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La OTAN apuesta por una guerra nuclear contra Rusia en un año

“La OTAN apuesta por una guerra nuclear contra Rusia en un año, si los rusos no aumentan su capacidad de defensa en la zona del Báltico”, ha declarado Richard Shirreff, uno de los más altos generales retirados de la OTAN al diario británico The Independent (*).

Shirreff, que fue comandante adjunto de la OTAN en Europa entre 2011 y 2014, expuso que un ataque contra Estonia, Lituania o Letonia, todos ellos miembros de la OTAN, es una posibilidad que habría que tomar en serio y que occidente debería “actuar inmediatamente” para evitar una eventual catástrofe. En el lenguaje de los generales de la OTAN, a crear una catástrofe le llaman al revés: “evitar una catástrofe”.

El general también es autor de un libro de ficción “2017: la guerra contra Rusia”. En una entrevista con radio BBC ha dicho que los acontecimientos que describe en la obra eran “completamente verosímiles”.

“Lo realmente terrorífico es que Rusia está a punto de reunir toda su capacidad militar y defensiva. Por consiguiente, si hay una guerra, sería nuclear”.

“Tenemos que juzgar al Presidente Putin por sus actos y no por sus palabras”, añade. “Putin ha invadido una parte de Georgia, ha invadido Crimea, ha invadido una parte de Ucrania. Ha utilizado la fuerza y ha tenido éxito”, asegura Shirreff.

El general de la OTAN considera que un momento de tensión, un ataque ruso contra los Estados bálticos es “completamente verosímil”.

En virtud del artículo 5 del Tratado, los miembros de la OTAN están obligados a defender a otro miembro, si resulta atacado.

La OTAN ya ha reforzado su presencia militar en los países bálticos, pero el general Shirreff considera que la Alianza imperialista debería “poner el listón los suficientemente alto para que todo agresor asuma que el riesgo no merece la pena. Yo diría que por el momento el listón no está lo suficientemente alto”, añade.

Fuente: http://www.independent.co.uk/news/world/europe/nato-risks-nuclear-war-with-russia-within-a-year-senior-general-warns-a7035141.html

Kosovo es la punta de lanza del terror salafista en Europa (y 5)

Tuvieron que llegar los primeros atentados para que las autoridades abrieran, por fin, una amplia investigación en la que se ha comprobado, como era obvio, que la ONG saudí Al-Waqf-al-Islami ha sido el punto de apoyo de los predicadores salafistas como Qazimi y otros extendidos por toda la geografía kosovar.

Al-Waqf-al-Islami se creó en los Balcanes en 1989, antes del desmantelamiento de Yugoeslavia. Su financiación procede de los mismos de siempre: Arabia saudí, Qatar, Kuwait y Bahrein. La ONG tiene una sede en el centro de Prístina con 12 asalariados, habiendo recibido diez millones de euros entre 2000 y 2012.

La mayor parte del dinero iba a parar a los clérigos yihadistas. En la construcción de la mezquita se gastaron más de un millón de euros. Una cantidad bastante mayor la destinaron a pagos en especie no muy claros aún. Sólo el 7 por ciento del presupuesto se destinó a la ayuda a los huérfanos, que es el objetivo fundamental de la ONG.

En 2014 la policía kosovar cerró su sede e ilegalizó a otras 12 organizaciones “caritativas”, deteniendo a 40 personas. A partir de entonces las redes de la organización en Holanda y Arabia saudí cambiaron su nombre. Nasr el Damanhoury, director de la red en Holanda dijo al New York Times que no conocía las actividades de su sucursal en Kosovo ni en los Balcanes.

“La ONG clausuró sus actividades fuera de Holanda en 2013”
, añade Damanhoury. Su predecesor estaba en Marruecos y no pudo ser localizado por el New York Times, mientras que los miembros saudíes de la organizaciones declinaron realizar cualquier comentario.

“Nuestra organización nunca ha apoyado el extremismo”, asegura Damanhoury, miembro desde 1989, es decir, desde el comienzo.

Lo más significativo del yihadismo kosovar es, sin embargo, que se fue organizando pacientemente delante de las narices del imperialismo. En 2004 el primer ministro Bajram Rexhepi trató de aprobar una ley contra el extremismo en Kosovo, pero los responsables europeos le dijeron que eso era contrario a la libertad religiosa. “Optaron por no hacer nada”, dice Rexhepi al New York Times, a pesar de que todos conocían los riesgos.

En una reunión en 2003, cuando era enviado especial de Estados Unidos en Kosovo, Richard C. Holbrooke advirtió a los kosovares para que no colaboraran con el Comité mixto de ayuda saudí a Kosovo, una organización de caridad involucrada en la construcción de mezquitas tras la guerra, así como con la del antiguo ministro saudí de Interior, el príncipe Naif bin Abdul-Aziz.

Un año más tarde estaba entre las organizaciones saudíes que fueron cerradas en Kosovo por constituir otras tantas tapaderas de Al-Qaeda. Otro era Al-Haramain, a quien en 2004 el Departamento del Tesoro de Estados designó como enlace del terrorismo yihadista.

Aunque algunas organizaciones fueron cerradas, otras siguieron funcionando. El personal y equipamiento de Al-Haramain se trasladó a Al-Waqf-al-Islami.

En los últimos años Arabia saudí ha reducido su “ayuda” a Kosovo. Los datos del Banco Central de Kosovo muestran subvenciones de origen saudí de 100.000 euros como media en los últimos cinco años. Ahora el dinero procede de Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos que, como promedio, envían un millón de euros anuales para seguir financiando el salafismo en los Kosovo y otros países balcánicos.

