éxito de Facebook fueron las Primaveras Árabes, otro ejemplo de manipulación mediática a gran escala.

Zuckerberg casi ni se ha molestado en desmentir algo que es ya un clamor. Se ha limitado a decir que Facebook trata de ser neutral. Pero, como cualquier otra multinacional, no es un espectador pasivo de la política mundial y por eso ha desarrollado su maquinaria de propaganda por todo el mundo.

El capitoste quiere ser presidente de Estados Unidos y ha contratado a Ken Mehlman, consejero de campaña de Bush en 2004, y a David Plouffe, que tuvo el mismo cargo con Obama en 2008, entre otros expertos en publicidad electoral.

Ayer Facebook cerró la página militar de Hezbollah, lo que entra dentro de la línea de censura, ataques y agresiones de los monopolios digitales contra los medios antimperialistas. El movimiento libanés ha abierto otra en la siguiente dirección: https://www.facebook.com/c.military1/

Facebook forma parte de un nuevo sector de la industria publicitaria dedicada a la fabricación de noticias falsas y la manipulación masiva de la población en las campañas electorales.

(1) http://gginews.in/hack-indian-evms-electronic-voting-machines-dummies/
(2) http://www.bloomberg.com/news/features/2017-12-21/inside-the-facebook-team-helping-regimes-that-reach-out-and-crack-down
(3) http://gginews.in/facebooks-secret-unit-created-indias-troll-armies-digital-propaganda-influence-elections/

El mejor confidente de la policía: Facebook

Facebook es el mejor confidente de la policía. Cada año recibe decenas de miles de peticiones de datos procedentes de gobiernos de todo el mundo, órdenes de registro, citaciones judiciales y exigencias para que se censuren determinados contenidos.

Ese tipo de peticiones aumenta a un ritmo galopante. Según QZ (*) en Estados Unidos han crecido un 26 por ciento en relación al año pasado. A escala mundial las peticiones han aumentado un 21 por ciento.

Desde 2013, fecha en la que oficialmente el monopolio informático comenzó a entregar datos de sus usuarios a los gobiernos, el número de peticiones procedentes de Estados Unidos se ha triplicado.

Joe Joseph, del Daily Sheeple, asegura que Facebook se creó precisamente para eso: para que los Estados se mantengan al corriente de la vida privada de sus súbditos.

El capataz de Facebook, Mark Zuckerberg, no empezó de la nada, como suelen hacer creer las historietas fantásticas.

El dinero para crear la red social salió de los fondos de la CIA, a través de sus típicas sociedades fantasmales, una inversión rentable que -a la larga- ha convertido al espionaje en una actividad muy barata.

En los seis primeros meses de 2013 Facebook entregó el 79 por ciento de los datos que le solicitó el gobierno de Estados Unidos, algunos de los cuales pasaron a formar parte de litigios judiciales, confiesan los monopolistas.

Cuatro años después, Facebook admite el 85 por ciento de las peticiones que le cursan los gobiernos, o sea, casi todas.

Es un error creer que toda esa información tiene algún destino concreto. No. Se acumula porque ese es exactamente su destino: ser almacenada y luego procesada.

Para ello Estados Unidos tiene unas dependencias en Bluffdale, Utah, capaces de almacenar y procesar todas las comunicaciones que se produzcan en los próximos diez años en todos los países del mundo.

(*) https://qz.com/1160719/facebooks-transparency-report-the-company-is-giving-the-us-government-more-and-more-data/

Google sigue las órdenes de Trump y también convierte a Jerusalén en capital de Israel

El motor de búsqueda Google y Google Maps también han trasladado la capital de Israel desde Tel Aviv a Al-Quds (Jerusalén), siguiendo las instrucciones de sus amos, que están en la Casa Blanca.

El monopolio tecnológico cambió el estatuto antes incluso del anuncio de Trump.

Se vuelve así a demostrar, por enésima vez, que internet, la informática y la técnica, en general, no son neutrales sino unos mecanismos políticos e ideológicos, como tantos otros.

