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La OTAN y Rusia se preparan para una guerra de grandes dimensiones

Aparte de la escalada verbal entre Moscú y las capitales de los países occidentales, la OTAN y Rusia se preparan para la guerra, afirma un grupo de antiguos políticos y ministros de asuntos exteriores y de defensa, la ELN (Red de Liderazgo Europeo).

El miércoles la referida organización presentó un informe indicando que los ejércitos de ambos bloques hace tiempo que se entrenan “para lo peor”. Tras analizar el despliegue progresivo de unidades por ambas partes, “especialmente las maniobras militares del ejército ruso”, el informe concluye que la naturaleza y la escala de las operaciones indican que las maniobras no se han concebido para ser aplicadas a un beligerante hipotético, como se ha dicho oficialmente, sino que cada bando se entrena claramente con la capacidad del otro y la vista puesta en la guerra.

En marzo Rusia organizó ejercicios militares con 80.000 hombres, comprendidas tropas de las fuerzas aéreas y unidades Spetsnaz, 12.000 vehículos y 220 aviones. Este ensayo se llevó a cabo en la frontera de Rusia con Europa y al norte del país.

Las maniobras comprendían el despliegue de unidades paracaidistas, simulacros de batallas navales y de operaciones para defender los centros de mando del ejército ruso. En uno de los ejercicios, un comando simuló una penetración en los cuarteles generales de la Flota del Norte con base en Murmansk. Según el ELN esos ejercicios podrían ser concebidos en la perspectiva de la OTAN.

Por su parte, la OTAN organizó maniobras que también parecían tener un único adversario en Europa del este. El más pequeño de ellos supuso la movilización de 15.000 efectivos y tenía por objeto la invasión de un estado miembro de la OTAN, que las tropas debían impedir.

Los planificadores de la OTAN se dieron cuenta en esa ocasión que debían revisar la organización logística para permitir el desplazamiento de grandes cantidades de materiales y equipamiento en toda Europa, porque los procedimientos actuales datan del periodo de la guerra fría.

“Tras el comienzo de la crisis de Ucrania asistimos a una intensificación de las maniobras y a un aumento de su alcance”, comenta Lukasz Kulesa, investigador del ELN. “Rusia aumenta la preparación para el combate de sus fuerzas y trata de enviar un cierto número de mensajes a la OTAN. La maquinaria rusa ha demostrado que puede desplazarse mucho más fácilmente que la OTAN. La OTAN se adapta a esa situación… Se sitúa entre los dos… Trata a Rusia como un verdadero oponente, lo que implica que las maniobras de la OTAN deberían ser mucho más vastas e importantes”.

La quinta columna de Washington en Rusia y China

Paul Craig Roberts

Rusia y China tardaron dos décadas en entender que las organizaciones “prodemocráticas” y de “derechos humanos” que operan dentro de sus países son organizaciones subversivas financiadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos y una colección de fundaciones privadas estadounidenses organizadas por Washington. El verdadero propósito de estas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) es sostener la hegemonía de Washington mediante la desestabilización de estos dos países capaces de hacer resistencia a la hegemonía de Estados Unidos.

La Quinta Columna de Washington inició “revoluciones de colores” en las antiguas provincias rusas, tales como Georgia, el lugar de nacimiento de Joseph Stalin y Ucrania, una provincia rusa durante siglos.

Cuando Putin fue elegido la última vez, Washington fue capaz de utilizar su Quinta Columna para llevar a miles de manifestantes a las calles de Rusia afirmando que Putin había “robado las elecciones”. Esta propaganda estadounidense no tuvo efecto en Rusia, donde los ciudadanos respaldan a su presidente en un 89%. El otro 11% se compone casi en su totalidad de los rusos que creen que Putin es demasiado suave hacia la agresión de Occidente. Esta minoría apoya a Putin también. Ellos solo quieren que sea más duro. El porcentaje real de la población que Washington ha sido capaz convertir en agentes traidores es sólo el 3 a 2 por ciento de la población. Estos traidores son los “occidentales”, los “integracionistas atlánticos”, que están dispuestos a que su país sea un estado vasallo de Estados Unidos a cambio de dinero. Pagado a ellos, por supuesto.

Pero la capacidad de Washington de poner su Quinta Columna en las calles de Moscú tuvo un efecto sobre los incautos estadounidenses y europeos. Muchos occidentales hoy en día creen que Putin robó las elecciones y tiene la intención de usar su posición para reconstruir el imperio soviético y aplastar a Occidente. No es que aplastar a Occidente fuera una cosa difícil de hacer. Occidente ya prácticamente se ha aplastado a sí mismo.

China, obsesionada con volverse rica, ha sido un blanco fácil para Washington. La Fundación Rockefeller está apoyando profesores chinos pro-estadounidenses en las universidades. Las corporaciones estadounidenses que operan en China crean “juntas” superfluas en las cuales son incluidos los familiares de la clase política gobernante y les pagan altos “honorarios como directores”. Esto compromete la lealtad de la clase dirigente china.