Pero los pagos se desvían hacia un país intermediario para encubrir su destino. En 2014 se bloqueó una transferencia a un particular saudí de 500.000 euros porque su destinatario real era un adolescente kosovar.

El dinero ha llevado a los salafistas a ocupar los cargos religiosos más influyentes de Kosovo. El portavoz de la Comunidad Islámica del país, Ahmet Sadriu, asegura que mayoritariamente el islam kosovar conserva sus raíces tradicionales, pero se multiplican las llamadas contra el dinero y las corrientes procedentes del Golfo.

El ministro del Interior de Kosovo, Skender Hyseni, asegura al New York Times que se ha visto obligado a amonestar a los clérigos islámicos más importantes. “Les he dicho que hacen un flaco favor a su país” ya que Kosovo es una sociedad laica y tolerante hacia las demás religiones, dice el ministro.

En Kosovo muchos creen que es demasiado tarde. Muchas familias han visto a sus hijos involucrarse en las redes yihadistas. Albert Berisha, condenado a tres años de cárcel por acudir en 2013 a Siria a combatir en la guerra, es licenciado en ciencias políticas y asegura que no pertenece al Califato Islámico. Fue a Siria a ayudar al levantamiento contra Bashar Al-Assad.

Ismet Sakiqi, un funcionario del gabinete del primer ministro y antiguo combatiente en la guerra de los Balcanes, ha visto cómo a su hijo Visar, de 22 años de edad, estudiante de Derecho, le detuvieron en Turquía cuando se disponía a alcanzar la frontera con Siria acompañado de su novia. Ahora visita a su hijo en la misma cárcel en la que él estuvo detenido cuando Kosovo pertenecía a Serbia.

En el barrio de Busavate, en las colinas boscosas del este de Kosovo, un viudo, Shemsi Maliqi, explica que su familia está dividida. Uno de sus hijos, Alejhim, de 27 años, se ha marchado con su familia para unirse al Califato Islámico en Siria.

No sabe cómo se incorporó a las redes yihadistas. Se formó con su abuelo en las enseñanzas del imán de Gjilan y sirvió en la mezquita durante seis años. Hace dos años le pidió ayuda para viajar a Egipto a estudiar.

Maliqi espera que su hijo aún esté en Egipto estudiando y no combatiendo en Siria. Pero recientemente la policía antiterrorista de Kosovo dictó una orden internacional de detención en su contra.

“Prefiero que vuelva muerto antes que vivo”, dice Maliqi, un campesino pobre. “Le envié a la escuela, no a la guerra. Vendí mi vaca por él”.

Alejhim se casó con una mujer del pueblo vecino de Vrbice que era tan retrógrada que llevaba velo hasta los ojos y se negó a estrechar la mano de su cuñado. Su madre se negó que el New York Times el entrevistara. Su hija ha hecho lo que tenía que hacer y ha seguido a su marido hasta Siria, añade.

De manera secreta Alejhim atrajo a otros tres, su hermana, su mejor amigo, que se casó con ella y su cuñada, para que le acompañaran a Siria. Los otros regresaron, pero siguen fieles al salafismo y alejados de sus familias.

El tío de Alejhim, Fehmi Maliqi, como el resto de la familia se muestra consternado. “Es una catástrofe”, asegura.

Según los investigadores de Kosovo, fueron reclutados por religiosos yihadistas y asociaciones secretas financiadas por Arabia saudí y otros Estados del Golfo utilizando un laberinto de asociaciones “caritativas”.

“Han promovido el islam político”, afirma Fatos Makolli, director de la policía antiterrorista de Kosovo. “Han gastado mucho dinero para promoverlo a través de varios programas principalmente dirigidos a los jóvenes y personas vulnerables, y han enviado mucha literatura wahabita y salafista. Han conducido a esas personas hacia el islam político radical, que ha conducido a su radicalización”.

Tras dos años de investigaciones la policía ha acusado a 67 personas, ha detenido a 14 imanes y 19 organizaciones musulmanas por acciones contra la Constitución,m incitación al odio y reclutamiento de terroristas. Las penas más recientes, entre ellas una de 10 años de cárcel, se dictaron el viernes.

Es un giro asombroso para un país de 1,8 millones de personas que no hace mucho estaba entre las sociedades musulmanas más pro-americanas del mundo. Los americanos fueron acogidos como liberadores después de que en 1999 la OTAN bombardeara durante meses, lo que condujo a un Kosovo independiente.

Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/22/world/europe/how-the-saudis-turned-kosovo-into-fertile-ground-for-isis.html
Los yihadistas aprendieron a cortar cabezas en la guerra de los Balcanes

Kosovo es la punta de lanza del terror salafista en Europa (4)

El imán kosovar Zekerija Qazimi
En 2004 uno de los estudiantes de la madrasa de Podujevo que estudiaron en Arabia saudí, Musliu, obtuvo su diploma en teología y era el imán encargado de una mezquita de Prístina. En Podujevo organizó una asociación caritativa llamada Devotshmeria (Devoción) que impartía cursos de religión y programas sociales para las mujeres, los huérfanos y los pobres de la localidad.

Estaba financiada por Al-Waqf-al-Islami, una ONG saudí que fue clausurada junto con otras 18 similares tras el juicio del viernes contra el yihadismo kosovar. “Me di cuenta inmediatamente que algo estaba pasando y que eso no anunciaba nada bueno”, dice Bilalli, el viejo imán que comenzó a predicar junto con Musliu.