Queda claro que, por encima de la ONU, quien imparte las órdenes en el mundo, sigue siendo Estados Unidos, máximo tutor del Estado de Israel, a costa de pisotear a los palestinos impunemente desde 1948.

El reconocimiento de Trump no se ha limitado a la parte occidental de Al-Quds (Jerusalén), bajo autoridad de Israel en virtud de la resolución de partición de la ONU en 1947. Se trata de un reconocimiento tácito de la subordinación de la parte oriental de Jerusalén, ocupada por Israel desde 1967, al estado sionista. Lo que a su vez supone un apoyo, que ningún país del mundo había llegado a prestar, a la posición de Israel.

Desde la aprobación del Congreso de Estados Unidos en 1995 de una ley para transferir la embajada de Tel Aviv a Al-Quds (Jerusalén), los diversos presidentes de Estados Unidos, republicanos o demócratas, han ido posponiendo cada seis meses la ratificación de este paso, aduciendo que era imprescindible para preservar los intereses estadounidenses.

Israel ocupó Jerusalén Este en 1967, y en 1980 declaró su anexión a los territorios ocupados desde 1948, que incluyen el oeste de Al-Quds (Jerusalén), diciendo que “Jerusalén es la capital indivisible y eterna” de ese Estado, algo que la comunidad internacional y la ONU se niegan a reconocer.

Por su parte, Palestina reclama el este de Al-Quds (Jerusalén) como la capital de su esperado Estado, tomando como base diversas resoluciones de la ONU y la posición mayoritaria del mundo.

Esta sociedad “de la desinformación” está creando borregos, como Marco Asensio, el futbolista del Real Madrid, que hace dos meses levantó una polvareda en Twitter de 12.000 comentarios por publicar un mensaje con una imagen del Muro de las Lamentaciones en Jerusalén junto a la bandera de Israel, indicando que es territorio israelí.

Google sigue imponiendo la censura y ahora le toca a los medios rusos

El director de la multinacional Google, Eric Schmidt, ha anunciado que va a introducir un truco informático -otro más- en su buscador para rebajar la posición de los medios rusos Sputnik y Russia Today en su servicio de distribución de noticias.

Cuando al cacique le preguntaron si el buscador jugaba algún papel en impedir la “manipulación de la información”, Schmidt declaró: “Estamos trabajando en detectar y rebajar la posición de ese tipo de sitios, que básicamente son RT y Sputnik”.

Ante una pregunta sobre la propaganda rusa Schmidt respondió: “Somos muy conscientes de ello, y estamos intentando diseñar los sistemas para impedirlo. Pero no queremos prohibir los sitios, no es así como operamos”.

Schmidt le cambia el nombre a la censura y la llama posicionamiento. No ocultan nada, lo meten al final del armario para que nadie lo encuentre. Juega el mismo papel: invisibilizar a los sitios web independientes en el buscador y en Google News.

Como consecuencia de ello, en todo el mundo las visitas a sitios progresistas han caído en dos tercios, como es nuestro caso.

No sólo le ocurre a un buscador como Google sino que todo internet dejará de ser neutral dentro de muy poco tiempo. Vuelve la Inquisición y la caza de brujas. Se están elaborando listas negras de sitios a censurar, como los rusos, por sus puntos de vista políticos e ideológicos.

El plan consiste en no involucrar a los Estados, que deben permanecer como garantes de la libertad de información, sino a los grandes monopolios de internet, como Facebook, Twitter y otras redes sociales.

La excusa es una falsedad: la campaña contra las falsedades. Se trata de que las grandes cadenas de comunicación, que están quedando en evidencia, tengan el monopolio del engaño.

Esos medios, que llaman a gritos a desatar una guerra tras otra, tienen la cara dura de calificar a los demás como “extremistas”, que son todos aquellos que les plantan cara.

Si los usuarios quieren tener fuentes de información alternativas, deberán aprender a utilizar otros buscadores, otras redes sociales e incluso otras cuentas de correo electrónico.

La censura de Google a los medios de información progresistas alcanza cotas desproporcionadas

Los buscadores que casi constantemente utilizamos en la red generan un sesgo muy importante en nuestra percepción del mundo y una influencia unilateral decisiva en nuestras decisiones y actuaciones.