Con la esperanza de haber comprometido a la clase dirigente china con dinero, Washington lanzó entonces sus ONG en Hong Kong a protestar, con la esperanza de que las protestas se extendieron a China y que la clase dominante, comprada con dinero estadounidense, fuesen lentos en reaccionar ante el peligro.

Rusia y China finalmente captaron. Es sorprendente que los gobiernos de los dos países a los que Washington relaciona como “amenazas” fuesen tan tolerantes con las ONG con financiación extranjera durante tanto tiempo. La tolerancia de Rusia y China a la Quinta Columna de Washington debe haber alentado en gran medida a los neoconservadores estadounidenses, empujando así al mundo más cerca de un conflicto.

Pero como dicen, todo lo bueno llega a su fin. The Saker informa que China finalmente ha tomado medidas para protegerse de la subversión de Washington. Rusia, también, ha actuado en su defensa, expulsando a la “Fundación Nacional para la Democracia” (NED por sus siglas en inglés) Estadounidense.

Nosotros, los estadounidenses necesitamos ser humildes, no arrogantes. Tenemos que reconocer que el nivel de vida de Estados Unidos, a excepción de los favorecidos del 1%, está en un ya largo declive y ha sido así durante dos décadas. Para que la vida en la tierra pueda continuar, los estadounidenses necesitan entender que no es Rusia y China, más de lo que fue Saddam Hussein, Gadafi, Assad, Yemen, Pakistán y Somalia, las que son amenazas para Estados Unidos. La amenaza para Estados Unidos reside enteramente en la demente ideología neoconservadora de la hegemonía de Washington sobre el mundo y sobre el pueblo estadounidense.

Este objetivo arrogante compromete a Estados Unidos y sus estados vasallos en una guerra nuclear.

¿Si los estadounidenses despertaran, serían capaces de hacer algo respecto a su gobierno fuera de control? ¿Son los europeos, después de haber experimentado los resultados devastadores de la Primera y Segunda Guerra Mundial, capaces de entender que el daño increíble hecho a Europa en esas guerras es minúsculo en comparación con el daño causado por la guerra nuclear?

Si en la UE hubiera un gobierno inteligente e independiente, la UE prohibiría absolutamente que cualquier país miembro acoja misiles anti-balísticos estadounidense o cualquier otra base militar en cualquier lugar cerca de las fronteras de Rusia.

Los grupos de presión de Europa del Este en Washington quieren vengarse de la Unión Soviética, una entidad que ya no está con nosotros. El odio se transmite a Rusia. Rusia no ha hecho nada, excepto haber dejado de leer la Doctrina Wolfowitz y haberse dado cuenta de que Washington tiene la intención de gobernar el mundo, para lo cual necesita prevalecer sobre Rusia y China.


Fuente: http://sputniknews.com/columnists/20150802/1025327077.html

Japón y Reino Unido colaboran para frenar la influencia de China en Asia

Los ministros de Asuntos Exteriores de Japón y Reino Unido, Fumio Kishida y Philip Hammond, han acordado fortalecer la cooperación con el fin de mantener «la supremacía del derecho» en Asia, tras concluir en Tokio un nuevo acuerdo estratégico entre ambas potencias.

Las negociaciones se desarrollaron teniendo por fondo la creciente actividad de China en aguas del Mar de la China Meridional, que despierta preocupación entre las potencias occidentales y Japón.

Los ministros de Exteriores ofrecieron una rueda de prensa conjunta, en que Kishida dijo que su país está dispuesto a cooperar estrechamente con Gran Bretaña con el fin de eliminar los desafíos que afronta la comunidad mundial.

Hammond por su parte señaló que el Reino Unido apoya la ley sobre ampliación de las modalidades de las Fuerzas de Autodefensa niponas, la que estudia actualmente el Parlamento de Japón.

A juicio de Hammond, este acto legislativo permitirá a Japón y Gran Bretaña a cooperar más estrechamente en el mantenimiento de la paz y la estabilidad.

Kishida y Hammond han acordado debatir el estudio conjunto de las tecnologías de desarrollo de cohetes y de fabricación de trajes de protección contra las armas químicas y biológicas en la reunión del año que viene que se celebrará en formato «dos más dos» (dos cancilleres y dos ministros de Defensa).

Japón no disputa ningunas islas del Mar de la China Meridional, pero acoge con preocupación la construcción de siete islas artificiales por China en las aguas del archipiélago de Spratley, lo que le permitirá ampliar su presencia militar en este mar, por el que navegan la mayoría de las embarcaciones comerciales niponas.

En materia económica, los ministros confirmaron la disposición de Japón y de la Unión Europea a intensificar las negociaciones con el fin de firmar un acuerdo de libre comercio a finales de este año.

Destruir a la humanidad para conservar la naturaleza

Las reservas naturales, parques protegidos o reservas de caza, son o han sido, los territorios ancestrales de pueblos indígenas y tribales. En la actualidad estos pueblos están siendo expulsados ilegalmente de esas tierras en nombre de la “conservación” de la naturaleza hasta el punto de que pueden destruir las vidas de dichos pueblos, según un informe de Survival International.