En 2004 ya tenían reclutados a 20 wahabitas. “Fue el comienzo”, dice Bilalli. “Pronto se multiplicaron”. Entonces el imán comenzó una campaña contra la proliferación de mezquitas no autorizadas y la enseñanza del wahabismo. En 2008 le eligieron jefe de la comunidad musulmana de Podujevo y comenzó a impartir cursos de religión para mujeres a fin de impedir la propagación del wahabismo.

Comenzaron las amenazas de muerte en su contra, una de ellas en el cepillo de limosnas de la mezquita. En una llamada de teléfono anónima le amenazaron hacerle desaparecer, junto con toda su familia. “Todos los que se enfrentan a ellos son sus enemigos”, comenta Bilalli al New York Times.

Hizo una llamamiento a la dirección de la Comunidad Islámica de Kosovo, pero ya estaba muy influenciada por los sicarios saudíes y no obtuvo mucho eco. Cuando se agrupó con otras autoridades religiosas opuestas al wahabismo en Kosovo, le expulsaron de la Comunidad Islámica. Pero su sucesor, Bekim Jashari, también opuesto a la influencia saudí, continuó su lucha.

“He pasado 10 años en los países árabes y me he especializado en el sectarismo dentro del islam”, cuenta Jashari. “Es muy importante frenar la introducción del sectarismo árabe en Kosovo”, afirma.

Jashari ha logrado algunos éxitos. Ha bloqueado a Sagojeva, un imán formado por los saudíes, cundo quiso abrir una nueva mezquita. También ha impedido que cobrara 20.000 euros procedentes de Al-Waqf-al-Islami. Ha creado un sitio web, Speak Now, para contrarrestar la enseñanza del wahabismo. Está tan preocupado por la difusión de la ideología saudí que no deja nunca que su hijo asista a las plegarias sin estar él presente.

Los imanes salafistas Musliu y Sagojeva siguen predicando en Prístina y atrayendo a una muchedumbre de jóvenes que asombra a los periodistas extranjeros. Sogojeva se viste con un túnica tradicional y un bonete de clérigo, aunque su mezquita es un edificio moderno de varias plantas.

En una entrevista, Musliu reconoce que se financia con aportaciones locales, aunque al principio le llegó dinero saudí por sus cursos de religión. Las enseñanzas, dice, no son las tradicionales de Kosovo. El aumento de la religiosidad de los jóvenes es natural después de Kosovo se haya “liberado” de Serbia.

“Los que no creen o no leen lo suficiente se sentirán un poco sorprendidos”, afirma. “Pero nos hemos coordinado con otros imanes y todo se lleva a cabo de acuerdo con el islam”.

La influencia salafista ha alcanzado su máximo con la guerra de Siria. Los imanes yihadistas exaltan las virtudes guerreras e incitan a los jóvenes a alistarse por la radio y la televisión. Antes de ser condenado a 10 años de prisión, Qazimi organizó un campamento de verano para sus discípulos más jóvenes.

“Participar en la yihad es una obligación para cada musulmán”, arengaba en una cinta de vídeo. “El profeta Mahoma dice que si alguien tiene la oportunidad de tomar partido en la yihad, morirá cargado de grandes pecados si no lo hace”.

“La sangre de los infieles es la mejor bebido para nosotros, los musulmanes”, afirma en otra grabación.

Según los investigadores, entre sus reclutas hay tres antiguos trabajadores civiles empleados en empresas subcontratistas del campamento de Bondsteel en el que están estacionadas las tropas estadounidenses de Kosovo. Uno de ellos es Lavdrim Muhaxheri, un dirigente del Califato Islámico que ha sido filmado cuando se disponía a ejecutar a un hombre en Siria con un lanzagranadas.

Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/22/world/europe/how-the-saudis-turned-kosovo-into-fertile-ground-for-isis.html

Kosovo es la punta de lanza del terror salafista en Europa (3)

La gran mezquita de Prístina, en Kosovo
Los enfrentamientos entre los viejos imanes de Kosovo y los cachorros formados en Arabia saudí saltaron en Gjilan, una ciudad de 90.000 habitantes en la que estaban estacionaados 7.000 soldados estadounidenses disfrazados de “fuerza de mantemiento de la paz” de la ONU.

Uno de los viejos imanes, Enver Rexhepi, cuenta al New York Times que los nuevos clérigos llegaron a la ciudad ofreciendo ayuda, pero que su intención era otra y que ahí empezaron a ponerse de manifiesto las diferencias dentro del islam.

En 2004 Zekirja Qazimi, un antiguo estudiante de la madrasa, le amenazó. Durante muchos años Rexhepi había tenido colgada la bandera albanesa con el águila de dos cabezas en su mezquita. Era el símbolo de la “liberación” de Kosovo de Serbia.

Pero para los jóvenes imanes retornados de Arabia saudí, la bandera era un acto de idolatría y la retiraron. Luego el viejo imán fue secuestrado y brutalmente golpeado por unos enmasacarados en un bosque cercano a Gjilan. El imán acusó a Qazimi de haber instigado su secuestro, pero la policía nunca encontró a los autores.

Diez años después dos jóvenes kosovares se hicieron explotar en otros tantos atentados suicidas en Irak y Turquía. Entonces los investigadores empezaron a ponerse en funcionamiento y detuvieron a Qazimi escondido en un bosque.

En el juicio celebrado el viernes le condenaron a 10 años de cárcel por reclutamiento para una organización terrorista e incitación al odio.

Pero para entonces los wahabitas ya habían tendido sus redes a lo largo y ancho de Kosovo. A mediados de 2000 el dinero saudí corría a raudales por los Balcanes y los salafistas ejercían una influencia determinante.