Las webs empresariales utilizan “cookies” y otros procedimientos sofisticados que se instalan en nuestros ordenadores apenas lo consintamos, bien sea deliberadamente o por descuido. Así detectan nuestras búsquedas y a partir de ellas puedan ofrecernos productos comerciales que se adecúen a nuestras aficiones o demandas. En su interesante libro “El filtro burbuja: cómo la web decide lo que leemos y lo que pensamos”, Eli Parisier explica que, al escribir la palabra “depresión” en un diccionario “on line”, la web instalará 223 cookies y dispositivos de rastreo para que otras web puedan ofrecer a quien la haya escrito productos antidepresivos: “comparte un artículo de cocina de ABC News -dice en otro lugar del libro- y puede que te acaben persiguiendo por internet anuncios de ollas antiadherentes. Abre -aunque sea por un instante- una página en la que se enumeren signos de que tu mujer puede estar engañándote y prepárate para que te persigan anuncios de pruebas de paternidad”.

Se trata de un procedimiento legal pero que puede dejar de serlo cuando se aplica manipulando los algoritmos que proporcionan las respuestas del buscador, como ha ocurrido con Google. La Comisión Europea multó en junio pasado a este gigante de la red con 2.420 millones de euros por manipular los resultados de búsqueda con el fin de dirigir a los usuarios, de forma inapropiada y en perjuicio de sus competidores, a su propio servicio de compras, Google Shopping.

Pero los buscadores no solo se conciben o incluso se manipulan con fines meramente comerciales sino que también están diseñados para incidir estratégicamente en nuestra percepción del mundo y, por tanto, en los criterios de los que dependen nuestras decisiones personales y políticas. La información que nos proporcionan no es ni mucho menos neutra u objetiva, como generalmente se cree, sino que nos llega previamente filtrada en función del perfil específico que de cada uno de nosotros haya compuesto el algoritmo correspondiente. La consulta “células madre” -sigue diciendo Parisier en su libro- puede producir resultados diametralmente opuestos en el caso de que los usuarios sean científicos que apoyan la investigación o activistas que se opongan. “Pruebas del cambio climático” puede deparar resultados diferentes a un activista medioambiental y a un directivo de una compañía petrolífera. Así es como los buscadores introducen un sesgo constante que, sin que seamos conscientes, nos impide disponer de una visión plural de los fenómenos sobre los que, a través de ellos, indagamos en la red. Sin que podamos ser conscientes de ello, van conformando nuestra percepción del mundo.

Y ni siquiera eso es lo peor. Los buscadores no solamente filtran la información disponible para hacernos llegar preferentemente la que previamente parece más adecuada a nuestro perfil predefinido. Además de ello, seleccionan las fuentes de la información y eliminan las que pueden considerarse más indeseables o molestas, por decirlo de alguna manera, para el “saber establecido”. Y, paradójicamente, la excusa que se utiliza para homogeneizar la información y para silenciar la información alternativa es que hay que evitar que se difunda la falsedad y garantizar que en la red se divulgue la verdad. Paradójica, porque el resultado de esa aparentemente noble pretensión es que se fortalecen visiones del mundo que no son precisamente las que mejor reflejan la realidad.

El caso de Google es singularmente significativo. Hace un año, la agencia Reuters publicó un artículo informando del nacimiento de una organización sin fines de lucro que iba a trabajar para fomentar y garantizar la confianza y la verdad en la era digital combatiendo la difusión de noticias falsas. Se llamaba First Draft Coalition y en ella estarían incluidas grandes corporaciones de la información como Google, Facebook, Twitter, The New York Times, The Washington Post, BuzzFeed News, Agence France-Presse o CNN.

Meses más tarde, en mayo pasado, Google seguía esa línea y anunció una actualización de sus directrices para “evaluar la calidad de búsqueda” con el fin de “proporcionar ejemplos más detallados de páginas web de baja calidad para que los evaluadores marquen adecuadamente”. Unos evaluadores que son los que supuestamente tienen como función rechazar las noticias falsas, los “fakes”, las “experiencias molestas para el usuario” y las “teorías de conspiración” hoy día tan abundantes como perniciosas.