La referida organización denuncia la expulsión de millones de indígenas de las reservas naturales y expone el expolio que estos padecen en nombre de la “ecología” y la protección del medio silvestre. Las zonas de las que han sido expulsados los indígenas se llenan de turistas que pagan por practicar la caza mayor en safaris organizados. El estudio examina casos actuales como el de los “pigmeos” bakas en Camerún, los bosquimanos en Botsuana o las tribus que habitan en reservas para tigres en la India.

Las mayores organizaciones conservacionistas del mundo, como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), están implicadas en este expolio de tierras que son el hogar ancestral de pueblos indígenas, que dependen de ellas para sobrevivir. Sin embargo, en nombre de la “conservación” los pueblos indígenas y tribales están siendo expulsados ilegalmente de esas áreas, son acusados de furtivos cuando cazan para alimentarse y se enfrentan a arrestos y palizas, tortura y muerte a manos de patrullas policiales.

El informe revela que las mayores organizaciones conservacionistas del mundo están implicadas en su expulsión de las reservas naturales. “Miré a través de la puerta de nuestra casa y vi a gente uniformada con armas. De repente uno de ellos forzó la puerta y comenzó a gritar que teníamos que marcharnos inmediatamente porque el parque no es nuestra tierra. Al principio no entendía de qué estaba hablando porque todos mis antepasados han vivido en esas tierras. Eran tan violentos que me fui llevándome a mis hijos”, relata en el informe una madre y viuda batwa del Parque Nacional de Kahuzi-Biega, en la República Democrática del Congo.

El acuerdo militar de Grecia con Israel descubre el alineamiento de Syriza con el imperialismo

El reciente artículo de Manlio Dinucci en el periódico italiano Il Manifesto (*) confirma que las organizaciones reformistas del sur de Europa, y Syriza en particular, desempeñan el papel de peones de brega de la OTAN en regiones estratégicas, como Oriente Medio, los Balcanes y el norte de África.

Comenta Dinucci que las alarmas de Israel se dispararon con la llegada de Tsipras al gobierno de Atenas, ya que Syriza había venido sosteniendo la causa del pueblo palestino de manera retórica o verbal, de cara a la galería. ¿Rompería Tsipras el acuerdo militar con Israel?

El susto sólo duró siete meses porque el gobierno griego no ha tardado en desnudar sus vergüenzas. Panos Kammenos, ministro de Defensa, rindió la visita de rigor a Tel-Aviv, donde el 19 de julio firmó un nuevo acuerdo militar con su homólogo griego, Moshe Yaalon.

Kammenos, fundador de Anel, un nuevo partido reaccionario griego, socio de gobierno de Syriza, permitiría que Israel realice maniobras militares en suelo griego. Para dar una idea del compromiso asumido por ambas partes, Dinucci asegura que Israel sólo ha firmado un acuerdo de esa naturaleza con Estados Unidos.

El acuerdo también establece la cooperación de ambos países en la industria de guerra y la seguridad marítima, lo cual comprende, dice Dinucci, los yacimientos de gas que Isreal, Chipre y Grecia consideran comprendidos dentro de su zona económica exclusiva, lo cual pone a Turquía fuera de juego e incrementa la tensión en la región.

Más vergonzosas han sido las declaraciones de Kammenos contra Irán, que siguen el dictado de Israel al pie de la letra: “También Grecia está en el radio de acción de los misiles iraníes; si uno sólo de ellos logra alcanzar al Mediterráneo, podría ser el fin de los Estados de esta región”, dijo el ministro de Atenas.

Al mismo tiempo, el jefe de marina de guerra helena, el vicealmirante Evangelos Apostolakis, firmó con los israelíes un acuerdo de cooperación sobre unos supuestos “servicios hidrográficos” no aclarados.

El acuerdo militar con Israel, dice Dinucci, forma parte de la estrategia de Estados Unidos y la OTAN, que tiene por objeto forjar una amplia alianza hacia el este y hacia el sur para integrar en su órbita a países como Israel, Arabia saudí, Ucrania, Grecia y otros.

El secretario general de la OTAN, Stoltemberg, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo que Tsipras ha alcanzado para mantener a Grecia dentro del euro. “Es importante para toda la OTAN”, ha dicho, porque Grecia es un “aliado sólido” que gasta más del 2 por ciento de su PIB en defensa, algo que sólo alcanzan Gran Bretaña y Estonia.

Para la OTAN, añade Dinucci, es particularmente importante la base aeronaval de Suda, en Creta, utilizada de manera permanente por Estados Unidos y que desempeñó un papel decisivo en la agresión contra Libia y ahora contra Siria. Actualmente, el nuevo acuerdo firmado por el gobierno de Tsipras permitirá que sea utilizada también por Israel.