Qazimi, que empezó dirigiendo una mezquita en una pequeña aldea, pasó luego a instalarse en El-Kuddus, cerca de Gjilan y muy pocos se atrevían a hacerle frente, ni siquiera Mustafá Bajrami, su antiguo profesor, a quien en 2012 eligieron jefe de la comunidad islámica de Gjilan.

Bajrami procede una familia musulmana de relieve en la época de Tito. Su padre, doctor en teología, fue el primer muftí de Yugoeslavia. Sin embargo, tras la penetración wahabí, sus alumnos se sublevaron contra él. Tuvo que prohibir que se abrieran las mezquitas fuera de los horarios de las plegarias para impedir la propaganda wahabita.

Los enfrentamientos continuaron. Durante los rituales religiosos, algunos fieles murmuraban e interrumpían a los imanes despectivamente.

La influencia de Qazimi y los wahabitas llegó a ser tan impopular que algunos musulmanes pidieron su expulsión cuando prohibió que las mujeres estrecharan la mano de los hombres. Pero eso no impidió que continuara atrayendo y reclutando a muchos jóvenes de Gjilan delante de la narices de los 7.000 soldados estadounidenses allá estacionados.

Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/22/world/europe/how-the-saudis-turned-kosovo-into-fertile-ground-for-isis.html

Kosovo es la punta de lanza del terror salafista en Europa (2)

Mujeres kosovares con el velo
Los cables diplomáticos saudíes difundidos en 2015 por Wikileaks revelan el sistema financiación de las mezquitas construidas por los jeques en Asia, África y Europa. Sólo en Nueva Delhi, la capital de India, hay 140 predicadores musulmanes financiados directamente por el consulado saudí.

Ahora en Kosovo las niñas rehúsan estrechas la mano a los hombres, e incluso hablar con ellos, aunque sean familiares suyos, y los vigilantes de las costumbres islámicas han atacado a periodistas, universitarios y políticos.

Al terminar la guerra en 1999, Idriz Bilalli, el imán de la mezquita central de Podujevo, saludó la “ayuda” internacional que empezó a llegar. Con 90.000 habitantes, la ciudad de Podujevo, al norte de Kosovo, era próspera, tenía escuela secundarios y pequeñas empresas rodeadas de tierras de cultivo y bosques.

Era conocida por su fuerte tradición musulmana, tras decenios de decadencia religiosa en la época yugoeslava. Los hombres y las mujeres convivían abiertamente, las escuelas eran mixtas y las mujeres apenas llevaban velo. Al resultar arrasadas por la guerra, había necesidad de reconstruir las mezquitas.

En 1999 llegaron dos imanes, Fadil Musliu y Fadil Sogojeva, que habían estudiado en Arabia saudí y traían los bolsillos llenos de “ayuda” para organizar cursos de religión durante los veranos. A unos 200 kosovares les concedieron becas para estudiar teología en Arabia saudí y todos volvieron con petrodólares y mucho celo misionero.

Los viejos imanes kosovares fueron los primeros en advertir los cambios que los recién llegados impusieron en las costumbres religiosas, culturales y sociales. Bilalli también estudió en Arabia saudí en los últimos tiempos de la vieja Yugoeslavia, pero antes de marchar sus profesores le advirtieron sobre el wahabismo.

Los nuevos imanes se apartaron pronto de los viejos, que no admitían sus formas de proselitismo, y empezaron a crear enfrentamientos en la sociedad y entre las propias familias. En Kosovo el wahabismo destruyó más que la guerra. Quemaron 400 santuarios y lugares de culto, así muchas venerables bibliotecas, como la de Gjakova. Los monasterios y cementerios derviches, otra herencia otomana, fueron destruidos por herejes.

Los nuevos predicadores wahabitas empezaron a la hablar de imponer la shariá, de iniciar la yihad y de luchar contra los herejes takfires.

Las organizaciones caritativas pagaban a los nuevos imanes con dinero saudí, e impartían cursos de teología, de informática y de inglés. La enseñanza no sólo era gratuita sino que los alumnos cobraban un sueldo a cambio de asistir a los sermones de la mezquita y a que las mujeres empezaran a portar velo.

La teología sació el hambre. Tras la guerra, la situación de miseria era tan grande que la mayor parte de la población se prestó a aquel chantaje “caritativo”. Los funcionarios de Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y otros tinglados internacionales dejaron hacer y crecer para luego lamentarse con la boca pequeña.

Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/22/world/europe/how-the-saudis-turned-kosovo-into-fertile-ground-for-isis.html

Kosovo es la punta de lanza del terror salafista en Europa (1)

Mezquita de Prístina alimentada con energía solar
En Estados Unidos el debate sobre las 28 páginas secretas con la intervención de la autocracia saudí en los atentados del 11-S está reabriendo heridas muy viejas, como la de las estrechas relaciones del imperialismo con Arabia saudí y el yihadismo en acontecimientos históricos como la guerra de los Balcanes.

Ayer la periodista Carlotta Gall escribió un reportaje (*) en el New York Times analizando la manera en que Kosovo fue transformado en una terreno fértil para el Califato Islámico, empezando por los rezos en una mezquita de Prístina, la capital de Kosovo, no lejos de una estatua erigida a la memoria del presidente Bill Clinton, el creador del Estado fantoche de Kosovo.

Hoy Kosovo tiene 800 mezquitas, de las que 240 se han construido tras la guerra con dinero saudí. Desde hace 17 años son los centros de difusión del wahabismo en Europa, tras la “liberación” de Kosovo de la “tiranía” serbia.