Cualquier persona sensata consideraría que el objetivo de Google es bienintencionado, sobre todo, cuando eso se hacía con las miras puestas en evitar el cúmulo de manipulaciones y mentiras de todo tipo que circularon en la red durante las últimas elecciones estadounidenses (aunque habría que decir que no solo entonces, porque la red también fue una fuente de influencia estratégica no explicitada en la elección de Obama).

Sin embargo, lo cierto es que ese cambio de criterios de Google se ha traducido en un nuevo algoritmo de búsqueda con resultados muy significativos: las webs progresistas han resultado silenciadas en los resultados que el buscador proporciona en materias económicas, políticas y sociales de especial trascendencia, produciendo así una disminución sorprendente en el número de personas que las visitan.

La pregunta que se hace cualquiera que sepa que las páginas alternativas y de izquierdas son las que resultan silenciadas por estos nuevos criterios es si realmente estas son las webs que principalmente difunden falsedades.

Y lo bueno es que sabemos a ciencia cierta que eso no es así.

El profesor de la Universidad de Elon en Carolina del Norte (Estados Unidos) Jonathan Albright analizó los sitios en donde 306 web de derechas difundieron falsedades y encontró que habían ido a 23.000 páginas a través de 1,3 millones de hipervínculos (The #Election2016 Micro-Propaganda Machine). Mapeó los resultados y le salió la imagen en la que se distingue claramente que los mayores difusores de mentiras de derechas a nivel mundial son, precisamente, las grandes corporaciones mediáticas que dicen combatir la difusión de falsedades… silenciando para ello a las páginas web progresistas y de izquierdas.

Pero Albright descubrió algo más. Las grandes corporaciones mediáticas no solo difunden una mentira para que circule lo más ampliamente posible por la red sino que eso se hace de modo que se pueda adoctrinar con la mayor eficacia: “Vi los trackers en esas páginas y me quedé asombrado. Cada vez que alguien da un like a una entrada de Facebook o visita una de esas páginas, los scripts te siguen por toda la web. Y esto permite a empresas de recolección de datos y de influencia, como Cambridge Analytica, identificar con precisión a individuos, a seguirlos por la web y enviarles mensajes políticos muy personalizados. Es una máquina propagandística. Identifica individuos para convencerles de una idea. Es un nivel de ingeniería social que nunca había visto antes. Estás atrapando a la gente y luego les mantienen atados a una correa emocional y nunca les sueltan”.

Quien desee disponer de información mínimamente plural y exenta de manipulación no se puede fiar de los grandes buscadores y más concretamente de Google, una especie de Gran Hermano Buscador que ejerce un monopolio de facto sobre el que nadie termina de pronunciarse. Pero, ojo, tampoco de las web de los grandes portales, como Facebook, que aparentemente solo nos ofrecen conectividad y entretenimiento; ni de los grandes medios que son los que en la práctica propagan las mentiras que dicen combatir.

Hay buscadores y fuentes alternativas.

No se fíen de Google

Corea del norte rompe el bloqueo imperialista con piratería informática

Internet es un instrumento de guerra imperialista y la piratería informática son sus batallas. Los Estados son los mayores piratas informáticos del mundo, con mucha diferencia. Cuanto más grandes, más piratas. Normalmente su piratería es una tarea de espionaje y sabotaje, con una excepción, Corea del norte que, además de espiar y sabotear, utiliza los ordenadores para obtener divisas.

Según el New York Times, la recaudación asciende a mil millones de dólares anuales, el equivalente a un tercio de las exportaciones norcoreanas (1).

Corea del norte es una gran potencia informática. Algunos de los mejores técnicos del mundo están en Pyongyang. Su superioridad tecnológica es el secreto mejor guardado y uno de los motivos de que Estados Unidos aún no se haya atrevido a atacar. El Ejército Popular norcoreano no puede rivalizar en armamento con el Pentágono, en tanques, aviones o misiles, pero puede hacerlo en aplicaciones informáticas, que son tan letales o más que los temidos misiles de largo alcance.