(*) http://ilmanifesto.info/il-patto-militare-grecia-israele/

El hombre del clavel

Nikos Beloyannis
Juan Manuel Olarieta
Durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación nazi de Grecia, Nikos Beloyannis fue uno de los comunistas que dirigió la lucha armada contra el fascismo. Nació en Amaliada, en el Peloponeso, en 1915, en el seno de una familia acomodada y estudió Derecho en Atenas.

En los años treinta fue detenido y encarcelado en la prisión de Akronauplia por el régimen fascista de Metaxas. Tras la ocupación nazi de Grecia en 1941, los fascistas griegos le pasaron al preso a los nazis alemanes.

En 1943 se fugó de la cárcel, incorporándose al ELAS, el Ejército Popular de Liberación Nacional, en el Peloponeso, con Aris Veluchiotis. Luego, durante la guerra civil griega fue comisario político del DSE, el Ejército Democrático de Grecia. Tras la derrota de la guerrilla comunista, en 1949 fue uno de los últimos en abandonar el país.

En junio de 1950 regresa clandestinamente al interior de Grecia para reorganizar el Partido Comunista, entonces ilegalizado. Le detienen el 20 de diciembre de aquel mismo año, acusado de ser un espía de la Unión Soviética. Además le detuvieron a su compañera, Helli Ioannidu, que se encontraba embarazada en aquel momento. Su hijo nacerá en agosto del siguiente año.

Hasta el momento del juicio, el 19 de octubre de 1951, le encerraron en una celda de castigo iluminada día y noche. Los fascistas orquestaron en Atenas el típico montaje judicial, para el que llevaron a casi 100 comunistas al banquillo. Uno de los jueces era Georgios Papadopulos que, poco más tarde, entre 1967 y 1974, dirigió la dictadura militar.

Beloyannis negó todas las acusaciones e insistió en el carácter patriótico de la lucha armada durante la resistencia contra la ocupación nazi (1941-1944), la intervención británica (1944-1946) y la posterior guerra civil (1946-1949). El 16 de noviembre el consejo de guerra le condenó a muerte a él y a otros 11 comunistas.

El 15 de febrero de 1952 se repitió la farsa judicial ante el Tribunal Permanente del ejército. Esta vez era 28 el número de acusados, entre ellos Helli Ioannidu, la compañera de Beloyannis. Las nuevas acusaciones volvían a ser de espionaje, por el descubrimiento el 14 de noviembre de varias radios clandestinas en Falera.

Durante el juicio, las fotos muestran al dirigente comunista con una sonrisa en los labios y un clavel rojo en la mano, una imagen que dará la vuelta al mundo y quedará inmortalizada por Picasso. Desde entonces los claveles rojos se convirtieron en otro de los símbolos del movimiento obrero y revolucionario internacional.

A pesar de las movilizaciones internacionales en contra del montaje judicial, el 1 de marzo de 1952 el Tribunal Militar Permanente volvió a condenar a muerte a Beloyannis.

Fue ejecutado en el campo de Gudi en la madrugada del 30 de marzo de 1952, un domingo, cuando no se ejecutaba la pena de muerte. Con él murieron ante el pelotón de ejecución, otros comunistas valerosos, como Dimitris Batsis, Nikos Kalumenos e Ilias Argyriadis.

En 1980 Nikos Tzimas rodó la película “El hombre del clavel” con música de Mikis Theodorakis sobre la vida y la muerte de Beloyannis. En el este de Berlín se levantó una estatua en su memoria y en Hungría se bautizó una ciudad con su nombre que durante décadas albergó a los refugiados políticos griegos que tuvieron que huir de su país por su lucha contra el fascismo.

Beloyannis, “El hombre del clavel”, no sólo fue un ejemplo de la lucha de los comunistas contra el fascismo en todo el mundo sino, además, un símbolo de los crímenes del imperialismo durante la Guerra Fría.

Retrato de Picasso

Maniobras militares de la OTAN en Ucrania

Unas 2.000 tropas de 18 países participan en las maniobras militares puestas en marcha por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la provincia de Lvov, en el oeste de Ucrania, solo dos días después de que en el este del país las milicias anunciaran una retirada de armas como vía para reducir las hostilidades.

Eso significa que mientras las fuerzas de autodefensa en la autoproclamada República de Donetsk retiran el armamento con un calibre menor a 100 milímetros a tres kilómetros de la línea de combate, Kiev recibe a los efectivos de la organización militar.

Durante las maniobras, que se prolongarán hasta el 31 de julio, está previsto practicar la evacuación de heridos, identificar dispositivos explosivos improvisados y reaccionar a una emboscada.

Además de soldados de EEUU participan efectivos de naciones como Bulgaria, Reino Unido, Lituania, Polonia y Rumanía.

El jefe del centro mediático regional del Ministerio de Defensa ucraniano, Alexandr Poroniuk, expresó que los ejercicios se elaboraron basándose en los acontecimientos que se desarrollan en el mundo y especialmente en el este de Ucrania.