En España los tertulianos y otros cretinos hablan de “radicalización” del islam como si hubiera llovido del cielo. Pero a lo largo de la historia los islamistas kosovares siempre convivieron pacíficamente con sus vecinos. Durante 500 años los kosovares vivieron bajo el Imperio Otomano, que difundió en la región la escuela hanafita, una versión tolerante del islam, que toleró y fue tolerada.

Ahora la situación ha cambiado, aunque de una manera que no tiene nada de espontánea. Hoy Kosovo sigue estando sostenido por los mismos funcionarios del imperialismo que desencadenaron la guerra, ante cuyas narices la antigua escuela hanafita ha sido sustituida, lo mismo que en otras comunidades de Europa, por el yihadismo.

Con una población de 18 millones de habitantes, Kosovo tiene el mayor porcentaje de yihadistas de Europa. En los dos últimos años, cuenta Gall, la policía ha identificado a 314 kosovares, de los cuales dos son kamikazes, 44 mujeres y 28 niños, que han viajado al extranjero para unirse al Califato Islámico.

A través de un laberinto de predicadores, redes caritativas y sociedades secretas, a lo largo de Kosovo los saudíes han creado, como en otros países del mundo, un cierto tipo de islam político, con el visto bueno de Estados Unidos, de la Unión Europea, la ONU y un sinfín de organismos internacionales.

El 20 de mayo se celebró un primer juicio contra las organizaciones yihadistas kosovares. La policía de Kosovo acusó a 67 personas de dirigir esta red y ya ha detenido a 14 imanes y a 19 sociedades islámicas por “acciones contra la Constitución”, incitación al odio y reclutamiento terrorista.

Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/22/world/europe/how-the-saudis-turned-kosovo-into-fertile-ground-for-isis.html

El yihadismo es necesario para el sistema capitalista en crisis

Richard Labévière
Al principio de los años 90, los estrategas del Pentágono inventaron el concepto de “caos constructivo”, aplicándolo a las zonas de crisis y especialmente a las del Próximo y Mediano Oriente.

Robert Satloff, director del Washington Institute for Near East Policy ha desarrollado ampliamente esta estrategia denominada de “caos” o de “inestabilidad constructiva”. Explica que la búsqueda de una estabilidad en los Estados árabes ha sido “históricamente” el rasgo dominante de una política medio-oriental de los Estados Unidos, que ha llevado a recurrentes callejones sin salida. Precisa que “George Bush ha sido el primer presidente en considerar que la estabilidad era en sí misma un obstáculo al avance de los intereses norteamericanos en Medio Oriente (…) Los Estados Unidos han empleado variadas medidas coercitivas, desde el uso de la fuerza militar para cambiar los regímenes en Afganistán y en Irak, pasando por la política de palo y zanahoria (…) para aislar a Yasser Arafat y apoyar una nueva dirigencia palestina pacífica, hasta los corteses ánimos a Egipto y Arabia saudí para que inicien una vía de reformas”.

Este cuestionamiento de una política exterior que privilegia la instauración de la “estabilidad” de los Estados del Próximo y Medio Oriente se impuso desde los inicios de la guerra de Irak en enero de 1991. Los expertos de los cuarteles neoconservadores como Paul Wolfowitz, que llegará a número dos del Pentágono, explicaban entonces que habría hecho falta “continuar la guerra de liberación de Kuwait hasta Bagdad, para desmantelar ese país, que continuará siendo una amenaza a nuestros intereses estratégicos y a la seguridad de Israel”. Los atentados contra el Pentágono y el World Trade Center aportaron un nuevo argumento a los partidarios de la “inestabilidad constructiva”, considerando que la amenaza terrorista está enraizada principalmente en ciertos Estados de la región, como Irak, Irán y Siria.

Desestabilizando estos tres Estados, la nueva política norteamericana pretendía la disminución o la erradicación de la amenaza terrorista y sus redes internacionales. Esto ha producido el fenómeno inverso: según numerosos informes de la administración norteamericana, la amenaza terrorista se ha visto multiplicada por seis desde el principio de la intervención anglo-norteamericana en Irak. Pero para bastantes analistas del Pentágono y del Departamento de Estado, estos reveses están lejos de ser una derrota. Por el contrario, se inscriben perfectamente en la puesta en marcha de la “inestabilidad constructiva”. Al decidir que la prioridad es la “guerra contra el terror” y la captura de Osama Ben Laden y sus cómplices, “los mandatarios norteamericanos dispondrán de la mejor coartada histórica a su disposición desde el final de la Guerra fría”, explicaba un agregado militar europeo destinado en Washington: “en nombre de la lucha antiterrorista se ha emprendido el despliegue militar norteamericano mas considerable desde el fin de la Segunda Guerra mundial”.

Incluyendo sus dimensiones militares y estratégicas, esta política constituye también una formidable oportunidad económica para el complejo militar-industrial norteamericano y las subcontratas que tendrán sus pedidos más importantes desde la guerra de Corea. Este inesperado relanzamiento de los gastos militares afecta a millones de empleos no solo en el sector militar, sino también la seguridad privada, la inteligencia económica y la comunicación. Como las “revoluciones de colores” en Serbia, Georgia y Ucrania, la “revolución de los cedros” en el Líbano fue apoyada por oenegés y fundaciones norteamericanas, ilustrando un modo inédito de ingerencia internacional que Gilles Dorronsoro calicó de “estrategia de desestabilización democrática”. Se trata “de apoyarse en sectores de la sociedad civil que reclaman cambios, impulsar sus acciones movilizando a su favor los medios locales e internacionales, inventarse un héroe que federe la protesta y reforzar la presión internacional sobre los poderes contra los que se protesta. En el Líbano, la puesta en marcha de esta estrategia, sin embargo, ha agravado el sentimiento de división entre comunidades, enfrentando entre sí a unas y otras”.