Los informáticos norcoreanos se agrupan en lo que el espionaje occidental llama Célula 180, Oficina 121 o Grupo Dark Seúl, una de las dos unidades secretas especializadas en ciberguerra. La otra es la Oficina 91. Se trata de unidades del Departamento de Inteligencia del Ejército Popular, formadas por un total de 6.800 informáticos licenciados por la Universidad de Automatización de Pyongyang.

A veces han operado con el seudónimo GOP (“Guardians of Peace”, Guardianes de la Paz), aunque los expertos en piratería informática los califican como “Lazarus”. Están repartidos por todo el mundo. Uno de sus centros está en el Hotel Chilbosan en Shenyang, China, muy cerca de la frontera común entre ambos países. Otro de los ataques lo desencadenaron desde un hotel de lujo en Tailandia. El New York Times afirma que otro tuvo a India como base de operaciones.

En el extranjero los informáticos norcoreanos se hacen pasar por intermediarios comerciales o utilizan pasaportes falsos. Algunos de ellos son chinos o han estudiado en China, pero también en otros países del sudeste asiático.

Del equipo “Lazarus” ha surgido “Bluenoroff”, un grupo especializado en atracos bancarios de guante blanco. Otro más reciente surgido de la misma matriz es “Andariel”, responsable de al menos siete ataques contra bancos y empresas de Corea del sur desde hace dos años. Aun cuando comenzó penetrando en empresas e instituciones públicas de Corea del sur, ahora se ha especializado en la destrucción de redes y la captura de información bancaria confidencial.

Los norcoreanos entran y salen de cualquier ordenador del mundo cuando y como quieren. No hay servidor capaz de sustraerse a sus ataques. Sólo en julio del año pasado atacaron 140.000 ordenadores. Su capacidad de intrusión es de tal magnitud que en caso de guerra ningún sargento de los marines podría utilizar su móvil para hablar con su familia.

Se han llevado dinero de bancos, casinos y casas de apuestas, especialmente en Macao y Malasia. En un informe publicado el 11 de setiembre, la empresa estadounidense de seguridad informática FireEye aseguró que, para crear un “tesoro de guerra”, se habían apoderado de millones de dólares en bitcoins, la moneda virtual, de tres centros de intercambio surcoreanos (2). En abril uno de esos centros, Yapizon, admitió que le habían sustraído 3.816 bitcoins (14,6 millones de dólares).

Cuando se trata de Corea del sur, el ataque no es sólo para obtener divisas. En el sur están localizadas algunas de las más poderosas plataformas de intercambio de bitcoins. Se trata de enseñar los dientes al vecino, mostrar su vulnerabilidad, desacreditarle.

Sólo conocemos la punta del iceberg de los ataques informáticos de “Lazarus”. El mayor golpe bancario de la era moderna, con diferencia, lo cometieron en febrero de 2015, cuando penetraron en la red informática del Banco de la Reserva Federal de Estado Unidos y en el sistema internacional de pagos Swift, hasta entonces considerados impenetrables.

Por medio de dichos canales, un banco de Sri-Lanka recibió una orden de transferencia procedente del Banco Central de Bangladesh. La lluvia de órdenes de pago ascendió a 951 millones de dólares, que lograron impedir parcialmente. “Lazarus” sólo pudo quedarse con 81 millones de Bangla Desh más otros 20 de Sri Lanka. El dinero lo remitieron a Filipinas, donde lo blanquearon en los casinos de juego.

El 20 de octubre le birlaron otros 60 millones de dólares al banco Far Eastern International de Taiwan, de nuevo a través de la red de pagos Swift.

Los imperialistas no pueden admitir su derrota. Cuando en 2014 piratearon a la multinacional Sony, tuvo que salir al paso Obama, en persona, para decir que no se trataba de un “acto de guerra” sino de “vandalismo”, un problema propio de delincuentes comunes, lo mismo que dijeron en España con esos que robaban furgones blindados.

(1) https://www.nytimes.com/2017/10/15/world/asia/north-korea-hacking-cyber-sony.html
(2) https://www.fireeye.com/blog/threat-research/2017/09/north-korea-interested-in-bitcoin.html

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