Las maniobras amenazan la paz de Ucrania, considera Rusia Para el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, los juegos de guerra en el occidente ucraniano, con prácticas para coordinar acciones conjuntas, en nada contribuyen a garantizar una salida pacífica al diferendo en el sureste del país.

El repliegue unilateral de fuerzas por parte de los grupos de autodefensa en Donetsk tuvieron en Kiev como respuesta denuncias de una simulación de repliegue y amenazas de más acciones bélicas en la región hullera del Donbass.

Para Rusia, a pesar de las grandilocuentes declaraciones del bloque (noratlántico) de que hay que respetar los acuerdos de Minsk y el alto el fuego, la OTAN no sólo no reconoce lo erróneo y las posibles consecuencias irreparables de ese tipo de ejercicios, sino que ahora aumentó la magnitud y el número de participantes respecto de años pasados.

Según la Cancillería de la nación euroasiática, la OTAN debería ser consciente de que esas acciones ponen en entredicho el arreglo político de la profunda crisis interna en Ucrania.

El presidente de Ucrania, el oligarca Petro Poroshenko, presentó este lunes 20 de julio las “condiciones inapelables” para poner en marcha un proyecto de ley que, según él, daría un estatus especial a las Repúblicas Independientes de Donetsk y Lugansk. El mandatario, que no goza del mayor respaldo de los ucranianos, insistió en que los grupos de autodefensa de la población sublevada en el sureste deben desarmarse para garantizar mejores condiciones para la población.

Desde el inicio del conflicto en el este de Ucrania en el primer semestre de 2014, cuando Donetsk y Lugansk se autoproclamaron independientes, la ofensiva lanzada por Kiev contra los separatistas ha provocado la muerte de cerca de 6.500 personas y ha dejado heridas a más de 15.000.

Fuente: http://www.librered.net/?p=39680

El imperialismo alemán está llegando a la encrucijada

Juan Manuel Olarieta

Lo que tiene que ver con Alemania le lava la cara al reformismo europeo, que se puede presentar con un marchamo progresista del que carece absolutamente. Los aspavientos reformistas esconden la lucha de clases, la presentan desde un punto de vista nacional que reproduce a escala europea esa dicotomía norte-sur que tanto juego le viene dando desde hace unos años: la culpa de los problemas del sur procede del norte.

Además, con las continuas alusiones a la crisis de Grecia el reformismo europeo trata torpemente de esconder la crisis interna de la Unión Europea.

Finalmente, los ataques que el reformismo dirige contra Alemania ponen de manifiesto la estrategia de Estados Unidos en Europa, de la que ellos, los reformistas, forman parte. Las nuevas organizaciones reformistas que han surgido en el sur de Europa, del tipo Syriza y Podemos, son el ariete que va a utilizar Estados Unidos para mantener sometida a Alemania.

La mayor parte de los planteamientos actuales sobre el imperialismo y sus rivalidades internas, incluidos los rusos, coinciden en meter en el mismo paquete a las “potencias occidentales”, un bloque del que forman parte Estados Unidos y Alemania que, como es habitual, “son iguales”, o “son lo mismo”, o “son parecidos”. Es la sempiterna simetría de los imperialistas, en donde las fisuras no aparecen por ningún lado.

Casi es ridículo empezar recordando que Alemania perdió la Segunda Guerra Mundial y que el país fue ocupado militarmente. La Fuerza Aérea de Estados Unidos se apoderó de las antiguas bases de la Luftwaffe, que se convirtieron en una prolongación del territorio de Estados Unidos.

Pero en una guerra no basta con vencer; luego hay que humillar al derrotado, hacerle sentir su inferioridad. Además de la ocupación, Alemania fue dividida en dos Estados, lo cual fue responsabilidad única y exclusivamente del imperialismo, que impuso sus planes a pesar de que la Unión Soviética se opuso a la partición.

A lo largo de toda la Guerra Fría el estatuto subordinado de Alemania dejó de estar justificado por la derrota en la Segunda Guerra Mundial y adquirió un carácter nuevo, para el cual se inventó una nueva excusa: el cerco a la Unión Soviética. No obstante, los hechos no cambiaron: Alemania seguía siendo un país ocupado y humillado.

Su subordinación estratégica se plasmó en el Estatuto de las Tropas de la OTAN de 1951 (SOFA), el Contrato de Establecimiento de 1954 y el acuerdo complementario al SOFA de 1959. Los acuerdos de la posguerra crearon privilegios exorbitantes para Estados Unidos y para sus tropas, que disfrutan de una libertad de movimiento sin límites y pueden utilizar calles, edificios públicos y áreas de entrenamiento. Los vuelos de los aviones de la Fuerza Aérea estadounidense sobre Alemania no están sujetos a control y no pueden ser registrados. Los aviones de Estados Unidos tienen permiso para aterrizar en cualquier lugar de Alemania y en cualquier momento, por ello pueden utilizar aeropuertos civiles como conexiones para los transportes militares a utilizar en cualquier crisis que se desencadene en cualquier lugar del mundo.