Para Robert Satloff, lo sucedido en el Líbano constituye “un auténtico caso de estudio, en el que habrá que inspirarse si se quiere provocar el cambio en otros países”. Según él, se pueden deducir tres enseñanzas del laboratorio libanés, como “pasos previos a todas las revoluciones futuras”: la primera consiste en llevar a las fuerzas de oposición a imponer mediante movilizaciones de calle masivas elecciones extraordinarias, destinadas a romper con el antiguo orden; la segunda consiste en preparar cuidadosamente el escrutinio en una primera fase mediante diversas acciones de marketing, como la adopción de un color, de un emblema, de un diario, y hacer que los observadores internacionales sean sus avalistas; la tercera es la continuidad de las presiones internacionales, a fin de erradicar los últimos apoyos al antiguo orden, tales como partidos políticos, grupos armados o servicios paralelos de seguridad y de investigación.

Como sigue indicando Robert Satloff, “los Estados Unidos no tienen interés en la supervivencia del régimen de Assad, régimen minoritario cuyos frágiles cimientos son el miedo y la intimidación. Los crujidos en el edifico del régimen pueden transformarse rápidamente en grietas, y luego en temblores de tierra”. Para concluir afirma que los Estados Unidos debieran concentrarse en tres prioridades:

– recoger el máximo de informaciones sobre las dinámicas políticas, económicas, sociales y étnicas internas de Siria

– una campaña en torno a temas como la democracia, los derechos de la persona y el Estado de Derecho

– no ofrecer ninguna salida de emergencia, salvo si el presidente Al-Assad se presta a rendirse en Israel en el marco de una iniciativa de paz, o si expulsa del territorio sirio a todas las organizaciones antiisraelíes y renuncia públicamente a la violencia, “lucha armada o resistencia nacional, para usar la jerga local”.

Estos diferentes puntos ilustran a la perfección que la mundialización económica genera un conjunto de guerras asimétricas intrínsecamente necesarias para sus “progresos” y despliegues sucesivos. A la inestabilidad constructiva corresponde un estado de guerra generalizada, en donde el terrorismo y la lucha antiterrorista constituyen justificaciones de efectos multiplicativos: la promoción de nuevos productos relacionados con la “uberización” de la seguridad. Desde enero de 2015, los atentados de Charlie y del Hyper-Casher habían incitado a las grandes compañías a proteger sus sedes e infraestructuras multiplicando de un día para otro el número de agentes de vigilancia. El filtrado y la video-vigilancia de los depósitos, en especial portuarios y aéreos, se han hecho mas densos.

Entre principios de los años 80 y 2015, el sector de la vigilancia humana en Francia ha pasado de 60.000 a más de 170.000 empleados en cerca de 4.000 empresas. En los cinco próximos años podría superar la suma de empleos de policías y gendarmes, es decir, más de 250.000 personas casi tantos como el sector de la industria automovilística. A caballo de la amenaza antiterrorista, la Unión de Empresas de Seguridad Privada estima que tendrá que contratar a unos 30.000 asalariados anuales…

Estas peripecias de la inestabilidad constructiva llevaban a declarar a L’Orient-Le-Jour, el 23 de junio de 2015, que “si el Daesh no existiera, habría que inventarlo”, porque “el terrorismo se inscribe en la lógica de la mundialización económica, porque la lucha contra el terrorismo genera millones de empleos en la industria de armamento, de seguridad y de comunicación. El terrorismo es necesario para la evolución del sistema capitalista en crisis, que reconfigura su permanencia generando nuevas crisis. Esta idea de gestión sin resolución es consustancial al infinito desarrollo del capital […] El terrorismo constituye esta parte de consumación, relacionada de forma orgánica con la evolución del capitalismo mundializado contemporáneo”.

Si el yihadismo no existiera, habría que inventarlo. Porque una amenaza de ese tipo permite mantener un crecimiento continuo de los gastos militares, mantener los millones de empleos del complejo militar-industrial norteamericano, sin enumerar los efectos de la contratación y la multiplicación de las empresas de seguridad privada, de inteligencia económica y de comunicación. La seguridad y sus nuevos mercenarios constituyen ahora un completo sector económico. Es la gestión de la inestabilidad constructiva. Hoy, grandes sociedades como Google, por ejemplo, sustituyen al Estado norteamericano y a las grandes empresas en términos de medios financieros para la investigación y las inversiones en el sector militar, financiando proyectos de robots y drones marítimos y aéreos. Todo ello transforma el complejo militar-industrial clásico y proporciona mucho, mucho dinero. Para justificar y acompañar estas transformaciones, el terrorismo es una necesidad absoluta. Inicialmente, el Califato Islámico no fue erradicado sino mantenido, porque servía a los intereses tanto de las grandes potencias como de las potencias regionales.

Esta afirmación corroborada por los mejores economistas, no surge de la obsesión por un gran complot ni de imaginaciones conspiracionistas, y puede fácilmente ser cuantificado, confirmado e identificado. El ejercicio supera nuestro propósito y nos traslada oportunamente a la polémica que opuso al islamólogo Gilles Kepel y al ensayista Olivier Roy, a continuación de los atentados del 13 de noviembre de 2015. El primero insistía en un Islam de Francia que durante los quince primeros años se ha radicalizado mediante la multiplicación de mezquitas salafistas, algo que difícilmente se puede discutir, y permite destacar la cuestión central de la responsabilidad de Arabia saudí y otras monarquías del Golfo en la financiación de esa evolución. El segundo respondía que el Islam y Arabia Saudita no tenían nada que ver con un fenómeno que se explica mejor por una “radicalización” inherente a la crisis de nuestras sociedades, que utiliza el Islam únicamente como pretexto y tapadera de un desconcierto mucho mas profundo.

Lejos de buscar en absoluto la conciliación de estas dos posturas contradictorias, hay que destacar, a favor de la segunda, que forma parte de la comprobación de la existencia de un terrorismo “estadio supremo de la mundialización”, y que, en último término, las dos posturas no estaban hablando de la misma cosa. La pertinencia de Gilles Kepel se sitúa en un nivel de análisis específico: el de la cartografía espacio-temporal de la crisis del Próximo y Medio Oriente, de sus interconexiones con las sociedades occidentales, principalmente las europeas y francesas. La propuesta de Olivier Roy, más abstracta, se sitúa en las consecuencias de la crisis global y permanente del mundializado capitalismo contemporáneo. Y en esta perspectiva tiene su lógica poner en relación las expresiones de “violencias extremas” del terrorismo actual con la desestructuración y la destrucción de los marcos económicos, políticos y culturales del mundo anterior a la mundialización.

Ciertamente, no todos los excluidos se hacen terroristas, pero ante la brutalidad salvaje de las lógicas económicas actuales no es sorprendente que una minoría de entre ellos bascule hacia los actos más violentos.

Fuente: http://prochetmoyen-orient.ch/lenvers-des-cartes-du-9-mai-2016/

Primer coloquio del Centro Internacional de Geopolítica y de Prospectiva Analítica, dedicado a un balance de las Primaveras Árabes, Universidad de la Sorbona, París, 7 de mayo.
Richard Labévière es experto en yihadismo. Fue redactor jefe de la televisión suiza y de Radio France International, de donde le despidieron en 2008 por presiones políticas.

Soros devora la carroña inmobiliaria española

El buitre George Soros
Desde 2014 el especulador estadounidense de origen húngaro George Soros está invirtiendo en España, en busca de gangas y cadáveres en bancarrota, que son muchos.

Realiza sus compras bajo el seudónimo de Quantum Strategic Partners y la naturaleza carroñera de sus inversiones quedó patente desde 2014, cuando tras pincharse la burbuja inmobiliaria compró Hispania, un fondo buitre que está comprando al por mayor viviendas, oficinas y hoteles.

Hispana se ha apoderado de una cartera de inmuebles valorada en 1.425 millones de euros y en su primer ejercicio completo ganó más de 66 millones de euros de beneficios con la especulación.

En el accionariado de Hispania figura Socimi, una empresa para invertir a gran escala en inmuebles que tiene una ventaja fiscal: no paga el Impuesto de Sociedades.

Soros se dio a conocer en 1992 especulando en el mercado internacional de divisas contra la libra esterlina y en todo el mundo ha puesto su dinero al servicio del imperialismo, creando redes clientelares.

En España también es uno de los accionistas de referencia de a constructora FCC junto con Bill Gates. Además está presente en el capital del Banco Santander, Endesa, Iberdrola, Bankia, Liberbank y Aena.

Esta semana ha adquirido un 1,8 por ciento de Telepizza y una participación del 1,77 por ciento en Parques Reunidos, una sociedad que agrupa a diversos parques de atracciones y ocio.

Pero, como en otros países, la presencia de Soros en España no se ciñe sólo a sus sucios intereses mercantiles, sino que también ha creado movimientos sociales y políticos juveniles sin aparente interés de lucro, e incluso “reivindicativos” y “de base”, verdaderos grupos de presión inconfesables que intervienen con consignas aparentemente neutrales, como la “transparencia”.

La guerra fría entre China y Estados Unidos

Estados Unidos tiene miedo a China
Michel Andrade

En abril de 2001, un avión EP-3 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en territorio chino, luego de chocar con un caza F-80 de la fuerza aérea de ese país.

El EP-3, considerado uno de las aeronaves espías más sofisticadas de su época, pese a las protestas oficiales de Washington, que repitió hasta la saciedad que consideraba al avión como parte de su territorio, fue retenido durante tres meses, revisado a detalle, desarmado y finalmente devuelto en cajas de embalaje a la administración Bush.

La crisis diplomática desatada a partir de este evento no evitó que los sofisticados aparatos electrónicos de vigilancia y espionaje de la aeronave cayeran en poder de China, pero sirvió a Taiwan para modernizar sus defensas, gracias a los sistemas de misiles vendidos con premura por Washington.

Este caso sirve como un ejemplo de la relación turbulenta de estas dos potencias, que puede rastrearse hasta la guerra de los Boxers (1899-1901), durante el ominoso período de ocupación y explotación al que las potencias occidentales sometieron a China.

El crecimiento económico de China es una preocupación de carácter estratégico para Washington. La creciente presencia de Pekín en diversas regiones del mundo, a través de un modelo de inversiones en la extracción de recursos naturales y el sector energía, ha llevado a extender la influencia de esta nación sin necesidad del costoso aparato militar que mantiene a la industria de defensa de los Estados Unidos.