Alemania tuvo que renunciar, pues, a la soberanía y jurisdicción sobre su territorio, incluyendo los crímenes cometidos por las tropas de ocupación o sus miembros civiles. Incluso están exentos de cualquier responsabilidad por los daños causados por las maniobras militares.

En 1990 la excusa de la Guerra Fría también se agotó. Ya no existía la URSS. Tampoco existía la República Democrática Alemana. Sin embargo, la situación sigue siendo la misma: Alemania es un país militarmente ocupado.

El elemento definitorio y capital de aquel momento fue la firma por Gorbachov del Acuerdo dos-más-cuatro, que no sólo puso al desnudo -por si cabían dudas- la política soviética sino también la rusa actual, es decir, demuestra la continuidad de una política exterior seguida en Europa desde 1945 de una forma coherente. Aquel acuerdo estableció -entre otras cosas- que, a pesar de la reunificación alemana, en el territorio de la antigua República Democrática Alemana no se podría establecer ninguna fuerza armada extranjera, ni bases aéreas, ni armas nucleares.

En lo que concierne a la ocupación militar, Alemania no es, pues, un país reunificado y aquel estatuto militar de la antigua República Democrática Alemana fue el que la URSS logró en otros países, como Austria, y el que trató de obtener en todos los demás del este de Europa. El contraste no puede ser más claro con la política imperialista de constituir un “cordón sanitario” en torno a la URSS y luego a Rusia, hasta el punto de que durante una visita a las tropas acantonadas en la base de Ramstein en 2009 Obama dijo: “Alemania es un país ocupado y lo seguirá siendo”.

Hoy hay más soldados estadounidenses estacionados en Alemania que en cualquier otro país del mundo. Alemania tiene el 28 por ciento del total de las bases estadounidenses en el extranjero. Más de la mitad de las bases estadounidenses en Europa están en suelo alemán.

Pero en la actualidad ni la Segunda Guerra Mundial ni la Guerra Fría pueden servir de excusa al imperialismo estadounidense para mantener su despliegue militar en Alemania. La única excusa es la propia Alemania, mantenerla sometida a las órdenes de Washington.

Alemania no ha denunciado los tratados de posguerra. Tampoco parece que quiera salir de ese estado de postración. Es verdad que ha iniciado unas protestas muy tímidas y que el espionaje en internet (Prism en 2013 y el actual que ha salpicado a la propia Merkel) ha levantado la ola anti-estadounidense más importante desde 1945, lo cual favorece el distanciamiento.

La cuestión que se plantea es si en el futuro las contradicciones entre ambas potencias van a menguar o si, por el contrario, se van a intensificar. En mi opinión esto último es lo que va a ocurrir: un mayor alejamiento entre ambas potencias y la ruptura del “statuo quo” de la posguerra en Alemania. Su consecuencia será el acercamiento de Alemania a Rusia.

En ese proceso Berlín tendrá que afrontar una fortísima campaña de intoxicación propagandística procedente de Estados Unidos, que es la que ahora ha empezado. El núcleo de esa campaña anti-alemana tomará el camino más corto: equipararla al III Reich. Ahí es donde Estados Unidos les reserva a los reformistas del sur europeo, del estilo Syriza y Podemos, el papel estelar. Hoy en Europa no hay nada más “progresista” que arrojar todas las culpas sobre Alemania.

Por su parte, Alemania sabe que tiene un caballo de Troya en su interior y que no son sólo las bases militares de Estados Unidos, sino también los países como Grecia o España. No le bastará sólo con desembarazarse de los primeros. También tendrá que sacar fuera de la Unión Europea a Grecia y España. Eso es lo que significa el famoso Grexit.

Albania quiere acabar con la influencia rusa en los Balcanes

Elena Guskova

La desestabilización se inició en Macedonia en un momento significativo: el 70 aniversario de la victoria sobre el fascismo. Las manifestaciones organizadas por la oposición en Skopie, la capital, comenzaron el 7 de mayo, y en la noche del 9 de mayo varios batallones albaneses armados partieron hacia Macedonia, desde Kosovo, para ocupar la ciudad de Kumanovo. El presidente macedonio, Gjorge Ivanov, tuvo que abandonar urgentemente las celebraciones de Moscú.

La policía de Macedonia actuó de forma resuelta. Varios combatientes fueron heridos y neutralizados en Kumanovo. Pero se mantuvieron las manifestaciones de la oposición. En la plaza central de la capital de Macedonia se erigieron tiendas de campaña y los manifestantes expusieron sus exigencias: cambio de gobierno y nuevas elecciones.

En Moscú todos captaron el mensaje: se trata de una enésima “revolución de color” o de un Maidan macedonio. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, expresó la inquietud que los incidentes de Macedonia provocan en Rusia. Advirtió sobre el peligro que representa lo que están preparando los albaneses de la región, en primer lugar con la salida de Albania de los Balcanes. Tirana, la capital albanesa, comenzó a hablar de un proyecto de “Gran Albania”. Según el primer ministro albanés, Edi Rama, es inevitable la unificación de Albania y Kosovo, lo mismo dentro de la Unión Europea que fuera de ella.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores está convencido de que fuerzas externas están orquestando el conflicto en Macedonia. “Los acontecimientos en Macedonia están siendo estimulados desde el exterior”, comentó. La Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por su sigla en inglés) y diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) ayudan activamente a los manifestantes de Skopie. Los diplomáticos estadounidenses que “aconsejan” al primer ministro macedonio, Nikola Gruevski, la convocación de elecciones anticipadas están presentes en todas las negociaciones. En la calle, la multitud actúa siguiendo el conocido guión de las “revoluciones de color”, ya perfeccionado en Serbia, en Georgia, en Ucrania y en numerosos países. Sin embargo, la versión macedonia presenta ciertas características propias.

En primer lugar, el partido en el poder en Macedonia, Organización Revolucionaria Interna de Macedonia-Partido Democrático para la Unidad Nacional Macedonia (VMRO-DPMNE, por su sigla en macedonio) es una formación política poderosa y experimentada a la que pertenecen tanto el presidente como el primer ministro. Ese partido logró fácilmente que 90.000 de sus partidarios salieran a la calle. La policía actúa eficazmente: no responde a las provocaciones ni cede ante los manifestantes, sin importar quiénes sean estos últimos. Eso hace suponer que las manifestaciones callejeras se prolongarán, siguiendo el escenario ya habitual, sin alcanzar por ello resultados rápidamente.

En segundo lugar, no es poco relevante el papel que desempeñan los albaneses. Si se prolonga el proceso de maidanización de Skopie y los albaneses reciben luz verde para unirse a los manifestantes, tomarán las armas y comenzarán a escribir su propio guión del “cambio de régimen”. Habrá entonces provocaciones y enfrentamientos armados con la policía, con víctimas en los dos bandos.

Este último escenario parece el más probable. Veamos por qué.

Los albaneses nunca apoyarían a los manifestantes macedonios si no fuese para explotar después los acontecimientos en función de sus propios intereses. Y el interés de los albaneses es la unificación de todos los territorios próximos a Albania con poblaciones mayoritariamente albanesas. El proyecto de formación de una “Gran Albania” tiene al menos 130 años. Y parece haber pasado a su fase de realización desde principios del siglo XXI.

Fueron los albaneses de Kosovo quienes lucharon por la separación de Serbia y, en 2001, se unieron a ellos los albaneses de Macedonia y los del Sur de Serbia. En 2008, los albaneses de Kosovo proclamaron su independencia, con el respaldo de Washington. Al término de las negociaciones de Belgrado y de Prístina (2011-2013), Kosovo accedió a una independencia de facto. Para llegar a la independencia reconocida y legal, Prístina necesita solamente el consentimiento de Serbia. Y el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no puede oponerse a la voluntad de Belgrado.

Pero Belgrado sigue sin tomar una decisión y a los albaneses de Kosovo se les está acabando la paciencia. Además, no son ellos los únicos que están a la espera: lo mismo sucede con los albaneses de Macedonia, de Montenegro y de Grecia. El proyecto es de sobra conocido. En cuanto Kosovo obtenga un asiento en la ONU, los albaneses de Macedonia, del Sur de Serbia, de Montenegro y del Norte de Grecia se levantarán en armas para separarse de esos países con el apoyo de Kosovo. Occidente respaldará ese proyecto, ya que lo que le interesa es debilitar a los serbios y a los demás pueblos ortodoxos de los Balcanes y alejarlos de Moscú.

Estados Unidos necesita instalar bases militares e instaurar un control político. Mientras tanto, la Unión Europea guarda silencio y acepta el giro de los acontecimientos como si el rediseño del mapa político de la región pudiese desarrollarse de forma pacífica. Pero se trata de una esperanza muy ingenua, ya que si el plan de creación de una “Gran Albania” llega a realizarse, la Unión Europea heredará un problema altamente explosivo y permanente con un importante componente de tensiones nacionales y religiosas, así como de crimen organizado, en pleno territorio europeo. Aún siendo hoy sólo independiente a medias, el actual Kosovo ya permite presagiar el futuro anteriormente descrito.

En este momento, la marcha de Kosovo hacia la independencia total ha perdido impulso. Es por eso que los albaneses, en su impaciencia, están lanzando mensajes a Serbia y Europa. Primero iniciaron un procedimiento difícil de explicar: numerosas familias albanesas comenzaron a desplazarse, por miles, desde Kosovo, Montenegro y Macedonia hacia Albania y después hacia Europa, considerada como El Dorado con fronteras abiertas. Los poderes establecidos afirman que esa migración es resultado del desempleo que afecta masivamente la región.

Ese gran éxodo albanés puede ser una manera de recordarle a la Unión Europea que ya es hora de resolver la cuestión de la independencia de Kosovo o de prepararse para una guerra a gran escala.