Sin embargo, China ha doblado su gasto de defensa entre 2010 y 2011, pese a que las cifras oficiales hablan de un “razonable” 1.4% con relación al PIB –no deja de serlo en comparación a cifras de naciones occidentales que rondan el 5%. Al mismo tiempo, los recortes en la administración Obama han reducido 450 billones en Defensa, lo que ha provocado voces de indignación en medios como el Washington Post.

Este recorte presupuestario no ha sido un obstáculo para que el pasado 5 de enero, [de 2012] en la presentación de la estrategia de defensa 2012, Washington enfatice como una zona prioritaria a la región Asia-Pacífico, configurando un panorama de contención de la influencia de China. The Guardian, en su edición del 7 de enero [de 2012], recogió las reacciones del ministro de la defensa de Pekín, que advirtió a Washington sobre la necesidad de “ser cuidadoso en sus palabras y acciones”.

Una nueva guerra fría está servida. El escenario se aleja de la concepción euro-centrista, y se sitúa en la región de Asia-Pacífico, entre una economía en franco crecimiento, bastante opaca en cuanto a democracia y libertades se refiere, y una potencia que lucha por no perder su hegemonía. Las diferencias ideológicas que caracterizaron las tres últimas décadas del siglo XX no existen más: el pragmático modelo capitalista de China, caracterizado por una diplomacia financiera y de explotación de recursos naturales, se parece bastante a las prácticas que la izquierda de Latinoamérica ha satanizado con el estribillo de la larga noche neoliberal.

¿Cómo se inserta América Latina en este contexto? Los Estados Unidos no dejarán de ser el primer socio económico de nuestra región, pero la importancia del mercado chino va creciendo aceleradamente para varios países como Brasil, Chile, Argentina y Costa Rica. Para varios regímenes, especialmente de izquierda, los capitales chinos han ayudado a paliar los efectos de la crisis económica y los déficits internos. A esto debe sumarse que los tratados de libre comercio suscritos por la región con los Estados Unidos aún no dan los dividendos esperados.

Aprovechar las ventajas de esta coyuntura para obtener mayores réditos económicos parecería ser uno de los caminos inmediatos a seguir, al mismo tiempo que se debería plantear una postura común de cara a configurar unas relaciones diplomáticas con Pekín, que faciliten el intercambio comercial y tecnológico.

Fuente: http://www.plazapublica.com.gt/content/chinaestados-unidos-guerra-fria-en-recesion-economica

La Tercera Guerra Mundial ya ha comenzado

Paul Craig Roberts

Ya se está luchando en la Tercera Guerra Mundial. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que alcance el nivel bélico?

En la actualidad Washington está llevando a cabo acciones de guerra económica y propagandística contra cuatro de los cinco países del bloque conocido como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Brasil y Sudáfrica se ven desestabilizados por escándalos políticos instrumentados. En ambos países abundan los políticos pagados por Washington y ONG. Washington urde un escándalo, envia sus agentes políticos a pedir acciones contra el gobierno y sus ONG salen a la calle para protestar.

Washington intentó esto contra China, con la campaña estudiantil de protesta orquestada en Hong Kong. Washington esperaba que la protesta se extendería hacia China, pero el plan falló. Washington intentó esto contra Rusia, con sus protestas organizadas contra la reelección de Putin, y de nuevo fracasó.

Para desestabilizar Rusia, Washington necesita un firme bastión dentro de Rusia. Para hacerse con ese bastión, Washngton trabajó con los grandes bancos de Nueva York y con los saudíes para reducir el precio del petróleo desde los 100 dólares por barril hasta los 30 dólares. Esto colocó bajo presión a las finanzas rusas y al rublo.

En respuesta a las necesidades presupuestarias rusas, los aliados de Washington en el interior de Rusia están haciendo palanca para que el presidente Putin privatice sectores económicos importantes a efectos de conseguir capitales exteriores que cubran el déficit presupuestario y apoyar el rublo. Si Putin cediera, importantes activos pasarían de control ruso al control de Washington.

En mi opinión, los que presionan a favor de estas privatizaciones bien son traidores o completos estúpidos. En cualquier caso, son un peligro para la independencia de Rusia.

Eric Draiser nos da algunos detalles del asalto de Washington contra Rusia:

http://www.mintpressnews.com/brics-attack-western-banks-governments-launch-full-spectrum-assault-russia-part/215761/

Sobre los ataques de Washington contra Sudáfrica:
http://www.mintpressnews.com/brics-attack-empires-destabilizing-hand-reaches-south-africa/215126/

Para mi columna sobre los ataques de Washington contra América Latina, puede leerse:
http://www.paulcraigroberts.org/2016/04/22/washington-launches-its-attack-against-brics-paul-craig-roberts/

Como a menudo he señalado, los neoconservadores han enloquecido en su arrogancia y orgullo. En su carrera por una hegemonía norteamericana sobre el mundo han apartado toda precaución en su decisión de desestabilizar Rusia y China. Poniendo en marcha políticas económicas neoliberales bajo el consejo de economistas educados en la tradición neoliberal occidental, los gobiernos de Rusia y China se ponen a disposición de Washington. Tragando el anzuelo de la “globalización”, empleando el dólar, participando en los sistemas de pagos occidentales, abriéndose a la desestabilización de los flujos y reflujos del capital foráneo, permitiendo bancos norteamericanos y permitiendo la propiedad a los extranjeros, los gobiernos ruso y chino se han madurado ellos mismos para una desestabilización.

Si Rusia y China no se desenganchan del sistema occidental y despiden a sus economistas neoliberales, tendrán que guerrear a fin de defender su soberanía.

Fuente: http://www.paulcraigroberts.org/2016/04/25/world-war-iii-has-begun-paul-craig-roberts

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