En Presevo, Medveda y Bujanovac se está preparando a toda máquina la separación de esas tres grandes regiones al Sur de Serbia. En Montenegro, étnicamente hablando, un 5.5 por ciento de la población es albanesa y el clima es muy tenso. Grecia también tiene que enfrentar la cuestión albanesa: Tirana ya dio a conocer a Atenas sus pretensiones sobre varios territorios fronterizos. Al mismo tiempo, en Macedonia, los albaneses demuestran que están dispuestos a resolver el problema con las armas. Las fuerzas radicales de Kosovo exigen que Tirana y Prístina intervengan en Macedonia y que “detengan al dictador Nikola Gruevski” porque, según ellas, la policía macedonia atacó a los albaneses. Los radicales kosovares aseguran que 7 millones de albaneses “están en camino para tomar Macedonia a mano limpia y [que] ese país pronto dejará de existir”.

¿Cuál puede ser la evolución de los acontecimientos en Macedonia? Los dirigentes europeos y la ONU probablemente expresarán inquietud por la democracia en ese país, condenarán las acciones de la policía macedonia en Kumanovo y exigirán, como mínimo, una investigación “imparcial” sobre “la violación de los derechos humanos” (sin mencionar, por supuesto, las acusaciones de terrorismo). Mientras la policía se ve obligada a lidiar con los manifestantes, los combatientes albaneses realizarán cada vez más provocaciones y actos de terrorismo que les permitirán acusar al gobierno y al presidente de Macedonia. Los albaneses de Tetovo, de Kumanovo y Skopie empezarán a formar batallones y tomar el control de ciertas partes del territorio. La Unión Europea exhortará al primer ministro Gruevski a abstenerse de recurrir a la violencia contra los rebeldes. Si, al igual que en 2001, los albaneses crean un Ejército de Liberación Nacional, la guerra se hará inevitable. Después, los combatientes de Al Qaeda y del Estado Islámico vendrán al rescate de los albaneses musulmanes y serán estos últimos quienes dictarán sus reclamos a los macedonios. Las partes en desacuerdo se verán así reconciliadas por los mismos que estimularon los albaneses a quedarse en Kosovo y que, en 2001, exigieron una reevaluación de sus derechos en Macedonia. En la mesa de negociaciones se obligará al gobierno de Macedonia a hacer grandes concesiones a los albaneses, que aprovecharán la coyuntura para poner sobre la mesa el tema de la independencia de una parte del territorio de Macedonia.

Las ambiciosas pretensiones albanesas se verán así satisfechas y Estados Unidos alcanzará sus objetivos, gracias a la instalación en el poder de regímenes títeres y la posterior instauración, como resultado de todo ello, de un absoluto control estadounidense sobre los Balcanes.

Pero no olvidemos lo más importante: Washington espera, de esa manera, poner fin a la influencia de Rusia en esa región.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article187902.html

Los gastos de la ocupación militar se convierten en ayuda al desarrollo

Es otro caso de contabilidad imaginativa con la que los imperialistas nos deslumbran. En Francia la secretaria de Estado para el desarrollo, Annick Girardin, quiere reconvertir los gastos militares en ayuda al desarrollo.
El lunes Girardin marcha hacia Addis-Abeba para participar en una conferencia internacional sobre financiación del desarrollo y sobre la marcha se le ha ocurrido esa genial idea. Además no ha tenido empacho alguno en decirlo públicamente en una rueda de prensa. Tras invadir países como Mali o la República Centroafricana, dice, ha habido fases de reconstrucción y estabilización y “a veces el ejército fránces ha contribuido a desarrollar ciertos territorios”.

Tampoco es algo demasiado novedoso. La OCDE ya incluye ciertos gastos militares como ayuda al desarrollo, como la asistencia a los refugiados o las misiones civiles de “mantenimiento de la paz” aprobadas por la ONU.

De esa manera, en 2013 se contabilizaron como ayuda 52 millones de euros gastados por el Ministerio francés de Defensa. En ese paquete está el sostén presupuestario a Djibuti por valor de 36 millones de euros o una ayuda humanitaria a Chad por valor de 6 millones de euros.

Pero ahora el gobierno “socialista” francés quiere ir más lejos y camuflar de esa manera ciertos gastos de formación del personal militar con fines no militares o incluso el apoyo al Estado de Derecho, la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo. Lo defendió la propia Girardin ante la OCDE en diciembre y esa organización tomará una decisión al respecto el año que viene.

Para cualquiera con un poco de sentido común lo que la OCDE se propone es, ni más ni menos, que un engaño, perpetrar un fraude contable, una falsificación de los presupuestos del Estado. Por mucho menos hay decenas de condenados a prisión, en Francia y en cualquier otro país.

Para acabar hay otro aspecto de este feo asunto del que no queremos ni hablar, por el momento. ¿A que llaman desarrollo los socialistas franceses?, ¿a qué llaman ayuda al desarrollo?, ¿se refieren a las violaciones de mujeres y niños que sus tropas han cometido en los países africanos ocupados?

Sólo hay una manera de que el gobierno francés ayude al desarrollo de los países africanos: largarse a su casa.

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